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Analisis de La Legislación Ambiental

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República Bolivariana de Venezuela

Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria

Universidad Experimental Simón Rodríguez

Núcleo Valera

Legislación Ambiental en Venezuela.

Estudiantes:

Dairy Perdomo C.I. 30.302.238

Rossetmar Rodriguez C.I. 27.415.161

Maria F. Rodriguez C.I. 31.603.093

Prof. Alex Echeverría

Carrera: Administración de Recursos Humanos

Valera, diciembre de 2023.


Legislación Ambiental en Venezuela.

Los Constituyentes, creadores de la Constitución de la República


Bolivariana de Venezuela, han consagrado a los Derechos Ambientales como
parte de los Derechos Humanos, previéndolo de forma expresa desde la
Exposición de Motivos de la Carta Magna, cuando establece:

“… la Constitución, además de establecer por vez primera en nuestra


historia constitucional un Capítulo especialmente dedicado a los mismos, supera,
con una visión sistemática o de totalidad, la concepción del conservacionismo
clásico que sólo procuraba la protección de los recursos naturales como parte de
los bienes económicos.

En efecto, anteriormente la protección jurídica del ambiente se


caracterizaba por una regulación parcial cuyo principal objeto era la conservación
de los recursos naturales. Ahora, impulsado por una necesidad y una tendencia
mundial, …”

Al considerar este texto, queda evidenciado que la misión del Constituyente


estuvo encaminada a cambiar el objeto de la conservación, anteriormente basado
en la necesidad de asegurar recursos para ser explotados más adelante, en tanto,
ahora tiene como fin garantizar el uso racional de los recursos para proveer a la
humanidad de un planeta más digno con un desarrollo sustentable a objeto de
velar por el futuro de las nuevas generaciones.

Igualmente, en el marco de la Constitución Nacional, lo relativo a la materia


ambiental se encuentra previsto desde el Preámbulo, en lo que respecta a la
cooperación pacífica entre las naciones, donde se señala que, entre otros
aspectos, se debe impulsar y consolidar “... el desarme nuclear, el equilibrio
ecológico y los bienes jurídicos ambientales como patrimonio común e
irrenunciable de la humanidad”.

Asimismo, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela hace


especial énfasis en la protección de los derechos humanos entre ellos los
ambientales, ya que el criterio evolutivo de los mismos no se debe entender como
un número definido de derechos, sino como una serie de derechos que pueden
incrementarse con el tiempo. En este sentido, debe señalarse que la necesidad
básica de la humanidad de preservar el ambiente determina que el derecho
ambiental se encuentre incluido dentro de los derechos humanos.

Es por ello que la adopción del Derecho Ambiental debe materializarse en


la realización y aplicación de instrumentos jurídicos apropiados, pues su
efectividad reside en que se debe contar con una respuesta integral tanto del
Derecho Constitucional como del Derecho Administrativo, del Derecho Privado, del
Derecho Penal y del Derecho Internacional, con este último aspecto, debe
acotarse que el Derecho Ambiental está plenamente identificado, ya que allí tuvo
su inicio, con el fin de preservar el hábitat del ser humano a nivel mundial, creando
un enfoque integrado y coordinado, de modo que pueda asegurar la
compatibilidad del desarrollo con la necesidad de proteger el medio ambiente en
beneficio de la población.

El Derecho Ambiental ha sido desarrollado en sentido amplio en el texto


constitucional, a través de un capítulo especial dedicado a los Derechos
Ambientales, principios que se encuentran previstos en otras disposiciones que
tienen como finalidad el desarrollo ecológico, social y económicamente
sustentable de la nación. Así se puede ubicar como fundamento, la obligatoriedad
de la educación ambiental (Art.107 Constitucional); la limitación a la libertad
económica (Art.112); el carácter de dominio público que se le atribuye a las aguas,
entre ellas, los ríos, lagos y lagunas como bienes insustituibles para la vida y el
desarrollo del ser humano; la referencia a la agricultura sustentable como base
estratégica del desarrollo rural integral, como medio fundamental para asegurar la
biodiversidad, la seguridad agroalimentaria y la efectiva protección ambiental (en
los Art. 304 y 305), y la protección del hábitat de los pueblos indígenas(en sus Art.
119 y 120), entre otras múltiples referencias que trascienden a la responsabilidad
del hombre y del Estado como garantes de la conservación del medio ambiente .

Así mismo, el derecho de las personas a un ambiente sano y


ecológicamente equilibrado se presenta como un derecho progresivo
transgeneracional que expresan el derecho, pero también el deber de cada
generación de proteger y mantener el ambiente en beneficio de sí misma y el
mundo futuro (como se ve plasmado en el Art. 127 constitucional).

Adicionalmente, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela,


se pone al día en esta materia, como sistema constitucional de protección
ambiental, al abarcar todas las dimensiones del entorno vital como el aire, agua,
suelos, costas, clima, capa de ozono y especies vivas; y abre las puertas a la
delicada materia de la biotecnología, y la consiguiente regulación del genoma de
los seres vivos de acuerdo a los principios bioéticos.

Por otra parte, el Derecho Ambiental en su proceso para ser reconocido


como derecho humano todavía no ha concluido. La doctrina especializada más
relevante hace ya algún tiempo viene señalando que es un derecho humano y
propone su reconocimiento formal tanto en el ámbito internacional como en el
nacional, a través del derecho interno.

De allí que pueda encontrarse en la Declaración Universal de los Derechos


Humanos el reconocimiento del derecho a la libertad, a la justicia y a la paz en el
mundo, teniendo por base el respeto a la dignidad intrínseca y de los derechos
iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana. De igual forma
el Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, hace
referencia a la necesidad de mejorar el medio ambiente como uno de los
requisitos para el adecuado desarrollo del ser humano.

En tanto, la Declaración de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente


conocida como la Declaración de Estocolmo del año 1972, es considerada como
el primer instrumento internacional que abordó el problema del medio ambiente
desde una perspectiva global, consagrando los llamados derechos de tercera
generación, como son: el derecho ecológico, a la paz, al desarrollo sustentable y a
la información, así también, esta Declaración sentó las bases de lo que sería el
posterior desarrollo del Derecho Internacional en la materia, que establece como
derecho del hombre la necesidad de condiciones de vida satisfactorias en un
ambiente cuya calidad le permita vivir con dignidad y bienestar. Igualmente,
estableció el deber de proteger y mejorar el medio ambiente para las generaciones
presentes y futuras.

Ahora bien, dentro de los instrumentos legales nacionales se cuenta con


una gran variedad de regulaciones encaminadas a regir la materia ambiental, y
entre ellos: La Ley Orgánica del Ambiente, que consagra las bases y principios del
Derecho Ambiental y los principios rectores para la conservación, defensa y
mejoramiento del ambiente en beneficio de la calidad de vida, para ello,
comprende disposiciones en materia de ordenación del territorio y la planificación
de los procesos de urbanización, industrialización, poblamiento y
desconcentración económica, aprovechamiento racional de los suelos, aguas,
flora, fauna, fuentes energéticas y demás recursos naturales; la protección de los
parques nacionales, entre otros.

Es importante destacar, que actualmente está en discusión un proyecto de


Ley Orgánica para la Conservación Ambiental, la cual fue aprobada en primera
discusión por la Asamblea Nacional, el 26 de septiembre de 2002, cuyo propósito
fundamental es actualizar las disposiciones ambientales que datan del año 1976 y
su objeto es “establecer las disposiciones y desarrollar los principios rectores para
la conservación del ambiente en el marco del desarrollo sustentable como derecho
y deber fundamental del Estado y de la sociedad, para lograr una mejor calidad de
vida, contribuyendo al sostenimiento del planeta, en interés de la humanidad”.

Por su parte, la Ley Penal del Ambiente, tipifica como delitos los hechos
que violan las disposiciones relativas a la conservación, defensa y mejoramiento
del ambiente, y establece las sanciones penales correspondientes. Entre las
penas, se encuentran las sanciones a las personas naturales, que serán
principales y accesorias. Las principales son prisión, arresto, multa y trabajos
comunitarios, las accesorias, se aplicarán a juicio del tribunal, entre las que
destacan: la inhabilitación para el ejercicio de funciones o empleos públicos;
inhabilitación para el ejercicio de la profesión, arte o industria; la obligación de
destruir, neutralizar o tratar las sustancias, materiales, instrumentos u objetos
fabricados, importados u ofrecidos en ventas, entre otras; además contempla
medidas precautelativas, de restitución y reparación a que haya lugar.

Seguidamente, la Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio, dirigida a


regular la planificación y ordenación del territorio nacional, con el objeto de
establecer los lineamientos que regirán su proceso de ordenación, conforme a la
estrategia de desarrollo económico y social a largo plazo, tomando en
consideración la localización de los asentamientos humanos, la regulación y
promoción de las actividades económicas y sociales de la población y el desarrollo
físico especial.

Sus disposiciones contienen y regulan la protección conservación y


aprovechamiento de los recursos naturales, forestales, suelo, agua y flora,
declarándolos de utilidad pública e interés público, así como también, fomentar la
investigación científica que permita el conocimiento necesario para el manejo
racional.

En el mismo orden de ideas, se encuentra la Ley Forestal de Suelos y


Aguas, dirigida a la conservación, fomento y aprovechamiento de los recursos
naturales y los productos derivados, es importante resaltar que el objeto de esta
Ley ha sido ampliamente desarrollado por la Ley de Diversidad Biológica y está
siendo discutido en la Asamblea Nacional un nuevo proyecto de Ley de Aguas,
que viene a recoger la necesidad que existe de normar esta materia en un solo
texto jurídico, evitando de esta manera la dispersión; así mismo, persigue
actualizar la normativa hasta ahora vigente y legislar con visión futura.

Esta Ley consagrará los objetivos fundamentales de protección,


aprovechamiento y recuperación de los recursos, contemplados en la
Constitución, que concuerdan además con tres premisas internacionalmente
aceptadas, como son, la gestión eficaz de los recursos hídricos, el fomento y
gestión de las aguas mediante un criterio participativo que incluya a los usuarios,
los planificadores y los responsables de las políticas en todos los niveles; y, que el
agua tiene un valor económico en todos sus usos competitivos y debería ser
reconocida como un bien económico, siempre y cuando se respeten las fases del
ciclo hidrológico, por el cual el agua circula desde los océanos hacia la atmósfera
y devuelta a los océanos por la superficie y por debajo de la tierra.

La Ley de Protección a la Fauna Silvestre, regula la protección y


aprovechamiento racional de la fauna silvestre y de sus productos y el ejercicio de
la caza, considerando cuales especies se consideran silvestres, a los fines de su
protección como de utilidad pública, siendo al igual que la Ley anterior
ampliamente desarrollado por la Ley de Diversidad Biológica.

Esta Ley de Diversidad Biológica8, tiene por objeto “establecer los


principios rectores para la conservación de la diversidad biológica”, entendida
como los organismos vivos de cualquier fuente, incluidos los ecosistemas
terrestres, marinos y demás ecosistemas acuáticos, comprendiendo, además, la
totalidad de genes, especies y ecosistemas de una región, la fauna, flora,
microorganismos, poblaciones y comunidades de un ecosistema con sus
interrelaciones con el entorno, de allí que los considere como bienes jurídicos
ambientales protegidos fundamentales para la vida.

Existen además una amplia gama de normas técnicas referidas a las


disposiciones vinculadas con las leyes mencionadas. Ciertamente gran parte de
los instrumentos referidos hasta ahora son anteriores a la Constitución de 1999,
superados ampliamente por los nuevos preceptos constitucionales, sin embrago
develan la inquietud del foro jurídico por establecer límites a la voracidad de las
sociedades en su relación con el medio ambiente, por ello, el Ejecutivo Nacional
haciendo uso de la atribución conferida a través de la Ley Habilitante, desarrolló
en parte los postulados ecológicos consagrados en la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, en las áreas como: Tierras, a través del Decreto con
Fuerza de Ley de Tierras y Desarrollo Agrario9, que de manera análoga consagra
la necesidad de “establecer las bases del desarrollo rural integral y sustentable;
entendido éste como el medio fundamental para el desarrollo humano y
crecimiento económico del sector agrario…”. Pesca, con la Ley de Pesca y
Acuicultura, cuyo objeto es velar por el aprovechamiento racional, sostenible y
responsable de los recursos hidrobiológicos y la protección de los ecosistemas;
iniciar la participación genuina y directa en las decisiones que tome el Estado en
materia de pesca y acuicultura; y promover el desarrollo integrado del sector
pesquero y acuicultor, así como la formación humana y técnica de sus
trabajadores.

Especial referencia merece que en esta Ley se estableció que la pesca


industrial de arrastre debe hacerse después de las seis millas náuticas, a fin de
evitar capturas accidentales no permitidas y daños a los recursos hidrobiológicos y
así asegurar la utilización racional y sustentable de la riqueza pesquera y acuícola,
es decir, el desarrollo sustentable de esta actividad.

Espacios Acuáticos, a través del Decreto con Fuerza de Ley Orgánica de


los Espacios Acuáticos e Insulares, cuyo contenido actualiza la actividad del
Estado en materia de espacios acuáticos y armoniza la legislación que hasta ese
momento se encontraba esparcida en varios textos legales, de esta manera se
integraron en un solo cuerpo normativo bajo la competencia del Estado la
ejecución de labores hidrográficas, oceanográficas, de dragado, de señalización
acuática y otras ayudas a la navegación, con el fin último y estratégico de que
todas las actividades relacionadas con los espacios acuáticos estuvieran la
finalidad de asegurar el reservorio alimentario y por ende de la calidad de vida del
ser humano.

En lo que atañe a los hidrocarburos, como una de las bases de la economía


y de la sociedad venezolana, se dictó la Ley Orgánica de Hidrocarburos, donde se
postula el aprovechamiento integral de dicho recurso a fin de garantizar la
optimización de la industria petrolera, entre otros la conservación del recurso y la
contribución al desarrollo social y protección del ambiente, acciones que
coadyuvan al fortalecimiento de nuestra seguridad.

Aunado a la normativa nacional, Venezuela ha suscrito y ratificado


Instrumentos Jurídicos Internacionales vinculados a la materia ambiental que
vienen desde el año 1941 hasta nuestros días, entre los principales cabe citar:

1.- El Tratado de Cooperación Amazónica


2.- El Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono

3.- El Convenio sobre la Diversidad Biológica

4.- El Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático

5.- La Convención Internacional de Lucha Contra la Desertificación

6.- Las Decisiones Andinas en el marco ambiental, como lo son: La Decisión 391,
referente al Régimen Común sobre Acceso a los Recursos Genéticos y la Decisión
345 que crea el Comité Andino de Autoridades Ambientales.

Algunos otros instrumentos se encuentran en la fase previa a su ratificación


como el Protocolo de Kyoto de la Convención Marco de las Naciones Unidas
sobre el Cambio Climático y el Convenio Sobre el Procedimiento de
Consentimiento Fundamentado Previo Aplicable a Ciertos Plaguicidas y Productos
Químicos Peligrosos objeto de Comercio Internacional.

Es preciso considerar, que la protección internacional del medio ambiente


fue inicialmente concebida desde una perspectiva exclusivamente nacionalista, es
decir, estaba circunscrita a los espacios sometidos a la soberanía estatal, es ya
para los años sesenta que se inicia una nueva tendencia en el Derecho
Internacional del medio ambiente, basado en un plan integrado y universal para su
protección, demandado por la alerta social acerca de la vulnerabilidad de la
biosfera y de los efectos perjudiciales de la actividad del hombre, dejaría por tanto
de verse el ambiente de cada Estado por el Ambiente de la Humanidad, ya que
aunque en el territorio de un Estado se perjudique el medio ambiente esto viene a
afectar desfavorablemente al conjunto de Estados que conforman el planeta tierra,
ello pone en evidencia que en materia ambiental no existen las fronteras físicas.

Para finalizar, es preciso determinar que lo comentado, deja sentada la


voluntad del Estado Venezolano de mantenerse a la vanguardia en la protección
de los Derechos Ambientales de los venezolanos y venezolanas y de la
humanidad en general, aunado a garantizar un desarrollo sostenible que vele por
el crecimiento pleno del género humano englobando el ambiente, la economía y la
sociedad, dejando claro que no puede existir bienestar económico y social si se
deja de lado la protección del ambiente.

Tampoco existirá regulación efectiva si no va acompañada de una sociedad


consciente de su deber histórico y protagónico al ejercer sus derechos y cumplir
sus deberes para con la protección del ambiente.

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