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Tema 3

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TEMA 3. COMPETENCIA JUDICIAL INTERNACIONAL. CONCEPTOS GENERALES.

1. COMPETENCIA JUDICIAL INTERNACIONAL.


Es importante tener clara la limitación entre:
- Jurisdicción: es el poder de los tribunales de un estado de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado.
- Competencia judicial internacional: es la aptitud legal de los órganos jurisdiccionales y autoridades
públicas de un estado, para conocer de las controversias suscitadas por las situaciones privadas
internacionales. (incluye tanto la jurisdicción contenciosa como la voluntaria).
- Competencia interna: es la atribución del conocimiento del asunto concreto a una determinado
órgano jurisdiccional.

 En los litigios internacionales los particulares son libres de acudir al tribunal español o a los
tribunales de otros estados.

2. COMPETENCIA JUDICIAL INTERNACIONAL.


Las características que debemos resaltar son:
- Carácter previo de la competencia judicial internacional: la determinación de la competencia es
previa a la ley aplicable. Antes de determinar la competencia interna de un órgano jurisdiccional
hay que determinar la competencia de los tribunales españoles.
- La competencia judicial internacional es un presupuesto del proceso que se aprecia de oficio: sin
competencia judicial los tribunales españoles no pueden entrar a conocer del asunto (supondría en
caso contrario la nulidad del proceso). Las normas de competencia judicial internacional españolas
son las únicas aplicables para determinar la competencia de los tribunales españoles.
- Naturaleza internacional del litigio.
- Carácter global de la competencia judicial internacional: comprende tanto los órganos
jurisdiccionales como autoridades públicas y afecta tanto a la jurisdicción voluntaria como a la
contenciosa.
- Libre configuración por parte del estado de su sistema de competencia judicial internacional: un
mismo supuesto puede ser juzgado por varios tribunales. También puede pasar que ningún tribunal
se declare competente, (falta de competencia internacional). En este caso, se abre un foro de
necesidad.
- Carácter único de las normas de competencia judicial internacional: cada estado tiene sus propias
normas consecuencia de la soberanía nacional.
- Carácter unilateral de las normas de competencia judicial internacional: solo indican cuando los
tribunales de ese estado son competentes.

LIMITACIONES DE LA COMPETENCIA JUDICIAL INTERNACIONAL.


Los estados limitan el volumen de cuestiones internacionales que pueden conocer sus tribunales por los
siguientes motivos:
1- Defensa de la tutela judicial efectiva : por el principio de vinculación mínima, el asunto debe tener
vínculos mínimos con España (recogidos en los foros de competencia judicial internacional). De esta
forma y en el mismo sentido (por el principio de no intervención) se excluyen los casos sin
vinculación con España. Los foros deben garantizar la ejecución real de la sentencia.
2- Incentivo de comercio internacional: unos criterios excesivamente amplios desincentivan y
penalizan el comercio internacional.
3- Eliminación del fraude procesal: se debe evitar que la presentación de la demanda en España se
haga en fraude procesal.

El modo de limitarla se puede hacer de dos formas:


 Mediante instrumentos legales internacionales que distribuyan la competencia entre tribunales de
diferentes estados.
 Mediante normas de producción interna que establecen límites a la competencia judicial interna de
sus tribunales.
INMUNIDAD DE JURISDICCIÓN.
Los tribunales de un estado no pueden conocer de un litigio en el que se demande por un particular a un
estado extranjero, a algunos de sus órganos, así como otros entes internacionales que gozan de inmunidad.
Esta inmunidad tiene raíz cristiana, “toda autoridad proviene de Dios”. Por otro lado, proviene del principio
de que todos los estados son soberanos, sin que ningún estado sea superior a otro, y por ende, los
tribunales de un estado no puede juzgar a otro estado.
La inmunidad es una excepción al principio de la tutela judicial efectiva y debe interpretarse
restrictivamente (in dubio pro jurisdictione non pro inmunitate). De esta forma la inmunidad debe tener un
objeto legítimo, como es salvaguardar las relaciones internacionales entre los estados, y por otro, debe
haber proporcionalidad entre el objetivo legítimo a proteger y la extensión del a inmunidad de jurisdicción.

SUJETOS BENEFICIARIOS.
 Estado extranjero y sus órganos: cuando actúan con jure imperii. Se excluyen las unidades públicas
menores (regiones, CCAA, ciudades…) pero si incluye a los microestados, la santa sede. En algunos
países se incluyen los bancos centrales y empresas estatales respecto a actos de soberanía. NUNCA
RESPECTO A ACTOS COMERCIALES, O DE IURE GESTIONIS.
 Otros entes internacionales: ONU, OEI.
 Agentes diplomáticos de estados extranjeros y los jefes de estados extranjeros. solo afecta a los
actos realizados en el ejercicio de su función, nunca los actos privados. Extinguido el cargo se
pierde la inmunidad.
 Oficinas consulares y sus miembros, funcionarios y empleados consulares.
 Ciertos sujetos cuando realizan funciones de cooperación internacional.

ACTOS JURE GESTIONIS Y ACTOS JURE IMPERII.


En el siglo XIX la inmunidad de jurisdicción tenía un alcance absoluto, pero a comienzos del siglo XX se
relativiza.
Actos de jure imperii: la excepción sólo alcanza a los actos realizados en el ejercicio de la soberanía.
Actos de jure gestionis: la inmunidad no cubre las actividades realizadas por el estado a título privado,
como un particular que actúa sin soberanía. Se trata e proteger a lso particulares que se relacionan con los
estados extranjeros.

¿y cómo distinguimos entre actos jure gestionis y jure imperii? Dependerá de la finalidad pública o no del
acto, y de su naturaleza.

Finalidad pública: Toda actividad del estado dirigida a una finalidad es un acto iure imperii. Pero el criterio
es confuso y poco operativo porque, en definitiva, toda actividad desarrollada por el estado persigue una
finalidad pública.

Naturaleza del acto: En cuanto a la naturaleza del acto, si un acto sólo puede ser realizado por un estado
por estar vinculado inmediata y directamente con las funciones propias de la soberanía estatal, entonces es
un acto iure imperii. Ej: una expropiación, un acto de guerra, una devaluación monetaria. Si el acto puede
ser desarrollado por un particular, entonces será iure gestionis.

En un principio nuestra jurisprudencia seguía el criterio de “inmunidad absoluta”, aunque tras 1978, el
concepto empezó a relativizarse.

Actos en los que se discute la inmunidad de jurisdicción.


 Asuntos cuya competencia corresponde exclusivamente al tribunal de un estado y se invoca la
inmunidad  se producirá una denegación de la justicia.
 Actos del personal diplomático y consular
o Inmunidad total: ciertos autores estiman que la inmunidad debe cubrir todos los actos
realizados por el sujeto en interés de su estado y tb todos los actos que son indispensables
para la vida y estancia del personal diplomático y consular.
o Inmunidad relativa: otros autores estiman que la inmunidad sólo debe cubrir los actos
realizados en estricto ejercicio de sus funciones oficiales.
 Actos del estado que supongan crímenes internacionales
 Actos de las OOII.

RÉGIMEN PROCESAL DE LA INMUNIDAD.


- El beneficiario puede renunciar tanto a la inmunidad de jurisdicción como a la de ejecución. Pero
ojo. La renuncia a la inmunidad de jurisdicción no presupone la renuncia automática a la inmunidad
de ejecución.
- La existencia de un acuerdo de sumisión a favor de los tribunales españoles supone que el estado
ha renunciado ex ante a su inmunidad, por lo que no puede hacerla valer.
- Cuando el estado opera como demandante en un asunto jure imperii y es reconvenido, puede
alegar la inmunidad de jurisdicción.
- La inmunidad no impide al estado actuar como demandante, pero le protege si se sitúa como
demandado.
- El tribunal español debe apreciar de oficio la existencia de tal inmunidad, tan pronto como sea
advertida.

Las consecuencias de la inmunidad son las siguientes:


- Los tribunales españoles serán incompetentes para conocer del litigio pues carecen de jurisdicción.
- Por otra parte el particular podrá: reclamar ante los tribunales del estado que goza de inmunidad,
solicitar al estado español que realice una reclamación por vía diplomática, reclamar
responsabilidad patrimonial al estado español, sino se puede reclamar ni ante el tribunal español ni
ante los tribunales extranjeros.

INMUNIDAD EJECUCIÓN.
Ciertos bienes del estado extranjero son absolutamente inembargables, por lo que no se pueden vender ni
subastar. Si se llegaran a ejecutar, los actos serían nulos. Estos bienes a los que nos referimos son: bienes
de las misiones diplomáticas y consulares, incluyendo las cuentas corrientes, (se excluyen los bienes
destinados a actividades comerciales).

DOCTRINA DE LACT OF STATE.


En el derecho anglosajón, los tribunales de un estado no pueden pronunciarse sobre la validez o invalidez
de los actos de un gobierno de otro estado. Sólo se desactiva dicha prohibición en casos de violaciones
flagrantes de los principios fundamentales del derecho internacional. Esta prohibición no se aplica en el
DIPr español.

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