INTRODUCCIÓN
Contexto y repaso.
Preguntas de autoexamen:
¿Tengo prioridades
espirituales con Dios y con
Su iglesia? ¿Contribuyo a
edificar a otros? ¿De qué
manera mostramos
infidelidad a Dios? ¿Cómo
Dios ha mostrado Su
fidelidad para conmigo?
¿Cómo Dios juzga la
infidelidad de Su pueblo?
Verdad central: Dios es fiel
para con Su pueblo, a pesar
de Su infidelidad.
Bosquejo
I. La infidelidad del rey
(vers. 1-3)
II. La reparación del Templo
(vers. 4-16)
III. El juicio de Dios (vers.
17-21)
I. LA INFIDELIDAD DEL
REY (vers. 1-3)
vers. 1.- Joás tenía siete
años cuando comenzó a
reinar (2 Reyes 11:21). Era
todavía un niño.
vers. 2-3.- Joás solo hacía lo
bueno, lo íntegro y lo justo
delante de Dios cuando el
sacerdote Joiada le guiaba y
le instruía. Esto nos enseña
la importancia de recibir una
buena dirección e
instrucción por parte de una
figura piadosa y madura.
CONTEXTUALIZACIÓN:
Qué importante es que tú
como padre y madre estés
siempre sobre tus hijos; qué
importante que tú como
maestro o discipuladora
estés sobre tus discípulos.
Dios te da gracia ante los
ojos de quienes te siguen,
quienes buscan tu guía y tu
consejo. Pídele a Dios que
seas un buen modelo y
testimonio de gracia para
otros. Persevera y ora hasta
que puedas decir como el
apóstol Juan: “No tengo
mayor gozo que este, el oír
que mis hijos andan en la
verdad” (3 Juan 1:4).
Sin embargo, Joiada no era
perfecto, también se
equivocaba. Él escogió para
Joás dos esposas (2
Crónicas 24:2). Sabemos
que la bigamia no era
permitida y eso le
desagradaba al Señor. Aún
con todo lo que hizo para
eliminar a Atalía y su
idolatría, nadie duda de su
celo y amor al Señor.
Lo triste es que Joás solo
hacía lo recto mientras el
sacerdote estaba con él.
Implica que sin Joiada, Joás
practicaba lo malo. Esto es
como si tu hijo o hija se porta
bien cuando tú estás
presente. Esto lo sabemos
porque Joás permitió la
idolatría en el reino de Judá.
El tener lugares altos
significa que el pueblo oraba
y ponían su confianza en
otros dioses. Es una mala
señal cuando un siervo y
dirigente cuando permite o
da lugar la idolatría en el
pueblo de Dios.
Veamos más a detalle todas
las implicaciones cuando
Joás dejó de hacer lo bueno
en ausencia del sacerdote
Joiada. 2 Crónicas 24:15-
22 “Envejeció Joiada y a una
edad muy
avanzada murió; tenía ciento
treinta años cuando murió. Y
lo sepultaron en la ciudad de
David con los reyes, porque
había hecho bien en Israel, y
a Dios y a su templo. Pero
después de la muerte de
Joiada vinieron los oficiales
de Judá y se inclinaron ante
el rey, y el rey los escuchó. Y
abandonaron la casa
del Señor, el Dios de sus
padres, y sirvieron a las
Aseras y a los ídolos;
entonces vino la ira de
Dios sobre Judá y Jerusalén a
causa de esta culpa suya. No
obstante, Él les envió
profetas para hacerlos volver
al Señor; y aunque estos dier
on testimonio contra ellos,
ellos no
escucharon. Entonces el
Espíritu de Dios vino
sobre Zacarías, hijo del
sacerdote Joiada; y él se
puso en pie, en un lugar más
alto que el pueblo, y les dijo:
Así ha dicho Dios: «¿Por qué
quebrantáis los
mandamientos del Señor y
no prosperáis? Por haber
abandonado al Señor, Él
también os ha
abandonado». Mas ellos
conspiraron contra él, y por
orden del rey lo mataron a
pedradas en el atrio de la
casa del Señor. No se acordó
el rey Joás de la bondad que
Joiada, padre de Zacarías, le
había mostrado, sino que
asesinó a su hijo. Y este al
morir dijo: Que lo vea
el Señor y tome venganza”.
Con todo lo que hemos leído,
podemos corroborar que
después de la muerte del
sacerdote Joiada, Joás:
escuchó el mal consejo de
sus oficiales, abandonó la
casa del Señor y sirvió a
ídolos, atrayendo sobre sí la
ira de Dios; no escuchó a los
profetas que Dios envió por
pura misericordia, mató a
Zacarías, el hijo de Joiada; se
olvidó de la bondad que su
mentor y padre espiritual le
había mostrado, fue ingrato
con el que le ayudó y le
instruyó. Todo esto fue
motivo para que Dios enviará
juicio contra Joás, lo que
veremos más adelante.
CONTEXTUALIZACIÓN:
Joás nunca valoró de corazón
todo lo que Joiada hizo por
él, no valoró su consejo, su
enseñanza, su guía, su
ayuda. Hoy en día es lo
mismo, cuando
menospreciamos el consejo y
la bondad de quienes nos
ayudan, sea nuestro Pastor,
alguno de los siervos o
siervas del Señor. Y cuando
menospreciamos el bien y el
consejo que nos dan, no es
solo desecharlos a ellos, sino
también al Dios que habla y
obra a través de ellos.
Amado(a) no seas ingrato o
ingrata con aquellos que te
dieron la mano cuando no
tenías dirección ni consejo.
Dale las gracias a Dios que
todavía tiene misericordia de
ti a través de los siervos que
te hablan de Él.
CRISTOCENTRISMO: Una
vez más, Joás es otro ejemplo
de un rey imperfecto, débil,
sin carácter, inclinado al mal
de su corazón, que se dejó
llevar por sus ídolos más
amados. No es un rey en el
que el pueblo realmente
pueda confiar ni descansar.
Pero él es un pálido y débil
destello de luz que se perfila
al verdadero Rey Jesucristo,
nuestro Señor y Salvador. Él
es el Rey que de verdad hizo
lo recto delante de los ojos
de Dios, caminó de corazón
bajo Su Ley y voluntad, y
tiene toda la complacencia
del Padre. [EVANGELIO]
II. LA REPARACIÓN DEL
TEMPLO (vers. 4-16)
vers. 4-5.- [MENCIÓN] Se
nos dice que Joás pidió a los
sacerdotes que tomaran el
dinero para que los levitas
repararan la casa del Señor,
dado que había necesidad de
restaurar el templo.
Acompáñame un momento a
2 Crónicas 24:6-7
“Entonces el rey llamó al
sumo sacerdote Joiada, y le
dijo: ¿Por qué no has exigido
a los levitas que traigan de
Judá y de Jerusalén la
contribución que Moisés,
siervo
del Señor, impuso sobre la
congregación de Israel para
la tienda del
testimonio? Porque los
hijos de la perversa Atalía
habían forzado la entrada a
la casa de Dios y aun habían
usado para los baales las
cosas sagradas de la casa
del Señor”. Esto pasó
después de la orden de Joás,
pero lo que quiero recalcar
es que este dinero era un
impuesto para el pueblo de
Israel y que la casa tenía
daños serios, especialmente
la entrada y las cosas
sagradas que fueron
dedicados a los baales de
Atalía.
vers. 6-8.- Según las
cuentas de los
comentaristas, a los 30 años
de edad, Joás se dio cuenta
que los sacerdotes y levitas
no repararon la casa. En 2
Crónicas 24:5 dice que los
sacerdotes no se
apresuraron en reparar la
casa, que no era para ellos
realmente una prioridad. Ya
nos dice esto sobre la
condición espiritual de estos
sacerdotes. No se sabe
cuándo Joás dio la orden de
reparar la casa, pero se
entiende que los propios
sacerdotes tomaban el
dinero para su propio
beneficio. Esto da qué
pensar: no tomaron en serio
la autoridad de Joás, el
sacerdocio era responsable
por el cuidado de la casa de
Dios, de edificarlo y
restaurarlo; usaron el dinero
de la reparación para
provecho propio. ¿Qué son
en realidad estos sacerdotes
y levitas en esta situación?
Falsos obreros y ladrones.
CONTEXTUALIZACIÓN:
Cuando pensamos en malos
obreros, recordamos a falsos
pastores y predicadores de la
prosperidad que solo buscan
ganancias, pero no edifican
la casa de Dios con el
verdadero Evangelio. Pero
también nosotros podemos
ser obreros negligentes
cuando solo recibimos las
bendiciones de Dios, pero no
nos damos nosotros para
servir y contribuir en la obra.
¿Qué estamos haciendo para
quitar los ídolos en la Iglesia,
la casa de Dios, para dejarla
santa y piadosa?
vers. 9-12.- Otros obreros
entraron a la labor de la
reparación de la casa. Ya no
eran los sacerdotes o levitas,
gente que se creía muy
santa; sino obreros humildes
los que serían responsables
de darle mantenimiento al
templo. Gente humilde,
carpinteros, constructores,
canteros y albañiles, gente
que Dios llamó y capacitó
con experiencia para hacer
las reparaciones de la casa.
CRISTOCENTRISMO:
Asimismo, recordarás que,
en los tiempos de Jesús, los
líderes religiosos debían
edificar al pueblo de Dios,
pero fallaron con sus
doctrinas y prácticas de
hombres. Jesús llamó
entonces a prostitutas y
publicanos, a pecadores al
arrepentimiento. El NT dice
que Dios es el edificador del
Nuevo Templo, la Iglesia,
siendo Jesús Su piedra
angular y nosotros como
piedras vivas (1 Corintios
3:16; 1 Pedro 2:5-9). Dios
es fiel a Sus promesas de
levantar y sostener a Su
Iglesia. Somos llamados a
trabajar en la obra con el
Evangelio de gracia, a
mostrar la salvación, la
sanidad y restauración del
alma a través de la persona y
obra de Cristo Jesús, por Su
Palabra y Buenas nuevas.
Somos llamados también a
cuidarnos los unos a los
otros, porque somos esos
ladrillos del Templo que
necesitan ser reparados,
restaurados y consolados.
vers. 13-14.- No elaboraron
utensilios sagrados, que sí
eran necesarios. Sí los
hicieron, pero después de la
reparación (2 Crónicas
24:14). Pero había
prioridades, era importante
reparar la casa de Dios.
CONTEXTUALIZACIÓN:
De igual modo, amados, hay
prioridades que necesitamos
cuidar como iglesia. ¿Cómo
vamos a enseñar a otros
cómo orar, si ni siquiera
venimos a las reuniones de
oración? ¿Cómo vamos a
animar a otros que sean
discipulados, si ni siquiera
queremos venir y ser
discipulados? ¿Cómo vamos
a ser iglesia, si ni siquiera
vivimos como iglesia y ni nos
amamos como iglesia?
Decimos que entendemos el
Evangelio, ¿pero
evangelizamos? Decimos que
sí venimos a las reuniones y
estudios, ¿pero estamos
sirviendo y teniendo
comunión entre nosotros?
¿Dónde están tus prioridades
espirituales? Necesitamos
estar ocupados en las
prioridades que más
importan como pueblo de
Dios. 1 Corintios 14:26
“¿Qué hay que hacer, pues,
hermanos? Cuando os
reunís, cada cual
aporte salmo, enseñanza,
revelación,
lenguas o interpretación.
Que todo se haga para
edificación”. Somos un
cuerpo en Cristo, por lo
tanto, en la gracia de Dios,
ocúpate de servir, de
edificar, de tener
misericordia, de hacer volver
a los descarriados, de
consolar, exhortar, de amar
a la casa de Dios que son tu
familia en la fe. Somos
llamados a reparar a esta
casa.
vers. 15-16.- El problema
de fondo con los sacerdotes
es que no tenían fidelidad de
corazón al Señor y fueron
tras su codicia. Como
consecuencia, nadie es
indispensable. Quien no obra
fielmente para Dios, será
dejado de lado y otro tomará
su lugar.
CONTEXTUALIZACIÓN:
Sucede lo mismo en nuestro
cristianismo actual. Lo digo
por hermanos (algunos tal
vez no lo sean) que
abandonan la carrera y el
servicio. Tristes casos en los
que veíamos destellar una
gracia de Dios para servir en
la obra y, de repente,
dejaron su fidelidad al Señor
para ir en pos de sus ídolos y
pasiones desordenadas; y
por su mal testimonio y caída
fueron causa de blasfemia
contra el nombre del Señor.
Sin embargo, Dios siempre
tiene a alguien para
continuar la obra, toman el
relevo y la estafeta,
continúan la carrera y obran
fielmente de corazón. ¿Eres
fiel al Señor?
CRISTOCENTRISMO: Pero
si a fidelidad, se refiere,
como dice Hebreos 3:6
“Cristo fue fiel como Hijo
sobre la casa de Dios, cuya
casa somos nosotros, si
retenemos firme hasta el fin
nuestra confianza y la gloria
de nuestra esperanza”.
[EVANGELIO]
Lo maravilloso es que, a
pesar de la infidelidad de los
sacerdotes, Dios sigue
teniendo misericordia. Dice
el texto que el dinero de las
ofrendas por la culpa y el
pecado se les daba a los
sacerdotes. Dios les daba
una provisión que no
merecían. Si nosotros somos
infieles, Dios permanece
siempre fiel (2 Timoteo
2:13). Si tú eres un obrero
infiel, aún tienes Su
misericordia. Tú entras por
esa puerta para reunirte,
quieres hacerte de perfil
bajo, pero Él te tiene en la
mira, y sigue hablándote con
Su Palabra por misericordia.
Quizás no vuelvas a tu
puesto ya que otro tomó tu
lugar. Tal vez tenga que
pasar mucho, mucho tiempo
para que tu fidelidad y amor,
el fruto digno de
arrepentimiento sea probada
y confirmada. Pero, como
dijo un amigo mío: “Si tan
aun Dios me ama, eso es más
que suficiente”. No mereces
nada, ni yo, pero Él sigue
siendo bueno. Si has caído,
arrepiéntete, y vuelve a tu
primer amor.
III. EL JUICIO DE DIOS
(vers. 17-21)
vers. 17-18.- Se nos
presenta otra situación de
infidelidad al Señor. Se nos
dice que Joás confió en las
posesiones de la casa del
Señor para no ser atacado
por Hazael, el rey de Aram.
Prácticamente, con un
tributo compró su “paz”.
Intercambió los tesoros
sagrados del templo para
protegerse a sí mismo y su
reino. Es curioso que el texto
menciona a Josafat, porque
nos remite a que
anteriormente Josafat había
orado y se había humillado
para ser librado de la mano
de los hijos de Amón y de
Moab (2 Crónicas 20). La
marca de todo un hijo de
Dios verdadero que muestra
fidelidad a Su Padre
celestial, es que ora y
depende de Él en todo. No
necesita comprar la paz de
nadie ni de nada. Por eso
dice Filipenses 4:6-7 “Por
nada estéis afanosos; antes
bien, en todo, mediante
oración y súplica con acción
de gracias, sean dadas a
conocer vuestras peticiones
delante de Dios. Y la paz de
Dios, que sobrepasa todo
entendimiento,
guardará vuestros corazones
y vuestras mentes en Cristo
Jesús”.
Entonces, recordarás al
inicio del sermón, que Dios
tomaría venganza por la
muerte de Zacarías y de que
lo abandonaron por dioses
falsos. Dios cumplió su
juicio, acompáñame a 2
Crónicas 24:23-24 “Y
aconteció que, a la vuelta del
año, el ejército de los
arameos subió contra Joás; y
vinieron a Judá y a Jerusalén,
destruyeron de entre la
población a todos los
oficiales del pueblo, y
enviaron todo el botín al rey
de Damasco. Ciertamente, el
ejército de los arameos vino
con pocos hombres; sin
embargo, el Señor entregó a
un ejército muy grande en
sus manos, porque habían
abandonado al Señor, Dios
de sus padres. Así ejecutaron
juicio contra Joás”. Fue Dios
quien envió a Hazael y a los
arameos contra Joás como
parte de Su juicio y
venganza.
vers. 19-21.- [MENCIÓN]
La historia termina con la
muerte de Joás, siendo
asesinado bajo conspiración
por sus siervos de confianza.
Amados, el Señor cumple Su
palabra de juicio y nos debe
dar temor de Dios por ello.
Jesús lo dijo en cierta
ocasión, que desde la sangre
de Abel hasta la sangra de
Zacarías, que murió entre el
altar y la casa de Dios, le
sería cargada a los líderes
religiosos de Su tiempo
(Lucas 11:51). Dios da el
pago justo a todos Sus
enemigos. Pero también
puso Su juicio justo, Su ira y
venganza sobre Su propio
Hijo. [EVANGELIO]
CONCLUSIÓN
Hemos visto la infidelidad
del rey y que solo Uno es el
Rey verdadero y fiel; hemos
visto la reparación del
Templo, y el Hijo de Dios es
fiel sobre toda Su casa,
hemos visto el juicio de Dios,
siendo que Cristo fue fiel y
obediente lo recibió en
nuestro lugar para darnos
salvación eterna.
Lamentaciones 3:21-23
“Esto traigo a mi corazón,
por esto tengo esperanza:
Que las misericordias
del Señor jamás terminan,
pues nunca fallan sus
bondades; son nuevas cada
mañana; ¡grande es tu
fidelidad!”.
Que esto sea tu oración y
esperanza por la fidelidad y
misericordia del Señor para
tu vida.