Escuela de Arte “Xul Solar”.
Política educativa.
Alumnas: Juana Colonna.
Sofia Siderac.
Tamara Passo.
La escuela de la modernidad a la contemporaneidad y el uso de las
nuevas tecnologías.
La escuela como institución responde a cierto momento histórico, la
modernidad, por lo que responde a los hechos sociales, políticos y
culturales de dicho momento histórico. La misma fue creada bajo un
modelo de sociedad que respondía al Estado, el cual era el eje y
estructurador de la misma, quien elige entre otras instituciones a la
escuela como modelo de socialización e incorporación de la
población, es decir, logra la homogeneidad. La escuela se impone
como la institución por excelencia que transmite la cultura, los
valores, creencias y regula la sociedad, que además, se independiza
de otras relaciones sociales y ubica a las actividades en cierto tiempo
y cierto lugar (la escuela, el tiempo escolar).
Durante la modernidad, la consolidación de la escuela se
complementa con el nacimiento de la infancia y de la familia
burguesa, las tres relacionadas entre sí.
En cuanto a la infancia, se deja de pensar a los niños como adultos
pequeños, sino que se los ve como inacabados, que deben ser
resguardados para luego integrarse en la sociedad, se busca alejarlos
de la vida del adulto, proceso en que la escuela es fundamental.
De igual manera ocurre con la familia, se ve como una institución que
debe realizar la socialización primaria antes de que los alumnos
vayan a la escuela a completar la socialización.
Además, aparecen otros factores, como el Estado de Bienestar, que
propone un nuevo modelo social, donde el Estado es sostén de la
política social, el bienestar ciudadano se convierte en ese momento
en un asunto de políticas públicas. Se constituye una sociedad
salarial, donde los individuos pertenecen a la sociedad a través del
trabajo. De esta manera se logra distribuir la riqueza y regular el
comportamiento de los mismos.
Sin embargo en la contemporaneidad, y debido a ciertos factores
como por ejemplo, la globalización, se da una profunda
transformación en la sociedad y por lo tanto en sus instituciones.
Por ejemplo, ya las formas de organizaciones familiares no son las
mismas, ya no son estructuras jerárquicas organizadas alrededor de
ciertos mandatos, de cierta manera, pierden esa función de
socialización primaria, porque ya no transmiten una cierta visión del
mundo, sino que se centran más en la comunicación emocional, la
intimidad y las individualidades. Esto ocurre por los cambios sociales,
es imposible concebir una familia que responda a las nuevas
estructuras si el futuro ahora es tan cambiante.
Además, ya no rige la sociedad salarial, por lo que el trabajo deja de
ser un elemento para la inclusión, y la sociedad empieza a
caracterizarse por la desocupación y la exclusión social. La seguridad
del trabajo se cambia por trabajo informal y flexible y que ya no
ofrece las antiguas garantías sociales, los jóvenes deben educarse
cada vez más para los trabajos y las oportunidades son menores, las
propuestas no son de calidad y los jóvenes se encuentran en un
contexto de desigualdad.
Todos estos cambios se relacionarán con un factor crucial que
condiciona a la contemporaneidad: La tecnología, las comunicaciones,
los medios. Los mismos crean un nuevo ecosistema, una forma de
vivir, producen nuevas formas de comunicarse, de transmitir valores,
de definir gustos, entre otras cosas. La cultura en la que se
encuentran inmersos los jóvenes se caracteriza por la
interconectividad, la abundancia de información, a la cual se accede
por fragmentos, muchas veces sin órden o veracidad, el
entretenimiento, instantaneidad, velocidad, etc. Los jóvenes ven a la
tecnología como su nueva realidad, están inmersos, se ve una
apropiación de la misma, lo digital es su entorno y se abre para ellos
también una nueva concepción de tiempo y espacio. Es decir, la
tecnología se convierte en la nueva socializadora, desplaza las
anteriores formas, y por eso también desafía a la escuela, ya que
influye mucho en la construcción de las subjetividades de los
individuos.
La infancia concebida en la modernidad también atraviesa una crisis,
los contextos de desigualdad, de exclusión influyen sobre los niños,
los obligan a salir de la infancia. Al mismo tiempo, surgen dos formas
de ser niño: Una relacionada con toda esta realidad virtual, y otra
alejada de todo esto, en donde los niños viven en la calle o trabajan
desde edades tempranas.
Actualmente, se piensa a la educación y la escuela y todos los
problemas o desafíos que estas enfrentan como problemas de
funcionamiento de la institución o de los que participan de ella. Sin
embargo, todas estas cuestiones que la escuela actualmente enfrenta
en el contexto de la contemporaneidad no son las mismas que
enfrentaba cuando fue creada, por lo tanto el desafío de la institución
educativa es buscar nuevas formas para afrontar estas situaciones.
En este sentido, la autora propone un proyecto en que se busca
afrontar la aparición de las nuevas tecnologías en base a una
capacitación docente. Al ser las mismas parte de la realidad de los
alumnos, es importante integrarlas como herramientas y no enfocarse
sólo en su lado negativo. Lo que plantea este proyecto es una
modificación de la práctica, haciendo hincapié en un modelo de
capacitación docente que no sea tan teórico, y sea más cercano a la
realidad de las escuelas. Acá es donde comienza el enfoque en la
metodología docente, ya que el uso de internet abre una gran
alternativa en cuanto al conocimiento para los alumnos, y esto va en
contra de lo que la mayoría de los docentes pretenden, que es tener
el control del saber, por eso, al cambiar la metodología docente, lo
que se busca es que toda esa información que obtienen los alumnos
de manera rápida y en gran cantidad, sea ordenada por los mismos.
Plantea además que hay varios desafíos a los que nos enfrentamos
como docentes, uno de ellos es la incorporación de las nuevas
tecnologías sin cambiar el modelo pedagógico, lo cual debería ser
fundamental. En este sentido podríamos encontrar una similitud con
el caso actual de la anulación de las repitencias, ya que en ambos
casos se busca una solución provisoria sin hacer cambios profundos
en el modelo educativo.
Otro de los desafíos de la actualidad, es el hecho de que estamos
educando a los alumnos para un mundo futuro que no conocemos,
instantáneo, siempre cambiante. De esta manera, una de las
soluciones que encuentra sobre lo que hay que brindarles a los
alumnos son herramientas e instrumentos para interrogar eso nuevo
que no conocemos, poder ser personas críticas. De esta manera
podría decirse que la escuela debe ser capaz de proporcionar a las
nuevas generaciones las habilidades cognitivas necesarias para leer e
interpretar los mensajes mediáticos que lo interpelan como
ciudadano.
Haciendo una reflexión personal sobre la institución educativa,
consideramos que aún en este momento, la escuela sigue siendo
pensada desde un paradigma moderno, sin tener en cuenta del todo
que las instituciones y la sociedad cambian. Sin embargo, es positivo
encontrar propuestas como las de la autora que comienzan a ver
nuevas formas de acercar a la escuela al contexto actual. La
importancia que tiene que la escuela se vaya modificando acorde a
los cambios que se experimentan en la sociedad contemporánea
radica en que si no lo hace no puede cumplir con sus funciones
principales que además de la construcción del conocimiento son la
función socializadora, la integración e inclusión al mercado laboral, a
los códigos del intercambio social, a la promesa de la autonomía
individual mediante el despliegue de las potencialidades que
portamos como individuos. La escuela puede contribuir a producir
condiciones de inclusión para estos niños y jóvenes del futuro, los
cuales participan activamente, donde construyen su conocimiento
para llegar a un objetivo, a un para qué.
Y no son solo receptores de un conocimiento terminado y cerrado
como lo eran en el pasado con una matriz generalista. El docente
debe poder aceptar nuevos interrogantes, nuevas formas de llegar a
un objetivo, no solo transmitir su conocimiento.