Unidad Temática 4
Biomecánica
Contenido:
1.1- Biomecánica. Concepto. Función. Acción de las fuerzas que actúan sobre los
dientes: verticales y horizontales. Condición de una fuerza. Magnitud y calidad de las
cargas. Características.
1.2- Anclaje. Concepto. Tipos: Puntiforme, lineal, superficial. Acción de las fuerzas sobre
las prótesis. Movimientos de las bases, según tipo de anclaje y clasificación topográfica.
En Física se le llama mecánica a la parte del saber que se ocupa de los fenómenos del
equilibrio y movimiento de los cuerpos.
Mecánica - Dinámica: Estudia el movimiento
- Estática: Estudia el equilibrio
Biomecánica: Parte de la mecánica que se ocupa de los fenómenos mecánicos del ser
humano. Ciencia que estudia las fuerzas sobre los órganos o aparatos para mejorar la
orientación de la terapéutica.
Principios biomecánicos:
1- Soporte
2- Retención
3- Estabilidad
Soporte: Capacidad que tiene la prótesis de resistir las fuerzas de intrusión (hacia la
mucosa y tejido óseo) sin desplazarse.
Intervienen:
- Base, mucosa y hueso (componentes básicos del soporte)
- Soporte dentario (brindado por los dientes)
- Soporte mucoso (lo brinda el reborde alveolar residual a través de la mucosa)
- Tejidos blandos (en caso de reabsorción por fuerzas exageradas)
Requisitos funcionales del soporte:
- Capacidad de transmitir la fuerza
- Delimitación
- Alivio (rafe medio, torus, zonas de salida de nervios, exóstosis, frenillos y línea oblicua
interna).
Retención: Es la resistencia que ofrece la prótesis al ser desplazada en el mismo sentido
de su eje de inserción o hacia las fuerzas de desalojo.
Tipos de retención:
- Retención pasiva o física: Capilaridad, cohesión, adhesión, tensión superficial.
- Retención activa o clínica: Educación funcional y medios retentivos.
Factores físicos de la retención (aumentan la retención):
- Adhesión: Atracción molecular de dos cuerpos de distinta naturaleza. Ejemplo: dos
losetas de vidrio.
- Cohesión: Atracción física de dos cuerpos de igual naturaleza. Ejemplo: partículas
de saliva.
- Capilaridad: Fuerza que permite escurrir a un liquido entre dos superficies en
contacto. Ejemplo: la prótesis con la mucosa y la saliva.
- Tensión superficial: Resistencia a separarse que posee una película liquida entre
dos superficies adaptadas.
- Presión atmosférica: Diferencia de presiones que existen entre la cavidad bucal y
el área cubierta por la base de la prótesis.
Factores anatómicos de la retención:
- Actividad de músculos y frenillos, resilencia de la mucosa, topografía de los
maxilares.
Factores químicos de la retención:
- Polvos adhesivos y acondicionadores de tejidos.
Factores mecánicos de la retención:
- Ataches, implantes, cámara de succión, rebasados, confección del sellado
periférico de la impresión.
Estabilidad: Es la resistencia que ofrece la prótesis a ser desplazada en sentido
horizontal o lateral. Capacidad que tiene la prótesis de no desplazarse en tiempo ni
durante la función. Para que haya estabilidad debe estar presente la retención y el
soporte.
Factores Biológicos:
- Composición neuromuscular y de la saliva
Factores Mecánicos:
- Oclusión y configuración de los flancos vestibulares.
Fuerzas o cargas mecánicas: Toda acción capaz de modificar el movimiento de un
cuerpo o modificar su estado de reposo.
Son todas las acciones mecánicas que se ejercen sobre un diente. Estas fuerzas actúan
en sentido vertical u horizontal y pueden ocurrir otras resultantes con grado diferente de
inclinación. Las fuerzas actuantes sobre los dientes tienden a hundirlos en sus alvéolos o
a desplazarlos de los mismos.
Las fuerzas horizontales pueden ser:
Transversales: Si se efectúan de un lado a otro, de lingual a vestibular.
Sagitales: Cuando se hacen en sentido anteroposterior, de mesial a distal.
Estas fuerzas horizontales tienden a provocar movimientos que se hacen alrededor de
ejes de rotación. Estos ejes son horizontales siempre, pero orientados en forma diferente,
según la acción que se ejerza. Es sagital, cuando los movimientos se producen de lingual
a vestibular o viceversa. Es transversal o frontal cuando los movimientos son proximales.
Fuerzas verticales:
Se hacen normales al plano cúspideo de 90° sobre el plano, siempre que caiga en el
centro de gravedad del diente.
Cuando un diente es requerido por una fuerza que no sea vertical pura puede ocurrir un
requerimiento tumbante de pequeña o de mayor magnitud. Este movimiento origina una
compresión inicialmente periodóntica y luego ósea sobre la parte de la cresta, opuesta a
la fuerza compresiva, y por compensación hacia el ápice de ese lado un estiramiento o
tracción.
Por ese movimiento se originan en el alvéolo zonas de tracción y presión. Las dos zonas
de tracción y las dos de presión se hallan situadas en lados opuestos y diametralmente
colocadas.
Este movimiento se hace pues, según un eje de rotación que es diferente según la
dirección del movimiento y que se sitúa sobre una porción de la raíz que para un alvéolo
normal y joven podría estar en la unión del tercio apical con los dos tercios restantes.
Con la atrofia de las crestas el centro de rotación se acerca más al ápice, creciendo la
corona clínica, disminuyendo la raíz clínica a expensas de la primera. En estos casos el
brazo de palanca aumenta. Las resultantes son de acción diferente para dos dientes
donde la biostática sea también diferente. Con esto queremos decir que cargas
favorables para un diente pueden no ser favorables en otros, donde las condiciones
biostáticas no sean tan buenas.
Magnitud de las cargas: Los dientes pueden soportar cargas muy variables. Por lo
general, se dice que la potencia de los músculos masticadores disponen una acción
equivalente a 120 g/cm2 lo que significa que los dientes, dependiendo de su superficie,
reciben cargas mayores cuanto mayor superficie expongan. Si faltaran dientes, esa
fuerza se distribuye en los remanentes, de donde resulta que los dientes reciben una
carga proporcionalmente aumentada según su superficie y la ausencia de otras piezas.
De esta manera, la magnitud de la fuerza está dada por la superficie de oclusión en
situación activa y el reparto de esa fuerza o carga en grado mayor o menor. Se
acostumbra a decir que todo diente que recibe una carga mayor (magnitud) que lo que
debe, se encuentra en sobrecarga, lo cual es perjudicial para el diente que la soporta.
Muchas veces, a la inversa, ocurre que un diente por falta de antagonista o por
migraciones de éstos, no recibe la cantidad de carga que necesita como estímulo
suficiente para el equilibrio. Se dice entonces que estos dientes están faltos de carga por
disminución de su magnitud, están en defecto de carga.
Calidad de las cargas:
La calidad de las cargas está dada por:
Situación del punto de aplicación respecto al centro de rotación
Ángulo de incidencia sobre la superficie oclusal
Dirección de la fuerza respecto al eje mayor
Situación del punto de aplicación respecto al centro de rotación:
Supongamos dos dientes igualmente implantados y con igual condición biostática, vale
decir: raíz clínica igual, la inclinación de la fuerza respecto al eje del diente igual, y
también la forma de incidencia y magnitud, pero donde la distancia h, del punto de
aplicación al eje de rotación (brazo de palanca) sea diferente.
Si se establece gráficamente el producto de la fuerza F por la distancia variable h se halla
el momento de rotación, que es mayor, cuanto mayor sea el valor de h para una fuerza
igual.
De esta forma toda fuerza de una magnitud dada que actúa lejos del eje de rotación
resulta más dañina. En forma recíproca, cuanto mayor sea la corona clínica, y por razón
de la traslación del centro de rotación, el momento se hace aún mayor que en el caso
supuesto, aumenta la posibilidad de daños clínicamente visibles.
Ángulo de incidencia de la fuerza:
En relación al valor del momento de rotación, según el ángulo de incidencia de la fuerza
con la superficie del diente tenemos que: el momento es pequeño en una incidencia de
90 grados y va aumentando progresivamente hasta ser mayor en los ángulos 60 – 45
grados, pero luego va otra vez paulatinamente siendo menor hasta que teóricamente
llega a cero cuando la incidencia es de 0 grado.
Dirección de la fuerza respecto al eje mayor del diente:
Cuanto mayor sea el ángulo formado (incidencia con el eje) mayor es el momento de
rotación, llegando a un valor cero cuando es coincidente con él. Esto explica por qué las
mejores fuerzas son verticales, axiales y también explica por qué la mordida borde a
borde es beneficiosa, de la misma manera que todas las fuerzas paralelas o coincidentes
con el eje largo del diente.
Las cargas son:
- Cargas normales (adecuadas), tanto en magnitud como en calidad
- Sobrecargas o aumento de la magnitud requerida
- Cargas en defecto o disminución de la magnitud requerida
- Cargas cualitativamente inadecuadas, motivadas por: ángulo de la incidencia de la
fuerza, largo de la corona clínica, distancia del punto de aplicación o dirección de
la fuerza respecto al eje del diente.
Conclusiones clínicas sobre la forma de actuar de las cargas:
1- El acortamiento de la raíz clínica, sin correspondiente acortamiento artificial de la
corona clínica, trae un aumento del brazo de palanca y un aumento por lo tanto del
momento de rotación. Un acortamiento de los dientes estará por lo general indicado.
2- Las cúspides con vertientes muy inclinadas dan origen a fuerzas muy
pronunciadas por razón del ángulo de incidencia próximo a los 45 – 60 grados. El
aplanamiento de las mismas aproxima la incidencia a los 90 grados donde el momento de
rotación es menor.
3- No obstante, es conveniente el remodelado oclusal porque una cara triturante muy
ancha en sentido bucolingual favorece la acción de fuerzas alejadas del centro de
gravedad propiciando los efectos tumbantes en esas direcciones. Lo indicado es
estrechar la cara oclusal, luego de reducir la altura cuspídea.
4- Los dientes que están migrados en sentido oclusal, dan lugar a cargas por exceso
en los movimientos laterales o propulsivos. Constituyen impedimentos de deslizamiento y
todo tropiezo es una verdadera sobrecarga.
5- Para mantener su estado de salud, el diente y por ende el hueso maxilar necesita
del estímulo de las cargas. La prótesis parcial contribuye a la salud del periodonto
evitando la migración dentaria, restableciendo la eficacia masticatoria y ferulizando
dientes móviles. Una prótesis mal diseñada puede inadvertidamente contribuir a la
enfermedad periodóntica acentuando presiones laterales.
7- El uso de una Prótesis Parcial Removible puede ser beneficioso si las cargas son
bien dirigidas y la mejor tolerada es la axial aun cuando sea sobrecarga.
Anclaje:
La placa protética parcial no puede ser estable en la boca si no tiene conexión con los
dientes remanentes por pocos que ellos sean. Si son débiles e ineptos deben ser
extraídos, si son fuertes, parodontalmente aptos, deben servir de puntos de retención
mecánica para la placa o al menos como soporte, apuntalamiento, etc.
Este medio de unión se llama anclaje y está constituido por el o los retenedores (directos
o indirectos) y su medio de conexión, que puede ser rígido o lábil.
Los tipos de anclaje condicionan la forma de trabajo o rendimiento de los maxilares y las
prótesis.
Cuando el anclaje es rígido la carga se trasmite desde la base en forma directa y en
magnitud variable dependiente del brazo de palanca. Si es lábil, se produce una
interrupción o amortiguación.
La selección de los pilares susceptibles de servir como sostén para los anclajes es de
gran importancia para la biostática de los maxilares. Esta selección se hace en base al
número y a su distribución.
Es una regla colocar los retenedores de tal manera que su línea de unión (línea de
anclaje, línea de los retenedores, o línea de apoyo) vaya lo más cerca posible del punto
medio de la placa.
Por su distribución y número, el anclaje puede ser: lineal o en superficie. Teóricamente
también puede ser puntiforme.
Es puntiforme el anclaje que se hace sólo en un diente lo que está contraindicado ya que
no resiste el análisis mecánico. Es lineal el anclaje que une dos o más dientes pilares que
sean contenidos en una línea recta, y es anclaje en superficie aquel en que los dientes
elegidos no están en línea recta sino que forman, unidos entre sí, figuras poligonales
variadas.
Por lo general un anclaje en superficie triangular ya es suficiente pero es mejor que tenga
más ángulos, siendo la fórmula ideal un anclaje en superficie que abarque todos los
dientes remanentes.
En el caso de restitución de los 6 dientes anteriores, la línea de anclaje debería estar
sobre ambos 4 por mesial. Este anclaje lineal sería inconveniente porque el brazo de
palanca provocaría un palanqueo según la misma. Es necesario buscar un apoyo
posterior sobre los 7 lo que hace que el anclaje se transforme en superficie y aparece un
brazo de resistencia que se opone al de potencia p, con lo que se restablece el equilibrio
y se atiende a la condición biostática. Toda probabilidad de anclaje lineal compromete la
biostática.
En el caso de la Clase I de Kennedy si el anclaje lineal se transforma en anclaje en
superficie por medio de un dispositivo que una todos los anteriores en el mismo esfuerzo,
el brazo r compensa en parte o totalmente el equilibrio que faltaba frente al brazo p.
En el caso de la Clase III, el anclaje lineal presenta un brazo lateral de palanca. Es
necesario un anclaje en la otra hemiarcada, con lo que el anclaje se hace en superficie y
se equilibra el brazo lateral de palanca con amplio margen de seguridad.
En el siguiente caso: Dientes presentes: 17…13, 12, 11,…..23, 24,…..27. Si se dispone
anclaje lineal diagonal 17/24, se generan dos brazos de palanca P1 y P2. El primero con
un requerimiento de dos bases. Mejora el anclaje con el empleo de 13, que acorta y
traslada el brazo P1 manteniendo el P2 aunque compensado por la resistencia R. Por eso
se hace imprescindible un anclaje sobre 17 y aún sobre 11 y 23 (estos últimos no es
necesario que sean retenedores activos). Solo el anclaje en superficie da construcciones
biostáticamente buenas.
Transmisión de las cargas y movimientos desde las bases:
Los movimientos y transmisión de las cargas de las bases a los dientes están
condicionados por dos factores:
Tipo de anclaje usado
Tipo de construcción protética
Fuerzas que actúan sobre los elementos protésicos:
Fuerzas que actúan sobre placas libres:
Cuando una fuerza actúa sobre un lado, la placa tiende a hundirse en la mucosa,
mientras tanto en el otro lado, tiende a producirse un despegamiento, una falta de
contacto de la placa con su asiento mucoso. Esto indica que ha habido una rotación
según un eje sagital. Si los dientes se encuentran por fuera del reborde el brazo de
palanca es mayor y el movimiento es más pronunciado.
Trasmisión de las cargas y movimientos desde las bases con anclaje rígido lábil:
Si una placa está unida a un anclaje rígido por un solo lado, cuando se efectúan cargas
sobre la base, por la condición depresible de la mucosa, la placa rota de acuerdo a un eje
sagital de rotación. Según este eje se efectúa otra rotación a distancia que tiende a
despegar el retenedor. El diente es así requerido por una fuerza transmitida desde la
placa que tiende a deslizar el retenedor lo que se logra por complacencia del diente que
responde con un movimiento según un eje de rotación provocando su desplazamiento. Se
produce una fuerza de palanqueo que provoca tracción en el sentido de la fuerza y
desplazamiento definitivo del diente pilar.
Cuando se mastica sobre el extremo de una de las sillas de una prótesis provista
bilateralmente de sillas de extremo libre mesialmente ancladas, la presión se transmite al
soporte mucoso tanto de un lado como del otro, aunque sea cargado uno solo. Cada lado
recibe la mitad de la presión de masticación.
Transmisión con anclaje lábil:
El objetivo de tal anclaje sería permitir un elemento de carga independizado del complejo
dentario. De esta manera la base que recibe una carga por intermedio de las superficies
artificiales, deforma la mucosa en consecuencia y en medida mayor cuanto mayor sea la
carga.
Conclusiones:
Cuando falta el pilar posterior, el anclaje rígido no garantiza una condición biostática,
porque la trasmisión del movimiento provoca tracciones dorsales del diente anclaje y
ni el anclaje en superficie puede llegar a neutralizar los requerimientos de la base
libre.
Cuando hay pilares en ambos extremos de una base protética, debe buscarse el
anclaje en superficie, no omitiendo los topes oclusales en el extremo de cada brecha
desdentada.
Posibilidad de movimiento de las bases:
Estos pueden ser de dos tipos:
Rotación
Traslación
La rotación consiste en el movimiento generado alrededor de un eje o centro de rotación
y admite 3 posibilidades:
Anteroposterior
Transversal
La combinación de los dos
La traslación es un movimiento de desplazamiento total que consiste en un cambio de
posición del objeto trasladado. La traslación puede hacerse en las tres direcciones del
espacio.
De esta manera una base puede sufrir:
Rotación:
1. Eje transversal próximo al diente pilar (rotación distal o charnela simple)
2. Eje transversal próximo al extremo distal (rotación mesial o doble charnela)
3. Eje longitudinal (rotación lateral del lado de balanceo y traslación del lado de
trabajo)
4. Eje vertical próximo al diente pilar (rotación horizontal-transversal de la parte
distal)
Traslación:
1. Vertical o deslizamiento vertical
2. Transversal
3. Sagital (anteroposterior)
Rotación y traslación combinadas
Posibilidad de movimiento de una base de extremo libre:
Deslizamiento vertical puro
Charnela pura con eje próximo al diente pilar
Charnela pura con eje lejos del pilar
Deslizamiento y charnelas combinados
Los movimientos transversales son siempre muy limitados por la rigidez de las barras de
conexión y siempre deben ser considerados con influencia y acción sobre la base del otro
lado.
En el caso del anclaje elástico la ubicación de los amortiguadores puede cambiar el
efecto de los movimientos de la base, lo mismo que su forma y orientación, pero lo
importante es que:
El movimiento de la base es independiente y libre
La fuerza llega a los dientes en forma amortiguada por la absorción y disipación de la
misma.
Que cambia la dirección de la fuerza trasmitida puesto que, de transversal sobre el
diente se hace vertical, vale decir, paralela al eje del diente pilar, por lo que se
considera benéfica.
El anclaje lábil se recomienda siempre que haya prótesis de extremo libre con bases de
más de 20 mm de largo, con mucosas muy resilentes y con condición parodontal
debilitada o normal. También cuando hay rebordes muy reabsorbidos e inclinados
respecto al diente pilar.