DUELO EN LA INFANCIA
Y ADOLESCENCIA
• Algunos de los mitos más comunes respecto al
duelo en la infancia y la adolescencia:
• “Los niños no se dan cuenta de lo que
sucede tras una pérdida”.
• “Los niños no elaboran el duelo”.
• “Debemos protegerlos para que no sientan
dolor y sufrimiento, por lo que es mejor
disimular y no mostrar nuestro dolor”.
• “En la infancia no se comprenden los rituales
y además les pueden traumatizar, por lo que
es mejor que no asistan a ellos”.
• Los expertos mencionan que, a partir de los 6
años es conveniente dejarlos participar en los
funerales, siempre con la compañía de un adulto
explicandoles lo que esta pasando, y estar
dispuestos a responder todas sus preguntas.
• “¿Cómo se lo cuento?
• ¿Entienden lo que es la muerte?
• ¿Es mejor que sepa o que no sepa?
• ¿Los niños están en duelo?
• ¿Lo vive igual un adolescente que un niño de diez años o uno de
cinco?
• ¿Deben vernos llorar?
• ¿Qué se puede hacer en el aula?
• ¿Se lo cuento a mi hijo discapacitado?
• ¿Cómo puedo prepararlo?
• ¿Lo traumatizare?
CONCEPCION DE
LA MUERTE Y
EXPRESION DEL
DUELO SEGÚN LA
EDAD
• La comprensión de la pérdida y el proceso de duelo
están muy determinados por la edad o el desarrollo
evolutivo de cada niño o niña.
• Hay cinco elementos fundamentales que
intervienen en la comprensión de la muerte y que
van a ir cambiando con la edad.
• La muerte es:
• Universal – la muerte afecta a todos los seres
vivos.
• Irreversible – tras la muerte no se vuelve a vivir.
• No funciona – tras la muerte el cuerpo deja de
funcionar.
• Es incontrolable – la muerte no depende de
nuestros pensamientos.
• Final de la vida – tras la muerte no sabemos
qué pasa, existe un gran misterio sobre la
continuidad o no de otra forma de vida.
DE LOS 0 A LOS 6 AÑOS
• No entienden la idea de universalidad de la muerte.
• Creen que ellos y sus seres queridos vivirán siempre.
• Carecen del concepto de irreversibilidad: No existe el concepto de
“para siempre”.
• Se cree que la muerte puede ser interrumpida igual que el sueño.
• Creen que el cuerpo de la persona fallecida, sigue funcionando
• Predomina el pensamiento mágico
• La muerte se relaciona con la vejez y la enfermedad.
• Se activan y actualizan antiguos temores.
• La población infantil tiene una enorme curiosidad y hace muchas
preguntas.
• La idea de omnipotencia de las personas adultas queda quebrada.
DE LOS 6 A LOS 12 AÑOS
• A los 6 años comienzan a cuestionarse si la muerte de otros o la suya
propia es posible
• A lo 11 años, se produce una verdadera aceptación de la propia muerte
y la de los otros aparecen los temores a perder su propia vida y la de
sus seres queridos.
• A partir de los 7 años ya comienzan a tener claro el concepto de que
tras la muerte, el cuerpo ya no funciona y que la muerte es irreversible.
• Desaparece el pensamiento mágico.
• Sigue manteniéndose a estas edades una enorme curiosidad, una
necesidad de razonarlo todo, de buscar explicaciones a todo lo que
sucede.
• El grupo de amistades es fundamental y tienen miedo de que el hecho
de la muerte de un familiar cercano haga que sus amistades les vean
como diferentes.
ADOLESCENCIA
• La comprensión de la muerte y la elaboración
del duelo es similar a la de una persona adulta y
también lo son sus reacciones
• Tienen un gran interés por lo que sucede tras la
muerte, si hay o no vida tras ella…
• La adolescencia es una etapa de cambio y
transición hacia la independencia del mundo
adulto por lo que en la relación con sus padres y
madres hay más conflictos.
• Son conscientes de su propia muerte y pueden
fantasear con ella
COMO ES EL DUELO EN LOS
NIÑOS
• La perdida de un ser querido no supone
una ruptura con la realidad
• El duelo varia según su desarrollo
evolutivo y los lazos afectivos
• Su duracion es mas corta
• La expresion emocional dependera del
manejo de los adultos
• No puden mantener el dolor por mucho
tiempo por eso sus emociones fluctuan
• Es normal que no expresen emociones
de dolor
SINTOMAS DEL DUELO EN
NIÑOS
• Ansiedad e insomnio por el miedo a que haya mas perdidas
• Dificultad para separarse del entorno familiar
• Tener fantasias de reunion con el familiar muerto
• Pueden aparecer ideas suicidas
• Sentimientos de culoa a el mismo o a los demas
• Quejas somaticas
• Dificultades de atencion, concentracion y memoria
• Disminucion del rendimiento academico
• Conducta ansiosa
• Arranques de llantos repentinos
• Irritabilidad
• Dificultades en las relaciones con sus compañeros
ACTIVIDAD: CASO CLINICO
• P. es una chica de 17 años, sin antecedentes personales de interés, estudiante de 2º de
Bachillerato. Soltera, convive con sus padres.
• Es remitida al hospital por “crisis de ansiedad en el instituto, valoración y tratamiento. Se decide no
medicar, pero se dejan 3 comprimidos de alprazolam para eventual emergencia”.
• En la hoja de enfermería se recogen síntomas como ahogo, temblores, sudoración y llanto desde
hace aproximadamente un año. Lo relaciona con la muerte de su abuela, de su abuelo y el instituto.
• En la primera consulta (noviembre del 2013) relata diferentes ataques de pánico en el instituto que
han empezado hace un año. Dice tener mayor estrés por los estudios y haber dejado de jugar al
fútbol, su vía de escape, tras una operación en el 2012. Durante la entrevista relaciona su estado de
ansiedad y el ánimo depresivo con el fallecimiento de su abuelo materno en abril del 2012 con el
que mantenía una relación muy estrecha, y el fallecimiento de su abuela materna en marzo del
2013. Según refiere, el fallecimiento de su abuela trae consigo el recuerdo de la muerte de su
abuelo.
• P. estaba muy unida a su abuelo, pasaban mucho tiempo juntos, compartían aficiones, etc. Éste
fallece a los 67 años de un infarto. Algunos datos importantes: el hecho de que no haber podido
despedirse, guardar las cenizas en casa a la espera de llevarlas al lugar de nacimiento de su abuelo
para esparcirlas, guardar objetos de su abuelo (jersey, etc.) como recuerdo, pesadillas constantes
en las que su abuelo no la reconoce, el hermano de su abuelo se parece mucho físicamente a él.
Esto provoca una especie de temor o rechazo a relacionarse con esta persona por los recuerdos
que le trae, tema “tabú” en casa al ver a la madre de P. afectada por el fallecimiento de sus padres.
ETAPAS DEL
DUELO
INFANTIL
FASE DE
SHOCK/NEGACION
• El niño pasa por un período de:
• Incredulidad
• Rechazo de la perdida
• sensación de estar viviendo
una irrealidad.
• Confusion
• Rabia
• Alegrìa
• Esta etapa puede durar entre
unos días y varias semanas
FASE DE ANHELO Y
BUSQUEDA DEL SER
QUERIDO
• Se va tomando conciencia de lo que está pasando
• Sus manifestaciones a nivel emocional:
• Llantos
• Ira
• Irritabilidad
• Culpa hacia sí mismo o personas que en ese
momento están cerca
• Buscan referencias o elementos vinculados al fallecido
• Es una fase muy inestable para el niño que puede
presentar:
• Mala concentración
• Bajo rendimiento académico.
DESORGANIZACION Y DESESPERACION
• El niño empieza a entender que:
• es irreversible
• Habra una serie de cambios a su
alrededor
• En esta etapa aparece:
• tristeza
• apatía
• Dolor
• culpa
• Incapaz de reorganizar su vida
• desesperanza
REORGANIZACION (desapego)
• Se acepta la pérdida como
definitiva reorganizando su vida e
integrando, la muerte del ser
querido.
• Desaparecen los cambios de humor,
problemas para poder dormir,
irritabilidad, etc.
• Es un proceso cuya duración puede
oscilar entre los seis meses y un
año.
PAUTAS GENERALES PARA AFRONTAR EL
DUELO
• Informar adecuadamente.
• Ocultar la pérdida es contraproducente.
• Se le debe comunicar la muerte de modo claro y adaptado a su edad y nivel de
maduración.
• Escuchar.
• Permitir que el niño se exprese, que se sienta escuchado y responder a todas sus
preguntas y dudas sobre la nueva situación.
• Incluirlo en los cambios y rituales.
• No ignorar la presencia del menor, incluirlo en rituales de despedida que puedan
ayudarlo en el proceso
• Gestión emocional.
• Ayudar a gestionar sus emociones es fundamental.
• Acudir a un profesional el cual le brindará apoyo para abordar los temores, miedos o
fobias que pueda experimentar el niño.
• Rutinas.
• Evitar cambios mayores va a contribuir a recuperar mas rápido la estabilidad y la
normalidad.