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Programa de Discipulado

Vida cristiana a plenitud


Módulo 1: Área Espiritual
Índice
Lección 1
Conocimiento cabal del propósito de Dios para mi
vida
Lección 2
Vida disciplinada de ayuno y oración
Lección 3
Ejercicio de dones espirituales
Lección 4
Vida de ayuda y servicio
Lección 5
Fidelidad a la congregación en asistencia
Lección 6
Fidelidad a la iglesia en contribución
Lección 7
Compartir la fe parte 1 (¿Por qué hacerlo?)
Lección 8
Compartir la fe parte 2 (¿Cómo hacerlo?)
Lección 1

Conocimiento cabal del propósito de


Dios para mi vida
Es sumamente interesante que cada uno de nosotros podamos conocer cuál es la
voluntad de Dios para nuestra vida. Alguien puede decir: “Eso es fácil, yo sé que Dios
tiene una voluntad buena, agradable y perfecta para mí; que cumpla con su Palabra”. Y
eso está muy bien, pero esa es la voluntad que está escrita en su Palabra.
Hay dos maneras de conocer la voluntad de Dios: La primera es leyendo la Biblia, aquí
está buena parte de la voluntad de Dios para nuestra vida, lo que Dios quiere hacer,
establecer, cómo quiere que viva y lo que desea que experimente. Pero no está todo,
porque aquí no aparece cuál es la voluntad de Dios con su trabajo, no aparece la mujer
con la que Dios quiere que se case, ni el nombre de la persona con quien va hacer un
negocio. Sin embargo, Dios tiene una voluntad al respecto de eso. ¿Qué define la
voluntad de Dios para mi vida? Número uno, lo que dice su Palabra. Y número dos, es
lo que se conoce como el propósito de Dios para mi vida. Le menciono algunos
nombres: Abraham, Moisés, Jesús, todos tenían propósito en su vida. ¿El propósito
que Jesús debía cumplir sobre la tierra es el mismo para nosotros? No. El de Jesús era
salvar a la humanidad. ¿Ese propósito de ir a la cruz, de dar su vida, de sacrificarse, de
que lo crucificaran es el mismo propósito para mí? ¿Me tienen que tratar de la misma
forma que a Jesús? No, ese era el propósito específico de Dios para su Hijo.
Hay un propósito que es únicamente para ti, no para mí, y sólo tú lo vas a cumplir,
porque Dios te ha dotado de todo lo que necesitas para hacerlo; tu propia misión, tu
propia responsabilidad. Hay un plan hecho por Dios para que lo cumplas.
Tú dirás: “Yo sé que en la Biblia dice cosas bonitas para mí, pero en el tiempo del
Señor, las voy a conocer”. Te pregunto: “¿Cuál era el propósito de María? Dar a luz,
concebir al hijo de Dios, cuidarlo, formarlo para que el Hijo de Dios cumpliera su
propósito. Cada persona sobre la tierra tiene una razón de ser, de vivir. ¿Sabes qué es
lo que quiero con este mensaje? Trasladarte que no seamos de las personas que viven
la vida mientras pasa. Simplemente, vivir por vivir, aprender a subsistir, pero llegarás a
viejo, se te pasó la vida y dices: “Ya pasó”. Viviste, aguantaste la enfermedad, a tu
mujer, a tu suegra, etc. Vivimos una vida de aguante, pero ¿a qué vienes a la tierra? Yo
siempre quise predicar la Palabra de Dios, servirlo, pero no fue que un día yo se lo dije
y al otro día estaba de pastor. Pasaron en mi vida muchas circunstancias que algún día
te voy a contar. A mí me costó muchísimo que me llenara la unción, hice cuanta cosa
me dijeron y no pasó nada. Ayuné, me fui, me retiré a una casa en el mar a buscar a
Dios y no lo recibí. Y hay otros que sólo se ponen y ya son llenos, pero no fue así
conmigo. Yo necesitaba, a mí urgía encontrar un propósito en mi vida, para que cada
vez que abriera mis ojos por la mañana, me diera cuenta si estoy cumpliendo el
propósito de Dios para mí. El día que yo cierre los ojos, quiero que Dios me dé la
oportunidad de reflexionar si cumplí o no el propósito para el cual vine a este mundo.
Las cosas que he pasado son porque Dios lo ha querido, ahora soy el resultado de lo
que Dios ha hecho en mí. ¿Para qué vivo? Puedes decir: “Para tener a mis hijos, mi
casa o dinero,” pero ese no es tu propósito.
A mí me interesa algo: Que conozcas la razón de tu vida, porque entonces vas a vivir
feliz y sabrás que mientras respiras, harás cosas que te lleven a cumplir tu propósito en
la vida. Si tu expectativa es ser profesional, hazlo, pero no es sólo eso. Tienes que
pensar en tu profesión, pero ¿para qué? Para ser de beneficio a la humanidad, a
alguien más. Una persona está lista para casarse cuando está lista para vivir para
hacer feliz a otra persona. Todos tenemos que tener una razón de existir; no podemos
levantarnos y ver qué pasará. Si no le dices a la vida lo que va a suceder, la vida te lo
va a decir a ti. Pero necesitas saber cuál es la voluntad de Dios para tu vida. ¿Sabes
quién no cumplió su propósito? Sansón, pues se perdió. No usó la oportunidad de vida
que tenía y se la perdió, murió, pero no era la forma que Jesús había planeado la vida
de ese hombre. Hubo una mujer que lo logró engañar y perdió su propósito. Cuando los
seres humanos sabemos para qué estamos en esta tierra, no habrá nada ni nadie que
nos aparte de eso. ¿Cuándo un joven pierde el propósito de graduarse de la
universidad? Cuando conoce a una señorita que lo cautiva y distrae de eso.
Le voy a contar algo: Hubo dos seres humanos que habiéndole dicho Dios lo que
debían hacer, empezaron equivocadamente, aunque al final lo lograron, obtuvieron un
resultado muy bueno. Pero empezaron a usar ciertos métodos que retrasaron la
promesa. Lo peor es retrasar la promesa por hacerlo humanamente. Uno de los
principios es el siguiente: Está lo natural que nosotros hacemos, y lo sobrenatural que
Dios hace. Hay una parte que Dios va hacer y una parte que tú vas hacer.
Génesis 2:15
Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo
labrara y lo guardase.
Dios hizo un huerto para el hombre, lo estableció, le dio una posesión. Lo puso ahí para
que lo labrara y lo guardara.
Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; más
del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres,
ciertamente morirás.
Dios creó el huerto, y dijo: “Voy a poner al hombre en él, mi voluntad es que lo labre,
que lo haga fructificar”. Y Adán tenía que conocer ese propósito, porque imagínese que
un día amanezca y diga: “¿Para qué vine? ¿Qué estoy haciendo aquí? Estaría viviendo
por vivir. Sin embargo, Dios le hizo saber cuál era el plan de Dios para él. En términos
generales, Dios tiene el mismo plan para ti, para que fructifiques, pero estás en
Dominicana, no en el Edén. Dios le hizo entender cuál es su voluntad y esperaba que
actuara y caminara en base a eso. Dios le dio una voluntad al hombre. Yo le dije a
Dios: “Si sabías que el hombre no debía de tomar de ese árbol del bien y del mal, ¿por
qué lo pusiste en el huerto?”. Vamos a imaginar que este es el huerto y Dios me dice:
“Te voy a mostrar este árbol, de este no podemos comer”. Yo pensé: “Entonces, ¿por
qué me lo pones aquí? Mejor quítalo. Pero Dios lo puso porque no me hizo un robot, no
me limitó, me dio la voluntad para escoger entre lo bueno y lo malo, y esa voluntad
sigue actuando para todos los hombres de la tierra. Él dijo: “De todo puedes tomar
menos de esto”. Esto quiere decir que Dios me dio la libertad de hacer todo lo que
quiera, pero no puedo hacerlo todo, porque Dios nos dio parámetros y dentro de ellos,
estaba este árbol.
Ciertamente, tu vida tendrá un fin. Todos los seres humanos debemos entender algo:
que todos nuestros actos tienen circunstancias que están relacionadas con todo lo que
a diario vivimos. El día de hoy estás cosechando lo que sembraste en los últimos años.
El final del día es lo que has venido sembrando durante el día. Es importante conocer
la voluntad de Dios para cada uno de nosotros, porque mientras la conozca, voy a
saber qué tengo, qué soy, a dónde llegar, qué obtener de la vida, cómo Dios ha
planeado todo, los tiempos en que las cosas van a suceder, y cuando venga un tiempo
de adversidad, no habrá nada que te pueda apartar del objetivo para lo cual Dios te
preparó.
Nosotros fuimos diseñados para hacer lo que Dios dijo que debíamos hacer, fuimos
hechos de tal manera que lo que vamos hacer es algo para lo cual Dios nos preparó y
nos hizo de esa manera. Esos hombres conocían la voluntad de Dios, pero se salieron
de ella. Este hombre y esa mujer hicieron que los planes de Dios cambiaran, en el
momento que pecaron. Cada vez que pecamos, debemos estar conscientes que el
rumbo de nuestra vida puede cambiar por el pecado que cometimos. Dios comenzó
haciendo a un hombre y a una mujer, les hizo saber sus planes, pero desde que ellos
pecaron, Él se dedicó a restaurar la vida de ese hombre y mujer, y de las generaciones
siguientes. ¿A dónde estás llevando tu vida? ¿Has leído donde dice: “Hágase tu
voluntad en la tierra como en el cielo”? Quiere decir que debo de pedir que la voluntad
de Dios se establezca en la tierra como en el cielo. No lo hacemos todos los días, y no
lo hacemos porque desconocemos la voluntad de Dios para nosotros. ¿Dónde
estamos? ¿Adónde vamos? ¿Qué va ser de tu familia? ¿Sabes la voluntad de Dios
para tus hijos? ¿María sabía la voluntad de Dios para Jesús? ¿Los padres de Sansón
sabían la voluntad de Dios para su vida? Sí la sabían. ¿Sabía Abraham sobre la
voluntad de Dios para Isaac? Sí. Mi intención de esto es que salgas con la inquietud de
saber qué quiere Dios de ti. Quiere que seas un buen padre, un buen hijo, un buen
trabajador, pero hay más que eso, porque has pasado ciertas circunstancias en la vida
que te han preparado para cumplir el propósito que Dios quiere para ti. No llegues al
momento de terminar tu vida en la tierra sin haberlo cumplido.
La próxima vez que tenga la oportunidad, le voy hablar de Abraham y de Sarah. Todos
tenemos un Abraham adentro, todos tenemos una Sarah, y Dios quiere tratar eso con
nosotros, pero lleva un proceso. ¡Qué triste, qué lamentable sería que todos los que
estamos aquí y hemos creído en Dios, sólo sepamos que vivimos por vivir, que fue
suficiente tener una esposa, un hogar, unos hijos! Y la voluntad de Dios, ¿dónde
queda? ¿Sabe por qué no buscamos la voluntad de Dios? Porque estamos muy
tranquilos como vivimos y aguantando, jalando la carreta. No estamos para eso,
estamos para hacer que aquí en la tierra se cumpla la voluntad del cielo. ¿Sabías que
uno de los propósitos que tiene para tu vida es que en tus generaciones se marque un
antes y un después? ¿Sabías que tú estás para romper herencias generacionales, que
se rompa la maldición de pobreza, de escasez, de hechicería, de idolatría en tu
generación? ¿Sabías que es esa persona que determina el futuro de ahí en adelante?
Dios escogió a un Abraham para levantar una generación entera. Encontré que la
razón por la que el hombre tiene tantos espermas dentro de sí es para hacerle
entender que de él sale toda una generación. Dios podrá hacer un nuevo mañana que
depende de las personas que ahora están dispuestas a transformar su vida. Tú eres el
que hará mejores guatemaltecos, no otro. ¿Por qué Dios escogió a un hombre para
que de ahí descendiera buena parte de la humanidad? Y si Dios te escoge a ti, Él
escoge. Él tiene muchos llamados, pero algunos son escogidos.
Te pido un favor: habla con Dios esta noche y pídele que te rebele cuál es su voluntad
para tu vida. Para qué estás aquí en la tierra, qué misión tiene para ti. Si ya la tienes,
no te preocupes, pero si no, pídeselo.
Padre, te doy gracias por tu Palabra, y seguiré hablando de tu Palabra. Quiero pedirte
en esta noche que tus hijos puedan conocer cuál es tu voluntad para ellos. Por qué
nacieron en Dominicana, por qué están en Casa de Dios, por qué los trajiste a vivir en
esta época, por qué han vivido las cosas que han vivido, porque tú tienes un propósito
y se los quieres mostrar, porque son las personas con quienes quieres cumplirlo. Te
pido que cada uno pueda conocer tu voluntad.
Padre, esta noche hoy quiero recibir de ti cuál es tu voluntad para mi vida, cuál es tu
propósito. Hoy rindo mi voluntad a tu propósito, yo haré como tú me digas. Háblame,
dirígeme, enséñame porque estoy decidido a hacer tu voluntad aquí en la tierra. Amén.
Lección 2

Vida disciplinada de ayuno y oración


Oración y Ayuno

Una Definición

La oración y el ayuno se definen como voluntariamente estar sin alimentos para poder
enfocarse en oración y camaradería con Dios. La oración y el ayuno van a menudo de
mano a mano, pero esto no es siempre el caso. Puedes orar sin ayunar y ayunar sin
orar. Es cuando estas dos actividades se combinan y se dedican a la gloria de Dios que
logra su completa eficacia. Dedicarle tiempo al ayuno y a la oración no es una forma de
manipular a Dios para lograr lo que tú deseas. Por el contrario, es simplemente forzarte
a ti mismo a enfocarte y depender de Dios para conseguir la fuerza, la provisión y la
sabiduría que necesitas.

Ayuno y Oración

Lo que Dice la Biblia

La ley del Antiguo Testamento requiere específicamente de ayuno y oración para una
sola ocasión. Esta costumbre se conoce como el día de ayuno” (Jeremías 6:36) o el
Ayuno (Hechos 27:9). Moisés ayunó por 40 días y 40 noches cuando estuvo en el
Monte Sinaí para recibir la ley de Dios (Éxodo 34:28). El Rey Josafat llamó a ayuno al
pueblo de Israel cuando estaban por ser atacados por los moabitas y los amonitas (2
Crónicas 20:3). En respuesta a las predicaciones de Jonás, los hombres de Nínive
ayunaron y se vistieron con sacos (Jonás 3:5). El ayuno y la oración se hacían
generalmente en tiempos de pruebas. David ayunó cuando supo que Saúl y Jonatán
fueron asesinados (2 Samuel 1:12). Nehemías oró y ayunó tras enterarse que
Jerusalén aún estaba en ruinas (Nehemías 1:4). Darío, el Rey de Persia, ayunó toda la
noche cuando fue obligado a enviar a Daniel al pozo de los leones (Daniel 6:18).

La oración y el ayuno ocurren también en el Nuevo Testamento. Ana adoraba día y


noche, ayunando y orando” en el Templo (Lucas 2:37). Juan el Bautista enseñó a sus
discípulos a ayunar (Marcos 2:18). Jesús ayunó por 40 días y 40 noches antes de ser
tentado por Satanás (Mateo 4:2). La iglesia en Antioquia ayunó (Hechos 13:2) y envió a
Pablo y a Bernabé en su primer viaje misionero (Hechos 13:3) Pablo y Bernabé
pasaron tiempo ayunando y orando para nombrar los ancianos en las iglesias (Hechos
14:23).

Oración y Ayuno - ¿Requisito o Recomendación?

La Palabra de Dios no ordena a los creyentes específicamente a pasar tiempo en


ayuno y oración. Al mismo tiempo, el ayuno y oración es definitivamente algo que
debemos hacer. Muy a menudo, sin embargo, el enfoque del ayuno y la oración se
centra en abstenerse de alimentos. Sin embargo, el propósito del ayuno cristiano debe
ser quitar nuestra vista de las cosas de este mundo y enfocar nuestros pensamientos
en Dios. El ayuno debe ser limitado a un tiempo predispuesto, ya que no comer por
periodos extendidos de tiempo puede ser perjudicial al cuerpo. El ayuno no es un
método para castigar nuestro cuerpo y tampoco debe usarse como un método
dietético. No ayunamos y oramos para perder peso sino para lograr una relación más
profunda con Dios.

Al quitar nuestra vista de las cosas de este mundo a través de la oración y el ayuno
bíblico, nos podemos enfocar mejor en Cristo. Mateo 6:16-18 declara: Cuando ayunéis,
no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar
a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Pero tú,
cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no mostrar a los hombres que
ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te
recompensará en público.

Oración y Ayuno

¿Qué logra?

Pasar tiempo en ayuno y oración no es inmediatamente efectivo para lograr los deseos
de los que ayunan. Ayunando o sin ayunar, Dios sólo promete responder a nuestras
oraciones cuando pedimos conforme a Su voluntad. 1 Juan 5:14-15 nos dice, Y esta es
la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él
nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que
tenemos las peticiones que le hayamos hecho. En la época del profeta Isaías, el pueblo
se quejaba, pues ayunaron y Dios no les respondía en la forma que ellos deseaban
(Isaías 58:3-4). Isaías les respondió proclamando que el espectáculo externo del ayuno
y oración, sin la actitud apropiada del corazón, fue inútil. (Isaias 58:5-9)

¿Cómo puedes saber si estás orando y ayunando de acuerdo con la voluntad de Dios?
¿Estás orando y ayunando por cosas que le dan gloria y honra a Dios? ¿Revela la
Biblia claramente la voluntad de Dios para ti? Si pedimos algo que no honre a Dios o no
es la voluntad de Dios para nuestras vidas, Dios no nos dará lo que estamos pidiendo,
ayunemos o no. ¿Cómo podemos conocer la voluntad de Dios? Dios promete darnos
sabiduría cuando la pedimos. Santiago 1:5 nos dice, Y si alguno de vosotros tiene falta
de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será
dada.
Lección 3

Ejercicio de dones espirituales


Los dones espirituales

"Si no conoces cuál es el Don que Dios te ha dado, es difícil saber tu lugar en el
cuerpo de Cristo, y la voluntad de Dios para ti, porque esta última siempre involucra
tú Don espiritual."

1. LAS ESCRITURAS ENUMERAN LOS DONES BAJO TRES CATEGORÍAS


ESPECÍFICAS

1 Corintios 12.4-6

4 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. 5 Y hay


diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. 6 Y hay diversidad
de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo.

(RV Revisada 1960)

 1) Dones. ROM 12:3 al 8 - 1Pedro 4:10- 1 Corintios 12:28-31


 2) Ministerios. Efesios 4:11,12 - 1 Corintios 12:27 al 31
 3) Operaciones. 1 Corintios 12:7 al 11- 1 Corintios 12:28-31

o Dones o Ministerios o Operaciones


o Romanos 12:3 al 8 o Efesios 4:11-12 o 1 Corintios
o 1 Pedro 4:10 o 1 Corintios 12:28 al 31 12:7 - 11
o 1 Corintios 12:28-31 o 1 Corintios
12:28-31

o Profecía (precesión) o Apóstol Palabra de


o Profeta Sabiduría
o Servicio o Evangelista
o Pastores Palabra de Ciencia
o Enseñanza o Maestros
Fe
o Exhortación
Sanidad
o Dar
o Administración Milagros

o Misericordia Profecía

Discernimiento de
Espíritu

Lenguas

Interpretación de
Lenguas
Digo, pues, a cada uno de 11 Y él mismo constituyó a Pero a cada cual le
vosotros, por la gracia que me ha unos apóstoles, a otros profetas, a es dada
sido dada, que nadie tenga más otros evangelistas, y a la manifestación del
alto concepto de sí que el que otros pastores y maestros, 12 a fin de Espíritu para
deba tener; más bien, que piense capacitar a los santos para la obra provecho
con sensatez, conforme a la del ministerio, para la edificación del mutuo. 8 Porque a
medida de la fe que Dios repartió a cuerpo de Cristo, uno se le da palabra
cada uno. 4Porque de la manera de sabiduría por
que en un solo cuerpo tenemos Efesios 4.11-13 medio del Espíritu;
muchos miembros, pero todos los pero a otro, palabra
miembros no tienen la misma Santa Biblia : Reina-Valera de
función; 5 así nosotros, siendo Actualizada. 1989 conocimiento según
muchos, somos un solo cuerpo en el mismo Espíritu; 9 a
Cristo, pero todos somos "Y él mismo constituyo" otro, fe por el mismo
miembros los unos de los Espíritu; y a
6
otros. De manera que tenemos otro, dones de
dones que varían según la gracia sanidades por un
10
que nos ha sido concedida: Si es solo Espíritu; a
de profecía, úsese conforme a la otro, el
medida de la fe; 7 si es hacer milagros; a
de servicio, en servir; el otro, profecía; a
que enseña, úselo en la otro, discernimiento
enseñanza; 8 el que exhorta, en la de espíritus; a
exhortación; el que comparte, con otro, géneros de
liberalidad; el que preside, con lenguas; y a
diligencia; y el que otro, interpretación
hace misericordia, con alegría. de lenguas. 11 Pero
todas estas cosas
o Romanos 12: 3-8 las realiza el único y
o Reina-Valera el mismo Espíritu,
Actualizada. 1989 repartiendo a cada
uno en particular
 "Úsese, úselo, en" como él designa.

1 Corintios
12.7-11
2 Reina-Valera
Actualizada.1
989;

"El mismo
Espíritu repartió
como él
designa
“Dones” significa el motivo innato o “Ministerio” significa las “Operaciones”
que Dios coloca en cada cristiano oportunidades de servicio que significa las
para expresar su amor a otros. se presentan para el ejercicio manifestaciones del
de nuestro Don . Para algunos Espíritu Santo en las
esto incluye el ejercer un vidas nuestras, y en
ministerio de oficio. las de los que
reciben
nuestro Ministerio.
Los 7 Dones Motivacionales o Los 5 ministerios en la Las 9 Operaciones
iglesia o manifestaciones
del Espíritu
Imperativos en el usar estos o Dados por Jesús a su Dados por el
dones: Úsese, en, en, en, en…… iglesia para edificarla. No son Espíritu
Solamente estos son imperativos, imperativos, no se está Santo como él
se exige que se usen. exigiendo que se usen. quiere. No son
imperativos, no se
está exigiendo que
se usen.

1 Corintios 12:4-6
1 Corintios 12:4-6
Reina Valera Revisada (1960)
Nueva Versión Internacional
4 Ahora bien, hay diversidad de dones, 4 Ahora bien, hay diversos dones, pero
pero el Espíritu es el mismo. un mismo Espíritu.
5 Y hay diversidad de ministerios pero 5 Hay diversidad maneras de servir, pero
el Señor es el mismo. un mismo Señor.
6 Y hay diversidad de operaciones, 6 Hay diversas funciones, pero es un
pero Dios, que hace todas las cosas en mismo Dios el que hace todas las cosas
todos, es el mismo en todos.

 En el primer grupo, Dones habla del Espíritu Santo.


 En el segundo grupo, Ministerios, habla del Señor
 En el tercer grupo, Operaciones habla de Dios

Dios ha equipado a la Iglesia para hacer su voluntad, nos ha dado Dones,


Ministerio y Operaciones que cuando son utilizadas por Él contribuirá al
crecimiento de todo el cuerpo, su iglesia.

Hemos oído hablar de dones anteriormente, pero de una manera no clara


confundiendo un orden establecido. Mezclando Dones con Ministerios y Operaciones.
En estas páginas nos enfocaremos en el primer grupo: Dones, para diferenciarlos de
los demás se les dicen: Dones Motivacionales, de personalidad o carácter. Se le da
este nombre tomando en cuenta el original en griego: "Charisma". Que se relaciona con
la palabra carisma en castellano, y que significa habilidad.

Estos dones Motivacionales no son las manifestaciones del Espíritu Santo ni tampoco
los ministerios en la Iglesia. Son los Dones del primer grupo.

¿Por qué llamarlos dones Motivacionales?

La Biblia los define en 1 de Corintios 12:4, "Dones". A los que nos referimos son a
estos Dones (charisma en griego), actualmente existe una confusión con respecto a
los Dones y los ponen en un solo grupo, y existe una diferencia, hay manifestaciones
del Espíritu Santo que les dicen dones también, y hay ministerios específicos; pero hay
unos de los que no se dice mucho que son los Dones a que se refiere 1 Corintios 12:4,
los llamamos Motivacionales, o de personalidad, para diferenciarlos de los otros.

En el estudio a continuación se puede dar cuenta usted mismo de que hay un orden
establecido en los Dones Espirituales. Motivacionales, en el sentido de lo que nos
motiva a hacer las cosas, son dones que forman parte de nuestra personalidad, Dios
los puso hay; pero poco se conoce de este tema. Vale la pena pasar tiempo estudiando
esto, para que se encuentre con esta verdad usted mismo, y comience a funcionar en
los Dones que Dios le ha dado a usted para equipar a la iglesia.

LOS DONES MOTIVACIONES

DON GRIEGO SIGNIFICAD NUEVO OTROS TÍTULOS


O
TESTAMENTO
"Proistemi" Estar Romanos 12:8; 1 Líder, Director,
ADMINISTRACI 4291 adelante, Tesalonicenses Supervisor,
ÓN estar sobre, 5:12; 5:17; Tito 3:8, Organizador,
dirigir, 14 Pionero, Visionario
mantener,
practicar,
presidir
"Eleeo" 1652 Tener Mt 5:7; 9:27; Confortador
compasión, 15:22; 17:15; Consejero
dolor, 18:33; 20:30, 31; Ayudador
MISERICORDIA obtiene Mr 5:19; 10:47, 48; Misericordioso
recibe y da Luc 16:24; 17:13; Compasionado
misericordia, 18:38, 39; Ro 9:15, Pacificador
dolor 16; 9:18; 11:30, 31,
sobre algo al 32; 12:8; 1Co 7:25;
alguien 2Co 4:1; Fil 2:27;
1Ti 1:13, 16; 1P
2:10; Judas 1:22
"Metadiddo Dar, Lucas 3:11 Administrador de
mi" 3330 compartir Romanos 1:11; bienes de Dios,
ofrecer o 11:28 Gerente Financiero,
DAR impartir Efesios 4:28 Delegar Finanzas,
1Tesalonicenses Voluntario, Soportad
2:8 or; Gran fe en
diezmos.
"Paraklesis o Llamar a 3870= 104 veces Animador,
EXHORTACIÓN Parakeleo" uno al lado 3974= Hechos Ayudador, Edificador
3870 - 3974 para de Personas,
animarlo. Consejero, Optimista
"Didasko o Quien da 1321= 91 veces Investigador,
Didasklia" enseñanza, 1319=21 veces Instructor; Dador de
ENSEÑANZA 1321-1319 quien da Clases, Buen
instrucciones Comunicador,
. Preparador,
Presentador.
"Diakonia" Ser atendido 1248= 32 veces Siervo, Voluntario,
SERVICIO 1248 o ministra, el Terminador,
oficio de Benevolente,
diacono, Trabajador,
asistencia Seguidor.
"Propheteia" Un hablador Mt 13:14; Ro 12:6; El que habla,
4394 inspirado 1 Co 12:10; 13:2, Profeta, Instructor,
8; 14:6, 22; 1Ts Quien Declara,
PROFECÍA 5:20; 1Ti 1:18; Maestro Inspirado,
4:14; 2P 1:20, 21; Hablador Inspirado.
Ap 1:3; 11:6;
10:10; 22:7, 10, 18,
19

2. TODO CREYENTE TIENE UN DON MOTIVACIONAL:

 "Cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido,
administrando fielmente la gracias de Dios en sus diversas formas" (RV
1960) 1 Pedro 4:10
 Cuando nacemos, poseemos ciertas habilidades naturales físicas.
 También nacimos con un don Motivacional.
 Cuando nacemos de nuevo nuestro don comenzó a funcionar bajo la
dirección del E.S. Rom 12:5,6
3. VIENE GOZO POR EJERCER NUESTRO DON MOTIVACIONAL.

 La palabra en Griego para don es: CHARISMA. (Habilidad)


 Esta palabra viene de la palabra CHAR, que quiere decir gozo.
 "Charis" es la palabra para gracia que encuadra el deseo y el poder que
Dios nos da para llevar a cabo su voluntad. Filipenses 2:13.

4. CADA DON FUE DISEÑADO PARA MADURAR EL CUERPO DE CRISTO.

 Como en el cuerpo humano hay distintos miembros cada uno con su función
distinta, así también cada cristiano tiene una función particular y necesaria en
el cuerpo de Cristo.
 El no ejercer nuestro don debilita el ministerio del cuerpo de Cristo.

5. DIOS QUIERE QUE CADA UNO ENTIENDA SU DON.

 Si debemos desarrollar nuestro don como Romanos 12 nos instruye


debemos primero comprender que significa cada don.
 Es más, para tener armonía con los otros miembros del cuerpo de Cristo, es
menester entender que función tienen ellos.

"Ahora bien, hay diversidad de dones; pero el Espíritu es el mismo. Hay también
diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. También hay diversidad
de operaciones, pero el mismo Dios es el que realiza todas las cosas en todos."

1Corintios 12:4, 5,6 (RV1960)

1 Corintios 12:28-31 (RV1960)

"Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo


tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los
que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. ¿Son
todos apóstoles? ¿Son todos profetas? ¿Todos maestros? ¿Hacen
todos milagros? ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿Hablan todos lenguas?
¿Interpretan todos? Procurad, pues los dones mejores. Más yo os muestro un
camino más excelente.

Dones, Ministerios, Operaciones

 Aquí Pablo une y habla en general de todos los dones, pero viendo el contexto
él quiere es llevar a los corintios a otra cosa.
 Termina en esta parte diciendo: "Mas yo os muestro un camino más excelente".
 ¿Camino a dónde? A procurad lo dones mejores.
 Y esta idea se vuelve la introducción al famoso capítulo del amor, el origen de
ese capítulo es el cómo procurar los dones mejores.

“Si yo hablase lenguas humanas y angelicales, y no tengo amor, vengo a ser


como metal que resuena, o címbalo que retiñe..." (1Cr 13:1)

Dones

1 Pedro 4:10

"Cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido,
administrando fielmente la gracias de Dios en sus diversas formas" (RV 1960)

 "Cada uno" "recibido". Cada uno de nosotros tiene uno de estos dones.
 "Don": Charisma en griego que significa habilidad.
 "Servicio a los demás": El fin del Don es para el servicio a los demás.
 "Ponga": Un imperativo, algo que depende de nosotros, algo que está en
nosotros hacerlo. Imperativos se usa aquí en los Dones, y no en los Ministerios y
las Operaciones, estos dependen de nosotros.

Romanos 12:6-8 (Dones)


"
Tenemos dones diferentes, según la gracia que se nos ha dado. Si el don de
alguien es el de profecía, que lo use en proporción con su fe; si es el de prestar
un servicio, que lo preste; si es el de enseñar, que enseñe; si es el de animar a
otros, que los anime; si es el de socorrer a los necesitados, que dé con
generosidad; si es el de dirigir, que dirija con esmero; si es el de
mostrar compasión, que lo haga con alegría". (NVI)

 El uso de imperativos, mandando a usar estos dones: use, que lo preste, que
enseñe, que lo anime, que dé, que dirija, que lo haga con alegría.

Ministerios

Efesios 4:11, 12 (NVI)


"
Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas;
y a otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra
de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo".

 ¿Quién constituyó? Él mismo constituyó. No depende de nosotros como en los


Dones
 ¿Para qué? Capacitar a los Santos, para edificar el cuerpo

Operaciones
1 Corintios 12:7-11
"
A cada uno se le da una manifestación especial del Espíritu para el bien de
los demás. A unos Dios les da por el Espíritu palabra de sabiduría; a otros, por el
mismo Espíritu, palabra de conocimiento; a otros, fe por medio del mismo
Espíritu; a otros, y por ese mismo Espíritu, dones para sanar enfermos; a otros,
poderes milagrosos; a otros, profecía; a otros, el discernir espíritus; a otros,
el hablar en diversas lenguas; y a otros, el interpretar lenguas. Todo esto lo hace
uno mismo y único Espíritu, quien reparte a cada uno según él lo determina".

 ¿Para qué son las manifestaciones del Espíritu? "Para el bien de los demás"
 Son dadas por el Espíritu Santo. No hay imperativos aquí, como en los Dones.
 ¿Cómo el Espíritu da estas manifestaciones? "Según él lo determina"
Lección 4

Vida de ayuda y servicio


¿Qué dice la Biblia acerca de ayudar al prójimo?
Una respuesta natural de las personas es ayudarse mutuamente. Sin embargo,
muchos de nosotros luchamos con la idea de tendernos la mano los unos a los otros.
Hay muchos pasajes en la Biblia que abordan el tema de ayudar al prójimo. Así como
también las sagradas escrituras hablan de no tener miedo de solicitar ayuda. Aquí
están algunos de los pasajes que tratan acerca de lo que la Biblia tiene que decir con
respecto a socorrer a aquellos que lo necesitan.
Historia
Desde el principio, Dios ha querido que nos involucremos para ayudarnos los unos a
los otros. En Génesis 14:14-16, Abraham actúa de inmediato para rescatar a su sobrino
Lot cuando este es encarcelado. A veces tenemos que inmiscuirnos en malas
situaciones para ayudar, pero eso no debe impedirnos el hacerlo. Debemos actuar
inmediatamente para acudir en la ayuda de nuestros hermanos.
Características
Una de las características de la Biblia acerca de ayudar a nuestro prójimo está en
Nehemías 2:7-9. Así como debemos ayudar a nuestro hermano en su momento de
necesidad, también debemos ser lo suficientemente humildes para pedir su ayuda.
Nehemías ora a Dios para que lo guíe en su viaje a Jerusalén, pero él no se detiene
allí. También busca ayuda de otras fuentes. Nunca debes tener miedo de buscar
personas que estén en condiciones de ayudarte.
Consideraciones
Mateo 12:10-12 habla de cómo los fariseos estaban más preocupados por las leyes
humanas que por ser compasivos. Dejan que sus reglas sustituyan la importancia de
ayudar a los demás. También se molestaron con Jesús por sanar a alguien en el día de
reposo. Ayudar a tu hermano en su momento de necesidad es más importante que
adherirse a un dogma religioso. Lucas 13:15-16 también nos dice que no debemos ser
hipócritas. No puedes escoger y elegir cuando ayudarás a tu prójimo. Cuando Dios
pone a los necesitados frente a nosotros, estamos obligados a ayudarles.
Potencial
En Hechos de los apóstoles 2:44-45 la Biblia dice: “Todos los creyentes vivían unidos y
tenían todo en común. Vendían sus posesiones y bienes, y lo repartían a todos según
sus necesidades". La familia de Dios funciona mejor cuando sus miembros trabajan
juntos. Debemos esforzarnos para ayudarnos los unos a los otros en nuestras iglesias,
así como en nuestras comunidades.
Advertencia
En una carta a los cristianos en Corintios, el apóstol Pablo discute la importancia de
ayudar sin juzgamientos. Dios es el único juez. En Corintios 1:4-5 dice: "¡Es el Señor
quien me juzga!". No tenemos la opción de rehusarnos a ayudar a nuestros prójimos
basados en nuestro propio juicio de su carácter.
¿AYUDAS A LOS DEMÁS?
Cuando alguien toma su decisión por Cristo, empieza a ser una nueva persona. Deja
atrás su antigua manera de hacer las cosas y es transformado por el Espíritu de Dios
que le ayuda a vivir de una nueva manera. Sin embargo, la mayoría de nosotros
tenemos que ayudar a los demás a entender cómo vivir la nueva vida que Jesús nos
ofrece. Él reconoce que necesitamos ayuda para crecer. Un método que él utiliza es el
discipulado o la enseñanza de unos a otros. Un mentor entra en función cuando
entrena e instruye a los cristianos nuevos en la fe.
Cuando decidimos relacionarnos con los demás para ayudarles a crecer, estamos
siguiendo el consejo de Pablo a Timoteo cuando dijo, “Lo que has oído de mí ante
muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar
también a otros”. (2 Timoteo 2:2)
Sin embargo, en ocasiones, por intentar ayudar a los otros más de lo que debemos
cometemos errores, reconoce que eres un ayudador, no el Espíritu Santo y por ende
dos a cuatro personas son las ideales para poder compartir significativamente, sin
embargo, no te limites a seguir una estructura porque cada persona es diferente “Hay
distintas formas de servir, pero todos servimos al mismo Señor.1 Corintios 12:5”
Logra un corazón sensible a ayudar a los demás:
Demuestra con tu ejemplo como vivir la vida cristiana además de mostrar amor
incondicional Y, dado que yo, su Señor y Maestro, les he lavado los pies, ustedes
deben lavarse los pies unos a otros. 15 Les di mi ejemplo para que lo sigan. Hagan lo
mismo que yo he hecho con ustedes. Juan 13:14-15
Desarrolla una amistad íntima con aquellos que quieres ayudar.
Hay quienes parecen amigos, pero se destruyen unos a otros; el amigo verdadero se
mantiene más leal que un hermano. Proverbios 18:24
Decide orar diariamente por todos los que deseas ayudar. La base de un buen mentor
es la amistad, decide reflejar el amor de Jesús para tener buenas y sólidas relaciones
interpersonales.
Lección 5

Fidelidad a la congregación en
asistencia

Pregunta: "¿Por qué es importante asistir a la iglesia?"

Respuesta: La Biblia nos dice que necesitamos asistir a la iglesia para que podamos
alabar a Dios con otros creyentes y ser instruidos en Su Palabra para nuestro
crecimiento espiritual (Hechos 2:42: Hebreos 10:25). La iglesia es el lugar donde los
creyentes pueden amarse unos a otros (1 Juan 4:12), exhortarse unos a otros (Hebreos
3:13), servirse unos a otros (Gálatas 5:13), instruirse unos a otros (Romanos 15:14),
honrarse unos a otros (Romanos 12:10), ser bondadosos y misericordiosos unos con
otros (Efesios 4:32).
Cuando una persona confía en Jesucristo para salvación, es hecha un miembro del
Cuerpo de Cristo (1 Corintios 12:27). Para que el cuerpo de la iglesia funcione
apropiadamente, todas las “partes del cuerpo” necesitan estar presentes (1 Corintios
12:14-20). Igualmente ningún creyente alcanzará jamás la plena madurez espiritual sin
asistir a la iglesia y ser animado y exhortado por otros creyentes (1 Corintios 12:21-26).
Por estas razones, la asistencia a la iglesia, la participación y el compañerismo deben
ser actividades regulares en la vida de todo creyente. No es obligatoria la asistencia
semanal de los creyentes a la iglesia, pero alguien que ha confiado en Cristo debería
tener el deseo de adorar a Dios, ser instruido en Su Palabra, y tener compañerismo con
otros creyentes.
Asistencia a la iglesia
¿Por qué debo asistir a la iglesia?
En repetidas ocasiones, el Nuevo Testamento enfatiza la importancia de las asambleas
locales. De hecho, este fue el patrón de ministerio que Pablo siguió al establecer
congregaciones locales, en las ciudades en donde predicaba el evangelio. Hebreos
10:24-25Abrir con Software Bíblico Logos (si está disponible) manda a todo creyente a
ser parte de un cuerpo local como este y revela por qué esto es necesario:
“Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no
dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y
tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (Hebreos 10:24-25Abrir con Software
Bíblico Logos (si está disponible)).
El único ambiente en el que puede existir la cercanía necesaria entre creyentes para
estimularse cuidadosamente “al amor y a las buenas obras”, es el cuerpo local con el
que uno está comprometido. Y es solamente en ese contexto que podemos animarnos
los unos a los otros.
El Nuevo Testamento también enseña que todo creyente debe estar bajo la protección
y sustento del liderazgo de la iglesia local. Estos hombres piadosos pueden pastorear a
un creyente al animarle, amonestarle, y enseñarle. Hebreos 13:7Abrir con Software
Bíblico Logos (si está disponible) y 17Abrir con Software Bíblico Logos (si está
disponible) nos ayudan a entender que Dios en Su gracia, nos ha concedido rendición
de cuentas mediante un liderazgo piadoso.
Además, cuando Pablo le dio a Timoteo instrucciones especiales sobre las reuniones
públicas, dijo, “Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la
enseñanza” (1 Timoteo 4:13Abrir con Software Bíblico Logos (si está disponible)). Parte
del énfasis en la adoración pública incluye estas tres cosas: escuchar la Palabra, ser
llamado a la obediencia y acción mediante la exhortación y la enseñanza. Es solamente
en el contexto de la asamblea local que estas cosas pueden llevarse a cabo de la
manera más eficaz.
Hechos 2:42Abrir con Software Bíblico Logos (si está disponible) nos enseña lo que
hacía la primera iglesia cuando se reunía: “Y perseveraban en la doctrina de los
apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones”.
Los cristianos se reunían:
• Para aprender la Palabra de Dios y las implicaciones de la misma en sus vidas.
• Para que estando juntos llevaran a cabo acciones de amor y de servicio unos a otros.
• Para conmemorar la muerte y resurrección del Señor mediante el partimiento del pan
y la oración. Claro que podemos hacer estas cosas individualmente pero Dios nos ha
llamado a Su cuerpo, la iglesia, la cual es la representación local de ese cuerpo
mundial. Debemos servir con gusto y ser servidos entre el pueblo de Dios.
Una membrecía activa en una iglesia local es imperativa para llevar una vida sin
concesiones. Es únicamente mediante el ministerio de la iglesia local, que un creyente
puede recibir la clase de enseñanza, rendición de cuentas y ánimo que son necesarios
para que esté fuerte en sus convicciones. Dios ha mandado que la iglesia provea la
clase de ambiente en donde una vida sin concesiones puede prosperar.
Lección 6

Fidelidad a la iglesia en contribución

Las Instrucciones de Dios para Ofrendar


2 Corintios 9:8
En la presente lección aprenderemos tres grandes principios respecto al dinero y
a las posesiones:
1. Dios es el dueño de todas las cosas.
2. Todas las cosas vienen de Dios.
3. Nosotros y todo lo que tenemos pertenecemos a Dios.

La Biblia dice que somos los “administradores” de Dios. Un administrador es uno que
maneja el dinero o las propiedades que pertenecen a otra persona. Como
administradores de Dios somos responsables ante Él por la forma en que manejamos
lo que Él nos ha encomendado. En esta lección aprenderemos cómo podemos ser
buenos administradores, especialmente en el asunto de ofrendar. Aprenderemos como
podemos usar el dinero para hacer “amistades eternas”.

La Enseñanza del Antiguo Testamento Respecto a Ofrendar


Cuando Dios sacó a Su pueblo de la esclavitud de Egipto y lo trajo a Canaán, les dio
una tierra rica y fértil. De todo lo que cosechaban en esta buena tierra, Dios pedía que
le dieran la primera décima parte. Esto se llamaba “el diezmo”. La palabra diezmo
significa “la décima parte”.

El diezmo pertenecía a Dios


El propósito del diezmo era recordar a la gente que todas las cosas son propiedad de
Dios y enseñarles a poner a Dios primero en sus vidas. Dios es sumamente generoso.
Les permitió quedarse con nueve décimos de todo lo que cosechaban, pero el diezmo,
la primera décima parte, pertenecía a Él. La Biblia dice:
Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de
Jehová es; es cosa dedicada a Jehová (Levítico 27:30).
Además de sus diezmos, el pueblo de Dios daba ofrendas voluntarias. Los diezmos y
las ofrendas se entregaban a los sacerdotes de Dios. Este fue su modo de ganar la
vida, ya que no tenían tierra propia. Dios dijo a Su pueblo que trajeran sus diezmos y
ofrendas cuando vinieran a adorarle. Dios dijo:
Y ninguno se presentará delante de Jehová con las manos vacías; cada uno con la
ofrenda de su mano, conforme a la bendición que Jehová tu Dios te hubiere dado
(Deuteronomio 16:16–17).
Dios estaba enseñando a Su pueblo a ofrendar. Cuando ellos daban libremente a Dios,
Dios les daba cosechas abundantes. La Biblia dice:
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos
tus graneros con abundancia (Proverbios 3:9–10).
¿Fue el pueblo de Dios en el Antiguo Testamento siempre fiel para entregar sus
diezmos y ofrendas a Él? No, no lo fue. Dios dijo:
¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te
hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas (Malaquías 3:8).
¿Qué sucedió cuando robaron a Dios? Quedaron bajo la mano castigadora de Él.
Dios dijo:
Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado
(Malaquías 3:9).

Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa


Cuando el pueblo de Dios se arrepintió de su desobediencia y empezó una vez más a
obedecerle respecto a los diezmos y a las ofrendas, Dios derramó Sus bendiciones
sobre ellos. Dios dijo:
Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en
esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y
derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde (Malaquías 3:10).

La Enseñanza del Nuevo Testamento Respecto a Ofrendar


Un gran principio en la Biblia respecto a ofrendar, es éste: cuando nosotros damos a
Dios, Dios nos da a nosotros. El Señor Jesucristo dijo:
Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro
regazo (Lucas 6:38).
Cuando Dios da, El da abundantemente
Cuando Dios da, El da abundantemente. Es muy generoso. En la era de Cristo, la
gente compraba a bulto su grano. Muchos vendedores vaciaban el grano en una
medida, sin permitir que el comprador lo remeciera para asentarlo bien. No es así con
el Señor. Él da “medida buena, apretada, remecida y rebosando”.
Él ofrendar facilita a que Dios nos dé. Mientras más damos, más nos da Dios a
nosotros; mientras menos damos, menos nos da Dios. Jesús dijo:
Porque con la misma medida con que medís (dan), os volverán a medir (a dar) (Lucas
6:38b).
Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento establecen la misma enseñanza: Cuando
nosotros damos a Dios, Dios nos da a nosotros. Dios no es pobre; tampoco es tacaño.
Le gusta darle a Sus hijos, pero debemos cumplir Sus condiciones: “Dad y se os dará”.
Dios no pide que le ofrendemos porque Él esté en necesidad de lo que tenemos. Él
dice:
Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti; Porque mío es el mundo y su plenitud (Salmo
50:12).

Dios quiere que le ofrendemos porque Él desea que Sus hijos sean como Él. Dios es
generoso y desea que nosotros seamos generosos. Otra razón por qué Dios nos pide
ofrendar es para que podamos “hacernos tesoros en el cielo”. No podemos enviar al
Cielo nuestro dinero, pero podemos ofrendarlo para ganar a otros para Cristo. Esto es
hacerse tesoros en el Cielo.

Principios Sobre el Ofrendar


La Palabra de Dios nos presenta varios principios respecto al ofrendar:
1-En primer lugar, entrégate a ti mismo a Dios.
En primer lugar, entrégate a ti mismo a Dios
La primera ofrenda que Dios quiere de nosotros somos nosotros mismos. Él orden es:
primero, entrégate a Dios y en seguida, da una porción de lo que recibes de Dios. Los
cristianos de Macedonia hicieron justamente eso y el Apóstol Pablo los alabó por ello.
Pablo escribió:
A sí mismos se dieron primeramente al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de
Dios (2 Corintios 8:5).
2-Da como Dios te haya prosperado a ti.
En el Antiguo Testamento, Dios mandó a Su pueblo que le entregaran la décima parte
de todo lo que ganaban. En el Nuevo Testamento, Dios no estableció una regla sobre
cuanto debemos ofrendar. En vez de eso, la Palabra de Dios dice:
Cada uno de vosotros ponga aparte algo, según (Dios le) haya prosperado (1 Corintios
16:2).
¿Qué porcentaje de nuestras entradas debemos dar? Podemos tomar el diezmo (el
diez por ciento) como el mínimo de lo que debemos ofrendar, pero podríamos dar
mucho más que eso. Esto depende de cuán agradecidos estemos por las bendiciones
de Dios y cuán fuerte sea nuestro deseo de “hacernos tesoros en el cielo”.
3-Da sistemáticamente.
El ofrendar es un acto de adoración y no debe ser un proyecto casual. Debemos
ofrendar sistemáticamente “cada primer día de la semana”, que es el día cuando
vamos a la iglesia. La Biblia dice:
Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya
prosperado… (1 Corintios 16:2).
Nadie queda excluido. Ancianos y jóvenes, pobres y ricos; todos debemos participar en
diezmar y ofrendar. La Biblia dice:
“Cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado”.
4-Da alegremente y con liberalidad.
Dios ama al dador alegre
Sea lo que fuere nuestra ofrenda, El Señor desea que se la demos voluntariamente y
de todo corazón. Dios no quiere que ofrendemos con tristeza. La Biblia dice:
Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque
Dios ama al dador alegre (2 Corintios 9:7).
5-Da con sabiduría.
El Señor Jesús dijo que teníamos que ser “buenos y sabios administradores”. Algunos
cristianos ofrendan con liberalidad, pero no son sabios al ofrendar. El dar a una iglesia
u organización que NO esté predicando fielmente la Palabra de Dios, no es ofrendar
con sabiduría. Debemos tener tanto cuidado al invertir nuestro dinero para Dios, como
lo tenemos al invertir en un negocio. Debemos poner el dinero donde produzca los
mayores intereses espirituales.
Como Mide Dios Nuestro Ofrendar
No tienes que poseer grandes sumas de dinero para ser un gran dador a los ojos de
Dios. Dios no mide nuestro dar por el tamaño de nuestras ofrendas. Él lo mide por la
cantidad que damos en relación a lo que tenemos. Dios mira cuánto sacrificamos
cuando ofrendamos. Según este modo de medir nuestro ofrendar, una persona pobre
puede dar igual o aún más que una persona rica.
Entonces vino una viuda pobre y echó dos pequeñas monedas de cobre.
Nuestro ofrendar debe costarnos algo. En una ocasión el Señor Jesús se sentó en el
templo mirando a la gente presentar sus dádivas. Algunos eran ricos y daban mucho.
Entonces vino una viuda pobre y echó dos pequeñas monedas de cobre. Estas
monedas tenían muy poco valor monetario; sin embargo, a los ojos de Dios, esta mujer
había dado mucho más que todos los que habían ofrendado aquel día. ¿Por qué?
Porque ella había dado todo lo que tenía, todo su sustento. Jesús dijo:
De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el
arca; porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza, echó
todo lo que tenía, todo su sustento (Marcos 12:43–44).
¿A Quién Debemos Ofrendar?
En Su Palabra, Dios nos dice a quién debemos ofrendar:
1-Debemos ofrendar a nuestra iglesia local.
Debemos ofrendar a nuestra iglesia local
Por lo común, la mayor parte de nuestras dádivas debemos dar a nuestra iglesia local
si es una iglesia donde se enseña fielmente la Biblia y donde Cristo es exaltado. Dios
ha ordenado que Su iglesia y Sus ministros vivan de las dádivas de Su pueblo. La
Biblia dice:
Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio
(1 Corintios 9:14).
2-Debemos ofrendar a aquellos que nos han ayudado espiritualmente.
En la Palabra de Dios se nos dan instrucciones de compartir nuestro dinero con
aquellos que nos han enseñado la Palabra de Dios y nos han ayudado espiritualmente.
La Biblia dice:

El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye
(Gálatas 6:6).
3-Debemos dar a los necesitados.
Debemos dar a los necesitados
Debemos dar a los necesitados, especialmente a los que son creyentes. Ésta es una
forma con la cual podemos demostrar que tenemos el amor de Dios en nuestro
corazón. La Biblia dice:
Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra
contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? (1 Juan 3:17).
Por regla general, nuestro ofrendar para los necesitados debe ser a través de la iglesia
local. Toda ofrenda debe ser con sencillez y sin atraer ninguna atención a nosotros
mismos. La Biblia nos enseña que el que da, debe hacerlo con sencillez y sin interés
propio. (Romanos 12:8).
4-Debemos ofrendar a quienes están llevando el evangelio a los inconversos.
Cada cristiano tiene la responsabilidad de llevar el evangelio a los inconversos. El
mandamiento de Dios para nosotros es: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a
toda criatura (Marcos 16:15). Si no podemos ir nosotros, debemos tomar como
privilegio el ayudar a sostener misioneros que están llevando el evangelio a quienes
nunca han aceptado a Cristo.
Ofrendar es Sembrar
Ofrendar no es tirar el dinero; es sembrar.
Ofrendar no es tirar el dinero a la calle, es sembrar. Cuando sembramos semillas, no
las estamos tirando; sino las estamos sembrando para poder cosecharlas más tarde.
La cantidad de la cosecha depende de cuánto hayamos sembrado. Esto es cierto
también respecto a ofrendar. Escribiendo a la iglesia de Corinto respecto a las
ofrendas, Pablo dijo:
El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra
generosamente, generosamente también segará (2 Corintios 9:6).
Dios quiere proveer dinero para el mantenimiento de Sus iglesias y para enviar a Sus
siervos a predicar a los inconversos del mundo. ¿Cómo hace Dios esto? Él nos da
dinero para que podamos ofrendar para Su obra. Él quiere ayudarnos a ser generosos.
La Biblia dice:
Poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que,
teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra
(2 Corintios 9:8).
El Señor Jesucristo mismo es nuestro ejemplo en este asunto de ofrendar. La Biblia
dice:
Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se
hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos (2
Corintios 8:9).
Haciendo Amistades Eternas
El Señor Jesús enseñó a menudo a Sus discípulos por medio de parábolas. Una
parábola es una historia corta que contiene una o más verdades espirituales.
El Señor Jesús cuenta de un hombre rico que tenía muchos bienes
En San Lucas 12:16–21, el Señor Jesús cuenta de un hombre rico que tenía muchos
bienes. Sus tierras dieron una cosecha tan grande que no tenía dónde guardarla. Se
dijo: “Ya sé lo que voy a hacer. Voy a derribar mis graneros y hacer otros más grandes
y allí guardaré toda mi cosecha y todo lo que tengo".
Entonces diré a mi alma: “Alma mía, tienes muchos bienes guardados para muchos
años; descansa, come, bebe, alégrate”.
Pero Dios le dijo: “Necio, esta misma noche vas a morir; y lo que tienes guardado, ¿de
quién será?”
Jesús dijo, Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios (Lucas 12:21).
Si deseamos ser ricos para con Dios, debemos ser buenos mayordomos de todo lo que
Dios nos ha dado. Debemos siempre tener presente que:
1-La vida es una administración, no una propiedad.
Todo lo que tenemos pertenece a Dios. No somos dueños de nada. Somos
sencillamente administradores de Dios, usando lo que Él nos ha encargado. La Biblia
nos enseña que si no podemos ser fieles en las cosas pequeñas, no se nos darán
responsabilidades grandes. Si no somos fieles en administrar un poco de dinero,
¿cómo podemos esperar que Dios nos entregue mucho dinero?
El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es
injusto (no tiene honradez), también en lo más es injusto (Lucas 16:10, ver también los
versículos 11–13).
2-Un día tendremos que dar cuenta de nuestra mayordomía.
Dios nos ha dado vida, salud, talentos, habilidades, dinero y muchas cosas más. Un día
tendremos que darle cuenta de todo lo que Él nos ha entregado. El oír Su voz
diciéndonos, “Bien hecho, buen siervo y fiel”, valdrá mucho más que cualquier otra
cosa que este mundo nos pueda ofrecer.
3-Ganar a otros para Cristo es el más sabio y mejor uso que se le puede dar al dinero.
Puedan estar allá para recibirnos cuando lleguemos al Cielo
En San Lucas 16:9, el Señor Jesucristo dijo:
Ganad amigos por medio de las riquezas injustas (el dinero), para que cuando éstas
(las riquezas) falten, os reciban (los amigos que has ganado) en las moradas eternas.
Lo que el Señor está diciendo aquí, es que debemos usar nuestro dinero para hacernos
amigos eternos, para que estos amigos, los que hemos ayudado a aceptar a Cristo,
puedan estar allá para recibirnos cuando lleguemos al Cielo.
EL PROPÓSITO PRINCIPAL DEL DIEZMO
¿Cuál es, precisamente, el propósito del diezmo o del mayordomo? Una mayor parte
de la respuesta se encuentra en
1 Corintios 9. Al final de trece versículos llenos de razonamientos bíblicos y poderosos,
Pablo dice: "Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del
evangelio." (1 Corintios 9:4) La ofrenda del pueblo de Dios es principalmente para el
engrandecimiento y proclamación de la Palabra de Dios.
El evangelio debe ser proclamado por todas partes; la viña del Señor debe ser
plantada, y las ovejas del Señor apacentadas (vers. 7). Los mensajeros del Señor ("el
que ara y el que trilla") deben tener la capacidad de entregarse a su obra (vers. 10).
Esto entonces es el propósito más alto del mayordomo cristiano; el esparcimiento de la
verdad salvadora de Dios, y la enseñanza de la Iglesia.
Según este texto, la idea de que los predicadores y otros obreros cristianos deben ser
sostenidos, no es algo que fue inventado por la Iglesia, sino ordenado por Dios (lo cual
significa: Prescrito, arreglado y ordenado por El). Este es el plan y la voluntad de Dios.
Es cierto que el pasaje neotestamentario más largo respecto a la mayordomía (en 2
Corintios 8 y 9) tiene que ver principalmente con el alivio de los creyentes afligidos,
pero la enseñanza de 1 Corintios 9 respecto al sostén de los predicadores, es tan
enfático y tan fuerte, que es sin lugar a dudas el deber primero y principal.
Gálatas 6:6 también insiste en el sostenimiento del ministerio de la Palabra. Pablo dice,
"el que es enseñado en la Palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo
instruye". La palabra griega traducida como hacer partícipe, significa "compartir". Esto
demuestra que somos llamados a compartir con aquel que ha sido apartado para
enseñar. Pablo nos ordena a la reciprocidad como oyentes y maestros, dando y
recibiendo mutuamente.
Si se descuida la mayordomía en una Iglesia, entonces la diseminación de la Palabra
de Dios sufrirá. El pastor será empobrecido, los misioneros recibirán poca ayuda; la
buena literatura no será adquirida ni reproducida; los medio necesarios para el
evangelismo y para la escuela dominical no estarán disponibles, etc.
Sin embargo, el Señor ha ordenado que los mensajeros sean puestos aparte y que la
obra del evangelismo sea sostenida liberalmente. ¿Tenemos acaso una actitud
indiferente respecto a la mayordomía (administración) de nuestro dinero? Quizás no
nos hemos percatado plenamente que Dios ha ordenado que nuestra contribución
desempeñará un papel principal en llevar a cabo sus propósitos gloriosos.
Quizás no hemos sentido el peso total del privilegio y la responsabilidad que esto
involucra. Quizás nunca hemos considerado en forma seria y profunda, cuánto
deberíamos dar y cómo deberíamos comprometernos a ser fieles a nuestras
obligaciones.
Lección 7

Compartir la fe parte 1 (¿Por qué


hacerlo?)
12 razones para predicar la Palabra de Dios
Todos a lo largo de nuestra vida nos encontramos ante situaciones donde creemos que
es mejor ocultar que somos cristianos o seguidores de Jesucristo. Detrás de ello está el
miedo al rechazo, temor a burlas, no ser aceptado, perder un trabajo, sufrir
persecución, etc. Hasta Pedro en una situación de peligro tuvo el mismo problema
“Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que
cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.” Mateo
26:75
1. Mandato de predicar el evangelio
“Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.” Marcos 16:15
En los cuatro evangelios el Señor nos deja la “Gran Comisión” que es que prediquemos
el evangelio a todos. Es necesario que esto lo tengamos como algo constante y
cotidiano como nos indica el apóstol Pablo:
“Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los
muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a
tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.”
2 Timoteo 4:1-2
Para predicar la Palabra debemos leerla, estudiarla, congregar y estar en comunión
con el Señor. Debemos estar siempre preparados.
2. Dios pondrá las Palabras en nuestra boca
“Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla
en vosotros.” Mateo 10:20
Cuando prediquemos el evangelio a una persona, tanto conocida como desconocida
tenemos que tener claro que el Espíritu Santo es quien está poniendo en nosotros las
palabras de predicación.
Recuerda como Moisés también fue persona temerosa, pero dejó que Dios le guiase
siempre para poder hablar al faraón y siempre en el nombre de Dios.
“¡Entonces dijo Moisés a Jehová! ¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni
antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de
lengua. Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿O quién hizo al mudo y
al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová? Ahora pues, ve, y yo estaré con tu
boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar.” Éxodo 4:10-12
Efectivamente, Dios ha creado la boca, la lengua, al mudo y al sordo. Así que llénate
de valentía porque Dios es quien hará por ti.
3. La negación no es de agrado a Dios

“Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante


de mi Padre que está en los cielos.” Mateo 10:33
La palabra de Dios es clara en decirnos que no debemos negar a Jesús. Las personas
que conocemos la Palabra de Dios tenemos claro que si no hacemos la obra de Dios,
si no predicamos el evangelio (y esto va dirigido a todos los cristianos) no podemos ser
recompensados. Un verdadero cristiano pone primero a Cristo con su testimonio, sus
obras, su ejemplo y predicando la Palabra de Dios.
“Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno
preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer;
tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y
no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.” Mateo 25: 41-43
3. Somos luz
“Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede
esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el
candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de
los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que
está en los cielos.” Mateo 5:14-16
El Señor desea que prediquemos nuestro testimonio, los milagros que Él ha hecho en
nuestra vida, nuestras pruebas, victorias y cómo Él nos ha sacado de la otra vida que
llevábamos.
Sin embargo, si escondemos toda la obra de Dios en nosotros ¿cómo podemos
predicar el evangelio? ¿Cómo puede seguir manifestándose Él en nuestra vida?
Si somos cristianos apagados sin predicar la palabra de Dios, ¿somos realmente luz o
las tinieblas nos invaden? Hazte estas preguntas y di sí a predicar la palabra de Dios.
4. Debemos poner primero a Dios sobre todas las cosas.
“Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su
cruz cada día, y sígame.” Lucas 9:23
Por ello, debemos poner primero a Dios y después a nosotros con nuestros temores,
debilidades y todas las cosas. En el momento que hagamos eso estamos negándonos
a nosotros para dejar que el Creador sea quien tome las riendas de nuestra vida. Si
seguimos poniendo primero “nuestro yo”, “nuestras amistades”, “nuestro jefe”, “nuestro
trabajo”, “nuestra familia”… nunca seremos instrumentos de Dios para llevar el
evangelio.
5. No debemos sentir temor a la burla

“Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada
día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí.” Jeremías 20:7
El enemigo desea que no prediquemos la Palabra de Dios. Por eso es algo normal que
algún evangelismo persona a la que tratemos de predicar nos niegue y que hasta haya
burlas. Sin embargo, la promesa la tenemos siempre en la Biblia.
Yendo al caso bíblico de Jeremías, el pueblo fue deportado a Babilonia con cadenas y
él fue respetado por los soldados y puesto en libertad y dejándole elegir si quedarse en
Jerusalén o ir a Babilonia, mientras que todo el pueblo que se burló de él fue deportado
a Babilonia. (Jeremías 40)
6. Dios está con nosotros como poderoso gigante
“Más Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen
tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no
prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada.” Jeremías 20:11
Nosotros somos hijos de un Dios todopoderoso. En el momento que sentimos temor, o
miedo a la persecución estamos minimizando el poder de Dios. Estamos haciendo a
Dios pequeño y a nuestro temor grande. ¡Esto no debe ser así! Nuestro Dios es
poderoso y nada puede prevalecer contra nosotros.
“¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”
Romanos 8:31
7. Dios nos va a dar siempre la victoria si lo exaltamos
“Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las
ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y
oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes. Entonces se
juntaron aquellos hombres, y hallaron a Daniel orando y rogando en presencia de su
Dios.” Daniel 6:10-11
Cuando en los tiempos de Daniel sacaron una ley en la que no podía adorarse a ningún
Dios, Daniel siguió poniendo a Dios por encima de todas las cosas. Fue apresado y
puesto en un foso con leones. Pero Dios siempre le protegió:
“Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen
Daniel fosodaño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no
he hecho nada malo. Entonces se alegró el rey en gran manera a causa de él, y mandó
sacar a Daniel del foso; y fue Daniel sacado del foso, y ninguna lesión se halló en él,
porque había confiado en su Dios. Y dio orden el rey, y fueron traídos aquellos
hombres que habían acusado a Daniel, y fueron echados en el foso de los leones ellos,
sus hijos y sus mujeres; y aún no habían llegado al fondo del foso, cuando los leones
se apoderaron de ellos y quebraron todos sus huesos.” Daniel 6:22-24

9. Nadie nos puede acusar ni hacer nada contra nosotros


La Palabra nos vuelve a decir “¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que
justifica.” Romanos 8:33 Nadie nos puede acusar, nadie nos puede hacer nada, ya que
todo poder viene de Dios.
El mismo Señor Jesucristo nos dijo:
“Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado;
ni oculto, que no haya de saberse. Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo
que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas. Y no temáis a los que matan el cuerpo,
más el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el
cuerpo en el infierno.” Mateo 10: 26-28
Efectivamente, predicar la palabra de Dios no debe ser temor para un cristiano. Si
miramos cuales son las consecuencias de que prediquemos veremos que todas son
positivas tanto a la persona que predicamos como en nuestra vida, así que
despojémonos de todo temor porque ni nada ni nadie tiene autoridad sobre nosotros.
10. Hay necesidad de predicadores
“Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, más los obreros pocos.
Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.” Mateo 9:37-38
Efectivamente hay muchas personas que no conocen la Palabra de Dios ni a Jesucristo
y pocos los obreros que predican. Piensa siempre esto, que Dios te ha llamado a ti
para que prediques en tu casa, en tu trabajo, instituto, universidad, conocidos. Esas
personas no conocen a Dios, y tú eres un instrumento de Dios para predicarles.
11. Aunque creas que no te escuchen queda sembrada la semilla
“Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que
riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que
come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo
que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.” Isaías 55:10-11
A veces predicamos la Palabra a una persona, y sentimos que no nos escucha o que
no le interesa o que no termina de convencerle. No te preocupes, la semilla (la Palabra)
ha sido sembrada en esa persona y Dios es el que hará la obra.
“Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que ni el que planta
es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento.” I Corintios 3:6-7
12. Recompensa de Dios
“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para
que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al
Padre en mi nombre, Él os lo dé.” Juan 15:16

Muchas veces le pedimos a Dios por trabajo, dinero, salud, etc. pero ¿hacemos la obra
de Dios? ¿Salimos a predicar con nuestra iglesia? ¿Hablamos de Jesús a toda persona
que podemos? Es importante que respondamos a estas preguntas porque si son
negativas las respuestas, no somos merecedores de la promesa de Jesús: “pedid lo
que queráis y os será hecho” Juan 15:7.
Lección 8

Compartir la fe parte 2 (¿Cómo hacerlo?)


CONQUISTANDO LA CIUDAD A TRAVÉS DE LAS CÉLULAS.
CIUDAD
“Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y
predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el
pueblo” (Mateo 9: 35)
Al convertirse en un seguidor de Jesucristo, cada creyente podrá experimentar la
importancia de abrir su casa para que en ella se comparta el mensaje de Cristo y de
esta manera el evangelio se extienda entre sus familiares, parientes y vecinos
cercanos.
Dios ha dado una visión en la que se destaca el trabajo en los hogares, como
estrategia básica para alcanzar nuestras ciudades para Cristo. Esta, forma parte de la
unción de multiplicación otorgada a la iglesia hoy, y tiene un claro fundamento bíblico.
Hechos capítulo 10 nos habla acerca del nacimiento de la iglesia primitiva relatando
acontecimientos que tuvieron lugar en casa de Cornelio, un hombre gentil, quien reunió
a todos sus familiares, amigos y conocidos para escuchar el evangelio a través de
Pedro. Desde ese instante, las casas se convirtieron en lugares propicios para la
difusión del mensaje de Cristo y aún para la realización de milagros en el nombre de
Jesús, fortaleciendo al cuerpo de Cristo que se ha extendido por todo el mundo.
La visión celular permite que comprendamos la importancia de abrir casas para
compartir el evangelio, y lo pongamos en práctica.
También produce una gran multiplicación numérica además del crecimiento espiritual
de la iglesia en nuestros días.
1. ¿QUE SON LAS CELULAS?
Son: “Grupos pequeños integrados por personas que se reúnen una vez por semana,
con el ánimo de desarrollar su crecimiento integral basado en la Palabra de Dios, en un
marco de compañerismo que facilita el pastoreo personalizado”.
En estos grupos intervienen:
Anfitrión (quien facilita el lugar)
Líder (la persona capacitada para dirigir la célula)
Participantes (todos los miembros activos y personas invitadas a la reunión)
Las células constituyen pequeños centros de enseñanza de las Escrituras de una
manera sencilla y práctica, donde los asistentes son edificados incluyendo a los que,
semana tras semana, son ganados para Cristo. Este principio se conserva desde los
tiempos de la iglesia primitiva cuando el crecimiento de las congregaciones se generó a
partir de células.
“Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba
grandemente en Jerusalén” (Hechos 6: 7)
“…y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y
por las casas, testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con
Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo” (Hechos 20: 20,21)
2. ANTECEDENTES BÍBLICOS DE LAS CÉLULAS
La estrategia de la visión celular aparece registrada, especialmente, en el Nuevo
Testamento asociada al ministerio de Jesús y el de los apóstoles.
a. Jesús ministró continuamente en las casas
Jesús obtuvo el mayor número de seguidores ministrando en las casas. Publicanos,
ladrones, prostitutas y mucha gente que había recibido el menosprecio de la sociedad
judía, recibió la bendición en sus hogares.
“Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos
publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con
Jesús y sus discípulos” (Mateo 9: 10)
b. Jesús operó sanidades en las casas
Milagros y sanidades fueron operadas por Jesús a lo largo de su ministerio y las casas
se convirtieron en lugares a los que la gente acudía para ser restaurados físicamente.
“Al entrar Jesús en la casa del principal, viendo a los que tocaban flautas, y la gente
que hacía alboroto, les dijo: Apartaos, porque la niña no está muerta, sino duerme…”
(Mateo 9: 23,24)
c. Jesús usó las casas para formar a sus doce discípulos.
El Señor Jesucristo, tan pronto seleccionó a sus doce, se dedicó a formarlos y a
transmitir su carácter en ellos, y con este fin, aprovechó todo instante en que
compartían, incluso en las casas.
“Y llegó a Capernaúm; y cuando estuvo en casa, les preguntó: ¿Qué disputabais entre
vosotros en el camino? Mas ellos callaron; porque en el camino habían disputado entre
sí, quién había de ser el mayor. Entonces él se sentó y llamó a los doce, y les dijo: Si
alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos” (Marcos
9: 33-35)
d. La Santa Cena se compartió por primera vez en una casa.
La Santa Cena fue una de las ordenanzas que Jesús les dejó a sus discípulos y, por lo
tanto, constituye uno de los principales actos conmemorativos de la iglesia.
“El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos a Jesús,
diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua? Y él dijo: Id a
la ciudad a cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa
celebraré la pascua con mis discípulos” (Mateo 26: 17,18)
e. El Espíritu Santo fue derramado por primera vez en una casa.
El día de Pentecostés, orando en un lugar llamado Aposento Alto (en una casa), un
grupo de hombres comunes fueron sorprendidos por la presencia del Espíritu Santo,
cumpliéndose de esta manera la promesa de Jesús.
“Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual
llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas
como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del
Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que
hablasen” (Hechos 2: 2-4)
f. La iglesia se fundó en las casas
Fueron las casas el lugar seleccionado por los primeros cristianos para compartir las
enseñanzas y perseverar en la doctrina.
“Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a
Jesucristo” (Hechos 2:42)
g. El apóstol Pablo desarrolló su ministerio en Roma en una casa.
Pablo, quien pasó de ser un perseguidor de la iglesia a convertirse en un firme seguidor
de Jesucristo y predicador del evangelio, cuando estuvo en Roma, hizo su trabajo
ministerial en una casa.
“Y Pablo permaneció dos años y medio en una casa alquilada, y recibía a todos los
que a él venían” (Hechos 28:30)
3. IMPORTANCIA DE LA VISIÓN CELULAR
Abrir la puerta de una casa para que funcione una célula, equivale a llevar el arca de
Dios a ella, para desde allí irradiar con la luz del evangelio a todo un vecindario. Al ser
fieles en lo poco (una célula), el Señor se irá encargando de colocarnos en lo mucho.
a. El éxito de la iglesia está en las células
En la medida en que la iglesia se apropie de la visión celular y se esfuerce en
desarrollarla, el éxito se irá presentando al interior de la congregación, y se verá
reflejado en crecimiento espiritual y numérico. La visión celular facilita la formación y
capacitación de discípulos que se encargarán de difundir el mensaje de Cristo en todo
el mundo.
b. Las células permiten el pastoreo persona a persona.
Jesús siempre se preocupó por llegar a la necesidad de cada persona, y desarrolló su
ministerio a través del contacto con la gente, sin la limitación de un recinto (Marcos
6:34). Las células nos permiten actuar de la misma manera que lo hizo Jesús, aún el
creyente más sencillo puede reunir a su familia y amigos y el líder de célula puede
ejercer un pastoreo directo con cada persona.
La labor pastoral se hace más fácil cuando todo el trabajo no recae sobre una sola
persona. Cuando un pastor logra involucrar a la iglesia en el trabajo celular, los
resultados son más efectivos y cada miembro de la congregación se sentirá siempre
cuidado.
c. Las células son pequeños grupos que fortalecen la iglesia
Al interior de una célula se cumple con una labor evangelística ya que personas nuevas
son invitadas cada semana, quienes pueden ser ganadas para Cristo. También se
edifica al nuevo creyente a través de la enseñanza de la Palabra para que lleguen a ser
instrumentos útiles, cuando la célula se multiplique. (1ª Pedro 5: 10)
d. Son una forma de suplir la necesidad de cada persona
Los miembros de cada congregación no sólo tienen necesidades de carácter espiritual,
emocional, sino también material. Las reuniones de hogar contribuyen a la satisfacción
de sus necesidades tal como ocurría en la iglesia primitiva. (Hechos 2: 44-47)
e. Las células constituyen una fuente de formación de un equipo de liderazgo.
La estrategia de multiplicación que se trabaja paralelamente a las células, está
constituida por la formación de nuevos líderes, y está fundamentada en el modelo de
Jesús quien escogió a doce discípulos formando un equipo de líderes que sirvieran en
el Reino de Dios para desarrollar su ministerio.
Las células son una eficaz fuente de formación y selección de nuestros equipos de
liderazgo, es decir, de personas que se reúnen semanalmente en una casa, en una
oficina, colegio u otro lugar, Dios nos mostrará a las personas idóneas para conformar
el equipo básico de líderes que nos habrán de apoyar ministerialmente. (Lucas 6: 12-
17)
4. PROPÓSITOS DE LAS CÉLULAS
Abrir las puertas para que nuestros familiares sean salvos (Hechos 10)
Permitir que cada persona se relacione con el liderazgo (Mateo 9:10)
Brindar la oportunidad de recibir el toque de Dios (Lucas 5: 19-20)
En conclusión, las células constituyen una estrategia de Dios para la extensión del
Reino de Dios en nuestro tiempo, aunque tiene sus antecedentes en la iglesia primitiva.
Las células son pequeños grupos que se reúnen semanalmente para compartir la
Palabra de Dios y adorarle a Él mientras cada quien es pastoreado de manera directa
siendo satisfechas sus necesidades.
Si no lo has hecho, procura abrir tu casa para que en ella funcione una célula, teniendo
en cuenta que esto equivale a llevar la presencia de Dios hasta tu hogar.
Involúcrate en tu célula invitando semanalmente a familiares, amigos y vecinos a
participar de la reunión.

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