A.
Oxitocina
1. Historia:
La hormona oxitocina fue descubierta en la primera mitad del siglo XX. En 1906,
Sir Henry Dale describió sus efectos en la contracción uterina de animales, lo que
proporcionó las primeras pistas sobre su función biológica. Décadas después, en
1953, el científico Vincent du Vigneaud aisló y sintetizó químicamente la
oxitocina, marcando un hito en la endocrinología. Este descubrimiento fue
significativo para el desarrollo de tratamientos médicos para la inducción del parto
y el manejo de hemorragias posparto. Por este logro, du Vigneaud fue galardonado
con el Premio Nobel de Química en 1955.
2. Estructura química:
La oxitocina es un péptido compuesto por nueve aminoácidos: cisteína, tirosina,
isoleucina, glutamina, prolina, leucina, glicina y asparagina. Tiene una fórmula
química de C₄₃H₆₆N₁₂O₁₂S₂, con un peso molecular de aproximadamente 1007
daltons. La característica distintiva de la oxitocina es la presencia de un puente
disulfuro entre dos residuos de cisteína, lo que le da una estructura cíclica. Esta
configuración le permite interactuar eficientemente con sus receptores específicos
en el cuerpo, desencadenando respuestas fisiológicas relacionadas con el parto y
la lactancia.
3. Similitudes y diferencias con la vasopresina:
Tanto la oxitocina como la vasopresina son hormonas peptídicas que se producen
en el hipotálamo y se almacenan en la hipófisis posterior. Aunque tienen funciones
diferentes, su estructura química es muy similar, diferenciándose solo en dos
aminoácidos: la oxitocina contiene isoleucina y leucina, mientras que la
vasopresina tiene fenilalanina y arginina en esas mismas posiciones. La oxitocina
está involucrada principalmente en la contracción uterina y la eyección de leche,
mientras que la vasopresina actúa principalmente en los riñones para regular el
equilibrio de agua y la presión arterial.
4. Síntesis:
La oxitocina se sintetiza en los núcleos paraventriculares y supraópticos del
hipotálamo. Tras su síntesis, se transporta a la hipófisis posterior, donde se
almacena en vesículas hasta que es liberada en respuesta a estímulos fisiológicos.
Este proceso es fundamental para asegurar que la oxitocina esté disponible para
su liberación rápida cuando el cuerpo lo necesite, especialmente durante el parto
y la lactancia.
5. Secreción:
La secreción de oxitocina ocurre cuando el cuerpo requiere iniciar o fortalecer las
contracciones uterinas, como en el caso del trabajo de parto. También se libera
durante la lactancia, cuando el bebé succiona el pezón, lo que desencadena la
liberación de la hormona y provoca la eyección de la leche. Además, la oxitocina
está asociada con comportamientos sociales, la formación de vínculos afectivos y
la respuesta al estrés, por lo que también se secreta en situaciones de contacto
físico o interacción social.
6. Mecanismo de acción:
El principal mecanismo de acción de la oxitocina es la activación de los receptores
de oxitocina en el músculo liso del útero y las glándulas mamarias. En el útero, la
unión de la oxitocina a sus receptores aumenta los niveles de calcio dentro de las
células musculares, lo que provoca contracciones que ayudan en el proceso de
parto. En las glándulas mamarias, la oxitocina desencadena la contracción de las
células mioepiteliales, lo que facilita la expulsión de la leche durante la lactancia.
También tiene efectos en el cerebro, donde está implicada en la modulación de
comportamientos sociales y emocionales.
7. Eliminación:
La oxitocina tiene una vida media corta, generalmente entre 1 y 6 minutos. Esto
significa que se metaboliza rápidamente en el hígado y los riñones, donde se
descompone en sus componentes básicos. Esta rápida eliminación permite que los
niveles de oxitocina en el cuerpo se ajusten rápidamente según las necesidades del
momento, evitando una acumulación excesiva de la hormona.
8. Forma de presentación de la oxitocina:
En la práctica clínica, la oxitocina se administra principalmente por vía
intravenosa o intramuscular. Se presenta en soluciones inyectables, típicamente
en ampollas de 5 UI/mL o 10 UI/mL. Estas unidades internacionales (UI) son una
medida estandarizada que indica la potencia biológica de la oxitocina. La
presentación más común es en viales de 1 o 2 mL, que contienen entre 5 y 10 UI
de oxitocina por mL. A continuación, se muestra una imagen de la presentación
de oxitocina inyectable utilizada en hospitales.
B. Indicaciones de cesárea
Indicaciones absolutas:
• Placenta previa total: Ocurre cuando la placenta cubre completamente la
apertura del cuello uterino, lo que impide el paso del bebé a través del canal de
parto.
• Desprendimiento de placenta: La separación prematura de la placenta antes del
nacimiento puede provocar una pérdida significativa de sangre y poner en riesgo
la vida del bebé y la madre.
• Prolapso de cordón umbilical: Si el cordón umbilical sale antes que el bebé,
puede comprimirse durante el parto, comprometiendo el suministro de oxígeno al
feto.
• Ruptura uterina: Es una situación de emergencia en la que la pared del útero se
desgarra, lo que puede causar una hemorragia masiva y comprometer tanto al feto
como a la madre.
Indicaciones relativas:
• Presentación anómala: Bebés en posición de nalgas, de cara o de hombros
pueden aumentar el riesgo de complicaciones durante el parto vaginal, por lo que
se opta por cesárea en muchos casos.
• Macrosomía fetal: Cuando el peso del bebé es excesivamente alto, puede ser
difícil para el bebé pasar a través del canal de parto, lo que justifica una cesárea.
• Cesáreas anteriores: Mujeres que han tenido cesáreas previas tienen mayor
riesgo de complicaciones como la ruptura uterina, lo que puede hacer preferible
una cesárea en embarazos subsecuentes.
Distocia de hombros: Ocurre cuando los hombros del bebé quedan atrapados después
de la salida de la cabeza, lo que puede requerir una cesárea para evitar daño fetal o