0% encontró este documento útil (0 votos)
18 vistas33 páginas

Indemnización por accidente de tránsito en Buenos Aires

Seguros

Cargado por

LEE
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
18 vistas33 páginas

Indemnización por accidente de tránsito en Buenos Aires

Seguros

Cargado por

LEE
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Alberto A: de $ 120.432 por gastos de salud; de $ 80.

539 por gastos de

PROVINCIA DE BUENOS AIRES


PODER JUDICIAL

Inconstitucionalidad del art. 7 Ley 23.928 - Aplicación de indexación –


Actualización monetaria - límite de cobertura

Expte. n°: JU-2223-2018 A A P Y OTROS C/ M N D S/ DAÑOS Y


[Link]. C/LES. O MUERTE ([Link])
-------------------------------------------------------------------------------------------------------
USO OFICIAL – JURISDICCIÓN ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

En la ciudad de Junín, a la fecha que resulta de la suscripción de la presente


(ac. 3975 S.C.B.A.), se reúnen en Acuerdo Ordinario los Señores Jueces de la
Excma. Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Junín, Doctores
RICARDO MANUEL CASTRO DURAN y GASTON MARIO VOLTA, en causa nº
JU-2223-2018 caratulada: "A A P Y OTROS C/ M N D S/ DAÑOS Y
[Link]. C/LES. O MUERTE ([Link])", a fin de dictar sentencia, en
el siguiente orden de votación, Doctores: Castro Durán y Volta.-
La Cámara planteó las siguientes cuestiones:
1a.- ¿Se ajusta a derecho la sentencia apelada?
2a.- ¿Qué pronunciamiento corresponde dictar?
A LA PRIMERA CUESTION, el Señor Juez Dr. Castro Durán, dijo:
I- En fecha 9/10/2023, el Juez subrogante a cargo del Juzgado de
primera instancia n°4, Dr. Juan Atilio Bazzani, dictó sentencia, por la que
receptó las pretensiones promovidas por A P A, N A A, M A A y M S G (estos
dos últimos por su propio derecho y en representación de su hija menor de edad
F A) contra N D M, condenando a éste a pagar las siguientes indemnizaciones:
a A P A: de $ 24.900.000 por incapacidad sobreviniente; de $ 3.432.000 por
lucro cesante; de $ 3.800.000 por daño extrapatrimonial; y de $ 38.400 por
gastos de tratamiento psicológico; a N A A: de $ 35.649 por reparación del
ciclomotor; a M

A-1
Alberto A: de $ 120.432 por gastos de salud; de $ 80.539 por gastos de

traslado, hospedaje, comida y cochera; de $ 60.000 por gastos de


mantenimiento del vehículo que se usó para traslado a Buenos Aires; de $
207.500 por pérdida de valor venal; y a M S G: $ 32.000 por lucro cesante; todos
estos importes con más intereses. Hizo extensiva la condena a "Cooperación
Mutual Patronal Sociedad Mutual de Seguros Generales", en los límites de la
cobertura actualizada al momento de la sentencia. Desestimó los siguientes
reclamos indemnizatorios: los de gastos futuros, gastos de niñera, daño moral y
costo psicoterapéutico formulados por M A; los de daño moral y costo
psicoteraéutico formulados por N A; los de daño moral y costo psicoterapéutico
formulados por M S G, por sí y en representación de F A.
Finalmente, impuso las costas al demandado y a la citada en garantía, y
difirió la regulación de honorarios profesionales.
De tal modo, el sentenciante de origen se expidió acerca de las
pretensiones encaminadas a la indemnización de los daños que alegaron haber
padecido los accionantes, a causa de la colisión producida entre la motocicleta
guiada por A P A y la camioneta conducida por el demandado.
II- Contra este pronunciamiento, los Dres. Andrés Damián Carral y
Paulina Inés Carral, en sus roles de apoderados del demandado y de la citada
en garantía, interpusieron apelación en fecha 17/10/2023, e idéntica
impugnación dedujeron los accionantes en fecha 19/10/2023; recursos que,
concedidos libremente, motivaron la elevación del expediente a esta Cámara,
donde se presentaron las respectivas expresiones de agravios.
III- En fecha 18/12/2023 los Dres. Carral presentaron la expresión de
agravios, cuestionando la responsabilidad que le fue atribuida al demandado.
IV- En fecha 19/12/2023 los accionantes presentaron la expresión de
agravios, impugnando: diversas decisiones relacionadas con los reclamos
indemnizatorios por ellos formuladas, que serán precisadas en el desarrollo de
este voto; la tasa de interés dispuesta para los montos de condena; y el límite
de cobertura asegurativo determinado.
V- Corrido traslado recíproco de las expresiones de agravios reseñadas
precedentemente, los Dres. Carral y los accionantes presentaron sendas
contestaciones en fecha 2/2/2024, solicitándose en cada una de ellas, el
el vehículo que circula por detrás debe hacerlo a una distancia suficiente que le

PROVINCIA DE BUENOS AIRES


PODER JUDICIAL

rechazo de la apelación de la contraria; luego de lo cual, previo dictamen del


Asesor de Incapaces, se dictó el llamamiento de autos para sentencia, cuya
firmeza deja a las presentes actuaciones en condiciones de resolver.
VI- En tal labor, paso al tratamiento de los diversos agravios.
A) Comienzo por el agravio dirigido por los apoderados del
demandado y de la citada en garantía contra la responsabilidad que le fue
atribuida al demandado.
a] A tal efecto, considero útil recordar:
USO OFICIAL – JURISDICCIÓN ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

i. Que el sentenciante de origen tuvo por reconocido el acaecimiento del


accidente invocado por los actores como causa de sus pretensiones, lo
enmarcó en el régimen de responsabilidad objetiva por el riesgo de las cosas
previsto en el artículo 1757 del Código Civil y Comercial, y finalmente, asignó al
demandado la absoluta responsabilidad emergente del mismo.
Para atribuir tal responsabilidad, apoyándose en la pericia
accidentológica y en la declaración del testigo A F S producidas en la causa
penal, y en el dictamen presentado en autos por el perito ingeniero mecánico
K, tuvo por probado que la motocicleta y la camioneta transitaban en la misma
dirección, produciéndose la colisión entre sus vehículos cuando el demandado,
sin señalizar la maniobra, giró a la derecha con su camioneta, cerrando la
marcha de la motocicleta.
Agregó que el accidente de tránsito en debate se produjo como
consecuencia de la participación activa de la camioneta, lo que justifica la
atribución de responsabilidad a su dueño y guardián.
ii. Que los Dres. Carral impugnaron la responsabilidad que le fue atribuida
al demandado.
Expusieron que el sentenciante infirió que la camioneta interfirió el paso
de la motocicleta al realizar un giro a la derecha sin previo aviso; maniobra que
no surge acreditada en forma clara e indudable.
Sostuvieron que resulta infundado atribuir toda la responsabilidad al
demandado, por la realización, a velocidad moderada y previa señalización, de un
giro permitido a la derecha, que no supone una maniobra riesgosa; dado que

A-1
el vehículo que circula por detrás debe hacerlo a una distancia suficiente que le

dé a su conductor el tiempo suficiente para advertir la maniobra.


Remarcaron que el motociclista accionante no contaba con licencia de
conducir, requisito ineludible para guiar un vehículo que no puede ser considerado
una mera falta administrativa sin relación causal con el hecho dañoso; puesto que,
si así fuera, no se la exigiría legalmente.
Dijeron que el motociclista accionante declaró en la causa penal que la
camioneta iba adelante de él, por lo que quedó reconocido que circulaba por
detrás de la misma, quedando, entonces, descartado que la camioneta y la
motocicleta circularan a la par y que la maniobra del demandado fue imprevista
o intempestiva.
Continuaron diciendo que también quedó reconocido por el actor que,
antes del accidente, vio que el demandado doblaba a la derecha, por lo que una
maniobra idónea de su parte, hubiera sido cederle el paso, dejar que concluya
la maniobra, y luego, girar.
Afirmaron que la maniobra del actor influyó en el resultado, ya que puede
deducirse que, al no tener idoneidad para el manejo, no respetó la distancia
prudente entre vehículos, no supo reaccionar ante la eventualidad, y no advirtió la
maniobra del vehículo precedente.
Concluyeron solicitando que se revoque la sentencia y se rechace la
demanda o, al menos, se determine la responsabilidad concurrente de las
partes, readecuándose los montos otorgados.
b] A fin de resolver este agravio, resulta trascendente señalar que este caso
ha sido encuadrado normativamente en forma correcta, al ser subsumido en el
régimen de responsabilidad objetiva por el riesgo de las cosas, establecido en el
artículo 1757 del Código Civil y Comercial, al que remite el artículo 1769 del
mismo cuerpo legal, previsto para la responsabilidad derivada de los accidentes
de tránsito.
Sentado ello, queda en claro que el factor de atribución de
responsabilidad es objetivo, en base al riesgo creado por la intervención activa de
una cosa.
De acuerdo al sistema establecido en el mencionado régimen, el
accionante debe probar: la existencia del daño; el riesgo de la cosa; la relación de
causalidad entre uno y otro, exteriorizada por la intervención activa de la
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
PODER JUDICIAL

cosa; y que el litigante contrario es dueño o guardián de la misma (arts. 1734,


1736, 1744 y 1758 CCyC).
En este caso, en virtud del reconocimiento (aunque con diferentes
versiones de la mecánica) efectuado por el demandado, del acaecimiento de un
accidente de tránsito entre su camioneta y la motocicleta del actor, no caben
dudas de que deben tenerse por acreditados tales requisitos.
Entonces, cumplida tal carga probatoria por la parte actora, los
legitimados pasivos, para eximirse de responsabilidad, deben demostrar la
USO OFICIAL – JURISDICCIÓN ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

alegada interrupción del nexo causal por el hecho del damnificado.


Para dilucidar si estos últimos lograron satisfacer tal carga probatoria,
resulta trascendente el dictamen presentado en fecha 28/7/2021 por el perito
ingeniero mecánico Claudio Gustavo Manzanarez, quien expuso que el
accidente bajo análisis se trató de una colisión frontolateral oblicua entre la
motocicleta y la camioneta, producida en la intersección del acceso
GarcíaTuñón con la calle Constancio Vigil.
También este experto dijo que "...Se desprende como más probable o
verosímil que la colisión haya ocurrido cuando la camioneta Ford, que circulaba
por el acceso, realiza una maniobra de giro a la derecha en la calle Constancio
Vigil, y la motocicleta Yamaha, que también circulaba por el acceso y en el mismo
sentido, impacta el costado derecho de la camioneta contra el izquierdo de la
motocicleta, teniendo lugar la caída y posterior arrastre del Sr A y su motocicleta,
ambos terminando bajo la camioneta...Las trayectorias de ambos rodados se
interfieren, generando la colisión frontolateral oblicua..." (ver presentación de
fecha 6/9/2021, respuesta al punto 2 de la actora, el entrecomillado encierra copia
textual).
En la ampliación de su dictamen de fecha 6/9/2021, el perito Manzanárez
agregó que "...Evidentemente las trayectorias de los rodados, geométricamente
se interfieren, para causar el motivo de esta litis. Ambos vehículos, ejecutan una
trayectoria circular de distinto radio, para realizar el giro a la derecha en la calle
Constancio Vigil, entonces se puede decir que la camioneta interfiere el paso de

A-1
la motocicleta..." (ver presentación de fecha respuesta al punto 1 de la actora,
el entrecomillado encierra copia textual).
Resulta complementaria de este dictamen pericial, la declaración
prestada en sede penal por el testigo A F S, quien dijo que se encontraba
transitando en su automóvil, por el acceso García Tuñón en dirección hacia la calle
Constancio Vigil, "...entre las 8 y las 9 de la mañana, momento en que delante
mío a unos 40 metros, veo que transitaba en la misma dirección, una camioneta
color blanca, doble cabina, no recuerdo otras características, la cual iba
transitando a unos 40 km/h, momento en que, al llegar a la calle Constancio
Vigil -la cual no es de asfalto, sino de tierra- gira hacia la derecha, sin la
indicación de la luz de giro, invadiendo el carril derecho, produciendo que una
motocicleta color oscura, no recordando otra característica, la cual iba
conducida por una persona sin casco reglamentario, a la par de dicha camioneta
y a la misma velocidad, la cual atina a realizar la misma maniobra de giro hacia
la derecha, no teniendo lugar para doblar ya que la camioneta realiza un giro muy
cerrado, haciendo que se produzca el contacto entre la parte derecha de la
camioneta y la parte izquierda de la motocicleta, produciendo la caída del
conductor del vehículo de menor porte...la camioneta transitaba por el carril
izquierdo, más cercano al bulevard central y la motocicleta transitaba por el
carril derecho, más cercano al cordón de la vereda..." (ver fs. 377/378vta., el
entrecomillado encierra copia textual).
Valorando ambos elementos probatorios conjuntamente y de acuerdo a las
reglas de la sana crítica (arts. 384, 456 y 474 CPCC), tengo por probado que A P
A y el demandado se desplazaban, en sus respectivos vehículos, por el acceso
García Tuñon, en el mismo sentido de circulación; produciéndose la colisión
cuando aquel, que circulaba por el carril izquierdo, realizó con su camioneta, sin
señalización previa, una maniobra de giro a la derecha para tomar la calle
Constancio Vigil, cerrando la línea de marcha de la motocicleta que transitaba por
el carril derecho, generándose una colisión frontolateral oblicua entre ambos
vehículos.
No excluye esta mecánica del accidente, que el aquí actor haya
declarado en sede penal que la camioneta circulaba por delante de él y a su
izquierda, y sin señalización previa, viró repentinamente hacia la derecha
cerrándole la línea de marcha; dado que esta secuencia es lógica, ya que, de
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
PODER JUDICIAL

haber ido ambos vehículos exactamente a la par, el motociclista hubiera podido


girar a la derecha, sin interferencias en su marcha.
Partiendo, entonces, de esta reconstrucción de la mecánica del
accidente, resulta relevante mencionar que, en forma previa a la realización de
una maniobra de giro, deben adoptarse todos los recaudos necesarios para evitar
la obstrucción de la corriente vehicular que se desplaza por el lugar.
A tal fin, debe señalizarse el giro con anticipación suficiente y ubicarse el
vehículo sobre el costado para el que se va a virar, por lo menos, treinta metros
USO OFICIAL – JURISDICCIÓN ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

antes del lugar donde se va a iniciar la maniobra (art. 43 incs. a] y b] ley


24.449).
La mecánica recreada precedentemente demuestra claramente que el
demandado no adoptó tales recaudos, puesto que no señalizó el viraje, ni ubicó
su camioneta sobre el costado derecho del acceso García Tuñón, treinta
metros antes de la intersección con la calle Constancio Vigil.
Por todo lo expuesto precedentemente, concluyo en que el agravio el
tratamiento no puede prosperar, confirmándose consecuentemente la atribución
de responsabilidad impugnada (arts. 1729, 1734, 1757 y 1769 CCyC).
B) Confirmada la responsabilidad atribuida al demandado, abordaré
los agravios de los accionantes referidos a sus reclamos indemnizatorios.
I- Reclamos indemnizatorios formulados por A P
A.
1] Empiezo por el agravio vertido contra la indemnización fijada por la
incapacidad sobreviniente.
a] A tal efecto, estimo conveniente recordar:
i. Que el sentenciante de origen fijó la indemnización en cuestión en la
suma de $ 24.900.000, manifestando que valoró elásticamente los parámetros
previstos en el artículo 1746 del Código Civil y Comercial.
En lo que al agravio en tratamiento interesa, cabe señalar que para
determinar el monto indemnizatorio, consideró que el actor tenía 20 años de edad
al momento del accidente y que, si bien probó que hacía changas, no pudo
acreditar la rentabilidad que dicha actividad le generaba.

A-1
ii. Que A P A impugnó por exigua, la indemnización en revisión, y solicitó
su incremento.
Criticó, en primer lugar, que el sentenciante haya considerado
erróneamente que, a la fecha del accidente, él tenía 20 años de edad, cuando,
conforme surge de la partida de nacimiento agregada en autos, tenía 19 años.
Agregó que el sentenciante omitió indicar si computó el periodo
productivo hasta la edad jubilatoria de 65 años, o hasta la edad determinada
por la expectativa de vida de una persona de sexo masculino, conforme surge
del informe del INDEC.
También criticó que el sentenciante haya tomado como ingreso base
mensual, el importe del salario mínimo vital y móvil vigente, desconociendo que,
al momento del accidente, él aún no había alcanzado el techo de productividad,
ya que llevaba pocos años en el mercado laboral, realizando changas
informalmente.
Adujo que la cristalización de sus ingresos económicos en un inamovible
salario mínimo vital y móvil para todo el periodo restante de su vida productiva,
importa una subvaloración de su capacidad productiva.
Cuestionó que el sentenciante solamente tuviera en cuenta la merma de
su capacidad únicamente en términos de ingresos remuneratorios, sin
considerar que la incapacidad, como consecuencia indemnizable, también
comprende las tareas económicamente valorables que tienen un precio sombra
representado por su costo de sustitución.
Añadió que el sentenciante no tuvo en cuenta que, por su edad y la
gravedad de las secuelas físicas, psicológicas y estéticas, se le ha irrogado un
daño a su proyecto de vida.
Sostuvo que su incapacidad constituye una limitante en su vida en general,
y particularmente, en lo laboral, ya que le será difícil sortear un examen
preocupacional y, además, tendrá serias dificultades para desempeñar
actividades que requieran el uso del propio cuerpo y de la fuerza física.
b] A fin de resolver este agravio, resulta importante remarcar que el perito
médico Juan Bartolomé Tapia expuso que A P A quedó, a causa del accidente
de autos, afectado por una incapacidad del orden del
67,31%, como consecuencia de la fractura expuesta de pierna izquierda con
compromiso de partes blandas y complicación infecciosa, que dejó como
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
PODER JUDICIAL

secuela, fractura de tibia y peroné consolidadas en deseje con desviación en varo


de fragmento distal de tibia, la que le genera marcha claudicante.
Explicó que a raíz de esta secuela, el actor "...presenta contraindicación
de la práctica de deportes de contacto, por las limitaciones articulares y por la
posible lesión de tegumentos, que brindan una cobertura cutánea frágil. Las
lesiones de este tipo, con la ocurrencia de una infección ósea pueden llevar de
2 a 3 años de tratamiento...Se considera en el momento actual, la incapacidad
con consolidación jurídica y médica..." (ver dictamen de fecha 2/1/2020,
USO OFICIAL – JURISDICCIÓN ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

"Consideraciones médico legales", el entrecomillado encierra copia textual).


Con dicho informe, tengo por probada la alegada incapacidad
sobreviniente, ya que del mismo se extrae indudablemente que el actor, como
consecuencia del hecho de autos, padece una disminución de sus aptitudes
físicas susceptible de producir una frustración de utilidades económicas; merma
que indudablemente constituye un daño patrimonial.
Sentado ello, cabe señalar previamente que para establecer la
indemnización pertinente, no corresponde asignar una suma fija por cada punto
de incapacidad, sino que debe computarse, teniéndose en cuenta las condiciones
personales de la víctima, la incidencia negativa que las secuelas constatadas han
de tener en la aptitud de la misma para realizar actividades directa o
indirectamente productivas.
A tal efecto, son trascendentes los siguientes datos:
i- La estimación del ingreso que razonablemente hubiera percibido el
accionante por la realización de actividades productivas o económicamente
valorables, en caso de no haber sufrido las lesiones incapacitantes.
Para determinar este dato, cabe señalar que si bien el actor acreditó, por
medio de la prueba testimonial, que trabajaba haciendo changas como parquero
o albañil; en cambio, no probó, ni siquiera aproximadamente, los ingresos que
obtenía con dicha actividad; razón por la cual, corresponde adoptar como
parámetro, un importe equivalente al salario mínimo vital y móvil.
Esta solución es pertinente, dado que resulta incierto el monto de los
ingresos que podría haber llegado a percibir el accionante, y además, el mismo

A-1
no demostró tener formación o conocimiento alguno que permita presumir
fundadamente un progreso en su desarrollo productivo o laboral.
Cabe remarcar que a la difícil inserción en el mercado laboral, se le
agrega la dificultad en mantenerse activo en el mismo, cuando el damnificado
desempeña, como cuentapropista, este tipo de tareas transitorias.
En consecuencia, tal como lo anticipé, cabe recurrir al parámetro del salario
mínimo vital y móvil para el cálculo de la indemnización, porque éste constituye el
piso mínimo de retribución en el mercado laboral; por lo que, la determinación de
una suma distinta importaría la adopción de un dato puramente conjetural
(conf. Matilde Zavala de González, “Resarcimiento de daños”, Tomo 2-a, pág.
432/434).
El salario mínimo vital y móvil a adoptar es el vigente a la fecha de la
sentencia apelada, que alcanza a la suma de $ 132.000 (resolución 15/2023 del
Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y
Móvil); la que se traduce en un ingreso anual de $ 1.716.000.
ii- El porcentaje de incapacidad que afecta al accionante, que en la
sentencia apelada fue determinado en un 67,31%, sin agravio alguno que
habilite a su revisión.
Partiendo de estas pautas orientativas, corresponde determinar el daño
patrimonial derivado de la incapacidad sobreviniente, generado durante el lapso
de 79 meses transcurrido entre la fecha del accidente (24/2/2017) y el momento
del dictado de la sentencia apelada (9/10/2023), en la suma de $ 7.019.086,80.
En cuanto a la indemnización del daño a producirse con posterioridad al
dictado de la sentencia en revisión, para determinarla, cabe aplicar una fórmula
matemático actuarial, a fin de determinar un capital, cuyas rentas cubran la
disminución de las aptitudes del actor para realizar actividades productivas o
económicamente apreciables, y que se agote al término del período durante el
cual el mismo pudo razonablemente continuar realizándolas (art. 1746 CCyC).
En dicha fórmula deben volcarse, además de los datos referidos al
ingreso anual y al porcentaje de incapacidad, el periodo de vida productiva
restante, durante el cual el damnificado hubiera razonablemente podido
continuar realizando actividades directa o indirectamente productivas; y la tasa de
interés de descuento que exige el sistema de renta capitalizada, porque es
consecuente con el incremento del patrimonio del accionante, motivado por la
percepción del capital íntegro en forma anticipada.
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
PODER JUDICIAL

Respecto del primero de estos datos, cabe puntualizar que, como bien
denunció el apelante, ha sido determinado imprecisamente; imprecisión que
impide el control de la adecuación de la indemnización finalmente fijada; motivo
por el cual, procedo a reformularlo.
En tal cometido, relevante señalar que el actor tenía, al momento del
dictado de la sentencia apelada, 25 años (ver documentación adjuntada a la
demanda); edad que debe ser tomada como hito inicial del cómputo del periodo
productivo.
USO OFICIAL – JURISDICCIÓN ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

Por otro lado, debe tenerse en cuenta que la actividad laboral activa se
extiende hasta los 65 años, y que debe estimarse en otros 10 años el lapso
durante el cual el actor hubiera continuado desarrollando actividades
económicas valorables no remuneradas (precio sombra); por lo que cabe
concluir en que la edad de 75 años, marca el límite temporal en que debe agotarse
el capital indemnizatorio productor de intereses.
Respecto de la tasa de interés de descuento, resulta apropiado mantenerla
en el 6% anual, invariablemente adoptada por este Tribunal, por estimar que la
misma es acorde a la realidad económica imperante en la actualidad.
Siguiendo dicho mecanismo, la indemnización del daño patrimonial futuro
derivado de la incapacidad sobreviniente, queda determinada en la suma de $
18.205.573,20, tal como surge de la fórmula que continuación se transcribe.

A-1
En consecuencia, receptando este reclamo, fijo la indemnización por el
daño patrimonial derivado de la incapacidad sobreviniente, en la suma total de $
25.224.660, a valores vigentes a la fecha de la sentencia apelada (art. 1746
CCyC).
2] Continúo por el agravio vertido contra la indemnización fijada por el lucro
cesante.
a] A tal efecto, estimo conveniente recordar:
i. Que el sentenciante de origen concedió la indemnización en cuestión,
exponiendo que el actor acreditó la pérdida de una ganancia concreta durante el
período de convalecencia, ya que todos los testigos coincidieron en que, a
causa de las lesiones y de los tratamientos, estuvo mucho tiempo sin poder
trabajar.
Estimó, basándose en las historias clínicas y en el dictamen pericial médico,
en dos años el lapso de inactividad productiva y, tomando al salario mínimo vital
y móvil como ingreso mensual, fijó el monto indemnizatorio en la suma de $
3.432.000.
ii. Que A P A impugnó por exigua, la indemnización en revisión, y solicitó
su elevación.
Sostuvo que el sentenciante tuvo correctamente por probado que él
trabajaba por cuenta propia realizando diversas tareas, pero, en cambio, estimó
erróneamente en dos años el tiempo de inactividad laboral, habida cuenta que
estuvo bajo tratamiento médico, imposibilitado de ganarse su propio
sustento, por más de tres años.
Remarcó que el perito médico dictaminó que el tratamiento de la lesión
sufrida es prolongado, pudiendo extenderse por dos o tres años; dictamen que
se ve corroborado por las historias clínicas, de las cuales surge que la última
cirugía le fue realizada en marzo del año 2020, o sea, habiendo transcurrido
más de tres años desde el accidente.
Concluyó solicitando que la ganancia dejada de percibir sea computada por
un lapso mínimo de tres años, tomándose al efecto el salario mínimo vital y móvil
vigente al momento de la presentación de la expresión de agravios,
determinándose en consecuencia la indemnización en la suma de $ 5.616.000.
b] A fin de resolver este agravio, cabe señalar que el lucro cesante como
daño autónomo del daño patrimonial derivado de la incapacidad sobreviniente,
se verifica cuando las lesiones sufridas acarrean una pérdida de ganancias, por
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
PODER JUDICIAL

la imposibilidad de desarrollar tareas específicas mientras se desarrolla el


tratamiento de curación del damnificado. Este tratamiento de rehabilitación se
inicia inmediatamente después del acaecimiento del hecho lesivo y no puede tener
una duración demasiado prolongada en el tiempo.
A la luz de estas pautas, lógico resulta concluir en que la estimación en dos
años de la etapa terapéutica resulta prudente, quedando las consecuencias
lesivas subsistentes después de ese lapso, en una etapa que supera la duración
razonable del periodo de curación, comprendidas en la reparación del daño
USO OFICIAL – JURISDICCIÓN ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

patrimonial derivado de la incapacidad sobreviniente (art. 1746 CCyC).


Por ello, este agravio no puede prosperar (art. 1738 CCyC).
3] Sigo por el agravio vertido contra la indemnización fijada por el daño
moral.
a] A tal efecto, estimo conveniente recordar:
i. Que el sentenciante de origen fijó la indemnización en revisión en la
suma de $ 3.800.000, haciendo hincapié en la gravedad de las secuelas
detectadas por los peritos médicos y psicóloga.
ii. Que A P A impugnó por insuficiente la indemnización en revisión y solicitó
su elevación, argumentando que con el monto fijado en tal concepto, no se repara
plenamente la lesión anímica por él sufrida.
Añadió que el sentenciante se desentendió de la intensidad de las
afecciones espirituales legítimas, fijando la indemnización en un monto que la
convierte en inoperante.
Hizo hincapié en que: sufrió lesiones graves, por las que se sometió a
numerosos tratamientos, internaciones e intervenciones quirúrgicas, durante un
prolongado lapso en distintos centros médicos, debiendo realizar, además,
tratamiento de rehabilitación; estuvo imposibilitado de deambular normalmente
por mucho tiempo; siente angustia permanente por las limitaciones en su proyecto
de vida; quedó imposibilitado para la práctica de deportes de contacto; y dependió
de la asistencia de sus padres y hermano.
b] A fin de resolver este agravio, cabe señalar que: la traumática
experiencia que implica protagonizar un accidente vial; las lesiones padecidas;

A-1
los dolores e incomodidades derivados de las mismas; la complejidad de los
tratamientos que tuvo que afrontar, incluidas varias intervenciones quirúrgicas; y
las importantes secuelas funcionales, estéticas y psíquicas subsistentes;
generan la lógica presunción de padecimiento por parte del actor de una alteración
anímica disvaliosa susceptible de ocasionar un daño moral; cuya
indemnización creo justo fijar, receptando el agravio en tratamiento, en la suma
de $ 11.500.000, a valores vigentes a la fecha de la sentencia apelada, a fin de
que el actor pueda obtener las satisfacciones sustitutivas o compensatorias que
puedan mitigarlo (art. 1741 CCyC).
4] Paso a ocuparme del agravio vertido contra la indemnización fijada por
el costo del tratamiento psicológico.
a] A tal efecto, estimo conveniente recordar:
i. Que el sentenciante de origen fijó en la suma de $ 38.400, la
indemnización en revisión.
Determinó dicho importe, siguiendo el dictamen de la perito psicóloga,
quien indicó la necesidad de que el actor realice un tratamiento psicológico.
ii. Que A P A impugnó por insuficiente la indemnización en revisión y solicitó
su elevación, haciendo hincapié en que la perito psicóloga recomendó un
tratamiento de, por lo menos, un año, con una sesión semanal a un costo de $
800; por lo que, teniendo el año cincuenta y dos semanas, la indemnización debe
ascender a la suma de $ 41.600.
b] A fin de resolver este agravio, cabe señalar que la perito psicóloga
Gabriela Beatriz Racero indicó la necesidad de que el accionante realice un
tratamiento psicológico para elaborar lo vivenciado como traumático, de una
duración mínima de un año, con una sesión semanal, con un costo de $ 800
(ver dictamen de fecha 20/10/2020).
De acuerdo a las pautas brindadas por la perito psicóloga, receptando el
agravio en tratamiento, corresponde fijar la indemnización en cuestión en la
suma de $ 41.600, a valores vigentes al 20/10/2020, fecha de presentación del
dictamen pericial psicológico (art 1746 CCyC).
II- Reclamos indemnizatorios formulados por M Alberto A.
1] Empiezo por el agravio vertido contra la indemnización fijada por
gastos de salud.
a] A tal efecto, estimo conveniente recordar:
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
PODER JUDICIAL

i. Que el sentenciante de origen fijó la indemnización en cuestión en la


suma de $ 120.432, haciendo hincapié en que A P A presentó lesiones de
gravedad, por las que fue trasladado en ambulancia al servicio de emergencias
de Lincoln, luego atendido en el Centro Gallego de la ciudad de Buenos Aires, y
finalmente, continuó su asistencia en Instituto Favaloro, habiendo sido intervenido
quirúrgicamente en varias oportunidades.
Expuso que esta secuencia conlleva, sin duda alguna, la existencia de
gastos terapéuticos, algunos de los cuales fueron acreditados con la
USO OFICIAL – JURISDICCIÓN ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

documentación aportada, y otros presuntos a partir de la descripción realizada


en la pericia médica e historias clínicas; estimándolos prudencialmente en su
conjunto, en la suma de $120.432.
Finalmente, desestimó el reclamo indemnizatorio por los gastos futuros.
ii. Que M Alberto A impugnó por exigua, la indemnización en revisión, y
solicitó su incremento.
Expuso, en primer lugar, que él reclamó el resarcimiento de los gastos de
salud ya abonados, por un monto de $ 80.270,15; y correlativamente reclamó un
monto de $ 70.000 en concepto de gasto futuro cierto a generarse por tratamientos
de rehabilitación, compra de medicación y demás insumos, diferencias de
honorarios, prácticas médicas; gastos éstos que son lógica consecuencia de las
lesiones y que deberán sufragarse para atender el estado de A P A;
ascendiendo en total el rubro bajo análisis a la suma de $ 150.270, superior
al reconocido en la sentencia apelada.
En segundo lugar, solicitó que se recepte el reclamo por los gastos de
adquisición y reposición de artículos de ortopedia.
Expuso que, dada la magnitud de las lesiones sufridas por A
P A y las secuelas incapacitantes con las que deberá cargar por el resto de su
vida, carece de sentido común la idea de que no tenga que incurrir en la compra
de artículos de ortopedia que le permitan paliar la incapacidad que arrastra.
b] Adelanto que este agravio no puede prosperar, ya que no fue
idóneamente rebatida la desestimación del reclamo indemnizatorio de los

A-1
gastos terapéuticos futuros, sea por prácticas médicas, por terapia de
rehabilitación, por compra de medicación o de artículos de ortopedia (arts. 260 y
261 CPCC).
Cabe señalar que la desestimación de este reclamo tiene respaldo en el
dictamen de perito médico Tapia, quien expuso que la incapacidad está
consolidada médica y jurídicamente (ver dictamen de fecha 2/1/2020,
"Consideraciones médico legales").
2] Continúo por el agravio vertido contra la indemnización fijada por los
gastos de movilidad.
a] A tal efecto, estimo conveniente recordar:
i. Que el sentenciante de origen fijó prudencialmente, en la suma de $
80.539, la indemnización de los gastos de traslado, hospedaje, comida y
cochera; haciendo hincapié en que tales desembolsos se encuentran
acreditados con los tickets y facturas adjuntados por la parte actora.
ii. Que M Alberto A sostuvo que el sentenciante omitió tratar el reclamo por
los gastos de movilidad que tuvo que afrontar para movilizarse tanto en
Lincoln, como en los viajes a la ciudad de Buenos Aires, con motivo de los
tratamientos médicos de su hijo, en el Centro Médico Gallego y en la Fundación
Favaloro.
Expuso que dichos traslados en su propio vehículo, se encuentran
debidamente acreditados con la prueba testimonial, pericial mecánica e
informativa, y se infieren de los numerosos comprobantes de pago de peajes,
de combustible y lubricantes.
Solicitó que se subsane dicha omisión, haciéndose lugar al resarcimiento
de los gastos de movilidad, fijándose prudencialmente la indemnización
correspondiente.
Finalmente, peticionó la elevación de la indemmnización correspondiente,
para el caso de que el sentenciante hubiera englobado estos gastos
conjuntamente con otros.
b] A fin de resolver este agravio, comienzo por mencionar que el
sentenciante se expidió acerca del peticionado resarcimiento de los gastos de
movilidad, aunque englobándolos conjuntamente con los gastos de hospedaje,
comida y cochera.
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
PODER JUDICIAL

La inclusión de los gastos de movilidad en esa indemnización global,


surge no sólo del epígrafe de la misma, sino también de que el sentenciante valoró
los comprobantes de pagos de peaje y por carga de combustible.
Sentado ello, cabe señalar que del dictamen del perito médico Tapia
surge que, acaecido el accidente en fecha 24/2/2017, A P A fue asistido
inicialmente en la Clínica Lincoln, por la fractura expuesta de tibia y peroné con
compromiso de partes blandas; luego, ante la aparición de un cuadro
infeccioso de osteomielitis crónica secundaria a la fractura expuesta, fue asistido
USO OFICIAL – JURISDICCIÓN ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

en el Centro Gallego de la ciudad de Buenos Aires; y finalmente, en el Instituto


Favaloro de la misma ciudad. Fue intervenido quirúrgicamente en varias
oportunidades: inmovilización con tutor externo; osteotomías correctivas de la tibia
y enclavijado endomedular con recubierta de cemento con liberación de
antibióticos, posteriormente reemplazado por placa de osteosíntesis, luego
retirada; colocación de injertos óseos tomados del calcáneo; habiéndosele
practicado la última cirugía en marzo de 2020 (ver dictamen de fecha
2/10/2020).
De los numerosos tratamientos terapéuticos de distinta índole recibidos por
el hijo del reclamante, durante un lapso mayor a los tres años, que dieron lugar a
un prolongado derrotero por diversos nosocomios, dos de ellos situados en la
ciudad de Buenos Aires, aproximadamente a 327 kilómetros de distancia de
Lincoln, localidad en donde vive la familia A; cabe presumir la realización de
importantes gastos de transporte, cochera, comida y estadía; cuya
indemnización, receptando el agravio en tratamiento, fijo prudencialmente en la
suma de $ 500.000, a valores vigentes a la fecha de emisión de la sentencia
apelada (arts. 165 CPCC y 1746 CCyC).
3] Continúo por el agravio vertido contra la desestimación del reclamo
indemnizatorio por los gastos derivados de la contratación de una niñera.
a] A tal efecto, estimo conveniente recordar:
i. Que el sentenciante de origen basó la decisión en revisión, en que de las
declaraciones testimoniales surge que A A convivía con sus padres y hermanos
en la casa familiar, desprendiéndose de tales declaraciones

A-1
que, durante los viajes de sus padres a Buenos Aires, la hija menor, F, se quedaba
al cuidado de su abuela y de su hermano N; no habiéndose probado la
contratación de los servicios de una niñera.
ii. Que M Alberto A se agravió por la desestimación de su reclamo,
aduciendo que quedó acreditado lo abonado en concepto de servicios de cuidado
de su hija menor, con los recibos de pago y el informe de reconocimiento emitido
por la cuidadora Marianela Alonso, que no fue cuestionado por la contraria.
Agregó que se infiere la prestación de tal servicio, de las largas
ausencias de él y de la madre de la niña, ya que ambos viajaban a la ciudad de
Buenos Aires junto a A.
Continuó diciendo que F no se encontraba al cuidado de su hermano
N, mientras el mismo cumplía con su jornada laboral de ocho horas diarias; por lo
que aquella se quedaba en la casa de su abuela paterna; quien, por su edad, no
podía asistirla en todas su necesidades.
b] A fin de resolver este agravio, cabe señalar que a fs. 52 y 53, lucen
agregados dos recibos suscriptos por Marianela Alonso, expedidos en fechas
30/3/2017 y 26/4/2017, en los que se dejó constancia de que la emisora percibió
del reclamante, las sumas de $ 13.680 y de $ 12.960, en pago por las labores
de "cuidado y asistencia de su hija menor F A, de 3 años de edad...", por los
periodos transcurridos entre el 7 y el 30 de marzo, y entre el 3 y el 26 de
abril.
Estos recibos fueron reconocidos por Marianela Alonso, a través del
informe agregado en archivo adjunto a la presentación de fecha 27/10/2021,
medio de reconocimiento que fue ordenado en el auto de apertura a prueba y no
cuestionado por la contraparte.
En consecuencia, cabe tener por acreditado el gasto de contratación de
una niñera.
Además, surgiendo de las declaraciones testimoniales que los padres de F
viajaron en varias oportunidades a la ciudad de Buenos Aires para
acompañar a A en sus tratamientos, resulta lógico que el otro hermano y la
abuela hayan necesitado la colaboración de una asistente para atender los
múltiples requerimientos que demanda el cuidado de una niña de tan corta
edad.
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
PODER JUDICIAL

Por lo expuesto, corresponde receptar el agravio en tratamiento, y


consiguientemente, fijar la indemnización en cuestión, en las sumas de $ 13.680
y de $ 12.960, a valores vigentes al 30/3/2017 y al 26/4/2017, respectivamente
(arts. 375, 384, 385 CPCC; 1738 y 1744 CCyC).
III- Reclamos indemnizatorios por el costo de tratamiento
psicológico formulados por M Alberto A, M S Grenillón y F A.
a] M Alberto A y M S Grenillón, por sus propios derechos y en
USO OFICIAL – JURISDICCIÓN ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

representación de su hija menor de edad F, se agraviaron porque el sentenciante


omitió expedirse acerca de sus respectivos pedidos de resarcimiento del costo
en que deberán incurrir por el tratamiento de psicoterapia recomendado
por la perito psicóloga.
b] A fin de resolver este agravio, comienzo por señalar que asiste razón a
los apelantes, atento a que en la demanda se requirió el resarcimiento del costo
del tratamiento psicológico para todos los accionantes, tanto el damnificado
directo como los indirectos, y el sentenciante sólo se expidió respecto del
tratamiento del primero.
Cabe recordar al respecto, que el artículo 273 del Código Procesal
habilita a la cámara de apelación, a tratar los puntos omitidos en la sentencia en
revisión, aunque el apelante no hubiese interpuesto aclaratoria, siempre que,
como ocurrió en este caso, hubiera mediado requerimiento al respecto, en la
expresión de agravios.
Pasando, entonces, al tratamiento de estos reclamos omitidos, resulta útil
mencionar que la perito psicóloga Gabriela Beatriz Racero expuso:
* Respecto de M Alberto A, que requiere, a causa de la
situación en que quedó A, "...un tratamiento psicológico que le permita al sujeto
elaborar lo vivenciado como perturbador de su historia y reencauzarse,
entendiendo la labilidad estructural del actor, a los fines de propiciarse suministros
narcisísticos en lo cotidiano que le permitan relacionarse, crear y trabajar,
aspectos que tornan saludable a una estructura subjetiva...".

A-1
* Respecto de M S Grenillón, que, a causa de la situación de A, requiere
"...un tratamiento psicológico para encauzar la elaboración y despliegue
subjetivo, a los fines de hallarse con los suministros narcisísticos que le
permitan relacionarse sin tanta angustia acuciante y culpa insistente. Presenta
adherencia e implicancia subjetiva, lo cual es un buen pronóstico para la
posibilidad de adherencia a un tratamiento psicoterapéutico y la elaboración de
lo trastocado...".
* Y respecto de F A, que "... lo vivido, lo escuchado y visto reaparecen
en la niña (percibida al margen de la situación por su familia) como fantasías de
enfermedad y muerte, sentimientos de soledad. La repetición insistente del
contenido puede emerger como recursos (fallidos, las más de las veces) para
tramitar lo vivido. Por lo expuesto, se sugiere tratamiento psicológico para la
niña..." (ver dictamen de fecha 20/10/2020, el entrecomillado encierra copia
textual).
No caben dudas de que los gastos que generen tales psicoterapias,
constituyen un daño emergente futuro resarcible, ya que importan una
consecuencia mediata previsible del hecho dañoso (arts. 1726 y 1727 CCyC).
En cuanto a la magnitud de la indemnización, considerando que la perito
psicóloga sugirió sendos tratamientos de una duración no menor a un año, con
una sesión semanal de un costo, por entonces, de $ 800; corresponde receptar
el agravio en tratamiento, y consiguientemente, hacer lugar a los reclamos
indemnizatoros por el costo de los tratamientos psicológicos a realizar, fijando
las indemnizaciones de cada uno de los reclamantes, en las sumas de $ 41.600
(art 1746 CCyC), exigibles a partir de los diez días posteriores a que este
pronunciamiento adquiera firmeza (art. 1748 CCyC).
IV- Reclamos indemnizatorios por daño moral, formulados por M
Alberto A, M S Grenillón, N Alberto A y F A.
a] A tal efecto, estimo conveniente recordar que:
i. Que el sentenciante de origen desestimó estos reclamos indemnizatorios,
haciendo hincapié en que los mencionados accionantes carecen de
legitimación para reclamar la indemnización de las consecuencias no
patrimoniales del acto ilícito, ya que en este caso no se configuró la
excepción de gran incapacidad del damnificado directo, que habilita al reclamo de
los damnificados indirectos.
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
PODER JUDICIAL

Expuso que si bien no desconoce la gravedad de las lesiones que


padeció A, ni la desazón que seguramente tuvo que atravesar su círculo íntimo;
la incapacidad estimada por el perito médico no alcanza a configurar la hipótesis
de gran discapacidad prevista por el artículo 1741 del Código Civil y Comercial.
Remarcó que de las declaraciones de los testigos Arguello y Gianini se
desprende que A actualmente no vive en la misma casa familiar, sino que convive
en pareja y creen que se dedica hacer premoldeados.
USO OFICIAL – JURISDICCIÓN ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

ii. Que los apelantes se agraviaron por la desestimación de sus reclamos,


aduciendo, en primer lugar, que el sentenciante no se expidió respecto al
resarcimiento del daño extrapatrimonial por ellos reclamado, con causa adecuada
en el padecimiento que sufrieron a raíz de los diversos avatares que tuvieron que
transitar para asistir a la víctima directa del accidente, lo que se tradujo en un
importante desequilibrio familiar, que va más allá de las simples preocupaciones
o molestias en el estado de ánimo.
En segundo lugar, cuestionaron el criterio adoptado por el sentenciante
para definir el término gran discapacidad.
Expusieron que durante los años que estuvo bajo tratamiento médico, A
carecía de autonomía propia y dependía en varios órdenes de la vida de la
asistencia continua de sus progenitores, siendo probable que en futuro, transitoria
o permanentemente, nuevamente requiera de la asistencia de éstos o la de sus
hermanos, dada la gravedad de su lesión y de la secuela incapacitante.
Concluyeron en que la categoría "gran discapacidad” ha quedado
configurada en autos, dado que debe interpretarse según las circunstancias de
cada caso, y sin sujeción a un porcentaje rígido.
b] Adelanto que este agravio no puede prosperar, ya que si bien es
absolutamente lógico y, por ende, presumible que los padres y hermanos de A
hayan soportado un intenso malestar espiritual a raíz de la grave lesión que afectó
a éste, no por ello dejan de ser damnificados indirectos.

A-1
El único damnificado directo es A, la víctima inmediata del hecho lesivo que
afectó su integridad personal, en tanto que sus padres y hermanos, son
damnificados indirectos, ya que sobre ellos el daño repercutió
mediatamente o, como gráficamente se menciona, "de rebote".
Entonces, categorizados como damnificados indirectos, estos
accionantes únicamente hubieran tenido legitimación para reclamar el daño moral
por la situación de A, si éste hubiera sufrido una gran discapacidad; supuesto que
no quedó configurado en autos, ya que la incapacidad que lo afecta no le impide
valerse por sí mismo, ni le acarrea una dificultad insuperable para la concreción
de su esperable proyecto de vida.
Jorge Mario Galdós, adoptando este criterio, expuso que "...el caso de gran
incapacidad alude a las denominadas grandes discapacidades, en las que la
incapacidad permanente es muy severa. En tales casos el afectado requiere
habitualmente de la asistencia de terceros y de prestaciones médicas,
kinesiológicas, etcétera, de por vida..." (ver "Código Civil y Comercial
Comentado. Director: Ricardo Luis Lorenzetti", Tomo VIII, pág. 502).
Llego a la conclusión precedente, valorando que el perito médico Tapia dijo
que A, "...al momento actual, en que se constata radiológicamente en el estudio
radiológico solicitado por el firmante, que se encuentra fractura de tibia y
peroné consolidadas en deseje, es decir, no se observa pseudoartrosis, con
desviación de fragmento distal de tibia desviado en varo, lo que lleva a que se
traduzca en la desviación que se ha observado clínicamente...el actor presenta
contraindicación de la práctica de deportes de contacto, por las limitaciones
articulares y por la posible lesión de tegumentos, que brindan una cobertura
cutánea frágil..." (ver dictamen de fecha 2/10/2020, resp. al punto 6 de la parte
actora, el entrecomillado encierra copia textual).
Paralelamente, la perito psicóloga Racero expuso que A P A "...presenta
parámetros normales de funcionamiento psíquico y cognitivo. Se presenta
sin síntomas ni signos psicóticos ni orgánicos...Se establece la necesidad, a partir
del estado informado, de un tratamiento psicológico que le permita al sujeto
elaborar lo vivenciado como traumático de su historia y reencauzarse,
entendiendo la labilidad con la que se encuentra el actor, a los fines de propiciarse
suministros narcisísticos en lo cotidiano que le permitan relacionarse, crear y
trabajar, aspectos que tornan saludable a una
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
PODER JUDICIAL

estructura subjetiva..." (ver dictamen de fecha 20/10/2020, el entrecomillado


encierra copia textual).
Evaluando conjuntamente estos dictámenes periciales (arts. 384 y 474
CPCC) y ciñéndome a las particulares circunstancias de este caso, concluyo, tal
como lo anticipé, en que no quedó configurada la "gran discapacidad" requerida
por el mencionado artículo 1741, a fin de conferir legitimación a los accionantes
para reclamar el resarcimiento del daño moral que les ocasionara el daño
padecido por su hijo y hermano.
USO OFICIAL – JURISDICCIÓN ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

Por ello, se rechaza el agravio en tratamiento y, consiguientemente, se


confirma la desestimación del resarcimiento del daño moral reclamado por los
damnificados indirectos (art. 1741 CCyC).
C) Paso al tratamiento del agravio vertido por los accionantes contra
la tasa de interés que se dispuso aplicar a los montos indemnizatorios.
a] A tal efecto, estimo conveniente recordar:
i. Que el sentenciante de origen dispuso que a los montos
indemnizatorios, en general, se les apliquen intereses a la tasa del 6% anual,
desde la fecha del hecho (24/2/2027) hasta la fecha de la sentencia apelada
(9/10/2023), y a partir de entonces y hasta la fecha del efectivo pago, a la tasa
pasiva más alta fijada por el Banco de la Provincia de Buenos Aires.
Se exceptúan de este mecanismo, los montos indemnizatorios
correspondientes a los siguientes daños: 1) Costo del tratamiento psicológico de
A P A, al que corresponde aplicarle intereses a la tasa del 6% anual, desde la
fecha del hecho (24/2/2027) hasta la fecha de la pericia psicológica (20/10/2020),
y a partir de entonces y hasta la fecha del efectivo pago, a la indicada tasa
bancaria; y 2) Costo de reparación de la motocicleta de N Alberto A y Pérdida del
valor venal del vehículo de M Alberto A, rubros a los que corresponde aplicarles
intereses a la tasa del 6% anual, desde la fecha del hecho (24/2/2027) hasta
la fecha de la pericia mecánica (16/11/2021), y a partir de entonces y hasta
la fecha del efectivo pago, a la indicada tasa bancaria.

A-1
ii. Que los accionantes impugnaron la tasa pasiva ordenada y solicitaron
la aplicación de la tasa activa.
Manifestaron que es de notorio conocimiento el proceso inflacionario
vertiginosamente en alza en nuestro país, que transcurre con proyecciones que
superan el 150% de inflación anual; por lo cual, la tasa pasiva más alta del
Banco de la Provincia de Buenos Aires, que asciende al 133% anual, resulta a
todas luces insuficiente siquiera para mantener el poder adquisitivo de las
indemnizaciones otorgadas.
b] A fin de resolver este agravio, cabe señalar que, si bien es cierto que la
parte accionante no introdujo estrictamente un planteo de inconstitucionalidad
del artículo 7 de la ley 23.928, también lo es que formuló un fundado desarrollo
argumental encaminado a demostrar que la mencionada norma, en este caso,
contraría la Constitución Nacional.
Ante esta circunstancia, viene al caso recordar que la Suprema Corte de
Justicia, habilita a la declaración oficiosa de inconstitucionalidad (ver sentencia de
fecha 14/9/2011 recaída en la causa C. 100.285 "R., A. H. c/ Kelly, Santiago y
otros s/ Daños y Perjuicios").
Entonces, partiendo del preciso argumento recursivo brindado por los
apelantes para cuestionar la tasa de interés fijada en la sentencia apelada, paso
a abordar oficiosamente el control de constitucionalidad del artículo 7 de la ley
23.928, en línea con la doctrina legal sentada por la Suprema Corte de Justicia en
la causa C. 124.096 "Barrios, Héctor Francisco y otra c/ Lascano, Sandra Beatriz
y otra s/ Daños y perjuicios" (sent. de 17/04/2024).
No desconozco que la declaración de inconstitucionalidad de una norma
legal ha de tenerse como el último recurso de la labor judicial, al que sólo ha de
acudirse cuando la discordancia entre la norma testeada y los principios
fundamentales de la Carta Magna, sea manifiesta.
En este caso, resulta manifiesta la contradicción entre el derecho de
propiedad de los accionantes y la disposición contenida en el artículo 7 de la ley
23.928, en cuanto erradica del ámbito de las obligaciones dinerarias, la
actualización monetaria.
Llego a tal conclusión, haciendo hincapié en que los trastornos que
ocasiona la inflación, impactan negativamente en las relaciones jurídicas,
excluyendo el equilibrio negocial y lesionando el contenido sustancial de los
derechos patrimoniales. Es que en un contexto del alza generalizada de precios
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
PODER JUDICIAL

y de depreciación monetaria, la condena al pago de un capital nominal, al que


se le adicionan intereses a la tasa pasiva más alta del banco oficial, arroja una
pérdida más que considerable en perjuicio del acreedor. Por ello, se impone la
adopción de un sistema de actualización del capital, con más una tasa de
interés puro.
El cotejo entre ambos sistemas, revela que la condena al pago de un capital
nominal con más intereses a la tasa pasiva, mengua considerablemente el
crédito reconocido judicialmente, generando su licuación. El reemplazo de la tasa
USO OFICIAL – JURISDICCIÓN ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

pasiva por la activa, tampoco preserva la equidad de la prestación, al tiempo


de su cumplimiento.
En lo atinente a las obligaciones de valor, corresponde adoptar un
parámetro de referencia para la determinación del valor actualizado de la
prestación debida al momento de sentenciar, y a partir de entonces, ajustar la
suma emergente de tal operación, por índices de actualización.
Como corolario de todo lo expuesto, emerge con nitidez que el artículo 7
de la ley 23.928 debe ser declarado inconstitucional en este caso, porque
contraría el principio de razonabilidad y el derecho de propiedad de los
accionantes (arts. 17 y 28 Const. Nac).
Este criterio fue el adoptado por el Dr. Soria, cuyo voto concitó la
adhesión de sus colegas en la referida en la causa C. 124.096 "Barrios, Héctor
Francisco y otra c/ Lascano, Sandra Beatriz y otra s/ Daños y perjuicios", en la
que se modificó la doctrina legal anteriormente imperante acerca de este punto.
En base a lo expuesto precedentemente, corresponde aplicar a los
montos indemnizatorios fijados:
1- La tasa de interés moratorio del 6% anual, desde la fecha en que se
originaron los perjuicios, hasta la fecha de valuación de los mismos (arts. 772,
1747 y 1748 CCyC).
2- Al monto indemnizatorio fijado, corresponde aplicarle el Indice de Precios
al Consumidor (IPC) "Nivel General" (Var Interanual IPC Nacional) publicado por
el INDEC en su página web ([Link]
5-31), el que resulta el

A-1
mecanismo más acorde, en miras de resguardar el valor real de la prestación
debida.
Sin embargo, tal como lo informa el propio INDEC, los índices de precios
se elaboran con frecuencia mensual (ver
[Link]
.pdf), a lo que es dable agregar que su publicación no se realiza en forma
inmediata, una vez culminado cada mes.
Por tal razón, y a fin de evitar los problemas que dicha metodología
necesariamente habrá de producir a la hora de su aplicación por días, y en
miras de facilitar tanto su liquidación, como el cumplimiento de la sentencia al
condenado, es que considero preciso efectuar la siguiente salvedad: a los
importes de capital receptados en la sentencia, deberá aplicársele el coeficiente
de estabilización de referencia (CER) publicado por el B.C.R.A., desde el día en
que fuera estimado el perjuicio hasta el fin de dicho mes. A partir del mes siguiente
y hasta el último I.P.C. publicado, deberá aplicarse este índice, y a partir de
entonces, hasta el efectivo pago o fecha en que se practique liquidación,
nuevamente el CER.
3- Al capital actualizado por dicho mecanismo, se le deberá aplicar
nuevamente la tasa de interés pura del 6% anual, desde la fecha de estimación
del perjuicio y hasta la de su efectivo pago.
D) Finalmente, paso al tratamiento del agravio de los accionantes,
referido al límite de cobertura asegurativo.
a] A tal efecto, estimo conveniente recordar:
i. Que el sentenciante de origen extendió la condena a "Cooperación Mutual
Patronal Sociedad Mutual de Seguros Generales", en los términos de la cobertura
actualizada al momento de la sentencia apelada.
ii. Que los accionantes se agraviaron por la actualización del límite de
cobertura a la fecha de la sentencia, y solicitaron que sea actualizado hasta la
fecha del pago de la liquidación.
a] A fin de resolver este agravio, resulta útil recordar que, conforme al
criterio sentado por la Suprema Corte de Justicia en la causa C.119.088 "Martínez,
Emir c/ Boito, Alfredo Alberto s/ Daños y perjuicios", el límite de cobertura debe
ser actualizado a los valores vigentes al momento en que los daños fueran
mensurados.
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
PODER JUDICIAL

En la ya mencionada causa C. 124.096 "Barrios, Héctor Francisco y otra


c/ Lascano, Sandra Beatriz y otra s/ Daños y perjuicios", esta cuestión fue
reseñada, al aludir el Dr. Soria que "....Poco antes se había resuelto el caso
"Martínez" (causa C. 119.088, de 21-II-2018). Para mantener la justa
homogeneidad de los valores implicados y, al mismo tiempo, ajustarse a la
realidad económica, este Tribunal condenó a la compañía aseguradora a
calcular, al momento de la evaluación judicial del daño, la cuantía de la
cobertura básica debida; esto es, no ya según la cifra nominal de la póliza,
USO OFICIAL – JURISDICCIÓN ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

sino a tono con los montos definidos en la sentencia definitiva. El respeto


al valor de la prestación llevó a establecer ese cálculo de la cobertura
asegurada, en lugar de considerarla a su monto histórico, lo cual supuso a la
vez decidir la inoponibilidad al asegurado y a la víctima de la delimitación
cuantitativa del riesgo originariamente estipulada, al menos de una inteligencia
literal de su cuantía...." (el entrecomillado encierra copia textual, salvo el resaltado
que me pertenece).
Este criterio de actualización del límite de la cobertura asegurativa, debe
ser reinterpretado a la luz de la declaración de inconstitucionalidad del artículo 7
de la ley 23.928, en cuanto prohíbe la actualización o indexación de
obligaciones dinerarias.
A partir de ello, y teniendo en cuenta que la real dimensión de la
obligación dineraria de la aseguradora, a causa del proceso inflacionario
desencadenado, ha quedado notoriamente mermada frente al daño a resarcir,
en previsión del cual, fue contratado el seguro; con la finalidad de resguardar la
proporción en que el perjuicio a resarcir se encontraba comprendido en de la
cobertura contratada, es que el límite de cobertura debe ser actualizado mediante
el mismo mecanismo que el establecido para las indemnizaciones determinadas,
lógicamente sin intereses, desde a la fecha del hecho, hasta el momento de la
sentencia de primera instancia (arts. 109 y 116 ley 17.418).
VII- Por todo lo expuesto, propongo al Acuerdo:
I)- Hacer lugar al recurso de apelación interpuesto por la parte actora, y
consiguientemente, modificar la sentencia apelada, en los siguientes puntos:

A-1
a] Fijar la indemnización del daño patrimonial derivado de la incapacidad
sobreviniente de A P A, en la suma de $ 25.224.660, a valores vigentes a
la fecha de la sentencia apelada (art. 1746 CCyC).
b] Fijar la indemnización del daño moral de A P A, en la suma de $
11.500.000, a valores vigentes a la fecha de la sentencia apelada (art. 1741
CCyC).
c] Fijar la indemnización correspondiente a M Alberto A, por los
gastos de movilidad, en la suma de $ 500.000, a valores vigentes a la fecha de
la sentencia apelada (art. 1746 CCyC).
d] Fijar la indemnización correspondiente a M Alberto A, por los
gastos derivados de la contratación de una niñera, en las sumas de $
13.680 y de $ 12.960, a valores vigentes al 30/3/2017 y al 26/4/2017,
respectivamente (arts. 375, 384, 385 CPCC; 1738 y 1744 CCyC).
e] Fijar las indemnizaciones correspondientes a A P A, M Alberto A,
M S Grenillón y F A por los gastos de tratamiento psicológico, en la suma de $
41.600 para cada uno de ellos, a valores vigentes al 20/10/2020, fecha de
presentación del dictamen pericial psicológico (art. 1746 CCyC).
f] A las indemnizaciones fijadas precedentemente, se le aplicarán
intereses a la tasa del 6% anual, desde la fecha en que se originaron los
perjuicios, hasta la fecha de valuación de los mismos. Asimismo, a dichos montos,
sin acumularles el interés computado, se le aplicará el Indice de Precios al
Consumidor (IPC) "Nivel General" (Var Interanual IPC Nacional) publicado por el
INDEC en su página web ([Link]
31), excepto durante el periodo comprendido entre el día en que fue estimado
el perjuicio y el último día de ese mismo mes, en que se aplicará el CER
publicado por el B.C.R.A. A partir del mes siguiente y hasta el último I.P.C.
publicado, deberá aplicarse este índice (IPC), y desde entonces y hasta el
efectivo pago o fecha en que se practique liquidación, nuevamente el CER (arts.
772, 1747 y 1748 CCyC). Finalmente, al capital actualizado por dicho mecanismo
(CER - IPC - CER), se le aplica nuevamente la tasa de interés al 6% anual, desde
el día siguiente al de estimación del perjuicio y hasta la de su efectivo pago (art.
772, 1747 y 1748
CCyC).
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
PODER JUDICIAL

g] Disponer que el límite de cobertura sea actualizado mediante el


mismo mecanismo que el establecido para las indemnizaciones determinadas,
lógicamente sin intereses, desde a la fecha del hecho, hasta el momento de la
sentencia de primera instancia (arts. 109 y 116 ley 17.418).
II)- Desestimar el recurso de apelación interpuesto por el demandado y la
citada en garantía (arts. 1757 y 1769 CCyC).
III)- Las costas de Alzada se imponen al demandado y a la citada en
garantía (art. 68 CPCC).
USO OFICIAL – JURISDICCIÓN ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

ASI LO VOTO.-
El Señor Juez Dr. Volta, aduciendo análogas razones dio su voto en
igual sentido.-
A LA SEGUNDA CUESTION, el Señor Juez Dr. Castro Durán, dijo:
Atento el resultado arribado al tratar la cuestión anterior, preceptos
legales citados y en cuanto ha sido materia de recurso: -artículo 168 de la
Constitución Provincial-, estimo que CORRESPONDE:
I)- Hacer lugar al recurso de apelación interpuesto por la parte actora, y
consiguientemente, modificar la sentencia apelada, en los siguientes puntos:
a] Fijar la indemnización del daño patrimonial derivado de la incapacidad
sobreviniente de A P A, en la suma de $ 25.224.660, a valores vigentes a
la fecha de la sentencia apelada (art. 1746 CCyC).
b] Fijar la indemnización del daño moral de A P A, en la suma de $
11.500.000, a valores vigentes a la fecha de la sentencia apelada (art. 1741
CCyC).
c] Fijar la indemnización correspondiente a M Alberto A, por los gastos
de movilidad, en la suma de $ 500.000, a valores vigentes a la fecha de la
sentencia apelada (art. 1746 CCyC).
d] Fijar la indemnización correspondiente a M Alberto A, por los gastos
derivados de la contratación de una niñera, en las sumas de $
13.680 y de $ 12.960, a valores vigentes al 30/3/2017 y al 26/4/2017,
respectivamente (arts. 375, 384, 385 CPCC; 1738 y 1744 CCyC).

A-1
e] Fijar las indemnizaciones correspondientes a A P A, M Alberto A, M S
Grenillón y F A por los gastos de tratamiento psicológico, en la suma de $
41.600 para cada uno de ellos, a valores vigentes al 20/10/2020, fecha de
presentación del dictamen pericial psicológico (art. 1746 CCyC).
f] A las indemnizaciones fijadas precedentemente, se le aplicarán
intereses a la tasa del 6% anual, desde la fecha en que se originaron los
perjuicios, hasta la fecha de valuación de los mismos. Asimismo, a dichos montos,
sin acumularles el interés computado, se le aplicará el Indice de Precios al
Consumidor (IPC) "Nivel General" (Indices IPC cobertura Nacional) publicado por
el INDEC en su página web ([Link]
5-31), excepto durante el periodo comprendido entre el día en que fue estimado
el perjuicio y el último día de ese mismo mes, en que se aplicará el CER publicado
por el B.C.R.A. A partir del mes siguiente y hasta el último I.P.C. publicado, deberá
aplicarse este índice (IPC), y desde entonces y hasta el efectivo pago o fecha en
que se practique liquidación, nuevamente el CER (arts. 772, 1747 y 1748 CCyC).
Finalmente, al capital actualizado por dicho mecanismo (CER - IPC - CER), se le
aplica nuevamente la tasa de interés al 6% anual, desde el día siguiente al de
estimación del perjuicio y hasta la de su efectivo pago (art. 772, 1747 y 1748
CCyC).
g] Disponer que el límite de cobertura sea actualizado mediante el
mismo mecanismo que el establecido para las indemnizaciones determinadas,
lógicamente sin intereses, desde a la fecha del hecho, hasta el momento de la
sentencia de primera instancia (arts. 109 y 116 ley 17.418).
II)- Desestimar el recurso de apelación interpuesto por el demandado y la
citada en garantía (arts. 1757 y 1769 CCyC).
III)- Las costas de Alzada se imponen al demandado y a la citada en
garantía (art. 68 CPCC); difiriéndose la regulación de honorarios
correspondiente para la oportunidad en que estén determinados los de primera
instancia (art. 31 ley 14.967).
ASI LO VOTO.-
El Señor Juez Dr. Volta, aduciendo análogas razones dio su voto en igual
sentido.-
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
PODER JUDICIAL

Con lo que se dio por finalizado el presente acuerdo, dictándose la siguiente


SENTENCIA:
Por los fundamentos consignados en el acuerdo que antecede, preceptos
legales citados y en cuanto ha sido materia de recurso -artículos 168 de la
Constitución Provincial y arts. 266, 267 del CPCC, se resuelve:
I)- Hacer lugar al recurso de apelación interpuesto por la parte actora, y
consiguientemente, modificar la sentencia apelada, en los siguientes puntos:
a] Fijar la indemnización del daño patrimonial derivado de la incapacidad
USO OFICIAL – JURISDICCIÓN ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

sobreviniente de A P A, en la suma de $ 25.224.660, a valores vigentes a


la fecha de la sentencia apelada (art. 1746 CCyC).
b] Fijar la indemnización del daño moral de A P A, en la suma de $
11.500.000, a valores vigentes a la fecha de la sentencia apelada (art. 1741
CCyC).
c] Fijar la indemnización correspondiente a M Alberto A, por los gastos
de movilidad, en la suma de $ 500.000, a valores vigentes a la fecha de la
sentencia apelada (art. 1746 CCyC).
d] Fijar la indemnización correspondiente a M Alberto A, por los gastos
derivados de la contratación de una niñera, en las sumas de $
13.680 y de $ 12.960, a valores vigentes al 30/3/2017 y al 26/4/2017,
respectivamente (arts. 375, 384, 385 CPCC; 1738 y 1744 CCyC).
e] Fijar las indemnizaciones correspondientes a A P A,
M Alberto A, M S Grenillón y F A por los gastos de tratamiento psicológico,
en la suma de $ 41.600 para cada uno de ellos, a valores vigentes al 20/10/2020,
fecha de presentación del dictamen pericial psicológico (art. 1746 CCyC).
f] A las indemnizaciones fijadas precedentemente, se le aplicarán
intereses a la tasa del 6% anual, desde la fecha en que se originaron los
perjuicios, hasta la fecha de valuación de los mismos. Asimismo, a dichos montos,
sin acumularles el interés computado, se le aplicará el Indice de Precios al
Consumidor (IPC) "Nivel General" (Indices IPC cobertura Nacional) publicado
por el INDEC en su página web

A-1
([Link] excepto durante el
periodo comprendido entre el día en que fue estimado el perjuicio y el último día
de ese mismo mes, en que se aplicará el CER publicado por el B.C.R.A. A partir
del mes siguiente y hasta el último I.P.C. publicado, deberá aplicarse este índice
(IPC), y desde entonces y hasta el efectivo pago o fecha en que se practique
liquidación, nuevamente el CER (arts. 772, 1747 y 1748 CCyC). Finalmente, al
capital actualizado por dicho mecanismo (CER - IPC - CER), se le aplica
nuevamente la tasa de interés al 6% anual, desde el día siguiente al de estimación
del perjuicio y hasta la de su efectivo pago (art. 772, 1747 y 1748
CCyC).
g] Disponer que el límite de cobertura sea actualizado mediante el
mismo mecanismo que el establecido para las indemnizaciones determinadas,
lógicamente sin intereses, desde a la fecha del hecho, hasta el momento de la
sentencia de primera instancia (arts. 109 y 116 ley 17.418).
II)- Desestimar el recurso de apelación interpuesto por el demandado y la
citada en garantía (arts. 1757 y 1769 CCyC).
III)- Las costas de Alzada se imponen al demandado y a la citada en
garantía (art. 68 CPCC); difiriéndose la regulación de honorarios
correspondiente para la oportunidad en que estén determinados los de primera
instancia (art. 31 ley 14.967).
Regístrese, notifíquese automáticamente, conforme lo dispuesto por el art.
10 del Ac. 4013 SCBA y oportunamente remítanse al juzgado de origen.-

REFERENCIAS:
Funcionario Firmante: 14/05/2024 [Link] - VOLTA Gastón Mario - JUEZ
Funcionario Firmante: 14/05/2024 [Link] - CASTRO DURAN Ricardo Manuel
- JUEZ
Funcionario Firmante: 14/05/2024 [Link] - DI PIETRO Natalia Paola -
AUXILIAR LETRADO DE CÁMARA DE APELACIÓN
Domicilio Electrónico:
Domicilio Electrónico: 20217857865@[Link]
Domicilio Electrónico: 23215009939@[Link]
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
PODER JUDICIAL

Domicilio Electrónico: 27258073814@[Link]

CAMARA DE APELACION EN LO CIVIL Y COMERCIAL - JUNIN


NO CONTIENE ARCHIVOS ADJUNTOS
Registrado en REGISTRO DE SENTENCIAS el 14/05/2024 [Link] hs. bajo el
número RS-68-2024 por Di Pietro Natalia Paola.
USO OFICIAL – JURISDICCIÓN ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

A-1

También podría gustarte