UNIVERSIDAD NACIONAL DEL SANTA
FACULTAD DE EDUCACIÓN Y HUMANIDADES
E.A.P. EDUCACIÓN SECUNDARIA: LENGUA Y LITERATURA
AXIOLOGIA, ETICA Y MORAL
ASIGNATURA: Filosofía y ética
DOCENTE: Callacna Rafael Arturo
INTEGRANTES: CÓDIGOS:
López Vásquez Dana Briggitt 0202433133
Pasache Campos Karen Abigail 0202433143
Jara Valle Zayu Mailin 0202433129
Milla Tamara Elicet Fiorela 0202433110
Maguiña Mendoza Sheyla Pamela 0202433135
Capillo Bolaños Dennis Joseph 0202433108
NUEVO CHIMBOTE – PERÚ 2024
INTRODUCCIÓN
La axiología, como disciplina filosófica que se ocupa del estudio de los valores, emerge como
un pilar esencial en la comprensión de la ética y la moral, dos conceptos que, aunque
interrelacionados, poseen diferencias significativas en su aplicación y significado. La ética, en
su sentido más amplio, se define como el conjunto de principios y normas que orientan el
comportamiento humano, abordando cuestiones de justicia, deber y virtud. Esta rama de la
filosofía no solo examina qué es lo correcto o lo incorrecto, sino que también se adentra en la
naturaleza de las motivaciones humanas y el papel de la razón en la toma de decisiones. Por
su parte, la moral se refiere a las creencias y prácticas que un individuo o una comunidad
sostienen como válidas, abarcando un espectro que va desde los códigos de conducta hasta
las normas culturales que dictan lo que se considera aceptable en una sociedad determinada.
Históricamente en la antigua Grecia, filósofos como Platón y Aristóteles sentaron las bases
para la reflexión sobre los valores. Platón, en su obra "La República", discutió la importancia
de la justicia, la sabiduría y la virtud como valores fundamentales para la construcción de una
sociedad justa y equitativa. Por su parte, Aristóteles desarrolló la ética de la virtud,
argumentando que la felicidad se alcanza a través de la práctica de virtudes como la valentía,
la templanza y la justicia
La complejidad de la interacción entre axiología, ética y moral se manifiesta en el modo en
que los valores influyen en la formulación de juicios éticos y en la construcción de sistemas
morales. En este sentido, la axiología no solo proporciona el marco teórico para entender qué
valores son fundamentales y cómo se jerarquizan, sino que también plantea interrogantes
cruciales sobre la universalidad y la relatividad de los mismos. ¿Son los valores inherentes a
la naturaleza humana o son construcciones sociales sujetas a cambio? Esta interrogante
invita a reflexionar sobre la naturaleza de la ética misma, ya que las respuestas a estas
cuestiones determinan la manera en que evaluamos nuestras acciones y las de los demás.
En un contexto contemporáneo caracterizado por la pluralidad de valores y la diversidad
cultural, la tensión entre la ética y la moral se torna especialmente relevante. La globalización
y la interconexión de sociedades diversas han puesto de manifiesto los desafíos éticos que
surgen de la coexistencia de múltiples sistemas morales, lo que a su vez plantea la necesidad
de un diálogo intercultural que permita la reconciliación de diferencias y la búsqueda de un
entendimiento común. Este informe tiene como propósito profundizar en la relación entre la
axiología, la ética y la moral, explorando no solo sus definiciones y características, sino
también sus implicaciones en la vida contemporánea y en la construcción de una sociedad
más justa y equitativa. A través de un análisis crítico y reflexivo, se pretende arrojar luz sobre
la importancia de los valores en la toma de decisiones éticas y en la conformación de
identidades morales en un mundo en constante transformación.
LA AXIOLOGÍA
1. Origen
El término "axiología" proviene del griego "axios", que significa "valioso" o "digno", y
"logos", que se traduce como "estudio" o "tratado". Aunque la axiología como disciplina
formal se desarrolló en el siglo XIX, sus raíces se remontan a la filosofía antigua,
donde se comenzó a reflexionar sobre la naturaleza de los valores y su importancia en
la vida humana.
1.1 Definición
La axiología, también conocida como la teoría del valor, es una rama de la filosofía
que se encarga de estudiar la naturaleza, la estructura y los fundamentos de los
valores. Se centra en comprender qué son los valores, cómo se originan, cómo se
clasifican y cuál es su papel en la vida humana. pues es una disciplina filosófica
esencial para comprender la naturaleza humana, la moralidad, la cultura y la sociedad.
Al estudiar los valores, podemos obtener una visión más profunda de nosotros mismos
y del mundo que nos rodea, lo que nos permite tomar decisiones más conscientes,
tener unas vidas más significativas y contribuir a la construcción de una sociedad más
justa y equitativa. La axiología no sólo trata de los valores positivos, sino también de
los valores negativos, analizando los principios que permiten considerar que algo es o
no importante, y considerando los fundamentos de Algunos filósofos como los
alemanes Heinrich Rickert o Max Scheler que han realizado diferentes
propuestas para elaborar una jerarquía adecuada de los valores.
1.2. Definición del valor
El valor es una idea que permite expresar nuestro aprecio a los entes de la realidad,
así como regular nuestras relaciones con los demás seres humanos como un grupo de
personas en un contexto económico y social como por ejemplo valores de utilidad, la
justicia, la belleza y la verdad.
Características del Valor en la Axiología:
Subjetividad: Los valores son subjetivos, es decir, varían de una persona a
otra y están influenciados por las experiencias, creencias y contextos
individuales. Lo que puede ser valioso para una persona, puede no serlo para
otra.
Jerarquía de Valores: Los valores suelen estar jerarquizados, es decir,
algunas cosas son consideradas más valiosas que otras. Esta jerarquía de
valores determina nuestras preferencias y nos ayuda a tomar decisiones
basadas en lo que consideramos más importante.
Universalidad vs. Relatividad: Existe un debate en la axiología sobre si los
valores son universales o relativos. Algunos filósofos argumentan que hay
valores universales que son válidos para todas las culturas y sociedades,
mientras que otros sostienen que los valores son relativos y dependen del
contexto cultural y social.
Pluralidad de Valores: Existen diferentes tipos de valores, como los éticos,
estéticos, políticos, religiosos, entre otros. Los valores éticos se refieren a lo
que consideramos moralmente correcto o incorrecto, los valores estéticos se
relacionan con la belleza y la armonía, y los valores políticos tienen que ver con
la justicia y la igualdad, por ejemplo.
1.3 Los Tipos de Valores
Dentro de la axiología, los valores pueden clasificarse en varias categorías:
Valores éticos: Se refieren a principios que guían el comportamiento humano
en términos de lo correcto e incorrecto. Ejemplos incluyen la justicia, la
honestidad y la integridad.
Valores estéticos: Relacionados con la apreciación de la belleza y la estética,
estos valores son fundamentales en el arte, la literatura y otras formas de
expresión creativa.
Valores sociales: Se centran en las normas y convenciones que rigen la
interacción humana y la cohesión social, como la solidaridad, el respeto y la
tolerancia.
Valores económicos: Refieren a principios que determinan el uso y
distribución de recursos en una sociedad, tales como la eficiencia, la equidad y
la sustentabilidad.
1.4 La Jerarquía de Valores
Uno de los aspectos más complejos de la axiología es la jerarquización de los valores.
Los valores no son inherentemente iguales; algunos pueden considerarse más
fundamentales o universales que otros. Por ejemplo, en muchas tradiciones éticas, los
valores como la vida y la dignidad humana suelen ocupar un lugar preeminente. Esta
jerarquización puede variar según contextos culturales, históricos y personales, lo que
genera debates sobre la relatividad y universalidad de los valores.
La jerarquía de valores también se manifiesta en situaciones de conflicto. Por ejemplo,
cuando se enfrenta la libertad individual con el bienestar colectivo, se debe determinar
cuál valor debe prevalecer. Estas decisiones no son triviales y requieren un profundo
examen crítico, donde la axiología se convierte en una herramienta indispensable.
1.5 Valores morales y estéticos
los valores morales se refieren a los principios éticos y normas de comportamiento que
guían las acciones de una persona en términos de lo que se considera correcto e
incorrecto, justo e injusto, bueno y malo. Es que estos valores están relacionados con
la ética, la moralidad y la conducta personal, y suelen estar arraigados en creencias
culturales, religiosas y filosóficas. Algunos ejemplos de valores morales comunes
incluyen la honestidad, la justicia, el respeto, la responsabilidad, la compasión y la
integridad.
Clasificación de los valores
Valores sensoriales o hedonísticos
Son aquellos valores relacionados con las reacciones sensuales, Aunque ambos tipos
de valores están vinculados a la satisfacción personal y al disfrute, tienen diferencias
significativas en cómo se perciben y se relacionan con la experiencia humanas
Los valores hedonistas: Están centrados en la búsqueda del placer y la satisfacción
personal como el principal objetivo de la vida. El hedonismo sostiene que la felicidad y
el placer son los valores más importantes y que las acciones humanas deben
orientarse hacia la maximización del placer y la minimización del dolor. Algunos
ejemplos es buscar el disfrute de placeres como la comida, la música o el arte.
Priorizar la comodidad y el bienestar personal y Evitar situaciones que causen
malestar o sufrimiento.
Los valores sensoriales: Se refieren a la apreciación estética y la experiencia
sensorial de placer a través de los sentidos, como la vista, el oído, el tacto, el olfato y
el gusto. Estos valores están relacionados con la belleza, la armonía y la gratificación
que se obtiene a través de la percepción sensorial. Algunos ejemplos de valores
sensoriales incluyen, Apreciar una obra de arte por su belleza visual, Disfrutar de la
música por el placer auditivo que proporciona o Sentir satisfacción al saborear una
deliciosa comida.
Valores vitales
los valores vitales son aquellos principios fundamentales y esenciales que guían la
vida de una persona, definen su identidad y determinan sus prioridades, metas y
acciones. Estos valores son los pilares sobre los cuales se construye la existencia de
un individuo, y tienen un impacto profundo en su bienestar emocional, su sentido de
propósito y su satisfacción en la vida. Identificar y honrar los valores vitales es esencial
para vivir una vida auténtica y significativa. Los valores vitales suelen ser únicos para
cada persona y reflejan lo que realmente es importante y significativo para ella.
Algunos ejemplos comunes de valores son
Familia: El valor de la familia como fuente de amor, apoyo, conexión y pertenencia.
Salud: La importancia de cuidar el bienestar físico, mental y emocional para una vida
plena y satisfactoria.
Amor: La valoración de las relaciones amorosas, el afecto y la conexión emocional
con otros.
Libertad: El deseo de autonomía, independencia y capacidad de tomar decisiones
propias.
Crecimiento Personal: El valor de la superación personal, el aprendizaje continuo y el
desarrollo de habilidades.
Integridad: La importancia de actuar con honestidad, coherencia y ética en todas las
situaciones.
Autenticidad: Ser fiel a uno mismo, expresar las propias creencias y valores de
manera genuina.
Espiritualidad: La búsqueda de significado, conexión con lo trascendental y
desarrollo interior.
Solidaridad: La disposición a colaborar y ayudar a los demás, mostrando empatía y
compasión.
Valores morales y estéticos
los valores morales se refieren a los principios éticos y normas de comportamiento que
guían las acciones de una persona en términos de lo que se considera correcto e
incorrecto, justo e injusto, bueno y malo. Es que estos valores están relacionados con
la ética, la moralidad y la conducta personal, y suelen estar arraigados en creencias
culturales, religiosas y filosóficas. Algunos ejemplos de valores morales comunes
incluyen la honestidad, la justicia, el respeto, la responsabilidad, la compasión y la
integridad.
1.6 Relación entre Valores Morales y Estéticos:
Intersección en la Creatividad: Tanto los valores morales como los valores
estéticos pueden encontrar un punto de encuentro en la creatividad. La
creatividad puede ser valorada tanto por su capacidad de expresar emociones
profundas y significativas (valores estéticos) como por su capacidad de generar
soluciones éticas y originales a problemas morales (valores morales).
Reflejo de la Identidad: Tanto los valores morales como los valores estéticos
pueden reflejar la identidad y las creencias de una persona. La forma en que
una persona valora la honestidad, la justicia o la belleza estética puede ser
indicativa de sus principios fundamentales y su visión general del mundo.
Impacto en la Experiencia Humana: Los valores morales guían la conducta
ética y las decisiones morales de una persona, mientras que los valores
estéticos enriquecen la experiencia sensorial y emocional, añadiendo belleza y
significado a la vida cotidiana.
1.7 Axiología y Ética
La axiología está intrínsecamente vinculada a la ética, ya que los valores son la base
sobre la cual se construyen las teorías éticas. Las decisiones éticas se fundamentan
en un marco axiológico que guía la elección entre diferentes acciones y
comportamientos. Las teorías éticas, como el utilitarismo, el deontologismo y la ética
de la virtud, dependen de la axiología para determinar qué valores son prioritarios y
cómo se deben aplicar en situaciones concretas.
1.8 La Axiología en el Contexto Contemporáneo
En el mundo contemporáneo, la axiología enfrenta nuevos desafíos debido a la
globalización, el pluralismo cultural y los cambios sociales. La coexistencia de diversas
tradiciones y sistemas de valores genera un entorno donde el diálogo intercultural y la
tolerancia son esenciales. La axiología, al promover la reflexión crítica sobre los
valores, se convierte en una herramienta clave para fomentar la comprensión mutua y
la resolución pacífica de conflictos.
Además, la crisis ambiental y las problemáticas sociales contemporáneas han llevado
a un cuestionamiento de los valores tradicionales y a la necesidad de redefinir lo que
se considera valioso en nuestra relación con el entorno y con los demás. En este
sentido, la axiología no solo es relevante en la filosofía, sino que se convierte en un
campo vital para el desarrollo de una ética que responda a los retos actuales.
La axiología, como estudio de los valores, se presenta como un campo esencial en la
filosofía que no solo ayuda a entender la naturaleza de los valores, sino que también
proporciona un marco crítico para la toma de decisiones éticas y morales. Al abordar la
jerarquía, el origen y la interrelación de los valores éticos, estéticos, sociales y
económicos, la axiología permite una comprensión más profunda de la conducta
humana y de las estructuras sociales. En un mundo cada vez más interconectado y
diverso, la axiología se rige como un recurso indispensable para la reflexión crítica y la
construcción de sociedades más justas y solidarias.
LA ÉTICA
2. Origen
La palabra “ética” proviene del término griego “ethos”, que puede traducirse de dos
formas posibles: por un lado, significa modo de ser o carácter; por otro, se traduce
como uso, hábito o costumbre. Se puede afirmar que las dos definiciones son afines.
De hecho, tanto Aristóteles como Platón aseguraban la relación entre ambos
significados.
Según Platón, cualquier carácter se puede desarrollar a través del hábito. Aristóteles,
por otro lado, distinguía las virtudes intelectuales de las éticas, afirmando que las
primeras provienen de la enseñanza y las segundas de las costumbres. La palabra
ethos también se puede entender desde su significado más antiguo. Según Aníbal
D’Auria en su obra Aproximación a la ética filosófica (2013), el ethos puede referirse a
la patria, el hogar, la morada o el lugar del cual proviene. Es importante destacar que
en la actualidad se utilizan los términos "moral" y "ética" como si fueran sinónimos.
No obstante, en el lenguaje académico, la palabra "ética" se refiere a una rama de la
filosofía dedicada a la reflexión sobre el Ethos; se entiende a este concepto como un
conjunto de actitudes, creencias y convicciones morales propias de una persona o de
un grupo social. Esto significa que la disciplina filosófica se denomina "ética", mientras
que el tema de estudio es la "moral".
La historia de la ética filosófica es extensa y fascinante; abarca múltiples culturas y
milenios. En su definición más amplia, la ética es la consideración de los principios y la
moral que guían la conducta humana. Ha habido múltiples perspectivas y teorías
éticas a lo largo de la historia que han intentado resolver preguntas fundamentales
sobre lo que significa llevar una vida moralmente correcta y buena.
2.1 Definición
La ética es una rama de la filosofía que se ocupa del estudio de la moralidad, los
principios del bien y el mal, así como de las normas que regulan el comportamiento
humano. A través de la ética, se analizan cuestiones fundamentales sobre lo que
constituye una vida buena, las virtudes que deben cultivarse, y cómo deben tomarse
las decisiones morales en situaciones concretas. La ética se divide en varias
subdisciplinas, incluyendo la ética normativa, que se centra en establecer criterios para
la acción moral; la ética aplicada, que examina cómo los principios éticos se aplican en
contextos específicos (como la medicina, la política y el medio ambiente); y la ética
descriptiva, que estudia las creencias y prácticas morales de las diversas culturas y
sociedades. En última instancia, la ética busca no solo entender las bases de nuestras
decisiones y acciones, sino también ofrecer orientaciones prácticas para la conducta
en la vida cotidiana.
2.2 Los Primeros Filósofos Éticos:
Las bases de la ética filosófica fueron establecidas por pensadores como
Sócrates, Platón y Aristóteles en la Antigua Grecia.
• Sócrates: Es reconocido por su técnica dialéctica de interrogación, la cual
empleó para examinar conceptos éticos fundamentales como la virtud, la justicia y el
bien. Aunque Sócrates no dejó escritos, sus pensamientos fueron transmitidos por sus
seguidores, en particular por Platón.
• Platón: El concepto del bien supremo, al que todos los seres humanos deben
aspirar, fue la base de su teoría. Platón describe una sociedad justa en la que cada
persona desempeña su trabajo según su naturaleza y habilidades en sus diálogos,
como "La República".
• Aristóteles: Alumno de Platón, elaboró una ética teleológica en su obra "Ética
a Nicómaco". Según él la eudaimonía, que se traduce como florecimiento o felicidad
humana, es el fin último de la vida humana. El desarrollo de la personalidad moral e
intelectual se logra mediante la vida de virtud y razonamiento.
• Immanuel Kant: El resultado del racionalismo ilustrado es la ética kantiana,
que fue propuesta por el filósofo Immanuel Kant. Contra los pensadores de la
antigüedad clásica, Kant afirmó que la buena voluntad era la única cosa
verdaderamente buena. Por lo tanto, toda acción es buena únicamente si su máxima
cumple con la ley moral. En otras palabras, para este filósofo contemporáneo, la ley
moral funciona como un imperativo categórico que afecta a cada persona sin
considerar sus intereses o deseos.
2.3 Corrientes éticas
Las corrientes éticas son varios enfoques filosóficos que tienen como objetivo
establecer principios para determinar qué comportamiento humano es moralmente
correcto e incorrecto. A continuación, daré una visión general completa de algunas de
las corrientes éticas más importantes:
• Ética Deontológica: Esta corriente, asociada principalmente con Inmanuel
Kant, se centra en la idea de que algunas acciones son moralmente obligatorias
independientemente de sus consecuencias. Se basa en el deber y la intención detrás
de las acciones, considerando que algunas normas morales son universales y deben
ser seguidas en todo momento.
• Ética Consecuencialista: Esta rama ética, también llamada teleológica, se
centra en evaluar la moralidad de las acciones en función de sus consecuencias.
Según las teorías del utilitarismo de Jeremy Bentham y John Stuart Mill, una acción es
correcta si genera la mayor cantidad de felicidad para la mayor cantidad de individuos.
• Ética de Virtud: Esta corriente ética, promovida por filósofos como Aristóteles,
se centra en el desarrollo de virtudes personales como la sabiduría, la valentía y la
justicia. Considera que una persona ética es aquella que posee y practica virtudes
morales, buscando alcanzar la excelencia moral a través de la práctica constante de
estas virtudes.
• Ética Relativista: La moralidad es específica de cada individuo, sociedad o
cultura, por lo que no existen normas morales universales, según esta corriente. Las
personas percibieron los valores morales de manera subjetiva y varían según su
contexto social, cultural e histórico.
• Ética Feminista: Se centra en examinar y resolver las desigualdades sociales
y la opresión de género desde una perspectiva ética. Para promover la equidad de
género en todos los aspectos de la vida, tiene como objetivo cuestionar y transformar
las estructuras patriarcales.
• Ética del Cuidado: Carol Gilligan y Nel Noddings crearon una corriente ética
llamada ética del cuidado. Según esta perspectiva, la empatía, la compasión y el
cuidado por los demás son los pilares de la moralidad; enfatiza la interdependencia y
las relaciones humanas. Se preocupa por el contexto y las particularidades de cada
situación, a diferencia de la ética deontológica o consecuencialista, que se enfoca en
reglas universales o consecuencias. Enfatiza la importancia de las relaciones y la
responsabilidad hacia los demás, y reconoce que las decisiones éticas deben
considerar el contexto específico y las necesidades de las personas involucradas.
Además, fomenta la compasión y la empatía como caminos para la acción moral.
• Ética Pragmatista: Está influenciada por filósofos como John Dewey y William
James, los principios morales deben ser evaluados en función de su efectividad y de
sus efectos prácticos en el mundo real. La noción de principios éticos absolutos es
rechazada por esta corriente; en su lugar, propone una perspectiva flexible y
experimental. Además de que enfatiza que las decisiones éticas deben adaptarse a las
circunstancias particulares y cambiantes y ve la moralidad como un proceso de
reflexión y adaptación a nuevas experiencias y conocimientos.
• Ética Existencialista: La ética existencialista surge del pensamiento de
filósofos como Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir, quienes enfatizan la libertad
individual, la responsabilidad personal y la creación de valores propios. Enfatiza que,
en un mundo sin valores establecidos, las personas deben crear sus propios
significados y valores y destaca la importancia de la libertad y la responsabilidad
personales en la toma de decisiones. La congruencia y la autenticidad entre las
creencias y las acciones personales son promovidas por esta corriente ética.
• Ética Dialógica: Influenciada por pensadores como Martin Buber y Jürgen
Habermas, enfatiza la importancia del diálogo y la comunicación en la formación de
normas éticas. Esta corriente sostiene que la moralidad surge de la interacción
comunicativa y el consenso entre los individuos, ve el diálogo y la comunicación como
elementos fundamentales para la construcción de normas éticas y propone que las
normas morales deben ser el resultado del consenso alcanzado a través de la
interacción social, además, destaca la importancia de la reciprocidad y el
reconocimiento mutuo en las relaciones humanas.
2.4 Ramas de la ética
Ética aplicada
La ética aplicada es la rama de la ética que estudia la aplicación de las teorías éticas a
cuestiones morales concretas y controvertidas. Subdisciplinas examinan algunas de
estas temáticas. Por ejemplo, la bioética analiza los temas relacionados con el
progreso de la medicina y la biología, como la eutanasia, la donación de órganos y el
aborto inducido.
La deontología profesional estudia los valores que en realidad guían a los
profesionales y busca justificar los valores morales que deberían guiarlos. La
deontología profesional es una disciplina filosófica y normativa en el primer sentido y
en el segundo sentido, es una disciplina científica y, por lo tanto, descriptiva. La ética
médica, la ética militar, la ética de los negocios, la ética computacional y la ética de la
ingeniería son subdisciplinas de la deontología profesional.
La relación ética entre las personas y el medio ambiente es el tema de la ética
ambiental. Las dos preguntas fundamentales de esta disciplina podrían ser: ¿qué
responsabilidades tienen los humanos con el medio ambiente y por qué? En general,
la respuesta a la segunda pregunta es el resultado de la respuesta a la primera.
Diversas éticas ambientales han surgido como resultado de diferentes respuestas o
aproximaciones a estas respuestas. Para que las fuerzas armadas y sus miembros
actúen de acuerdo con unos valores y normas específicos, así como para mostrar
esos valores de referencia al público en general, la ética militar es un conjunto de
prácticas y discursos.
Las relaciones éticas que deberían guiar las relaciones económicas entre los seres
humanos y cómo tales normas afectarían la economía de nuestras sociedades se
abordan en la ética económica. En realidad, muchos de los economistas que crearon
la teoría económica contemporánea comenzaron con bases éticas. El utilitarismo, que
se inició como doctrina moral y luego se empleó para la teoría del valor neoclásica, es
el ejemplo más cercano a esta.
La ética organizacional se aplica a la organización, con sus características
particulares. La ciencia estudia cómo las personas, grupos y estructuras influyen en la
conducta de las organizaciones, con el propósito de aplicar estos conocimientos para
mejorar la eficacia de estas organizaciones.
2.5 Ética normativa y ética descripyiva
Ética Normativa: La ética normativa, también conocida como ética prescriptiva, se
ocupa de la formulación de reglas y principios que determinan cómo deberían actuar
las personas. Su objetivo principal es establecer criterios para distinguir las acciones
moralmente correctas de las incorrectas. Este enfoque se basa en la racionalidad y en
la búsqueda de un bien común.
Deontologismo: El deontologismo, asociado con Immanuel Kant, establece que la
moralidad de una acción se determina por su conformidad con reglas o deberes
universales, independientemente de las consecuencias. Kant introduce el "imperativo
categórico", que exige actuar de manera que se pueda desear que la máxima de la
acción se convierta en una ley universal.
Utilitarismo: Propuesto por Jeremy Bentham y John Stuart Mill, el utilitarismo sostiene
que la moralidad de una acción depende de sus consecuencias. Una acción es
correcta si maximiza el bienestar general, es decir, produce la mayor cantidad de
felicidad para el mayor número de personas. El utilitarismo se enfoca en el resultado y
la utilidad de las acciones.
Ética de las Virtudes: Derivada de Aristóteles, esta teoría pone énfasis en el carácter
y las virtudes personales como elementos centrales de la moralidad. Según
Aristóteles, el objetivo de la vida es alcanzar la eudaimonía (florecimiento humano o
felicidad), lo cual se logra cultivando virtudes como la justicia, la templanza, la valentía
y la sabiduría.
Ética Descriptiva: La ética descriptiva se ocupa del estudio empírico de las creencias
y prácticas morales de las personas y las sociedades. A diferencia de la ética
normativa, no prescribe cómo deben actuar las personas, sino que describe y analiza
cómo realmente actúan y qué valores y principios siguen.
Investigación en Ciencias Sociales: La ética descriptiva se apoya en disciplinas
como la antropología, la sociología y la psicología para investigar los sistemas morales
en diferentes culturas y contextos históricos. Esta investigación puede revelar
variaciones significativas en las normas y valores morales entre diferentes grupos
sociales.
Relativismo Moral: A menudo, la ética descriptiva revela el relativismo moral, es
decir, la idea de que los conceptos de bien y mal varían entre culturas y no pueden ser
juzgados universalmente. Este enfoque cuestiona la posibilidad de normas éticas
universales y promueve la tolerancia y el entendimiento intercultural.
2.6 Ética global
La ética global surge como una respuesta a los desafíos morales que trascienden las
fronteras nacionales en un mundo interconectado. Se centra en problemas éticos que
afectan a la humanidad en su conjunto y requiere una perspectiva que considere la
interdependencia global. Este enfoque busca establecer principios morales universales
aplicables a diversas culturas y sistemas políticos, abordando cuestiones que no
pueden resolverse únicamente a nivel local. La ética global se enfrenta a la necesidad
de equilibrar el respeto por la diversidad cultural con la promoción de valores
universales como los derechos humanos, la justicia económica y el medio ambiente.
Abarca temas como la equidad en el comercio internacional, la cooperación en la
mitigación del cambio climático y la protección de los derechos de los migrantes y
refugiados. Al buscar soluciones a problemas globales, la ética global fomenta un
diálogo intercultural y una colaboración entre naciones, organizaciones y actores
diversos para lograr un mundo más justo y equitativo para todos.
2.7 Ética y filosofía política
La ética y la filosofía política se intersecan en la exploración de cómo deben
organizarse las sociedades y cuáles son los principios que deben guiar las
instituciones políticas para promover el bienestar y la justicia. La ética se ocupa de los
principios morales que definen lo que es correcto e incorrecto, mientras que la filosofía
política se centra en la teoría y práctica del gobierno y la organización social. Juntas,
estas disciplinas analizan cómo se pueden aplicar principios éticos para diseñar
sistemas políticos y estructuras de gobernanza que aseguren la equidad, la justicia y el
respeto por los derechos de todos los individuos. La intersección entre ética y filosofía
política permite una evaluación crítica de las políticas públicas, la legitimidad de las
instituciones y las prácticas gubernamentales, buscando siempre el equilibrio entre la
libertad individual y el bien común.
2.8 Principales Temas de Intersección:
● Justicia: La justicia es un tema central tanto en ética como en filosofía política.
La teoría de la justicia de John Rawls, por ejemplo, introduce el "principio de la
diferencia", que sostiene que las desigualdades sociales y económicas son aceptables
solo si benefician a los menos favorecidos. Este principio se desarrolla en su obra
"Teoría de la Justicia" (1971), donde Rawls propone la "posición original" y el "velo de
la ignorancia" como mecanismos para determinar principios justos.
● Derechos y Libertades: Los derechos individuales y colectivos son analizados
en términos de cómo deben ser protegidos y promovidos por las instituciones políticas.
La libertad de expresión, los derechos civiles y políticos, y la igualdad de
oportunidades son temas recurrentes. John Stuart Mill, en su obra "Sobre la libertad"
(1859), defiende la importancia de la libertad individual y argumenta contra la tiranía de
la mayoría.
● Legitimidad y Autoridad: La filosofía política investiga qué hace que un
gobierno o una ley sean legítimos y cómo se justifica la autoridad política. Max Weber,
en su sociología política, identifica tres tipos de autoridad: tradicional, carismática y
racional-legal, que explican la legitimidad de diferentes sistemas de gobierno.
LA MORAL
LA MORAL
3. Origen
Cuando nos preguntamos por el origen de la moral evocamos un problema de
fundamentación. Para algunos los fundamentos de la moral residen en la ley moral
que tiene su origen en la mera razón. Pues es la razón que a través de un imperativo
categórico debe gobernar las acciones humanas. Para otros, por el contrario, los
fundamentos de la moral están en los sentimientos de simpatía y agrado, ya que
algunas acciones despiertan nuestra conformidad o rechazo. Existe una tercera salida
que se muestra más acorde con los desarrollos dados por la biología y la antropología
filosófica. Esta tercera opción nos dice que los fundamentos de la moral residen en la
información que se transmite por aprendizaje social. La información que se transmite a
través de los genes determina la naturaleza biológica del ser humano. Este tipo de
información genética transmite las características físicas. Pero existe otro tipo de
información que representa un papel fundamental para determinar el modo de ser del
hombre. Esta información se transmite por aprendizaje social y se conoce como
cultura. La cultura es portadora de los distintos modos de vida, así como también, de
las reglas, valores y costumbres de los diferentes grupos humanos. Por esta razón, es
posible pensar en una íntima relación entre cultura y moral. La moral es la fusión de
reglas, valores o principios y costumbres que prescriben sobre el comportamiento
humano para establecer obligaciones y deberes de los sujetos. La moral no es una
invención de una «razón> enclaustrada en una torre de marfil, que dictamina los
principios que gobiernan las acciones humanas que podemos llamar morales. La
moral no es un ente abstracto alejada de la condición humana, ni se encuentra a
espaldas de lo que es el hombre. Los orígenes de la moral son antroculturales, pues
las reglas, valores y costumbres son aprehendidas en la cultura en la cual nacemos y
nos desarrollamos.
3.1 Definición
La moral es un conjunto de normas, principios y valores que rigen el comportamiento
humano en sociedad. Desde tiempos antiguos, la moral ha sido objeto de estudio y
reflexión por parte de filósofos, teólogos y pensadores de diversas épocas y culturas.
La historia de la moral es la disciplina que se encarga de estudiar la evolución de las
ideas y valores éticos a lo largo del tiempo.
La moral ha sido abordada desde diferentes perspectivas a lo largo de la historia. En la
Antigua Grecia, por ejemplo, la moral estaba basada en la virtud y la razón. Platón y
Aristóteles, dos de los filósofos más importantes de esta época, reflexionaron sobre la
justicia, la verdad y la moralidad de las acciones humanas.
En la Edad Media, la moral estuvo fuertemente influenciada por la religión cristiana. La
Iglesia Católica estableció un conjunto de normas y valores éticos que regían la vida
de los fieles. La moral en esta época se centraba en la fe, la caridad y la obediencia a
Dios.
Con la llegada de la modernidad, la moral se alejó de la religión y se centró en la razón
y la libertad individual. El filósofo Immanuel Kant, por ejemplo, desarrolló una teoría
ética basada en el imperativo categórico, que establecía que las acciones humanas
debían ser juzgadas por su intención y no por sus consecuencias.
En el siglo XIX, surgieron corrientes filosóficas que cuestionaron la moral tradicional y
propusieron nuevas formas de entender la ética. El utilitarismo, por ejemplo, afirmaba
que las acciones debían ser juzgadas por su capacidad para maximizar la felicidad de
la mayoría de las personas.
En la actualidad, la moral continúa siendo objeto de reflexión y debate. La ética
aplicada, que estudia los dilemas morales en situaciones concretas, es una disciplina
en constante evolución. Las nuevas tecnologías, la globalización y los cambios
sociales plantean nuevos retos éticos que requieren nuevas respuestas y reflexiones.
Desde la moral basada en la virtud y la razón de la Antigua Grecia, pasando por la
moral religiosa de la Edad Media, hasta la ética de la razón y la libertad de la
modernidad, la moral ha evolucionado y se ha adaptado a los cambios sociales y
culturales. La reflexión ética continúa siendo necesaria en la actualidad para hacer
frente a los nuevos desafíos que plantea la sociedad contemporánea.
3.2 Las etapas a lo largo historia de la moral:
La moral es un conjunto de valores, principios y normas que regulan el
comportamiento humano en sociedad. A lo largo de la historia, la moral ha
evolucionado y se ha transformado a medida que las sociedades han cambiado y se
han desarrollado.
Etapa Primitiva: En la etapa primitiva, la moral estaba basada en la religión y
en las costumbres de las tribus y comunidades primitivas. Los individuos
seguían las normas establecidas por sus líderes religiosos y por las tradiciones
de sus pueblos. Destacan en esta etapa la importancia de la figura del chamán
y del líder tribal, quienes tenían la función de transmitir las leyes y normas que
regían la vida en sociedad.
Etapa Antigua: En la etapa antigua, la moral se desarrolló en las civilizaciones
clásicas de Grecia y Roma. En esta etapa, la moral se basaba en la razón y en
la búsqueda del bien común. Los filósofos, como Platón y Aristóteles,
desarrollaron teorías éticas que buscaban establecer principios universales de
moralidad. En esta etapa, se desarrolló la idea de que la moral no solo debía
estar basada en la religión, sino también en la razón y en la naturaleza
humana.
Etapa Medieval: En la etapa medieval, la moral estuvo influenciada por la
religión cristiana. La moralidad estaba basada en los mandamientos de Dios y
en la búsqueda de la salvación eterna. La Iglesia Católica tenía un papel
importante en la regulación de la moral y en la imposición de castigos por los
pecados. En esta etapa, se desarrolló la idea de la moralidad como un camino
hacia la vida eterna y la importancia de las buenas obras para alcanzar la
salvación.
Etapa Moderna: En la etapa moderna, la moralidad se desarrolló a partir de la
Ilustración y de la Revolución Industrial. La moralidad se basó en la razón y en
la búsqueda del bienestar y la felicidad de los individuos. Los derechos
humanos y la libertad individual se convirtieron en valores fundamentales de la
moralidad moderna. En esta etapa, se desarrolló la idea de la moralidad como
una cuestión de derechos y libertades individuales, y la necesidad de una
moralidad laica y universal.
Etapa Contemporánea: En la etapa contemporánea, la moralidad se ha
desarrollado a partir de la diversidad cultural y de la globalización. La moralidad
ha evolucionado para incluir la igualdad de género, la diversidad sexual y la
protección del medio ambiente. En esta etapa, se ha desarrollado la idea de la
moralidad como una cuestión de justicia social y de responsabilidad global.
Desde la moral basada en la religión y en las costumbres tribales hasta la
moralidad laica y universal, la moral ha sido y sigue siendo una cuestión
fundamental para la convivencia en sociedad.
En la edad media: Es un período histórico que se extiende desde la caída del
Imperio Romano de Occidente en el siglo V hasta el comienzo del
Renacimiento en el siglo XV. Durante este tiempo, la moralidad era un
componente fundamental de la vida cotidiana, y estaba estrechamente
relacionada con la religión y la ética. La moral en la Edad Media se basaba
principalmente en los valores cristianos, que se derivaban de la Biblia y de la
tradición de la Iglesia. La Iglesia Católica tenía un gran poder sobre la sociedad
y jugaba un papel importante en la regulación de la moralidad. Uno de los
valores principales en la moral medieval era la virtud. La virtud se entendía
como una disposición a hacer el bien y evitar el mal. Las principales virtudes
eran la humildad, la paciencia, la caridad, la castidad, la honestidad y la
prudencia. Estas virtudes se consideraban esenciales para una vida
moralmente buena y se enseñaban a través de la educación y la predicación.
Otro aspecto importante de la moral medieval era la idea de pecado. El
pecado se definía como cualquier acción que iba en contra de la voluntad de
Dios y que, por lo tanto, era moralmente incorrecta. Los pecados se
clasificaban en dos categorías: veniales y mortales. Los pecados veniales eran
aquellos que no eran tan graves y se podían perdonar fácilmente, mientras que
los pecados mortales eran aquellos que eran muy graves y podían llevar a la
condenación eterna del alma. La moral en la Edad Media también se centraba
en la idea de la salvación. La salvación se entendía como la liberación del
pecado y la obtención de la vida eterna en el cielo. Para alcanzar la salvación,
se debían seguir los mandamientos de Dios y la Iglesia, y hacer buenas obras.
La moralidad se consideraba un camino hacia la salvación y, por lo tanto, era
una parte esencial de la vida de cualquier cristiano medieval.
3.3 Postura de algunos filósofos sobre la moral
Para Platón, las ideas morales son patrones morales universales con los que
podemos juzgar los comportamientos humanos.
La moral es, entonces, el conjunto de valores, costumbres y normas que determinan la
conducta del hombre y que permiten establecer si un acto es bueno o malo; si para la
vida en comunidad está bien o está mal.
La moral orienta nuestras acciones y determina cuales son buenas o correctas o
malas e incorrectas. Este conjunto de normas y reglas permite a la sociedad llevar una
convivencia armoniosa y pacífica.
Para Sócrates, la verdad se identifica con el bien moral, esto significa que quien
conozca la verdad no podrá menos que practicar el bien.
Para Marx, la moral son las reglas, posicionamientos, normas o consensos por las que
se rige y juzga el comportamiento o la conducta de un ser humano en una sociedad.
En ese enfoque lo que forma parte del comportamiento moral está sujeto a ciertas
convenciones sociales y no forman un conjunto universalmente compartido.
3.4 Tipos de moral
Es posible clasificar la moral de acuerdo al ámbito específico en el que se
circunscriben sus reflexiones sobre lo bueno y lo malo:
Moral religiosa: Está determinada por una tradición religiosa determinada, y que se
rige por los mandamientos de su credo o doctrina.
Moral fundamental: Aspira a ser universal, o sea, que tiende a juzgar los elementos
más básicos de la existencia del ser humano.
Moral social: Diferencia los preceptos morales de la sociedad, o sea, las tradiciones
que obran en un momento determinado a un colectivo determinado.
Moral individual: Aquella que manifiesta la aproximación personal, singular e
individual que cada quien tiene hacia los conceptos de lo bueno y lo malo.
3.5 Importancia de la moral
La moral es un concepto útil para entender el comportamiento humano. Por un lado,
una sociedad requiere siempre de un código o un conjunto de reglas a las que ceñirse
para garantizar la paz social y la armonía entre sus ciudadanos. Por otro lado, la
historia de la moral es una parte vital de la historia de la humanidad. La moral de cada
época ha determinado en gran parte el modo en que las fuerzas sociales interactuaron
y las distintas direcciones hacia las que cada sociedad se dirige. Además, estudiar la
moral desde un punto de vista ético, es decir, filosófico, permite analizar la estructura
de una sociedad y las ventajas y desventajas de su comportamiento. Esto permite
pensar los distintos espacios y actores sociales que interactúan en ellos, a fin de
garantizar la igualdad de oportunidades y la libertad de cada quien.
3.6 Relación entre Axiología, ética y moral
La relación entre axiología, ética y moral es dinámica y recíproca. La axiología
proporciona la base de valores que nutre la ética, la cual, a su vez, establece
principios normativos que guían la moralidad en la práctica. En este sentido, la ética y
la moral se alimentan mutuamente, reflejando y aplicando los valores identificados por
la axiología en contextos específicos. Juntas, estas disciplinas nos permiten explorar
no solo qué significa vivir una vida ética, sino también cómo podemos actuar de
manera moral en un mundo complejo y diverso. La comprensión de estas relaciones
es esencial para abordar de manera crítica los dilemas éticos contemporáneos y
fomentar una convivencia más justa y equitativa.
Conclusiones
Podemos decir que la axiología, la ética y la moral son tres componentes
fundamentales que, en conjunto, permiten una comprensión más completa del
comportamiento humano y de los valores que guían nuestras decisiones. La axiología
establece el marco teórico que nos ayuda a identificar y jerarquizar los valores que
consideramos importantes, mientras que la ética aplica estos valores en el ámbito de
la conducta, proponiendo principios normativos que orientan nuestras acciones. A su
vez, la moral refleja la práctica y las creencias de las comunidades, mostrando cómo
los valores éticos se manifiestan en la vida cotidiana.
En un mundo cada vez más interconectado y diverso, la interrelación entre estos
conceptos se vuelve crucial para abordar los dilemas éticos contemporáneos. La
coexistencia de múltiples sistemas de valores exige un diálogo intercultural que no
solo respete las diferencias, sino que también busque un entendimiento común en la
búsqueda de un bien compartido. Así, la reflexión crítica sobre la axiología, la ética y la
moral se convierte en una herramienta esencial para la construcción de sociedades
más justas y equitativas, donde los valores sean el eje central en la toma de
decisiones y en la formación de identidades morales. Este análisis nos invita a
repensar continuamente nuestras propias creencias y prácticas, fomentando un
compromiso con la ética en un contexto de transformación constante.
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