PATRIMONIO
Aunque a lo largo de la historia muchas culturas han protegido, actualizado
o aprovechado los objetos y monumentos del pasado, el concepto de
Patrimonio surge entorno a finales del siglo XVIII y principios del XIX. Por otro
lado, hasta el siglo XX el patrimonio se limitaba a cuestiones monumentales y a
obras de valor histórico artístico pero desde principios de ese siglo este
concepto fue ampliándose hacia una idea mucho más amplia, de tal manera
que hoy podemos definir el patrimonio según la UNESCO como: “la herencia
cultural del pasado de una comunidad (material e inmaterial), con la que esta
vive en la actualidad y que transmite a las generaciones presentes y futuras”.
Así, la evolución del concepto de patrimonio se apoya en tres principios:
Establece mecanismos de protección y conservación.
Su valor no se basa ya solo en criterios estéticos o históricos, sino que han
de ser un reflejo de cada cultura.
Estos bienes son herencia y propiedad de un pueblo, por lo tanto, es un
legado común.
En cuanto el patrimonio, contribuye a conformar la identidad propia de los
diferentes destinos turísticos, dotándoles de un carácter distintivo acorde con
los objetivos de singularidad y autenticidad buscados por la demanda. En
palabras de la UNESCO (2012), expresa que “…el patrimonio no es algo
museístico, estático o referencial del pasado, sino algo vivo, portador de una
identidad que debe reflejarse en las políticas públicas y en las decisiones. Por
consiguiente, toda reflexión sobre este tema, debería inscribirse en una mirada
de largo plazo y con un enfoque altamente participativo…”
TIPO DE PATRIMONIO
Patrimonio Natural: Está conformado por aquellos bienes naturales que
rodean al hombre. Están constituidos por bienes paleontológicos, sitios o áreas
naturales, físicas y bilógicas y fuentes hídricas marítimas y lacustres, entre
otras. Ejemplo: los médanos de Coro, la cueva del Guácharo y el Pico Bolívar,
en los estados Falcón, Monagas y Mérida, respectivamente.
Patrimonio Cultural: Según la UNESCO (1975), comprende las obras de
artistas, arquitectos, músicos, escritores, sabios; así como las creaciones
anónimas surgidas del alma popular y el conjunto de valores que dan sentido a
la vida. Es decir, las obras materiales y no materiales que expresan la
creatividad de un pueblo: la lengua, los ritos, las creencias, los lugares y
monumentos históricos, la literatura, las obras de arte, los archivos y las
bibliotecas, entre otras.
El patrimonio Cultural se clasifica (IPC, 2004):
Patrimonio Cultural Tangible o Material: Está conformado por las
edificaciones y los objetos representativos de una determinada época o
cultura que merecen ser rescatados, protegidos, conservados y estudiados.
Van desde grandes edificaciones a pequeños y sencillos utensilios
domésticos. El Patrimonio Cultural Tangible se clasifica en mueble e
inmueble:
Patrimonio Mueble: Lo constituyen aquellos objetos que por su
tamaño, uso y significación, pueden ser trasladados de lugar sin que ello
pierdan sus cualidades formarles ni su valor arqueológico, histórico,
artístico, científico o técnico: Obras de arte, documentos, artesanías,
restos arqueológicos, entre otros. Cuando un bien mueble está
vinculado intencionalmente a un inmueble, como por ejemplo el gran
vital del tribunal Supremo de Justicia o los móviles del Aula Magna de la
universidad Central de Venezuela, adquieren a su vez condición de
inmuebles. Tradicionalmente los museos han sido los reservorios por
excelencia del patrimonio mueble, sobretodo de obras de arte y reliquias
históricas y arqueológicas.
Patrimonio Inmueble: Está integrado por los bienes que no pueden
moverse del lugar al que pertenecen bien sea por causas físicas, por su
significado histórico – cultural o por su relación con el entorno: un
edifico, una iglesia, un monumento, un yacimiento arqueológico, un
parque, un centro histórico. En el caso de los centros históricos se debe
resaltar y preservar el valor de conjunto, adicional a la protección de las
edificaciones por separado.
Son las expresiones patrimoniales más visibles e incluso llegan a
convertirse en imágenes simbólicas de sus pueblos y ciudades, por
ejemplo el Templo Votivo de la Virgen de Coromoto.
Patrimonio Cultural Intangible o Inmaterial: No son construcciones
materiales sino vivencias transmitidas de generación en generación de
forma oral: la música, las leyendas, las fábulas, los cuentos. Su estudio es
de vital importancia para conocer el pasado y definir la identidad cultural de
un pueblo. Estos bienes son más difíciles de conservar y proteger puestos
que sufren cambios y modificaciones permanentes. Cambios que deben
considerarse como enriquecimiento de las tradiciones cuando se relacionan
con las nuevas ideas y los progresos técnicos de cada tiempo. Por ejemplo:
Diablos Danzantes de Venezuela, los tambores de San Juan, la Zaragoza,
la elaboración de objetos instrumentos musicales, comidas típicas, modo de
hablar, entre otros.
Legislación Internacional Protección Patrimonial
Entre los documentos internacionales más importantes vinculados a la
problemática de la preservación del patrimonio tangible, a la valoración del
patrimonio intangible están los siguientes:
Convención sobre la Protección del patrimonio Mundial, cultural y
Natural (UNESCO, Paris 1972).
Es un tratado y norma más importante para la conservación de los
bienes pertenecientes al Patrimonio Mundial, que exige la conservación
como legado para toda la Humanidad.
“La Convención tiene por objeto identificar, proteger, conservar, revalorizar
y transmitir a las generaciones futuras el patrimonio cultural y natural de
Valor Universal Excepcional”. (Directrices Prácticas para la aplicación de la
Convención del Patrimonio Mundial, párrafo 7).
Por otro lado, a fin de garantizar su objeto y la preservación adecuada
del Patrimonio Mundial, los Estados Miembros de la UNESCO aprobaron en
1972 la Convención del Patrimonio Mundial. Para tal fin, la Convención
prevé el establecimiento de un “Comité del Patrimonio Mundial” y de un
“Fondo del Patrimonio Mundial” que fueron creados en 1976.
“Desde la Convención de 1972, la comunidad internacional adoptó el
concepto de “desarrollo sostenible”. Es así que la protección y la
conservación del patrimonio natural y cultural constituyen una contribución
notable al desarrollo sostenible de dichos bienes. Más aún, una garantía
para su protección (Directrices Prácticas para la aplicación de la
Convención del Patrimonio Mundial, párrafo 8).
Cartas Internacionales del Patrimonio
La Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura (UNESCO) y el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios
(ICOMOS), entre otros organismos internacionales, promueven las
convenciones, cartas y normas que rigen la conservación del patrimonio a
nivel mundial.
Carta de Atenas. Carta Internacional sobre la Conservación del
Patrimonio Artístico y Arqueológico (1931).
Carta de Venecia. Carta Internacional sobre Conservación y
Restauración de Monumentos y Sitios. (1964).
Carta de Florencia. Jardines Históricos, (1981).
Carta de la Conservación y Restauración de los objetos de arte y cultura
(1987).
Carta internacional para la gestión del patrimonio arqueológico, 1990.
Carta Internacional sobre la Protección y la Gestión del Patrimonio
Cultural Subacuático, 1996.
Carta del Patrimonio Vernáculo Construido, 1999.
Carta Internacional sobre Turismo Cultural. La gestión del Turismo en
los sitios con Patrimonio Significativo. 1999.
Carta ICOMOS para interpretación y presentación de sitios de
patrimonio cultural. (2008).
Carta de Sevilla de Patrimonio Industrial. Los retos del siglo XXI, (2018).
Legislación Nacional Preservación Patrimonial
Así como existe un marco referencial de Leyes, Declaratorias y
Recomendaciones Internacionales, en Venezuela también se ha desarrollado
una base jurídica que se articula con los documentos a nivel internacional. Al
respecto, el marco jurídico del patrimonio de Venezuela se explana en los
siguientes documentos:
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999).
El Artículo 98, refrenda la creatividad cultural como hecho libre y
reconocido en Venezuela por los tratados internacionales y derecho de ley,
ajustándose, por tanto, a ese pensamiento de ciudadanos libres y con
miradas múltiples, de aceptación y de encuentro.
Artículo 99. “…El Estado garantizará la protección y preservación,
enriquecimiento, conservación y restauración del patrimonio cultural,
tangible e intangible, y la memoria histórica de la Nación. Los bienes que
constituyen el patrimonio cultural de la Nación son inalienables,
imprescriptibles e inembargables. La ley establecerá las penas y sanciones
para los daños causados a estos bienes”.
El Artículo 100 de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela (1999), por su parte, revalora las culturas populares que
afiancen la venezolanidad, definiéndolas como medios de interculturalidad,
por la igualdad de las culturas, proponiendo políticas de incentivo a
personas, instituciones y comunidades, quienes promuevan, desarrollen y
apoyen esas culturas populares. Por lo tanto, La CRBV (1999) se convierte
en el documento-ley que propicia en Venezuela en el siglo XXI una serie de
transformaciones y apoderamiento legales, en cuanto a las valoraciones de
los patrimonios culturales materiales e inmateriales.
Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural (1993)
Esta Ley establece los principios que rigen la defensa del Patrimonio
Cultural de la Republica, lo cual comprende “…su investigación, rescate,
preservación, conservación, restauración, revitalización, revalorización,
mantenimiento, incremento, exhibición, custodia, vigilancia, identificación y
todo cuanto requiera su protección cultural, material y espiritual. (Artículo
1º).
En su Artículo segundo, además de señalar la obligación prioritaria del
Estado y del ciudadano en la defensa del Patrimonio Cultural de la
República, también “…declara de utilidad pública e interés social la
preservación, defensa y salvaguarda de todas las obras, conjuntos, y
lugares creados por el hombre o de origen natural que se encuentren en el
territorio dela República, y que por su contenido cultural constituyen
elementos fundamentales de nuestra identidad nacional”.
2. Ley de Geografía, Cartografía y Catastro Nacional (2000),
En el Título II De la Geografía y la Cartografía, que contiene a su vez el
Capítulo III De los Nombres Geográficos o Topónimos, en los Artículos 16 y
17 se refieren al valor de los topónimos como patrimonio y la
responsabilidad de la municipalidad.
El Artículo 16, en un primer párrafo define los topónimos como “…
aquellos que identifican un lugar, sitio o accidente geográfico determinado”.
En el párrafo siguiente se advierte que “Los nombres geográficos o
topónimos integran el acervo cultural de la Nación y forman parte de su
patrimonio”. Dándose de ese modo la condición patrimonial del bien
inmaterial y afianzándose esa condición en el ente rector que se designa
para su valoración, el Instituto Geográfico de Venezuela Simón Bolívar,
quien dictamina la ubicación geográfica, ratifica o cambia los topónimos.
Esa misma Ley de Geografía, Cartografía y Catastro Nacional (2000),
en el Artículo 17, señala que “La nomenclatura urbana comprenderá la
designación de cada uno de los elementos que conforman un centro
poblado. A tales efectos, el Instituto Geográfico de Venezuela Simón
Bolívar prestará colaboración a la autoridad urbanística municipal, cuando
así le sea requerida”. Por tanto, la responsabilidad de los nombres para
designar los centros poblados es de la municipalidad y el instituto servirá
como colaborador, si es requerido.
3. Providencia de Patrimonio Cultural (2005)
En la cual se crea una taxonomía para la catalogación de los bienes
culturales de Venezuela, formulada en 5 grandes categorías, las cuales se
precisan en el Artículo 25. Esas categorías están expresas de la manera
siguiente: los objetos, lo construido, la creación individual, la tradición oral y
las manifestaciones colectivas. Destaca en ese documento el interés por el
Patrimonio Cultural Inmaterial, que solo se veía reflejado en la Ley de
Protección y Defensa del Patrimonio Cultural (1999) como una adenda
más, pues no tenía cuerpo de desarrollo.
La Providencia de Patrimonio Cultural (2005) igualmente refiere a las
competencias de quién o quiénes son los responsables de esos bienes
culturales declarados. El Artículo 16 reza: “Los municipios en el ejercicio de
sus competencias concurrentes, regularán mediante ordenanza especial,
las actividades a ejecutarse en los bienes a que se refieren del presente
Instructivo…”. Por tanto, ese documento oficial del ente rector del
patrimonio cultural a nivel nacional, muestra, define y dictamina la
inscripción de las competencias de valoración a la municipalidad para la
declaratoria, resguardo, protección y difusión de los bienes de interés para
la ciudadanía. El propósito de esa providencia es, según se lee entre
líneas, afianzar el patrimonio en la legislación local, regional, nacional e
internacional. La visión que se plasma en esa Providencia permite
interpretar que, toda declaratoria de patrimonio es responsabilidad de los
municipios a nivel local, instituciones que, a través de sus representantes,
posteriormente, deben elevarlas a otras instancias, si es el proceder.
4. Ley Orgánica del Poder Público Municipal (2009)
Esta Ley contempla en el Artículo 56, Numeral 1, como competencias
propias de la municipalidad, el gobierno y administración de los intereses
propios de la vida local. En el Numeral 2, Literal a., se expresa como
competencias “La ordenación territorial y urbanística; el servicio de
catastro; el patrimonio histórico; la vivienda de interés social; el turismo
local; las plazas, parques y jardines; los balnearios y demás sitios de
recreación; la arquitectura civil; la nomenclatura y el ornato público”, y en el
literal d. “La protección del ambiente y la cooperación en el saneamiento
ambiental; la protección civil y de bomberos; y el aseo urbano y domiciliario,
incluidos los servicios de limpieza, recolección y tratamiento de residuos”.
Siendo ese artículo, con sus dos numerales y dos literales, vinculante
directo con el tema del Patrimonio Cultural y Natural, siendo que, se le da el
énfasis al tema de la vida local, donde se debe crear consciencia
ciudadana, para luego ser reconocido ese patrimonio por otros.
5. La Ley de Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas
(2009)
La mencionada Ley de manera más explícita se refiere a los patrimonios
culturales de un grupo étnico específico. En el Artículo 4, del Capítulo I
Disposiciones Generales, al referirse a las garantías de derecho que el Estado
resguardará, resalta la mirada al patrimonio inmaterial. Las categorías sobre
las cuales se enfatiza son “…sus usos, prácticas, costumbres, tradiciones y
expresiones…”. Esa ley a su vez, en el Artículo 5 pone de manifiesto la
corresponsabilidad ciudadano-Estado. Seguidamente, en el Capítulo VII
Registro del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas,
Artículo 32, se crea una ficha técnica para el registro de los bienes culturales
de las comunidades indígenas. La mencionada ficha, según reza el artículo,
debe contener:
1. Identificación del pueblo o pueblos y comunidad o comunidades indígenas.
2. Acta de la asamblea en la que se acordó el registro del bien.
3. Denominación o toponimia originaria del bien.
4. Descripción del bien cultural.
5. Ubicación geográfica.
6. Indicación del estado físico del bien.
7. Registro fotográfico o audiovisual, si lo hubiere.
8. Copia simple del título de propiedad colectiva de la tierra y del hábitat
indígena, si lo hubiere.
9. Cualquiera otra información que contribuya en la identificación del bien
cultural.
A su vez, en el Artículo 34 señala que, luego de hacerse el registro se
otorgará una certificación de registro, con el propósito de “…preservar y
custodiar las manifestaciones y expresiones culturales indígenas, para
garantizar su integridad, salvaguarda y transmisión a las presentes y futuras
generaciones”. De ese modo, la mencionada ley en cuanto a valores de los
términos, enuncia 53 veces el término patrimonio, y por tomar un ejemplo de
patrimonio inmaterial, refiere 4 veces el término idiomas, 1 vez a las voces, y a
un derivado de estos, como es el caso de la toponimia, tal como aparece
reflejado en la ficha técnica.
Patrimonio Natural de Venezuela
Monumento Natural Formación de Tepuyes
1. Descripción: Los tepuyes se caracterizan por ser estructuras rocosas
que surgen como residuos del Macizo de las Guayanas, y poseen
cumbres planas con escarpes verticales, constituidos por areniscas,
cuarcitas y granitos de la era precámbrica, con intrusiones de rocas
diabásicas y sedimentarias del grupo Roraima. En sus cumbres y en
sus laderas se han desarrollados ecosistemas con especies endémicas.
Sobre las cimas de estos tepuyes nacen ríos y gigantescas cataratas,
siendo la más conocida el Salto Ángel, la cascada más alta del mundo.
2. Ubicación Geográfica: Se encuentran principalmente en los estados
Amazonas y Bolívar, y en total suman 1.069.820 hectáreas. El estado
Bolívar cuenta con otros 12 tepuyes, entre los que destacan el “Ilú
Tepuy” (2.700 m), Kukenan Tepuy (2.650 m), el Karaurín Tepuy (2.500
m), el Yuruani Tepuy (2.400 m) y el Uei Tepuy (2.150 m). Mientras que
el estado Amazonas cuenta con 13 elevaciones rocosas que son
protegidas como monumentos naturales, entre los que resaltan el cerro
Yaví (2.300 m), el macizo Parú Euaja (2.200 m) y el cerro Tamacuari
(2.300 m).
3. Condición Actual: Actualmente los tepuyes están protegidos por las
leyes venezolanas bajo la figura de Monumentos Naturales y solo
algunos de ellos está permitido el ascenso.
4. Servicios que ofrece al turista: Aunque el acceso está restringido,
existe un número importante de agencias turísticas en el país que hacen
posible disfrutar de la grandeza. Para conocer los del estado Amazonas
la vía fluvial es la principal alternativa, pero para ir a la Gran Sabana se
puede optar además por vía terrestre. Como sitios de interés está La
Gran Sabana con sus grandes saltos de agua como el Aponguao y el
Salto Camá, así como las extensiones de llanuras, El Salto Ángel, La
Formación Roraima, Canaima. Entre las actividades turísticas:
excursionismo, caminatas, cayac, investigación científica y rapel.
Patrimonio Cultural de Venezuela
Patrimonio Cultural Tangible Material Mueble
Recipiente para tabaco del Museo de Arte Colonial.
1. Descripción: Pieza museística que se resguarda en la Quinta de
Anauco. En esta ocasión tenemos una copa con tapa de madera de
corazón y torneada. Su diseño corresponde al estilo neoclásico, que
destaca por una simplicidad de las formas inspirado en el mundo de
clásico de Gracia y Roma. El cuerpo de la copa es torneado en
forma cónica y liso, luego la base o pie es circular con apenas dos
líneas decorativas. La tapa es igualmente torneada, con una
agarradera en la parte superior. La misma calza de manera
hermética en el recipiente, protegiendo el tabaco de la humedad
externa. Este recipiente para tabaco del siglo XIX, de la colección
del Museo de Arte Colonial de Caracas, guarda testimonio de una de
las actividades económicas que marcó a Venezuela desde el siglo
XVII hasta la era petrolera, iniciada con el reventón del pozo
Zumaque 1 en 1914.
2. Ubicación Geográfica: Museo de Arte Colonial de Caracas. Quinta
de Anauco, San Bernardino, Caracas.
3. Condición Actual: Presenta una pequeña fisura en su base.
4. Servicios que ofrece al turista: Es parte de la Colección del Museo
de arte Colonial de Caracas. Quinta de Anauco, Caracas.
Patrimonio Cultural Tangible Material Inmueble
Edificio del rectorado de la Universidad de Los Andes (ULA), de la
ciudad de Mérida.
1. Descripción: La sede del rectorado de la ULA es una edificación
que ocupa la manzana diagonal a la plaza Bolívar, por su esquina
noroeste. La misma alberga los espacios administrativos de gran
relevancia universitaria, como el rectorado, el vicerrectorado
académico y la secretaría de la universidad. Además funcionan allí
el Museo Arqueológico Gonzalo Rincón Gutiérrez, la Oficina de
Prensa de la universidad, la Oficina de Relaciones Institucionales y
la Facultad de Odontología. A la edificación también la aquila el aula
magna, el Teatro César Rengifo, el paraninfo y el Salón Rojo del
rectorado. El inmueble está conformado por dos edificaciones que se
integran en todo su conjunto a través de pasillos internos, cada uno
con acceso independiente.
2. Ubicación Geográfica: Av. 3 Independencia entre calles 23 y 24,
diagonal a la plaza Bolívar de la ciudad de Mérida, Venezuela.
3. Condición Actual: En buen estado de conservación. Algunas partes
del techo y paredes presentan desprendimiento de la capa pictórica
debido a la humedad. Los pisos de algunos pasillos muestran
manchas blancas producidas por el desgaste. Las paredes externas
están pintadas con diferentes grafitis.
4. Servicios que ofrece al turista: Museo Arqueológico Gonzalo
Rincón Gutiérrez: Funciona como un centro de investigación y de
divulgación científico-cultural dedicado a la arqueología en Los
Andes y, especialmente, en Mérida. Sus instalaciones son sede de
exposiciones permanentes, seminarios y talleres, biblioteca y
publicaciones. Su colección incluye piezas en piedra y cerámica con
edades entre 25.000 y 5.000 años antes de Cristo.
- Patrimonio Cultural Intangible
Bailes de las Turas
1. Descripción: Celebración de origen indígena que ha tomado a
través del tiempo diferentes elementos culturales que la muestran
como un rito agrario bajo la advocación de una virgen católica. En el
baile de las turas se le rinde culto a la agricultura y los creyentes
ofrendan parte de sus cosechas y su cacería a los ‘espíritus divinos’
con el agradecimiento por la productividad obtenida. Al mismo
tiempo aprovechan la ceremonia para solicitar abundancia en la
siembra del año próximo, especialmente del maíz, su alimento
básico. Los gestos simbólicos imitando movimientos de cacería,
moviéndose, haciendo reverencias, sacudiendo las maracas y
soplando los cachos de venado para, al mismo tiempo, alejar a los
espíritus malignos, forman parte del ritual y son básicamente los
mismos tanto en la tura pequeña como en la tura grande.
2. Ubicación Geográfica: poblados limítrofes de Mapararí, San Pedro,
El Tural (municipio Federación del estado Falcón) y Moroturo
(municipio Urdaneta del estado Lara).
3. Condición Actual: El Baile de las Turas, junto con la producción de
cocuy y el tejido del chinchorros, son prácticas socioculturales y
económicos ancestrales que ha logrado mantener al grupo indígena
ayamán. En resumen este ritual, es una de las expresiones
culturales que ha permitido que esta etnia no haya sido exterminada
en su totalidad por la cultura occidental.
4. Servicios que ofrece al turista: no es parte integral del sistema
turístico.
Conclusiones
- El patrimonio en general está dividido en patrimonio natural si está formado
por la herencia aportada por la naturaleza; y patrimonio cultural sin son
bienes creados por el hombre.
- En las últimas décadas el contenido de la expresión patrimonio cultural ha
cambiado en parte debido a los instrumentos normativos elaborados por la
UNESCO.
- El patrimonio cultural no se limita a monumentos, colecciones de objetos,
sino que comprende tradiciones o expresiones vivas que son heredadas de
nuestros antepasados y transmitidas a nuestros descendientes, como por
ejemplos tradiciones orales, artes de espectáculo, usos sociales, rituales,
actos festivos, conocimientos y practicas relativos a la naturaleza y el
universo, y saberes y técnicas vinculados a la artesanía tradicional.
- El Patrimonio Cultural se divide en dos tipos, Tangible e Intangible; a su vez
el patrimonio tangible se clasifica en mueble o inmueble.
- Patrimonio Cultural tangible mueble Se refiere a aquellos objetos de
carácter material o conceptual elaborados para un fin específico como
piezas útiles como obras artísticas o como recursos para el conocimiento.
Son productos de las transformaciones realizadas por hombre incluyendo
los instrumentos y utensilios de origen natural empleados en la
transformación y que cuente con un reconocimiento social.
- En cuanto al patrimonio cultural inmaterial constituye un importante factor
del mantenimiento de la diversidad cultural frente a la creciente
globalización, he ahí la importancia de la comprensión del patrimonio
cultural inmaterial de las comunidades ya que contribuye al dialogo entre
culturas y promueve el respeto hacia otro modo de vida.
- La importancia del patrimonio cultural inmaterial no estriba en la
manifestación cultural en sí, sino en el acervo de conocimientos y técnicas
que se transmiten de generación en generación.