SAN COSME Y SAN DAMIAN
Oh gloriosos y santos médicos Cosme y Damián,
que por fe en Jesús consagrasteis vuestra vida
al cuidado de las almas y los cuerpos de los afligidos,
y sin esperar nada a cambio,
y con gran vocación cristiana y por amor a Dios,
os dedicasteis a servir caritativamente al prójimo,
os rogamos nos ayudéis a sanarnos y liberarnos
de los males espirituales y corporales que nos oprimen,
alejad de nosotros las enfermedades que nos rodean
y protegednos y amparadnos
para que los peligros y enemigos no puedan dañarnos.
Oh poderosos intercesores nuestros
que moráis, junto a la Corte Celestial,
en lo alto de los Cielos, cerca del Altísimo,
y desde allí nos mandáis vuestros favores,
os pedimos uséis vuestra influencia
y roguéis al Padre por nosotros,
decidle a Él, que os hizo merecedores de la Gloria
y que ahora escucha con atención vuestros ruegos,
lo mucho que sufrimos,
y lo mucho que en Él esperamos y en Él confiamos.
SAN BARTOLOME
"San Bartolomé Apóstol, altísimo protector contra los enemigos visibles e
invisibles, te suplico que me protejas de todo mal, me liberes de las ataduras
espirituales y me concedas la sanación física y emocional que necesito. Por la
intercesión de nuestra Madre Santísima, confío en tu poderosa intercesión ante el
Padre Celestial. Amén."
San Bartolomé Apóstol, protégenos de las fuerzas del mal y de las
tentaciones. Guíanos hacia la luz de la verdad y la bondad, y ayúdanos a
mantenernos en el camino recto. Amén.
SAN LUIS BELTRAN
Criatura de Dios, yo te conjuro y bendigo en el nombre de la santísima Trinidad
Padre, + Hijo + y Espíritu Santo + tres personas y una esencia verdadera y de la
Virgen María Nuestra Señora Concebida sin mancha del pecado original. Virgen
antes del parto + en el parto + y después del parto + y por la gloriosa Santa
Gertrudis tu querida y regalada esposa, once mil Vírgenes, señor San José, San
Roque y San Sebastián y por todos los Santos y Santas de tu Corte Celestial.
Por tu gloriosísima encarnación + gloriosísimo Nacimiento + Santísima Pasión +
gloriosísima Resurrección + Ascensión: por tan altos y Santísimos misterios que
creo y con verdad, suplico a tu divina Majestad, poniendo por intercesora a tu
Santísima Madre abogada nuestra, libres, sanes a esta afligida criatura de esta
enfermedad, mal de ojo, dolor, accidente y calentura y otro cualquier daño, herida o
enfermedad.
Amen Jesús.
No mirando la indigna persona que prefiere tan sacrosantos misterios con tan
buena fe te suplico Señor, para más honra tuya y devoción de los presentes, te
sirvas por tu piedad y misericordia de sanar y librar de esta herida, llaga, dolor,
tumor, enfermedad, quitándole de esta parte y lugar. Y no permita tu divina
majestad, le sobrevenga accidente, corrupción, ni daño, dándole salud para que
con ello te sirva y cumpla tu santísima voluntad.
Amen Jesús +
Yo te curo y ensalmo, Jesucristo Nuestro Señor Redentor te sane, bendiga y haga
todo su divina voluntad. Amen Jesús. Consumatum Est + Consumatum Est +.
Amen Jesús.
LA SEÑAL DE LA CRUZ
Por la señal + de la Santa Cruz, de nuestros + enemigos líbranos Señor, + Dios
nuestro.
En el nombre del Padre, y del + Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración de la cruz que se pronuncia al persignarse, para eso con la punta de dos o
tres dedos de una mano se dibuja una cruz con dos movimientos: el primero se
realiza de arriba abajo y el segundo de izquierda a derecha.
La señal de la cruz se utiliza como inicio y cierre de las oraciones y actos religiosos,
como saludo a imágenes y lugares santos, para bendecir personas o cosas y para
conjurar la presencia del mal.
EL PADRE NUESTRO
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros
tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también
nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y
líbranos del mal.
Amén.
Oración al Padre Nuestro, la principal de las oraciones cristianas que Jesús enseño
a sus discípulos para indicarles el modo correcto de orar. En ella se invoca a Dios
como Padre y se le hacen siete peticiones.
GLORIA
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
El Gloria Patri es una oración cristiana de carácter trinitario, que se añade al final
de la recitación de algunos salmos, en el término de cada misterio del Rosario o
para completar el tríptico piadoso Ave María-Padre Nuestro-Gloria.
EL AVE MARÍA
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres
entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de
nuestra muerte.
Amén.
Oración del Ave María, oración católica dedicada a María la madre de Jesús en la
que requerimos su piedad y le solicitamos que interceda por nosotros.
SALVE
Una de las más populares y conocidas oraciones católicas a María, la madre de
Jesús.
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida y dulzura y esperanza nuestra:
Dios te salve.
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en
este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos
misericordiosos y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de
tu vientre.
¡Oh clementísima! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce Virgen María!
Ruega por nosotros santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las
promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
AL ÁNGEL CUSTODIO
Ángel de Dios, que eres mi custodio, pues la bondad divina me ha encomendado a
ti, ilumíname, dirígeme, guárdame.
Amén.
AL ÁNGEL DE LA GUARDA
Ángel de mi guarda dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día.
No me dejes sólo que sin ti me perdería.
Amén.
A LA SAGRADA FAMILIA
Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía. Jesús, José y María,
asistidme en mi última agonía. Jesús, José y María, con vos descanse en paz el
alma mía.
EL CREDO
El Credo, o Símbolo de la fe, resume las principales verdades de la religión
católica.
Creo en un sólo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo
lo visible y lo invisible.
Creo en un sólo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios nacido del Padre antes de
todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue
hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajo del cielo, y por
obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por
nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la
derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y
su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los
profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un sólo Bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.
Amén.
ANTES DE LA COMIDA
Señor Dios, te damos gracias porque nos haces partícipes de tus maravillas; te
alabamos por los dones de tu amor y te bendecimos por la amistad que nos
concedes vivir en torno a esta mesa.
Que esta comida en sencillez de corazón y en alegría sea profecía del banquete
del reino.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
BENDICIÓN DE LA COMIDA (Sencilla)
Bendícenos, Señor, y bendice éstos alimentos que recibimos de tu generosidad.
Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor.
Amén.
DESPUÉS DE LA COMIDA
Nos hemos saciado, Señor, con los bienes que nos has dado; cólmanos también
de tu misericordia.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
Oraciones cristianas para decir antes y después de la comida o la cena.
YO CONFIESO (Acto Penitencial)
Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante vosotros hermanos que he pecado
mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a Santa María siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a
vosotros hermanos, que intercedáis por mí ante Dios, Nuestro Señor.
Amén.
ACTO DE CONSTRICCIÓN
Oración de arrepentimiento de los pecados cometidos ante Dios.
Señor mío, Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío;
por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me
pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis
castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar,
confesarme, y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.
MAGNIFICAT
Oración cristiana basada en palabras de María, madre de Jesús, citadas en el
Evangelio.
Proclama mi alma la grandeza del Señor, y se alegra mi espíritu en Dios, mi
Salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, por el Poderoso ha hecho
obras grandes en mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de
generación en generación.
Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del
trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de
bienes y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia como lo había prometido
a nuestros padres en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Oración de Isabel la Católica
"Tengo miedo Señor, de tener miedo y no saber luchar.
Tengo miedo Señor, de tener miedo y poderte negar.
Yo te pido Señor, que en Tu grandeza no te olvides de mí,
Y me des con Tu amor la fortaleza para morir por Ti".
¿Cómo rezar y orarle a Dios?
Cuando oramos o rezamos le hablamos a Dios, a su hijo Jesús, a la Virgen María o
a otro santo de nuestra devoción para que interceda por nosotros.
Cuando oramos nos desahogamos de alguna pena, hacemos una petición para
nosotros o un ser querido o simplemente cumplimos con un rito al que nos hemos
habituado, que nos trae paz y tranquilidad.
Muchas personas le hablan a Dios de diversas maneras ya sea en voz alta o en
sus meditaciones, no existen reglas para rezar, pero podemos hacerlo también
leyendo o recitando oraciones cristianas que hemos memorizado.
Hay oraciones que nos brinda la iglesia que han sido creadas por santos y eruditos
de la antigüedad para todo tipo de situaciones.
Las más importantes y populares de ellas se pueden encontrar en esta página.
También se pueden usar sencillas oraciones que usan un lenguaje popular y
hablan de nuestras necesidades.
Puedes leer y copiar varias de ellas en la siguiente página: Oraciones cristianas
para orar, rezar y pedirle a Dios