PRÁCTICA 3: ASEO BUCODENTAL DEL PACIENTE
ENCAMADO 1.
OBJETIVOS E INTRODUCCIÓN
En la siguiente práctica desarrollaremos el aseo bucodental de un paciente
encamado:
• Evitar las caries e infecciones o que se agraven otras lesiones presentes en la boca,
eliminando la placa bacteriana y los restos alimentarios.
• Evitar la halitosis, fomentando de esta forma la mejora de la autoestima y la imagen
personal.
• Evitar sequedad de boca y aparición de grietas, proporcionando confortabilidad.
• Proporcionar higiene y bienestar al paciente.
MATERIAL
1. Vaso con agua.
2. Cepillo de dientes.
3. Antiséptico oral.
4. Vaselina.
5. Gasas.
6. Pinza de Kocher para hacer torundas.
7. Depresor lingual.
8. Batea.
9. Toalla y empapador.
10. Guantes.
11. Sonda de aspiración conectada al aspirador.
3. ASPECTOS A TENER EN CUENTA
• Si el paciente está encamado pero es capaz de realizar su propia higiene bucodental, le
animaremos que lo haga él solo proporcionándole los materiales y la ayuda necesarios. Ya que
esto fomentará que el paciente a la hora del alta hospitalaria mantenga estos hábitos de buena
higiene en su hogar y mientras esté ingresado, le dará una sensación de indepedencia y
autosuficiencia.
• Siempre se le hablará al paciente antes de comenzar un protocolo, independientemente de si
se encuentra consciente o no, ya que aunque no de una respuesta podría entendernos.
4. PROCEDIMIENTO
• Aplicable a todos los pacientes:
1. Tener el material preparado antes de empezar el procedimiento, realizar la higiene del
manos y posteriormente ponerse guantes limpios delante del paciente.
2. Explicarle al paciente el procedimiento y pedirle que colabore en la medida de lo posible.
• Si el paciente es autónomo:
1. Si está encamado debemos colocarlo en posición adecuada (decúbito supino y medio
incorporado) siempre que no estuviera contraindicado por su patología.
2. Le colocaremos una toalla en el tórax y en la almohada para proteger los espacios de
salpicaduras de agua.
3. Se realizará la higiene de manos del paciente.
4. Proveeremos del material necesario al paciente (cepillo, dentífrico, vaso con agua o
enjuague bucal, batea para desechar) para que realice su propia limpieza bucal.
5. Si el paciente lleva prótesis extraíble: retiraremos la prótesis limpiando ésta con antiséptico
antes de volver a colocársela.
• Si el paciente es dependiente y está consciente:
1. Pondremos al paciente en postura de decúbito supino y medio incorporado en caso de que
no haya contraindicaciones por su patología.
2. Cepillaremos los dientes desde la encía hasta la corona realizando barrido para eliminar
residuos (restos alimenticios y placa bacteriana).
3. Limpiaremos la cara externa, interna, superior e inferior de los dientes y muelas. Incidiremos
también sobre la lengua del paciente.
4. Facilitaremos un vaso con agua o antiséptico bucal para que el paciente pueda aclararse la
boca.
5. Aplicaremos vaselina en los labios para que queden protegidos e hidratados.
6. Retiraremos el material empleado en los contenedores indicados. Posteriormente
retiraremos los guantes y realizaremos la higiene de manos.
• Si el paciente es dependiente y está inconsciente:
1. Pondremos un empapador debajo de la cabeza del paciente al que le vamos a realizar la
higiene bucodental.
2. Inclinaremos la cabeza del paciente hacia un lado, si no está contraindicado.
3. Mojaremos la torunda en la solución antiséptica y lavaremos el paladar, la lengua, la cara
interna de los carrillos, las encías y los dientes. Cambiaremos de torunda tantas veces como
sea necesario.
4. Mantendremos la boca del paciente abierta mediante un depresor lingual.
5. Aspiraremos los líquidos residuales con el propio cepillo, el cual se encuentra conectado a
una sonda de aspiración.
6. Lavaremos los labios y zona peribucal con gasas húmedas.
7. Secaremos bien los labios y aplicaremos vaselina (en caso de que no esté contraindicado,
como en pacientes con tratamiento de oxígeno).
8. Colocaremos al paciente de nuevo en una posición cómoda.
9. Retiraremos el material empleado en los contenedores indicados, posteriormente
retiraremos los guantes y realizaremos la higiene de manos.
10. Repetiremos la técnica, al menos una vez por turno
PRÁCTICA 4: ASEO DE LOS GENITALES
1. OBJETIVOS E INTRODUCCIÓN
En la siguiente práctica desarrollaremos el aseo de los genitales de un paciente encamado,
los objetivos a seguir son los siguientes:
• Evitar la acumulación de secreciones y la proliferación de bacterias.
• Mantener limpios los genitales del paciente con el fin de cubrir sus necesidades de
higiene y prevenir infecciones.
• Conservar la integridad de piel y mucosas, a su vez eliminando células descamadas y
suciedad de estas superficies.
• Observar cualquier signo que pueda ser orientativo de un problema de salud (piel,
sistema musculoesquelético, conducta, etc.)
• Contribuir a mejorar o mantener la autoestima del paciente, a su vez alentarle a que sea
independiente, que también aumentará su autoestima.
• Mejorar el bienestar general del paciente, incidiendo en la comunicación con él (apoyo
emocional).
2. MATERIAL
1. Biombo.
2. Palangana con agua templada.
3. Esponja y jabón neutro
4. Cuña.
5. Toallas.
6. Guantes de un uso.
3. ASPECTOS A TENER EN CUENTA.
• Si el paciente está encamado pero es capaz de realizar su propia higiene genital, le
animaremos que lo haga él solo proporcionándole los materiales y la ayuda necesarios. Ya
que esto fomentará que el paciente mientras esté ingresado tenga una sensación de
indepedencia y autosuficiencia.
• Es muy importante en la higiene de los genitales de la mujer, no pasar con el mismo
lado de la esponja más de una vez, ya que se podrían transmitir bacterias patógenas
desde las zonas más sucias (recto) a las más limpias (pubis) y producir infecciones.
4. PROCEDIMIENTO
• Procedimiento que aplicable a todos los pacientes:
1. Tener el material preparado antes de empezar el procedimiento, realizar la higiene del
manos y posteriormente ponerse guantes limpios delante del paciente.
2. Explicarle al paciente el procedimiento y pedirle que colabore en la medida de lo posible.
3. Colocaremos el biombo si la habitación es compartida para asegurar el confort y la
privacidad del paciente al que se le va a realizar el aseo.
4. Colocaremos al paciente en decúbito supino, si no hay contraindicaciones.
• Aseo de los genitales en el caso de la mujer:
1. Colocaremos debajo de la persona la cuña para no mojar la cama.
2. Separaremos los labios mayores y pasaremos la esponja una sola vez con cierta presión
desde el pubis hasta el recto. Pasaremos de nuevo con el otro lado de la esponja si es
necesario.
3. Limpiaremos los labios menores y el meato urinario con otro lado de la esponja.
4. Aclararemos con agua tibia por arrastre, procurando que el agua caiga en la cuña.
5. Secaremos a toques sin frotar. 6. Pondremos el pañal o la compresa en caso de que fuera
necesario.
• Aseo de los genitales en el caso del hombre:
1. Lavaremos los genitales externos (pene y testículos).
2. Procederemos a la limpieza del glande, deslizando el prepucio hacia atrás, lavaremos la
zona de forma circular limpiando el meato urinario.
3. Secaremos suavemente a toques.
4. Es importante deslizar de nuevo el prepucio a su sitio para evitar parafimosis e infecciones.