HERNANDEZ RESENDIZ EDWEEN ALEXIS
HISTORIA DE LA SOLDADURA
Profesor:Alfonso Sanchez Alcaraz
Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Baja
California
Tijuana B.C, Septiembre de 2024
ÍNDICE
CONTENIDO No. Pág.
ÍNDICE 1
INTRODUCCIÓN 2
1. LA PREHISTORIA 4
1.1 Edad de los 4
1.1.1 Edad del 5
1.1.2 Edad del 6
1.1.3 Edad del 6
2. HISTORIA DE LA SOLDADURA AL 8
ARCO ELÉCTRICO
3. HISTORIA DE LA SOLDADURA OXI – 2
4. HISTORIA DE LA SOLDADURA EN MÉXICO 2
CONCLUSIÓN 3
BIBLIOGRAFÍA 3
EQUIPOS DE PROTECCIÓN PERSONAL
Equipos de protección personal (EPP). Definición.
Se entiende por EPI, cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por el
trabajador para que lo proteja de uno o más riesgos que puedan amenazar su
seguridad y/o su salud, así como cualquier complemento destinado al mismo fin.
Los EPI son pues elementos de protección individuales del trabajador, muy
extendidos y utilizados en cualquier tipo de trabajo y cuya eficacia depende, en
gran parte, de su correcta elección y de un mantenimiento adecuado del mismo.
Se excluyen de esta definición:
La ropa de trabajo corriente y los uniformes que no estén
específicamente destinados a proteger la salud o la integridad física
del trabajador.
Los equipos de los servicios de socorro y salvamento.
Los equipos de protección individual de los militares, de los policías
y de las personas de los servicios de mantenimiento del orden.
Los equipos de protección individual de los medios de transporte por
carretera.
El material de deporte.
El material de defensa o de disuasión.
Los aparatos portátiles para la detección o señalización de los riesgos
y de los factores de molestia.
Según la definición y para tener la condición de EPI es necesario hacer las
siguientes consideraciones:
El EPI no tiene por finalidad realizar una tarea o actividad sino protegernos de los
riesgos que presenta la tarea o actividad. Por tanto, no tendrán la consideración de
EPI, las herramientas o útiles aunque los mismos estén diseñados para proteger
contra un determinado riesgo (herramientas eléctricas aislantes, etc.).
El EPI debe ser llevado o sujetado por el trabajador y utilizado de la forma prevista por el
fabricante.
El EPI debe ser elemento de protección para el que lo utiliza, no para la protección de
productos o personas ajenas.
Lista indicativa y no exhaustiva de equipos de protección individual
PROTECTORES DE LA CABEZA
Cascos de seguridad (obras públicas y construcción, minas e industrias
diversas).
Cascos de protección contra choques e impactos.
Prendas de protección para la cabeza (gorros, gorras, sombreros, etc., de
tejido, de tejido recubierto, etc.).
Cascos para usos especiales (fuego, productos químicos, etc.).
PROTECTORES DEL OÍDO
Protectores auditivos tipo “tapones”.
Protectores auditivos desechables o reutilizables.
Protectores auditivos tipo “orejeras”, con arnés de cabeza, bajo la barbilla o la
nuca.
Cascos antirruido.
Protectores auditivos acoplables a los cascos de protección para la industria.
Protectores auditivos dependientes del nivel.
Protectores auditivos con aparatos de intercomunicación.
PROTECTORES DE LOS OJOS Y DE LA CARA
Gafas de montura “universal”.
Gafas de montura “integral” (uni o biocular).
Gafas de montura “cazoletas”.
Pantallas faciales.
Pantallas para soldadura (de mano, de cabeza, acoplables a casco de
protección para la industria).
PROTECCIÓN DE LAS VÍAS RESPIRATORIAS
Equipos filtrantes de partículas (molestas, nocivas, tóxicas o radiactivas).
Equipos filtrantes frente a gases y vapores.
Equipos filtrantes mixtos.
Equipos aislantes de aire libre.
Equipos aislantes con suministro de aire.
Equipos respiratorios con casco o pantalla para soldadura.
Equipos respiratorios con máscara amovible para soldadura.
Equipos de submarinismo.
PROTECTORES DE MANOS Y BRAZOS
Guantes contra las agresiones mecánicas (perforaciones, cortes, vibraciones).
Guantes contra las agresiones químicas.
Guantes contra las agresiones de origen eléctrico.
Guantes contra las agresiones de origen térmico.
Manoplas.
Manguitos y mangas.
PROTECTORES DE PIES Y PIERNAS
Calzado de seguridad.
Calzado de protección.
Calzado de trabajo.
Calzado y cubrecalzado de protección contra el calor.
Calzado y cubrecalzado de protección contra el frío.
Calzado frente a la electricidad.
Calzado de protección contra las motosierras.
Protectores amovibles del empeine.
Polainas.
Suelas amovibles (antitérmicas, antiperforación o antitranspiración).
Rodilleras.
PROTECTORES DE LA PIEL
Cremas de protección y pomadas.
PROTECTORES DEL TRONCO Y EL ABDOMEN
Chalecos, chaquetas y mandiles de protección contra las agresiones
mecánicas (perforaciones, cortes, proyecciones de metales en fusión).
Chalecos, chaquetas y mandiles de protección contra las agresiones químicas.
Chalecos termógenos.
Chalecos salvavidas.
Mandiles de protección contra los rayos X.
Cinturones de sujeción del tronco.
Fajas y cinturones antivibraciones.
PROTECCIÓN TOTAL DEL CUERPO
Equipos de protección contra las caídas de altura.
Dispositivos anticaídas deslizantes.
Arneses.
Cinturones de sujeción.
Dispositivos anticaídas con amortiguador.
Ropa de protección.
Ropa de protección contra las agresiones mecánicas (perforaciones, cortes).
Ropa de protección contra las agresiones químicas.
Ropa de protección contra las proyecciones de metales en fusión y las
radiaciones infrarrojas.
Ropa de protección contra fuentes de calor intenso o estrés térmico.
Ropa de protección contra bajas temperaturas.
Ropa de protección contra la contaminación radiactiva.
Ropa antipolvo.
Ropa antigás.
Ropa y accesorios (brazaletes, guantes) de señalización
(retrorreflectantes, fluorescentes).
Criterios para el empleo de los equipos de protección individual (EPI).
Los EPI se utilizarán cuando los riesgos no hayan podido evitarse o limitarse
suficientemente, por medios técnicos tales como la protección colectiva o mediante
medidas, métodos o procedimientos de organización del trabajo, y queden aún una
serie de riesgos de cuantía significativa.
Condiciones que deben reunir los equipos de protección individual (EPI).
Los equipos de protección individual proporcionarán una protección eficaz
frente a los riesgos que motivan su uso, sin suponer por sí mismos u
ocasionar riesgos adicionales ni molestias innecesarias. A tal fin deberán:
Responder a las condiciones existentes en el lugar de trabajo.
Tener en cuenta las condiciones anatómicas y fisiológicas y el estado de
salud del trabajador.
Adecuarse al portador, tras los ajustes necesarios.
En caso de riesgos múltiples que exijan la utilización simultánea de varios
equipos de protección individual, éstos deberán ser compatibles entre sí y
mantener su eficacia en relación con el riesgo o riesgos correspondientes.
En cualquier caso, los equipos de protección individual que se utilicen
deberán reunir los requisitos establecidos en cualquier disposición legal o
reglamentaria que les sea de aplicación, en particular en lo relativo a su
diseño y fabricación.
Algunos consejos de utilidad sobre los EPI:
Que no ocasionen pérdidas significativas de facultades del usuario, como reducción
de su capacidad visual, auditiva, respiratoria, etc. Cuando esto no sea posible,
deberá complementarse con otras medidas que compensen la eventual reducción.
Considerar el peso y volumen de los EPI.
En protección de las vías respiratorias, cuando la eficacia del equipo se fundamente
en un correcto ajuste a la cara, no se debe utilizar dicho equipo si existen
circunstancias que anulan la estanqueidad (por ejemplo barba, algún defecto facial,
etc.).
Cuando se pretenda proteger al usuario frente a varios riesgos y se requiera para
ello la utilización simultánea de varios EPI, se analizará en conjunto la utilización
con el fin de garantizar su eficacia y la no generación de riesgos añadidos.
Clasificación y comercialización de los EPI:
Los EPI elegidos deberán cumplir con la reglamentación que sobre comercialización
(diseño y fabricación) les afecta, a fin de garantizar las exigencias técnicas que de
los mismos se requieren. En este sentido, a los EPI les es de aplicación todo lo
dispuesto en la legislación vigente
Para poder ser comercializados en el seno de la Unión Europea, el fabricante de los
Equipos de Protección Individual ha de hacer que sus productos satisfagan una
serie de requisitos que garanticen la seguridad y la salud del usuario. Dichos
requisitos se denominan “exigencias esenciales de salud y seguridad”.
De cara a asegurar el cumplimiento de las “exigencias esenciales de salud y
seguridad”, los equipos se clasifican en tres categorías, siguiendo procedimientos
diferentes para asegurar dicho cumplimiento, conforme se reseña a continuación:
Los equipos destinados a proteger contra riesgos mínimos se consideran de
Categoría I. Pertenecen a esta categoría, única y exclusivamente, los EPI que tengan
por finalidad proteger al usuario de:
Agresiones mecánicas cuyos efectos sean superficiales (guantes de
jardinería, dedales, etc.).
Los productos de mantenimiento poco nocivos cuyos efectos sean fácilmente
reversibles (guantes de protección contra soluciones detergentes diluidas,
etc.).
Los riesgos en que se incurra durante tareas de manipulación de piezas
calientes que no expongan al usuario a temperaturas superiores a los 50º C
ni a choques peligrosos (guantes, delantales de uso profesional, etc.).
Los agentes atmosféricos que no sean ni excepcionales ni extremos (gorros,
ropas de temporada, zapatos y botas, etc.).
Los pequeños choques y vibraciones que no afecten a las partes vitales del
cuerpo y que no puedan provocar lesiones irreversibles (cascos ligeros de
protección del cuero cabelludo, guantes, calzado ligero, etc.).
La radiación solar (gafas de sol).
Los equipos destinados a proteger contra riesgos de grado medio o elevado, pero
no de consecuencias mortales o irreversibles, se consideran de Categoría II.
Los equipos destinados a proteger contra riesgos de consecuencias mortales o
irreversibles se clasifican en la Categoría III. Pertenecen a esta categoría
exclusivamente los equipos siguientes:
Los equipos de protección respiratoria filtrantes que protejan contra los
aerosoles sólidos y líquidos o contra los gases irritantes, peligrosos, tóxicos o
radiotóxicos.
Los equipos de protección respiratoria completamente aislantes de la
atmósfera, incluidos los destinados a la inmersión.
Los EPI que sólo brinden una protección limitada en el tiempo contra las
agresiones químicas o contra las radiaciones ionizantes.
Los equipos de intervención en ambientes cálidos, cuyos efectos sean
comparables a los de una temperatura ambiente igual o superior a 100º C,
con o sin radiación de infrarrojos, llamas o grandes proyecciones de
materiales en fusión.
Los equipos de intervención en ambientes fríos, cuyos efectos sean
comparables a los de una temperatura ambiental igual a - 50º C.
Los EPI destinados a proteger contra las caídas desde determinada altura.
Los EPI destinados a proteger contra los riesgos eléctricos para los trabajos
realizados bajo tensiones peligrosas o los que se utilicen como aislantes de
alta tensión.
Una vez asegurado el cumplimiento de las “exigencias esenciales de salud y
seguridad” el fabricante está en condiciones de poner su producto en el mercado.
Para ello, procederá en los siguientes términos:
Estampará en su producto una “marca” que signifique que su producto es conforme
con las “exigencias esenciales de salud y seguridad”. Este marcado se compone de
los siguientes elementos:
Las siglas “CE” para los equipos de las categorías I y II.
Las siglas “CE” seguidas de un número de cuatro dígitos para los equipos de
categoría III. El número de cuatro dígitos es un código identificativo, en el ámbito de
la Unión Europea, del organismo que lleva a cabo el control del procedimiento de
aseguramiento de la calidad de la producción seleccionado por el fabricante.
“Elaborará una declaración” en la que certifique que el EPI comercializado cumple lo
dispuesto en el Real Decreto a fin de poderla presentar a la Administración
competente.
Suministrará conjuntamente con el equipo un “folleto informativo” en el que se
referenciarán y explicarán claramente los niveles de protección ofrecidos por el
equipo, el mantenimiento y, en su caso, las sustituciones necesarias, etc. Este
documento será de gran importancia de cara a seleccionar el equipo y desarrollar
todas las tareas de mantenimiento durante la vida útil del mismo. Literalmente el
R.D. 1407/1992 establece que este folleto será “entregado obligatoriamente por el
fabricante con los EPI comercializados”. Esto supone que, si los equipos se han
adquirido en un lote para el que obligatoriamente ha de venir al menos un folleto,
es responsabilidad del empresario, conforme a lo establecido en el R.D. 773/1997,
fotocopiar este folleto y entregarlo con cada unidad de protección que se suministre
a los trabajadores.
No se debe adquirir ningún EPI que no cumpla las anteriores condiciones: marcado
“CE” y folleto informativo.
Esquemáticamente se pueden resumir estas obligaciones en el cuadro 1:
CUADRO 1
Varios ejemplos de folletos informativos:
EJEMPLO DE FOLLETO INFORMATIVO
Identificación de peligros.
Generalmente los peligros pueden tener su origen como consecuencia de la
actividad realizada de alguna de las formas que se indican:
Origen mecánico (cortes, proyecciones, golpes, caídas, etc.).
Origen eléctrico (contactos eléctricos, chispas, quemaduras, radiaciones, etc.).
Origen térmico (salpicaduras de metal fundido, llamas, chispas, quemaduras,
etc.).
Origen químico (polvo, humos, nieblas, gases, vapores).
Origen físico (ruido, vibraciones, radiaciones ionizantes, radiaciones no
ionizantes, etc.).
Origen biológico (hongos, virus, bacterias, etc.).
Tiempo de exposición y forma de presentación del riesgo.
Conocer durante cuánto tiempo es preciso utilizar el EPI es un parámetro que es
necesario considerar, con la finalidad de que el EPI no sea generador de otros
riesgos o molestias adicionales.
La forma de presentarse el riesgo frente al cual pretendemos protegernos es
imprescindible para su correcta valoración previa a la elección. Ejemplo: frente a la
proyección de partículas es necesario conocer sus características físicas, tamaño,
forma, velocidad, temperatura, etc.
Vías de entrada o partes del cuerpo a proteger.
Es necesario conocer en qué parte o partes del cuerpo incide el riesgo del que hay
que proteger. Ejemplo: hay determinados contaminantes químicos que pueden
penetrar tanto por vía respiratoria como por vía cutánea, con lo que la protección
debe actuar sobre ambas vías.
Estado de salud.
Se considerarán los posibles efectos que pueden potenciar o generar los EPI debido
al estado de salud del usuario, tales como problemas cardiovasculares,
claustrofobia, etc.
Utilización y mantenimiento de los equipos de protección individual.
La utilización, el almacenamiento, el mantenimiento, la limpieza, la desinfección
cuando proceda, y la reparación de los equipos de protección individual deberán
efectuarse de acuerdo con las instrucciones del fabricante.
Salvo en casos particulares excepcionales, los equipos de protección individual sólo
podrán utilizarse para los usos previstos.
Las condiciones en que un equipo de protección deba ser utilizado, en particular en
lo que se refiere al tiempo durante el cual haya de llevarse, se determinarán en
función de:
La gravedad del riesgo.
El tiempo o frecuencia de exposición al riesgo.
Las condiciones del puesto de trabajo.
Las prestaciones del propio equipo.
Los riesgos adicionales derivados de la propia utilización del equipo que
no hayan podido evitarse.
Los equipos de protección individual estarán destinados, en principio, a un uso
personal. Si las circunstancias exigiesen la utilización de un equipo por varias
personas, se adoptarán las medidas necesarias para que ello no origine ningún
problema de salud o de higiene a los diferentes usuarios.
Aun cuando tengamos un EPI de gran calidad y haya sido perfectamente
seleccionado, toda su eficacia frente al riesgo depende del uso correcto y del
adecuado mantenimiento, por ello
resulta imprescindible exigir, consultar y seguir puntualmente las recomendaciones
del fabricante contenidas en el “folleto informativo” y la formación e información
que respecto a su uso ha recibido.
Reemplace los elementos, límpielo y desinféctelo y (colóquelo en el lugar asignado)
siguiendo las instrucciones del fabricante. La vida útil de los materiales es limitada,
haga lo que indica el fabricante y evitará situaciones de riesgo innecesarias.
Utilice el EPI para los usos previstos siguiendo las instrucciones del folleto
informativo del fabricante.
Asegúrese, antes de utilizarlo, de lo siguiente:
Si es adecuado frente al riesgo y las consecuencias graves de que nos protege.
No todo vale para todo. Ejemplos:
Los equipos de protección de vías respiratorias tienen unos filtros de
retención que son específicos dependiendo del tipo de contaminante,
mire si el filtro de retención es el que corresponde al contaminante del
que se desea proteger, compruebe su fecha de caducidad y su perfecto
estado de conservación.
Los guantes de protección frente a contaminantes químicos son
específicos del contaminante, compruebe el producto que va a manipular
y elija el guante con la protección correspondiente frente a él.
Coloque y ajuste correctamente el EPI siguiendo las instrucciones del fabricante,
siga las indicaciones del “folleto informativo” y la formación e información que
respecto a su uso ha recibido.
Compruebe el entorno en el que lo va a utilizar.
Mire las limitaciones que presenta y utilícelo únicamente en esos casos, si
sobrepasa dichas limitaciones el EPI no tiene eficacia, sería equivalente a no
llevar protección.
Llévelo puesto mientras esté expuesto al riesgo.
Si, como consecuencia de las consideraciones anteriores, el tiempo de utilización
puede generarle riesgos adicionales, planifique y establezca períodos de descanso y
pausas. Estudios realizados sobre equipos de protección respiratoria alertan de que
llevar el equipo durante un período más corto del previamente establecido supone
un decrecimiento según una ley exponencial del grado de protección, resultando un
grado de protección equivalente a prácticamente no haber utilizado el equipo.
Cuando un EPI pueda ser utilizado por varias personas, dicho EPI deberá estar
perfectamente mantenido, limpio y desinfectado o cuando no pueda garantizarse
tal situación se sustituirán aquellas partes del mismo con el fin de evitar cualquier
problema de salud o higiene a los diferentes usuarios.
El control de estos EPI debería recaer en el Servicio de Prevención o en las personas
designadas para las funciones de prevención, las cuales seguirán las instrucciones
del fabricante respecto al uso y mantenimiento del EPI.
Información y formación sobre utilización de los EPI.
Se adoptarán las medidas adecuadas para que los trabajadores y los representantes
de los trabajadores reciban formación y sean informados sobre las medidas que
hayan de adoptarse en aplicación del Real Decreto 773/1997.
Se deberá informar a los trabajadores, previamente al uso de los equipos, de los
riesgos contra los que les protegen, así como de las actividades u ocasiones en
las que deben utilizarse.
Asimismo, se deberán proporcionar instrucciones, preferentemente por escrito,
sobre la forma correcta de utilizarlos y mantenerlos.
El manual de instrucciones o la documentación informativa facilitados por el
fabricante estarán a disposición de los trabajadores.
La información a que se refieren los párrafos anteriores deberá ser comprensible
para los trabajadores.
Se garantizará la formación y se organizarán, en su caso, sesiones de
entrenamiento para la utilización de equipos de protección individual,
especialmente cuando se requiera la utilización simultánea de varios equipos de
protección individual que por su especial complejidad así lo hagan necesario.
La formación e información debería comprender al menos los siguientes aspectos:
El efecto que sobre su salud produce el riesgo y cómo puede presentarse;
esto les permite entender las razones por las cuales deben utilizar EPI.
Cuáles son las partes del cuerpo o vías de entrada que se deben proteger.
Las limitaciones que un EPI presenta, con el fin de que no se vean expuestos
a situaciones frente a las cuales el EPI no presenta garantías. La no
explicación de éstas podría causar en el usuario del EPI una sensación de
“falsa seguridad” que le indujese a creer que está completamente protegido.
Cada trabajador debería recibir una información suficiente sobre:
Actividades u ocasiones en las que debe utilizar el EPI.
El riesgo frente al que le protege y sus limitaciones.
Utilización correcta, siguiendo instrucciones del fabricante y
complementándolo cuando fuera necesario mediante carteles ilustrativos.
Mantenimiento del mismo como garantía de su eficacia.
Obligaciones de los trabajadores.
En aplicación de lo dispuesto en el presente Real Decreto, los trabajadores, con
arreglo a su formación y siguiendo las instrucciones del empresario, deberán en
particular:
Utilizar y cuidar correctamente los equipos de protección individual.
Colocar el equipo de protección individual después de su utilización en el
lugar indicado para ello.
Informar de inmediato a su superior jerárquico directo de cualquier defecto,
anomalía o daño apreciado en el equipo de protección individual utilizado
que, a su juicio, pueda entrañar una pérdida de su eficacia protectora.
Tanto la utilización como el cuidado de los equipos se desarrollarán conforme a lo
indicado por el fabricante en su “Folleto Informativo”, o bien conforme a las
directrices, procedimientos o instrucciones establecidas por el empresario.
La detección y comunicación por parte del trabajador de cualquier anomalía,
defecto o daño en el EPI es fundamental para evitar situaciones que en cualquier
caso puedan dar lugar a un riesgo grave e inminente. Hay que recordar que esta
situación se encuentra regulada en el artículo 21, apartado 2 de la Ley de
Prevención de Riesgos Laborales.
EQUIPOS
Cascos
Según la norma UNE-EN 397: 1995, un casco de protección para la industria es una
prenda para cubrir la cabeza del usuario, que está destinada esencialmente a
proteger la parte superior de la cabeza contra heridas producidas por objetos que
caigan sobre el mismo.
Para conseguir esta capacidad de protección y reducir las consecuencias
destructivas de los golpes en la cabeza, el casco debe estar dotado de una serie de
elementos que posteriormente se describirán, cuyo funcionamiento conjunto sea
capaz de cumplir las siguientes condiciones:
Limitar la presión aplicada al cráneo, distribuyendo la fuerza de impacto
sobre la mayor superficie posible.
Desviar los objetos que caigan, por medio de una forma adecuadamente
lisa y redondeada.
Disipar y dispersar la energía del impacto, de modo que no se transmita en
su totalidad a la cabeza y el cuello.
Los cascos utilizados para trabajos especiales deben cumplir otros requisitos
adicionales, como la protección frente a salpicaduras de metal fundido (industrias
del hierro y del acero), protección frente a contactos eléctricos, etc.
Los principales elementos del casco se presentan en el siguiente esquema:
Su definición según la norma UNE - EN 397: 1995 es la siguiente:
Casquete: Elemento de material duro y de terminación lisa que constituye la forma
externa general del casco.
Visera: Es una prolongación del casquete por encima de los ojos.
Ala: Es el borde que circunda el casquete.
Arnés: Es el conjunto completo de elementos que constituyen un medio de
mantener el casco en posición sobre la cabeza y de absorber energía cinética
durante un impacto.
Banda de cabeza: Es la parte del arnés que rodea total o parcialmente la cabeza por
encima de los ojos a un nivel horizontal que representa aproximadamente la
circunferencia mayor de la cabeza.
Banda de nuca: Es una banda regulable que se ajusta detrás de la cabeza bajo el
plano de la banda de cabeza y que puede ser una parte integrante de dicha banda
de cabeza.
Barboquejo: Es una banda que se acopla bajo la barbilla para ayudar a sujetar el
casco sobre la cabeza. Este elemento es opcional en la constitución del equipo, y no
todos los cascos tienen por qué disponer obligatoriamente de él.
Cascos de seguridad: ¿cómo usarlos?
Algunas indicaciones prácticas de interés relativas a este particular, son:
La mejor protección frente a la perforación la proporcionan los cascos de
materiales termoplásticos (policarbonatos, ABS, polietileno y policarbonato
con fibra de vidrio) provistos de un buen arnés. Los cascos de aleaciones
metálicas ligeras no resisten bien la perforación por objetos agudos o de
bordes afilados.
No deben utilizarse cascos con salientes interiores, ya que pueden provocar
lesiones graves en caso de golpe lateral. Pueden estar provistos de un
relleno protector lateral que no sea inflamable ni se funda con el calor.
Los cascos fabricados con aleaciones ligeras o provistos de un reborde
lateral no deben utilizarse en lugares de trabajo expuestos al peligro de
salpicaduras de metal fundido.
Cuando hay peligro de contacto con conductores eléctricos desnudos, deben
utilizarse exclusivamente cascos de materiales termoplásticos. Deben
carecer de orificios de ventilación y los remaches y otras posibles piezas
metálicas no deben asomar por el exterior del armazón.
Los cascos destinados a personas que trabajan en lugares altos, en
particular los montadores de estructuras metálicas, deben estar provistos de
barboquejo.
Para mejorar la comodidad térmica el casquete debe ser de color claro y
disponer de orificios de ventilación.
La forma de casco más común dentro de las diversas comercializadas es la
de "gorra", con visera y ala alrededor. En canteras y obras de demolición
protege más un casco de este tipo pero con un ala más ancha, en forma de
"sombrero". Cuando se trabaja a cierta altura es preferible utilizar cascos sin
visera ni ala, con forma de "casquete" ya que estos elementos podrían entrar
en contacto con las vigas o pilares entre los que deben moverse a veces los
trabajadores, con el consiguiente riesgo de pérdida del equilibrio.
Protectores del oido
Los protectores auditivos son equipos de protección individual que, debido a sus
propiedades para la atenuación de sonido, reducen los efectos del ruido en la
audición, para evitar así un daño en el oído.
Esencialmente, tenemos los siguientes tipos de protectores:
Orejeras: Consisten en casquetes que cubren las orejas y que se adaptan a la
cabeza por medio de almohadillas blandas, generalmente rellenas de espuma
plástica o líquido. Los casquetes se forran normalmente con un material que
absorba el sonido. Están unidos entre sí
por una banda de presión (arnés), por lo general de metal o plástico. A veces se fija
a cada casquete, o al arnés cerca de los casquetes, una cinta flexible. Esta cinta se
utiliza para sostener los casquetes cuando el arnés se lleva en la nuca o bajo la
barbilla.
Orejeras acopladas a casco: Consisten en casquetes individuales unidos a unos
brazos fijados a un casco de seguridad industrial, y que son regulables de manera
que puedan colocarse sobre las orejas cuando se requiera.
Tapones: Son protectores auditivos que se introducen en el canal auditivo o en la
cavidad de la oreja, destinados a bloquear su entrada. A veces vienen provistos de
un cordón interconector o de un arnés.
Cascos anti-ruido: Son cascos que recubren la oreja, así como una gran parte de la
cabeza. Permiten reducir además la transmisión de ondas acústicas aéreas a la
cavidad craneana, disminuyendo así la conducción ósea del sonido al oído interno
Gafas y pantallas
Gafas de protección: Cuando el protector sólo protege los
ojos. Tipos:
Gafas de montura universal: Son protectores de los ojos cuyos
oculares están acoplados a/en una montura con patillas (con o sin
protectores laterales).
Gafas de montura integral: Son protectores de los ojos que encierran de
manera estanca la región orbital y en contacto con el rostro.
Aparte de para el riesgo contra el que están diseñadas (impactos, polvo fino y
gases, líquidos, radiaciones o polvo grueso), las gafas de protección se clasifican en
función de los siguientes elementos:
Según los datos relativos a la montura del protector:
Según el tipo de montura se tienen las siguientes categorías:
Universal simple
Universal doble
Integral simple
Integral doble
Adaptables al rostro
Tipo cazoleta
Suplementaria
Según el sistema de sujeción, se tiene:
Por atillas laterales
Por anda de cabeza
Acopladas a casco
Por arnés
Según el sistema de ventilación pueden ser con ventilación o sin ventilación
Según la protección lateral pueden ser con protección lateral o sin protección
lateral Según los datos relativos al ocular del protector:
Según el material del protector, se tiene:
Cristal mineral
Orgánico
Malla
Según su clase óptica pueden ser tipo 1,2 ó 3 (ordenadas de mayor a menor
calidad óptica)
Según sus características ópticas pueden ser correctoras o no
Cazoleta Adaptable al rostro
Universal
Integral
Pantallas de protección: Cuando además de los ojos, el protector protege parte o la
totalidad de la cara u otras zonas de la cabeza
Pantalla facial: Es un protector de los ojos que cubre la totalidad o una parte
del rostro. Pantalla de mano: Son pantallas faciales que se sostienen con la
mano.
Pantalla facial integral: Son protectores de los ojos que, además de los ojos, cubren
cara, garganta y cuello, pudiendo ser llevados sobre la cabeza bien directamente
mediante un arnés de cabeza o con un casco protector.
Pantalla facial montada: Este término se acuña al considerar que los protectores de
los ojos con protección facial pueden ser llevados directamente sobre la cabeza
mediante un arnés de cabeza, o conjuntamente con un casco de protección.
Aparte de para el riesgo contra el que están diseñadas (calor radiante, salpicaduras
de líquidos, arco eléctrico de cortocircuito, radiaciones U.V. e I.R., impactos,
salpicaduras de metal fundido y soldadura), las pantallas de protección se clasifican
en función de los siguientes elementos:
Según los datos relativos a la montura del protector:
Según el tipo de montura, se tienen las siguientes categorías:
Soldadura
Textil con recubrimiento reflectante
Otras
Según el marco o mirilla, se tiene:
Ninguno
Fij
o Móvil
Sujetadas a mano
Por arnés
Acopladas a casco de seguridad
Acopladas a dispositivo
respiratorio Según los datos relativos al
visor:
Según el material del visor, se tiene:
Plástico
Malla de alambre
Malla textil
Según su clase óptica pueden ser tipo 1, 2 ó 3 (ordenadas de mayor a menor
calidad óptica)
Por arnés A mano A mano
Protección respiratoria (equipos filtrantes y equipos aislantes)
Los equipos de protección respiratoria son equipos de protección individual de las
vías respiratorias en los que la protección contra los contaminantes
aerotransportados se obtiene reduciendo la concentración de éstos en la zona de
inhalación por debajo de los niveles de exposición recomendados.
Equipos filtrantes: En estos casos, el aire inhalado pasa a través de un filtro donde
se eliminan los contaminantes. A su vez se subdividen en:
Equipos filtrantes contra partículas.
Filtro contra partículas + adaptador facial.
Mascarilla filtrante contra partículas.
Equipos filtrantes ventilados (cascos, capuchas, etc.).
Equipos filtrantes contra gases y vapores.
Filtro para gases + adaptador facial.
Mascarilla filtrante contra gases y vapores.
Equipos filtrantes contra partículas, gases y vapores.
Filtro combinado + adaptador facial.
Mascarilla filtrante contra partículas, gases y vapores.
Adaptadores faciales
Máscara
1 Cuerpo de la máscara.
2 Borde de estanqueidad.
3 Visor.
4 Mascarilla interior.
5 Arnés de cabeza.
6 Pieza de conexión.
7 Válvula de exhalación.
8 Válvula de aireación del visor.
9 Válvula de
inhalación.
10Membrana
fónica. 11 Cinta de
transporte.
Mascarilla
1 Cuerpo de mascarilla.
2 Arnés de cabeza.
3 Adaptador de nariz.
4 Filtro.
5 Portafiltro.
6 Válvula de exhalación.
7 Válvula de inhalación.
8 Prefiltro.
Boquilla
1 Cuerpo de la pieza bucal
2 Pieza de conexión.
3 Pieza bucal.
4 Apoyo de barbilla.
5 Arnés de cabeza.
6 Pinza nasal.
7 Válvula de exhalación.
8 Válvula de inhalación.
Capucha de protección respiratoria
Casco de protección respiratoria
1 Filtro principal.
2 Prefiltro.
3 Ventilador.
4 Visor.
5 Arnés de cabeza.
6 Borde de estanqueid
Filtro contra partículas
Filtro contra gases y vapores
Filtro mixto
Equipos aislantes: Proporcionan protección tanto para atmósferas contaminadas
como para la deficiencia de oxígeno. Se fundamentan en el suministro de un gas no
contaminado respirable (aire u oxígeno). Los principales tipos existentes se indican
a continuación:
No autónomos
De manguera
Sin asistencia
Manualmente asistidos
Asistidos con
ventilador Con línea de aire
comprimido
De flujo continuo
A demanda
A demanda, de presión positiva
Autónomos
De circuito abierto
De aire comprimido
De aire comprimido, a demanda con presión
positiva De circuito cerrado
De oxígeno comprimido
De oxígeno líquido
De generación de oxígeno
Equipo de aire comprimido
Equipo de regeneración (con oxígeno
comprimido)
Algunas indicaciones prácticas de interés, relativas a este particular, son:
Los equipos de protección de las vías respiratorias están diseñados de tal manera
que sólo se pueden utilizar por espacios de tiempo relativamente cortos. Por regla
general, no se debe trabajar con ellos durante más de dos horas seguidas; en el
caso de equipos livianos o de realización de trabajos ligeros con interrupciones
entre las distintas tareas, el equipo podrá utilizarse durante un periodo más
prolongado.
Antes de utilizar un filtro, es necesario comprobar la fecha de caducidad impresa en
el mismo y su perfecto estado de conservación, con arreglo a la información del
fabricante, y, a ser posible, comparar el tipo de filtro y el ámbito de aplicación.
Cuando deban elegirse equipos de protección respiratoria para personas con
características especiales, se prestará mucha atención a:
Malformaciones en la cara o pilosidad excesiva (barba, etc.).
Utilización de gafas incompatibles con el equipo.
Trastornos circulatorios.
Problemas cinemáticos (movilidad reducida).
Problemas neurológicos.
Toma de determinados medicamentos que puedan aumentar el efecto
del agente nocivo.
Problemas psicológicos (claustrofobia, etc.).
Capacidad respiratoria reducida.
Embarazo.
Información insuficiente sobre el modo de utilizar el equipo.
Antes de empezar a utilizar equipos de protección respiratoria, los trabajadores
deben ser instruidos por una persona cualificada y responsable del uso de estos
aparatos dentro de la empresa. Dicho entrenamiento comprenderá también las
normas de comportamiento en situaciones de emergencia.
Se recomienda que todos los trabajadores que utilicen equipos de protección
respiratoria se sometan a un reconocimiento del aparato respiratorio realizado por
un médico. La frecuencia mínima de estos reconocimientos debería ser la siguiente:
Cada tres años para trabajadores de menos de 35 años.
Cada dos años para trabajadores de edad comprendida entre 35 y 45 años.
Cada año para trabajadores de más de 45 años.
Es importante también que la empresa disponga de un sencillo sistema de control
para verificar que los equipos de protección respiratoria se hallan en buen estado y
se ajustan correctamente a los usuarios, a fin de evitar cualquier situación de
riesgo. Estos controles deberán efectuarse con regularidad.
La función protectora de un equipo es muy variable y depende del tipo de equipo y
del uso que se le de. El folleto informativo del fabricante contiene información más
detallada. Algunos filtros, una vez abiertos, no deben utilizarse durante más de una
semana, siempre y cuando se guarden de un día para otro en una bolsa cerrada
herméticamente. Otros, en cambio, deben utilizarse una sola vez.
Guantes
Un guante es un equipo de protección individual (EPI) que protege la mano o una
parte de ella contra riesgos. En algunos casos puede cubrir parte del antebrazo y el
brazo.
Esencialmente los diferentes tipos de riesgos que se pueden presentar son los que a
continuación se indican:
Guantes contra riesgos mecánicos: Se fijan cuatro niveles (el 1 es el de menor
protección y el 4 el de mayor protección) para cada uno de los parámetros que a
continuación se indican:
Resistencia a la abrasión
Resistencia al corte por cuchilla (en este caso existen cinco niveles)
Resistencia al rasgado
Resistencia a la perforación
Guantes contra riesgos térmicos (calor y/o fuego): Se definen cuatro niveles de
prestación (el 1 indica la menor protección y el 4 la máxima) para cada uno de los
parámetros que a continuación se indican:
Comportamiento a la llama
Resistencia al calor de contacto
Resistencia al calor convectivo
Resistencia al calor radiante
Resistencia a pequeñas salpicaduras de metal fundido
Resistencia a grandes masas de metal fundido
Guantes contra productos químicos: Para cada pareja material constituyente del
guante/producto químico se define una escala con seis índices de protección (el 1
indica la menor protección y el 6 la máxima).
Marcado de los guantes: Aparte del obligatorio marcado "CE", el guante puede ir
marcado con los siguientes elementos:
Nombre, marca registrada u otro medio de identificación del fabricante o
representante autorizado.
Denominación del guante (nombre comercial o código, que permita al
usuario identificar el producto con la gama del fabricante o su representante
autorizado).
Talla.
Fecha de caducidad, si las prestaciones protectoras pueden verse
afectadas significativamente por el envejecimiento.
Asimismo el envase de los guantes se marcará con estos elementos y además con
el pictograma apropiado al riesgo cubierto por el guante, cuando éste alcance al
menos el nivel 1 en el ensayo de prestaciones correspondiente.
A continuación se indican los diferentes pictogramas existentes para los diferentes
tipos de riesgos. En el caso de riesgos térmicos y mecánicos, los números que
acompañan a los pictogramas, dispuestos siempre en el mismo orden, indican los
niveles de prestaciones obtenidos en los ensayos correspondientes. Se incluyen
ejemplos explicativos.
Riesgos mecánicos
Riesgos por frío
Riesgos por impacto
Calor y fuego
Electricidad estática
Riesgos químicos
Radiaciones ionizantes y
contaminación radiactiva
Riesgos bacteriológicos
Algunas indicaciones prácticas de interés, relativas a este particular, son:
La piel es por sí misma una buena protección contra las agresiones del
exterior. Por ello hay que prestar atención a una adecuada higiene de las
manos con agua y jabón y untarse con una crema protectora en caso
necesario.
A la hora de elegir unos guantes de protección hay que sopesar, por una
parte, la sensibilidad al tacto y la capacidad de asir y, por otra, la necesidad
de la protección más elevada posible.
Los guantes de protección deben ser de talla correcta. La utilización de unos
guantes demasiado estrechos puede, por ejemplo, mermar sus propiedades
aislantes o dificultar la circulación.
Al elegir guantes para la protección contra productos químicos hay que tener
en cuenta los siguientes elementos:
o En algunos casos ciertos materiales, que proporcionan una buena
protección contra unos productos químicos, protegen muy mal contra
otros.
o La mezcla de ciertos productos puede a veces dar como resultado
propiedades diferentes de las que cabría esperar en función del
conocimiento de las propiedades de cada uno de ellos.
Los guantes de Polímero del alcohol vinílico (PVA) no son resistentes al agua.
Al utilizar guantes de protección puede producirse sudor. Este problema se
resuelve utilizando guantes con forro absorbente, no obstante, este
elemento puede reducir el tacto y la flexibilidad de los dedos, así como la
capacidad de asir.
El utilizar guantes con forro reduce igualmente problemas tales como
rozaduras producidas por as costuras, etc.
Materiales de fabricación
Algodón: Este material se utiliza en la elaboración de guantes para protección de
agentes como polvo. En el caso de que sean muy gruesos, pueden proteger contra
ciertos riesgos de cortaduras y abrasión. También pueden emplearse bajo los de
materiales poliméricos, para evitar el desarrollo de reacciones alérgicas en la piel.
Piel (carnaza): Los guantes elaborados con este material se utilizan para manejar
vidrio roto y otros objetos con filo, además pueden servir para manejar objetos
ligeramente fríos o calientes y ser resistentes a la abrasión. Aquellos que se
impregnan con silicón y aceite durante el curtido, además, son impermeables al
agua y pueden usarse en atmósferas criogénicas,
aunque no deben sumergirse en los líquidos. Estos guantes pueden ser aislados con
hule natural, con lo que podrán usarse, también para trabajos con electricidad.
Metalicos: Este tipo de guantes tiene una malla metálica cubierta con alguna fibra
natural o sintética. Se utilizan principalmente al manejar objetos punzo-cortantes.
También existen los aluminizados, los cuales se combinan con otros materiales para
proteger las manos de calor radiante.
Fibras sintéticas: En la actualidad existen una gran variedad de materiales
sintéticos con los cuales pueden fabricarse fibras con buenas propiedades textiles y
que además proporcionan una excelente protección contra algunos agentes físicos,
biológicos y productos químicos.
Calzado de uso profesional (botas)
Según el nivel de protección ofrecido, el calzado de uso profesional puede
clasificarse en las siguientes categorías:
Calzado de seguridad: Es un calzado de uso profesional que proporciona protección
en la parte de los dedos. Incorpora tope o puntera de seguridad que garantiza una
protección suficiente frente al impacto, con una energía equivalente de 200 J en el
momento del choque, y frente a la compresión estática bajo una carga de 15 KN. (1
KN = 1000 N = 102 kilos fuerza, por lo que 15 KN = 1,5 toneladas aprox.).
Calzado de protección: Es un calzado de uso profesional que proporciona protección
en la parte de los dedos. Incorpora tope o puntera de seguridad que garantiza una
protección suficiente frente al impacto, con una energía equivalente de 100 J en el
momento del choque, y frente a la compresión estática bajo una carga de 10 KN (1
tonelada aprox.).
Calzado de trabajo: Es un calzado de uso profesional que proporciona protección en
la parte de los dedos.
Marcado:
Talla.
Marca o identificación del fabricante.
Nombre o referencia del modelo.
Fecha de fabricación (al menos trimestre y año).
Número de la norma armonizada aplicada para la evaluación de su
conformidad con las exigencias esenciales de salud y seguridad.
Se estamparán diferentes marcas, según los rendimientos ofrecidos por el calzado
en su tarea protectora frente a los diferentes riesgos. En cualquier caso, una
explicación de las marcas, detallada y clara, debe estar incluida en el folleto
informativo de obligado suministro por parte del fabricante.
A continuación y a título meramente ilustrativo, se presenta un ejemplo de posible
marcado (para más detalle de las diferentes combinaciones de marcado posible,
remitirse a las normas referidas en el encabezado de este apartado).
El ejemplo de marcado propuesto es el siguiente:
SB + P + E + HRO
La explicación de las marcas, sería la siguiente:
Calzado de seguridad que satisface los requisitos mínimos, a saber:
SB = calidad del material mínima, transpiración, resistencia al impacto de la
puntera de 200 J y
resistencia a la compresión de la puntera de 15 KN.
Resistencia a la perforación de la suela hasta una fuerza de penetración
P=
de 1100
N. (112 kilos fuerza aprox.)
E= Absorción de energía del tacón hasta 20 J.
Resistencia al calor de contacto de la suela, determinada mediante la
HRO = superación de un ensayo a 300° C sobre una placa metálica caliente
durante 1 minuto, sin aparición de daños.
Algunas indicaciones prácticas de interés, relativas a este particular, son:
La comodidad en el uso y la aceptabilidad son factores que se valoran de modo muy
distinto según los individuos. Por tanto conviene probar distintos modelos de
calzado y, a ser posible, anchos distintos. La forma del calzado varía más o menos
de un fabricante a otro y dentro de una misma colección. En el caso, por ejemplo,
de que una puntera de seguridad resulte demasiado estrecha, basta a menudo con
cambiar el número o la anchura del modelo. La comodidad se mejora mediante:
La incorporación de almohadillado en la zona maleolar,
El relleno de la lengüeta,
Un tratamiento antimicrobiano
Existen zapatos y botas, pero se recomienda el uso de botas ya que resultan más
prácticas, ofrecen mayor protección, aseguran una mejor sujeción del pie, no
permiten torceduras y por tanto disminuyen el riesgo de lesiones.
La transpiración de los pies no está relacionada específicamente con la utilización
del calzado de uso profesional, sino que aparece con todo tipo de zapatos o botas.
Como medida de higiene diaria deberán lavarse los pies y cambiarse los calcetines.
Es de desear también el cambio de calzado, ya que en casos de transpiración
considerable puede ocurrir que el sudor absorbido por el calzado no se elimine
durante el tiempo de descanso. Por consiguiente, se recomienda cambiar cada día
de calzado; por ejemplo, utilizar alternativamente dos pares de botas o zapatos.
La vida útil del calzado de uso profesional guarda relación con las condiciones de
empleo y la calidad de su mantenimiento. El calzado debe ser objeto de un control
regular. Si su estado es deficiente (por ejemplo: suela desgarrada, mantenimiento
defectuoso de la puntera, deterioro, deformación o caña descosida), se deberá dejar
de utilizar, reparar o reformar. Se aconseja al empresario que precise en la medida
de lo posible el plazo de utilización (vida útil) en relación con las características del
calzado, las condiciones de trabajo y del entorno, y que lo haga constar en las
instrucciones de trabajo junto con las normas de almacenamiento, mantenimiento y
utilización.
Los artículos de cuero se adaptan a la forma del pie del primer usuario. Por este
motivo, al igual que por cuestiones de higiene, debe evitarse su reutilización por
otra persona. Las botas de goma o de materia plástica, en cambio, pueden ser
reutilizadas previa limpieza y desinfección. Las botas que deban ser utilizadas por
varias personas, llevarán una indicación sobre la necesidad de desinfectarlas.
El sudor del pie tiene un olor desagradable debido a la descomposición de las
bacterias y contribuye, además, a la destrucción rápida del interior del calzado. Se
puede evitar la aparición de bacterias y hongos mediante un tratamiento
antimicrobiano efectuado bien en el momento de la fabricación del calzado, bien de
modo regular durante su utilización.
Ropa de protección
La ropa de protección se clasifica en función del riesgo específico para cuya
protección está destinada. Así, y de un modo genérico, se pueden considerar los
siguientes tipos de ropa de protección:
Ropa de protección frente a riesgos de tipo mecánico
Ropa de protección frente al calor y el fuego
Ropa de protección frente a riesgo químico
Ropa de protección frente a la intemperie
Ropa de protección frente a riesgos biológicos
Ropa de protección frente a radiaciones (ionizantes y no ionizantes)
Ropa de protección de alta visibilidad
Ropa de protección frente a riesgos eléctricos
Ropa de protección antiestática
Ropa frente a riesgos mecánicos: Las agresiones mecánicas contra las que está
diseñada este tipo de ropa esencialmente consisten en rozaduras, pinchazos, cortes
e impactos.
Ejemplos de operaciones en las que se presentan estos tipos de riesgos son: tala de
árboles, deshuesado y troceado de carne, manipulación de vidrio, etc.
En la actualidad, los materiales constituyentes de este tipo de ropa son aramidas,
como el Kevlar o el Twaron, y otras fibras sintéticas.
Ropa de protección contra el calor y/o el fuego: Este tipo de prendas está diseñado
para proteger frente a agresiones térmicas (calor y/o fuego) en sus diversas
variantes, como pueden ser:
llamas
transmisión de calor (convectivo, radiante y por conducción)
proyecciones de materiales calientes y/o en fusión
En cuanto a su composición, existen multitud de fibras en función de la
característica protectora que se quiera potenciar, la cual, lógicamente, dependerá
directamente del tipo de riesgo frente al que se quiera proteger.
Ropa de protección frente a riesgos químicos: La protección frente a riesgos químicos
presenta la particularidad de que los materiales constituyentes de las prendas son
específicos para el compuesto químico frente al cual se busca protección.
Para los trajes de protección se establece además la siguiente clasificación:
Herméticos a productos químicos gaseosos o en forma de vapor.
Trajes tipo Cubren todo el cuerpo, incluyendo guantes, botas y equipo de
1: protección respiratoria. Se subdividen en:
Tipo 1 a: Llevan el equipo de protección respiratoria dentro del
traje.
Llevan el equipo de protección respiratoria en el
Tipo 1 b: exterior del traje.
Tipo 1 c: Van conectados a una línea de aire respirable.
Todos ellos están constituidos por materiales no transpirables y con
resistencia a la permeación.
Son como los del tipo 1 c, pero sus costuras no son estancas. Todos
Trajes tipo 2:ellos están constituidos por materiales no transpirables y con resistencia
a la permeación.
Tienen conexiones herméticas a productos químicos líquidos en forma de
chorro
Trajes tipo a presión. Todos ellos están constituidos por materiales no
3: transpirables y con resistencia a la permeación.
Tienen conexiones herméticas a productos químicos líquidos en forma
de spray. Pueden estar constituidos por materiales transpirables o no,
Trajes tipo pero que tienen que ofrecer resistencia a la permeación.
4:
Tienen conexiones herméticas a productos químicos en forma de
partículas sólidas. Están confeccionados por materiales transpirables y
el nivel de prestación se mide por la resistencia a la penetración de
Trajes tipo partículas sólidas.
5:
Ofrecen protección limitada frente a pequeñas salpicaduras de
productos químicos líquidos. Están confeccionados por materiales
transpirables y el nivel de prestación se mide por la resistencia a la
Trajes tipo penetración de líquidos.
6:
Así pues vemos como el tipo 1 es el más hermético y el tipo 6 el menos hermético.
Ropa de protección frente al frío y la intemperie: Aparte de los trabajos desarrollados
en exteriores en condiciones invernales, los riesgos por bajas temperaturas pueden
presentarse en industrias alimentarias, plantas criogénicas, etc.
Los materiales constituyentes de este tipo de ropa habitualmente consisten en
textiles naturales o sintéticos recubiertos de una capa de material impermeable
(PVC o poliuretanos) o bien sometidos a algún tratamiento para lograr una
protección específica.
Ropa de protección frente a riesgos biológicos: Los campos de actividad donde se
suelen presentar los riesgos de tipo biológico son: medicina, industria alimentaria y
tratamiento de residuos.
Ropa de protección frente a radiaciones: Las soluciones adoptadas en el terreno de
las radiaciones no ionizantes pasan por los blindajes electromagnéticos y los tejidos
con elevada conductividad eléctrica y disipación estática, existiendo diversos
productos comerciales que aportan estas características.
Por su parte para las radiaciones ionizantes suelen emplearse prendas
impermeables conjuntamente con materiales que actúan como blindaje (Pb, B, etc.)
Ropa de protección de alta visibilidad: La protección se puede conseguir por el propio
material constituyente de la prenda o por la adición a la prenda confeccionada de
materiales fluorescentes o con características de retrorreflectividad adecuadas.
Existen tres clases para este tipo de ropa (1, 2 y 3), siendo la clase 3 la que ofrece
mayores características de visibilidad y la 1, las menores.
Ropa de protección frente a riesgos eléctricos y antiestática: En baja tensión se utilizan
fundamentalmente el algodón o mezclas algodón-poliéster, mientras que en alta
tensión se utiliza ropa conductora.
Por su parte, la ropa anti-estática se utiliza en situaciones en las que las descargas
eléctricas debidas a la acumulación de electricidad estática en la ropa pueden
resultar altamente peligrosas (atmósferas explosivas y deflagrantes).
Para su confección se utilizan ropas conductivas, tales como tejidos de poliéster-
microfibras de acero inoxidable, fibras sintéticas con núcleo de carbón, etc.
Marcado de la ropa de protección: Aparte del obligatorio marcado "CE" conforme a lo
dispuesto en los Reales Decretos 1407/1992 y 159/1995, la ropa puede ir marcada
con los siguientes elementos, según lo exigido en la norma UNE - EN 340 o en
normas específicas:
Nombre, marca registrada u otro medio de identificación del fabricante o
representante autorizado.
Denominación del tipo de producto, nombre comercial o código.
Talla.
Número de la norma EN específica.
Pictogramas y, si es de aplicación, niveles de prestación.
Etiqueta de cuidado.
Cada pieza de ropa de protección estará marcada, y dicho marcado se realizará o
bien sobre el propio producto o en etiquetas adheridas al mismo y tendrá una
duración adecuada al número de procesos de limpieza apropiados. En caso de no
ser posible proceder así (por merma de la
eficacia protectora de la prenda, p. ej.), el marcado se pondrá en la unidad de
embalaje comercial más pequeña.
A continuación se indican diferentes pictogramas existentes para diferentes tipos de
riesgos. En el caso de que aparezcan números acompañando al pictograma, dichos
números (dispuestos siempre en el mismo orden) indican los niveles de
prestaciones obtenidos en los ensayos correspondientes. Se incluye un ejemplo
explicativo.
Piezas móviles
Frío
Calor y fuego
Químico
Motosierra
Contaminación
radiactiva
Mal tiempo
Baja visibilidad
Descargas
electrostáticas
Algunas indicaciones prácticas de interés, relativas a este particular, son:
En los trajes de protección para trabajos con maquinaria, los finales de
manga y pernera se deben poder ajustar bien al cuerpo, y los botones y
bolsillos deben quedar cubiertos.
Los trajes de protección frente a contactos breves con llama suelen ser de
material textil con tratamiento ignífugo que debe renovarse después de su
limpieza.
En caso de exposición a calor fuerte en forma de calor radiante, debe
elegirse una prenda de protección de material textil metalizado.
Para el caso de exposición intensiva a las llamas a veces se requieren trajes
de protección con equipos respiratorios, en cuyo caso resulta preciso
entrenar específicamente al trabajador para su uso.
Los trajes de soldador ofrecen protección contra salpicaduras de metal
fundido, el contacto breve con las llamas y la radiación ultravioleta. Suelen
ser de fibras naturales con tratamientos ignífugos, o bien de cuero resistente
al calor.
Por su parte, los trajes de protección contra sustancias químicas requieren
materiales de protección específicos frente al compuesto del que van a
proteger. En todo caso deben seguirse las indicaciones dadas por el
fabricante.
Los trajes de protección contra radiaciones suelen utilizarse conjuntamente
con equipos de protección respiratoria que generen la suficiente
sobrepresion como para evitar fugas de contaminante hacia el interior y
mantener la distancia necesaria con las sustancias nocivas.
Los trajes de protección sometidos a fuertes solicitaciones (p.ej. fuertes
agresiones térmicas por radiación o llama, o trajes de protección contra
sustancias químicas) están diseñados de forma que las personas entrenadas
puedan utilizarlos durante un máximo de aproximadamente 30 minutos. Los
trajes de protección para solicitaciones menores se pueden llevar durante
toda la jornada de trabajo.
Por lo que respecta al desgaste y a la conservación de la función protectora
es necesario asegurarse de que las prendas de protección no sufran ninguna
alteración durante todo el tiempo que estén en uso. Por esta razón se debe
examinar la ropa de protección a intervalos regulares para comprobar su
perfecto estado de conservación, las reparaciones necesarias y su limpieza
correcta. Se planificará una adecuada reposición de las prendas.
Con el transcurso del tiempo, la radiación ultravioleta de la luz solar reduce
la luminosidad de la capa fluorescente de las prendas destinadas a aumentar
la visibilidad de los trabajadores. Estas prendas deben descartarse a más
tardar cuando adquieran una coloración amarilla.
Arnés anticaídas
Dispositivo de prensión del cuerpo destinado a parar las caídas. El arnés anticaídas
puede estar constituido por bandas, elementos de ajuste y de enganche y otros
elementos, dispuestos y ajustados de forma adecuada sobre el cuerpo de una
persona para sujetarla durante una caída y después de la parada de ésta.
1 Tirante
2 Banda secundaria
3 Banda subglútea
4 Banda de muslo
5 Elemento de ajuste
6 Elemento de
enganche
Algunas indicaciones prácticas de interés, relativas al arnés, son:
El dispositivo de anclaje del equipo de protección individual contra caídas
debe poder resistir las fuerzas que se originan al retener la caída de una
persona.
Los puntos de anclaje deben ser siempre seguros y fácilmente accesibles.
Los elementos de amarre no se deberán pasar por cantos o aristas agudos.