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Prevención del Sobrepeso Infantil

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MÓDULO2 2/ /CAPÍTULO

MÓDULO CAPÍTULO33 //// 73


73

3
PREVENCIÓN DEL SOBREPESO
Y LA OBESIDAD EN LOS
PRIMEROS AÑOS DE VIDA
// DRA. JULIETA HERNÁNDEZ*
DRA. VERÓNICA GARRIDO*
Médicas Pediatras especialistas en Nutrición Pediátrica.
Médicas de Planta del Servicio de Nutrición.
Hospital Sor María Ludovica. La Plata. Buenos Aires.

* Conflicto de intereses: ninguno que declarar


74 // PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y LA OBESIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA / J. HERNÁNDEZ, V. GARRIDO

PEDRO, 6 MESES
Nació a las 40 semanas con peso adecuado para la edad gestacional. Es el primer hijo.
Concurre a la consulta con Ivana, su mamá de 22 años. Se alimenta con lactancia materna
exclusiva. Tiene que comenzar con alimentación complementaria. Ivana tiene muchas du-
das y miedos ya que en la familia hay muchos antecedentes de obesidad y diabetes. Usted
examina a Pedro y lo encuentra muy bien, con pautas madurativas acorde a edad.

Tomando en cuenta la preocupación de Ivana,


¿Qué recomendaciones le daría sobre la alimentación complementaria?
MÓDULO 2 / CAPÍTULO 3 // 75

OBJETIVOS
u Definir sobrepeso y obesidad en los primeros años de vida.
u Realizar el diagnóstico a partir de la evaluación antropométrica,
la utilización de indicadores y la realización de la historia clínica detallada.
u Realizar los diagnósticos diferenciales.
u Evaluar en cada paciente los factores de riesgo para sobrepeso y obesidad.
u Prevenir el sobrepeso desde edades tempranas incorporando estrategias
y herramientas específicas en la consulta clínica con niños, niñas y sus
familias.

ESQUEMA DE CONTENIDOS
Prevención del sobrepeso en los primeros años de vida

Diagnósticos
Políticas y acciones Diagnóstico
diferenciales

Antropometría
Factores de riesgo Indicadores
Historia clínica

Anamnesis
Examen físico
Exámenes complementarios

Estrategias de
prevención temprana
Rol del Pediatra
Prevención Herramientas prácticas
para las intervenciones
en el consultorio
76 // PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y LA OBESIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA / J. HERNÁNDEZ, V. GARRIDO

INTRODUCCION

El sobrepeso y la obesidad son enfermedades complejas y se


definen como el exceso de grasa corporal, cuya magnitud y
distribución afectan en forma negativa la salud del individuo.

La Obesidad fue caracterizada como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en
1997. Es multifactorial e involucra aspectos biológicos, psicológicos, sociales y culturales. En el mun-
do se ha convertido en un problema generalizado de la salud pública, ya que ha crecido de manera
alarmante y la importancia central radica en su relación con el desarrollo de enfermedades crónicas
no transmisibles. El principal riesgo asociado es la presencia de alteraciones clínico-metabólicas.

La prevención y el tratamiento del sobrepeso, de la obesidad y las complicaciones pediátricas son


objetivos estratégicos clave para reducir la morbilidad, la mortalidad y los costos esperados para
la atención de adultos obesos. Los niños con mayor vulnerabilidad social, con familias con
obesidad y mayor carga genética con mayor exceso de peso, son quienes tienen más
probabilidad de arrastrar la obesidad desde la infancia hacia la adultez y es en quienes
debemos enfocarnos e intensificar los esfuerzos de tratamiento y prevención.

Trabajos en Argentina mencionan la falta de percepción materna del sobrepeso en niños de jar-
dín de infantes, los profesionales de la salud deberían tener una conducta más agresiva con el fin
de diagnosticar el sobrepeso a una edad más precoz y aconsejar adecuadamente a la familia sobre
los hábitos alimentarios y la actividad física.

En Estados Unidos la prevalencia de sobrepeso y obesidad en menores de 19 años es del 32%. En


el Reino Unido la prevalencia es del 22,2% entre 4 a 5 años y del 33,3% de 10 a 11 años. Si bien
según distintos reportes se ha logrado mantener las cifras prevalencia de sobrepeso y obesidad en
estos países, son también alarmantes la suba de la prevalencia de la obesidad grave (Score Z >+3).

En Latinoamérica, aunque los datos son escasos y limitados, las estadísticas reflejan un aumento
progresivo y preocupante del sobrepeso/obesidad.

4 Brasil pasó del 4,1% en 1974 (6 a 18 años de edad) al 22,1% en el 2005


(7 a 10 años de edad) sumados sobrepeso y obesidad.
4 Costa Rica en el 2003 (7 a 12 años de edad) tenía una prevalencia de sobrepeso
del 34,5% y de obesidad del 26,2%.
4 México pasó del 17,9% de sobrepeso y 9% de obesidad en el 2006 (5 a 11 años
de edad) al 20,2% y 14,6% en 2012 respectivamente, y del 21,3% de sobrepeso
y del 11,9% de obesidad (12 a 19 años de edad) al 21,6% y 13,3%
respectivamente en el mismo período.
MÓDULO 2 / CAPÍTULO 3 // 77

✔ Colombia, según datos de la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional de


2010 y con IMC como parámetro, el 1% sufría obesidad severa en menores de 5
años, el 5,2% obesidad y el 20,2% sobrepeso y en el grupo de 5 a 17 años el 4,1%
eran obesos, el 13,4% tenían sobrepeso y el 17,5% estaban en riesgo de sobrepeso.

En Argentina se estima que casi 1 de cada 3 niños y niñas en


edad escolar padecen sobrepeso u obesidad.

Argentina ocupa el segundo lugar regional en obesidad en menores de 5 años, con cifras cer-
canas al 10%. La prevalencia de la obesidad en la adolescencia se duplicó en sólo cinco años: del
3,2%, en 2007, al 6,1%, en 2012, datos de la Encuesta Mundial de Salud Escolar.

Los datos recabados por el Programa SUMAR (cobertura de prestaciones a embarazadas, niños y
adolescentes hasta 19 años, mujeres y varones hasta los 64 años, sin cobertura social) durante el
año 2016 indican que, entre los niños y adolescentes bajo la cobertura del programa, el 34,5%
tenía sobrepeso y obesidad.

Un estudio realizado por el Programa Nacional de Salud Escolar (PROSANE) en 2019, describe las
variaciones de datos antropométricos en una cohorte retrospectiva de 10.961 niños y niñas que
fueron controlados en 1°grado (2012) y 6° grado (2017) y los resultados indican que el sobrepeso
aumentó 21,1% a 26,6% y la obesidad de 14,5% a 22,7%.

La Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS), nos proporciona información sobre aspectos
relacionados con la nutrición a través de la evaluación de numerosas dimensiones, entre otras: la
frecuencia de consumo de diferentes grupos de alimentos, los hábitos alimentarios de la población
argentina, la ingesta de alimentos y nutrientes a través de un recordatorio de 24 h, y lactancia ma-
terna. También indaga sobre alimentación, los entornos escolares, políticas alimentarias, etiquetado
nutricional, publicidad de alimentos, y sobre actividad física, enfermedad celíaca y vacunas. Aporta
información sobre índices antropométricos (peso y talla) y otras variables objetivas y bioquímicas
para evaluar el estado nutricional de la población, la ingesta de sodio y la función renal.

4 La primera ENNyS 1 fue realizada entre los años 2004 y 2005 en los niños
mayores de 6 meses a 5 años, embarazadas y mujeres en edad fértil.
4 La ENNyS 2 en 2018-2019 fue realizada en niños, niñas y adolescentes (NNyA)
de ambos sexos de 0 a 17 años, y en adultos de 18 años y más.

Los datos que mencionamos a continuación corresponden al último estudio.

La prevalencia de obesidad era del 10,4%, aproximadamente 1 de cada 10 niños y niñas


del país eran obesos, siendo las regiones del Gran Buenos Aires y Pampeana las que presenta-
ban prevalencias por encima del valor nacional. No se observaron diferencias en las prevalencias
78 // PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y LA OBESIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA / J. HERNÁNDEZ, V. GARRIDO

entre sexos y tampoco para los dos grupos de edad (6 a 23 meses y 24 a 72 meses). La prevalen-
cia de sobrepeso en el país era de 31,5% (IC 95% 30,2 – 32,9) y esta proporción no variaba
con la edad. Así aproximadamente 3 de cada 10 niños y niñas tenían sobrepeso.

En los niños de 0 a 5 años, el exceso de peso (incluye sobrepeso y obesidad) alcanza el


13,6%, una cifra elevada si se tiene en cuenta que el exceso de peso esperado para esta edad es
de 2,3%. En los niños menores de 5 años, la proporción de baja talla a nivel nacional es de 7,9%,
siendo de bajo peso 1,7% y de emaciación 1,6%. El 41,1% de los chicos y adolescentes de entre
5 y 17 años tiene sobrepeso y obesidad en Argentina, en una proporción de 20,7% y 20,4% res-
pectivamente, sin diferencias por nivel socioeconómico, y los resultados también muestran 1,4%
de delgadez y 3,7% de baja talla.

Los números confirman que los indicadores de desnutrición


por déficit se mantuvieron estables en el país respecto a
estudios previos, pero el sobrepeso y la obesidad crecieron
significativamente y se constituyen en el principal problema
de malnutrición en el país.

Los niños obesos entre los 9 y los 24 meses, tienen tres veces más probabilidades de mantener
este sobrepeso a los 4 años. Los niños con sobrepeso a los 5 años tienen cuatro veces más proba-
bilidades de desarrollar obesidad antes de los 14 años.

Si bien en las últimas décadas, el enfoque en salud ha cambiado, y el sobrepeso y obesidad han
pasado a ser una de las prioridades, los esfuerzos aún son insuficientes para lograr un des-
censo en la prevalencia de sobrepeso y obesidad.

DIAGNÓSTICO
Para definir sobrepeso y obesidad como la condición en la cual el exceso de tejido adi-
poso afecta de manera adversa la salud y el bienestar, se debe estimar el porcentaje de
grasa corporal, medir este parámetro no es fácil a nivel individual y poblacional. Por la dificultad
planteada se definirá sobrepeso y obesidad con datos antropométricos y se determinaran índices,
es una alternativa no invasiva, de aplicación universal y bajo costo.

Los esfuerzos para obtener información más detallada sobre la composición corporal se han visto
obstaculizada durante mucho tiempo por dos desafíos. En primer lugar, se ha tardado en desa-
rrollar métodos para medir la composición corporal pediátrica. Sólo en la última década, técnicas
como la absorciometría de rayos X de energía dual (DXA), la pletismografía por desplazamiento de
aire, el análisis de impedancia bioeléctrica (BIA) y la dilución de isótopos se vuelven ampliamente
aplicados en la población pediátrica en estudios de investigación. En segundo lugar, aun cuando
MÓDULO 2 / CAPÍTULO 3 // 79

tales técnicas están disponibles, la interpretación se ve gravemente obstaculizada por la falta de


datos de referencia apropiados.

Antropometría
Mediante la antropometría se debe determinar el peso, la talla (longitud corporal y estatura según
la edad), la circunferencia de cintura, perímetro braquial, de cuello y pliegues cutáneos, todos
estos datos suman para el diagnóstico.

Tabla 1. De referencia de cintura mínima de Taylor y colaboradores.


580 niños ambos sexos de 3 a 19 años

NIÑAS NIÑOS

Masa grasa Masa grasa

Edad1 n Tronco2 Circunferencia n Tronco2 Circunferencia


años Cintura mínima
3
Cintura mínima3

kg cm kg cm
3 3 0,94 50,3 5 0,93 53,1
4 10 1,29 53,3 10 1,21 55,6
5 14 1,75 56,3 17 1,56 58,0
6 11 2,32 59,2 17 1,97 60,4
7 12 3,03 62,0 21 2,46 62,9
8 11 3,88 64,7 15 3,02 65,3
9 28 4,87 67,3 13 3,64 67,7
10 14 5,99 69,6 17 4,34 70,1
11 18 7,24 71,8 25 5,08 72,4
12 15 8,59 73,8 25 5,86 74,7
13 29 9,99 75,6 36 6,65 76,9
14 25 11,40 77,0 22 7,43 79,0
15 23 12,76 78,3 27 8,18 81,1
16 26 14,02 79,1 19 8,86 83,1
17 17 15,10 79,8 14 9,45 84,9
18 11 15,97 80,1 6 9,92 86,7
19 11 16,57 80,1 13 10,25 88,4

1 Los puntos de corte están calculados en el punto medio de la edad (ejemplo: 8,5 a para 8 años).
2 Puntaje Z 1 cada edad y sexo. 3 Mejor punto de corte (percentilo 80mo).
Fuente: Taylor RW, Jones IE, Williams SM, Goulding A. Am J Clin Nutr 2000;72(2):490-95.
80 // PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y LA OBESIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA / J. HERNÁNDEZ, V. GARRIDO

Perímetro de cuello (PC). Se asocia a marcadores doblemente-indirectos de masa grasa total y


central en niños y adolescentes. En adultos, no hay duda de que el PC es un marcador valido para
medir adiposidad total y central. Se requieren más estudios que analicen la asociación de PC y
adiposidad en niños y adolescentes.

Circunferencia de cintura (CC). Es un método sencillo, económico y reproducible para valorar la


distribución del tejido adiposo abdominal subcutáneo y del tejido adiposo abdominal visceral. Las me-
diciones de la CC siempre se referencian a la edad. Se puede medir en cuatro sitios diferentes: borde
superior de cresta ilíaca, punto medio entre cresta ilíaca y décima costilla, usar el ombligo como punto
de referencia y la cintura mínima. No hay consenso en cuanto al lugar de medición, pero todos corre-
lacionan esta medida con el aumento de grasa intraabdominal. El tejido adiposo visceral se relaciona
con el riesgo metabólico y cardiovascular. Medir siempre en el mismo sitio para seguir la evolución,
registrar valor y sitio donde se midió y usar la tabla de referencia correspondiente al sitio de medición.

Tabla 2. De referencia de cintura suprailíaca de Fernández y colaboradores

Varones Mujeres

Precentilo 10º 25º 50º 75º 90º 10º 25º 50º 75º 90º
Edad
años
2 43,2 45,0 47,1 48,8 50,8 43,8 45,0 47,1 49,5 52,2
3 44,9 46,9 49,1 51,3 54,2 45,4 46,7 49,1 51,9 55,3
4 46,6 48,7 51,1 53,9 57,6 46,9 48,4 51,1 54,3 58,3
5 48,4 50,6 53,2 56,4 61,0 48,5 50,1 53,0 56,7 61,4
6 50,1 52,4 55,2 59,0 64,4 50,1 51,8 55,0 59,1 64,4
7 51,8 54,3 57,2 61,5 67,8 51,6 53,3 56,9 61,5 67,5
8 53,5 56,1 59,3 64,1 71,2 53,2 55,2 58,9 63,9 70,5
9 55,3 58,0 61,3 66,6 74,6 54,8 56,9 60,8 66,3 73,6
10 57,0 59,8 63,3 69,2 78,0 56,3 58,6 62,8 68,7 76,6
11 58,7 61,7 65,4 71,7 81,4 57,9 60,3 64,8 71,1 79,7
12 60,5 63,5 67,4 74,3 84,8 59,5 62,0 66,7 73,5 82,7
13 62,2 65,4 69,5 76,8 88,2 61,0 63,7 68,7 75,9 85,8
14 63,9 67,2 71,5 79,4 91,6 62,6 65,4 70,6 78,3 88,8
15 65,6 69,1 73,5 81,9 95.0 64,2 67,1 72,6 80,7 91,9
16 67,4 70,9 75,6 84,5 98,4 65,7 68,8 74,6 83,1 94,9
17 69,1 72,8 77,6 87,0 101,8 67,3 70,5 76,5 85,5 98,0
18 70,8 74,6 79,6 89,6 105,2 68,9 72,2 78,5 87,9 101,0
Se utilizaron datos del NHANES III: muestra nacional representativa de 9.713 niños y jóvenes afroamericanos, europeo-americanos y
méxico-americanos entre 2 a 18 años.
Fuente: Fernández JR, Redden DT, Pietrobelli A, Allison DB. J Pediatr 2004; 145:439-44.
MÓDULO 2 / CAPÍTULO 3 // 81

La CC debe medirse con el individuo de pie, en posición a anatómica, con ambos brazos a los
costados del cuerpo, al final de la espiración. Sugerimos:

4 Tablas de Taylor y col. cintura mínima, el punto mínimo de medición entre


cresta ilíaca y borde costal. Punto de corte ≥ percentil 90.
4 Tablas de Fernández y col. cintura supra ilíaca. Cintura medida en el borde
superior de la cresta ilíaca, en percentilos.

Estas mediciones deben ser integradas al resto de la información para evaluar el estado nutricional.

Pliegues Cutáneos. Los pliegues cutáneos también son una herramienta de medición de la masa
grasa en niños. El estudio multicéntrico de la OMS publicó valores normales de pliegues tricipitales
y sub-escapulares para niños y niñas entre 3 meses y 5 años de edad. Para niños entre 0 y 19 años
de edad, se disponen también de las gráficas de percentiles de pliegues tricipital y sub-escapular
de Tanner (1975). Consultar libro verde de SAP.

Indicadores

Índice de masa corporal (IMC) se calcula como peso (en kg)/Talla2 (en m), se lo utiliza para
pesquisa, el diagnóstico y el seguimiento de sobrepeso y obesidad porque se correlaciona con el
grado de adiposidad.

En la infancia y adolescencia los valores varían según la edad y sexo, y se siguen estudiando. Se
utilizan como referencia los valores límites según OMS (tabla 3). Contamos en nuestro país,
también, con las gráficas de referencia publicadas en el libro verde 2021 donde sobrepeso
de 0 a 5 años se define como IMC entre percentilo 85 y P 97 y obesidad mayor de 97 y en niños
de 5 a 19 años, sobrepeso en P 85 a P 97 y obesidad mayor a P 97.

Estudios recientes demostraron que el IMC/E aún en lactantes es mejor predictor de sobrepeso y
obesidad severa en niños que el peso para la talla. En los controles en salud de los lactantes se debe
continuar el seguimiento longitudinal a través de las curvas del peso y de talla y evaluar el IMC/E.

En niños con estado nutricional normal un cambio de 2


puntos en el IMC en un año podría reflejar el aumento
rápido del porcentaje de la grasa corporal.

El puntaje Z (PZ) define la distancia a la que se encuentra un individuo determinado del centro de
la distribución normal en unidades estandarizadas, llamadas PZ. Permite cuantificar la gravedad.
Se determina el puntaje Z para, peso para la edad, longitud/talla para la edad, peso para la longi-
tud/talla e IMC. (Fuente: software OMS Anthro). Ver gráficos de IMC en Anexo 1.
82 // PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y LA OBESIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA / J. HERNÁNDEZ, V. GARRIDO

Tabla 3. Diagnóstico de sobrepeso y obesidad de acuerdo a grupos de edad,


expresado en puntajes z y percentilos - Según OMS

EDAD SOBREPESO OBESIDAD

0 a 59 meses IMC/E: PZ ≥+2 y PZ <+3 IMC/E: PZ ≥+3


(< 5 años) IMC/E: Pc ≥ 97 y < Pc 99 IMC/E: Pc ≥ 99

5 a 19 años IMC/E: PZ ≥+1 y PZ <+2 IMC/E: PZ ≥+2


IMC/E: Pc ≥ 85 y < Pc 97 IMC/E: Pc ≥ 97

Fuente: software OMS Anthro.

Se debe tener en cuenta el rebote adipocitario que corresponde al segundo incremento en la


curva del IMC, ocurre normalmente entre los 5 y 7 años. Un rebote adipocitario temprano (edad
media 3,2 años) se asocia con un incremento en el riesgo de obesidad reflejando un crecimiento
acelerado. La edad del rebote adipocitario es un predictor de masa grasa en la adultez.

El IMC debe ser complementado e interpretado con otros datos: la anamnesis completa, ca-
racterísticas de alimentación, historia de la conducta alimentaria, el examen físico y los exámenes
complementarios. También son importantes los datos sobre antecedentes familiares de enferme-
dades crónicas no transmisibles y ambientales.

Otros indicadores antropométricos: medición de la grasa corporal. Se puede cuantificar a través de:

4 Bioimpedanciometría eléctrica: su correlación con el porcentaje de grasa es débil


ya que mide fundamentalmente masa magra. Se usa en la evaluación clínica ya
que no es invasiva, y es barata, simple y rápida.
4 Rayos X de absorciometría dual (dual energy Xray absorptiometry; DEXA, por sus
siglas en inglés), sobre-estiman el porcentaje de la grasa total, con variaciones en
los resultados según los modelos, las velocidades de los escáneres, los algoritmos
del software y las marcas de los instrumentos. No se utilizan en la práctica clínica.

Historia clínica
Anamnesis
Antecedentes perinatales Peso materno previo al embarazo y aumento de peso y
y del primer año de vida complicaciones. Presencia de Tabaquismo. Peso al nacer y edad
gestacional. Lactancia (presencia, exclusiva y duración).
Momento de incorporación de mamadera y duración.
Incorporación de semisólidos: edad, y calidad de los alimentos.
Antecedentes patológicos Alteraciones del crecimiento y desarrollo, desarrollo puberal.
Lesiones hipotalámicas: tumores (craneofaringioma), post
MÓDULO 2 / CAPÍTULO 3 // 83

infecciosas (meningitis, encefalitis), trauma y cirugía del sistema


nervioso central. Determinar el momento (edad) de rebote
adipositario si es temprano o no, para evaluar riesgos.

Ingesta de medicamentos Por ejemplo, antidepresivos tricíclicos, antipsicóticos,


anticonvulsivantes, corticoides.

Anamnesis alimentaria Evaluar frecuencia de consumo, cantidad de comidas por


ingesta, por porciones de grupos de alimentos, que le
corresponden para la edad y el sexo.

Evaluación de la actividad Libre y/o estructurada, diaria o semanal, duración e intensidad.


física Evaluar también el nivel de sedentarismo, uso de pantallas
(televisor, videojuegos, computadora, celular).
Lo recomendando es menos de 2 horas/día.

Aspectos psicosociales Indiferencia, insatisfacción con su cuerpo, depresión, ansiedad


o problemas en la interacción social (discriminación, bullying).

Identificar situaciones Mudanzas, cambios de escuela, separación de los padres,


especiales muerte de un ser querido, que pueden actuar como factores
desencadenantes y producir modificaciones en la conducta
alimentaria y/o en los hábitos de actividad física.

Examen físico
4 Frecuencia cardíaca y tensión arterial, interpretada según las tablas para la
edad, sexo y talla. Se considera elevada cuando es igual o mayor al percentil 95
evaluado en tres oportunidades.
4 Evaluar presencia de hipertrofia amigdalina para descartar causa de ronquido
y síndrome de apnea obstructiva. Ante antecedentes de cefalea o visión borrosa,
realizar fondo de ojo, pensando en complicación de pseudotumor.
4 Evaluar la distribución de la grasa central (abdominal), periférica, mixta y en el
cuello.
4 Piel, detectar la presencia de acantosis nigricans, engrosamiento y oscurecimiento
en superficie dorsal del cuello, axilas y pliegues. Hirsutismo. Estrías nacaradas o
rojizas que acompañan el síndrome de Cushing, acné, palidez y xantelasma
(evaluar la presencia de dislipidemia).
4 Abdomen, descartar hepatomegalia por esteatohepatitis no alcohólica.
4 Desarrollo puberal, ver estadios de Tanner. La ginecomastia en los varones
puede ser debido a que el tejido adiposo causaría el aparente desarrollo o podría
ser por la conversión local de precursores estrogénicos a estrógenos.
4 Osteoarticular, se deben evaluar la columna, caderas, rodillas y tobillos, ver las
limitaciones del movimiento y/o presencia de dolor.
4 Tiroides, evaluar el tamaño.
84 // PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y LA OBESIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA / J. HERNÁNDEZ, V. GARRIDO

Exámenes complementarios
Se deben solicitar en pacientes con sobrepeso que presenten factores de riesgo o complicaciones
médicas y a todos aquellos con obesidad.

✔ Laboratorio: glucemia, insulina basal, hemograma, ácido úrico, colesterol total,


triglicéridos, lipoproteínas de alta densidad HDL (high density lipoprotein, por sus
siglas en inglés), lipoproteínas de baja densidad LDL (low density lipoprotein, por
sus siglas en inglés) hepatograma, urea, creatinina.
✔ Estudios por imágenes: edad ósea y TSH (Thyroid-Stimulating Hormone) en talla
alta o baja. Radiografía de cavum, ante la presencia de ronquidos y apneas.
Ecografía abdominal para evaluar esteatosis hepática.

Con la información recabada de la historia clínica, se podrá


efectuar el diagnostico etiopatogénico de sobrepeso/obesidad
y detectar la presencia de complicaciones médicas,
psicológicas y sociales.

El sobrepeso y la obesidad infantil cuentan con una base genética, con mayor o menor impreg-
nación sobre la predisposición a desarrollar obesidad, y son los escenarios medioambientales des-
favorables (obesogénicos) los que impactarán finalmente en el balance energético en el 95-97 %
de los casos de los niños y adolescentes, solo en un 3-5% de los casos la obesidad es secundaria.

Se deben evaluar con precisión los antecedentes en la historia clínica, y signos y síntomas
peculiares como:
1. Aparición de obesidad antes de los 5 años y/o progresión rápida, especialmente
en asociación con indicios que sugieran causas secundarias (es decir, formas genéticas).
2. Ganancia de peso continua y/o rápida asociada con velocidad de altura reducida
o baja estatura.
3. Retraso en el desarrollo cognitivo.
4. Rasgos dismórficos.
5. Uso de fármacos que inducen hiperfagia (es decir, corticosteroides, valproato de
sodio, risperidona, fenotiazinas, ciprohepatadina).
MÓDULO 2 / CAPÍTULO 3 // 85

DIAGNÓSTICOS DIFERENCIALES
Es importante poder diferenciar la obesidad primaria de la secundaria, para realizar un correcto
acompañamiento al individuo y familia.

Tabla 4. Diagnóstico diferencial en pacientes obesos

Obesidad primaria o multifactorial Obesidad secundaria

Producidas por: Síndromes genéticos:


- Factores genéticos - Prader Willi
- Factores ambientales: actividad física - Cohen
disminuida, Ingesta de calidad y cantidad - Turner,Carpenter
inadecuada, problemas psicosociales - Alström-Hallgren
- Laurence-Moon-Biedl

Lesiones hipotalámicas: tumorales,


pos infecciosas y trauma

Enfermedades endocrinológicas:
insulinoma, poliquistosis ovárica,
deficiencia GH, síndrome de
Cushing, pseudohipoparatiroidismo

4 Síndrome de Prader-Willi: obesidad, hipotonía y trastornos de la alimentación en


la lactancia. Hiperfagia en la niñez y adolescencia, retraso madurativo, retraso
mental, baja talla, hipogonadismo, manos y pies pequeños y estrabismo.
4 El síndrome de Cohen: se caracteriza por retraso del desarrollo, obesidad troncal,
discapacidad intelectual, microcefalia, rostro distintivo, hipotonía, neutropenia con
infecciones recurrentes y úlceras aftosas, y una disposición alegre y aumento de la
movilidad de las articulaciones. Son comunes también la miopía y la distrofia
retinocoroidea progresiva.
4 Síndrome de Turner: baja talla, tendencia a la obesidad, disgenesia ovárica, tórax
ancho con mamilas muy separadas, orejas prominentes, maxilar angosto y
mandíbula pequeña, implantación baja del cabello, cuello en esfinge, anomalías en
los codos, rodillas, uñas y en los pies, anomalías renales e hipoacusia.
4 Síndrome de Carpenter: obesidad, braquicefalia con craneosinostosis, facies
peculiar con desplazamiento lateral de los ángulos internos y exoftalmía, puente
nasal aplanado, implantación baja de las orejas, retrognatismo y paladar ojival,
braquidactilia de manos con clinodactilia y sindactilia parcial, polidactilia pre axial
de los pies con sindactilia.
4 Síndrome de Alström-Hallgren: autosómico recesivo. Obesidad, degeneración
86 // PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y LA OBESIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA / J. HERNÁNDEZ, V. GARRIDO

retiniana con ambliopía en la niñez, sordera neurosensorial, diabetes mellitus,


hipogonadismo en los varones y nefropatía progresiva en los adultos.
4 Síndrome de Laurence-Moon-Biedl: autosómico recesivo, obesidad del tronco,
distrofia retiniana, retinitis pigmentosa con disminución progresiva de agudeza
visual, retraso mental, hipogenitalismo, anomalías digitales (polidactilia, sindactilia
o ambas) y nefropatías.
4 Disfunción hipotalámica (por tumor, traumatismo o inflamación): la
hiperinsulinemia y la hiperfagia pueden estar acompañadas de cefalea, edema de
papila, trastornos en la visión, amenorrea o impotencia sexual, diabetes insípida,
hipotiroidismo, insuficiencia suprarrenal, somnolencia, desregulación o no
regulación adecuada de la temperatura, convulsiones y coma.
4 Hipotiroidismo: baja talla, maduración sexual retardada, retraso en el cierre
epifisario, letargo, intolerancia al frío, voz gruesa, menorragia, disminución del
apetito, piel seca, dolores musculares, hiporreflexia, cara con pérdida progresiva de
la expresión, faneras frágiles, lengua grande, tumefacción periorbitaria, piel pálida,
fría y áspera, bocio.
4 Síndrome de Cushing: obesidad del tronco, hipertensión, intolerancia a la glucosa,
hirsutismo, oligomenorrea o amenorrea, plétora, facies de luna llena, giba, estrías,
equimosis, tendencia a la fatiga, debilidad y cambios en la personalidad.
4 Deficiencia de la hormona de crecimiento (growth hormone; GH, por sus siglas
en inglés): baja talla, obesidad leve o moderada.
4 Hiperinsulinemia (por tumor pancreático secretor de insulina, por hipersecreción
de células pancreáticas beta o por lesión hipotalámica): obesidad progresiva por
hiperfagia, talla normal o excesiva y signos o síntomas de hipoglucemia.
4 Seudohipoparatiroidismo tipo I: baja talla, facies redonda, metatarsianos y
metacarpianos cortos, calcificaciones subcutáneas, retraso mental moderado,
cataratas, piel áspera y seca, cabellos y uñas frágiles, hipocalcemia e hiperfosfatemia.

Las formas monogénicas, aunque poco comunes, son sin embargo las causas más frecuentes de
obesidad de inicio temprano en comparación con las formas endócrinas y sindrómicas y se deben
a circuitos de saciedad del hambre desregulados. Ciertas formas monogénicas se caracterizan por
una estatura alta o normal. La sospecha de formas sindrómicas o monogénicas se confirma me-
diante investigaciones genéticas.

FACTORES DE RIESGO
4 Factores genéticos.
4 Factores epigenéticos.
4 Los primeros 1000 días.
4 Ganancia de peso durante el embarazo.
4 Alimentación temprana – Lactancia materna y alimentación complementaria.
MÓDULO 2 / CAPÍTULO 3 // 87

4 Obesidad de los padres.


4 Microbiota.
4 Determinantes medioambientales: el consumo de bebidas con agregados de
azúcar o alimentos densos energéticamente. La restricción alimentaria. Las madres
restrictivas. El estilo parental. Comensalidad.
4 Actividad física.
4 Escolaridad.
4 Sueño.

Factores genéticos: como venimos mencionando, la obesidad en la infancia surge como un com-
plejo fenotipo, modulado por las interacciones de genes y ambiente que ocurren en periodos de
vida permisivos para la programación de la obesidad. Los componentes genéticos contribuyen en
un 40 a 70% a la variación interindividual en la obesidad común. Abarcan la pequeña contribu-
ción de múltiples únicos polimorfismos genéticos, por eso se la considera poligénica (a diferencia
de las raras formas monogénicas en las que se encuentra afectado un único gen). Los estudios
de asociación genómica (GWAS) han identificado numerosos genes asociados a fenotipos con
afectación de la adiposidad, la evidencia más robusta es para las variantes loci FTO y el MC4R-por
citar algunos-. Sin embargo, cada uno de estos alelos explica solo una porción muy pequeña de la
variabilidad interindividual en el IMC.

Factores epigenéticos: la expresión de los genes puede alterarse por factores ambientales y
modificar el fenotipo de un individuo a través de modificaciones genéticas. Es decir que sucede
una modificación transcripcional. Diversos estudios animales han mostrado que los individuos
genéticamente idénticos expuestos durante la vida intrauterina a dietas maternas diferentes pre-
sentan fenotipos distintos. Los ratones expuestos a dietas maternas ricos en colina, ácido fólico y
B12, presentan fenotipos magros. En cambio, los que tienen dietas ricas en grasa se asocian con
alteración de la expresión de genes relacionados con el metabolismo de las grasas, la glucosa y el
apetito de las crías.

Los primeros 1000 días: (hipótesis del epidemiólogo Inglés David Baker) desde la concepción
hasta los 2 años, es un periodo que representa una ventana de oportunidad única para el creci-
miento físico, la programación metabólica, el neurodesarrollo y la maduración inmunológica. Tam-
bién es una ventana crítica, con potenciales consecuencias desfavorables en el niño y en las ge-
neraciones futuras. Una nutrición óptima durante este periodo es clave para la salud a lo largo de
la vida, por lo cual ofrecen una oportunidad única para contribuir a la prevención de la obesidad.
El crecimiento y desarrollo de un individuo está determinado desde la etapa embrionaria por su
genética y los factores ambientales con los que interactúa. Los riesgos para la salud infantil y adul-
ta pueden programarse durante las etapas fetal-neonatales y esta programación metabólica pre-
coz puede llevar al desarrollo posterior de enfermedades como la obesidad y otras enfermedades
no transmisibles (ENT) asociadas, conocida como “programación de desarrollo”.
Se han definido tres hipótesis claves:
1. In útero mediada por el combustible, sugiere que la exposición intrauterina a un
exceso de combustibles, especialmente glucosa, causa cambios permanentes en
88 // PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y LA OBESIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA / J. HERNÁNDEZ, V. GARRIDO

el feto que conducen a la obesidad en la vida postnatal.


2. La hipótesis del aumento de peso postnatal acelerado propone una asociación
entre el aumento de peso rápido en la infancia y un mayor riesgo de obesidad
posterior y resultados adversos.
3. La hipótesis del disbalance o desajuste sugiere que experimentar un “desajuste”
en el desarrollo entre un entorno infantil perinatal subóptimo y un ambiente
obesogénico infantil está relacionado con una predisposición particular a la
obesidad y las comorbilidades correspondientes.

Los mecanismos que determinan que la nutrición temprana pueda causar la programación de la
obesidad están en investigación, pero podrían estar asociados con el desarrollo alterado de órga-
nos, estructura o alteraciones persistentes a nivel celular.

Algunos mecanismos potenciales incluyen:

4 Memoria epigenética: modificación transcripcional.


4 Inducción de una estructura de órgano alterada (vascularización, inervación y
yuxtaposición), por ejemplo, menor número de nefronas que puede influir en el
riesgo de hipertensión; arquitectura hepática alterada durante la organogénesis
que puede modificar de manera permanente el metabolismo.
4 Alteración del número de células (hiperplasia e hipertrofia).
4 Selección clonal (crecimiento desproporcionado de células que proliferan
rápidamente en condiciones metabólicas específicas).
4 Diferenciación metabólica, por ejemplo, cambios hepatocelulares asociado con
una mayor actividad metabólica.

Ganancia de peso durante el embarazo: la nutrición adecuada de la madre en período de


embarazo y lactancia es muy importante en la programación fetal, afectando directamente al
crecimiento y desarrollo del feto y del niño en su primera infancia.

El creciente número de mujeres con sobrepeso y obesidad al iniciar la gestación tiene una fuerte expre-
sión en la actual epidemia de obesidad, que lleva a tener hijos con mayor peso y masa grasa superior a
la del promedio, pero también con riesgo de tener prematuros o recién nacidos pequeños para la edad
gestacional. Ambas situaciones se asocian con sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes.

El estudio de Hawkins y colaboradores encontró que los hijos de madres con sobrepeso previo al
embarazo tenían 1,37 veces más probabilidad de tener sobrepeso a los 3 años que los hijos de
padres con peso normal.

También la mayor ganancia de peso y el tabaquismo durante el embarazo se relacionó con mayor
riesgo de sobrepeso infantil. Las mujeres con sobrepeso u obesidad que planean quedar embara-
zadas deberían reducir su peso antes de la concepción.

Alimentación temprana - Lactancia materna: para el niño, la leche materna es el alimento por
excelencia ya que contiene componentes biológicamente activos con efectos beneficiosos para la
MÓDULO 2 / CAPÍTULO 3 // 89

salud y contribuye en el proceso de colonización intestinal del lactante, al favorecer tanto el equili-
brio de la microbiota intestinal como el desarrollo de un sistema inmune y metabólico saludable. El
tipo de lactancia, la duración y el momento de la introducción de la alimentación complementaria
son factores cruciales con efectos sobre el crecimiento, el neurodesarrollo y la preferencia hacia
ciertos tipos de alimentos, modulando los hábitos alimentarios futuros. La variedad de sabores
que la madre ingiere se transmite al líquido amniótico y a la leche humana, lo que genera
experiencias innatas a los sabores básicos con impacto en el desarrollo de los sentidos
que interactúan en la vida temprana y que tendrán sus efectos a largo plazo.

Si bien hay evidencia que puede encontrarse contradictoria, existe un consenso generalizado sobre la
valoración de la lactancia materna como factor protector. Se asume una reducción del 20-30% de las
posibilidades de padecer sobrepeso y obesidad en niños amamantados. El efecto protector se basa
en dos aspectos fisiológicos: la autorregulación de la ingesta por señales interoceptivas de hambre
y saciedad y, la experiencia de sabores intrauterinos. Weyermann y col encontraron una disminución
significativa en las probabilidades de sobrepeso a los 2 años cuando los niños fueron amamantados
durante más de 6 meses, en comparación con los que fueron amamantados menos de 3 meses.

La ausencia o interrupción de la lactancia materna exclusiva


antes de los 6 meses es un factor de riesgo para el desarrollo
de sobrepeso/obesidad.

Alimentación complementaria: estudios longitudinales demuestran que las experiencias tem-


pranas en relación con el gusto y los alimentos dejan improntas fundamentales en la alimenta-
ción, ya que construyen las bases de los hábitos alimentarios. Sin embargo, se considera que la
alimentación sólida antes de los 6 meses de vida sería un factor de riesgo de sobrepeso. Huh y col.
hallaron que los lactantes alimentados con fórmula recibieron alimentos sólidos antes de los 4 me-
ses fueron 6,3 veces más propensos a tener sobrepeso a los 3 años en comparación con lactantes
que lo recibieron a los 4 y 5 meses. Sin embargo, esta relación no fue significativa en los bebés
alimentados con lactancia materna.

La mayor ganancia de peso durante el primer año de vida, sobre todo en aquellos niños
con menor peso al nacer, es un factor de riesgo para obesidad futura. Girard y Dubois de-
mostraron que los niños en el quintil más alto de aumento de peso mensual, desde el nacimiento a
los 5 meses de edad comparado con los del quintil más bajo de aumento de peso mensual, fueron
3,9 veces más propensos a tener sobrepeso a los 4-5 años.

Obesidad de los padres: la obesidad parental es un fuerte predictor de la obesidad en la adultez,


en especial en menores de 10 años. El riesgo es mayor cuanto menor es la edad del niño y es aún
mayor si ambos padres tienen obesidad. En niños de 3 a 5 años el riesgo de obesidad en la
adultez se triplica si uno de los padres tiene obesidad. Además, existe evidencia de parte de
90 // PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y LA OBESIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA / J. HERNÁNDEZ, V. GARRIDO

estudios de comportamiento alimentario que sugieren que, si uno o ambos padres tienen obesidad,
el riesgo de episodios de descontrol alimentario en sus hijos es superior durante la adolescencia.

Microbiota: la microbiota desempeña un rol fundamental en la función y el desarrollo del sistema


inmune. Las interacciones entre el hospedador y su microbiota se consideran factores potenciales
en la programación temprana de las funciones intestinales. Existen diferentes mecanismos que
mencionan la participación de la microbiota y la relacionan con la obesidad y su fisiopatología:

4 Por la repercusión en la absorción de nutrientes el metabolismo y el aumento de peso.


4 Participando en eventos como la disbiosis y disfunción de la barrera intestinal.
4 Translocación bacteriana.
4 Inflamación por activación entre microorganismos y receptores que activan la
cascada inflamatoria.
4 Estrés oxidativo.
4 Formación de metabolitos activos como el etanol.

Numerosos trabajos publicados sugieren que la microbiota, y más concretamente sus variaciones
en la composición y diversidad, desempeñan un papel importante en el desarrollo de trastornos
metabólicos, especialmente diabetes y obesidad. La composición de la microbiota tendría varia-
ciones respecto al peso en niños con sobrepeso y obesidad a temprana edad, ese desequilibrio en
relación con las proporciones de Firmicutes y Bacteroidetes es uno de los rasgos más notificados
en la obesidad, con reducciones de Bifidobacterium y aumento de algunas especies de Lactoba-
cillus. Existen numerosos estudios que reportan diferencias significativas en el microbioma entre
niños obesos y saludables. La microbiota regula la inmunidad innata y adaptativa e influirá en la
inflamación crónica asociada a la obesidad, al metabolismo de los hidratos de carbono, gasto me-
tabólico, y la resistencia a la insulina. Ante la problemática mundial del sobrepeso y la obesidad en
adultos y niños, es de importancia científica que los expertos hayan dirigido sus investigaciones al
papel que tiene en la obesidad y sus comorbilidades.

Determinantes medioambientales: el consumo de bebidas con agregados de azúcar o


alimentos densos energéticamente generan preferencia temprana por exposición repetida y
aprendizaje. El bajo consumo de verduras y frutas se debe a factores internos que influyen en su
aceptación (neofobia), pero existen además factores extrínsecos que pueden ayudar o perjudicar
en su aceptación, como las prácticas paternas de ofrecimiento o consumo.

La restricción alimentaria puede promover obesidad por alterar el registro de hambre-saciedad,


por desinhibición de la ingesta y por restricción autoimpuesta en la adultez por evocación, un com-
ponente afectivo asociado a la expectativa de restricción impuesta por los padres que llevará al so-
breconsumo. Se observa que la mayor adiposidad del hijo se asocia a mayor restricción ejercida por
los padres, que se vincula con dificultades con la propia moderación y el manejo del propio peso.

Las madres restrictivas se asocian con hijas con mayor adiposidad, mientras que modelos positivos
en relación a la ingesta de frutas y verduras y al desarrollo de actividad física producen el efecto
opuesto. Cuando la percepción parental del sobrepeso del hijo es menor a lo real, aumenta el
MÓDULO 2 / CAPÍTULO 3 // 91

riesgo de ganancia rápida de peso en los primeros años de vida y obesidad en edad preescolar.
Además, es importante tener en cuenta el estilo parental (es decir el modo de ejercer la pater-
nidad/maternidad). El estilo parental es una influencia muy importante en el contexto primario
emocional en el que se ejerce la educación. Determina una estructura en el niño que influirá en el
modo de desarrollarse en sus actividades y en su conducta alimentaria. Es en la familia donde se
aprende a comer, a regular la saciedad, a relacionarse con los alimentos y el movimiento. También
se adquiere un modo determinado de afrontamiento de las emociones; todo esto impacta en el
riesgo de tener sobrepeso (SP) y obesidad (OB).

Ese estilo va a depender de muchos factores: la personalidad de los padres, experiencias de vida,
educación, habilidades para resolver problemas, temperamento del niño, medio cultural - social; y
un dato interesante es que tiende a mantenerse estable en el tiempo.

Baumrind, Maccoby y Martin, clasifican a los estilos parentales, en 4 grupos:

1. Democrático: respeto por opciones. Reglas claras.


2. Autoritario: estricta disciplina.
3. Permisivo: indulgente, sin disciplina. Reglas ambiguas.
4. Indiferente: emocionalmente no involucrado, no establece reglas.

Se clasificaron en función del tipo de respuesta de los padres hacia los hijos, es decir si existe la
sensibilidad y compromiso emocional a través del afecto y la contención. También en función de
las expectativas de autocontrol o demanda de los padres sobre sus hijos: si hay presión, control-su-
pervisión, reglas, límites, disciplina. Los chicos con padres autoritarios, permisivos o indiferentes
poseen mayor riesgo de sobrepeso que los que tienen padres democráticos.

Los padres democráticos serán los que decidan QUÉ, y


CUÁNDO se come, y sus hijos CUÁNTO comer, respetando
así la autorregulación.

Se considera que el entorno alimentario en la actualidad se caracteriza por un aumento en la


oferta y accesibilidad de alimentos de alta densidad energética y baja calidad nutricional con un
elevado contenido de sal, azúcares y grasas, un aumento en el consumo de bebidas azucaradas
y de alimentos ultraprocesados. Este aumento en el consumo de alimentos no saludables por di-
ferentes motivos ha reemplazado el consumo de alimentos frescos como frutas, verduras, granos
integrales, lo que constituye un factor de riesgo para el desarrollo de la obesidad.

Es importante destacar como hábito saludable la comensalidad donde se establecen, en cada


comida las relaciones que sostienen a la familia y a la sociedad. Desde hace algunas décadas se
ha constituido en uno de los conceptos principales de la antropología alimentaria, ya que permite
abarcar a la alimentación en su dimensión social y cultural.
92 // PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y LA OBESIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA / J. HERNÁNDEZ, V. GARRIDO

Aprender a comer, a regular la saciedad, a relacionarse con los


alimentos y con el movimiento en la familia, impactará en el
riesgo de tener sobrepeso.

Actividad física: la actividad física hace referencia a todo movimiento, incluso durante el tiempo
de ocio, para desplazarse a determinados lugares y desde ellos, o como parte del trabajo de una
persona. La OMS define la actividad física como cualquier movimiento corporal producido por los
músculos esqueléticos, con el consiguiente consumo de energía.

La actividad física regular ayuda a prevenir y controlar enfermedades no transmisibles, es im-


portante para mantener un peso saludable a cualquier edad, ya que aumenta el metabolismo,
produce adaptaciones plásticas y gasto energético, incrementando el número de calorías que el
cuerpo utiliza.

Se debe tener en cuenta según las edades la cantidad de horas de pantalla, el tiempo de juego, la
actividad física que realiza el niño/a y la intensidad, las horas de descanso y los horarios de dormir.
La actividad aeróbica o actividad de resistencia, mejora la función cardiorrespiratoria.

Escolaridad: la escuela como ambiente donde los niños pasan varias horas puede constituir un
ambiente promotor o protector, según la oferta que se le dé al niño, según la presencia de kiosco
y comedor con la oferta de alimentos saludables. Educadores que promuevan la alimentación
saludable.

Sueño: una menor duración en el tiempo de sueño puede ser un factor de riesgo para obesidad,
diabetes tipo 2, enfermedad coronaria, hipertensión arterial, probablemente se debe a que la falta
de sueño condiciona mayor ingesta calórica, y menor actividad física.

PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y OBESIDAD EN


NIÑOS PEQUEÑOS

El abordaje ideal del sobrepeso y obesidad es la


PREVENCION, que puede iniciarse desde la etapa
preconcepcional.

Para lograr detener el avance de esta epidemia es necesario un compromiso político sostenido y la
colaboración de las partes interesadas, tanto públicas como privadas, para la creación de entornos
saludables y lograr cambios de hábitos sostenidos. Es una prioridad de salud pública donde en un
MÓDULO 2 / CAPÍTULO 3 // 93

contexto ideal, los científicos, el gobierno y la industria deberían trabajar aportando soluciones
desde su lugar. Es necesario un equipo y tiempo.

El objetivo principal es promover un estilo de vida que incluya una alimentación saluda-
ble y variada y un patrón de actividad física regular para todo el grupo familiar.

La prevención realizada por el pediatra va a contribuir a evitar el arrastre a la obesidad del adulto.
El pediatra tiene un papel fundamental en la atención y prevención primaria. Es funda-
mental tener en cuenta todas las poblaciones de riesgo y los grupos vulnerables, detectar tempra-
namente los factores de riesgo y actuar sobre ellos.

El inicio de la prevención es el cuidado de la alimentación materna, en cantidad y calidad,


previo y durante el embarazo y obtener un peso apropiado al concebir, con una ganancia de peso
adecuada durante el. Luego intervenir sobre el microambiente familiar es fundamental.

La evidencia sugiere que el peso a los 5 años es un buen indicador de la salud futura de un
niño y que la obesidad durante la infancia aumenta el riesgo de obesidad en el adulto. El riesgo
que tiene un niño con obesidad de convertirse en un adulto obeso es de un 25% antes de los 6
años de edad.

Abordar el sobrepeso y la obesidad infantil no es una tarea


fácil, ya que requiere el reconocimiento de la existencia del
problema por parte de los padres y, sobre todo, del
establecimiento de una relación de confianza entre los
equipos pediátricos y los padres e hijos.

Ambos aspectos, a su vez, pueden estar condicionados por muchos otros factores, como el nivel
cultural de los padres, la situación estructural de las familias y sus condiciones externas, como la
falta de tiempo de los padres o cuidadores o la dificultad para introducir cambios en los hábitos
familiares, así como la capacidad profesional y motivadora de los equipos pediátricos.

Estrategias de prevención temprana


Los siguientes son aspectos a trabajar en los controles en salud con las familias:

4 Prevenir la excesiva ganancia de peso durante el embarazo.


4 Proveer guías anticipatorias para la práctica de la alimentación temprana.
Promover la lactancia materna exclusiva hasta 6 meses y con alimentación
complementaria hasta los 2 años.
4 Ayudar a los padres a aprender a discriminar el hambre y otros signos de
malestar. Permitir al niño la autorregulación de sus comidas para evitar tanto la
sobrealimentación como las restricciones alimentarias.
94 // PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y LA OBESIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA / J. HERNÁNDEZ, V. GARRIDO

4 Comprender la asociación emoción-comida, ejemplo pensar juntos si estoy


aburrido, triste. El comer consiente.
4 Ofrecer opciones para elegir que sean sanas, ejemplo entre manzana y banana
¿cuál prefiere?
4 Limitar el consumo de bebidas azucaradas, ofrecer solo agua.
4 Recomendar el consumo de frutas y vegetales, más de 5 porciones por día.
4 Minimizar comidas fuera del hogar. Realizar planificación de menús semanales.
4 Evitar comprar alimentos que no se desea que sean consumidos, evitar la
tentación. No comprar en exceso. organizar compras saludables de alimentos y
bebidas.
4 Enseñar la importancia de desayunar diariamente.
4 Trabajar acerca de las porciones adecuadas para cada edad. Explicar que hasta
10 años la porción debe ser más pequeña que el adulto. A los 10 años se puede
parecer a la de una mujer de actividad mediana y en el adolescente en función de
la actividad física que realiza, puede ser un poco más grande.
4 Servir el plato de cada integrante, no llevar fuentes a la mesa.
4 Enseñar a los niños que no hay malas o buenas comidas. Nunca darles comida
como recompensa.

Los componentes del tratamiento basado en cambios de estilo de vida para el abordaje de las
familias de niños con sobrepeso y obesidad son:

4 Alimentación: modelos de alimentación normocalórica, distribución adecuada


de macronutrientes, baja en grasa. Cuidar hábitos alimentarios.
4 Familia: involucrarla en el tratamiento.
4 Actividad física: promoverla por lo menos 60 minutos por día. El movimiento
desestructurado, placentero y saludable. Actividad física programada y espontánea.

Siempre introducir cambios de forma progresiva, procurando que sean realistas, que no tengan
efectos negativos en las relaciones sociales y que respeten la cultura familiar.

Poner objetivos de cambio en el estilo de vida positivo y no


solo del peso corporal.
Cambios graduales, pequeños pero permanentes

Estrategias de actividad física y control de pantallas según grupo de edad. Siempre esti-
mular la actividad física, aumentar el ejercicio, deporte, movimiento cotidiano.

Lactantes menos de 1 año Realizar actividades físicas varias veces al día, especialmente
mediante movimiento con juegos interactivos en el suelo, esto
incluye al menos 30 minutos en decúbito prono (tiempo boca
MÓDULO 2 / CAPÍTULO 3 // 95

abajo) repartidos a lo largo del día mientras están despiertos.


No se recomienda pasar tiempo frente a pantallas.

Niños de 1 a 2 años Realizar diferentes tipos de actividades físicas moderadas a


intensas, durante al menos 180 minutos, repartidas a lo largo
del día. No se recomienda pasar tiempo frente a pantallas en
actitud sedentaria. Deberían tener de 11 a 14 horas de sueño
reparador, incluidas las siestas, con horarios regulares para
dormir y despertarse.

Niños de 3 a 4 años Realizar diferentes tipos de actividades físicas durante al menos


180 minutos, de los que al menos 60 minutos se dedicarán a
actividades físicas moderadas a intensas repartidas a lo largo
del día. No más de una hora/día en actitud sedentaria frente a
una pantalla. Deberían tener de 10 a 13 horas de sueño
reparador, que puede incluir una siesta, con horarios regulares
para dormir y despertarse.

Otras ideas de cómo fomentar el gusto por los alimentos saludables y la regulación del
apetito:
4 Siempre ofrecer en el ambiente familiar alimentos listos al alcance que ya estén
lavados y listos para comer como frutas y vegetales (ejemplos tomatitos, bastones
de zanahoria, variedad de frutas).
4 Aprovechar vegetales congelados si se requiere de porciones pequeñas para no
generar desperdicio, insistir en cantidades pequeñas para que se familiarice con
ese alimento. Luego se aumenta porción.
4 Pasar la comida a diferentes platos: ejemplo 1er plato de vegetales para que no
compitan con los otros alimentos de mayor densidad calórica que irían en el 2do
plato.
4 Si presentan alteración de la saciedad: repartir el plato en 2 porciones, separarlos
en dos con diferencia de 5-10 min entre una y otra para que perciba las señales
de saciedad. Elegir alimentos que exijan mayor masticación, estrategias para
reducir la velocidad para comer, reducir la tentación de repetir el plato.
4 Marcar horarios en los que se come.
4 Evitar distractores a la hora de comer.
4 Distinguir entre hambre y sed, preguntar ¿cómo sientes el estómago? antes y
después de comer.

Ideas para apoyar la autonomía para desarrollar esta apreciación por el gusto por alimen-
tos saludables:

4 Preguntarle ¿si le gusto o no y validar la respuesta, que le pareció?


4 Promover con el ejemplo, que todos consuman lo mismo, que toda la familia
consuma alimentos saludables en la comida.
96 // PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y LA OBESIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA / J. HERNÁNDEZ, V. GARRIDO

4 Felicitarlo porque pudo probar y apoyar que estuvo bien en animarse a probar un
alimento nuevo.
4 Introducir juegos o lecturas que tengan que ver con estos alimentos saludables.
4 En los chicos que tienen grandes aversiones para introducir un alimento,
estimular sentidos como olfato y el tacto, taparse los ojos y adivinar que fruta es
la que toca y huele.
4 Involucrarlos en la compra y elaboración de esos alimentos, darles a elegir entre
dos opciones saludables.
4 Hacer un plato divertido, con formas de animales etc.
4 Crear huerta en la casa, si no se tiene lugar, en macetas.
4 Si tiene baja sensibilidad al azúcar hacer disminución gradual. No sacar de golpe.
Evitar uso de edulcorante porque altera el umbral del dulzor.
4 Enseñarles a leer etiquetas para identificar grasas ocultas etc.

Herramientas prácticas para las intervenciones


en el consultorio
1. Utilizar gráficas de guías alimentarias (el plato, es gráfico y orientador). Producir
tarjetas para armar platos saludables. Intervenir sobre lo que el paciente arma
para transformarlo en más saludable.
2. Trabajar con grupos de alimentos que consume con mayor frecuencia, para que
haga intercambio entre los grupos, tenga diversidad y sea poco estructurado.
3. Utilizar “recetas de la abuela”, que trae el paciente como hábito, e ir
desarmándolo para adecuarlo a lo saludable.
4. Armar presentaciones de power point con distintos temas para que en cada
consulta se trabaje y se lleve un mensaje. Imágenes para informar sobre
complicaciones a largo plazo, trabajar sobre porciones, atlas de alimentos, atlas
de porciones (ILSI, atlas fotográfico de alimentos para niños 1 a 5 años, autoras
Fernanda Estrada y Mariana Fuhr:
http://www.scielo.org.ar/pdf/diaeta/v40n177/1852-7337-diaeta-40-177-51.pdf.
Tarjetas con juegos con alimentos, grupos. Trabajo con el semáforo.
5. Trabajar con rótulos de alimentos: formar compradores más críticos.
6. Solicitar registros de alimentos: escritos o por aplicaciones ejemplos Food Diary
See how you eat.
7. Organizar un menú familiar. Revisarlo en la consulta.
8. Estrategia de encadenamiento alimentario: pensar en el alimento aceptado y uno
objetivo. Comenzar de a poco incorporando, ejemplo: alimento aceptado: pizza.
Comenzar a incorporar tomate primero en la pizza y luego acompañando a otro
alimento hasta que pueda consumirlo solo.
9. Armar contratos firmados de compromiso con el paciente sobre su tratamiento,
pautando pequeños objetivos.
MÓDULO 2 / CAPÍTULO 3 // 97

POLÍTICAS Y ACCIONES
El 89% de los gobiernos informan que tienen unidades dedicadas a reducir las enfermedades no
transmisibles (incluida la obesidad).

El Plan nacional de prevención del sobrepeso y obesidad en niños niñas y adolescentes (2019-
2023) tiene como objetivos:

4 Fortalecer la educación alimentaria y nutricional.


4 Sensibilizar a la comunidad y movilizar a actores claves.
4 Garantizar una buena calidad nutricional en los programas alimentarios.
4 Promover políticas regulatorias a nivel nacional y provincial.
4 Incentivar los sistemas alimentarios sostenibles.

El etiquetado frontal de advertencias es considerado como una de esas medidas costo-efectivas,


que asegura la protección y la promoción del derecho a la salud, a la vida y a la información de los
consumidores, especialmente de niños, niñas y adolescentes.

El Marco NOURISHING, creado por el World Cancer Research Fund International, se identifica tres
amplios dominios que cubren diez áreas en las que se pueden efectuar acciones y políticas.

1. Acciones sobre el entorno alimentario (ejemplo, el etiquetado que informa sobre


los factores nutritivos, impuestos o los subsidios a los alimentos, limitación a las
propagandas sobre alimentos).
2. Acciones sobre el sistema alimentario (ejemplo, fomento de conductas saludables).
3. Acciones para el cambio de conducta (ejemplo, visitas de cuidados sanitarios,
intervenciones de consejería sobre nutrición y campañas de concientización).
98 // PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y LA OBESIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA / J. HERNÁNDEZ, V. GARRIDO

Autoevaluación
Lea cada uno de los enunciados y marque V si considera que es Verdade-
ro y F si es Falso.

Enunciados V F

1. En los niños de 0 a 5 años, el exceso de peso (incluye sobrepeso y obesidad)


alcanza el 13,6%.

2. Para medir circunferencia de cintura (CC) siempre se debe usar el ombligo como
punto de referencia.

3. Un rebote adipocitario temprano (edad media 3,2 años) se asocia con un


incremento en el riesgo de obesidad reflejando un crecimiento acelerado y es un
predictor de masa grasa en la adultez.

4. Aunque el sobrepeso y la obesidad infantil tienen una base genética, son los
escenarios obesogénicos los que impactarán finalmente en el balance energético
en el 95-97% de los casos de los niños y adolescentes.

5. La mayor ganancia de peso y el tabaquismo durante el embarazo se relacionó con


mayor riesgo de sobrepeso infantil.

Analice y resuelva las siguientes situaciones clínicas

1. PEDRO, 6 MESES.
Relea el caso de Pedro del inicio del capítulo. Tomando en cuenta la preocupación de Ivana, ¿qué reco-
mendaciones le daría sobre la alimentación complementaria?

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MÓDULO 2 / CAPÍTULO 3 // 99

2. PABLO, 5 AÑOS Y 9 MESES DE EDAD


Consulta el 17/3/22 derivado por el pediatra de cabecera porque el último año aumentó 4 kilos. Siempre fue
grandote. Cambiaron su alimentación durante la pandemia COVID-19. Nació a las 40 semanas con 3.890
gramos, por cesárea por falta de progresión del parto. Lactancia materna hasta el año (primeros 6 meses exclu-
siva). Comenzó la alimentación complementaria a los 6 meses y tiene una vitalidad insuperable según su papá.
El papá tiene 31 años, talla 1,83 m, presenta obesidad, colesterol y triglicéridos elevados. Refiere es muy
ansioso. El abuelo paterno tiene diabetes tipo 2. La mamá es delgada, sana, realiza actividad física. Abuela
materna colesterol alto.
Pablo come variado y porciones abundantes, repite platos, picotea por la tarde cuando vuelve del jardín.
Toma una mamadera antes de dormir. No desayuna porque se despierta tarde. Muchas galletitas, jugos y
golosinas que le traen los abuelos. Acepta las verduras y frutas, pero habitualmente comen pocas.
Concurre al jardín de infantes en el turno tarde, recibe jugo y galletitas de colación. Usa más de 4 h las
pantallas por día. No tienen patio en la casa.
Al examen físico Pablo, de aspecto normal, no presenta datos positivos. Peso 28.800 kg. Talla 1,15 m. Cir-
cunferencia de cintura mínima 60 cm. Abdomen: palpación normal. Tensión arterial, límite superior de lo
normal. Genu valgo.

a) Percentile y clasifique el estado nutricional según OMS.

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b) Especifique las indicaciones apropiadas para Pablo y su familia.

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c) Arme un modelo de día alimentario.

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d) Sugiera un plan de evolución a 6 meses respecto de lo que sería su peso y talla. Justifique.

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100 // PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y LA OBESIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA / J. HERNÁNDEZ, V. GARRIDO

3. ANA, 5 AÑOS 3 MESES


Consulta derivada por su pediatra, por curva ascendente del peso y muy selectiva en su alimen-
tación. Ingresa acompañada por su madre quien se muestra muy preocupada por el ascenso de
peso. Es ama de casa y su padre obrero. Sus padres están separados, mantienen una relación dis-
tante. Asiste al jardín del barrio en el turno tarde y una vez por semana va a natación. Después del
jardín juega y mira TV, celular o Tablet 2-3 h. Se acuesta alrededor de las 22 y 30 h. Antecedentes
personales: Peso al nacer 3,900 kg. Nacimiento a término, por cesárea. Lactancia materna hasta
el año. Incorporó alimentación complementaria a los 4 meses, según la madre deseaba la comida
de los hermanos. Su madre es obesa medicada con Metformina por resistencia a la insulina. Ana se levanta
tarde y no desayuna, almuerza directamente antes de ir al jardín, poco porque se levanta sin hambre. Toma
la merienda en el jardín y en su hogar cuando llega. En el jardín toma té, mate cocido o jugo con pan y dul-
ce. Cuando llega a la casa, habitualmente toma 1 taza de leche entera con 3 cucharadas de cacao y azúcar
o yogurt (pocas veces la termina), come algunas galletitas dulces rellenas o sándwich de jamón y queso.
Generalmente almuerza milanesa o patitas de pollo con arroz o fideos con manteca y queso, que es lo que
más le gusta; Por la noche come bife, milanesa; acompaña las comidas con papa, puré de papas o papas
fritas, le gustan los tomatitos cherry, las arvejas y el puré amarillo o blanco como come el papá. Algunas ve-
ces come frutas de postre con el papá y otras veces los postres dulces light que compra la mamá. Consume
jugos y gaseosas en la casa del papá, en la de la mamá toman agua.
En el examen físico usted recaba la siguiente información: peso 22,5 kg; Talla 110 cm – C Cintura mínima
58 cm. Ligera acantosis nigricans en cuello y axila. Resto del examen dentro de límites normales.

a) ¿En qué percentilo y PZ de peso y talla – y percentilo y PZ de IMC se encuentra Ana?

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b) ¿Le solicitaría exámenes complementarios? ¿Cuáles?

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c) ¿Cuáles serían los objetivos del tratamiento?

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d) ¿Qué pautas alimentarias le indicaría en la primera consulta?

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MÓDULO 2 / CAPÍTULO 3 // 101

e) ¿Qué herramientas prácticas utilizará en el consultorio?

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4. JOSEFINA, 7 AÑOS 10 MESES


Concurre al control en salud. Los padres están preocupados por el exceso de peso de la niña que comenzó a
partir de los 4 años de edad. Refieren que come mucha cantidad, como el papá. Desayuna mate cocido o té
con limón y 3 cucharadas de azúcar. Acompaña con tostadas. Repite siempre el plato en el almuerzo y cena,
solo come algunas frutas y verduras (tomate, zapallo, banana, manzana). Toma gaseosas o jugos comunes.
Asiste al colegio por la mañana, lleva jugo y una golosina permitida por sus padres. No realiza actividad
física programada, “no le gusta moverse”. Viven en departamento. Muy pocas veces al mes van a la plaza.
Peso al nacer 3.100 kg, lactancia materna por 3 meses. Cuadros respiratorios de broncobstrucción a repeti-
ción, seguidos por el pediatra de cabecera.
Su mamá y papá tienen sobrepeso. El papá tiene dislipemia (hipercolesterolemia) e hipertensión arterial.
Abuelos maternos y paternos con sobrepeso, diabetes tipo II e hipertensión arterial.
Ambos padres trabajan de 8 a 18 h, quedando al cuidado de sus abuelos, la mayor parte del día.
En el examen físico se constata: peso 32 kg. Talla 1,32 m. TA 90/60. Resto del examen dentro de lo normal.

a) ¿En qué percentilo - PZ de IMC se encuentra Josefina? ¿Cómo la clasifica?

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b) ¿Le solicitaría algún examen complementario?

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c) ¿Qué pautas alimentarias le indicaría en la primera consulta? ¿Y a quién o quiénes de los


asistentes estarían dirigidas? ¿Qué herramientas prácticas utilizaría en la consulta o para
enviar a la familia?

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102 // PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y LA OBESIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA / J. HERNÁNDEZ, V. GARRIDO

CONCLUSIONES
El sobrepeso y la obesidad son una enfermedad compleja y multifactorial como tal necesitan un
abordaje interdisciplinario. Se deben poner los esfuerzos en la salud del paciente, y hacer énfasis
en que se requiere un tratamiento a largo plazo.

Involucrar a las familias en hábitos de vida saludables donde la alimentación, actividad física, las
horas de descanso adecuadas sean objetivos para mantener el crecimiento adecuado de sus hijos.
Las familias son un pilar fundamental en el seguimiento de estos niños y deben involucrarse para
obtener mejores resultados.

LECTURAS RECOMENDADAS
• Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para prevenir el sobrepeso y la obesidad infantil en
https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/206450/9789243510064_spa.pdf
• González Hernández N, López Robles G, Prado López L. Importancia de la nutrición: primeros 1,000 días de vida.
Acta Pediátrica Hondureña 2016; 7(1): 597-607. http://www.bvs.hn/APH/pdf/APHVol7/pdf/APHVol7-1-2016-13.pdf
• Pediatrics. 2011 Mar; 127(3): e544–e551. Published online 2011 Feb 7. doi: 10.1542/peds.2010-0740PMCID: PM-
C3065143PMID: 21300681 Timing of Solid Food Introduction and Risk of Obesity in Preschool-Aged Rev. Hosp.
Niños (B. Aires) 2014;56(255):219-220.
• Miriam Tonietti, Laura Beatriz López, Berta Gorelik, Adriana Roussos, Lilia Arias, Chuan Chuan Lin. Situación nutricio-
nal en los primeros 1000 días del ciclo vital: una puesta al día de los datos disponibles en Argentina. Revista San Vol
23. N°2. Abril-Junio de 2022.
• Charlotte M Wright, Tim J Cole, Mary Fewtrell, Jane E Williams, Simon Eaton, and Jonathan C Wells. Body compo-
sition data show that high BMI centiles over diagnose obesity in children aged under 6 years. Am J Clin Nutr 2022;
116:122–131.
MÓDULO 2 / CAPÍTULO 3 // 103

CLAVE DE RESPUESTAS
Lea cada uno de los enunciados y marque V si considera que es Verdade-
ro y F si es Falso
1. Verdadero.
2. Falso. No hay consenso en cuanto al lugar de medición. Se puede medir en cuatro sitios diferentes:
borde superior de cresta ilíaca, punto medio entre cresta ilíaca y décima costilla, usar el ombligo como
punto de referencia y la cintura mínima. En un mismo paciente se debe medir siempre en el mismo sitio
para seguir la evolución, registrar valor y sitio donde se midió y usar la tabla de referencia correspondien-
te al sitio de medición.
3. Verdadero.
4. Verdadero.
5. Verdadero.

Analice y resuelva las siguientes situaciones clínicas

1. PEDRO, 6 MESES

¿Qué recomendaciones le daría?


Privilegiar y fomentar la lactancia materna exclusiva a libre demanda y continuar hasta los 2 años de
vida que va a contribuir a generar una microbiota intestinal saludable que acompañara al niño a lo largo
de la vida. Permitir regular el hambre y la saciedad, aprendiendo así a sentir la sensación de estar satis-
fecho. Este fenómeno de autorregulación es trascendental a la hora de incorporar los semisólidos y los
alimentos.
Hacer hincapié que Pedro está en condiciones de empezar con la alimentación complementaria.
Anticipar que deben disponer de un tiempo para dedicarle ya que se trata de incorporar un aprendizaje
de una situación nueva, que va a demorar hasta que el niño completa su ración.
Deben ser en lo posible en un ambiente adecuado, en una silla o espacio adaptada para su edad. Es
importante evitar el uso de pantallas (TV, celulares, etc.) o juguetes, ya que son distractores que obsta-
culizan la comensalidad.
Incluir vegetales, carnes, cereales y aceites. Incluir pescado, carnes blancas, carne de cerdo desde eda-
des temprana. Incorporar cereales, preferentemente integrales. Incluir quínoa, trigo burgol y productos
regionales. Estimular el consumo de legumbres, alimentos en granos enteros y con buen aporte de
fibras. Reiterar la misma comida entre seis y ocho veces. Detectar posibles alergias o intolerancias. Evitar
conductas restrictivas y rígidas.
Desaconsejar la miel hasta el año en prevención del botulismo, la sal y el azúcar ni ofrecer alimentos esfé-
ricos hasta después del año. Favorecer la preparación casera de los alimentos, asegurando agua segura,
higiene y ambiente adecuado. Evitar los productos industrializados. Incrementar el volumen ofrecido
paulatinamente. Ofrecer siempre agua fresca y potable. Dar información sobre etiquetado frontal.
104 // PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y LA OBESIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA / J. HERNÁNDEZ, V. GARRIDO

2. PABLO, DE 5 AÑOS Y 9 MESES

a) Estado nutricional: Talla/edad PZ+0,11 - Percentilo 55 - IMC 21,8- PZ + 3,51. Circunferencia cintura P >
80 (según tablas de Taylor). Clasificación de estado nutricional según OMS: OBESIDAD severa (IMC PZ >+3),
con distribución central.

b) Indicaciones apropiadas para Pablo y su familia.


Indicar actividad física programada y estimular el movimiento diario. Disminuir horas de sedentarismo fa-
miliar. Indicar controles y tratamiento médico. Suspender el biberón nocturno. Disminuir horas frente a
las pantallas, cenar y acostarse temprano para despertarse en un horario que permita durante la mañana
realizar el desayuno y que quede tiempo para el movimiento y el almuerzo.
Indicar cambios de hábitos alimentarios a saludables. Debe indicarse una alimentación normocalórica balan-
ceada y ordenada con porciones adecuadas a su edad.
Ofrecer variedad de alimentos considerando: variedad de vegetales, frutas, carnes, aceites y cereales. Esti-
mativamente 5 porciones diarias de frutas y verduras. Preferentemente frutas crudas y con cáscara. Deben
constituir un 50% del volumen de alimentos totales. Fomentar el consumo de carnes magras, evitando
preparaciones fritas o salteadas en aceite. Incluir pescado. Incorporar carnes blancas, carne de cerdo. Incor-
porar cereales preferentemente integrales. Incluir quínoa, trigo burgol y productos regionales. Estimular el
consumo de legumbres, alimentos en granos enteros y con buen aporte de fibras. Consumo moderado de
lácteos y alimentos sin agregados de azúcares ni aditivos. Ofrecer siempre agua fresca y potable. Desacon-
sejar los jugos y las bebidas gaseosas y azucaradas. Evitar el uso de salero en la mesa. Instruir en lectura de
etiquetado frontal

c) Modelo de día alimentario: 4 comidas diarias (desayuno, almuerzo, merienda y cena). Estimular el
desayuno. En desayuno y merienda lácteos descremados con algo para comer (porción adecuada a edad de
cereales, pan, evitar galletitas dulces). En almuerzo y cena medio plato de verduras y resto dividir con carnes
y cereales. Agua potable. Estimular consumo alimentos elaborados en la casa. Informacion sobre etiquetado
froEn menores de 2 años se recomienda considerar el peso/edad y la talla/edad evaluando si ambos
están acelerados (si cruza percentilos hacia arriba). Si el niño no tiene baja talla y es menor de 2 años puede
utilizarse el peso/talla considerando que la puntuación PZ +2 o el percentil 97 son signos de alertantal.

Ingesta de energía (Kcal/día) recomendada según sexo, edad y nivel de actividad. VARONES
Edad sedentario mod activo activo
2 1000 1000 1000
3 1000 1400 1400
4 1200 1400 1600
5 1200 1400 1600
6 1400 1600 1800
7 1400 1600 1800
8 1400 1600 2000
9 1600 1800 2000
Fuente: Guías alimentarias 2015-2020 de EE.UU.
MÓDULO 2 / CAPÍTULO 3 // 105

El cálculo de porciones de alimentos a ingerir por día se hace en base a la edad, sexo y nivel de actividad
física. En primer lugar, se determina el requerimiento de energía (Ingesta de energía (Kcal/día) recomendada
según sexo, edad y nivel de actividad.

Sedentario significa que realiza solo la actividad física de la vida independiente.


Moderadamente activo significa un nivel de actividad física equivalente a caminar entre 2,4-4,8 km por día,
a una velocidad de 5-6 km/hora, además de la actividad de la vida diaria.
Activo significa un nivel de actividad física equivalente a caminar más de 4,8 km al día, a 5-6 km/hora, ade-
más de la actividad de la vida diaria.

REQUERIMIENTO CALÓRICO (KCAL)/


GRUPO DE ALIMENTOS 1000 1200 1400 1600 1800

Hortalizas (tazas tipo té por día) 1 1½ 1½ 2 2½


Hortalizas color verde oscuro (tazas/semana) ½ 1 1 1½ 1½
Hortalizas rojas y naranjas (tazas/semana) 2½ 3 3 4 5½
Legumbres cocidas (tazas/semana) ½ ½ ¼ 1 1½
Hortalizas feculentas (tazas/semana) 2 3½ 3½ 4 5
Otras hortalizas frescas, enlatadas o congeladas 1½ 2½ 2½ 3½ 4
(tazas/semana)

Frutas porción diaria (taza o unidad mediana) 1 1 1½ 1½ 1½

Cereales total: pasta, pan, copos, cereal/por día 90 g 120 g 150 g 150 g 180 g
Integrales: cantidad por día 45 g 60 g 75 g 90 g 90 g
Refinados: cantidad por día 45 g 60 g 75 g 60 g 90 g

Productos lácteos por día 2 2½ 2½ 3 3


(1 taza de leche o yogurt = 45 g de queso)

Alimentos protéicos por día


(1huevo = 30 g carne) 60 g 90 g 120 g 150 g 150 g
Pescado (gramos/semana) 90 g 120 g 180 g 240 g 240 g
Carnes vacuna y cerdo, pollo y huevos
(gramos/semana) 300 g 400 g 550 g 650 g 650 g

Frutos secos, semillas y prod. a base soja


(gramos/ semana) 60 g 60 g 90 g 120 g 120 g

Aceites por día 2 cdtas 2 cdtas 2 cdtas 2 cdas 2 cdas


postre postre postre sop sop

Calorías para otros usos, límite máximo


hasta: calorías 150 100 110 130 170
% de calorías 15 8 8 8 9

Fuente: Adaptado de las Guías alimentarias 2015-2020 de EEUU.


106 // PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y LA OBESIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA / J. HERNÁNDEZ, V. GARRIDO

Luego, para el nivel de energía recomendado se determinan las porciones.


a) Sugiera un plan de evolución a 6 meses respecto de lo que sería su peso y talla. Justifique.
Se espera una disminución de la velocidad de aumento de peso o mantención de peso con crecimiento en talla,
lo cual determinará disminución del Score Z de IMC, con disminución del riesgo de complicaciones asociadas.

3. ANA, 5 AÑOS 3 MESES


a) Peso P88 - PZ +1,20 DE TALLA P40 PZ -0,23 DE IMC 18,2 P 96 PZ +1,84
SOBREPESO.
CC P >80 según tabla de cintura mínima Taylor.
b) Debido a los antecedentes familiares positivos se debe solicitar exámenes de laboratorio: hemograma,
hepatograma, perfil de lípidos, glucemia, insulina basal, función renal, ácido úrico, ecografía abdominal,
para complementar la evaluación y diagnóstico del paciente y descartar complicaciones.
c) Objetivos del tratamiento: mantenimiento de la velocidad de la ganancia ponderal. Padres como modelos
a imitar. Vencer la neofobia. Prevención de complicaciones metabólicas.
d) Pautas alimentarias. Recomendar planificar el menú familiar semanal y compras saludables de alimentos
y bebidas. Ofrecer opciones para elegir que sean sanas (ejemplo manzana o banana, o tomatitos o zanaho-
ria). Servir el plato de cada integrante y no llevar la fuente a la mesa. Promover comensalidad, sin pantallas.
Limitar el tiempo de pantallas. Promover actividades familiares activas, cambios graduales, pequeños pero
permanentes. Trabajar acerca de las porciones adecuadas de alimentos para cada edad. Resaltar las conduc-
tas positivas y alentar a la niña. Fomentar el consumo de 5 porciones de frutas y verduras al día. Eliminar las
bebidas azucaradas. No saltear el desayuno. Comer en familia al menos 5 o 6 veces por semana. Minimizar
comidas fuera del hogar. Estimular que son los padres quienes deciden que se come y en qué momento.
e) Herramientas. Modelos de plato, por ejemplo, el de las guías alimentarias, tarjetas de imágenes de platos
saludables. Trabajo con grupos de alimentos.
Presentaciones sobre complicaciones, imágenes de porciones, atlas alimentario (ILSI o Atlas de Fernanda
Estrada y Mariana Fuhr). Imágenes de alimentos. Juegos de semáforos con grupos de alimentos. Trabajo con
recetas. Intercambiar recetas familiares transformarlas en saludables. Trabajo con rótulos. Registro alimenta-
rio. Aplicaciones como estrategia de encadenamiento alimentario: en un extremo el alimento elegido y en
el otro el alimento objetivo. Pensar transiciones, alternativas para que pueda en pequeñas porciones pueda
probar forma, color, textura. Ejemplo a partir de una pizza, ponerle rodajas de tomate y luego poder comer
el tomate en otra preparación. Contratos para comprometerse en ciertos objetivos.

4. JOSEFINA, 7 AÑOS 10 MESES


a) IMC 18,4 - P 90 - PZ +1,29 DE - SOBREPESO.
b) Se solicita exámenes de laboratorio para complementar la evaluación y diagnóstico del paciente y descartar
complicaciones médicas, realizar screening de dislipemia también corresponde por edad y antecedentes familiares.
c) Pautas alimentarias. Estimular el movimiento no programado y programado y sumar minutos en el día de
actividades moderadas vigorosas como jugar con pelotas, ir a la plaza.
Invitar a los abuelos a la consulta para hacerlos partícipes del cambio de hábitos.
Fomentar el consumo de agua, disminuir y reducir las gaseosas para los fines de semana o eventos sociales.
Proponer cambiar lo que lleva al colegio por alguna opción más saludable. Tomar la infusión con lácteos en
su casa antes de concurrir. Disminuir las porciones, no llevar la fuente a la mesa, cocinar lo justo. Decidir qué
alimentos hay en la casa para evitar el picoteo y la tentación. Aumentar el consumo de mayor variedad de
frutas y verduras, utilizar las que le gustan mezcladas con las que ya le gustan.
MÓDULO 2 / CAPÍTULO 3 // 107

ANEXO 1
Gráfico 1. IMC (percentilos). Niñas Nacimiento - 5 años

Gráfico elaborado a partir de datos 2006 del estudio Multicéntrico de la OMS.

Gráfico 2. IMC (puntaje Z). Niñas Nacimiento - 5 años

Gráfico elaborado a partir de datos 2007 de la OMS.


108 // PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y LA OBESIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA / J. HERNÁNDEZ, V. GARRIDO

Gráfico 3. IMC (percentilos). Niños Nacimiento - 5 años

Gráfico elaborado a partir de datos 2006 del estudio Multicéntrico de la OMS.

Gráfico 4. IMC (puntaje Z). Niños Nacimiento - 5 años

Gráfico elaborado a partir de datos 2006 del estudio Multicéntrico de la OMS.


MÓDULO 2 / CAPÍTULO 3 // 109

Gráfico 5. IMC para la edad - Niñas Puntuación Z (2 - 5 años)

Patrones de crecimiento infantil de la OMS.

Gráfico 6. IMC para la edad - Niños Puntuación Z (2 - 5 años)

Patrones de crecimiento infantil de la OMS.


110 // PREVENCIÓN DEL SOBREPESO Y LA OBESIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA / J. HERNÁNDEZ, V. GARRIDO

Gráfico 7. IMC para la edad - Niñas Puntuación Z (5 - 19 años)

Patrones de crecimiento infantil de la OMS.

Gráfico 8. IMC para la edad - Niños Puntuación Z (5 - 19 años)

Patrones de crecimiento infantil de la OMS.

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