Variable Compleja: Curso 2023/2024
Variable Compleja: Curso 2023/2024
Curso 2023/2024
P ROFESORES
Juan Carlos Fariña Gil
Manuel T. Flores Mederos
Universidad
de La Laguna
Contenido
1. Funciones holomorfas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
1.1. Derivación compleja . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
1.2. Definiciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.3. Las ecuaciones de Cauchy-Riemann . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
1.4. Series de potencias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
Ejercicios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
3. Funciones armónicas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55
3.1. Funciones armónicas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55
3.2. El problema de Dirichlet en el disco unidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 60
Ejercicios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 67
Funciones holomorfas
Contenido
1.1. Derivación compleja . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
1.2. Definiciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.3. Las ecuaciones de Cauchy-Riemann . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
1.4. Series de potencias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
Ejercicios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
U(a, r ) : = z ∈ C |z − a| < r
© ± ª
U(a, r ) : = z ∈ C |z − a| ≤ r
© ± ª
será su clausura y
T(a, r ) = ∂U(a, r ) = : ζ ∈ C |ζ − a| = r
© ± ª
E ⊂ V ∪ W, E ∩ V ̸= ;, E ∩ W ̸= ; y E ∩ V ∩ W = ;. (1.2)
Recíprocamente, es fácil ver que si existen dos abiertos que satisfacen estas condi-
ciones, entonces E no es conexo: la descomposición anterior se obtiene tomando
A = E ∩W y B = E ∩V .
Si E es cerrado y no conexo, entonces (1.1) muestra que E es unión de dos conjuntos
disjuntos cerrados no vacíos puesto que en tal caso, A ⊂ E = A ∪ B y A ∩ B = ;: por
tanto A = A (de igual forma B = B ) por lo que tanto A como B son cerrados no vacíos.
De igual forma, si E es abierto no conexo, entonces (1.2) muestra que E es unión de
dos conjuntos abiertos disjuntos no vacíos, a saber E ∩ V y E ∩ W .
Puesto que todo conjunto unitario (con un solo elemento) es conexo, si a ∈ E ,
la familia de todos los subconjuntos conexos de E que contienen a a es no vacía.
Se puede ver fácilmente que la unión de todos los miembros de esta familia es un
conexo maximal de E . Estos conjuntos se llaman componentes de E : son conexas
disjuntas y su unión es E .
Por región o dominio entenderemos cualquier subconjunto no vacío abierto y
conexo de C. Puesto que cualquier abierto D ⊂ C es unión de discos, y puesto que los
discos son conexos, cada componente de D es abierta. Así, cualquier abierto plano
es unión disjunta de regiones abiertas.
1.2. Definiciones
h ′ (z 0 ) = g ′ f (z 0 ) f ′ (z 0 ), (z 0 ∈ D). (1.4)
¡ ¢
η(z)
(1.7)
Puesto que la derivabilidad de f en z 0 fuerza su continuidad en z 0 , η(z) → 0 cuando
z → z 0 y (1.4) sigue de (1.7).
(x, y) ∈ R2 ↔ z = x + i y ∈ C, (1.8)
∂f ∂f
df = dz + d z̄ (1.9)
∂z ∂z̄
donde
∂f 1 ∂f ∂f ∂f 1 ∂f ∂f
µ ¶ µ ¶
= −i y = +i
∂z 2 ∂x ∂y ∂z̄ 2 ∂x ∂y
que, al igual que con las diferenciales d x y d y permite expresar las parciales reales
∂/∂x y ∂/∂y en términos de las complejas ∂/∂z y ∂/∂z̄, esto es
∂f ∂f ∂f ∂f ∂f ∂f
µ ¶
= + y =i − . (1.10)
∂x ∂z ∂z̄ ∂y ∂z ∂z̄
Nótese que ∂ f /∂z̄ = 0 equivale a ∂ f /∂x = −i ∂ f /∂y que a su vez se puede reescribir
como
∂u ∂v
∂x = ∂y
(1.11)
∂u ∂v
=−
∂y ∂x
| f (z) − f (z 0 ) − L(z − z 0 )|
lı́m =0
z→z 0 |z − z 0 |
∂f ∂f
f (z) − f (z 0 ) = (z 0 )(x − x 0 ) + (z 0 )(y − y 0 ) + ε(z)(z − z 0 )
∂x ∂y
∂f ∂f
= (z 0 )(z − z 0 ) + (z 0 )(z − z 0 ) + ε(z)(z − z 0 )
∂z ∂z̄
(1) Obviamente, si (1.3) existe entonces L también y viene dada por multiplicación por f ′ (z ).
0
1.3 Las ecuaciones de Cauchy-Riemann 5
f (z) − f (z 0 ) ∂ f ∂f z − z0
µ ¶
= (z 0 ) + (z 0 ) + ε(z)
z − z0 ∂z ∂z̄ z − z0
∂f
si z ̸= z 0 . Así, f será derivable en z 0 si, y sólo si ∂z̄ (z 0 ) = 0 (el término z−z 0
z−z 0 es igual a 1
si z−z 0 es real e igual a −1 si z−z 0 es imaginario puro). Esto prueba que las relaciones
de Cauchy-Riemann son válidas en z 0 si, y sólo si, f es derivable en z 0 y en este caso,
la diferencial de f es z 0 viene dada por multiplicación contra f ′ (z 0 ) = ∂ f /∂z(z 0 ).
Consecuentemente, las funciones holomorfas en D son precisamente aquellas que
son diferenciables y satisfacen las ecuaciones de Cauchy-Riemann en D.
∂2 u ∂2 v ∂2 u ∂2 v
2
= y 2
=− .
∂x ∂x∂y ∂y ∂y∂x
x −y 0 −1
µ ¶ µ ¶ µ ¶
Jζ = iζ ⇔ J = ⇔ J=
y x 1 0
¡a b ¢
si ζ = x +i y. Si por el momento ponemos J F (z 0 ) = c d , entonces J · J F (z 0 ) = J F (z 0 )· J
equivale a
(
0 −1 a b a b 0 −1 −c −d b −a a =d
µ ¶ µ ¶ µ ¶ µ ¶ µ ¶ µ ¶
· = · ⇔ = ⇔
1 0 c d c d 1 0 a b d −c b = −c
(2) Recuérdese que el Laplaciano de una función u de clase C 2 es ∆u = ∂2 u + ∂2 u (la traza del
∂x 2 ∂y 2
hessiano de u).
6 1 Funciones holomorfas
F 0 (z0 )
F 0 (z0 )[~
τ]
~
κ α
α
~
τ F 0 (z0 )[~
κ]
• •
z0 f (z0 )
1
= lı́m sup |a n |1/n . (1.13)
R n→∞
∞
a n (z − a)n
X
f (z) = (1.14)
n=0
∞
f ′ (z) = na n (z − a)n−1
X
(1.15)
n=1
y por tanto
¯ f (z) − f (z 0 )
¯ ¯ ∞
n 2 |a n |ϱn−2 .
¯ X
¯ − g (z 0 ¯ ≤ |z − z 0 |
) ¯
¯ z − z0 n=2
Como ϱ < r esta última serie converge y el lado derecho tiene a 0 cuando z → z 0 .
Esto dice que f ′ (z 0 ) = g (z 0 ) y completa la prueba. ⊔
⊓
1.10 Observación. Como f ′ satisface las mismas hipótesis que f , el Teorema 1.9 se
puede aplicar a f ′ . De aquí concluimos que f tiene derivadas de cualquier orden,
que son representables en serie de potencias y que
∞
f (k (z) = n(n − 1) · · · (n − k + 1)a n (z − a)n−k
X
n=k
f (k (a)
si (1.14) se verifica. En particular, (1.14) implica que© a k ª= k! para k = 0, 1, 2, . . . ,
por lo que para cada a ∈ D existe una única sucesión a n que verifica (1.14).
1.2 . Demostrar que u = sen x senh y y v = cos x cosh y satisfacen las ecuaciones de
Cauchy-Riemann. Determinar la forma compleja de la función f = u + i v.
1.3 . (a) Probar que si f y f¯ son ambas holomorfas en una región D, entonces f es
constante.
(b) Probar que si f ∈ O (D) en una región D y | f | es constante en D, entonces f es
constante.
Sugerencia. Escribir f¯ = | f |2 f .
±
∇v
π/2 ∇u
•
1.5 . (a) Deducir la forma polar de polar de las ecuaciones de Cauchy-Riemann para
u y v:
∂u 1 ∂v
∂ϱ = ϱ ∂θ
∂u ∂v
= −ϱ .
∂θ ∂ϱ
1.8 . Encontrar todas las series de potencias que determinen funciones enteras f (z)
f (z)+ f (−z)
tales que f (2z) = 2 para todo z ∈ C.
1.9 . Sea a n una sucesión de números complejos tal que ∞ n=2 n|a n | ≤ 1. Probar
© ª P
decir, cuando Re z = 0?
Contenido
2.1. Integración sobre caminos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
2.2. El Teorema local de Cauchy . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16
2.3. La representación en serie de potencias. Consecuencias . . . . . . . 21
2.4. Convergencia de sucesiones de funciones holomorfas . . . . . . . . . 27
2.5. El Teorema de la aplicación abierta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28
2.6. El Teorema Global de Cauchy . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30
2.7. Homotopía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 33
2.8. Desarrollos de Laurent . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35
2.9. El Teorema de los residuos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 37
Ejercicios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47
de segundo de Grado.
14 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias
Esto quiere decir que la integral de línea es sensible a la orientación: cambia de signo
cuando se invierte.
Nótese que de la propia definición (2.1),
¯ˆ ¯ ˆ
¯ ¯
¯ f (ζ)d ζ¯ ≤ | f (ζ)| |d ζ| (2.2)
¯ ¯
γ γ
donde ˆ ˆ b
long (γ) = |d ζ| = |γ̇(t )|d t
γ a
es la longitud de γ y ∥ f ∥γ = supζ∈γ | f (ζ)|.
2.1 Ejemplo. (a) Si a, b ∈ C, el camino
γ(t ) = a + t (b − a), 0≤t ≤1
representa el segmento orientado [a, b]: su longitud es |b − a| y
ˆ ˆ 1
f (ζ)d ζ = (b − a) f (a + t (b − a))d t .
[a,b] 0
Î
γ
Ï Ï
a•
Ï
Î
Î
Ï
Demostración. Sea γ como en el Ejemplo 2.1(b). Por la Proposición 2.2 será suficien-
te con evaluar Indγ (a) y de nuevo por el Ejemplo 2.1(b)
ˆ ˆ 2π
1 dζ r eiθ
Indγ (a) = = d θ = 1. ⊔
⊓
2πi γ ζ − a 2π 0 r eiθ
El Teorema de Cauchy tiene varias versiones pero todas afirman que la integral
de una función holomorfa en una región D sobre caminos cerrados que satisfacen
cierta condición topológica respecto a D es cero. Primero daremos su versión local
(Teorema 2.7) para luego presentar su versión general.
2.5 Lema. Si f ∈ O (D) y f ′ ∈ C (D) entonces
‰
f ′ (ζ)d ζ = 0
γ
T1 =Ï
ac ′ b ′ , T 2 = ba
Ï ′c ′, T 3 = cb
Ï ′ a′ y T 4 = a
Ï ′b′c ′.
c
•
b0 T3
•
a0
•
T1 T4
a• T2
•
c0 •b
Figura 2.2. T = T 1 ∪ T 2 ∪ T 3 ∪ T 4
Si I = ∂T f (ζ)d ζ e I j = ∂T j f (ζ)d ζ, entonces I = I 1 +I 2 +I 3 +I 4 . Como |I | ≤ |I 1 |+|I 2 |+
|I 3 |+|I 4 |, de entre los cuatro triángulos sea T k el que aporte la mayor masa a I (si hay
mas de uno escogemos cualquiera de ellos), habrá un triángulo T k tal que I k ≥ I /4: a
este triángulo lo denotamos por T 1 . Seguidamente repetimos este proceso con T 1 en
lugar de T . Esto genera una sucesión de triángulos T ⊃ T 1 ⊃ T 2 ⊃ . . . con perímetros
per (∂T n ) = 2−n ℓ donde ℓ = per (∂T ) para los que
¯‰ ¯
I ≤ 4n ¯¯
¯ ¯
f (ζ)d ζ¯¯ , n = 1, 2, . . . (2.6)
∂T n
◦
Si p ∈ T trazamos tres segmentos desde cada uno de cada vértice de T a p para cons-
truir tres triángulos T (1) , T (2) y T (3) con vértice en p y tales que
‰ ‰ ‰ ‰
f (ζ)d ζ = f (ζ)d ζ + f (ζ)d ζ + f (ζ)d ζ (figura 2.4).
∂T ∂T (1) ∂T (2) ∂T (3)
Así, si p es por ejemplo el vértice a elegimos dos puntos dos puntos, uno x ∈ [a, b]
en el lado [a, b] y otro y ∈ [a, c] en el lado [a, c] para formar dos triángulos T a = a
Î x y,
Tb =Î
xb y y T c = bc
Íy. Por lo que acabamos de probar, como p ∉ T b ∪ Tc ,
‰ ‰
f (ζ)d ζ = f (ζ)d ζ = 0
Tb Tc
y ¯‰ ¯
¯ ¯
¯ f (ζ)d ζ¯¯ ≤ ∥ f ∥T a per (∂T a ) ≤ 2∥ f ∥T (|x − a| + |y − a|) −−−−→ 0.
¯
Ta x,y→a
Por tanto,
‰ ‰ ‰ ‰
f (ζ)d ζ = f (ζ)d ζ + f (ζ)d ζ + f (ζ)d ζ = 0. ⊔
⊓
T Ta Tb Tc
c c
• •
p
• T (3)
T (2) T (2)
•
p
a• T (1) a• T (1)
•b •b
O (D). En particular, ‰
f (ζ)d ζ = 0 (2.7)
γ
ˆ
F (z) − F (z 0 ) = f (ζ)d ζ.
[z 0 ,z]
Fijando z 0 , entonces
ˆ
F (z) − F (z 0 ) 1
− f (z 0 ) = f (ζ) − f (z 0 ) d ζ
¡ ¢
z − z0 z − z0 [z 0 ,z]
para 0 < |z − z 0 | < δ. Esto prueba que F ∈ O (D) y que F ′ = f . Ahora (2.7) sigue del
Lema 2.5. ⊔
⊓
f (w) − f (z) , si w ̸= z
g (w) = w −z
′
f (z), si w = z.
Entonces g satisface las hipótesis del Teorema 2.8 (ver Lema 2.30) y por tanto
‰
g (ζ)d ζ = 0.
γ
Pero
‰ ‰ ¡ ‰ Ã ‰ !
f (ζ) − f (z)
¢
1 1 1 f (ζ) 1 dζ
g (ζ)d ζ = dζ = dζ − f (z)
2πi γ 2πi γ ζ−z 2πi γ ζ−z 2πi γ ζ − z
‰
1 f (ζ)
= d ζ − Indγ (z) f (z)
2πi γ ζ−z
Demostración. Sea r > 0 tal que U(a, r ) ⊂ D. El Teorema 2.9 aplicado a f en U(a, r ) y
γ = T(a, ϱ) con 0 < ϱ < r implica que
‰
1 f (ζ)
f (z) = dζ (2.9)
2πi T(a,ϱ) − z
ζ
1 1 1 X∞ (z − a)n
= = (2.10)
ζ − z ζ − a 1 − z−a
ζ−a n=0 (ζ − a)
n+1
donde ‰
1 f (ζ)
an = n+1
d ζ.
2πi T(a,ϱ) (ζ − a)
Por último, que la serie de potencias converge puntualmente en todo ± U(a, r ) es con-
secuencia de la unicidad de los coeficientes de Taylor a n = f (n (a) n! (Observación
1.10) haciendo ϱ ↗ r . ⊔
⊓
En esta sección veremos algunas repercusiones que tiene el hecho de que las
funciones holomorfas sean representables en serie de potencias.
2.14 Teorema. Sea D ⊂ C una región, f ∈ O (D) y
Z f = f −1 (0) = a ∈ D f (a) = 0
© ± ª
Ahora pueden suceder dos cosas: que todos los coeficientes a n sean 0 o que exista el
menor entero positivo m tal que a m ̸= 0. En este caso, la función
(z − a)−m f (z), si z ̸= a
(
g (z) =
a m , si z = a
∞
a m+k (z − a)k , z ∈ U(a, r )
X
g (z) =
k=0
por lo que también es holomorfa en U(a, r ) (Teorema 1.9). Así g ∈ O (D). Además,
g (a) ̸= 0 y por continuidad g no se anula en algún entorno de a. Por tanto a es un
punto aislado de Z f .
22 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias
para algún r > 0 tal que U(a, r ) ⊂ D. Entonces f tiene una singularidad evitable en a.
Demostración. Definamos
(z − a)2 f (z), si z ∈ D \ a
( © ª
g (z) =
0, si z = a.
ocurrir:
(a) f tiene una singularidad evitable en a.
(b) Existen un entero positivo y complejos a 1 , a 2 , . . . , a m tales que la función
m
X ak
f (z) −
k=1 (z − a)k
Demostración. Si (c) no es cierto, existe r > 0, ε > 0 y w 0 ∈ C tal que | f (z) − w 0 | > ε
para todo z ∈ U(a, r ). La función
1
g (z) = (2.13)
f (z) − w 0
2.19 Teorema. Si
∞
a n (z − a)n , z ∈ U(a, r )
X
f (z) =
n=0
∞
ˆ 2π ¯
1 ¯ f a + ϱe i θ ¯2 d θ.(4)
|a n |2 ϱ2n =
X
(2.14)
¡ ¢¯
n=0 2π 0
(4) La igualdad (2.14) es un caso especial de la conocida como igualdad de Parseval.
24 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias
para todo r > 0. Esto sólo es posible si a n = 0 para n = 1, 2, . . . (en caso contrario, el
dado izquierdo en la desigualdad (2.15) crece indefinidamente con r ). ⊔
⊓
2.21 Teorema (Principio del módulo máximo). Si D es una región, f ∈ O (D) y
U(a, r ) ⊂ D, entonces
| f (a)| ≤ máx ¯ f (a + r e i θ )¯
¯ ¯
θ
con igualdad si, y sólo si, f es constante en D.
Consecuentemente | f | no tiene máximos locales en D salvo que f sea constante.
Demostración. Supongamos que máx ¯ f (a + r e i θ )¯ ≤ | f (a)|. Por (2.14),
¯ ¯
θ
∞
|a n |2 r 2n ≤ | f (a)|2 = |a 0 |2 .
X
n=0
Por tanto a 1 = a 2 = · · · = 0 que implica que f (z) = f (a) para todo z ∈ U(a, r ). Puesto
que D es conexo, el Corolario 2.15 implica que f es constante en D. ⊔
⊓
2.3 La representación en serie de potencias. Consecuencias 25
| f (a)| ≥ mı́n ¯ f (a + r e i θ )¯
¯ ¯
θ
Si p no tuviera ceros, f = 1/p sería una función entera tal que | f (0)| > | f (r e i θ )| para
todo θ. Esto contradice el Principio del módulo máximo (o el Teorema de Liouville
para tal caso). ⊔
⊓
Por división sucesiva, p tiene exactamente n ceros complejos contados con sus mul-
tiplicidades.
g (z) = z
′
f (0), si z = 0
es holomorfa en U y que por (a) y (b), |g (z)| ≤ 1 para todo z ∈ U. De nuevo, por el
Principio de máximo, si se diera la igualdad en (a) o (b), g sería constante (que debe
ser unimodular), es decir, g (z) ≡ λ con λ ∈ T. ⊔
⊓
Demostración. Por el Lema de Schwarz, |φ′ (0)|, |(φ−1 )′ (0)| ≤ 1. Pero φ′ (0)(φ−1 )′ (0) = 1
por lo que |φ′ (0)| = 1. De nuevo por el Lema de Schwarz, esto implica que φ = o λ con
λ = φ′ (0). ⊔
⊓
Para a ∈ U sea
a−z
ϕa (z) = .
1 − āz
Si a ̸= 0, ϕa es holomorfa en C\ 1/ā que contiene a U (por lo que es es holomorfa en
© ª
U(0, 1/|a|) ⊃ U). Para |ζ| = 1 tenemos |a−ζ| = |ζ| |a ζ̄−1| = |1−āζ| con lo que ϕa (T) ⊂ T,
y por tanto ϕa (U) ⊂ U por el Principio del máximo (esto también se puede ver de la
desigualdad elemental |a − z| ≤ |1 − āz|). Además, como
2
1 − ϕa (z) a(1 − āz) − (a − z) (1 −|a| )z
ϕa ϕa (z) = = z,
¡ ¢
= =
1 − āϕa (z) 1 − āz − ā(a − z) 1 −|a|2
1 − |a|2
µ ¶
′
g (0) = ϕ′b (b) f ′ (a)ϕ′a (0) = ′
f (a)
1 − |b|2
ya que
−(1 − āz) + ā(a − z) |a|2 − 1
ϕ′a (z) = 2
= .
(1 − āz) (1 − āz)2
Esto da como resultado que
1 − |b|2
| f ′ (a)| ≤ .
1 − |a|2
∥ f n − f ∥L
| f n′ (z) − f ′ (z)| ≤ , z ∈L
r
donde ∥ f ∥L es el supremo de | f | en L. Como f n → f uniformemente en L, también
f n′ → f ′ uniformemente en L. ⊔
⊓
f (z) − f (w) , si z ̸= w
g (z, w) = z −w
′
f (z), si z = w
es continua en D × D.
(a) f es inyectiva en V ,
(b) W = f (V ) es abierto, y
(c) si g : W → V está definida por g ( f (z)) = z para todo z ∈ V , entonces g ∈ O (W ).
1
| f (z) − f (w)| ≥ | f ′ (a)| |z − w| (2.17)
2
si z, w ∈ V . Esto prueba (a) además de que
f ′ (z) ̸= 0 (2.18)
si z ∈ V . Para probar (b) sea b ∈ V y r > 0 tal que U(a, r ) ⊂ V . Por (2.17), si δ =
r | f ′ (b)|/4 tenemos
por el Corolario 2.22 w − f debe tener un cero en U(b, r ), es decir, w = f (z) para algún
z ∈ U(b, r ) ⊂ V . Puesto que b ∈ V es arbitrario, esto prueba que W = f (V ) es abierto.
Por último, para probar (c) si w 0 ∈ W entonces w 0 = f (z 0 ) para un único z 0 ∈ V . Si
w ∈ W g (w) = z ∈ V , entonces
g (w) − g (w 0 ) z − z0
= . (2.19)
w − w0 f (z) − f (z 0 )
2.32 Teorema. Supongamos que f es una función holomorfa no constante en una re-
gión D ⊂ C, z 0 ∈ D y w 0 = f (z 0 ). Sea m el orden del cero de la función f − w 0 en z 0 .
Entonces existe un entorno V de z 0 en D y una función φ ∈ O (V ) tal que
¢m
(a) f (z) = w 0 + φ(z) para todo z ∈ V .
¡
¢m
Así, f − w 0 = φ(z) en V . Se sigue que f es m a 1 de V \ z 0 sobre U∗ (w 0 , r m ) y
¡ © ª
2.33 Corolario. Sea D ⊂ C una región y supongamos que f ∈ O (D) es (uno a uno)
inyectiva en D. Entonces f ′ (z) ̸= 0 para todo z ∈ D y la inversa de f es holomorfa en
D.
Nota. Este Corolario es falso en la recta real: la función f (x) = x 3 es inyectiva pero
f ′ (0) = 0. La función inversa f −1 (y) = y 1/3 tampoco es derivable.
Cadenas y ciclos
Definamos
[Γ] : = [γ1 ] + [γ2 ] + · · · + [γn ], (2.21)
es decir, [Γ]( f ) = [γ1 ]( f ) + [γ2 ]( f ) + · · · + [γn ]. La relación (2.21) sugiere introducir la
‘suma formal’
Γ = γ1 +̇γ2 +̇ . . . +̇γn (2.22)
2.6 El Teorema Global de Cauchy 31
y definir ˆ
f (ζ)d ζ = [Γ]( f ).
Γ
(2.22) es una mera forma de abreviar
ˆ n
ˆ
X
f (ζ)d ζ = f (ζ)d ζ, f ∈ C (K ). (2.23)
Γ k=1 γk
Obviamente, si Γ viene dado por (2.22), Indγ (a) = k Indγk (a). La cadena que resulta
P
al cambiar cada γk en (2.22) por su opuesta será denotada por Γ− y por tanto
ˆ ˆ
f (ζ)d ζ = − f (ζ)d ζ, f ∈ C (Γ∗ ).
Γ− Γ
Para terminar, nótese que una cadena se podría representar como suma de caminos
en varias formas distintas: decir que γ1 +̇γ2 +̇ . . . +̇γn = σ1 +̇σ2 +̇ . . . +̇σm significa que
n
ˆ m
ˆ
X X
f (ζ)d ζ = f (ζ)d ζ
k=1 γk j =1 σ j
para cualquier función continua f en γ∗1 ∪γ∗2 ∪· · ·∪γ∗n ∪σ∗1 ∪σ∗2 ∪· · ·∪σ∗m . En particular
un ciclo se podría representar como suma de caminos no cerrados.
2.34 Teorema (Cauchy). Supongamos que f ∈ O (D) donde D es un abierto arbitrario
del plano complejo. Si Γ es un ciclo en D tal que IndΓ (a) = 0 para todo a ∉ D entonces
ˆ
1 f (ζ)
d ζ = IndΓ (z) f (z) (2.24)
2πi Γ −z
ζ
para todo z ∉ Γ∗ y ˆ
f (ζ)d ζ = 0. (2.25)
Γ
32 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias
Si Γ1 y Γ2 son dos ciclos en D tales que IndΓ1 (a) = IndΓ2 (a) para todo a ∉ D,
entonces ˆ ˆ
f (ζ)d ζ = f (ζ)d ζ. (2.26)
Γ1 Γ2
puesto que fe(a) = 0. Para terminar (2.26) sigue de (2.25) aplicado al ciclo Γ = Γ1 −Γ2 .
⊔
⊓
(b) La última parte del Teorema 2.34 muestra que bajo ciertas circunstancias, la in-
tegración sobre un ciclo se puede reemplazar por otro sin cambiar el valor de la
integral. Por ejemplo, si D es el plano complejo al que se le quitan tres discos
disjuntos D j y γ1 , γ2 , γ3 y Γ son tres circunferencias positivamente orientadas
tales que Γ rodea a D 1 ∪ D 2 ∪ D 3 y γ j rodea a D j pero no a D k para k ̸= j (figura
2.5), entonces ‰ ‰
3
X
f (ζ)d ζ = f (ζ)d ζ.
Γ j =1 γ j
N
N
D2 γ2
N
N
D1 γ1 D3 γ1
Figura 2.5. D = C \ (D 1 ∪ D 2 ∪ D 3 )
2.7. Homotopía
H (t , 0) = γ0 (t ), H (t , 1) = γ1 (t ), H (0, s) = H (1, s)
H (t , s) = (1 − s)γ0 (t ) + sa, 0 ≤ s, t ≤ 1.
Ahora veremos que si dos curvas cerradas γ0 y γ1 en D son D-homótopas entonces
Indγ0 (a) = Indγ1 (a) para todo a ∉ D y en particular la hipótesis del Teorema 2.34 se
verifica para cualquier camino cerrado en D si D es simplemente conexo.
2.36 Lema. Sean γ0 y γ1 dos curvas cerradas con intervalo de parámetro [0, 1] y a ∈ C.
Si
|γ1 (t ) − γ0 (t )| < |a − γ0 (t )|, 0≤t ≤1 (2.28)
entonces Indγ0 (a) = Indγ1 (a).
Demostración. Primero observemos que (2.28) implica que a ∉ γ∗0 ∪ γ∗1 y por tanto
γ −a
tiene sentido considerar γ = γ01 −a . Entonces,
γ′ γ′1 − a γ′0 − a
= − (2.29)
γ γ1 − a γ0 − a
y
γ1 − a ¯¯ ¯¯ γ1 − γ0 ¯¯
¯ ¯ ¯ ¯
¯
|1 − γ| = ¯¯1 − = <1
γ0 − a ¯ ¯ γ0 − a ¯
de nuevo por (2.28). Así, γ∗ ⊂ U(1, 1) que implica que Indγ (0) = 0. Integrado (2.29)
sobre [0, 1] proporciona el resultado deseado. ⊔
⊓
k j k j −1
µ ¶ µ ¶
ek (t ) = H
γ , (nt + 1 − j ) + H , ( j − nt ) (2.32)
n n n n
γk (t ) − H (k/n, t )| < ε, k = 0, 1, . . . , n y 0 ≤ t ≤ 1.
|e (2.33)
En particular, para k = 0 y k = n,
2.8 Desarrollos de Laurent 35
γ0 (t ) − γ0 (t )| < ε,
|e γn (t ) − γ1 (t )| < ε.
|e
γk−1 (t ) − γ
|e ek (t )| < ε, k = 1, 2, . . . , n 0 ≤ t ≤ 1. (2.35)
Ahora sigue de (2.33), (2.34), (2.35) y n + 2 iteraciones del Lema 2.36 que Indγ0 (a) =
Indγe0 (a) = Indγe1 (a) = · · · = Indγen (a) = Indγ1 (a). ⊔
⊓
una sucesión de funciones complejas sobre un conjunto S y k∈Z u k (s) converge ab-
P
serie k̸=0 k1 es convergente con este criterio pero desde luego no es una serie que
P
en a y radios r, R.
para cualquier ϱ tal que r < ϱ < R (por tanto esta serie es única).
si |z − a| > ϱ1 . Esto implica que existe C > 0 tal que g (z)| ≤ C |z| para z ∈ U∗ (0, r ) y por
tanto lı́mz→0 g (z) = 0. Sea
∞
bn z n
X
g (z) =
n=1
1
su serie de potencias centrada en z = 0. Entonces f 1 (z) = g para |z − a| < ϱ1 y
¡ ¢
z−a
‰ ˆ
1 g (ξ) 1 f 1 (ζ) 1
µ ¶
bn = n+1
dξ = − ´n+1 d
2πi |ξ|=1/ϱ ξ 2πi ζ−a
³
|ζ−a|=ϱ 1
ζ−a
‰
1
= (ζ − a)n−1 f (ζ)d ζ = a −n ,
2πi |ζ−a|=ϱ
es decir,
∞
a −n (z − a)−n .
X
f 1 (z) =
n=1
2.39 Corolario. Supongamos que z = a sea una singularidad aislada de una función
k
f cuyo desarrollo de Laurent en A(a; 0, R) es f (z) = ∞−∞ a k (z − a) . Entonces
P
2.40 Teorema (de los residuos). Sea f una función meromorfa en una región D ⊂ C
y P su conjunto de polos. Si Γ es un ciclo en D \ P tal que IndΓ (a) = 0 para todoa ∉ D,
entonces ˆ
1 X
f (ζ)d ζ = Res f (a) IndΓ (a). (2.38)
2πi Γ a∈P
La primera aplicación del Teorema 2.40 se refiere a los ceros de funciones ho-
lomorfas.
2.41 Teorema. Sea γ un camino cerrado en una región D tal
± que Indγ (a)
ª = 0 para
todo a ∉ D, Indγ (z) = 0 o 1 para todo z ∉ γ∗ y D 1 = z ∈ C \ γ∗ Indγ (z) = 1 .
©
donde Γ = f ◦ γ.
(b) Si g ∈ O (D) es otra función holomorfa en D tal que
entonces N f = N g .
El apartado (b) es el conocido Teorema de Rouché. Expresa el hecho de que
dos funciones holomorfas tienen el mismo número de ceros en D 1 si están suficien-
temente cerca la una de la otra en la frontera de D 1 .
2.9 El Teorema de los residuos 39
m h ′ (z)
+ φ(z) =
z − a h(z)
Esto prueba (2.39). Es resto de este apartado se reduce a un mero cálculo: si el inter-
valo de parámetro de γ es [0, 2π], entonces
ˆ ˆ 2π ˆ 2π ‰
1 dξ 1 Γ′ (t ) 1 f ′ (γ(t )) 1 f ′ (ζ)
IndΓ (0) = = dt = dt = d ζ.
2πi Γ ξ 2πi 0 Γ(t ) 2πi 0 f (γ(t ) 2πi γ f (ζ)
Para terminar, (2.40) implica que g no tiene ceros en γ∗ . Aplicando (2.39) con g en
lugar de f y teniendo en cuenta el Lemma 2.36, si Γ0 = g ◦ γ tenemos
2
Esto pueda que e −x es su propia transformada de Fourier(7) . El caso ξ = 0 se reduce
a la conocida fórmula ˆ ∞
2
e −πx d x = 1. (2.42)
−∞
2
Supongamos que ξ > 0 (fijo) y consideremos la función entera f (z) = e −πz . Si
para r > 0, □r = [−r, r ] × [0, ξ] (figura 2.6), por el Teorema de Cauchy
ˆ r ˆ ξ ˆ r ˆ ξ ‰
f (x)d x +i f (r +i t )d t − f (x +i ξ)d x −i f (−r +i t )d t = f (ζ)d ζ = 0.
−r 0 −r 0 ∂□r
(2.43)
Ahora bien,
(7) El lado derecho en (2.41) es la transformada de Fourier de e −πx 2
40 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias
ˆ ξ ˆ ξ
2 −t 2 ±2i r t )
f (±r + i t )d t = e −π(r dt
0 0
por lo que
¯ˆ ¯ ˆ ˆ ξ
¯ ξ ¯ ξ
2 2 2 2 2
f (±r + i t )d t ¯ ≤ e −π(r −t ) d t = e −πr e πt d t = C (ξ)e −πr −−−−−→ 0.
¯ ¯
r →+∞
¯
¯ 0 ¯ 0 0
−r + i ξ r +iξ
Î
är
Î
−r Ï r
Figura 2.6. ∂□r
Nota. He aquí una forma estándar de probar (2.42). Si r > 0 sea □r = [−r, r ]2 el
cuadrado de centro en origen y lado 2r . Entonces, por un lado
Ï µˆ r ¶2
2 +y 2 ) 2
Ir = e −π(x d xd y = e −πx d x
□r −r
y por otro
Ï ˆ r
−(x 2 +y 2 ) 2 2
Jr = e d xd y = 2π ϱe −πϱ d ϱ = 1 − e −πr .
U(0,r ) 0
1−e i z
Consideremos la función f (z) = z2
que integraremos sobre la semicircunferencia
tallada de la figura 2.7.
Î
γ+
r
γ+
ε
Ï
• Ï • Ï •
−r 0 r
Denotemos por γ− +
ε y γr las semicircunferencias de radios ε > 0 y r > 0 negativa
y positivamente orientadas respectivamente. Por el Teorema de Cauchy, para r > ε
ˆ −ε ˆ ˆ r ˆ
1 − ei x 1 − eiζ 1 − ei x 1 − eiζ
dx + dζ + dx + d ζ = 0.
−r x2 γ−
ε
ζ2 ε x2 γ+
r
ζ2
Sobre γ+
r,
1 + |e i ζ | 1 + e −Im ζ 2
| f (ζ)| ≤ ≤ ≤ 2
|ζ|2 |ζ|2 r
ya que Im ζ ≥ 0 en γ+r . Así,
¯ˆ ¯ ˆ
¯ 1 − e i ζ ¯¯ 2 2 2π
d ζ¯ ≤ 2 |d ζ| = 2 long (γ+
r )= −−−−−→ 0.
¯
¯ γ+ ζ2 ¯ r γ+ r r r →+∞
¯
r r
Por lo tanto ˆ ˆ
1 − ei x 1 − eiζ
dx = − d ζ. (2.44)
|x|≥ε x2 γ+
ε
ζ2
42 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias
y por tanto
ˆ ˆ ˆ
1 − eiζ dζ
d ζ = −i + e(ζ)d ζ −−−−→ −π
γ−
ε
ζ2 γ−
ε
ζ γ−
ε
ε→0+
ya que
ˆ ˆ 0
dζ
=i d θ = −πi .
γ−
ε
ζ −π
ˆ π, si |t | < 1
b
sen x i t x
lı́m e d x = π/2, si |t | = 1 (2.45)
b→+∞ −b x
0, si |t | > 1.
Sea I (b) la integral en (2.45) (en lo que sigue supondremos que b > 1. Puesto que
sen z i t z
z e es entera, su integral sobre el intervalo [−b, b] coincide (por el Teorema de
Cauchy) con su integral sobre el camino γb (que reemplaza el intervalo [−1, 1] por la
semicircunferencia de radio 1 en el semiplano inferior) considerado en la figura 2.8.
e i z −e −i z
γb no pasa por el origen y usando la identidad sen z = 2i tenemos
ˆ È ˆ !
1 ¡ iζ dζ 1 i (t +1)ζ d ζ i (t −1)ζ d ζ
I (b) = e − e −i ζ e i t ζ e e
¢
= −
2i γb ζ 2i γb ζ γb ζ
= φb (t + 1) + φb (t − 1)
donde ˆ
1 dζ
φb (s) = e i sζ .
2i γb ζ
Completemos γb de dos formas: la primera añadiendo la semicircunferencia
de radio b en el semiplano inferior (figura 2.9) y la segunda añadiendo la semicircun-
ferencia de radio b en el semiplano superior (figura 2.10).
2.9 El Teorema de los residuos 43
• Ï • r Ï •
b 0 = b
1
Ï
γb
• Ï • r Ï • • Ï • r Ï •
b 0 = b b 0 = b
1 1
Ï Ï
γb γb
2.46 Ejemplo (sumando series). En este ejemplo usaremos el Teorema de los residuos
para probar que
∞ 1 π2
a ∉ Z.
X
2
= , (2.50)
−∞ (a + k) sen2 πa
Sea γn = [−n−1/2−ni , n+1/2−ni ]+̇[n+1/2−ni , n+1/2, ni ]+̇[n+1/2+ni , −n−
1/2+ni ]+̇[−n−1/2+ni , −n−1/2−ni ] el camino rectangular de vértices −n−1/2−ni ,
n + 1/2 − ni , n + 1/2 + ni y −n − 1/2 + ni , n = 1, 2, . . . orientado positivamente (figura
2.11).
−n − 1/2 + ni Ï n + 1/2 + ni
• •
γn
• • • • • • • • • • • • • • • • •
Ï
. . . −8 −7 −6 −5 −4 −3 −2 −1 0 1 2 3 4 5 6 7 8 ...
• Ï •
−n − 1/2 − ni n + 1/2 − ni
La función cotg πz = cos πz/ sen πz es meromorfa con polos exactamente en los en-
teros. Además, si k ∈ Z, sen πz = (−1)k π(z − k)h k (z) con h k entera y h k (k) = 1. Así,
y en el punto −a para la que Res f (−a) = πd cotg(π·)/d z(−a) = −π2 (1 + cotg2 (πa))
(cotg(π·) es holomorfa en un entorno de a ∉ Z). Por el Teorema de los residuos,
‰
1 X
f (ζ)d ζ = Res f (k) + Res f (−a)
2πi γn |k|≤n
k∈Z
que es (2.50).
Resta pues probar (2.51). Para ello veremos primero que | cotg πζ| ≤ 2 si ζ ∈ γn
iz −y i x
para¡ todo n suficientemente grande. En efecto,
¢ si z = x + i y entonces e = e e =
e −y cos x + i sen x y e −i z = e y cos x − i sen x por lo que
¢ ¡
e i z − e −i z 1 ¡¡ y
sen z = e + e −y sen x + i e y − e −y cos x = cosh y sen x + i senh y cos x
¢ ¡ ¢ ¢
=
2i 2
y
e i z + e −i z 1 ¡ y
cos z = = e + e −y cos x − i e y − e −y sen x = cosh y cos x − i senh y sen x.
¢ ¡ ¢
2 2
Así,
ya que cosh2 y − senh2 y = 1. Esto implica que | cotg z| ≤ | coth y| → 1 cuando |y| →
+∞ y por tanto, para el caso que nos ocupa, | cotg πz| ≤ 2 sobre γn si n es suficien-
temente grande. Además, como para ζ ∈ γn se tiene que |ζ + a| ≥ |ζ| − |a| ≥ n − |a|
deducimos que ∥ f ∥γn ≤ 2π/(n − |a|)2 . Consecuentemente,
¯‰ ¯
¯ ¯ 4π(2n + 1)
f (ζ)d ζ¯ ≤ ∥ f ∥γn long (γn ) ≤ −−−−→ 0
¯ ¯
(n − |a|)2 n→∞
¯
¯ γn ¯
2.1 . Supongamos que f , g ∈ O (U) y que ninguna de ellas se anula en U. ¿Qué rela-
f′ ¡ ¢ g′ ¡ ¢
ción hay entre f y g si f n1 = g n1 para todo n = 1, 2, . . . ?
2.3 . ¿Qué se puede decir si dos funciones enteras f y g satisfacen | f (z)| ≤ |g (z)| para
todo z ∈ C?
2.4 . Supongamos que f ∈ O (D), D contiene al disco unidad y | f (ζ)| < 1 si |ζ| = 1.
¿Cuántos puntos fijos tiene f en el disco? Esto es, ¿cuántas soluciones tiene la ecua-
ción f (z) = z en el disco?
2.5 . Supongamos que f ∈ O (D), D contiene al disco unidad, | f (ζ)| > 2 si |ζ| = 1 y
f (0) = 1. ¿Debe f anularse en el disco unidad?
2.6 . (a) Sea f un función holomorfa en un entorno de un disco cerrado D tal que
| f | es constante en la frontera de D. Probar que f tiene al menos un cero en D.
(b) Encontrar todas las funciones enteras tales que | f (ζ)| = 1 cuando |ζ| = 1.
2.7 . Demostrar
que una función holomorfa en una región D tiene primitiva en D si,
y sólo si, γ f (ζ)d ζ = 0 para todo camino cerrado en D.
48 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias
2.9 . (a) Sea f una función holomorfa en el disco unidad U sin ceros y n un entero
positivo. Probar que existe una función g ∈ O (U) tal que f = g n en U. Mostrar
con un ejemplo que esto es falso si reemplazamos el disco por un anillo. ¿En qué
otras regiones sigue esto siendo cierto?.
(b) Probar que en una región D, una función holomorfa sin ceros tiene un logaritmo
holomorfo en D si, y sólo si, admite raíces n ésimas holomorfas para todo entero
positivo n.
2.11 . Sea f una función holomorfa en el disco pinchado U∗ (0, r ). Demostrar que si
Ï
| f (z)|2 d A(z) < +∞
U∗ (a,r )
2.15 . Hallar ‰
1 e ζ − e −ζ
dζ
2πi T ζ4
donde T = ∂U(0, 1) es la circunferencia unidad (aquí se debe entender que T está
positivamente orientada).
2.17 . Evaluar ˆ ∞
dx
(n = 2, 3, . . . )
0 1 + xn
Respuesta: (π/n) sen(π/n).
ˆ π/2
dθ π
(c) 2
= 1/2
, (a > 0).
ˆ0 ∞ a + sen θ 2[a(1 + a)] ˆ ∞
log x log2n+1 x
(d ) 2
d x = 0. ¿Cuál es el valor de d x si n = 1, 2, . . . ?
ˆ0 ∞ 1 + x 0 1 + x2
log x π
(e) 2 2
dx = − .
0 (1 + x ) 4
2.22 . Determinar las regiones donde las siguientes funciones están definidas y son
holomorfas
ˆ 1 ˆ ∞ ˆ 1
dt etz etz
(a) f (z) = , (b) g (z) = dt, (c) h(z) = dt.
0 1+tz 0 1+ t2 −1 1 + t
2
2.23 . (a) Demostrar que si D es una región acotada con frontera suave, entonces
‰
ζ̄ d ζ = 2i Área(D).
∂D
(b) Si D es como en el apartado anterior, probar que Área(D) ≤ 12 diám (∂D) per (∂D).
Probar que, de hecho, en
± esta desigualdad se puede sustituir diám (∂D) por
d = mı́na∈∂D máx |ζ − a| ζ ∈ ∂D (que en principio es menor que diám (∂D)).
© ª
2.24 . Sea r > 0 y f una función holomorfa en U(a, r ) con un cero de orden m en
a. Demostrar que existe 0 < ϱ < r tal que la ecuación f (z) = 0 tiene exactamente m
soluciones en el disco U(a, ϱ).
2.25 . (a) Probar que cualquier función entera que aplica tanto el eje real como el
eje imaginario a sí mismo es impar, es decir, f (−z) = − f (z) para todo z ∈ C.
Dar dos demostraciones de esto: una usando y otra sin usar el Principio de refle-
xión de Schwarz.
(b) Supongamos que D es una región simétrica respecto a la inversión z → 1/z̄ de
la circunferencia unidad T y f ∈ O (D) tal que | f | = 1 en D ∩ T. Probar que
f (z) f (1/z̄) = 1 para todo z ∈ D (10) .
(10) Comparar con el Teorema de reflexión de Schwarz
2.9 El Teorema de los residuos 51
2.27 . Supongamos que f ∈ O (U), | f (z)| ≤ 1 para todo z ∈ U y que f tenga un cero
de orden m en 0. Demostrar que | f (z)| ≤ |z|m . ¿Qué sucede si se da la igualdad? ¿Se
puede decir algo sobre f ′ (0)?
2 .
ª
Probar que salvo que f sea constante, tanto ϱ → M (ϱ) como ϱ → A(ϱ) son estricta-
mente crecientes.
(b) Sea f una función holomorfa en una región acotada D y supongamos que f es
inyectiva. Demostrar que el área de f (D) viene dada por
Ï
Área( f (D)) = | f ′ (z)|2 d A(z).
D
(c) Esbozar la imagen del disco U(1, 1) bajo la aplicación z → z 2 y encontrar el área
de imagen.
52 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias
n
(d ) Probar que si f ∈ O (U) es inyectiva, Ω = f (U) y f (z) = ∞n=0 a n z es el desarrollo
P
2.37 . Sea λ ∈ R, λ > 1. Demostrar que la ecuación ze λ−z = 1 tiene exactamente una
raíz en el disco unidad abierto U que es real y positiva.
1 X∞ 2a
+ = π cotg πa.
a n=1 a − n 2
2
³ ´1/2
(11) El cálculo en este apartado muestra que los monomios n+1 z n son ortonormales res-
π
pecto al producto interior f , g = U f (z)g (z)d A(z).
® Î
(12) Una interpretación de este ejercicio es la siguiente: dados los períodos ω y ω , Z2 induce
0 1
en C la acción holomorfa (k, ℓ) · z = z + kω0 + ℓω1 y el correspondiente cociente T = C ·
±
es un toro complejo. f induce una función holomorfa en T que debe ser constante por
el Principio de máximo ya que T es compacto ¡como todos los toros! (la superficie real
subyacente se puede ver (y tocar) en la plaza Profesor Hayek anexa a nuestra Facultad.
2.9 El Teorema de los residuos 53
2.40 . Encontrar todos los posibles valores que puede tomar la integral
‰
e −1/ζ d ζ
γ
γr
Ï
Ï ε
·
γε Î
(13) Este resultado permite encontrar ciertos valores para la función β de Euler ya que
´ ∞ t p−1 π
β(p, q) = 0 (1+t )p+q
d t si 0 < p < 1. En particular Γ(p)Γ(1 − p) = sen(πp) si 0 < p < 1 y
p
de aquí que, por ejemplo, Γ(1/2) = π.
3
Funciones armónicas
Contenido
3.1. Funciones armónicas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55
3.2. El problema de Dirichlet en el disco unidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . 60
Ejercicios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 67
El Laplaciano
∂2 f ∂2 f
Sea f una función compleja en un abierto plano D tal que ∂x 2
y ∂y 2
existan en
D. El Laplaciano de f se define como
∂2 f ∂2 f
∆f = + .
∂x 2 ∂y 2
∂2 f ∂ ∂ ∂ ∂
µ ¶ µ ¶
∆f = 4 =4 f =4 f (3.1)
∂z∂z̄ ∂z ∂z̄ ∂z̄ ∂z
∂2 f ∂2 f
siempre que ∂x∂y = ∂y∂x (esto sucede si por ejemplo f ∈ C 2 (D)). Probar (3.1) es un
mero cálculo:
¸ µ 2 ¶ 0
∂ f ∂2 f
¶ µ 2
∂ ∂ ∂ ∂ ∂f ∂f ∂ f ∂2
f
µ ¶ µ ¶· :
4 f = −i +i = + + i − = ∆f
∂z ∂z̄ ∂x ∂y ∂x ∂y ∂x 2 ∂y 2 ∂x∂y ∂y∂x
y
¸ 0· ¸ 0
∂ ∂ 1 ∂ ∂ ∂ ∂ 1 ∂ ∂ ∂ ∂
· ¸ · ¸ · *
*
, = −i , +i = , + i ,
∂z ∂z̄ 4 ∂x ∂y ∂x ∂y 4 ∂x ∂x
∂x ∂y
¸ 0· ¸ 0
∂ ∂ ∂ ∂
· *
*
−i , + , .
∂y ∂x ∂y ∂y
∂f
Si f es holomorfa en D entonces f ∈ C ∞ (D) y ∂z̄ = 0 y por tanto, (3.1) impli-
ca que f es armónica en D. Puesto que ∂ f /∂z = ∂ f /∂z̄, lo mismo sucede si f es
f + f¯ f − f¯
anti-holomorfa. Como Re f = 2 e Im f = 2i , Re f e Im f también son armónicas
reales en D. Además, si f no se©anula en D entonces log | f | también es armónica
en D. Sin embargo, en D = C \ 0 , log |z| ∈ H (D) pero no existe f ∈ O (D) tal que
ª
entonces
3.1 Funciones armónicas 57
ˆ 1µ ˆ 1µ
∂v ∂2 u ∂2 u ∂u ∂2 u
¶
(z) = t y 2 (t z) − t x (t z) − (t z) d t = − t y 2 (t z)
∂x 0 ∂x ∂x∂y ∂y ↑ 0 ∂y
∆u=0
ˆ 1µ
∂2 u ∂u ∂ ∂u ∂u
¶ · ¸ ¶
+t x (t z) + (t z) d t = − t (t z) + (t z) d t
∂x∂y ∂y 0 ∂t ∂y ∂y
ˆ 1 · ¯t =1
∂ ∂u ∂u ∂u
¸
¯
=− t (t z) d t = −t (t z)¯¯ = − (z).
0 ∂t ∂y ∂y t =0 ∂y
De la misma forma
ˆ 1µ ˆ 1µ
∂v ∂u ∂2 u ∂2 u ∂2 u
¶
(z) = (t z) + t y (t z) − t x 2 (t z) d t = ty (t z)
∂y 0 ∂x ∂x∂y ∂y 0 ∂x∂y
ˆ 1µ
∂u ∂2 u ∂u ∂ ∂u
¶ · ¸¶
+ (t z) + t x 2 (t z) d t = (t z) + t (t z) d t
∂x ∂x 0 ∂x ∂t ∂x
ˆ 1 · ¯t =1
∂ ∂u ∂u ∂u
¸
¯
= t (t z) d t = t (t z)¯¯ = (z).
∂t 0 ∂x ∂x t =0 ∂x
Esto quiere decir que el par de funciones u y v satisfacen las ecuaciones de Cauchy-
Riemann. Por tanto f = u + i v es holomorfa en U y u = Re f .(2) ⊔
⊓
está bien definida en U ya que el segmento que une cualquier punto z ∈ U con el origen
está contenido en U. En particular, esta Proposición sigue siendo válida en regiones estre-
lladas, es decir, en aquellas regiones D ⊂ C para las que existe un punto o ∈ D tal que para
cualquier otro z ∈ D, el segmento [0, z] ⊂ D.
58 3 Funciones armónicas
de donde (3.3) sigue inmediatamente sin mas que tomar partes reales.
• Segunda prueba (real). Sabemos que u ∈ C ∞ en un entorno de U(a, r ). Sea
ˆ 2π
1
Θ(r ) = u(a + r e i θ )d θ, r > 0.
2π 0
Entonces
ˆ 2π µ
1 ∂u ¡ ∂u ¡
¶
Θ′ (r ) = cos θ a + r e i θ + sen θ a + r eiθ d θ
¢ ¢
2π 0 ∂x ∂y
‰
1 ∂u ∂u
= − (a + r ζ)d x + (a + r ζ)d y (3.4)
2π T ∂y ∂x
µ 2
1 ∂ u ∂2 u 1
Ï ¶ Ï
= + d A = ∆u d A = 0
2π U(a,r ) ∂x 2 ∂y 2 2πr U(a,r )
(3) Pruebe el lector este apartado comprobando por derivación directa que ∆u = 0 (usar (3.1)).
3.1 Funciones armónicas 59
1
Ï
∆u(a) = lı́m ∆u d xd y = 0. (3.5)
r →0+ πr 2 U(a,r )
Así, si una función C 2 (D) satisface (3.3) para todo a ∈ D y todo r > 0 suficiente-
mente pequeño, entonces u es armónica en D.
(b) Nótese además que de (3.4) se tiene que
1 ¯¯ ¯ M Área(U(a, r ) M r
¯Ï ¯
|Θ′ (r )| ≤ ∆u d A ¯≤ = −−−−→ 0
2πr ¯
U(a,r )
¯ 2π r 2 r →0+
y por tanto Θ′ (0) = 0 (M > 0 es, por ejemplo, una cota de ∆u en U(0, 1/2)). Por
consiguiente, de (3.4) y también apelando al Teorema del valor medio para inte-
grales
Θ′ (r ) 1 ∆u(a)
Ï
′′
Θ (0) = lı́m = lı́m ∆u d A = .
r →0+ r r →0+ 2πr 2 U(a,r ) 2
Consecuentemente
3.7 Corolario (Principio del máximo). Si u es armónica real en una región D que
contiene al disco cerrado U(a, r ), entonces
Demostración. Este resultado sigue tanto de la Proposición 3.1 como del Teorema
3.5.
• Por la Proposición 3.1, u = Re f para alguna función f holomorfa en un entorno
de U(a, r ). Por el Principio del máximo aplicado a la función g = e f ,
iθ iθ
e u(a) = e Re f (a) = |g (a)| ≤ ¯g (a + r e i θ )¯ = e Re f (a+r e ) = e u(a+r e )
¯ ¯
para todo θ. Esto es (3.6). Además, habrá igualdad en (3.6) cuando y sólo cuando
g es constante en U(a, r ) por lo que f y por ende u también(4) . En este caso u es
constante en D por el Principio de unicidad para funciones armónicas (Corola-
rio 3.4(c)).
• La prueba usando la Propiedad del valor medio es aun mas sencilla. Por (3.3),
ˆ 2π
1
u(a) ≤ máx u(a + r e i α )d θ = máx u(a + r e i α ).
2π 0 α α
La Propiedad del valor medio (3.3) indica que el valor en el origen de cual-
quier función continua en el disco unidad cerrado U y armónica en su interior viene
determinado por sus valores de frontera. Pero, ¿quedan también determinados sus
(4) Esta afirmación necesita una pequeña aclaración. Nada que no siga de la continuidad de f
donde
∞ µ
1+w
¶
r |k| e i kt = Re w = r ei t
X
P r (t ) = ,
k=−∞ 1−w
ya que
∞ ∞ 2w 1+w
r k e i kt = 1 + 2 wk = 1 +
X X
P r (t ) = 1 + 2Re =
k=1 k=1 1−w 1−w
o,
si z = r e i θ y ζ = e i t .
Al núcleo en (3.10) es núcleo de Poisson y de su propia expresión es armónico
en z ∈ U para todo ζ ∈ T(5) .
3.8 Proposición. El núcleo de Poisson tiene las siguientes propiedades
(a) P (z, e i t ) > 0 para todo z ∈ U y todo 0 ≤ t ≤ 2π y
ˆ 2π
1
u(z) = P (z, e i t )u(e i t )d t , z ∈U (3.11)
2π 0
si u es armónica en un entorno de U.
(5) Como se puede comprobar fácilmente, coincide con la parte real de la función z → ζ+z
ζ−z
que es holomorfa en U para ζ ∈ T.
62 3 Funciones armónicas
ˆ
2π
1
(b) P (z, e i t )d t = 1 para todo z ∈ U.
2π ˆ0
(c) lı́m P (z, e i t )d t = 0 si 0 ≤ θ ≤ 2π y δ > 0.
z→e i θ |t −θ|≥δ
z∈U
Las propiedades (a), (b) y (c) se pueden observar geométricamente en la figura 3.1
donde se muestra el comportamiento de P r (θ) (θ| ≤ π). Nótese que P r (θ) = P r (−θ),
P r (θ) ≤ P ( δ) si 0 < δ ≤ |θ| ≤ π y que P r (δ) es estrictamente decreciente, P r (δ) → 0
cuando r ↗ 1 si se fija δ > 0.
Pr (θ)
r = 0.3
r = 0.5
r = 0.7
| | θ
−π π
es continua en U y armónica en U.
y, por (c) de la Proposición 3.8, el último término en esta expresión se puede hacer
< ε si z ∈ U está suficientemente cera de e i θ . ⊔
⊓
nica de u ¯T(a,r ) a U(a, r ). Ahora veremos que u coincide con v en U(a, r ) y por tanto
¯
se anula en I . Entonces existe una función F ∈ O (D) tal que F = f en D + y F (z) = f (z̄)
si z ∈ D \ D + .
incluir. Para ello usaremos los automorfismos de U vistos en el Capítulo anterior para
cambiar variables tras usarlos en (3.3). Esto dará de nuevo (3.11) como resultado.
Sea a ∈ U. Por el apartado (b) del Corolario 3.4, si u ∈ H (U) ∩ C (U) entonces
u ◦ ϕa ∈ H (U)C(U) y por (3.3)
ˆ 2π
1
u(a) = u ϕa (e i θ ) d θ.
¡ ¢
2π 0
y puesto que
|a|2 − 1
ϕ′a (e i t ) = ,
|e i t − a|2
deducimos que
ˆ 2π
1 1 − |a|2
u(a) = u(e i t )d t .
2π 0 |e i t − a|2
Esto es (3.11) con a en lugar de z.
1 − |z| 1 + |z|
u(0) ≤ u(z) ≤ u(0), |z| < 1. (3.13)
1 + |z| 1 − |z|
que son las conocidas desigualdades de Harnack ((3.13) en el disco unidad y (3.14)
en un disco arbitrario de centro a y radio r > 0).
Como consecuencia tenemos el siguiente resultado
(6) Compruebe el lector que, en esta situación particular, la convergencia uniforme en com-
∂2 u 1 ∂u 1 ∂2 u
∆u = 2
+ + 2 2 = 0.
∂ϱ ϱ ∂ϱ ϱ ∂θ
(b) Encontrar todas las funciones armónicas radiales en U∗ (recuérdese que una
función u es radial si u(z) = φ(|z|) sólo depende de |z|). ¿Cuáles extienden ar-
mónicamente a U?
68 3 Funciones armónicas
3.8 . Sea D ⊂ C una región y supongamos que f n ∈ O (D) es una sucesión de funciones
holomorfas tal que f n (a) converge para algún a ∈ D y Re f n converge uniformemente
en compactos de D. Probar que f n converge uniformemente en compactos de D.
3.11 . ¿Para qué par de restas L 1 y L 2 existen funciones armónicas en todo el plano
no idénticamente nulas que se anulan en L 1 ∪ L 2 ?
3.14 . Demostrar que si f es armónica compleja en un abierto D tal que z f (z) tam-
bién es armónica, entonces f es holomorfa en D.
3.16 . (a) Usar la expresión polar del Laplaciano para probar que la función
u(ϱe i θ ) = θ log ϱ es armónica en D : = C \ (−∞, 0].
3.2 El problema de Dirichlet en el disco unidad 69
(b) Usar la forma polar de las ecuaciones de Cauchy-Riemann para encontrar una
armónica conjugada v de u en D. Determinar forma compleja de la función
holomorfa f = u + i v.
3.17 . (a) Supongamos que u y u 2 son armónicas reales en una región D. Probar que
entonces u es constante.
(b) Supongamos que u y v son armónicas reales en D. Si uv también es armónica
en D, ¿cuál es la relación entre u y v? ¿Para qué funciones f ∈ O (D) se tiene que
| f |2 ∈ H (D)?
Observación. Nótese que la respuesta depende fuertemente del hecho de que
las funciones son reales. Si u y v son armónicas conjugadas entonces ±uv =
Im (u ± i v)2 /2 es armónica.
(c) Si u es armónica real en D, ¿qué se puede decir del conjunto de puntos críticos
de u (el conjunto donde ∇u = 0)? ¿Sigue siendo cierta la respuesta anterior si se
permite que u sea valuada compleja?
3.18 . Sea f es una función real continua en T. Probar que la integral de Poisson de
f es la parte real en U de la función
ˆ 2π
1 ei t + z
F (z) = f (e i t )d t , z ∈ U.
2π 0 ei t − z
es decir, ‰
∂f
Ï
f (ζ)d ζ = 2i d xd y (4.1)
∂D D ∂z̄
que es la versión compleja de la identidad de Green y que por otro lado resulta equi-
valente a esta.
He aquí algunas consecuencias de (4.1). Si f es holomorfa en D entonces
72 4 La versión compleja del Teorema de Green
es decir, ‰
1 f (ζ)
d z = f (z 0 ).
2πi ∂D ζ − z0
En particular, si γ es como en 1 y rodea z 0 entonces,
‰
1 f (z)
d z = f (z 0 ) (4.3)
2πi γ z − z0
U(z0 , r)
r
•
I
z0
·
Figura 4.1. D r = D \ U(z 0 , r ) y orientación en ∂D r = ∂D − ∂U(z 0 , r )
4 La versión compleja del Teorema de Green 73
∂u ∂v
+ = β.
∂y ∂x
si f = u + i v y φ = α + i β.
Una consecuencia inmediata de (4.4) es que si f es entera y tiene soporte com-
pacto(1) , entonces el segundo miembro de (4.4) es 0 cuando de aplica a un disco de
radio suficientemente grande y por tanto f ≡ 0(2) .