Resumen
El texto describe el éxito global de IKEA, destacando su modelo de negocio basado en
ofrecer muebles funcionales y de diseño a precios bajos. Se explica cómo Kamprad,
fundador de la empresa, inició con un pequeño negocio y cómo IKEA se expandió a nivel
mundial a través de innovaciones como el autoservicio, empaques planos y grandes
tiendas con modelos amueblados. El texto enfatiza la importancia de encontrar formas
creativas para implementar su concepto, identificando las necesidades del consumidor y
estableciendo precios asequibles, todo mientras se mantiene la calidad. Finalmente, se
plantea la pregunta de cómo IKEA ha logrado operar con éxito en tantos países diferentes,
insinuando los retos que esto implica para empresas que se expanden
internacionalmente. Se describe el significado del comercio internacional, sus ventajas y
algunas de sus implicaciones políticas y sociales. El texto también menciona algunos
ejemplos concretos de países y sus exportaciones e importaciones en relación con el PIB.
Aborda la importancia del marketing internacional, destacando cómo las empresas
pueden atraer clientes a través de estrategias adecuadas en el mercado global. Se
menciona la función del marketing en la economía de la información, resaltando su
impacto en la toma de decisiones de las organizaciones. Además, se trata la planificación
estratégica como clave para optimizar el marketing internacional y adaptarlo a diferentes
contextos culturales y económicos. Tras evaluar las oportunidades y condiciones de un
mercado extranjero, una empresa debe seleccionar la estructura organizativa más
adecuada para su estrategia de marketing. Existen diversas maneras de operar en
mercados internacionales, representando un grado de participación creciente. La opción
más simple es la exportación, que implica la venta directa de bienes a importadores
extranjeros o a través de intermediarios. Esta estrategia, especialmente atractiva para
empresas pequeñas, se ha visto impulsada por Internet, permitiendo el acceso a un
público global. [Link], por ejemplo, obtuvo un 44% de sus ingresos de clientes en
225 países fuera de Estados Unidos en 2004, demostrando el potencial de la exportación
online. Sin embargo, este método presenta desafíos como la barrera idiomática, las
diferencias en las monedas y los sistemas de pago, así como la garantía de una entrega
fiable. Los intermediarios en la exportación pueden ser comerciantes que poseen los
bienes o simplemente conectar compradores y vendedores. Los comerciantes de
exportación, ubicados en el país del fabricante, compran los bienes y los exportan,
minimizando el riesgo e inversión para el fabricante, aunque limitando su control sobre el
proceso. Por otro lado, un agente de exportación, que puede estar localizado en el país
del fabricante o del comprador, negocia la venta, añadiendo servicios como financiación,
transporte y seguros, sin poseer los productos. Esta opción conlleva mayor riesgo para el
fabricante, ya que conserva la propiedad de los bienes, y además, al trabajar con múltiples
fabricantes, estos intermediarios a menudo no son mercadólogos muy enérgicos. Para
compensar las limitaciones de los intermediarios, una empresa puede optar por
establecer sus propias sucursales de ventas en el extranjero. Otras estructuras de
operación incluyen la concesión de licencias a productores extranjeros, la contratación de
fabricantes extranjeros, y las empresas de riesgo compartido o joint ventures y alianzas
estratégicas, que culminan en la creación de compañías multinacionales con una alta
participación en el mercado internacional. La elección de la estructura dependerá del
grado de control deseado, los recursos disponibles, el nivel de riesgo que se esté
dispuesto a asumir y los objetivos específicos de la compañía en el mercado internacional.