TEMA 11.
EL DOLO
1. EL DOLO
La responsabilidad es el deber que yo tengo al responder por una conducta que yo he
llevado a cabo. Yo realicé un acto y soy responsable por ese hecho. Hay dos maneras de
responder por un hecho. La más clásica y clara es la responsabilidad objetiva, pero
también existe una responsabilidad subjetiva o por culpa.
La responsabilidad objetiva sucede cuando llevo a cabo un acto y ese acto produce una
consecuencia, y esa consecuencia un daño a alguien. Por ejemplo, yo golpeo a otra persona
con mi coche se comete la acción, hay un nexo de causalidad y un resultado. Por ello yo
respondo. Por ejemplo (2), yo cojo un puñal y apuñalo a alguien estando borracho la
conducta es haber apuñalado, produciéndose un daño, hay una relación que la conecta y
un daño producido, por tanto yo voy a responder por esa conducta.
En el derecho penal no es posible la responsabilidad objetiva, de ahí que el dolo sea un
elemento volitivo fundamental en la vida del delito.
Art 10 CP: “Son delitos las acciones y omisiones dolosas o imprudentes penadas por la
ley”.
Hay delitos dolosos y delitos “culposos o imprudentes”. No hay pena sin dolo o
imprudencia. El dolo lo englobamos en los elementos subjetivos de tipo.
Fundamentos del delito (Art. 5 CP: “No hay pena sin dolo o imprudencia”)
Concepciones históricas del dolo:
”Dolus malus”: conocimiento y voluntad (conciencia) de realizar el delito.
Conocimiento de la antijuridicidad de la conducta. Toma en cuenta que tengas
conocimiento de la conducta ilícita, no que conozcas los elementos del tipo.
“Dolo natural o neutro”: conocimiento y conciencia de realizar los elementos
objetivos del tipo. No exige conocimiento de la antijuridicidad. Toma en cuenta que
cometas los elementos del tipo.
“Dolo objetivamente malo”: conocimiento y voluntad de realizar todos los
elementos del delito, subjetivos y objetivos.
Para que haya dolo, hay que probar que tú querías llevar a cabo la conducta.
El dolo a día de hoy, ¿Qué función cumple? Va a ser el elemento que a su vez forman dos
elementos, por una parte un elemento cognoscitivo y por otra parte un elemento volitivo.
Elemento cognoscitivo: Por ejemplo, una cosa es que sepas que disparas, o que
conduces una velocidad determinada… es decir que tú sepas lo que estás llevando
a cabo, por ello excluyes de responsabilidad penal a toda persona con alguna
enfermedad mental, con alzhéimer por ejemplo.
Elemento volitivo: además es necesario un elemento volitivo, el que tú la quieras
llevar a cabo. Por ejemplo, tú quieres hurtar algo, clavar un tenedor… El elemento
cognoscitivo señalaba que tú conocías la conducta y la comprendes, el elemento
volitivo quiere decir que tú lo lleves a cabo voluntariamente.
Podemos hablar además de teorías:
Teoría de la voluntad: quiere decir que tú sepas los elementos objetivos, por
ejemplo del asesinato, que quiere decir matar a una persona. Es irrelevante conocer
los factores de la punibilidad que te pueda imponer una pena. Y además, que tu
conducta sea la causa del resultado, ya no solo conozco que la conducta es típica y
está recogida sino que conozco el alcance causal.
Para esta teoría es irrelevante por ejemplo, que alguien sea esquizofrénico.
Necesitas entender cuando una persona es capaz de conocer o no, sabemos que sabe
que lo que hace es lo que ha causado el resultado.
El conocimiento sólo puede ser entendido en sentido jurídico
Comportamiento querido es todo aquello que el agente (delincuente)
voluntariamente ha hecho, incluyendo tanto el resultado principal buscado, como
los intermedios que se han producido para lograr el principal.
Teoría de la representación: Por ejemplo, tú quieres matar a alguien, es normal
que si se lo clavas, sabes que lo puedes matar. El hecho de representación es que se
te pase por la cabeza que lo puedes matar. Hay que meterse en la mentalidad, ver si
se le ha pasado por la cabeza que si lleva a cabo ese acto, produce un resultado, y a
pesar de eso se sigue para adelante.
Es indiferente que el autor haya o no querido: la importancia es que el resultado
“haya podido representarse al autor, y a pesar de ello ha decidido obrar”.
No es correcto calificar de queridos los resultados inevitables pero no directamente
deseados.
Definición de dolo: conciencia y voluntad de realizar el tipo objetivo de un delito.
Conciencia porque tú quieres llevarlo a cabo, unida a la voluntad de realizar el tipo. Tú
sabes que esa conducta es ilegal y además quieres llevarla a cabo.
Elemento intelectual: se conoce qué se está haciendo.
Elemento volitivo: se quiere cometer la conducta delictiva.
Clases de dolo:
Dolo directo: el sujeto actúa para provocar el daño (Ej: un terrorista que quiere
matar a una figura pública y coloca una bomba en su coche).
Dolo indirecto: la finalidad del sujeto no es producir el resultado, pero éste se
asume como una consecuencia de lo querido. (Ej: el terrorista que quería matar a
una figura pública coloca una bomba en el coche en la que ésta se desplaza y como
consecuencia de esa bomba también muere la persona que conducía el coche,
aunque esa no fuera su intención).
Dolo eventual: es la forma más débil de dolo, ya que en estos supuestos tanto el
elemento cognoscitivo como el elemento volitivo aparecen con menos intensidad.
La finalidad del sujeto en este caso no es producir el resultado, pero admite la
posibilidad de que éste se produzca y aun así sigue actuando. (Ej: el terrorista sabe
que la bomba que colocó en el coche puede estallar en mitad de la calle matando a
peatones, resultado que puede producirse y no desea, pero a pesar de ello coloca
igualmente la bomba).
Diferencia dolo eventual-culpa. SSTS 31 de octubre de 1997, de 20 de febrero, 19 de
mayo y 20 de septiembre de 1993, y 4 de mayo de 1994. Para diferenciar el dolo eventual de
la culpa se han elaborado diversas teorías:
Teoría del consentimiento: “El agente, en el dolo eventual, consiente en la
posibilidad del resultado, en definitiva, lo aprueba, es decir, que hubiera seguido
actuando aunque se hubiera representado el resultado como seguro, haciéndolo suyo
aquel resultado previsto, mientras en la culpa consciente, dejaría enseguida de
actuar”.
Teoría de la probabilidad: “hace depender la colocación de la conducta enjuiciada
en el ámbito del dolo o la culpa, según la mayor o menor probabilidad de que ocurra
el resultado que se representa el sujeto, dolo eventual, cuando el autor admitió una
gran probabilidad y culpa consciente, cuando ésta era muy lejana”.
Teoría ecléctica: “se exige, en el dolo eventual que el autor, no descarte la
posibilidad de que el delito se pueda producir, conformándose o resignándose con
ella, mientras en la culpa consciente, aun no queriendo se cause el daño, se advierte
su posibilidad, pero se confía en que el resultado no se dará, y en cuanto se deje de
confiar en ello, nacerá el dolo eventual”.