Vi. Los Tontos Racionales: Una Crítica de Los Fundamentos Conductistas de La Teoría Económica
Vi. Los Tontos Racionales: Una Crítica de Los Fundamentos Conductistas de La Teoría Económica
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3
1
F. Y. Edgeworth, Mathematical Psychics. An Essay on the
Application of lifathematics to the Moral Scicnces (Londres,
1881), p. 16.
VI. LOS TONTOS RACIONALES: UNA 172
CRÍTICA DE LOS FUNDAMENTOS Mencionaré que el propio Edgeworth estaba
CONDUCTISTAS DE LA TEORÍA bien consciente de que su primer principio de la
ECONÓMICA* economía no era particularmente realista. En
efecto,
AMARTYA K. SEN
creía que "el hombre concreto del siglo XIX es en su
mayor parte un- egoísta impuro, un utilitarista mixto".2
1 Esto plantea el interesante enigma de la razón de que
Edgeworth dedicara tanto tiempo y talento a
EN sU Mathematical Psychics, publicado en 1881, desarrollar una línea de investigación cuyo primer
afirmaba Edgeworth que "el primer principio de la principio consideraba falso. No se trata de saber por
Economía es que cada agente está movido sólo por su qué deban emplearse abstracciones en la investigación
propio interés". l Esta concepción del hombre ha sido de las cuesÜones economicas generales —la
persistente en los modelos económicos, y la naturaleza naturaleza de la investigación hace que esto sea
de la teoría económica parece haberse visto muy influida inevitable— sino por qué haorcm.2,s de escoaer un
por esta premisa básica. En este ensayo me gustaría supuesto aue no sólo consideramos incorrecto en
examinar algunos de los problemas surgidos de esta detalle sino fundamentalmente equi vocado. Como
concepción de los seres humanos, podremos observar esta cuestión Elenc un interés
continuo también para la economía mcderna.
Tomado de PhilosoPhy and Public Affairs, 6, 19761977, Por lo que toca a Edgeworth, una parte dc xa
pp. 317-344. respuesta residía sin duda alguna en el hecho (1c
* Esta conferencia de Herbert Spencer, pronunciada en la
que no consideraba fundamentalmente errado c
Universidad de Oxford en octubre de 1976, aparecerá en Scientific
Models and Man, comp. H. Harris (próxima publicación, 1978) y supuesto en los tipos de actividades particulares a
se reproduce aqul gracias al amable permiso concedido por la los que aplicaba lo que llamó el "cálcuio
Oxford Uni\ ersity Press. Agradezco los útiles comentarios economico": i) la guerra y ii) el contrato.
formulados sobre una versión anterior por los directores de esta "Admitiendo que existe en Aas partes superiores de
revista y por Ake Anderson: Isaiah Berlin, Frank Hahn, Martin
Hollis, J anos Kornai, Dcrek Parfit, Christopher Peacocke y Tibor
la naturaleza humana una tendencia hacia las
Scitovsky. instituciones utilitarlas y un aprecio por tales
LOS TONTOS RACIONALES
lnstltuclones , planteó este interrooante retórico: los intereses propios y los intereses de todos se
"podríarnos su- encuentran los intereses de diversos grupos: falililias,
amigos, comunidades locales, grupos de colegas,
2
Edgeworth, p. 104, En efecto, más adelante hizo algunas ob clases económicas y sociales. Los conceptos de la
ervacioncs interesantes sobre los resultados del egoísmo
"impuro", admitiendo un elemento de simpatía hacia los demás.
responsabilidad familiar, la ética empresarial,
3
Las observaciones han sido investigadas y analizadas por David Edgeworth, p. 52. Ibid.,
Gollard en "Ed oeworth's Propositions on Altruism", Economic pp. 52-53.
Journal, 85 (1975). 175
174 LOS TONTOS RACIONALES
la conciencia de clase, etc., se refieren a estas áreas de
poner seriamente que estas consideraciones morales son interés intermedias, y la eliminación del utilitarismo
aplicables a la guerra y el comercio, que podrían erradicar como una teoría descriptiva del comportamiento no
el núcleo incontrolado del egoís- mo humano, o ejercer una deja al egoísmo como la única opción. Sería difícil
fuerza apreciable por comparación con el impulso del negar la importancia de algunas de estas
interés propio".3 EIT su opinión, Sidgwick había despejado consideraciones para la economía de las negociaciones
y los contratos.
la "ilu•sión" de que "el interés de todos es el interés de cada
Debe advertirse que la investigación de Edgeworth
uno", ya que descubrió que "los dos principios supremos —
acerca del resultado del contacto económico entre
Egoísmo y Utilitarismo— son "irreconciliables, a no ser por individuos puramente egoístas tuvo el mérito de ser
la acción de la religión". "Lejos está del espíritu de la inmediatamente pertinente para una discuSión
filosofía del placer la subestimación de la importancia de la abstracta que ya se prolongaba por más de un siglo y
religión", escribió Edgcworth, "pero en la investigación en cuyos debates participaron Herbert Spencer, Henry
actual, y tratándose de los elementos inferiores de la Sidgwick y otros pensadores destacados del periodo.
naturaleza humana, debemos tratar de buscar una transición Dos años antes de la aparición del Mathcmatical
más obvia, un pasaje más terrenal, a partir del principio del Psychics de Edgeworth, había publicado Herbert
interés propio, para llegar al principio, o por lo menos la Spencer su meticuloso análisis de la relación existente
práctica, del utilitarismo".4 entre el egoísmo y el altruismo en The Data of Ethics.
Adviértase que el contexo del debate es Había llegado a la concluSión reconfortante —aunque
importante para este argumento. Edgeworth pensó algo confusa— de que "la felicidad general tendrá que
que había establecido la aceptabilidad del "egoísmo" alcanzarse principalmente mediante la búsqueda
como el supuesto conductista fundamental para su adecuada de su propia felicidad por parte de los
investigación particular, destruyendo la aceptabilidad individuos; al mismo tiempo que la felicidad de los
del "utilitarismo" como una descripción del individuos tendrá que alcanzarse en parte mediante su
comportamiento efectivo. Por supuesto, el búsqueda de la felicidad general".5 En el contexto de
utilitarismo no es el único enfoque no Además, entre CS ta ROCIOiÀ a l)StyaCta,
LOS TONTOS RACIONALES
lisis econórnico de Edgeworth, basado en un modelo Edgeworth demostró que, dados ciertos supuestos
bien definido de los contratos celebrados entre dos generales, cualquier equilibrio que pueda surgir en un
individuos egoístas, o entre dos tipos de individuos mercado competitivo deberá satisfacer estas condiciones
eaoístas (idénticos), ofrecía una respuesta clara para y encontrarse en "el núcleo". Así pues, en el modelo de
una antigua cuestión hipotética. Edgeworth no se encuentran los equilibrios del mercado
5
H. Spencer, The Data of EÍhics (Londyes, 1879; edición
aumentada, 1887), p. 238.
competitivo dominados en este sentido por ningún otro
176 LOS TONTOS RACIONALES arreglo viable, dada la distribución inicial de las
dotaciones. Más sorprendente era en cierta forma el
resultado cont ra r10 : Si
de cada tipo
ilimitadamente, el núcleo (representativo de tales
resultaclos no superados) se contraería hacia el conjunto
de equilibrios competitivos; es decir, el núcleo no sería
mucho más extenso que el conjunto de equilibrios
competitivos. Este par de resultados se ha refinado y
En el modelo de Edgeworth, basado en el com ampliado grandemente en la bibliografía reciente del
portamiento egoísta, parecía existir una correspon- equilibrio
177
dencia notable entre los equilibrios del general con modelos similares y esencialmente con
intercambio los mismos supuestos conductistas. 6
Pero el hecho de encontrarse en el núcleo no es por sí
de los mercados competitivos y lo que en términos solo un gran logro desde el punto de vista
económicos modernos se llama "el núcleo" de la economía. del bienestar social. Una persona que empiece mal
Se dice que un resultado se encuentra en "el núcleo" de la dotada puede seguir siendo pobre aun después de las
economía si, y sólo si, satisface varias condiciones de transacciones, y si la competencia no ofrece más que la
imposibilidad de mejoramiento. Estas condiciones permanencia en el núcleo, la persona desamparada no
establecen, en términos generales, que nadie podría mejorar considerará "la gran cosa" este resultado. Edgeworth
su situación sm que empeorara la de alguna otra persona (la tomó en cuenta esta situación hasta cierto punto al
situación llamada "óptimo de Pareto") , pero también que considerar el problema de la elección entre diversos
nadie está en peor situación de la que estaría en ausencia de equilibrios competitivos. Observó que, para la buena
intercambio, y que ninouna coalición de individuos podría sociedad utilitarista, "la competencia requiere el
complemento del aroitraje, y la base del arbitraje entre
mejorar por sí sola su propia situación alterando el
los conti atarltes egoístas es la mayor suma posible de
intercambio entre ellos.
LOS TONTOS RACIONALES
7 n
la utilidau total". No se ocupó realmente de los as comportamiento egoísta sea un supuesto realista no
ectos institucionales de tal arbitraje, ni de sus extensas influye en ninguna medida sobre la corrección de la
lmplicaciones para la distribución de la propiedad. a respuesta de Edgeworth al interroaante planteado.
pesar de algunas apariencias superficiales en contrario. Dentro de la estructura de un modelo económico
Sobre la base del logro de la competencia. por limitado limitado, proveía una respuesta clara a la discusión
que fuese, Edgeworth se sintió autorizauo a "sesgarse abstracta del egoísmo y el bien general.
hacia una cautela más conservadora en la reforma". Al Este debate particular ha persistido durante
calcular "la utilidad de las inslituciones largo tiempo y aun ahora motiva muchos
preutilitaristas", Edgeworth se sintió impresionado
ejercicios de la teoría económica. La naturaleza
"con una visión de la Naturaleza, no totalmente mala
lililitada del debate ha ejercido una influencia
como la que nos legara Mill, sino una primera
decisiva sobre la elección de modelos
aproximación hacia lo mejor
económicos y la concepción de los seres humanos
En este ensayo no examinaré si la aproximación que participan en ellos. En su distinguido texto
Véase cn particular K. J. Arrow y F. H. Hahn, Genera! sobre la teoría del equilibrio general, afirman
C0Ülf,ctitive ¿Inalysis (San F yancisco, 1971). [Vcysión Arrow v {Iahn (pp. Vl-Vi1):
castellana del FCF, 1977.]
p. 56. Existe ya una extensa e irm»onente línea de
ll) '.d., p. 82. economistas, desde Adam Smith hasta el presente, que
han tratado de demostrar que una economía descen
tralizada, motivada por el egoísmo y guiada Tjov las
178 LOS TONTOS RACIONALES señales de los precios, sería compatible con una
es más bien remota. (Creo que así ocurre aun dentro 179
de la estructura de supuestos utilizada por Edgeworth,
disposición coherente de recursos económicos que pudiera
pero esto no es fundamental para el tema de este considerarse, en un sentido bien definido, como superior a
ensayo.) Aquí me interesa la visión del hombre que la gran clase de disposiciones alternativas posibles.
forma parte del análisis de Edgeworth y sobrevive más Además, las señales de los precios funcionarían para
o menos intacta en gran parte de la teoría económica establecer este grado de coherencia. Es importante entender
moderna. Por supuesto, esta visión es estilizada y se cuán sorprendente ha de resultar esta afirmación para quien
no esté familiarizado con la tradición. La respuesta
destina específicamente a la iluminación de una inmediata 'de sentido común" a este interrogante:
disputa relativamente abstracta que interesó mucho a "¿Cómo sería una economía motivada por la ambición
Spencer, Siclowick y varios otros pensadores individual y controlada por un núm nro muy grande de
contemporáneos prominentes, a saber: ¿en qué sentido agentes diferen tes?", será probablemente caos". El
y hasta qué punto alcanzaría el bien general el compo- hecho de que se haya ofrecido durante largo tiempo una
çtamiento eooísta? Desde luego, el hecho de que el respuesta muy diferente, la que en efecto ha impregnado el
pensamicntn cconómico d o gran númcro de personas que
LOS TONTOS RACIONALES
p
no son economistas, es razón suficiente para inv stigarla
seriamente. En virtud de que la proposición ha sido
planteada y sostenida con gran seriedad, cs importante
saber no sólo si es cierta, sino si podría ser cierta. Gran parte
de lo que sigue se refiere 2 este último interrogante, el que
merece la atención de los economistas en
nuestra opinión.
mula
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simp
mode
que p
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perse
elecc
l
:
LOS TONTOS RACIONALES LOS TONTOS RACIONALES
haga. 1 Este enfoque ha sido hasta cierto punto formalizado antigüedad respetable, y Joseph Butler ya lo estaba
en época reciente, en el contexto de la teoría de la combatiendo en la Capilla Rolls hace dos siglos y
preferencia revelada, pero tiene una
S
i
l
a
s
a
c
c
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o
medio. 23 La reducción del hombre a la categoría de un derse estos términos; y lo primero porque la elecClón puede
animal egoísta depende en este enfoque de una reí lejal una consideraciones,
definición cuidadosa. Si se observa que usted escoge x una de las cuales puede ser el bienestar personal. ]3
y rechaza y, se declara que usted tiene una preferencia 12
En cuanto a los principales resultados analíticos, véase M. K.
"revelada" por x sobre ya Su utilidad cambiando.
Richter, "Rational Choice", Preference, Utility and Demand Theory,
También podrá usted frustrar al teó- comps. J. S. Chipman et al. (Nueva York, 1971).
rico de la preferencia revelada a través de
inconsistencias más refinadas. ll Pero si usted es
consistente, independientemente de que sea usted un
egoísta recalcitrante o un altruista delirante o un
clasista, aparecerá maximizando su propia utilidad en
este mundo encantado de las definiciones. Según la
terminología usada en conexión con la tributación, si la
justificación del supuesto del egoísmo presentada por
Arrow y Hahn equivale a evitar el problema, el enfoque
de la preferencia revelada parece más un ejemplo sólido
de evaszón.
Este enfoque del egoísmo definicional recibe a
el nombre de elección racional, e nada menos que
la consistencia interna. En este enfoque se consideran
"racionales" las elecciones de una persona si, y sólo si,
todas estas el'eccio-
4
P. A. Samuelson, The Foundation of Econovzics (Cambridge, Mass.,
1955), p. 90.
LOS TONTOS RACIONALES LOS TONTOS RACIONALES
186 doctoral, Universidad de Cambrido e, 1975, próxima
publicación). Véanse también las críticas pragmáticas de Kornai
mos casi seguramente una coexistencia de en Anti-Equilibrium, cap. l l .
creencias en el sentido de que i) la teoría del LOS TONTOS RACIONALES 187
comportamiento racional es irrefutable, ii) es
refutable y no ha sido refutada hasta ahora, y iii)
es refutable y en efecto patentemente falsa. i9 Cuando consideramos las desviaciones del "aislamiento
Sin embargo, ésta no es la cuestión fundamental para poco amable que se supone abstractamente en la
los popósitos que persigo aquí. Aun si se obtuviera la Economía", como decía Edgeworth, debemos distinguir
consistencia requerida, quedaría insoluta la cuestión del cntre dos conceptos separados: i) la simpatfa y ii) el
egoísmo, excepto en el sentido puramente definicional, compromiso. El primero corresponde al caso en el que el
como ya he señalado. Una persona que escoja interés por otros afecta nuestro propio bienestar. Si el
consistentemente puede tener cualquier grado de conocimiento de que se tortura a otros nos enferma, éste
egoísmo que deseemos especificar. Por supuesto, es es un caso de simpatía; si no nos enferma pero creemos
cierto que en el caso especial de la elección pura del que es algo malo y estamos dispuestos a hacer algo para
consumidor entre los bienes privados, el teórico de la detenerlo, éste es un caso de compromiso. No quiero
preferencia revelada trata de relacionar la "preferencia" decir que las palabras escogidas tengan mérito, pero
o la 'utilidad" de la persona con su propio conjunto me parece que la distinción es impoktante. Puede
de bienes. Pero esta restricción no deriva del hecho de sostenerse que el comportamiento basado en la simpatía
que sólo le preocupen sus propios intereses, sino de que es egoísta en un sentido importante, porque nos
su propio conjunto de [Link] —o el de su familia— complace el placer de otros y nos duele el dolor de otros,
es el único sobre el que ejerce control directo sus actos de modo que IR búsqueda de nuestra propia utilidad
de elección. La cuestión del egoísmo queda puede ser impulsada por la acción de simpatía. Es la
completamente insoluta. acción basada en el compromiso, no en la simpatía, la
Creo que la cuestión requiere también una que sería altruista en este sentido. (Sin embargo,
formulación más clara que la que suele recibir, y adviértase que la existencia de la simpatía no implica que
ahora me ocuparé de este punto. la acción útil para otros deba basarse en la simpatfa en el
sentido de que no ocurriría SI nos poco o
le
Véanse las críticas filosóficas formuladas recientemente nada el bienestar de otros. Esta cuestión de la causación
contra la teoría del comoortamiento racional en M. Hollis J. será examinada más adelante.)
Nell, Rational Economic Man (Cambridge, 1975); S. Wong, "On En ciertos sentidos, la simpatía es un concepto
che Consistency and Completeness of Paul Samuclson's
Programme in the Thcory of Consumer Behaviour" (tesis más fácil de analizar que el del compromiso. Cuando
LOS TONTOS RACIONALES
cl sentimiento de bienestar de una persona es persona maximiza el bienestar personal esperado
psicológicamente dependiente del bienestar de otro, pero no cambiará por lo menos bajo una condición
se trata de un caso de simpatía; en igualdad de contraria en la que el acto escogido cesaría de
188 maximizar el bienestar personal. Es posible que el
compromiso en este sentido más amplio resulte
otras circunstancias, la conciencia del aumento del difícil de determinar, no sólo en el contexto de las
bienestar de la otra persona mejora entonces elecciones de otros sino también en el de la propia
directamente la posición de esta persona. (Por clección, ya que no siempre está claro lo que hu-
supuesto, cuando la influencia es negativa, debemos 189
hablar de uná relación de "antipatía", pero pode
ahorrar la terminología y utilizar sólo el término biéramos hecho si las circunstancias hubiesen sido
"simpatía", señalando que la relación puede ser diferentes. Es posible que este sentido más amplio
positiva o negativa.) Mientras que la simpatía tenga una pertinencia particular cuando actuamos
relaciona cosas similares entre sí —el bienestar de sobre la base de una preocupación por el deber
diferentes personas—, el compromiso relaciona la cuya violación podría provocar remordimiento,
elección con los niveles de bienestar esperados. pero la acción se escoge realmente por el sentido
Podemos definir el compromiso en el sentido de que del deber y no sólo para evitar el malestar
una persona escogerá un acto que en su opinión resultante del remordimiento que ocurriría si
producirá un nivel de bienestar personal para él actuáramos de otro modo. (Por supuesto, aun el
menor que otro acto también a su alcance. sentido más estrecho del compromiso incluirá el
Adviértase que la comparación se hace entre niveles caso en el que el malestar resultante del
de bienestar esperados, de modo que esta definición remordimiento se ve superado por el incremento
del compromiso excluye los actos contrarios al del bienestar.) Todavía no me he referido a la
interés propio que derivan sólo de un error en el incertidumbre referente al bienestar esperado.
pronóstico de las consecuencias. Cuando se inúoduce la incertidumbre, el concepto
Surge un problema más difícil cuando la elección de la no se ve afectado, pero el compromiso
de una persona coincide con la maximización de su requeÀ a una reformulación. Las modificaciones
bienestar personal esperado, pero ésa no es la razón necesarias dependerán de la reacción de la persona
de su elección. Si queremos incluir este caso, ante la incertidumbre. El caso más simple es
podemos expandir la definición del compromiso probablemcnte aquel en que la idea que tiene una
para incluir los casos en que la elección de la pcrsona de lo que le ofrece
LOS TONTOS RACIONALES LOS TONTOS RACIONALES
una "lotería" en términos de ia ganancia personal perbonal cspcrado; el colliprolniso implica
se capta en la "utilidad esperada" del bienestar entonces la elección de una accion que genere un
personal (es decir, la adición del bienestar personal es t)ereclo menor que otra acción
derivado de diferentes resuitados ponderados por disponible. (El sentido más amplio también puede
la probabilidad de presentación de cada resultado). modificarse temen Le.)
En este caso, toda la exc;mnlemente sustituvcndo En la terniinología de la teoría econóimica mo-
el poslCio* bienestar personal por el bienestar
190 LOS TONTOS RACIONALES 191
derna, la simpatía es un caso de "exterioridad". por supuesto", replica A. Entonces B concluye con Muchos
modelos descartan las exterioridades; asf voz triunfante: "¿Por qué te quejas? lÉsa es la que ocurre, por ejemplo,
con el modelo tradicional para te tocó!" El niño B gana sin duda esta parte de la el establecimiento de que cada
equilibrio compe- discusión, pero en efecto A no habría perdido nada titivo es un óptimo de Pareto y pertenece al
núcleo por la elección de B si su propia elección hipotéde la economía. Si se permitiera en estos modelos tica de la
manzana más pequeña se hubiese basado la existencia de la simpatía, se modificarían algu- en la simpatía y no en
el ¿ompromiso. El enojo nos de estos resultados tradicionales, pero no todos de A indica que tal vez no hubiera
ocurrido asi. ellos '20 Pero esto no requeriría una revisión pro- Por supuesto, el compromiso se conecta
estrechafunda de la estructura básica de estos modelos. Por mente a nuestra moral. Pero se trata de la moral otra
parte, el compromiso implica, en un sentido en un sentido muy amplio, que abarca diversas muy real, la elección
en contra de las preferencias, influencias, desde la religiosa hasta la política, deslo que destruye el supuesto crucial
de que una de lo mal entendido hasta lo bien argumentado. opción escogida debe ser mejor que las otras (o En el
drama de Bernard Shaw titulado El discípulo por lo menos tan buena como ellas) para que la del diablo, cuando
Judith Anderson interpreta nue persona la escoja; y esto requeriría ciertamente que la disposición de Richard
Dudgeon de ser colgado los modelos se formularan de una manera en esen- en lugar de su esposo se debe a la
simpatía que cia diferente. siente por él o al amor que siente por ella, Richard El contraste entre la simpatía y el
compromiso nieora categóricamente: "Lo que hice anoche lo puede ilustrarse con la historia de dos niños que hice
a sanare fria, sin preocuparme por tu marido, se encuentran dos manzanas, una grande y una o por ti, ni ia mitad de
LOS TONTOS RACIONALES
lo que me preocupo por pequeña. El niño A le dice al niño B: "Escoge tú". mí mismo. No tuve ningún motivo y
ninvún iliteEl niño B escoge de inmediato la manzana más rés: sólo puedo decilte que cuando me pregunté grande.
El niño A se enoja y afirma que aquello si sacaría mi cuello del lazo y pondría allí el de ha sido muy injusto. "¿Por
que.? pregunta B, otro hombre, supe que no podría hacerlo" 2
¿Cuál habrías escogido tú?" "La más pequeña, La característica del compromiso que me interesa más es el hecho de q ue
mete una c_nña entre
Véase .A. K. Sen, "Labour Alloca tion in a Co-operative la elección p e rsonal y cl bienestar personal, y gran
parte de la
Theorem Win Enterprise", ter, Jr., of "A Review Welfare Simple of Economics", Economic Remark o Studies, n the Journal Second 33 of (1966);
OptimalityEconomicS. G. en la identidad teoría de alllbos. económica Esta tradicional identidad se se ve basaos-
Theory, I (1969); Collard, "Edgeworth's Proposit ;oas"; G. curecida a veces por la ambigüedad del término C. Archibald y D. Donaldson, "Non-
paternalism and Basic
Theorems of Welfare Economics", Canadian Journal of 21 G. B. Shaw, T'hree Plays for Puritans (Harmondsworth, Economics, 9 (1976). p.
94.
192
"preferencia", ya que el uso normal de la palabra
permite la identificación de la preferencia con el concepto Muy bien —diría usted—, ¿pero qué tan pertinente es
del mejoramiento, y al mismo tiempo es natural que se todo esto para la clase de elecciones que interesa a los
defina lo "preferido" como lo "escogido". No tengo una economistas? La economía no tiene mucho que ver con
postura dogmática sobre el uso "correcto" de la palabra la marcha de Richard Dudgeon hacia la horca." Me
"preferencia' ame sentiría satisfecho mientras no se hagan parece que debiéramos convenir de inmediato en que,
ambos usos simultáneamente, intentando una afirmación para mucllos tipos de comportamiento, es improbable que
empírica por medio de dos definiciones. 22 La conexión el compromiso sea un ingrediente importante. En la
básica entre el comportamiento de elección y el logro del compra pri- vada de muchos bienes de consumo, puede
bienestar en los modelos tradicionales se rompe en cuanto estar limitado el campo para el ejercicio del comprorniso,
se admite el compromiso como un ingrediente de la y quizá se muestre raramente en actos exóticos tales
elección. como el boicoteo de los aguacates sudafricanos o la
LOS TONTOS RACIONALES LOS TONTOS RACIONALES
evitación de las febtividades españolas. Por lo tanto, es visible. En reahdad, sin embargo, los bienes públicos
posible que el compromiso no plantee son importantes en la mayoría de las economías y
22
Véase mi ensayo "Behaviour and the Concept of
abarcan un gran conjunto de servicios, desde las
Preference", Economica, 40 (1973); y Schick, "Rationality and carreteras y el alumbrado público hasta la defensa.
Sociality". Abunda la infor-
193
23
Véase a J. S. Duesenberry, Income, Saving and the Theory of
un problema importante en muchos estudios del Consumer Behavior (Cambridge, Mass, 1949); S. J. Prais y H. S.
Houthakker, The Analysis of Family Budgets (Cambridge, 1955);
comportamiento del consumidor y sus W, Gaertner, "A Dynamic Model of Interdependent Consumer
interpretaciones. Es posible que ni siquiera la Behaviour", mimeografiado (Universidad Bielefeld, 1973); R. A.
simpatía sea demasiado importante, porque las Pollak, "Interdependent Preferences", American Economics
fuentes de la interdependencia personal se Review, 66 (1976).
encuentren en otra parte, por ejemplo en el deseo de
(igualarse a los vecinos o en la influencia de los
hábitos de otras personas.23
Pero la economía no se ocupa sólo del
comportamiento del consumidor; ni el consumo se
limita a los "bienes privados". Un área donde cobra
gran importancia la cuestión del compromiso es la
de los llamados bienes públicos. Estos bienes deben
contrastarse con los "bienes privados" que no pueden
ser usados por más de una persona: si usted se come
un pedazo de pastel de manzana, yo no podré hacerlo
también. No ocurre así con los "bienes públicos", por
ejemplo con una carretera o un parque público, que
usted y yo podemos usar al mismo tiempo. En
muchos modelos económicos sólo se consideran los
bienes privados, y así ocurre típicamente cuando la
"mano invisible" queda en • cargada de hacer el bien
LOS TONTOS RACIONALES LOS TONTOS RACIONALES
LOS TONTOS RACIONALES 195
194 LOS TONTOS RACIONALES
establece el mecanismo de remuneración con tal
mación en el sentido de que la participación de los astucia diabólica que los individuos se ven
bienes públicos en el consumo nacional ha crecido motivados a revelar exactamente su verdadera
marcadamente en la mayoría de los países del disposición a pagar por el bien público en cuestión.
mundo. Una dificultad de esta solución _ deriva de una
También se ha discutido mucho el problema de la supuesta limitación de las posibilidades estratégicas
asignación óptima de bienes públicos, sobre todo en
al alcance del individuo, cuya eliminación conduce
la bibliografía económica reciente.24 En particular, se
a un resultado imposible. 26 Otra dificultad se refiere
ha prestado gran atención al problema de la
al hecho de que al dar a los individuos el incentivo
revelación correcta de las preferencias. Este
para revelar la verdad se entrega (linero, de modo
problema es muy evidente en el caso de los
que la distribución del ingreso se 1110difica sin
esquemas de suscripción, donde se cobra a cada
control de las consideraciones distributivas. Por
persona de acuerdo con los beneficios recibidos. El
supuesto, este efecto puede eliminarse mediante
problema principal se centra en el hecho de que a
todos conviene minimizar el beneficio esperado, una reclistribución de las dotacioncs miciales y las
pero esto puede conducir al rechazo de un proyecto participaciones en los beneficios, 27 pero
público que se habría justificado si se conocieran los cn Economía y Ciencia de la Administración, Universidad
beneficios verdaderos. El análisis de esta dificultad, Northwestern, 1975); J. Green y J. J. Laffont, "On the Revelation
conocida a veces como el problema del 'viaje gratis", of Preference for Public Goods", Informe Técnico núm. 140
(Instituto de Estudios Matemáticos en las Ciencias Sociales,
ha producido recientemente algunas propuestas muy Universidad dc Stanford, 1974). Véase también J. Dreze y D. de
ingeniosas para superar esta ineficiencia en el marco la Vallee Poussin, "A Tatonnement Process for Public Goods",
de la acción egoísta. 25 Se Reviezv of Economic Studies, 38
24
(1971); E. hfalinvaud, "A Planning Approach to the Public Goods
Véase E. Lindahl, Die Gerechtigkeit (1er Besteuerung (Lund, Problem", Swedish Journal of Economics, 73 (1971); V. L.
1919), traducido al inglés en R. A. Musgrave y A. Peacock, Smith,- "Incentive Cornpatible Experimental Processes for the P
Classics in the Theory of Public Finance (Londrcs, 1967); P. A.
1'0\ ision of Public Goods", mimeografiado (Reude de 12
Samuelson, "The Pure Theory of Public Expenditure", Revicw of
Economic Studies, 21 (1950; R• Socirdad rica; e\fadison.
Musgrave, The Theory of Public Finance (Nueva York, 1959); L.
Johansen, Public Economics (Amsterdam, 1966); 1976).
D. K. Foley, "Lindahl's Solution and the Core of an Economy with Véa«c J. I edvard y D. J. Roberts, "On the Inccntñc Problem
Public Coods", Econometrica, 38 (1970); E. Malinvaud, "Prices for Public Goods". Ensayo para Discusión num. li6 (cMSEMS,
LOS TONTOS RACIONALES
for Individual Consumption, Quantity Indica tors for Collective Unñersid:.d Northwestern, 1974). Véase también L. Hurwicz,
Consumption", Review of EconoInic Studies, 39 (1972). "On Informationally Dccentralized Systems" en R. Radner y b.
T. Groves y J. Ledyard, "Optimal Allocation of Public Goods: McGuire, Decisions and Ov o anizations (Amsterdam, 1972).
A Solution to the 'Free Rider Problem' ", Ensayo para Discusión '"K Véase el corema 4.2 de Gro\es y Ledyard, "Optimal
núm. 144 (Centro de Estudios Matemáticos Allocation of Public Goods".
LOS TONTOS RACIONALES LOS TONTOS RACIONALES
196 197
tal acción plantea obviamente sus propias No se trata de saber si los individuos ofrecen
dificultades. invariablemente una respuesta honesta a cada
En este problema es fundamental el supuesto de pregunta, sino si ofrecen siempre una respuesta
que, cuando se le pregunta algo, el individuo ofrece la maximizadora de la ganancia, o por lo menos lo
respuesta que maximizará su ganancia personal. ¿Hasta hacen con tanta frecuencia que este supuesto
dónde es correcto este supuesto? "Dudo que sea muy bueno general resulte apropiado para la teoría económica.
en general, ("¿Dónde i está la estación del ferrocarril?" me La presencia de respuestas que no maximizan las
pregunta. "Allí", contesto, señalando la oficina de correos, ganancias, incluidas las verdaderas, revela de
"¿y de paso podría echar esta carta al buzón?" inmediato la presencia del compromiso como parte
"Sí", contesta el otro, decidido a abrirla para ver si contiene del comportamiento.
algo valioso.) Aun en el contexto particular de la revelación Esta cuestión es pertinente también para la
de preferencias en materia de bienes públicos, es posible que bibliografía reciente sobre la votación estratégica.
el comportamiento maximizador de las ganancias no sea el Recientemente se han establecido varios resultados
mejor supuesto. Leif Johansen, uno de los autores que más analíticos excelentes que demuestran la
han aportado a la economía pública, tiene razón cuando imposibilidad de que cualquier procedimiento de
cuestiona el supuesto en este contexto: votación satisfaga ciertos requerimientos
elementales y haga de la votación honesta la
En este, como en otros campos, la teoría económica tiende
a sugerir que los individuos son honestos sólo en la medida estrategia maximizadora de la ganancia para todos.
29
en que terwan incentivos económicos para serlo. Éste es un No se cuestiona la
supuesto del homo economicus que dista mucho de ser
evidente, y que debe ser confrontado con las realidades traints, Economic Efficiency and Ethics", mimeografiado
observadas. En efecto, una línea de pensamiento simple (Universidad de Harvard, 1974); P. Bohm, "Estimating Demand
sugiere que e) supuesto no puede ser cierto en su forma for Public Goods: An Experiment", European Eco nomic
más extrema. Ninguna sociedad sería viable sin ciertas Review, 3 (1972).
normas y reglas de conducta. Tales normas y reglas son A. Gibbard, "Manipulation of Voting Schemes: A General
necesarias para la viabilidad exactamente en los campos
¿onde están ausentes los incentivos estrictamente Result", Econometrica, 41 (1973); M. A. Satterthwaite,
económicos y no pueden crearse.5 "Strategy-proofness and Arrow's Conditions", Journal of
Economic Theory, IO (1975); D. Schmeidler y H. Sonnen•
5
L. Johansen, "The Theory of Public Goods: Misplaced
Emphasis" (Instituto de Economía, Universidad de Oslo, 1976).
Véase también J. J. Laffont, "Macroeconomic Cons-
LOS TONTOS RACIONALES
schein, "The Possibility Universidad of Non-manipulable Northwestern, La cuestión del compromiso es importante en
Social 1974); ChoiceB. Functions" (CMSEMS, varios otros contextos económicos. 31 Es
fundamental
Dutta y P. K. Pattanaik, de Economía "On Nicely de Delhi, Consistent 1975)
; VotingP. K.
Ensayo para Discusión núm. 224 ([Link], Universidad
Systems" (Escuela Northwcsteyn, 1976).
Pattanaik, "Stratcgic Voting without Collusion under Binary and
Democratic Group Decision Rules", Review of Economic Studies, 42
(1975); B. Peleg, "Consistent Voting Systelns" (Instituto de Matemáticas, Véase A. K. Sen, Collective Choice and Social Welfare
Universidad Hebrea, (Edimburgo y San Francisco, 1970), p. 195.
81
Véase la exposición que presenta Ragnar Frisch de
Jerusalén, 1976); A. Gibbard, "Social Decision, Strategic
la necesidad de "un fundamento teórico realista para la
Behavior, and Best Outcomes: An Imposibility Result" política social", en su "Samarbeid mellon Politikere og
198 Bkonometrikere om Formuleringen av Politiske
Preferenenser" (Socialgkonomen, 1971). (Estoy en deuda con
corrección de estos resultados, ¿pero es correcto el Lcif Johansen, quien tradujo para mí las porciones pertinentes
de este ensayo.) Véase también J. A. Mirrlees, "The
supuesto de que los individuos tratan siempre de Economics LOS TONTOS RACIONALES 199
maximizar sus ganancias personales en su
comportamiento de votación? En las elecciones para el problema de la motivación del trabajo, cuya
grandes, resulta difícil demostrar que cada votante importancia para la producción no puede pasarse por
tiene alguna esperanza reai de afectar el resultado con alto.
a
su voto, y si la votación implica algún costo, la Es sin duda costosa, y quizá imposible, la elaboración
ganancia neta esperada de la votación puede ser de un sistema de supervisión con recompensas y castigos
típicamente negativa. Sin embargo, todavía puede ser de tal manera que todos tengan incentivos para
muy elevada la proporción de votos en grandes esforzarse. Por lo tanto, todos los sistemas económicos
elecciones, y en otra parte he tratado de demostrar que, han tendido a depender de la existencia de actitudes hacia
en tales elecciones, los individuos pueden estar el trabajo que se colocan por encima del cálculo de la
guiados a menudo "no tanto por la maximización de la ganancia neta derivada de cada unidad de esfuerzo. El
utilidad esperada como por algo mucho más simple, o acondicionamiento social desempeña aquí un papel muy
sea el deseo de registrar su verdadera preferencia".30 illiportante.32 Estoy persuadido de que las actuales
Si este deseo refleja un sentimiento de compromiso, el dificultades económicas de Gran Bretaña tienen mucho
comportamiento en cuestión no correspondería a la que ver con problemas de la motivación para el trabajo
visión del hombre en la teoría económica tradicional. que caen fuera de la economía de recompensas y castigos,
y una de las razones de quc los economistas parezcan
tener tan poco que aportar en esta área es la omisión, en
LOS TONTOS RACIONALES LOS TONTOS RACIONALES
ottos sistemas morales universalizados constituya tante distinción de John Harsanyi, entre las prefeuna parte
relativamente pequeña del conjunto rencias "éticas" de una persona y sus preferentotal. cias "subjetivas", abre un
campo más amplio: "las primeras deben expresar lo que este individuo VII prefiere (o preferiría, mejor dicho) de
acuerdo con consideraciones sociales impersonales exclusivamen veces se critica la teoría económica de la uti-
te, y las últimas deben expresar lo.-que en efecto lidad —que se relaciona con la teoría del com- prefiere, sobre la
base de sus intereses personales portamiento racional— por ser demasiado estruc- o cualquier otra base' ', 36 Esta
estructura doble nos turada; se alega que los seres humanos son "más permite distinguir entre lo que considera bueno
simples" en la realidad. Si nuestro aroumento es una persona desde el punto de vista social y lo correcto hasta aquí,
ocurrirá precisamente lo con- que considera bueno desde su propio punto de trario: la teoría tradicional tiene muy
escasa es- vista. Presumiblemente, la simpatía interviene en tructura. Se asigna un ordenamiento de preferen- forma
directa en la llamada preferencia subjetiva, cias a una persona, y cuando es necesario se suponc pero el papel del
compromiso queda poco claro. que este ordenamiento refleja sus intereses, repre- En la medida en que se cree que
las preferencias senta su bienestar, resume su idea de lo que de- "subjetivas" de una persona "definen su función de
biera hacerse, y describe sus elecciones y su com- utilidad", parece existir la intención de excluir portamiento
efectivo. ¿Podrá hacer todo eso un de allí el compromiso, pero surge una ambigüedad ordenamiento de preferencias?
Una persona así des- del hecho de que las preferencias subjetivas "excrita puede ser "racional" cn el sentido limitado
presan sus preferencias plenamente, tal como son de que no revele inconsistencias en su comporta- en realidad".
¿Se entenderá esto en el sentido de la miento de elección, pero si no puede utilizar estas elección, o en el sentido de
la concepción de su distinciones entre conceptos muy diferentes, dire- propio bienestar? Es posible que Harsanyi
LOS TONTOS RACIONALES
haya mos que es un tonto. En efecto, el hombre pura- querido referirse a esto último, porque a las premente
económico es casi un retrasado mental desde ferencias "éticas" se asigna por contraste el papel el punto de vista
social. La teoría económica se de expresar "lo que prefiere cl individuo sólo en ha ocupado mucho de este tonto
raci01val arrella- los momentos posiblemente raros en los que se imnado en la comodidad de su ordenamiento único
pone una actitud imparcial e impersonal espede preferencias para todos los propósitos. Necesi- cial". 37 ¿Pero qué
diremos si el individuo se desvía tamos una estructura más compleja para acomodar
Jos diversoss conceptos relacionados con su compor- and J. Interpersonal Harsanyi, "Cardinal Comparisons Welfare, of Individualistic Utility"
Journal Ethics,OÍ tamiento.
Political Econopny, 63 (1955), p. 315. ¿Qué clase de estructura
necesitamos? La impor-Ibíd., pp. 31 5-31C).
204 estructura. He propuesto en otra parte —en la
conferencia de Bristol de 1972 sobre "la razón
de su maximización del bienestar personal práctica"— que debemos considerar ordenamientos
(incluida cualquier simpatía), no por efecto de una de ordenamientos de Preferencias para expresar
preocupación imparcial por todos,38 sino por un nuestros juicios morales. 6 Quisiera examinar un
sentimiento de compromiso hacia algún grupo poco más esta estructura. Puede verse una
particular, digamos el de los vecinos o el de la clase
social a la que pertenece? La verdad es que todavfa Adviértase que, según Harsanyi, "las preferencias de un
falta estructura. individuo satisfacen este requerimiento de impersonalidad si
Aun en su expresión de juicios morales desde un indican la situación social que escogería si no supiera cuál sería
punto de vista impersonal, resulta deficiente una su posición general en la nueva situación escogida (y en
cualquiera de sus opciones), sino que tuviera una probabilidad
estructura doble. Un ordenamiento de preferencias igual de obtener cualquiera de las posiciones sociales existentes
puede ser más ético que otro, pero menos que un en esta situación, desde la más alta hasta la más baja" (p, 316).
tercero. También en este sentido necesitamos más
6
A. K. Sen, "Choice, Orderings and Morality", en S Kõrner Philosophy, 71 (1974); K. Binmore, "An Example in Group
(comp.), Practical Reason (Oxford, 1974). Véase también la Preference", Journal of Economic Theory, 10 (1975), y B. A.
contestación de J. Watkins y mi réplica en el mismo volumen, y Weisbrod, "Toward a State-Pre. ference Model of Utility
R. C. Jeffrey, "Preferences among Preferences", Journal of Function Preferences: A Conceptual Note", mimeografiado
(Universidad de Wisconsin, 1976).
LOS TONTOS RACIONALES
interés propio con la moral), y las clecciones metaordenamiento. Puede utilizarse para describir
efectivas reflejan una posición moralmente superior una ideología particular o un conjunto de prioridades
a la búsqueda del interés propio (quizá debido a un políticas o un sistema de intereses de clase. En un
compromiso en la dirección moral), la contexto muy cliferente, puede proveer el formato
para expresar las preferencias que habríamos
'0 Esto presupone cierta independenc;a" entre los divcrsos preterido tener ("Quisiera que me gustaran más los
elementos que influyen sobre el lli\el del bienestar general, lo que
implica cierta "posibilidad de separación" Véase W. M. Gorman,
alimentos vegetarianos", o bien "Quisiera que no me
'•Tricks with Utility Functions", en gustara tanto fumar"). O puede usarse pala analizar
M. Artis y A. R. Nobay (comps.), Essays in Economic Analysis los conflictos implicados en la adicción ("Dados mis
(Cambridge, 1975). gustos actuales, me siento mejor con la heroína pero
41 Véase la nota 16 anterior. la heroína me lleva a la adicción, y habría preferido
LOS TONTOS RACIONALES 207
no tener estos gustos"). La herramienta de los
moral en cuestión precipitará el metaordenamiento metaordenamientos puede usar-
M, C. A, B, en orden descendente. Por supuesto, esto
va mucho más allá de la especificación de que M es
"moralmente lo mejor".
La técnica del metaordenamiento- -permite una
extensión variable de la articulación moral. No se
está sosteniendo que un metaordenamiento moral
deba ser un ordenamiento completo del conjunto
Y, es decir, que deba ordenar por completo todos los
ordenamientos de X. Puede ser un ordenamiento
parcial, y espero que a menudo sea incompleto, pero
creo que en la mayoría de los casos no habrá
problema para ir mucho más allá de la expresión
limitada permitida por la especificación doble de las
preferencias "éticas" y "subjetivas".
Por supuesto, los ordenamientos de la acción
pueden ordenarse también sobre bases distintas de
las de un sistema de moral particular: el
metaordenamiento es una técnica general utilizable
baio intert)retaciones alternativas de la relación de
LOS TONTOS RACIONALES 209
208 LOS TONTOS RACIONALES
TONTOS RACIONALES
se en muchas formas diferentes en contextos
distintos.
Claramente, ésta no es la ocasión propicia para
un análisis detallado de la forma en que esta
estructura más amplia permite un entendimiento
mejor de la preferencia y el comportamiento.
Desde luego, una estructura no es una teoría, y
pueden formularse teorías alternativas utilizando
esta estructura. Sin embargo, debo mencionar
que la estructura exige mucho más información tre cada
que la provista por la observación de las ción
elecciones efectivas de los individuos, las que a usted
este
lo sumo revelarían sólo el ordenamiento C. La cubrir
estructura asigna un papel a la introspección y la una
comunicación. Para ilustrar un uso del aparato,
mencionaré algunos resultados técnicos. los nuevo,
Supongamos que estoy tratando de investigar su enfoque
Esta usos,
concepción de su propio bienestar. Usted
claro y
especifica primero el ordenamiento A que aclarar
representa su ordenamiento del bienestar. Pero teoría minar
quiero ir más allá y tener una idea de su función '2 Este
de utilidad cardinal, es decir, en términos cusiones
bargo, para
generales, no sólo cuál ordenamiento le da a ahora
usted mayor bienestar, sino también en qué '3 bién
(1976). para
medida. Ahora le pido que ordene los diversos de la que en
ordenamientos en términos de su "proximidad" a hacer o
su ordenamiento efectivo del bienestar A, así extinguir
suasor para
como un policía usa la técnica del retrato rioricen') habrá
Berlín,
hablado: ¿se parece esto más a él, o esto otro? Si Libero
TONTOS RACIONALES
pares. En efecto, considerando
ordenamientos vez mayores, podremos
sus respuestas reflejan el hecho de que la determinar su funde bienestar cardinal con
reversión de una preferencia más fuerte aleja más tanta precisión como quiera especificar.42
el resultado que la reversión de una intensidad No estoy afirmando que tipo de diálogo sea
menor de la preferencia, sus respuestas satisfarán el mejor método para dessu función de
ciertas propiedades de consistencia, y la sucesión bienestar, pero ilustra que vez que
de los ordenamientos nos permitirá comparar sus abandonamos el supuesto de que la
observación de las elecciones es la única
diferencias de bienestar en-
fuente de datos sobre el bienestar, se abre
todo un mundo liberándonos del yugo de
información del tradicional.
estructura más amplia tiene muchos otros
por ejemplo el de permitir un análisis más
de la akrasia —la debilidad de la
voluntad— algunas consideraciones
conflictivas de la de la libertad, los que he
tratado de exaen otra parte. 43 También ayuda a analizar
resultado. y otros relacionados, surgieron en disque
sostuve con Ken Binmore en 1975; sin emno hemos escrito
el ensayo conjunto que proyectamos publicar estos
resultados. R. Nader-lspahani trabaja también sobre este
punto.
Véase Sen, "Choice, Orderings and Morality"; y tam-
Sen, "Liberty, Unanimity and Rights", Economica, 43
Adviértase también la pertinencia de esta estructura análisis
del carácter incompleto de la concepción libertad en
términos de la capacidad para hacer lo realidad queremos
hacer. "Si descubro que puedo poco o nada de lo que deseo,
sólo tengo que contraer mis deseos, y estaré libre. Si el
tirano (o 'peroculto') logra condicionar a sus súbditos (o
clientes) que pierdan sus deseos originales y abracen ('intela
forma de vida que ha inventado para ellos, logrado
liberarlos de acuerdo con esta definición." I "Two Concepts
of Liberty", en For Essays on (Oxford, 1969) , pp. 139-140.
TONTOS RACIONALES
210 LOS TONTOS RACIONALES '4 Véase R. D. Luce y H. Raiffa, Games and Decisions (Nueva
York, 1'358); A. Rapoport y A. M. Chammah, Prisoners' Dilem A
el desarrollo del comportamiento que implica un Study in Conflict and Cooperation (Ann Arbor, 1965); W. G.
compromiso en situaciones caracterizadas por juegos Runciman y Á. K. Sen, "Games, Justice and the General Will",
Mincl, 74 (1965); N. Howard, Paradoxes of Rationality
tales como el del Dilema de los Prisioneros. 44 Este juego (Cambridge, Mass, 1971).
se trata a menudo, con cierta justicia, como el caso
clásico del fracaso de la racionalidad individualista. Hay
dos jugadores y cada uno tiene dos estrategias, las que
podemos llamar egoísta y altruista para facilitar la
memoria sin tener que entrar en gran detalle. Cada
jugador se encuentra mejor personalmente jugando la
estrategia egoísta, independientemente de lo que haga el
otro, pero ambos estarán mejor si escoaen la estrategia
altruista en lugar de la egoísta. Individualmente es
óptima la conducta egoísta: sólo podemos afectar
nuestra propia acción y no la del otro, y dada la estrategia
del otro —cualquiera que sea— cada jugador estará
mejor siendo egoísta. Pero esta combinación de
estrategias egoístas, derivada del egoísmo de ambos,
produce un resultado peor para ambos que el resultado
de la estrategia altruista escogida por ambos. Puede
demostrarse que este conflicto existirá no importa que el
juego se repita muchas
veces.
Algunas personas consideran desconcertante el
hecho de que el egoísmo individual produzca un
resultado inferior para todos, pero éste es sin duda un
conflicto bien conocido, discutido en gQnerales
durante largo tiernpo. En efecto, fue la
TONTOS RACIONALES
7
Véase Runciman y Sen. " Rapoport y Chaunnall,
Véase, por cjemplo, L. B. Lave, "An Empirical Approach to the
Prisoncr's Dilemma Game". Qua rterly Journal o' Economics, 76
(i 962), y Rapoport y Chaminah, Prisoners' Dilemma.
212 LOS TONTOS RACIONALES
8
H. Sidgwick, The Method of Ethics (Londres, ed., 1907), reconocimiento de la realidad de otras personas, y de la capacidad
pp. 418-419. Véase también ia vigorosa exposición que hace Nagel equivalente para considerarse simplemente como un individuo
de la tesis de que "el propio al, truismo depende de un entre muchos", The Possibility of Altruism, p. l.
TONTOS RACIONALES
producimos una definición arbitrariamente estrecha Y por supuesto, el uso del razonamiento tampoco
de la racionalidad. Este ensayo no se ha ocunado en implica una sabiduría notable.
el tema de si el comportamiento humano c e describe
mejor como racional o irracional. La tesis Es tan cierto como que el nombre de César era Flavio, Que
1i ÍCilJ a 1 11 a Dl UO la ningún economista fue jamás más sabio, dijo Robert Frost en
una alabanza jocosa del eco-
LOS 217
216 LOS TONTOS RACIONALES
promiso como parte del comportamiento. El compromiso nomista contemporáneo. Es posible que deba
no presupone el razonamiento, pero tampoco lo excluye; rendirse un tributo dudoso semejante al hombre
en efecto, en la medida en que las consecuencias para los económico de nuestra concepción modificada. Si
demás deban entenderse y evaluarse con mayqr claridad este hombre brilla en absoluto, brillará por
en términos de nuestros valores e instintos, es posible que comparación —en contraste— con la imagen
se amplíe el campo del razonamiento. He tratado de dominante del tonto racional.
analizar las extensiones estructurales en la concepción de
la preferencia que vuelve necesario el comportamiento
basado en la evaluación razonada del compromiso. Las
preferencias entre ordenamientos d'eben ser sustituidas
por una estructura más rica que implica los
metaordenamientos y los conceptos relacionados.
También he sostenido que no debe verse el
comportamiento en términos de la dicotomía
tradicional existente entre el egoísmo y los sistemas
morales universalizados (como el utilitarismo). Los
grupos intermedios entre el individuo y los demás,
como la clase y la comunidad, proveen el foco de
muchas acciones que implican el compromiso. Por
lo tanto, el rechazo del egoísmo como una
descripción de la motivación no implica la
aceptación de cierta moral universalizada como la
base del comportamiento efectivo. Tampoco vuelve
a los seres h Illuanos exceslvamcntc nobles.