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Variable Compleja: Curso 2023/2024

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Variable Compleja

Curso 2023/2024

Departamento de Análisis Matemático


Universidad de La Laguna

P ROFESORES
Juan Carlos Fariña Gil
Manuel T. Flores Mederos

Universidad
de La Laguna
Contenido

1. Funciones holomorfas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
1.1. Derivación compleja . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
1.2. Definiciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.3. Las ecuaciones de Cauchy-Riemann . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
1.4. Series de potencias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
Ejercicios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9

2. El Teorema de Cauchy y consecuencias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13


2.1. Integración sobre caminos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
2.2. El Teorema local de Cauchy . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16
2.3. La representación en serie de potencias. Consecuencias . . . . . . . . . . . . 21
2.4. Convergencia de sucesiones de funciones holomorfas . . . . . . . . . . . . . . 27
2.5. El Teorema de la aplicación abierta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28
2.6. El Teorema Global de Cauchy . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30
2.7. Homotopía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 33
2.8. Desarrollos de Laurent . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35
2.9. El Teorema de los residuos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 37
Ejercicios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47

3. Funciones armónicas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55
3.1. Funciones armónicas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55
3.2. El problema de Dirichlet en el disco unidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 60
Ejercicios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 67

4. La versión compleja del Teorema de Green . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 71


1

Funciones holomorfas

Contenido
1.1. Derivación compleja . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
1.2. Definiciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.3. Las ecuaciones de Cauchy-Riemann . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
1.4. Series de potencias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
Ejercicios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9

En este capítulo daremos la definición de función holomorfa y algunas de sus


interpretaciones geométricas. También veremos su relación con las ecuaciones de
Cauchy-Riemann y con la analiticidad (series de potencias).
Empezamos con la notación que usaremos a lo largo de estas notas.

1.1. Derivación compleja

Notación. Sean z, w ∈ C. El producto interior hermítico de z y w se define como


〈z, w〉 : = zw. Nótese que en coordenadas reales, si z = x + i y y w = u + i v (x, y, u, v ∈
R), 〈z, w〉 = (xu + y v) + +i (yu − xv) por lo que el producto interior euclídeo de z y w
como vectores en R2 coincide con Re 〈z, w〉. Si a ∈ C y r > 0,

U(a, r ) : = z ∈ C |z − a| < r
© ± ª

denotará el disco abierto de centro a y radio r mientras que

U(a, r ) : = z ∈ C |z − a| ≤ r
© ± ª

será su clausura y

U∗ (a, r ) = U(a, r ) \ a = z ∈ C 0 < |z − a| < r


© ª © ± ª
2 1 Funciones holomorfas

es el correspondiente disco pinchado de centro a y radio r . El borde (o frontera) de


U(a, r ) será denotado por

T(a, r ) = ∂U(a, r ) = : ζ ∈ C |ζ − a| = r
© ± ª

y corresponde a la circunferencia de centro a y r . Nótese que en esta definición


hemos usado la letra griega ζ en lugar de una latina. Este será un comportamiento
que intentaremos llevar a lo largo de estas notas: usaremos letras griegas cuando la
variable se mueve en los bordes de subconjuntos planos.
Para el caso particular en el que a = 0 y r = 1 usaremos las abreviaciones U = U(0, 1)
que llamaremos disco unidad y T = ∂U que llamaremos circunferencia unidad.
Recuérdese que un subconjunto E ⊂ C no es conexo si E es unión de dos subconjun-
tos no vacíos A y B tales que
A ∩B = ; = A ∩B (1.1)
(en caso contrario E es conexo). Obsérvese que si V = C \ A y W = C \ B entonces
A ⊂ W y B ⊂ V y por tanto

E ⊂ V ∪ W, E ∩ V ̸= ;, E ∩ W ̸= ; y E ∩ V ∩ W = ;. (1.2)

Recíprocamente, es fácil ver que si existen dos abiertos que satisfacen estas condi-
ciones, entonces E no es conexo: la descomposición anterior se obtiene tomando
A = E ∩W y B = E ∩V .
Si E es cerrado y no conexo, entonces (1.1) muestra que E es unión de dos conjuntos
disjuntos cerrados no vacíos puesto que en tal caso, A ⊂ E = A ∪ B y A ∩ B = ;: por
tanto A = A (de igual forma B = B ) por lo que tanto A como B son cerrados no vacíos.
De igual forma, si E es abierto no conexo, entonces (1.2) muestra que E es unión de
dos conjuntos abiertos disjuntos no vacíos, a saber E ∩ V y E ∩ W .
Puesto que todo conjunto unitario (con un solo elemento) es conexo, si a ∈ E ,
la familia de todos los subconjuntos conexos de E que contienen a a es no vacía.
Se puede ver fácilmente que la unión de todos los miembros de esta familia es un
conexo maximal de E . Estos conjuntos se llaman componentes de E : son conexas
disjuntas y su unión es E .
Por región o dominio entenderemos cualquier subconjunto no vacío abierto y
conexo de C. Puesto que cualquier abierto D ⊂ C es unión de discos, y puesto que los
discos son conexos, cada componente de D es abierta. Así, cualquier abierto plano
es unión disjunta de regiones abiertas.

1.2. Definiciones

1.1 Definicón. Sea f : D → C una función compleja definida en una región D ⊂ C. Si


z0 ∈ D y
f (z) − f (z 0 )
lı́m (1.3)
z→z 0 z − z0
1.2 Definiciones 3

existe será denotado por f ′ (z 0 ). Diremos que f es holomorfa (o analítica) en D si f ′ (z 0 )


existe para todo z 0 ∈ D. La clase de todas las funciones holomorfas en D será denotada
por O (D).

f ′ (z 0 ) es un número complejo que se obtiene como el límite de cocientes de núme-


ros complejos (los que aparecen en (1.3)). Posteriormente veremos la relación entre
f ′ (z 0 ) y la diferencial de f cuando sólo se considera la estructura real de C identifi-
cado con R2 , a saber, si (1.3) se satisface entonces f es diferenciable en z 0 y su dife-
rencial real viene dada por multiplicación por f ′ (z 0 ) (ahora considerando R2 como
el cuerpo complejo).

1.2 Observación. Si f , g ∈ O (D) entonces f + g , f g ∈ O (D). Así, O (D) es un anillo y


( f + g )′ (z 0 ) = f ′ (z 0 ) + g ′ (z 0 ), ( f g )′ (z 0 ) = f ′ (z 0 )g (z 0 ) + f (z 0 )g ′ (z 0 ) para todo z 0 ∈ D.
Más interesante es el hecho de que la composición de funciones holomorfas
es holomorfa: si f ∈ O (D), g ∈ O (Ω) y f (D) ⊂ Ω entonces h : = g ◦ f ∈ O (D) y su
derivada se puede evaluar usando la regla de la cadena

h ′ (z 0 ) = g ′ f (z 0 ) f ′ (z 0 ), (z 0 ∈ D). (1.4)
¡ ¢

Para ver esto, sea z 0 ∈ D y pongamos w 0 = f (z 0 ). Entonces, (1.3) para f en z 0 y g en


w 0 significa que

f (z) = f (z 0 ) + f ′ (z 0 ) + ε(z) (z − z 0 ) (1.5)


¡ ¢
¡ ′
g (w) = g (w 0 ) + g (w 0 ) + δ(w) (w − w 0 ), (1.6)
¢

donde ε(z) → 0 cuando z → z 0 y δ(w) → 0 cuando w → w 0 . Poniendo w = f (z) y


sustituyendo (1.5) en (1.6) tenemos

h(z) − h(z 0 ) g ( f (z)) − g (w 0 ) f (z) − f (z 0 )


µ ¶µ ¶
= g ′ (w 0 ) + δ f (z) f ′ (z 0 ) + ε(z)
£ ¡ ¢¤£ ¤
=
z − z0 f (z) − w 0 z − z0
= g ′ (w 0 ) f ′ (z 0 ) + g ′ (w 0 )ε(z) + δ f (z) f ′ (z 0 ) + ε(z) .
¡ ¢¡ ¢
| {z }
=

η(z)
(1.7)
Puesto que la derivabilidad de f en z 0 fuerza su continuidad en z 0 , η(z) → 0 cuando
z → z 0 y (1.4) sigue de (1.7).

1.3 Ejemplo. Para n = 0, 1, 2, . . . , z n es holomorfa en todo el plano (estas funciones se


llaman enteras) como, consecuentemente, lo son©los polinomios. ª Podemos compro-
bar fácilmente que 1/z es holomorfa en C∗ : = z ∈ C z ̸= 0 y por la regla de la
±

cadena vemos que si f ∈ O (D) y Ω ⊂ D es un abierto donde g ∈ O (Ω) no tiene ceros,


entonces f /g ∈ O (Ω).
4 1 Funciones holomorfas

1.3. Las ecuaciones de Cauchy-Riemann

Si identificamos R2 con el plano complejo C via

(x, y) ∈ R2 ↔ z = x + i y ∈ C, (1.8)

las diferenciales d x y d y se pueden expresar en términos de d z : = d x + i d y y d z̄ : =


d x − i d y. Se comprueba fácilmente que
1 1
d x = (d z + d z̄) y dy = (d z − d z̄).
2 2i
En particular, si f : D ⊂ C → C es C 1 ,

∂f ∂f
df = dz + d z̄ (1.9)
∂z ∂z̄
donde
∂f 1 ∂f ∂f ∂f 1 ∂f ∂f
µ ¶ µ ¶
= −i y = +i
∂z 2 ∂x ∂y ∂z̄ 2 ∂x ∂y
que, al igual que con las diferenciales d x y d y permite expresar las parciales reales
∂/∂x y ∂/∂y en términos de las complejas ∂/∂z y ∂/∂z̄, esto es

∂f ∂f ∂f ∂f ∂f ∂f
µ ¶
= + y =i − . (1.10)
∂x ∂z ∂z̄ ∂y ∂z ∂z̄

Nótese que ∂ f /∂z̄ = 0 equivale a ∂ f /∂x = −i ∂ f /∂y que a su vez se puede reescribir
como 
∂u ∂v
 ∂x = ∂y



(1.11)
 ∂u ∂v
=−


∂y ∂x

si u = Re f y v = Im f son la parte real e imaginaria de f que llamaremos ecuaciones


de Cauchy-Riemann.
Nótese la diferencia con la diferenciabilidad en sentido real que exige

| f (z) − f (z 0 ) − L(z − z 0 )|
lı́m =0
z→z 0 |z − z 0 |

para alguna transformación lineal L : R2 → R2(1) . Si f es diferenciable en z 0 , de (1.10)

∂f ∂f
f (z) − f (z 0 ) = (z 0 )(x − x 0 ) + (z 0 )(y − y 0 ) + ε(z)(z − z 0 )
∂x ∂y
∂f ∂f
= (z 0 )(z − z 0 ) + (z 0 )(z − z 0 ) + ε(z)(z − z 0 )
∂z ∂z̄
(1) Obviamente, si (1.3) existe entonces L también y viene dada por multiplicación por f ′ (z ).
0
1.3 Las ecuaciones de Cauchy-Riemann 5

con ε(z) → 0 si z → z 0 por lo que

f (z) − f (z 0 ) ∂ f ∂f z − z0
µ ¶
= (z 0 ) + (z 0 ) + ε(z)
z − z0 ∂z ∂z̄ z − z0
∂f
si z ̸= z 0 . Así, f será derivable en z 0 si, y sólo si ∂z̄ (z 0 ) = 0 (el término z−z 0
z−z 0 es igual a 1
si z−z 0 es real e igual a −1 si z−z 0 es imaginario puro). Esto prueba que las relaciones
de Cauchy-Riemann son válidas en z 0 si, y sólo si, f es derivable en z 0 y en este caso,
la diferencial de f es z 0 viene dada por multiplicación contra f ′ (z 0 ) = ∂ f /∂z(z 0 ).
Consecuentemente, las funciones holomorfas en D son precisamente aquellas que
son diferenciables y satisfacen las ecuaciones de Cauchy-Riemann en D.

1.4 Corolario. Si f es holomorfa en Ω y de clase C 2 (como se apunta en la observación


1.5, esta hipótesis es redundante) y u = Re f , v = Im f entonces u y v son armónicas en
Ω, es decir, ∆u = ∆v = 0(2) .

Demostración. La prueba es una consecuencia inmediata de las ecuaciones de


Cauchy-Riemann. Derivando en ellas,

∂2 u ∂2 v ∂2 u ∂2 v
2
= y 2
=− .
∂x ∂x∂y ∂y ∂y∂x

Sumando encontramos que ∆u = 0. De igual forma se procede con v. ⊔


Algunas consideraciones sobre las ecuaciones de Cauchy-Riemann

Si f = u+i v : D ⊂ C → C es una función compleja y la aplicación real subyacen-


te bajo la identificación (1.8) F : D → R2 , (x, y) → (u(x, y), v(x, y)) es diferenciable en
z 0 ∈ D (u y v diferenciables en z 0 ≡ (x 0 , y 0 )), entonces la diferencial F ′ (z 0 ) : C → C de
F en z 0 que sabemos es R-lineal, será C-lineal p si la matriz jacobiana J F (z 0 ) conmuta
con la rotación J de 90◦ (multiplicar por i = −1), a saber, con

x −y 0 −1
µ ¶ µ ¶ µ ¶
Jζ = iζ ⇔ J = ⇔ J=
y x 1 0
¡a b ¢
si ζ = x +i y. Si por el momento ponemos J F (z 0 ) = c d , entonces J · J F (z 0 ) = J F (z 0 )· J
equivale a
(
0 −1 a b a b 0 −1 −c −d b −a a =d
µ ¶ µ ¶ µ ¶ µ ¶ µ ¶ µ ¶
· = · ⇔ = ⇔
1 0 c d c d 1 0 a b d −c b = −c

(2) Recuérdese que el Laplaciano de una función u de clase C 2 es ∆u = ∂2 u + ∂2 u (la traza del
∂x 2 ∂y 2
hessiano de u).
6 1 Funciones holomorfas

que son precisamente las ecuaciones de Cauchy-Riemann ya que, como sabemos,


a = ∂u/∂x, b = ∂u/∂y, c = ∂v/∂x y d = ∂v/∂y. Así, las ecuaciones de Cauchy-
Riemann seleccionan de entre las aplicaciones diferenciables aquellas cuya diferen-
cial es C-lineal y no meramente R-lineal y en tal caso viene dada por multiplicación
por la derivada compleja de f en z 0 , es decir, por
∂f ∂u ∂v ∂u ∂v (3)
µ ¶
f ′ (z 0 ) = (z 0 ) = (z 0 ) + i (z 0 ) = −i (z 0 ) + i (z 0 ) .
∂z ∂x ∂x ∂y ∂y
∂f ∂f
En este sentido cabe señalar que, en general, la descomposición d f = ∂z d z + ∂z̄ d z̄
corresponde a la descomposición de d f (la diferencial real) en su parte C-lineal y
anti C-lineal respectivamente.
1.5 Observación. La derivabilidad compleja considerada en la Definición 1.1 lleva
con sigo continuidad y diferenciablidad y por tanto también existencia de derivadas
parciales. Pero como hemos visto también lleva implícita las relaciones de Cauchy-
Riemann (1.11). Un estudio detallado de ellas nos permitirá ver que, de hecho, las
funciones holomorfas son C ∞(4) .
Nótese que, también debido a las ecuaciones de Cauchy-Riemann, si f = u +
i v : D → C es holomorfa, la aplicación real subyacente F : D → R2 , tiene determinate
jacobiano
à ∂u ∂u
! µ ¶2 µ ¶2
′ ∂x (z 0 ) ∂y (z 0 ) ∂u ∂u
det F (z 0 ) = det ∂v ∂v = (z 0 ) + (z 0 ) ≥ 0
∂x (z 0 ) ∂y (z 0 ) ∂x ∂y

y por tanto, conserva orientación. Esto quiere decir que si ⃗ κ ∈ R2 y el sentido de


τ,⃗

κ se obtiene de aquel de ⃗ τ por una rotación horaria/antihoraria, entonces lo mis-
mo sucede con F ′ (z 0 )[⃗ τ] y F ′ (z 0 )[⃗
κ] (figura 1.1). Además, puesto que arg ( f ′ (z 0 )w) =

arg f (z 0 ) + arg w, la aplicación F conserva ángulos. Las aplicaciones que conservan
ángulos se denominan conformes. El recíproco también es cierto.
1.6 Proposición. Toda función C 1 (D) conforme que conserve orientación es holomor-
fa en D.

Demostración. Si a ∈ D, Identificando ζ ∈ C \ {0} con un vector, (1.9) significa que


d f (a)[ζ] = αζ + βζ̄ donde α = ∂ f /∂z(a) y β = ∂ f /∂z̄(a). Así, si f conserva ángu-
d f (a)[ζ]
³ ´
los en a es decir, si lo hace d f (a), y preserva orientación, entonces arg ζ =
³ ´
ζ̄
arg α + β ζ ha de ser independiente de ζ. Esto sólo sucede cuando ∂ f /∂z̄(a) = 0 (las
ecuaciones de Cauchy-Riemann en a). Puesto que esto es válido para todo a ∈ D, f
es holomorfa en D. ⊔

(3) Nótese que esto se puede reescribir como f ′ (z ) = ∂ f (z ) = −i ∂ f (z ). Estas parciales coin-
0 ∂x 0 ∂y 0
ciden precisamente porque, como ya hemos visto, ∂ f /∂z̄ = 0 ⇔ ∂ f /∂x = −i ∂ f /∂y (ver
también (1.10)).
(4) Más aún son analíticas (su desarrollo de Taylor en serie de potencias es convergente).
1.4 Series de potencias 7

F 0 (z0 )

F 0 (z0 )[~
τ]

~
κ α
α
~
τ F 0 (z0 )[~
κ]
• •
z0 f (z0 )

Figura 1.1. Conservación de la orientación

Compruebe el lector que si f es holomorfa, f¯ (la conjugada de f ) sigue siendo con-


forme pero invierte orientación. Tales funciones se denominan anti-holomorfas.(5) .

1.7 Observación. De hecho, con la notación al comienzo de este apartado, la relación


J · J F (z 0 ) = ±J F (z 0 ) · J geométricamente significa que d F (z 0 ) conserva la rotación de
ángulo recto (en sentido anti-horario/horario cuando se toma el signo +/− respecti-
vamente)(6) .

1.4. Series de potencias

De la teoría de series de potencias sólo asumiremos un hecho (que ya debe


haber sido considerado en algún curso anterior) a saber, que a cada serie de poten-
cias

a n (z − a)n
X
(1.12)
n=0

le corresponde R ≥ 0, el ‘radio de convergencia’, para el que la serie converge absoluta


y uniformemente en los discos U(a, r ) para todo 0 ≤ r < R y diverge si z ∉ U(a, R).
Viene dado por el criterio de la raíz

1
= lı́m sup |a n |1/n . (1.13)
R n→∞

1.8 Definicón. Diremos que una función f definida en un abierto D ⊂ C es represen-


table por series de potencias en D si a cada disco U(a, r ) ⊂ D le corresponde una serie
de potencias (1.12) que converge a f (z) para todo z ∈ U(a, r ).

El siguiente resultado muestra que las funciones representables en serie de poten-


cias son holomorfas.

1.9 Teorema. Si f es representable en serie de potencias en D, entonces f ∈ O (D) y f ′


también es representable en serie de potencias en D. De hecho, si
(5) De hecho estas son las únicas posibilidades: si f es conforme entonces f es holomorfa o

anti-holomorfa dependiendo de si conserva o invierte orientación respectivamente.


(6) Compruebe el lector que la elección del signo − conduce a anti-holomorfía.
8 1 Funciones holomorfas


a n (z − a)n
X
f (z) = (1.14)
n=0

para todo z ∈ U(a, r ), entonces también


f ′ (z) = na n (z − a)n−1
X
(1.15)
n=1

para todo z ∈ U(a, r ).

Demostración. Puesto que n 1/n → 1 cuando n → ∞, la fórmula (1.13) muestra que


los radios de convergencias de ambas series coinciden. Así, si (1.14) converge en
U(a, r ) entonces (1.15) también. Supongamos, si pérdida de generalidad que a = 0
y denotemos por g (z) la serie en (1.15). Fijemos z 0 ∈ U(a, r ) y elijamos ϱ tal que
|z 0 | < ϱ < r . Si z ̸= z 0 , tenemos
µ n
f (z) − f (z 0 ) ∞ z − z 0n

n−1
X
− g (z 0 ) = an − nz 0 .
z − z0 n=1 z − z0

La expresión entre paréntesis es 0 si n = 1 y


n−1
kz 0k−1 z n−k−1
X
(z − z 0 )
k=1

si n ≥ 2(7) . Para la suma anterior


¯ ¯ Ã !
¯n−1 ¯ n−1 n(n − 1) n−2
¯ X k−1 n−k−1 ¯
k ϱn−2 =
X
kz z ¯≤ ϱ
¯k=1 0 2
¯
k=1
¯

y por tanto
¯ f (z) − f (z 0 )
¯ ¯ ∞
n 2 |a n |ϱn−2 .
¯ X
¯ − g (z 0 ¯ ≤ |z − z 0 |
) ¯
¯ z − z0 n=2
Como ϱ < r esta última serie converge y el lado derecho tiene a 0 cuando z → z 0 .
Esto dice que f ′ (z 0 ) = g (z 0 ) y completa la prueba. ⊔

1.10 Observación. Como f ′ satisface las mismas hipótesis que f , el Teorema 1.9 se
puede aplicar a f ′ . De aquí concluimos que f tiene derivadas de cualquier orden,
que son representables en serie de potencias y que

f (k (z) = n(n − 1) · · · (n − k + 1)a n (z − a)n−k
X
n=k

f (k (a)
si (1.14) se verifica. En particular, (1.14) implica que© a k ª= k! para k = 0, 1, 2, . . . ,
por lo que para cada a ∈ D existe una única sucesión a n que verifica (1.14).

(7) Pruebe el lector esta identidad.


Ejercicios

1.1 . Estudiar en qué puntos z = x + i y ∈ C la función


 x y
−i , si z ̸= 0
x2 + y 2 x2 + y 2

f (z) =
0, si z = 0

es diferenciable en sentido real y en cuáles es derivable en sentido complejo. Calcu-


lar f ′ (z) en este último caso.

1.2 . Demostrar que u = sen x senh y y v = cos x cosh y satisfacen las ecuaciones de
Cauchy-Riemann. Determinar la forma compleja de la función f = u + i v.

1.3 . (a) Probar que si f y f¯ son ambas holomorfas en una región D, entonces f es
constante.
(b) Probar que si f ∈ O (D) en una región D y | f | es constante en D, entonces f es
constante.
Sugerencia. Escribir f¯ = | f |2 f .
±

1.4 . (a) Si f = u +i v es holomorfa en un abierto D, probar que ∇v se obtiene rotan-


do ∇u 90◦ en sentido antihorario. En particular ∇u y ∇v son perpendiculares.
¿Cuál es el enunciado análogo si f es antiholomorfa?

∇v

π/2 ∇u

(b) Esbozar ∇u y ∇v para las siguientes funciones f = u+i v: (i ) f (z) = z 2 , (i i ) f (z) =


1/z, (i i i ) f (z) = e z .
10 1 Funciones holomorfas

1.5 . (a) Deducir la forma polar de polar de las ecuaciones de Cauchy-Riemann para
u y v:
∂u 1 ∂v

 ∂ϱ = ϱ ∂θ


∂u ∂v
= −ϱ .



∂θ ∂ϱ

(b) Para todo entero no negativo m, comprobar que u(ϱe i θ ) = ϱm cos(mθ) y


v(ϱe i θ ) = ϱm sen(mθ) satisfacen las ecuaciones de Cauchy-Riemann.
n P∞ z n
1.6 . (a) Discutir la convergencia de las series de potencias (i ) ∞n=0 z , (i i ) n=1 n 2 .
P
n n3
(b) Calcular el radio de convergencia de la serie de potencias ∞ n=0 (1 + i ) z .
P

(c) Encontrar el desarrollo en serie de potencias centrada en el origen de la función


ez
f (z) = 1−z .

1.7 . Encontrar el radio de convergencia y sumar las series de potencias


(−1)n+1 3n
(a) ∞ z ,
P
n=0 n!
(b) n=1 n(n + 1)z n .
P∞

1.8 . Encontrar todas las series de potencias que determinen funciones enteras f (z)
f (z)+ f (−z)
tales que f (2z) = 2 para todo z ∈ C.

1.9 . Sea a n una sucesión de números complejos tal que ∞ n=2 n|a n | ≤ 1. Probar
© ª P

que la serie n=2 a n z n converge en el disco unidad U y que la función f (z) : = z +


P∞
P∞ n
n=2 a n z es inyectiva en U.
−n 1−z n
1.10 . (a) Estudiar la convergencia y sumar la serie ∞ n=0 2 1+z .
P ¡ ¢
e −nz
(b) Probar que la serie ∞ converge en el semiplano derecho Π = z ∈
P ©
n=1 n 2

C Re z > 0 . ¿Qué se puede decir de su convergencia en los puntos de ∂Π, es


± ª

decir, cuando Re z = 0?

1.11 . Supongamos que f es entera y que en toda serie de potencias



a n (z − a)n
X
f (z) =
n=0

al menos un coeficiente es 0. Probar que f es un polinomio.


Aclaración: el enunciado significa que para todo a ∈ C existe n (n = n(a) puede de-
pender de a) tal que a n = 0.
¯ es decir, para funciones complejas u de clase C 1 (D), d c u =
1.12 . Sea d c = −i³(∂ − ∂), ´
¯
−i (∂u − ∂u) = −i ∂u
d z − ∂u d z̄ . Probar que
∂z ∂z̄

(a) 2∂ = d + i d , 2∂¯ = d − i d c y que d c (al igual que d ) es un operador real, esto


c

es, si u es real entonces d c u también lo es. Aquí, y como es usual, d denota la


diferencial exterior: d u = ∂u ∂u
∂x d x + ∂y d y.
1.4 Series de potencias 11

(b) Encontrar la expresión en coordenadas reales (x, y) de d c u donde z = x + i y.


(c) u es armónica en D si, y sólo si, d c u es cerrada en D, es decir, d d c u = 0.
(d ) f = u + i v (u = Re f , v = Im f ) es holomorfa en D si, y sólo si d u = d c v en D.
2

El Teorema de Cauchy y consecuencias

Contenido
2.1. Integración sobre caminos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
2.2. El Teorema local de Cauchy . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16
2.3. La representación en serie de potencias. Consecuencias . . . . . . . 21
2.4. Convergencia de sucesiones de funciones holomorfas . . . . . . . . . 27
2.5. El Teorema de la aplicación abierta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28
2.6. El Teorema Global de Cauchy . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30
2.7. Homotopía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 33
2.8. Desarrollos de Laurent . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35
2.9. El Teorema de los residuos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 37
Ejercicios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47

2.1. Integración sobre caminos

El objetivo principal de este Capítulo es el recíproco del Teorema 1.9: cual-


quier función holomorfa es representable en serie de potencias. Una ruta para ello
es via el Teorema de Cauchy que permite dar una representación integral para fun-
ciones holomorfas. Para este propósito necesitamos introducir una herramienta que
nos será muy útil, la integral de línea(1) .
Comenzaremos con la adaptación de la definición de la integral de línea al
caso que nos ocupa.
Un camino en el plano es una curva C 1 a trozos. Para ser más precisos, un camino
con intervalo de parámetro [a, b] es una aplicación γ : [a, b] → C continua para la que
existe una colección finita a = t 0 < t 1 < . . . < t n = b tal que la restricción de γ a en cada
subintervalo [t j −1 , t j ] es continuamente derivable (sin embargo, las derivadas a la
(1) Este concepto ya ha aparecido antes en el curso Cálculo Integral de varias variables reales

de segundo de Grado.
14 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias

derecha y a la izquierda de γ en los puntos t 1 , t 2 , . . . , t n−1 no tienen porqué coincidir).


Un camino cerrado es un camino que tiene iguales su puntos inicial y final, © es decir,
∗ ∗
tal que Denotaremos de imagen de por , es decir, : γ(t ) t ∈
±
γ(a) = γ(b). γ γ γ =
[a, b] .
ª

Supongamos ahora que γ es un camino y f es una función compleja continua


sobre γ∗ . La integral de línea de f a lo largo de γ se define como
ˆ ˆ b
f (ζ)d ζ = f (γ(t ))γ̇(t )d t (2.1)
γ a

donde γ̇ = d γ/d t . Supongamos que el intervalo de parámetro para un camino γ


es [0, 1] entonces, para el camino opuesto γ− : [0, 1] → C dado por γ− (t ) = γ(1 − t )
tenemos
ˆ ˆ 1 ˆ 1 ˆ
f (ζ)d ζ = − f (γ(1 − t ))γ̇(1 − t )d t = − f (γ(s))d s = − f (ζ)d ζ.
γ− 0 0 γ

Esto quiere decir que la integral de línea es sensible a la orientación: cambia de signo
cuando se invierte.
Nótese que de la propia definición (2.1),
¯ˆ ¯ ˆ
¯ ¯
¯ f (ζ)d ζ¯ ≤ | f (ζ)| |d ζ| (2.2)
¯ ¯
γ γ

donde |d ζ| = |γ̇|d t es el elemento diferencial de longitud sobre γ. En particular,


¯ˆ ¯
¯ ¯
¯ f (ζ)d ζ¯ ≤ ∥ f ∥γ long (γ) (2.3)
¯ ¯
γ

donde ˆ ˆ b
long (γ) = |d ζ| = |γ̇(t )|d t
γ a
es la longitud de γ y ∥ f ∥γ = supζ∈γ | f (ζ)|.
2.1 Ejemplo. (a) Si a, b ∈ C, el camino
γ(t ) = a + t (b − a), 0≤t ≤1
representa el segmento orientado [a, b]: su longitud es |b − a| y
ˆ ˆ 1
f (ζ)d ζ = (b − a) f (a + t (b − a))d t .
[a,b] 0

El camino opuesto a [a, b] es [b, a].


(b) Si a ∈ C y r > 0, el camino
γ(θ) = a + r e i θ , 0 ≤ θ ≤ 2π
es la circunferencia positivamente orientada de centro a y radio r : su longitud
es 2πr y
ˆ ˆ 2π
f (ζ)d ζ = i r f a + r e i θ e i θ d θ.
¡ ¢
γ 0
2.1 Integración sobre caminos 15

En el siguiente resultado se define el índice de un punto respecto a un camino, con-


cepto que jugará un papel importante en teoría de funciones.
2.2 Proposición. Sea γ un camino cerrado, D = C \ γ∗ y definamos
ˆ
1 dζ
Indγ (z) = , z ∈ D. (2.4)
2πi γ ζ−z

Indγ es una función Z-valuada en D, constante en cada componente de D e igual a 0


en la componente no acotada de D.

Demostración. Sea [α, β] el intervalo de parámetro de γ y consideremos un punto


z ∈ D fijo. Sea
´t γ̇(t )
φ(t ) = e α γ(t )−z d t . (2.5)
γ̇(t )
Derivando tenemos que φ̇(t ) = excepto quizás en una colección finita de
γ(t )−z φ
puntos S ⊂ [α, β] donde γ no es diferenciable. Pero
γ̇φ
d φ φ̇(γ − z) − φγ̇ (γ − z) γ−z − φγ̇
µ ¶
= = =0
dt γ−z (γ − z)2 (γ − z)2
φ
si t ∈ [α, β] \ S. Puesto que S es finito y γ continua, γ−z es contante en [α, β]. Como
γ es cerrada, γ(α) = γ(β) y por tanto φ(β) = φ(α) = 1. Esto implica que Indγ (z) ∈ Z
(w/2πi ∈ Z ⇔ e w = 1).
Como Indγ es continua en D y Z-valuada debe ser constante en las componentes
de D. Por último de (2.3) y (2.4), |Indγ (z)| < 1 si |z| es suficientemente grande. Esto
implica que Indγ (z) = 0 en la componente no acotada de D. ⊔

2.3 Observación. Si θ(t ) denota la integral en (2.5), esta demostración muestra que
2πIndγ (z) es el incremento neto de la parte imaginaria de θ(t ) cuando t varía desde
α hasta β y este es el mismo que el incremento neto del argumento de γ(t ) − z (por
aquello de que arg(ln w) = Im w si w ̸= 0)(2) . Si dividimos este incremento por 2π
obtenemos ‘el número de vueltas que da γ alrededor de z’ (la curva considerada en
la figura 2.1 da dos vueltas alrededor de a en sentido anti horario).

Î
γ
Ï Ï
a•
Ï
Î

Î
Ï

Figura 2.1. Indγ (a) = 2

(2) Esencialmente, si ζ = ϱe i θ entonces 1 d ζ = 1 d ϱ + d θ . El primer sumando 1 d ϱ no


2πi ζ 2πi ϱ 2π 2πi ϱ
contribuye a la integral θ(β) en (2.5) (¿por qué?) mientras que d θ lo hace en el incremento
neto del argumento de ζ.
16 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias

2.4 Proposición. Si a ∈ C y r > 0, entonces


(
1, si |z − a| < r
IndT(a,r ) (z) =
0, si |z − a| > r.

Demostración. Sea γ como en el Ejemplo 2.1(b). Por la Proposición 2.2 será suficien-
te con evaluar Indγ (a) y de nuevo por el Ejemplo 2.1(b)
ˆ ˆ 2π
1 dζ r eiθ
Indγ (a) = = d θ = 1. ⊔

2πi γ ζ − a 2π 0 r eiθ

2.2. El Teorema local de Cauchy

El Teorema de Cauchy tiene varias versiones pero todas afirman que la integral
de una función holomorfa en una región D sobre caminos cerrados que satisfacen
cierta condición topológica respecto a D es cero. Primero daremos su versión local
(Teorema 2.7) para luego presentar su versión general.
2.5 Lema. Si f ∈ O (D) y f ′ ∈ C (D) entonces

f ′ (ζ)d ζ = 0
γ

para todo camino cerrado γ en D.

Demostración. Si [a, b] es el intervalo de parámetro de γ, por la regla de la cadena y


el Teorema Fundamental de Cálculo
‰ ˆ b ˆ b
d
f ′ (ζ)d ζ = f ′ (γ(t ))γ̇(t )d t = f (γ(t ))d t = f (γ(b)) − f (γ(a)) = 0
γ a a dt

ya que γ(a) = γ(b). ⊔



n n+1
2.6 Observación.
ª Como consecuencia, puesto que z es la derivada de z /(n + 1),
si n ∈ Z \ − 1
©

ζn d ζ = 0
γ

para cualquier camino cerrado γ tal que 0 ∉ γ∗ .


Para la circunferencia unidad γ = T, el caso n = −1 fue estudiado en la Proposición
2.4.

2.7 Teorema (Cauchy para triángulos).©Sean ª T un triángulo cerrado contenido en un


abierto D ⊂ C, p ∈ D y f ∈ C (D) ∩ O (D \ p ). Entonces

f (ζ)d ζ = 0.
∂T
2.2 El Teorema local de Cauchy 17

Demostración. Primero supongamos que p ∉ T . Sean a, b, c los vértices de T ,


a ′ , b ′ , c ′ los puntos medios de los lados [b, c], [c, a] y [a, b] respectivamente y con-
sideremos los cuatro triángulos (figura 2.2)

T1 =Ï
ac ′ b ′ , T 2 = ba
Ï ′c ′, T 3 = cb
Ï ′ a′ y T 4 = a
Ï ′b′c ′.

c

b0 T3

a0

T1 T4
a• T2

c0 •b

Figura 2.2. T = T 1 ∪ T 2 ∪ T 3 ∪ T 4

‌ ‌
Si I = ∂T f (ζ)d ζ e I j = ∂T j f (ζ)d ζ, entonces I = I 1 +I 2 +I 3 +I 4 . Como |I | ≤ |I 1 |+|I 2 |+
|I 3 |+|I 4 |, de entre los cuatro triángulos sea T k el que aporte la mayor masa a I (si hay
mas de uno escogemos cualquiera de ellos), habrá un triángulo T k tal que I k ≥ I /4: a
este triángulo lo denotamos por T 1 . Seguidamente repetimos este proceso con T 1 en
lugar de T . Esto genera una sucesión de triángulos T ⊃ T 1 ⊃ T 2 ⊃ . . . con perímetros
per (∂T n ) = 2−n ℓ donde ℓ = per (∂T ) para los que
¯‰ ¯
I ≤ 4n ¯¯
¯ ¯
f (ζ)d ζ¯¯ , n = 1, 2, . . . (2.6)
∂T n

Estos triángulos colapsan a un punto (único) z 0 ∈ T (T es cerrado) ya que a medida


que n crece en una unidad reducen su tamaño a la mitad. Puesto que p ∉ T , f es
derivable en z 0 .
Sea ε > 0. Existe un r > 0 tal que | f (z) − f (z 0 ) − f ′ (z 0 )(z − z 0 )| < ε|z − z 0 | si
|z − z 0 | < r y n para el que T n ⊂ U(z 0 , r ). Para este n, |z − z 0 | ≤ 2−n ℓ para todo z ∈ T n .
Por la Observación 2.6,
¯‰ ¯ ¯‰ ¯ ‰

¯ ¯ ¯ ¢ ¯
f (ζ)d ζ¯ = ¯ f (ζ) − f (z 0 ) − f (z 0 )(ζ − z 0 ) d ζ¯ ≤ ε |ζ − z 0 | |d ζ|
¡
¯ ¯ ¯ ¯
¯
∂T n ∂T n ∂T n

≤ ε2−n ℓ per (∂T n ) ≤ ε(2−n ℓ)2

y (2.6) implica que |I | ≤ εℓ2 . Así, de la arbitrariedad de ε, I = 0 si p ∉ T .


Si p ∈ T podemos suponer sin pérdida de generalizad que p es uno de los vértices de
T : si p ∈ ∂T no es un vértice de ∂T trazamos un segmento desde el vértice opuesto
al lado de ∂T que contiene a p para construir dos triángulos T (1) y T (2) que tendrán
un vértice en p para los que
‰ ‰ ‰
f (ζ)d ζ = f (ζ)d ζ + f (ζ)d ζ (figura 2.3).
∂T ∂T (1) ∂T (2)
18 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias


Si p ∈ T trazamos tres segmentos desde cada uno de cada vértice de T a p para cons-
truir tres triángulos T (1) , T (2) y T (3) con vértice en p y tales que
‰ ‰ ‰ ‰
f (ζ)d ζ = f (ζ)d ζ + f (ζ)d ζ + f (ζ)d ζ (figura 2.4).
∂T ∂T (1) ∂T (2) ∂T (3)

Así, si p es por ejemplo el vértice a elegimos dos puntos dos puntos, uno x ∈ [a, b]
en el lado [a, b] y otro y ∈ [a, c] en el lado [a, c] para formar dos triángulos T a = a
Î x y,
Tb =Î
xb y y T c = bc
Íy. Por lo que acabamos de probar, como p ∉ T b ∪ Tc ,
‰ ‰
f (ζ)d ζ = f (ζ)d ζ = 0
Tb Tc

y ¯‰ ¯
¯ ¯
¯ f (ζ)d ζ¯¯ ≤ ∥ f ∥T a per (∂T a ) ≤ 2∥ f ∥T (|x − a| + |y − a|) −−−−→ 0.
¯
Ta x,y→a

Por tanto,
‰ ‰ ‰ ‰
f (ζ)d ζ = f (ζ)d ζ + f (ζ)d ζ + f (ζ)d ζ = 0. ⊔

T Ta Tb Tc

c c
• •

p
• T (3)
T (2) T (2)

p
a• T (1) a• T (1)

•b •b

Figura 2.3. T = T (1) ∪ T (2) Figura 2.4. T = T (1) ∪ T (2) ∪ T (3)

2.8 Teorema (Cauchy en conjuntos convexos). © Supongamos que D ⊂ C es un abierto


convexo, p ∈ D, f continua en D y f ∈ O (D \ p ). Entonces f = F ′ para alguna F ∈
ª

O (D). En particular, ‰
f (ζ)d ζ = 0 (2.7)
γ

para todo camino cerrado γ en D.

Demostración. Fijemos a ∈ D. Puesto que D es convexo, el segmento [a, z] ⊂ D para


todo z ∈ D. Sea ˆ
F (z) = f (ζ)d ζ.
[a,z]

Para cualquier z 0 , z ∈ D, el triángulo T = az


Î 0 z está contenido en D y por el Teorema
2.7,
2.2 El Teorema local de Cauchy 19

ˆ
F (z) − F (z 0 ) = f (ζ)d ζ.
[z 0 ,z]

Fijando z 0 , entonces
ˆ
F (z) − F (z 0 ) 1
− f (z 0 ) = f (ζ) − f (z 0 ) d ζ
¡ ¢
z − z0 z − z0 [z 0 ,z]

si z ̸= z 0 . Dado ε > 0, la continuidad de f en z 0 , muestra que existe δ > 0 tal que


| f (z) − f (z 0 )| < ε si |z − z 0 | < δ. Así,
ˆ
long [z 0 , z]
¡ ¢
¯ F (z) − F (z 0 ) 1
¯ ¯
¯
¯ − f (z 0 )¯ ≤
¯ | f (ζ) − f (z 0 )| |d ζ| < ε =ε
¯ z − z0 |z − z 0 | [z0 ,z] |z − z 0 |

para 0 < |z − z 0 | < δ. Esto prueba que F ∈ O (D) y que F ′ = f . Ahora (2.7) sigue del
Lema 2.5. ⊔

2.9 Teorema (Fórmula de Cauchy en conjuntos convexos). Sea γ es un camino ce-


rrado en un abierto convexo D y f ∈ O (D). Si z ∈ D y z ∉ γ∗ , entonces

1 f (ζ)
d ζ = Indγ (z) f (z). (2.8)
2πi γ −z
ζ

Demostración. Fijemos z ∈ D \ γ∗ y consideremos la función

 f (w) − f (z) , si w ̸= z

g (w) = w −z
 ′
f (z), si w = z.

Entonces g satisface las hipótesis del Teorema 2.8 (ver Lema 2.30) y por tanto

g (ζ)d ζ = 0.
γ

Pero
‰ ‰ ¡ ‰ Ã ‰ !
f (ζ) − f (z)
¢
1 1 1 f (ζ) 1 dζ
g (ζ)d ζ = dζ = dζ − f (z)
2πi γ 2πi γ ζ−z 2πi γ ζ−z 2πi γ ζ − z

1 f (ζ)
= d ζ − Indγ (z) f (z)
2πi γ ζ−z

que prueba (2.8). ⊔


Una consecuencia inmediata de este Teorema es el recíproco del Teorema 1.9,


es decir, toda función holomorfa es representable en serie de potencias.

2.10 Teorema. En cualquier abierto D ⊂ C, toda función holomorfa en D es represen-


table en serie de potencias en D.
20 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias

Demostración. Sea r > 0 tal que U(a, r ) ⊂ D. El Teorema 2.9 aplicado a f en U(a, r ) y
γ = T(a, ϱ) con 0 < ϱ < r implica que

1 f (ζ)
f (z) = dζ (2.9)
2πi T(a,ϱ) − z
ζ

para todo z ∈ U(a, ϱ). Ahora bien,

1 1 1 X∞ (z − a)n
= = (2.10)
ζ − z ζ − a 1 − z−a
ζ−a n=0 (ζ − a)
n+1

converge absoluta y uniformemente en U(a, ϱ) ya que para cada z ∈ U(a, ϱ) se tiene


que |z − a| < ϱ = |ζ − a| si ζ ∈ T(a, ϱ). Por tanto, cuando se sustituye (2.10) en (2.9) es
lícito el intercambio de la integración con la serie. Esto permite representar f como
una serie de potencias en U(a, ϱ)

a n (z − a)n
X
f (z) =
n=0

donde ‰
1 f (ζ)
an = n+1
d ζ.
2πi T(a,ϱ) (ζ − a)

Por último, que la serie de potencias converge puntualmente en todo ± U(a, r ) es con-
secuencia de la unicidad de los coeficientes de Taylor a n = f (n (a) n! (Observación
1.10) haciendo ϱ ↗ r . ⊔

2.11 Observación. La discusión sobre la validez en todo U(a, r ) de la serie de Taylor


de f en a ∈ D de hecho muestra que el mayor disco de convergencia de esta serie
(contenido en D) corresponde al mayor disco centrado en a contenido en D y que su
convergencia es uniforme en compactos (de este disco maximal): equivalentemente,
su radio de convergencia R a es al menos dist(a, C \ D)(3) .

2.12 Corolario. Si f ∈ O (D), entonces f ′ ∈ O (D).

Demostración. Combinar los Teoremas 1.9 y 2.10. ⊔


El siguiente resultado proporciona un recíproco del Teorema de Cauchy 2.8.


2.13 Teorema (Morera). Si f ∈ C (D) y

f (ζ)d ζ = 0
∂T

para todo triángulo T ⊂ D, entonces f ∈ O (D).


(3) Para ver que R puede ser mayor que dist(a, C \ D) basta tomar D = U, f (z) = 1 y a ∈ U
a 1−z
con |1 − a| > 1: el desarrollo de Taylor de f en a tiene radio de convergencia R a = |1 − a| >
1 − |a| = dist(a, C \ U).
2.3 La representación en serie de potencias. Consecuencias 21

Demostración. Si examinamos la demostración del Teorema 2.8 podemos observar


que para la construcción de una primitiva de f sólo se usa que sus integrales sobre
el borde de cualquier triángulo contenido en D sean nulas (y su continuidad, por
supuesto). La convexidad requerida en esta demostración es automática localmente
(en discos contenidos en D por ejemplo). Así, cualquier función en las hipótesis del
Teorema que nos ocupa es localmente la derivada de una función holomorfa y por
tanto localmente holomorfa. Como la holomorfía es una propiedad local, nuestra
función es holomorfa en D. ⊔

2.3. La representación en serie de potencias. Consecuencias

En esta sección veremos algunas repercusiones que tiene el hecho de que las
funciones holomorfas sean representables en serie de potencias.
2.14 Teorema. Sea D ⊂ C una región, f ∈ O (D) y

Z f = f −1 (0) = a ∈ D f (a) = 0
© ± ª

el conjunto de ceros de f . Entonces, bien Z f = D o Z f no tiene puntos de acumulación


en D, es decir, f ≡ 0 en D o todos sus ceros son aislados. En este último caso, a cada
a ∈ Z f le corresponde m = m(a) ∈ N tal que

f (z) = (z − a)m g (z), z ∈D (2.11)

donde g ∈ O (D) y g (a) ̸= 0. Además, Z f es a lo sumo numerable.


Al entero m se la llama el orden del cero que f tiene en a.
Demostración. Si a ∈ Z f y U(a, r ) ⊂ D, por el Teorema 2.10

a n (z − a)n , z ∈ U(a, r ).
X
f (z) = (2.12)
n=0

Ahora pueden suceder dos cosas: que todos los coeficientes a n sean 0 o que exista el
menor entero positivo m tal que a m ̸= 0. En este caso, la función

(z − a)−m f (z), si z ̸= a
(
g (z) =
a m , si z = a

cumple (2.11). Obviamente, g ∈ O D \ a y de (2.12),


¡ © ª¢


a m+k (z − a)k , z ∈ U(a, r )
X
g (z) =
k=0

por lo que también es holomorfa en U(a, r ) (Teorema 1.9). Así g ∈ O (D). Además,
g (a) ̸= 0 y por continuidad g no se anula en algún entorno de a. Por tanto a es un
punto aislado de Z f .
22 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias

Sea A el conjunto de puntos límite de Z f en D. Si a ∈ A, entonces debe ocurrir


el primer caso por lo que A es abierto. Puesto que A es siempre cerrado (en D) y D
es conexo, A = D en cuyo caso Z f = D o A = ;. En este último caso, Z f debe tener
un número finito de puntos en cualquier subconjunto compacto de D, y como D se
puede poner como unión numerable de compactos (se dice que D es σ-compacto),
Z f es a lo sumo numerable. ⊔

2.15 Corolario. Si f y g son holomorfas en una región D y f (z) = g (z) para todo z
en algún conjunto con puntos de acumulación en D, entonces f (z) = g (z) para todo
z ∈ D.
Por ejemplo, como las funciones sen z y cos z son enteras y sen2 x + cos2 x = 1
para x real, automáticamente se tiene que sen2 z + cos2 z = 1 para todo z complejo.
Nota. El Teorema 2.14 es falso sin la hipótesis de conexidad de D: si D = D 0 ∪ D 1 es
unión de dos abiertos disjuntos, simplemente tómese f = 0 en D 0 y f = 1 en D 1 .
2.16 Definicón. Sea a ∈ D. Una función holomorfa f en D \ a se dice que tiene una
© ª

singularidad aislada en a. Cuando se pueda definir f en a de tal forma que la función


así extendida sea holomorfa en D, diremos que la singularidad es evitable.
Las singularidades aisladas localmente acotadas son evitables.
2.17 Teorema (Riemann). Supongamos que f ∈ O D \ a está acotada en U∗ (a, r )
¡ © ª¢

para algún r > 0 tal que U(a, r ) ⊂ D. Entonces f tiene una singularidad evitable en a.
Demostración. Definamos
(z − a)2 f (z), si z ∈ D \ a
( © ª
g (z) =
0, si z = a.

La hipótesis de acotación muestra que g ′ (a) = 0 y puesto que g ∈ O D \ a , g ∈


¡ © ª¢

O (D). Por el Teorema 2.10,



a n (z − a)n , z ∈ U(a, r )
X
g (z) =
n=2

y la extensión deseada de f se obtiene haciendo f (a) = a 2 porque entonces,



a n+2 (z − a)n , z ∈ U(a, r ).
X
f (z) = ⊔

n=0

A lo que a singularidades aisladas se refiere sólo hay tres alternativas


2.18 Teorema. Si a ∈ D y f ∈ O D \ a entonces uno de los siguientes tres casos debe
¡ © ª¢

ocurrir:
(a) f tiene una singularidad evitable en a.
(b) Existen un entero positivo y complejos a 1 , a 2 , . . . , a m tales que la función
m
X ak
f (z) −
k=1 (z − a)k

tiene una singularidad evitable en a


2.3 La representación en serie de potencias. Consecuencias 23

(c) Si r > 0 y U(a, r ) ⊂ D, entonces f (U∗ (a, r )) es denso en el plano.

Demostración. Si (c) no es cierto, existe r > 0, ε > 0 y w 0 ∈ C tal que | f (z) − w 0 | > ε
para todo z ∈ U(a, r ). La función

1
g (z) = (2.13)
f (z) − w 0

definida en U(a, r ) es holomorfa en U(a, r ) y acotada (por 1/ε) en U∗ (a, r ). Por el


Teorema 2.17 g tiene una extensión holomorfa a todo el disco U(a, r ). Si g (a) ̸= 0,
(2.13) muestra que g está acotada en U(a, ϱ) para algún 0 < ϱ < r y de nuevo por
el Teorema 2.17, f tiene una singularidad evitable en a. Esto es, se verifica (a). Si g
tiene un cero de orden m en a, el Teorema 2.14 muestra que g (z) = (z −a)m g 0 (z) para
alguna función g 0 ∈ O (U(a, r )) con g 0 (a) ̸= 0. También, g 0 no tiene ceros en U∗ (a, r )
por (2.13). La función h = 1/g 0 es holomorfa en U(a, r ), no tiene ceros en U(a, r ) y
f (z) − w 0 = (z − a)−m h(z) en U∗ (a, r ). Pero (Teorema 2.10) h admite un desarrollo

b n (z − a)n , z ∈ U(a, r )
X
h(z) =
n=0
P∞ n−m
con b 0 ̸= 0. Así, f (z) = w 0 + n=0 b n (z − a) , que prueba (b) con a k = b m−k , k =
1, 2, . . . , m. ⊔

En el caso (b), se dice que f tiene un polo de orden m en a. La función


m
X ak
k=1 (z − a)k

es la parte principal de f en a. Está claro que en este caso, | f (z)| → ∞ cuando z → a.


En el caso (c), se dice que f tiene una singularidad esencial en a. Un enunciado
equivalente a (c) es que a cada complejo w le corresponde una sucesión z n → a tal
que f (z n ) → w. Es menester mencionar que el enunciado del apartado (c) también
se conoce el Teorema de Casorati-Weierstrass.
Usando el hecho de que la restricción de la serie de potencias a n (z − a)n a
P

una circunferencia de centro a y radio r > 0 es una serie trigonométrica tenemos

2.19 Teorema. Si

a n (z − a)n , z ∈ U(a, r )
X
f (z) =
n=0

y 0 < ϱ < r , entonces


ˆ 2π ¯
1 ¯ f a + ϱe i θ ¯2 d θ.(4)
|a n |2 ϱ2n =
X
(2.14)
¡ ¢¯
n=0 2π 0
(4) La igualdad (2.14) es un caso especial de la conocida como igualdad de Parseval.
24 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias

Demostración. Puesto que



f a + ϱe i θ = a n ϱn e i nθ
¡ ¢ X
n=0

con convergencia uniforme, si 0 < ϱ < r tenemos


ˆ 2π ¯ ˆ 2π
1 ¯ f a + ϱe i θ ¯2 d θ = 1 f a + ϱe i θ f a + ϱe i θ d θ
¡ ¢¯ ¡ ¢ ¡ ¢
2π 0 2π 0
ˆ 2π µ ∞
1

a n a m ϱn+m e i (n−m)θ d θ
X
=
2π 0 n,m=0

ˆ 2π
1
µ ¶
n+m i (n−m)θ
X
= an a m ϱ e dθ
n,m=0 2π 0
∞ ∞
a n a m δnm ϱn+m = |a n |2 ϱ2n
X X
=
n,m=0 n=0

ya que, como se puede comprobar fácilmente,


ˆ 2π (
1 i (n−m)θ
1, si n = m
e dθ =
2π 0 0, si n ̸= m

donde δnm es la delta de Kronecker. ⊔



He aquí algunas consecuencias.
2.20 Teorema (Liouville). Cualquier función entera acotada es constante.
Demostración. Supongamos que f es entera y | f (z)| ≤ M para todo z ∈ C. Si f (z) =
P∞ n
n=0 a n z es el desarrollo de Taylor de f en z = 0, por (2.14)

|a n |2 r 2n ≤ M 2
X
(2.15)
n=0

para todo r > 0. Esto sólo es posible si a n = 0 para n = 1, 2, . . . (en caso contrario, el
dado izquierdo en la desigualdad (2.15) crece indefinidamente con r ). ⊔

2.21 Teorema (Principio del módulo máximo). Si D es una región, f ∈ O (D) y
U(a, r ) ⊂ D, entonces
| f (a)| ≤ máx ¯ f (a + r e i θ )¯
¯ ¯
θ
con igualdad si, y sólo si, f es constante en D.
Consecuentemente | f | no tiene máximos locales en D salvo que f sea constante.
Demostración. Supongamos que máx ¯ f (a + r e i θ )¯ ≤ | f (a)|. Por (2.14),
¯ ¯
θ

|a n |2 r 2n ≤ | f (a)|2 = |a 0 |2 .
X
n=0

Por tanto a 1 = a 2 = · · · = 0 que implica que f (z) = f (a) para todo z ∈ U(a, r ). Puesto
que D es conexo, el Corolario 2.15 implica que f es constante en D. ⊔

2.3 La representación en serie de potencias. Consecuencias 25

2.22 Corolario. En las mismas hipótesis que en el Teorema 2.21,

| f (a)| ≥ mı́n ¯ f (a + r e i θ )¯
¯ ¯
θ

si f no tiene ceros en U(a, r ).

Demostración. El resultado es obvio si para algún θ, f (a + r e i θ ) = 0. En caso con-


trario existe una subregión D 0 ⊂ D que contiene a U(a, r ) donde f no se anula. El
Corolario sigue del Teorema 2.21 aplicado a 1/ f en D 0 . ⊔

2.23 Teorema (Fundamental del Álgebra). Cualquier polinomio con coeficientes


complejos no constante tiene una raíz compleja.

Demostración. Sin pérdida de generalidad podemos suponer que p(z) = z n +


a n−1 z n−1 + · · · + a 1 z + a 0 con n ≥ 1. Si a = máx |a j |, r > 1 + 2(a + |a 0 |) y |z| = r ,
0≤ j ≤n−1
entonces
n−1 n−1 rn −1 ³ a ´ n a
|p(z)| ≥ |z|n − |a k | |z|k ≥ r n − a rk =rn −a
X X
= 1− r +
k=0 k=0 r −1 r −1 r −1
rn a r
≥ + ≥ ≥ |a 0 | = |p(0)|.
↑ 2 r −1 ↑ 2 ↑
r >2a r >1 r >2a 0

Si p no tuviera ceros, f = 1/p sería una función entera tal que | f (0)| > | f (r e i θ )| para
todo θ. Esto contradice el Principio del módulo máximo (o el Teorema de Liouville
para tal caso). ⊔

Por división sucesiva, p tiene exactamente n ceros complejos contados con sus mul-
tiplicidades.

2.24 Teorema (Estimaciones de Cauchy). Si f ∈ O (U(a, r )) y | f (z)| ≤ M para todo


z ∈ U(a, r ), entonces
Mn!
| f (n (a)| ≤ n , n = 1, 2, . . . (2.16)
r
Demostración. Para todo 0 < ϱ < r , cada término de la serie (2.14) es ≤ M 2 . (2.16)
sigue haciendo ϱ ↗ r ya que a n = f (n (a)/n!. ⊔

Tomando a = 0, r = 1 y f (z) = z n con M = 1 se tiene que f (n (0) = n! por lo que las


desigualdades (2.16) son óptimas.

2.25 Teorema (Lema de Schwarz). Supongamos que f ∈ O (U), f (0) = 0 y | f (z)| ≤ 1


para todo z ∈ U. Entonces
(a) | f (z)| ≤ |z|, z ∈ U y
(b) | f ′ (0)| ≤ 1.
Si se da la igualdad en (b) o en (a) para algún z ∈ U entonces f es una rotación, es
decir, f (z) = λz para algún λ ∈ T y todo z ∈ U.
26 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias

Demostración. Sea f r (z) = f (r z) para 0 < r < 1. Entonces g r (z) : =


f r (z)/z es holomorfa en U y continua en U. Por el Principio de máximo,
|g r (z)| ≤ máxζ∈T |g r (ζ)| = máxζ∈T | f r (ζ)| ≤ 1, es decir, | f r (z)| ≤ |z| para todo z ∈ U.
Manteniendo z fijo y haciendo r ↗ 1− obtenemos (a) y consecuentemente también
f (z)
(b) ya que z → f ′ (0) cuando z → 0 (vamos, que (a) es consecuencia de (b)). Por
último, observemos que la función

 f (z) , si 0 < |z| < 1


g (z) = z
 ′
f (0), si z = 0

es holomorfa en U y que por (a) y (b), |g (z)| ≤ 1 para todo z ∈ U. De nuevo, por el
Principio de máximo, si se diera la igualdad en (a) o (b), g sería constante (que debe
ser unimodular), es decir, g (z) ≡ λ con λ ∈ T. ⊔

Los automorfismos del disco

Para cada λ = e i θ ∈ T sea o λ (z) = λz la rotación anti-horaria de ángulo θ. En


lo que sigue, un automorfismo de U será una aplicación holomorfa con inversa ho-
lomorfa de U a U y la colección de todos ellos será denotada por Aut(U).
Un corolario del Lema de Schwarz es el siguiente resultado

2.26 Lema. Si φ ∈ Aut(U) y φ(0) = 0, entonces φ = o λ para algún λ ∈ T.

Demostración. Por el Lema de Schwarz, |φ′ (0)|, |(φ−1 )′ (0)| ≤ 1. Pero φ′ (0)(φ−1 )′ (0) = 1
por lo que |φ′ (0)| = 1. De nuevo por el Lema de Schwarz, esto implica que φ = o λ con
λ = φ′ (0). ⊔

Para a ∈ U sea
a−z
ϕa (z) = .
1 − āz
Si a ̸= 0, ϕa es holomorfa en C\ 1/ā que contiene a U (por lo que es es holomorfa en
© ª

U(0, 1/|a|) ⊃ U). Para |ζ| = 1 tenemos |a−ζ| = |ζ| |a ζ̄−1| = |1−āζ| con lo que ϕa (T) ⊂ T,
y por tanto ϕa (U) ⊂ U por el Principio del máximo (esto también se puede ver de la
desigualdad elemental |a − z| ≤ |1 − āz|). Además, como
2
1 − ϕa (z) a(1 − āz) − (a − z) (1 −|a| )z


ϕa ϕa (z) = = z,
¡ ¢
= =
1 − āϕa (z) 1 − āz − ā(a − z) 1 −|a|2



ϕa es una involución (ϕ2a = 1 es la identidad) y aplica T y U sobre sí mismos biyecti-


vamente. Para cada λ ∈ T, ψ = ϕa ◦ o λ (ψ(z) = ϕa (λz)) es por tanto un automorfismo
de U . Afirmamos que cualquier otro automorfismo de U es de esta forma. En efecto,
si ψ ∈ Aut(U) y ψ(0) = a ∈ U entonces φ = ϕa ◦ψ ∈ Aut(U) y φ(0) = 0. Por el Lema 2.26,
φ = o λ para algún λ ∈ T. Así, ψ = ϕa ◦ φ = ϕa ◦ o λ .
2.4 Convergencia de sucesiones de funciones holomorfas 27

Por otro lado, no es difícil ver que el automorfismo ϕa ◦ o λ determina a ∈ U


y λ ∈ T(5) . Esto quiere decir que el espacio subyacente bajo Aut(U) es el toro sólido
T × U(6) .
Un problema extremal. Sean a, b ∈ U. Consideremos ahora la clase Σba de aquellas
funciones holomorfas que aplican U a U y f (a) = b. Queremos optimizar | f ′ (a)| para
f ∈ Σba . Si f ∈ Σba , el Lema de Schwarz aplicado a g = ϕb ◦ f ◦ ϕa ∈ Σ implica que
|g ′ (0)| ≤ 1 con igualdad si, y sólo si, g = o λ , es decir, f = ϕb ◦ o λ ◦ ϕa . Sin embargo,
por la regla de la cadena

1 − |a|2
µ ¶

g (0) = ϕ′b (b) f ′ (a)ϕ′a (0) = ′
f (a)
1 − |b|2
ya que
−(1 − āz) + ā(a − z) |a|2 − 1
ϕ′a (z) = 2
= .
(1 − āz) (1 − āz)2
Esto da como resultado que
1 − |b|2
| f ′ (a)| ≤ .
1 − |a|2

2.27 Observación. Se debe destacar una característica notable de la solución de este


problema extremal. No se han impuesto condiciones de regularidad (como conti-
nuidad en U, por ejemplo) sobre el comportamiento de f cerca de la frontera de U.
A pesar el ello, las funciones que resuelven el problema de optimización son de he-
cho funciones racionales. Nótese que estas funciones extremales aplican U sobre
U (no simplemente en) y que son inyectivas. Esta observación puede servir como
motivación para la demostración del Teorema de la aplicación Riemann.

2.4. Convergencia de sucesiones de funciones holomorfas

2.28 Definicón. Una sucesión f n de funciones holomorfas en D converge a f unifor-


© ª

memente en compactos de D si a cada compacto K ⋐ D y a cada ε > 0 le corresponde


n 0 = n 0 (K , ε) tal que | f n (z) − f (z)| < ε para todo z ∈ K y n ≥ n 0 .

Por ejemplo, la sucesión z n converge uniformemente a f = 0 en compactos del


© ª

disco unidad U pero la convergencia no es uniforme en U.

2.29 Teorema. Supongamos que f n ∈ O (D) para n = 1, 2, . . . , y f n → f converge uni-


formemente en compactos de D. Entonces f ∈ O (D) y f n′ → f ′ uniformemente en com-
pactos de D.
(5) Compruebe el lector esta afirmación.
(6) De hecho esta ‘parametrización’ de Aut(U) resulta ser mas que una mera descripción para-

métrica, es un homeomorfismo cuando en Aut(U) se considera su topología ‘natural’ (la de


convergencia uniforme en compactos de U). Así, Aut(U) es topológicamente el toro sólido
T × U.
28 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias

Demostración. Puesto que la convergencia es uniforme en cada compacto de D, f


es continua en D. Cualquier triángulo T en D es un subconjunto compacto de D y
por el Teorema de Cauchy,
‰ ‰
f (ζ)d ζ = lı́m f n (ζ)d ζ = 0.
∂T j →∞ ∂T

Por tanto, el Teorema de Morera implica que f ∈ O (D).


Sea K ⋐ D un subconjunto compacto. Existe r > 0 y una colección finita de
discos cerrados U k ⊂ D tal que K ⊂ L : = k Uk (L siendo unión finita de compactos
S

también es compacto). Por las desigualdades de Cauchy (2.16),

∥ f n − f ∥L
| f n′ (z) − f ′ (z)| ≤ , z ∈L
r
donde ∥ f ∥L es el supremo de | f | en L. Como f n → f uniformemente en L, también
f n′ → f ′ uniformemente en L. ⊔

Inductivamente, f n(k → f (k uniformemente en compactos para todo entero positivo


k.
Nota. Comparar esto con la situación sobre la recta real donde sucesiones de funcio-
nes infinitamente diferenciables pueden converger uniformemente a una función
que no es diferenciable en ningún sitio.

2.5. El Teorema de la aplicación abierta

2.30 Lema. Si f ∈ O (D), la función g : D × D → C definida por

 f (z) − f (w) , si z ̸= w

g (z, w) = z −w
 ′
f (z), si z = w

es continua en D × D.

Demostración. Los únicos puntos donde es necesario comprobar continuidad son


los de la diagonal z = w en D × D. Sea a ∈ D y ε > 0. Entonces existe r > 0 tal que
U(a, r ) ⊂ D y | f ′ (b)− f ′ (a)| < ε para todo b ∈ U(a, r ). Si z, w ∈ U(a, r ) y ζ(t ) = (1− t )z +
t w, entonces ζ(t ) ∈ U(a, r ) para todo t ∈ [0, 1] (ζ(t ) parametriza el segmento [z, w]) y
ˆ 1¡
g (z, w) − g (a, a) = f ′ (ζ(t )) − f ′ (a) d t .
¢
0

Así, |g (z, w) − g (a, a)| ≤ ε y g es continua en (a, a). ⊔


2.31 Teorema. Supongamos que f ∈ O (D), a ∈ D y f ′ (a) ̸= 0. Entonces D contiene un


entorno V de a tal que
2.5 El Teorema de la aplicación abierta 29

(a) f es inyectiva en V ,
(b) W = f (V ) es abierto, y
(c) si g : W → V está definida por g ( f (z)) = z para todo z ∈ V , entonces g ∈ O (W ).

Demostración. Por el Lema 2.30 existe un entorno V de a en D tal que

1
| f (z) − f (w)| ≥ | f ′ (a)| |z − w| (2.17)
2
si z, w ∈ V . Esto prueba (a) además de que

f ′ (z) ̸= 0 (2.18)

si z ∈ V . Para probar (b) sea b ∈ V y r > 0 tal que U(a, r ) ⊂ V . Por (2.17), si δ =
r | f ′ (b)|/4 tenemos

| f (b + r e i θ ) − f (b)| ≥ 2δ, 0 ≤ θ ≤ 2π.

Veamos que U( f (b), δ) ⊂ W . Si |w − f (b)| < δ, entonces mı́nθ ¯w − f (b + r e i θ )¯ ≥ δ y


¯ ¯

por el Corolario 2.22 w − f debe tener un cero en U(b, r ), es decir, w = f (z) para algún
z ∈ U(b, r ) ⊂ V . Puesto que b ∈ V es arbitrario, esto prueba que W = f (V ) es abierto.
Por último, para probar (c) si w 0 ∈ W entonces w 0 = f (z 0 ) para un único z 0 ∈ V . Si
w ∈ W g (w) = z ∈ V , entonces

g (w) − g (w 0 ) z − z0
= . (2.19)
w − w0 f (z) − f (z 0 )

Por (2.17), z → z 0 cuando w → w 0 y (2.18) implica tomando límite en (2.19) cuando


w → w 0 que g ′ (w 0 ) = 1/ f ′ (z 0 ). Así g ∈ O (W ). ⊔

Para m = 1, 2, . . . , sea πm (z) = z m . πm es genéricamente m a 1: si w ̸= 0


existen m complejos distintos z 1 , z 2 , . . . , z m tales que πm (z k ) = ©w, ª a saber, z k =
|w|1/m e i (θ+2kπ)/m , k = 1, 2, . . . , m si θ = arg w. Para w = 0, π−1
m (0) = 0 . πm es abierta:
si V es un abierto que no contiene al 0, entonces πm (V ) es abierto por el Teorema
2.31 y por otro lado πm (U(0, r )) = U(0, r m ).
La composición de aplicaciones abiertas es claramente abierta. En particular,
πm ◦ f es abierta si f ′ ̸= 0. El siguiente Teorema (que contiene una versión mas de-
tallada del Teorema de la aplicación abierta) establece que el recíproco también es
cierto, a saber, cualquier función holomorfa es localmente de la forma πm ◦ f salvo
por una contante aditiva.

2.32 Teorema. Supongamos que f es una función holomorfa no constante en una re-
gión D ⊂ C, z 0 ∈ D y w 0 = f (z 0 ). Sea m el orden del cero de la función f − w 0 en z 0 .
Entonces existe un entorno V de z 0 en D y una función φ ∈ O (V ) tal que
¢m
(a) f (z) = w 0 + φ(z) para todo z ∈ V .
¡

(b) φ′ no se anula y es inversible de V sobre un disco U(0, r ).


30 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias

¢m
Así, f − w 0 = φ(z) en V . Se sigue que f es m a 1 de V \ z 0 sobre U∗ (w 0 , r m ) y
¡ © ª

cada w ∈ f (D) es un punto interior de f (D). Por tanto f (D) es abierto.

Demostración. Sin pérdida de generalidad supongamos © ªque D es convexo y lo sufi-


cientemente pequeño para que f (z) ̸= w 0 si z ∈ D \ z 0 (esto es posible gracias al
Teorema 2.14). Entonces
f (z) − w 0 = (z − z 0 )m g (z)
para alguna función g ∈ O (D) sin ceros en¢ D. Así, g ′ /g ∈ O (D) tiene una primitiva
¡ −h ′
h ∈ O (D) (Teorema 2.8). Entonces g e = (g ′ − g h ′ )e −h = 0 (porque h ′ = g ′ /g ).
Añadiendo a h una constante adecuada podemos suponer que g = e h . (a) sigue
tomando φ(z) = (z − z 0 )e h(z)/m para z ∈ D.
También φ(z 0 ) = 0 y φ′ (z 0 ) ̸= 0. La existencia de un conjunto abierto V que
satisface (b) sigue del Teorema 2.31. ⊔

2.33 Corolario. Sea D ⊂ C una región y supongamos que f ∈ O (D) es (uno a uno)
inyectiva en D. Entonces f ′ (z) ̸= 0 para todo z ∈ D y la inversa de f es holomorfa en
D.

Demostración. Si f ′ (z 0 ) = 0 para algún z 0 ∈ D, f satisface la hipótesis del Teorema


2.32 con m > 1 por lo que f sería m a 1 en un entorno pinchado de z 0 . La holomorfía
de la inversa de f sigue del apartado (c) del Teorema 2.31. ⊔

Nota. Este Corolario es falso en la recta real: la función f (x) = x 3 es inyectiva pero
f ′ (0) = 0. La función inversa f −1 (y) = y 1/3 tampoco es derivable.

2.6. El Teorema Global de Cauchy

Antes de enunciar y probar este Teorema, que eliminará la restricción de con-


vexidad impuesta en el Teorema 2.8, será conveniente añadir un poco más de apa-
rato de integración del que hemos considerado hasta ahora. Esencialmente esto nos
permite liberarnos de la integración sobre caminos simples y considerar ‘sumas’ fi-
nitas de ellos.

Cadenas y ciclos

Sean γ1 , γ2 . . . , γn caminos en el plano y K = γ∗1 ∪ γ∗2 ∪ · · · ∪ γ∗n . Cada γk induce


un funcional [γk ] en el espacio de las funciones continuas C (K ) mediante
ˆ
[γk ]( f ) : = f (ζ)d ζ. (2.20)
γk

Definamos
[Γ] : = [γ1 ] + [γ2 ] + · · · + [γn ], (2.21)
es decir, [Γ]( f ) = [γ1 ]( f ) + [γ2 ]( f ) + · · · + [γn ]. La relación (2.21) sugiere introducir la
‘suma formal’
Γ = γ1 +̇γ2 +̇ . . . +̇γn (2.22)
2.6 El Teorema Global de Cauchy 31

y definir ˆ
f (ζ)d ζ = [Γ]( f ).
Γ
(2.22) es una mera forma de abreviar
ˆ n
ˆ
X
f (ζ)d ζ = f (ζ)d ζ, f ∈ C (K ). (2.23)
Γ k=1 γk

Notese que (2.23) sirve como definición de su lado izquierdo.


Los Γ′ s se llaman cadenas y si cada γk en (2.22) es cerrado, entonces Γ se llama
ciclo. Si Γ está dado por (2.22) definimos Γ∗ : = γ∗1 ∪γ∗2 ∪. . . γ∗n . Si Γ es un ciclo y a ∉ Γ∗
definimos, como en la Proposición 2.2, el índice de a respecto a Γ por
ˆ
dζ 1
Indγ (a) = .
Γ ζ−z 2πi

Obviamente, si Γ viene dado por (2.22), Indγ (a) = k Indγk (a). La cadena que resulta
P

al cambiar cada γk en (2.22) por su opuesta será denotada por Γ− y por tanto
ˆ ˆ
f (ζ)d ζ = − f (ζ)d ζ, f ∈ C (Γ∗ ).
Γ− Γ

En particular IndΓ− (a) = −IndΓ (a) si Γ es un ciclo y a ∉ Γ∗ .


Las cadenas se pueden sumar y restar de la forma obvia, sumando o restando
los correspondientes funcionales: Γ = Γ1 +̇Γ2 simplemente significa que
ˆ ˆ ˆ
f (ζ)d ζ = f (ζ)d ζ + f (ζ)d ζ, f ∈ C (Γ∗1 ∪ Γ∗2 ).
Γ Γ1 Γ2

Para terminar, nótese que una cadena se podría representar como suma de caminos
en varias formas distintas: decir que γ1 +̇γ2 +̇ . . . +̇γn = σ1 +̇σ2 +̇ . . . +̇σm significa que
n
ˆ m
ˆ
X X
f (ζ)d ζ = f (ζ)d ζ
k=1 γk j =1 σ j

para cualquier función continua f en γ∗1 ∪γ∗2 ∪· · ·∪γ∗n ∪σ∗1 ∪σ∗2 ∪· · ·∪σ∗m . En particular
un ciclo se podría representar como suma de caminos no cerrados.
2.34 Teorema (Cauchy). Supongamos que f ∈ O (D) donde D es un abierto arbitrario
del plano complejo. Si Γ es un ciclo en D tal que IndΓ (a) = 0 para todo a ∉ D entonces
ˆ
1 f (ζ)
d ζ = IndΓ (z) f (z) (2.24)
2πi Γ −z
ζ

para todo z ∉ Γ∗ y ˆ
f (ζ)d ζ = 0. (2.25)
Γ
32 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias

Si Γ1 y Γ2 son dos ciclos en D tales que IndΓ1 (a) = IndΓ2 (a) para todo a ∉ D,
entonces ˆ ˆ
f (ζ)d ζ = f (ζ)d ζ. (2.26)
Γ1 Γ2

Demostración. Sea g la función definida en el Lama 2.30 y consideremos la función


ˆ
1
h(z) = g (ξ, z)d ξ, z ∈ D.
2πi Γ

De la expresión de g en el Lema 2.30,


ˆ
1 f (ξ)
h(z) = d ξ − IndΓ (z) f (z) (2.27)
2πi Γ −z
ξ

para z ∉ Γ∗ , y la fórmula de Cauchy (2.24) es claramente equivalente a que h(z) = 0.


Para probar esto, veamos primero que h ∈ O (D). Como g es continua en D ×D (Lema
2.30), h ∈ C (D) y si T es una triángulo en D
‰ ˆ µˆ
1

h(ζ)d ζ = g (ζ, ξ)d ζ d ξ = 0
∂T ↑ 2πi Γ ∂T
Fubini

ya que z ∈ D → g (z, ξ) es holomorfa en D (la singularidad en z = ξ es evitable por el


Teorema 2.17). Por tanto, la integral interior es 0. Así, h ∈ O (D) por el Teorema de
Morera.
El segundo miembro en (2.27) representa una función holomorfa en C\Γ∗ que
por hipótesis contiene a C \ D y por tanto permite extender h a una función entera
que seguiremos denotando por h. Pero, para ella tenemos
ˆ
1 f (ξ)
lı́m h(z) = lı́m dξ = 0
|z|→∞ 2πi |z|→∞ Γ −z
ξ

y el Teorema de Liouville implica que h ≡ 0. Esto prueba (2.24).


(2.25) es consecuencia de (2.24): simplemente aplicar (2.24) a fe(z) = (z −
a) f (z) si a ∉ Γ∗ es cualquier punto;
ˆ ˆ e
1 1 f (ζ)
f (ζ)d ζ = d ζ = fe(a)IndΓ (a) = 0
2πi Γ 2πi Γ ζ−a

puesto que fe(a) = 0. Para terminar (2.26) sigue de (2.25) aplicado al ciclo Γ = Γ1 −Γ2 .

2.35 Observación. (a) Si γ es un camino cerrado en una región conexa D y a ∉ D, el


1
Teorema 2.8 aplicado a la función f (z) = z−a muestra que Indγ (a) = 0. Así, la
hipótesis en el Teorema 2.34 se satisface para cualquier ciclo en D y por tanto el
Teorema 2.34 generaliza el Teorema 2.8.
2.7 Homotopía 33

(b) La última parte del Teorema 2.34 muestra que bajo ciertas circunstancias, la in-
tegración sobre un ciclo se puede reemplazar por otro sin cambiar el valor de la
integral. Por ejemplo, si D es el plano complejo al que se le quitan tres discos
disjuntos D j y γ1 , γ2 , γ3 y Γ son tres circunferencias positivamente orientadas
tales que Γ rodea a D 1 ∪ D 2 ∪ D 3 y γ j rodea a D j pero no a D k para k ̸= j (figura
2.5), entonces ‰ ‰
3
X
f (ζ)d ζ = f (ζ)d ζ.
Γ j =1 γ j

N
N

D2 γ2
N

N
D1 γ1 D3 γ1

Figura 2.5. D = C \ (D 1 ∪ D 2 ∪ D 3 )

2.7. Homotopía

Decimos que son dos curvas cerradas γ0 y γ1 en una región D ⊂ C son D-


homótopas (u homótopas en D) si, suponiendo que ambas tienen el mismo intervalo
de parámetro I = [0, 1], existe una aplicación continua H del cuadrado unidad I 2 =
I × I a D tal que

H (t , 0) = γ0 (t ), H (t , 1) = γ1 (t ), H (0, s) = H (1, s)

para todo s, t ∈ I . H define una familia de curvas cerradas γs (t ) = H (t , s) en D que


conecta γ0 con γ1 . H es una homotopía entre γ0 y γ1 . Intuitivamente esto significa
que γ0 puede ser continuamente deformada a γ1 sin salirse de D.
Si γ0 es homótopa a la curva constante (aquella cuya traza se reduce a un pun-
to), decimos que γ0 es homotópicamente nula en D. D es simplemente conexo si
cualquier curva cerrada en D es homotópicamente nula en D.
Por ejemplo, cualquier región convexa es simplemente conexa: si a ∈ D, basta
considerar
34 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias

H (t , s) = (1 − s)γ0 (t ) + sa, 0 ≤ s, t ≤ 1.
Ahora veremos que si dos curvas cerradas γ0 y γ1 en D son D-homótopas entonces
Indγ0 (a) = Indγ1 (a) para todo a ∉ D y en particular la hipótesis del Teorema 2.34 se
verifica para cualquier camino cerrado en D si D es simplemente conexo.

2.36 Lema. Sean γ0 y γ1 dos curvas cerradas con intervalo de parámetro [0, 1] y a ∈ C.
Si
|γ1 (t ) − γ0 (t )| < |a − γ0 (t )|, 0≤t ≤1 (2.28)
entonces Indγ0 (a) = Indγ1 (a).

Demostración. Primero observemos que (2.28) implica que a ∉ γ∗0 ∪ γ∗1 y por tanto
γ −a
tiene sentido considerar γ = γ01 −a . Entonces,

γ′ γ′1 − a γ′0 − a
= − (2.29)
γ γ1 − a γ0 − a
y
γ1 − a ¯¯ ¯¯ γ1 − γ0 ¯¯
¯ ¯ ¯ ¯
¯
|1 − γ| = ¯¯1 − = <1
γ0 − a ¯ ¯ γ0 − a ¯
de nuevo por (2.28). Así, γ∗ ⊂ U(1, 1) que implica que Indγ (0) = 0. Integrado (2.29)
sobre [0, 1] proporciona el resultado deseado. ⊔

2.37 Teorema. Si γ0 y γ1 son dos caminos cerrado D-homotópicos en una región D y


si a ∉ D, entonces
Indγ0 (a) = Indγ1 (a).

Demostración. Por hipótesis existe una homotopía H : I 2 → D que conecta γ0 con


γ1 . Como I 2 es compacto y H continua, también lo es H (I 2 ). Así, existe ε > 0 tal que

|a − H (t , s)| > 2ε, (t , s) ∈ I 2 . (2.30)

Puesto que H es uniformemente continua, existe un entero positivo n tal que

|H (t , s) − H (t ′ , s ′ )| < ε, si |t − s| + |t ′ − s ′ | ≤ 1/n. (2.31)

Consideremos los caminos poligonales cerrados γ e0 , γ


e1 , . . . , γ
en

k j k j −1
µ ¶ µ ¶
ek (t ) = H
γ , (nt + 1 − j ) + H , ( j − nt ) (2.32)
n n n n

si j − 1 ≤ nt ≤ j y j = 1, 2, . . . , n. Por (2.31) y (2.32),

γk (t ) − H (k/n, t )| < ε, k = 0, 1, . . . , n y 0 ≤ t ≤ 1.
|e (2.33)

En particular, para k = 0 y k = n,
2.8 Desarrollos de Laurent 35

γ0 (t ) − γ0 (t )| < ε,
|e γn (t ) − γ1 (t )| < ε.
|e

Por (2.30) y (2.33)


ek (t )| > ε,
|a − γ k = 0, 1, . . . , n 0 ≤ t ≤ 1. (2.34)
Por otro lado, por (2.31) y (2.32)

γk−1 (t ) − γ
|e ek (t )| < ε, k = 1, 2, . . . , n 0 ≤ t ≤ 1. (2.35)

Ahora sigue de (2.33), (2.34), (2.35) y n + 2 iteraciones del Lema 2.36 que Indγ0 (a) =
Indγe0 (a) = Indγe1 (a) = · · · = Indγen (a) = Indγ1 (a). ⊔

2.8. Desarrollos de Laurent

Sea a k , k ∈ Z una sucesión doblemente infinita de números complejos:


k∈Z a k es absolutamente convergente si ambas, ∞ a y ∞ a son absolu-
P P P
P∞ k=0 k P∞k=1 −k
tamente convergentes y en este caso, k∈Z a k = k=1 a −k + k=0 a k . Si u k , k ∈ Z es
P

una sucesión de funciones complejas sobre un conjunto S y k∈Z u k (s) converge ab-
P

solutamente para todo s ∈ S, decimos que la convergencia es uniforme si ∞ u y


P
P∞ k=0 k
k=1
u −k convergen uniformemente en S.
Por supuesto se podrían considerar otras definiciones de convergencia como,
por ejemplo, que las sumas parciales m −m a k sean convergentes. Sin embargo, la
P

serie k̸=0 k1 es convergente con este criterio pero desde luego no es una serie que
P

queramos sea convergente. Por otro lado, si k a k converge absolutamente a a, en-


P

tonces sigue inmediatamente que a = lı́mm ± ak .


P
© |k|≤m
Si 0 ≤ r < R y a ∈ C, sea A(a; r, R) = z ∈ C r < |z − a| < R el anillo centrado
ª

en a y radios r, R.

2.38 Teorema (Desarrollo de Laurent). Supongamos que f es holomorfa en el anillo


A(a; r, R). Entonces

a k (z − a)k
X
f (z) = (2.36)
−∞

con convergencia absoluta y uniforme en cualquier subanillo A(a, r 1 , R 1 ) ( 0 ≤ r < r 1 <


R 1 < R). Además, los coeficientes a k en (2.36) vienen dados por la fórmula

1 f (ζ)
ak = dζ (2.37)
2πi |ζ−a|=ϱ (ζ − a)k+1

para cualquier ϱ tal que r < ϱ < R (por tanto esta serie es única).

Demostración. Sea r < ϱ1 < ϱ2 < R y γ j : |ζ − a| = ϱ j las circunferencias de centro a y


radios ϱ j ( j = 1, 2). Como la función que aparece en (2.37) es holomorfa en A(a; r, R)
y Indγ1 (b) = Indγ2 (b) para todo b ∉ A(a; r, R), por el Teorema de Cauchy la integral en
(2.37) es independiente de ϱ. Además,

1 f (ζ)
f 2 (z) = dζ
2πi γ2 ζ−z
36 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias

definida para |z − a| < ϱ2 es holomorfa en U(a, ϱ2 ). De igual forma, la función



1 f (ζ)
f 1 (z) = dζ
2πi γ1 ζ−z

es holomorfa en A(a; ϱ1 , ∞).


Sea z ∈ A(a; r, R) y elijamos ϱ1 y ϱ2 tales que r < ϱ1 < |z − a| < ϱ2 < R. Para γ = γ1 −̇γ2
por el Teorema de Cauchy tenemos
ˆ ‰ ‰
1 f (ζ) 1 f (ζ) 1 f (ζ)
f (z) = dζ = dζ − d ζ = f 2 (z) − f 1 (z).
2πi γ ζ−z 2πi |ζ−a|=ϱ2 ζ−z 2πi |ζ−a|=ϱ1 ζ−z

Sumando los desarrollos en serie de potencias de f 1 y f 2 (en el desarrollo de f 1 apa-


recerán potencias negativas de (z − a)) obtendremos el desarrollo de Laurent (2.36).
Puesto que f 2 es holomorfa en U(a, ϱ2 ), por el Teorema 2.10, tendrá una representa-
ción en serie de potencias

a n (z − a)n
X
f 2 (z) =
n=0

donde los coeficientes vienen dados por (2.37).


Ahora consideremos la función g (z) = f 1 (a + 1/z) definida en U∗ (0, 1/ϱ1 ). g es holo-
morfa en U∗ (0, 1/ϱ1 ) y tiene una singularidad evitable en z = 0 ya que

1 | f (ζ)| 1 ∥ f ∥γ1 ϱ1
| f 1 (z)| ≤ |d ζ| ≤ long (γ1 ) = ∥ f ∥γ1
2π |ζ−a|=ϱ1 |ζ − z| 2π |z − a| − ϱ1 |z − a| − ϱ1

si |z − a| > ϱ1 . Esto implica que existe C > 0 tal que g (z)| ≤ C |z| para z ∈ U∗ (0, r ) y por
tanto lı́mz→0 g (z) = 0. Sea

bn z n
X
g (z) =
n=1
1
su serie de potencias centrada en z = 0. Entonces f 1 (z) = g para |z − a| < ϱ1 y
¡ ¢
z−a
‰ ˆ
1 g (ξ) 1 f 1 (ζ) 1
µ ¶
bn = n+1
dξ = − ´n+1 d
2πi |ξ|=1/ϱ ξ 2πi ζ−a
³
|ζ−a|=ϱ 1
ζ−a

1
= (ζ − a)n−1 f (ζ)d ζ = a −n ,
2πi |ζ−a|=ϱ

es decir,

a −n (z − a)−n .
X
f 1 (z) =
n=1

Por último, las propiedades de convergencia del desarrollo de Laurent (2.36)


sigue de las de los desarrollos en serie de f 1 y f 2 . ⊔

2.9 El Teorema de los residuos 37

2.39 Corolario. Supongamos que z = a sea una singularidad aislada de una función
k
f cuyo desarrollo de Laurent en A(a; 0, R) es f (z) = ∞−∞ a k (z − a) . Entonces
P

(a) z = a es una singularidad evitable si, y sólo si, a k = 0 para k ≤ −1.


(b) z = a es un polo de orden m si, y sólo si, a −m ̸= 0 y a k = 0 para k < −m.
(c) z = a es una singularidad esencial si, y sólo si, a n ̸= 0 para infinitos enteros nega-
tivos n.

Demostración. (a) Si f tiene una singularidad evitable en z = a, los coeficientes a −k


para k ≤ −1 se anulan porque el integrando en (2.37) es holomorfo en el disco
U(a, R) (Teorema de Cauchy). Recíprocamente, si los coeficientes con índice ne-
gativo son nulos entonces lı́mz→a f (z) = a 0 por lo que la singularidad es evitable.
(b) Si a k = 0 para k < −m entonces (z − a)m f (z) tiene un desarrollo de Laurent sin
potencias negativas en (z − a). Por (a), (z − a)m f (z) tiene una singularidad evi-
table en z = a y por tanto f tiene un polo de orden m en z = a (a −m ̸= 0). El
recíproco es obvio.
(c) Puesto que f tiene una singularidad esencial cuando esta no es ni evitable ni un
polo, (c) es consecuencia de (a) y (b). ⊔

2.9. El Teorema de los residuos

Una función función f se dice meromorfa en un abierto D ⊂ C si existe un


subconjunto P ⊂ D tal que
(a) P no tiene puntos límite en D,
(b) f ∈ O (D \ P ) y
(c) f tiene un polo en cada punto de P .
Nótese que no se excluye la posibilidad P = ;, es decir, toda función holomorfa en
D también es meromorfa en D.
(a) implica que para cualquier compacto K ⋐ D, P ∩ K es finito. Así, P es a lo sumo
numerable.
Si f es meromorfa y P es su conjunto de polos y a ∈ P ,
m
c k (z − a)−k
X
q(z) =
k=1

es la parte principal de f en a si f −q tiene una singularidad evitable en a. A c 1 ∈ C (el


coeficiente en la potencia (z −a)−1 de q) se le llama residuo de f en a y será denotado
por Res f (a).
Nótese que si Γ es un ciclo y a ∉ Γ∗ , entonces
ˆ
1
q(ζ)d ζ = c 1 IndΓ (a) = Res f (a) IndΓ (a)
2πi Γ

que es un caso especial del siguiente Teorema.


38 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias

2.40 Teorema (de los residuos). Sea f una función meromorfa en una región D ⊂ C
y P su conjunto de polos. Si Γ es un ciclo en D \ P tal que IndΓ (a) = 0 para todoa ∉ D,
entonces ˆ
1 X
f (ζ)d ζ = Res f (a) IndΓ (a). (2.38)
2πi Γ a∈P

Demostración. Sea P Γ = a ∈ P IndΓ (a) ̸= 0 y W = C \ Γ∗ . Entonces por hipótesis


© ± ª

P Γ ⊂ D y no interseca la componente no acotada de W porque ahí IndΓ = 0. Puesto


que P no tiene puntos de acumulación en D, P Γ es finito y la suma en (2.38) que en
principio parece infinita es de hechoª finita.
Sean P Γ = a 1 , a 2 , . . . , a n , q 1 , q 2 , . . . , q n las partes principales de f en
©

a 1 , a 2 , . . . , a n y sea g = f − (q 1 + q 2 + · · · + q n ) (si P Γ = ;, una posibilidad que no se


ha excluido, ¡ entonces g = f ). El Teorema 2.34 aplicado a la función g en la región
D 0 = D \ P \ P Γ muestra que
¢
ˆ
g (ζ)d ζ = 0.
Γ
Así, ˆ ˆ
1 Xn 1 n
X
f (ζ)d ζ = q k (ζ)d ζ = Res q k (a k ) IndΓ (a k )
2πi Γ k=1 2πi Γ k=1
y puesto que para todo k = 1, 2, . . . , n, f y q k tienen el mismo residuo en a k , obtene-
mos (2.38). ⊔

Aplicaciones del Teorema de los residuos

La primera aplicación del Teorema 2.40 se refiere a los ceros de funciones ho-
lomorfas.
2.41 Teorema. Sea γ un camino cerrado en una región D tal
± que Indγ (a)
ª = 0 para
todo a ∉ D, Indγ (z) = 0 o 1 para todo z ∉ γ∗ y D 1 = z ∈ C \ γ∗ Indγ (z) = 1 .
©

Para cada f ∈ O (D) sea N f el número de ceros de f en D 1 contados con sus


multiplicidades.
(a) Si f ∈ O (D) no tiene ceros en γ∗ entonces

1 f ′ (ζ)
Nf = d ζ = IndΓ (0) (2.39)
2πi γ f (ζ)

donde Γ = f ◦ γ.
(b) Si g ∈ O (D) es otra función holomorfa en D tal que

| f (ζ) − g (ζ)| < | f (ζ)|, para todo ζ ∈ γ∗ , (2.40)

entonces N f = N g .
El apartado (b) es el conocido Teorema de Rouché. Expresa el hecho de que
dos funciones holomorfas tienen el mismo número de ceros en D 1 si están suficien-
temente cerca la una de la otra en la frontera de D 1 .
2.9 El Teorema de los residuos 39

Demostración. φ = f ′ / f es una función meromorfa en D. Si a ∈ D es un cero de f


m
con multiplicidad m = m(a) entonces © fª(z) = (z − a) h(z) donde h y 1/h son holo-
morfas en un entorno V de a. En V \ a tenemos

m h ′ (z)
+ φ(z) =
z − a h(z)

y por tanto Res φ(a) = m(a). Sea Z f1 = Z f ∩ D 1 = a ∈ D 1 f (z) = 0 . La hipótesis


© ± ª

sobre γ y el Teorema de los residuos implican que



1 f ′ (ζ) X X
dζ = Res φ(a) = m(a) = N f .
2πi γ f (ζ) a∈Z 1 a∈Z 1
f f

Esto prueba (2.39). Es resto de este apartado se reduce a un mero cálculo: si el inter-
valo de parámetro de γ es [0, 2π], entonces
ˆ ˆ 2π ˆ 2π ‰
1 dξ 1 Γ′ (t ) 1 f ′ (γ(t )) 1 f ′ (ζ)
IndΓ (0) = = dt = dt = d ζ.
2πi Γ ξ 2πi 0 Γ(t ) 2πi 0 f (γ(t ) 2πi γ f (ζ)

Para terminar, (2.40) implica que g no tiene ceros en γ∗ . Aplicando (2.39) con g en
lugar de f y teniendo en cuenta el Lemma 2.36, si Γ0 = g ◦ γ tenemos

N g = IndΓ0 (0) = IndΓ (0) = N f . ⊔


Otra aplicación estándar del Teorema de los residuos es al cálculo de integra-


les. Sirvan los siguientes ejemplos como prueba de ello.

2.42 Ejemplo. Para todo ξ ∈ R,


ˆ ∞
2 2
e −πξ = e −πx e −2πi xξ d x. (2.41)
−∞

2
Esto pueda que e −x es su propia transformada de Fourier(7) . El caso ξ = 0 se reduce
a la conocida fórmula ˆ ∞
2
e −πx d x = 1. (2.42)
−∞
2
Supongamos que ξ > 0 (fijo) y consideremos la función entera f (z) = e −πz . Si
para r > 0, □r = [−r, r ] × [0, ξ] (figura 2.6), por el Teorema de Cauchy
ˆ r ˆ ξ ˆ r ˆ ξ ‰
f (x)d x +i f (r +i t )d t − f (x +i ξ)d x −i f (−r +i t )d t = f (ζ)d ζ = 0.
−r 0 −r 0 ∂□r
(2.43)
Ahora bien,
(7) El lado derecho en (2.41) es la transformada de Fourier de e −πx 2
40 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias

ˆ ξ ˆ ξ
2 −t 2 ±2i r t )
f (±r + i t )d t = e −π(r dt
0 0
por lo que
¯ˆ ¯ ˆ ˆ ξ
¯ ξ ¯ ξ
2 2 2 2 2
f (±r + i t )d t ¯ ≤ e −π(r −t ) d t = e −πr e πt d t = C (ξ)e −πr −−−−−→ 0.
¯ ¯
r →+∞
¯
¯ 0 ¯ 0 0

Finalmente, para la integral sobre el segmento horizontal superior tenemos


ˆ r ˆ r ˆ r ˆ r
2 2 2 2
f (x + i ξ)d x = e −π(x+i ξ) d x = e −π(x+i ξ) d x = e πξ e −πx e −2πi xξ d x.
−r −r −r −r

Tomando límite cuando r → +∞ en (2.43) encontramos que


ˆ ∞
2 2
1 − e πξ e −πx e −2πi xξ d x = 0
−∞

que es precisamente (2.41). En el caso ξ < 0 el razonamiento es análogo pero consi-


derando el rectángulo simétrico en el semiplano inferior(8) .

−r + i ξ r +iξ
Î

är
Î

−r Ï r
Figura 2.6. ∂□r

2.43 Observación. (2.41) se obtiene de (2.42) haciendo el cambio ‘formal’ de variable


x = t + i ξ. Formal porque no está justificado por el Teorema del Cambio de variable
aunque, como muestra este ejemplo, resulta justificable si hacemos uso del Teorema
de Cauchy(9) .

Nota. He aquí una forma estándar de probar (2.42). Si r > 0 sea □r = [−r, r ]2 el
cuadrado de centro en origen y lado 2r . Entonces, por un lado
Ï µˆ r ¶2
2 +y 2 ) 2
Ir = e −π(x d xd y = e −πx d x
□r −r

(8) También podemos hacer el cambio de variable x ↔ −x en (2.41).


(9) Así, el Teorema de Cauchy o el de los residuos permiten (en ciertas ocasiones) cambiar el

camino de integración muchas veces justificando cambios complejos de variable.


2.9 El Teorema de los residuos 41

y por otro
Ï ˆ r
−(x 2 +y 2 ) 2 2
Jr = e d xd y = 2π ϱe −πϱ d ϱ = 1 − e −πr .
U(0,r ) 0

Puesto que la integral en (2.42) es convergente (absolutamente porque su integrando


es positivo), tenemos
µˆ ∞ ¶2
2
e −πx d x = lı́m I r = lı́m J r = 1.
−∞ r →∞ r →∞

Esto implica (2.42) ya que la integral anterior es claramente positiva.

2.44 Ejemplo. Otro ejemplo clásico es


ˆ ∞
1 − cos x π
2
dx = .
0 x 2

1−e i z
Consideremos la función f (z) = z2
que integraremos sobre la semicircunferencia
tallada de la figura 2.7.

Î
γ+
r

γ+
ε
Ï

• Ï • Ï •
−r 0 r

Figura 2.7. Semicircunferencia tallada

Denotemos por γ− +
ε y γr las semicircunferencias de radios ε > 0 y r > 0 negativa
y positivamente orientadas respectivamente. Por el Teorema de Cauchy, para r > ε
ˆ −ε ˆ ˆ r ˆ
1 − ei x 1 − eiζ 1 − ei x 1 − eiζ
dx + dζ + dx + d ζ = 0.
−r x2 γ−
ε
ζ2 ε x2 γ+
r
ζ2

Sobre γ+
r,
1 + |e i ζ | 1 + e −Im ζ 2
| f (ζ)| ≤ ≤ ≤ 2
|ζ|2 |ζ|2 r
ya que Im ζ ≥ 0 en γ+r . Así,
¯ˆ ¯ ˆ
¯ 1 − e i ζ ¯¯ 2 2 2π
d ζ¯ ≤ 2 |d ζ| = 2 long (γ+
r )= −−−−−→ 0.
¯
¯ γ+ ζ2 ¯ r γ+ r r r →+∞
¯
r r

Por lo tanto ˆ ˆ
1 − ei x 1 − eiζ
dx = − d ζ. (2.44)
|x|≥ε x2 γ+
ε
ζ2
42 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias

Ahora, nótese que f (z) = −i /z + e(z) con e(z) acotada si z → 0. Así,


ˆ
|e(ζ)||d ζ| ≲ long (γ−
ε ) = πε −
−−−→ 0
γ− ε→0+
ε

y por tanto
ˆ ˆ ˆ
1 − eiζ dζ
d ζ = −i + e(ζ)d ζ −−−−→ −π
γ−
ε
ζ2 γ−
ε
ζ γ−
ε
ε→0+

ya que
ˆ ˆ 0

=i d θ = −πi .
γ−
ε
ζ −π

(2.44) implica que ˆ ∞


1 − cos x
dx = π
−∞ x2
y puesto que el integrando es par el cálculo está completo.

2.45 Ejemplo. Para todo t ∈ R,

ˆ π, si |t | < 1

b
sen x i t x

lı́m e d x = π/2, si |t | = 1 (2.45)
b→+∞ −b x 
0, si |t | > 1.

Sea I (b) la integral en (2.45) (en lo que sigue supondremos que b > 1. Puesto que
sen z i t z
z e es entera, su integral sobre el intervalo [−b, b] coincide (por el Teorema de
Cauchy) con su integral sobre el camino γb (que reemplaza el intervalo [−1, 1] por la
semicircunferencia de radio 1 en el semiplano inferior) considerado en la figura 2.8.
e i z −e −i z
γb no pasa por el origen y usando la identidad sen z = 2i tenemos
ˆ È ˆ !
1 ¡ iζ dζ 1 i (t +1)ζ d ζ i (t −1)ζ d ζ
I (b) = e − e −i ζ e i t ζ e e
¢
= −
2i γb ζ 2i γb ζ γb ζ
= φb (t + 1) + φb (t − 1)

donde ˆ
1 dζ
φb (s) = e i sζ .
2i γb ζ
Completemos γb de dos formas: la primera añadiendo la semicircunferencia
de radio b en el semiplano inferior (figura 2.9) y la segunda añadiendo la semicircun-
ferencia de radio b en el semiplano superior (figura 2.10).
2.9 El Teorema de los residuos 43

• Ï • r Ï •
b 0 = b
1

Ï
γb

Figura 2.8. Camino γb

• Ï • r Ï • • Ï • r Ï •
b 0 = b b 0 = b
1 1

Ï Ï
γb γb

Figura 2.9. Compleción inferior de γb Figura 2.10. Compleción superior de γb

La función e i sz /z tiene un polo simple en z = 0 con residuo 1. Por lo tanto


ˆ 0
1 iθ
φb (s) = e i sbe d θ (2.46)
π −π

utilizando la compleción inferior y


π ˆ
1 iθ
φb (s) = 1 − e i sbe d θ. (2.47)
π 0
iθ ¯
usando la superior. Ahora nótese que ¯e i sbe ¯ = e −bs sen θ < 1 y tiende a 0 cuando
¯

b → +∞ si s y sen θ tienen el mismo signo. Así, la integral en (2.46) tiende a 0 si s < 0


y la de (2.47) tiende a 0 cuando s > 0. Así,
(
π, si s > 0
lı́m φb (s) = (2.48)
b→+∞ 0, si s < 0.

Para s = t − 1 y s = t + 1, (2.48) implica que


(
π, si |t | < 1
lı́m I (b) = (2.49)
b→+∞ 0, si |t | > 1.
44 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias

Puesto que φb (0) = π/2, el límite en (2.49) es

lı́mφb (2) − φb (0) = π − π/2 = π/2, si t = 1


¡ ¢
b→+∞
lı́m φb (0) − φb (−2) = π/2 = π/2 − 0 = π/2, si t = −1,
¡ ¢
b→+∞

es decir π/2 si t = ±1. Esto prueba (2.45). ⊔


2.46 Ejemplo (sumando series). En este ejemplo usaremos el Teorema de los residuos
para probar que
∞ 1 π2
a ∉ Z.
X
2
= , (2.50)
−∞ (a + k) sen2 πa
Sea γn = [−n−1/2−ni , n+1/2−ni ]+̇[n+1/2−ni , n+1/2, ni ]+̇[n+1/2+ni , −n−
1/2+ni ]+̇[−n−1/2+ni , −n−1/2−ni ] el camino rectangular de vértices −n−1/2−ni ,
n + 1/2 − ni , n + 1/2 + ni y −n − 1/2 + ni , n = 1, 2, . . . orientado positivamente (figura
2.11).

−n − 1/2 + ni Ï n + 1/2 + ni
• •

γn

• • • • • • • • • • • • • • • • •
Ï

. . . −8 −7 −6 −5 −4 −3 −2 −1 0 1 2 3 4 5 6 7 8 ...

• Ï •
−n − 1/2 − ni n + 1/2 − ni

Figura 2.11. Camino γn

Consideremos la función f (z) = π(z + a)−2 cotg πz donde a ∉ Z para la que


veremos que ‰
lı́m f (ζ)d ζ = 0. (2.51)
n→∞ γ
n

La función cotg πz = cos πz/ sen πz es meromorfa con polos exactamente en los en-
teros. Además, si k ∈ Z, sen πz = (−1)k π(z − k)h k (z) con h k entera y h k (k) = 1. Así,

(−1)k h k (z) cos πz (−1)k (−1)k + (z − k)g k (z) 1/π


cotg πz = = = + gek (z)
π z −k π z −k z −k
donde g k representa una función holomorfa que se anula en k y gek otra función
holomorfa en un entorno de k. Así, Res [cotg(π·)](k) = 1/π. Por tanto f es meromorfa
con polos en los enteros en donde Res f (k) = π(a + k)−2 Res [cotg(π·)](k) = (a + k)−2
2.9 El Teorema de los residuos 45

y en el punto −a para la que Res f (−a) = πd cotg(π·)/d z(−a) = −π2 (1 + cotg2 (πa))
(cotg(π·) es holomorfa en un entorno de a ∉ Z). Por el Teorema de los residuos,

1 X
f (ζ)d ζ = Res f (k) + Res f (−a)
2πi γn |k|≤n
k∈Z

tan pronto n ≥ |a| − 1/2. Así, por (2.51)



X 1 X 2 2 π2
2
= lı́m Res f (k) = −Res f (−a) = π (1 + cotg (πa)) =
−∞ (a + k) n→∞
|k|≤n sen2 πa
k∈Z

que es (2.50).
Resta pues probar (2.51). Para ello veremos primero que | cotg πζ| ≤ 2 si ζ ∈ γn
iz −y i x
para¡ todo n suficientemente grande. En efecto,
¢ si z = x + i y entonces e = e e =
e −y cos x + i sen x y e −i z = e y cos x − i sen x por lo que
¢ ¡

e i z − e −i z 1 ¡¡ y
sen z = e + e −y sen x + i e y − e −y cos x = cosh y sen x + i senh y cos x
¢ ¡ ¢ ¢
=
2i 2
y

e i z + e −i z 1 ¡ y
cos z = = e + e −y cos x − i e y − e −y sen x = cosh y cos x − i senh y sen x.
¢ ¡ ¢
2 2
Así,

| sen z|2 = cosh2 y sen2 x + senh2 y cos2 x = sen2 x + senh2 y

| cos z|2 = cosh2 y cos2 x + senh2 y sen2 x = cos2 x + senh2 y

ya que cosh2 y − senh2 y = 1. Esto implica que | cotg z| ≤ | coth y| → 1 cuando |y| →
+∞ y por tanto, para el caso que nos ocupa, | cotg πz| ≤ 2 sobre γn si n es suficien-
temente grande. Además, como para ζ ∈ γn se tiene que |ζ + a| ≥ |ζ| − |a| ≥ n − |a|
deducimos que ∥ f ∥γn ≤ 2π/(n − |a|)2 . Consecuentemente,
¯‰ ¯
¯ ¯ 4π(2n + 1)
f (ζ)d ζ¯ ≤ ∥ f ∥γn long (γn ) ≤ −−−−→ 0
¯ ¯
(n − |a|)2 n→∞
¯
¯ γn ¯

que prueba (2.51).


Ejercicios

2.1 . Supongamos que f , g ∈ O (U) y que ninguna de ellas se anula en U. ¿Qué rela-
f′ ¡ ¢ g′ ¡ ¢
ción hay entre f y g si f n1 = g n1 para todo n = 1, 2, . . . ?

2.2 . (a) Demostrar que e z+w = e z e w para todo z, w ∈ C


(b) Encontrar todas las funciones enteras f tales que f (x) = e x para todo x ∈ R. Idem
p
si f (1/n) = n e para n = 1, 2, . . .
(c) Sean f y g dos funciones holomorfas en una región D tales que f (z)g (z) = 0 para
todo z ∈ D. Probar que f ≡ 0 o g ≡ 0 en D.
(d ) Sean f y g dos funciones holomorfas en una región D tales que f¯g también es
holomorfa en D. Probar que f es constante o g ≡ 0 en D.
(e) La función f (z) = cos z es entera pero | f (x)| ≤ 1 para todo x ∈ R. ¿Por qué no
contradice esto el Teorema de Liouville?

2.3 . ¿Qué se puede decir si dos funciones enteras f y g satisfacen | f (z)| ≤ |g (z)| para
todo z ∈ C?

2.4 . Supongamos que f ∈ O (D), D contiene al disco unidad y | f (ζ)| < 1 si |ζ| = 1.
¿Cuántos puntos fijos tiene f en el disco? Esto es, ¿cuántas soluciones tiene la ecua-
ción f (z) = z en el disco?

2.5 . Supongamos que f ∈ O (D), D contiene al disco unidad, | f (ζ)| > 2 si |ζ| = 1 y
f (0) = 1. ¿Debe f anularse en el disco unidad?

2.6 . (a) Sea f un función holomorfa en un entorno de un disco cerrado D tal que
| f | es constante en la frontera de D. Probar que f tiene al menos un cero en D.
(b) Encontrar todas las funciones enteras tales que | f (ζ)| = 1 cuando |ζ| = 1.

2.7 . Demostrar
‌ que una función holomorfa en una región D tiene primitiva en D si,
y sólo si, γ f (ζ)d ζ = 0 para todo camino cerrado en D.
48 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias

2.8 . (a) Demostrar que si f es holomorfa en U y | f (z 2 )| ≥ | f (z)| para todo z ∈ U,


entonces f debe ser constante.
(b) Decidir sobre la veracidad o falsedad de los siguientes enunciados
(i ) Si f ∈ O (C) y Re f está acotada entonces f es constante.
(i i ) Si f ∈ O (U) y Re f está acotada entonces f es acotada.

2.9 . (a) Sea f una función holomorfa en el disco unidad U sin ceros y n un entero
positivo. Probar que existe una función g ∈ O (U) tal que f = g n en U. Mostrar
con un ejemplo que esto es falso si reemplazamos el disco por un anillo. ¿En qué
otras regiones sigue esto siendo cierto?.
(b) Probar que en una región D, una función holomorfa sin ceros tiene un logaritmo
holomorfo en D si, y sólo si, admite raíces n ésimas holomorfas para todo entero
positivo n.

2.10 . Sea r > 0 y D = C \ U(0, r ) = z ∈ C |z| > r . Una función f holomorfa en D


© ± ª

tiene una singularidad evitable, un polo o una singularidad esencial en el infinito si


f (1/z) tiene una singularidad evitable, un polo o una singularidad esencial en z = 0.
Si f tiene un polo en el infinito, su orden es el orden de z = 0 como polo de f (1/z).
(a) Demostrar que una función entera tiene una singularidad evitable en el infinito
si, y sólo si, es constante.
(b) Probar que una función entera tiene un polo de orden m en el infinito si, y sólo
si, es un polinomio de grado m.
(c) Caracterizar las funciones racionales que tienen una singularidad evitable en el
infinito.
(d ) Caracterizar las funciones racionales que tienen un polo de orden m en el infi-
nito.

2.11 . Sea f una función holomorfa en el disco pinchado U∗ (0, r ). Demostrar que si
Ï
| f (z)|2 d A(z) < +∞
U∗ (a,r )

entonces f tiene una singularidad evitable en z = a. Si p > 0 y


Ï
| f (z)|p d A(z) < +∞,
U∗ (a,r )

¿qué se puede decir de la naturaleza de la singularidad en z = a?

2.12 . Evaluar las integrales


‰ ‰ ‰
(a) Re ζ, d ζ (b) Im ζ d ζ, (c) ζ d ζ.
T T T

2.13 . Para m ∈ Z y r > 0 evaluar las integrales


‰ ‰ ‰
(a) ζm d ζ, (b) ζ̄m d ζ, (c) |ζm | |d ζ|.
rT rT rT
2.9 El Teorema de los residuos 49

2.14 . Evaluar las siguientes integrales


‰ ‰
ζn ζn
(a) d ζ, n = 0, 1, . . . (b) d ζ, n = 0, 1, . . .
|ζ|=2 1 − ζ |ζ|=1 2 − ζ
‰ ‰
sen ζ cosh ζ
(c) d ζ, (d ) d ζ,
|ζ|=1 ζ |ζ|=1 ζ3
‰ ‰
eζ log ζ
(e) m
d ζ, m ∈ Z, (f ) d ζ,
|ζ|=1 ζ |ζ−1−i |=5/4 (1 − ζ)2
‰ ‰
dζ dζ
(g ) 2 2
, (h) 2 ζ
.
|ζ|=1 ζ (4 − ζ )e |ζ−1|=3 ζ(4 − ζ )e
ζ

2.15 . Hallar ‰
1 e ζ − e −ζ

2πi T ζ4
donde T = ∂U(0, 1) es la circunferencia unidad (aquí se debe entender que T está
positivamente orientada).

2.16 . Si α ∈ C y |α| ̸= 1, encontrar


ˆ 2π

0 1 − 2α cos θ + α2

integrando ¡1 sobre el círculo unidad.


z−α 1− 1z
¢

2.17 . Evaluar ˆ ∞
dx
(n = 2, 3, . . . )
0 1 + xn
Respuesta: (π/n) sen(π/n).

2.18 . Calcular las siguientes integrales


ˆ ∞ ˆ ∞
x2 dx
(a) d x, (b) , (a > 0),
0 1 + x2 + x4 0 (a 2 + x 2 )2
ˆ π ˆ π
dθ cos 2θ
(c) 2
, (a > 1), (d ) 2
d θ, (|a| < 1).
0 (a + cos θ) 0 1 − 2a cos θ + a

2.19 . Demostrar que


ˆ ∞
x2 π
(a) 4
dx = p .
ˆ−∞ 1+x 2
π
dθ π
(b) =p , (a > 1).
0 a + cos θ a2 − 1
50 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias

ˆ π/2
dθ π
(c) 2
= 1/2
, (a > 0).
ˆ0 ∞ a + sen θ 2[a(1 + a)] ˆ ∞
log x log2n+1 x
(d ) 2
d x = 0. ¿Cuál es el valor de d x si n = 1, 2, . . . ?
ˆ0 ∞ 1 + x 0 1 + x2
log x π
(e) 2 2
dx = − .
0 (1 + x ) 4

2.20 . Supongamos que f ∈ O (D), U(a, r ) ⊂ D y γ es la circunferencia positivamente


orientada de centro a y radio r . Encontrar

1 f ′ (ζ) p
ζ dζ
2πi γ f (ζ)

en términos de los ceros de f para p = 0, 1, · · · . ¿Cuál es la respuesta si z p se reempla-


za por otra función cualquiera ψ ∈ O (D)?

2.21 . Supongamos que D es una región, I = [a, b] ⊂ D y f ∈ O (D \ I ) ∩ C (D). Probar


que f extiende a una función holomorfa en todo D, es decir, existe f˜ ∈ O (D) tal que
f˜ = f en D \ I .

2.22 . Determinar las regiones donde las siguientes funciones están definidas y son
holomorfas
ˆ 1 ˆ ∞ ˆ 1
dt etz etz
(a) f (z) = , (b) g (z) = dt, (c) h(z) = dt.
0 1+tz 0 1+ t2 −1 1 + t
2

2.23 . (a) Demostrar que si D es una región acotada con frontera suave, entonces

ζ̄ d ζ = 2i Área(D).
∂D

(b) Si D es como en el apartado anterior, probar que Área(D) ≤ 12 diám (∂D) per (∂D).
Probar que, de hecho, en
± esta desigualdad se puede sustituir diám (∂D) por
d = mı́na∈∂D máx |ζ − a| ζ ∈ ∂D (que en principio es menor que diám (∂D)).
© ª

Concluir que Área(D) ≤ 12 per 2 (∂D).

2.24 . Sea r > 0 y f una función holomorfa en U(a, r ) con un cero de orden m en
a. Demostrar que existe 0 < ϱ < r tal que la ecuación f (z) = 0 tiene exactamente m
soluciones en el disco U(a, ϱ).

2.25 . (a) Probar que cualquier función entera que aplica tanto el eje real como el
eje imaginario a sí mismo es impar, es decir, f (−z) = − f (z) para todo z ∈ C.
Dar dos demostraciones de esto: una usando y otra sin usar el Principio de refle-
xión de Schwarz.
(b) Supongamos que D es una región simétrica respecto a la inversión z → 1/z̄ de
la circunferencia unidad T y f ∈ O (D) tal que | f | = 1 en D ∩ T. Probar que
f (z) f (1/z̄) = 1 para todo z ∈ D (10) .
(10) Comparar con el Teorema de reflexión de Schwarz
2.9 El Teorema de los residuos 51

2.26 . Sea f : U → U holomorfa, f (1/3) = 0 y f ′ (1/3) = 0. Probar que | f (0)| ≤ 1/9.

2.27 . Supongamos que f ∈ O (U), | f (z)| ≤ 1 para todo z ∈ U y que f tenga un cero
de orden m en 0. Demostrar que | f (z)| ≤ |z|m . ¿Qué sucede si se da la igualdad? ¿Se
puede decir algo sobre f ′ (0)?

2.28 . Sea f n ∈ O (D), n = 1, 2, . . . una sucesión de funciones holomorfas en una región


D cada una sin ceros en D. Si f n → f converge uniformemente en subconjuntos
compactos de D, probar que f no se anula en D o f ≡ 0 ( f (z) = 0 para todo z ∈ D).
1
2.29 . Sea f (z) = z(z−1)(z−2) . Encontrar el desarrollo de Laurent de f en cada uno de
los siguientes anillos: (a) A(0; 0, 1) = U∗ , (b) A(0; 1, 2) y (c) A(0; 2, ∞) = C\ z ∈ C |z| >
© ±

2 .
ª

2.30 . Demostrar que f (z) = tg z es holomorfa en C excepto en los puntos a k = π/2 +


kπ (k ∈ Z) donde tiene polos simples. Determinar su parte singular en cada uno de
esos polos.

2.31 . Sea r > 0, f es holomorfa en el disco U(0, r ) y pongamos

M (ϱ) = sup | f (ζ)|, y A(ϱ) = sup Re f (ζ).


|ζ|=ϱ |ζ|=ϱ

Probar que salvo que f sea constante, tanto ϱ → M (ϱ) como ϱ → A(ϱ) son estricta-
mente crecientes.

2.32 . Sea f n ∈ O (D), n = 1, 2, . . . una sucesión de funciones holomorfas en una región


D cada una sin ceros en D. Si f n → f converge uniformemente en subconjuntos
compactos de D, probar que f no se anula en D o f ≡ 0 ( f (z) = 0 para todo z ∈ D).

2.33 . (a) Si f es una función diferenciable en un punto a ∈ C y J f (a) denota la ma-


triz jacobiana de f en a (como función de dos variables valuada en R2 ) probar
(por computación directa) que
¯2 ¯ ¯2
¯∂f ¯ ¯∂f
¯
¯
det J f (a) = ¯¯ (a)¯¯ − ¯¯ (a)¯¯ .
∂z ∂z̄

(b) Sea f una función holomorfa en una región acotada D y supongamos que f es
inyectiva. Demostrar que el área de f (D) viene dada por
Ï
Área( f (D)) = | f ′ (z)|2 d A(z).
D

(c) Esbozar la imagen del disco U(1, 1) bajo la aplicación z → z 2 y encontrar el área
de imagen.
52 2 El Teorema de Cauchy y consecuencias

n
(d ) Probar que si f ∈ O (U) es inyectiva, Ω = f (U) y f (z) = ∞n=0 a n z es el desarrollo
P

en serie de potencias de f centrado en el origen, entonces el área de Ω es



n|a n |2 .
X
Área(Ω) = π
n=1

Sugerencia. Escribir el integrando como una serie en z y z̄ (justificando su conver-


gencia), justificar el cambio de la integral con la serie e integrar en polares los su-
mandos resultantes.(11)

2.34 . Una función compleja de variable compleja se dice doblemente periódica si


existen ω0 , ω1 ∈ C linealmente independientes sobre los reales (si α0 , α1 ∈ R, enton-
ces α0 ω0 + α1 ω1 = 0 ⇔ α1 = α1 = 0) tal que f (z) = f (w) si z − w ∈ Z(ω0 , ω1 ), es decir,
si f (z) = f (z + ω0 ) = f (z + ω1 ) para todo z ∈ C. Probar que las funciones enteras
doblemente periódicas son constantes.(12)
1¡ ¢
2.35 . ¿Es f (z) = meromorfa en
sen 1z
(a) C, © ª
(b) C \ 0 ?
(c) Encontrar el residuo de f en cada uno de sus polos.

2.36 . (a) ¿Cuántas raíces de la ecuación polinómica z 4 − 6z + 3 = 0 tienen módulo


entre 1 y 2?
(b) ¿y para z 6 − 5z 4 + 8z = 1?

2.37 . Sea λ ∈ R, λ > 1. Demostrar que la ecuación ze λ−z = 1 tiene exactamente una
raíz en el disco unidad abierto U que es real y positiva.

2.38 . Sea γn el camino rectangular de vértices −n −1/2−ni , n +1/2−ni , n +1/2+ni


y −n − 1/2 + ni , n = 1, 2, . . . orientado positivamente. Demostrar que

cotg πζ
lı́m d ζ = 0, a ∉Z
n→∞ γ
n
ζ2 − a 2

y utilizar el Teorema de los residuos para concluir que

1 X∞ 2a
+ = π cotg πa.
a n=1 a − n 2
2
³ ´1/2
(11) El cálculo en este apartado muestra que los monomios n+1 z n son ortonormales res-
π
pecto al producto interior f , g = U f (z)g (z)d A(z).
­ ® Î
(12) Una interpretación de este ejercicio es la siguiente: dados los períodos ω y ω , Z2 induce
0 1
en C la acción holomorfa (k, ℓ) · z = z + kω0 + ℓω1 y el correspondiente cociente T = C ·
±

es un toro complejo. f induce una función holomorfa en T que debe ser constante por
el Principio de máximo ya que T es compacto ¡como todos los toros! (la superficie real
subyacente se puede ver (y tocar) en la plaza Profesor Hayek anexa a nuestra Facultad.
2.9 El Teorema de los residuos 53

2.39 . Demostrar que


X∞ 1 π2
(a) 2
= .
n=0 (2n + 1) 8
1 ∞ (−1)n
X π
(b) + 2a 2 − n2
= .
a n=1 a sen πa

2.40 . Encontrar todos los posibles valores que puede tomar la integral

e −1/ζ d ζ
γ

donde γ es cualquier camino cerrado que no pase por el origen.


ˆ ∞
dx π/n
2.41 . Probar que n
= , n = 2, 3, . . .
0 1 + x sen (π/n)
Sugerencia. Usar el camino γr de 0 a r , a r e 2πi /n siguiendo la circunferencia de radio
r y vuelta a 0.

2.42 . Probar que ˆ ∞


x −c π
dx = , si 0 < c < 1.(13)
0 1+x sen πc
Sugerencia. Usar el camino de integración dado en la figura 2.12 para una rama
adecuada de z −c haciendo ε → 0+ y r → +∞.

γr

Ï
Ï ε
·
γε Î

Figura 2.12. Integración alrededor de un punto de rama

(13) Este resultado permite encontrar ciertos valores para la función β de Euler ya que
´ ∞ t p−1 π
β(p, q) = 0 (1+t )p+q
d t si 0 < p < 1. En particular Γ(p)Γ(1 − p) = sen(πp) si 0 < p < 1 y
p
de aquí que, por ejemplo, Γ(1/2) = π.
3

Funciones armónicas

Contenido
3.1. Funciones armónicas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55
3.2. El problema de Dirichlet en el disco unidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . 60
Ejercicios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 67

3.1. Funciones armónicas

El Laplaciano

∂2 f ∂2 f
Sea f una función compleja en un abierto plano D tal que ∂x 2
y ∂y 2
existan en
D. El Laplaciano de f se define como

∂2 f ∂2 f
∆f = + .
∂x 2 ∂y 2

f se dice armónica en D si ∆ f = 0 en D. El espacio de todas las funciones armónicas


en D será denotado por H (D). Puesto que el operador de Laplace es lineal, H (D) es
un espacio vectorial, es decir, αu + βv ∈ H (D) si u, v ∈ H (D) y α, β ∈ C. Sin embargo,
al contrario de lo que ocurre con las funciones holomorfas, H (D) no es un álgebra,
es decir, uv no necesariamente es armónica si u y v lo son(1) . Si f ∈ O (D) entonces
f , f¯, Re f e Im f son armónicas en D.
Puesto que el operador de Laplace es real (el Laplaciano de una función real
es real), está claro que una función compleja es armónica en D si, y sólo si, tanto su
parte real como su parte imaginaria son armónicas en D.
Nótese que
(1) Por ejemplo, si u y u 2 son armónicas reales, entonces u debe ser constante (ejercicio 3.17).
56 3 Funciones armónicas

∂2 f ∂ ∂ ∂ ∂
µ ¶ µ ¶
∆f = 4 =4 f =4 f (3.1)
∂z∂z̄ ∂z ∂z̄ ∂z̄ ∂z
∂2 f ∂2 f
siempre que ∂x∂y = ∂y∂x (esto sucede si por ejemplo f ∈ C 2 (D)). Probar (3.1) es un
mero cálculo:
¸ µ 2 ¶ 0
∂ f ∂2 f
¶ µ 2
∂ ∂ ∂ ∂ ∂f ∂f ∂ f ∂2
f 
µ ¶ µ ¶· :
4 f = −i +i = + + i  −   = ∆f
∂z ∂z̄ ∂x ∂y ∂x ∂y ∂x 2 ∂y 2 ∂x∂y ∂y∂x
y

¸ 0· ¸ 0

∂ ∂ 1 ∂ ∂ ∂ ∂ 1  ∂ ∂ ∂ ∂
· ¸ · ¸ · *
 *

, = −i , +i = , + i ,
∂z ∂z̄ 4 ∂x ∂y ∂x ∂y 4 ∂x  ∂x
∂x ∂y


¸ 0· ¸ 0

∂ ∂ ∂ ∂
· *
 *

−i , + , .
∂y ∂x ∂y ∂y

∂f
Si f es holomorfa en D entonces f ∈ C ∞ (D) y ∂z̄ = 0 y por tanto, (3.1) impli-
ca que f es armónica en D. Puesto que ∂ f /∂z = ∂ f /∂z̄, lo mismo sucede si f es
f + f¯ f − f¯
anti-holomorfa. Como Re f = 2 e Im f = 2i , Re f e Im f también son armónicas
reales en D. Además, si f no se©anula en D entonces log | f | también es armónica
en D. Sin embargo, en D = C \ 0 , log |z| ∈ H (D) pero no existe f ∈ O (D) tal que
ª

log |z| = Re f en D; de lo contrario g (z) : = ze − f (z) sería holomorfa en D con módulo


idénticamente igual a 1 y por el Principio del máximo (o el Teorema de la aplicación
abierta) esto implicaría que g = cte o equivalentemente‌ que f ′ =‌1/z en ± D. Esto es
1 ′ 1
una contradicción ya que si 0 < r < 1, 0 = 2πi r T f (ζ)d ζ = 2πi r T d ζ ζ = 1). Sin
embargo tenemos

3.1 Proposición. Si u es armónica real en el disco unidad U, entonces existe f ∈ O (U)


tal que u = Re f en U.

Demostración. Seguidamente presentaremos dos pruebas de este resultado.

• Primera prueba (compleja). Puesto que u es armónica en U, ∂u ∂z ∈ O (U). Por tanto


existe una función g holomorfa en U tal que g ′ = ∂u/∂z. Ahora, si w = Re g
entonces
2∂w/∂z̄ = ∂(g + ḡ )/∂z̄ = ∂g /∂z = g ′ = ∂u/∂z = ∂u/∂z̄.
Esto quiere decir que la función u − 2w es holomorfa ¡real! y por tanto cons-
tante en U (de nuevo por el Principio del máximo o el Teorema de la aplicación
abierta). Así, u = Re f donde f = 2g + c ∈ O (U) para cierta constante real c.
• Segunda prueba (real). Dada u ∈ H (U) hemos de encontrar v ∈ H (U) tal que
u + i v ∈ O (U). Si
ˆ 1µ
∂u ∂u

v(z) = y (t z) − x (t z) d t , z = x + i y ≡ (x, y) (3.2)
0 ∂x ∂y

entonces
3.1 Funciones armónicas 57

ˆ 1µ ˆ 1µ
∂v ∂2 u ∂2 u ∂u ∂2 u

(z) = t y 2 (t z) − t x (t z) − (t z) d t = − t y 2 (t z)
∂x 0 ∂x ∂x∂y ∂y ↑ 0 ∂y
∆u=0
ˆ 1µ
∂2 u ∂u ∂ ∂u ∂u
¶ · ¸ ¶
+t x (t z) + (t z) d t = − t (t z) + (t z) d t
∂x∂y ∂y 0 ∂t ∂y ∂y
ˆ 1 · ¯t =1
∂ ∂u ∂u ∂u
¸
¯
=− t (t z) d t = −t (t z)¯¯ = − (z).
0 ∂t ∂y ∂y t =0 ∂y

De la misma forma
ˆ 1µ ˆ 1µ
∂v ∂u ∂2 u ∂2 u ∂2 u

(z) = (t z) + t y (t z) − t x 2 (t z) d t = ty (t z)
∂y 0 ∂x ∂x∂y ∂y 0 ∂x∂y
ˆ 1µ
∂u ∂2 u ∂u ∂ ∂u
¶ · ¸¶
+ (t z) + t x 2 (t z) d t = (t z) + t (t z) d t
∂x ∂x 0 ∂x ∂t ∂x
ˆ 1 · ¯t =1
∂ ∂u ∂u ∂u
¸
¯
= t (t z) d t = t (t z)¯¯ = (z).
∂t 0 ∂x ∂x t =0 ∂x

Esto quiere decir que el par de funciones u y v satisfacen las ecuaciones de Cauchy-
Riemann. Por tanto f = u + i v es holomorfa en U y u = Re f .(2) ⊔

3.2 Definicón. Dos funciones armónicas reales u y v definidas en un abierto D ⊂ C se


dicen conjugadas si f = u + i v es holomorfa en D. v se llama armónica conjugada de
u y viceversa.

Si una función armónica dada tiene conjugada entonces ésta no es única:


basta añadir a cualquier conjugada una constante real. Sin embargo, la prueba
de la Proposición 3.1 muestra que estas son todas las conjugadas que puede te-
ner: si v 0 y £v 1 son dos armónicas ¤ conjugadas de una misma función u, entonces
v 1 − v 0 = −i (u + i v 0 ) − (u + i v 1 ) es holomorfa real y por tanto constante.
3.3 Observación. En cuanto a la Proposición 3.1, su significado es que las funciones
armónicas reales son ’localmente’ partes reales de funciones holomorfas (el tamaño
del disco en su enunciado es irrelevante en lo que a esta afirmación se refiere). En
cuanto al ejemplo anterior, log |z| = Re log z donde la función logaritmo se define
como log z = log |z| +i arg z una vez© elegida una rama del argumento (lo que siempre
podemos hacer localmente en C \ 0 ).
ª

La segunda prueba en esta proposición no es mas que la versión del Teorema de


Poincaré para 1-formas: si ω = − ∂u ∂u
∂y d x + ∂x d y es cerrada allí donde u sea armónica
ya que d ω = ∆u d x ∧ d y = 0.
(2) La particularidad del disco que hemos usado, se refiere a que la función v definida en (3.2)

está bien definida en U ya que el segmento que une cualquier punto z ∈ U con el origen
está contenido en U. En particular, esta Proposición sigue siendo válida en regiones estre-
lladas, es decir, en aquellas regiones D ⊂ C para las que existe un punto o ∈ D tal que para
cualquier otro z ∈ D, el segmento [0, z] ⊂ D.
58 3 Funciones armónicas

3.4 Corolario. Si D ⊂ C es una región, entonces


(a) H (D) ⊂ C ∞ (D), es decir, las funciones armónicas son C ∞ .
(b) Si u ∈ H (D) y g ∈ O (Ω) tal que g (Ω) ⊂ D entonces u ◦ g ∈ H (Ω).
(c) H (D) satisface el siguiente principio de unicidad: si u es armónica en D y se anula
en un subconjunto abierto de D, entonces u ≡ 0 en D.
Demostración. (a) es consecuencia inmediata de la regularidad de las funciones ho-
lomorfas y la Proposición 3.1. Pare ver (b), obsérvese que si a ∈ Ω y U ⊂ D es un
disco en D que contiene a g (a), entonces u = Re f para alguna función f ∈ O (U ) y
por tanto u◦g = Re ( f ◦g ) en g −1 (U ) ⊂ Ω que es abierto. Esto prueba (b) puesto que la
composición de funciones holomorfas es holomorfa(3) . En cuanto a (c), si u ∈ H (D)
se aula en un subconjunto abierto U ⊂ D entonces ∂u/∂z es holomorfa en D y se
anula en U . Por el Principio de identidad para funciones holomorfas ∂u/∂z ≡ 0 en D
por lo que u, siendo real y holomorfa en D, es ≡ 0 en D (de nuevo por el Principio de
identidad). ⊔

3.5 Teorema (Propiedad del valor medio). Si u es una función armónica en un en-
torno del disco U(a, r ) (r > 0), entonces
ˆ 2π
1
u(a) = u(a + r e i θ )d θ, (3.3)
2π 0

es decir, u tiene la propiedad del valor medio.


Demostración. • Primera prueba (compleja). Sin pérdida de generalidad podemos
suponer que u es real. Así. u = Re f es la parte real de una función holomorfa f
en un entorno del disco U(a, r ). Ahora, por el Teorema de Cauchy, f satisface la
Propiedad del valor medio
ˆ 2π
1
f (a) = f (a + r e i θ )d θ
2π 0

de donde (3.3) sigue inmediatamente sin mas que tomar partes reales.
• Segunda prueba (real). Sabemos que u ∈ C ∞ en un entorno de U(a, r ). Sea
ˆ 2π
1
Θ(r ) = u(a + r e i θ )d θ, r > 0.
2π 0
Entonces
ˆ 2π µ
1 ∂u ¡ ∂u ¡

Θ′ (r ) = cos θ a + r e i θ + sen θ a + r eiθ d θ
¢ ¢
2π 0 ∂x ∂y

1 ∂u ∂u
= − (a + r ζ)d x + (a + r ζ)d y (3.4)
2π T ∂y ∂x
µ 2
1 ∂ u ∂2 u 1
Ï ¶ Ï
= + d A = ∆u d A = 0
2π U(a,r ) ∂x 2 ∂y 2 2πr U(a,r )
(3) Pruebe el lector este apartado comprobando por derivación directa que ∆u = 0 (usar (3.1)).
3.1 Funciones armónicas 59

donde d A = d xd y denota el elemento diferencial de área. Así, Θ es constante y


por tanto
ˆ 2π ˆ 2π
1 iθ 1
Θ(r ) = lı́m u(a + r e )d θ = u(a)d θ = u(a). ⊔

2π r →0+ 0 2π 0

Consecuentemente, si u es una función armónica en un abierto D ⊂ C, enton-


ces u satisface (3.3) para todo a ∈ D y 0 < r < dist(a, C \ D) (si D = C esta condición es
vacía).

3.6 Observación. (a) De hecho, si u es C 2 en un entorno de un punto a y satisface


(3.3) para r suficientemente pequeño (Θ′ ≡ 0), el cálculo en (3.4) implica que
Ï
∆u d xd y = 0
rU

para esos r ’s y por el Teorema del valor medio para integrales,

1
Ï
∆u(a) = lı́m ∆u d xd y = 0. (3.5)
r →0+ πr 2 U(a,r )

Así, si una función C 2 (D) satisface (3.3) para todo a ∈ D y todo r > 0 suficiente-
mente pequeño, entonces u es armónica en D.
(b) Nótese además que de (3.4) se tiene que

1 ¯¯ ¯ M Área(U(a, r ) M r
¯Ï ¯
|Θ′ (r )| ≤ ∆u d A ¯≤ = −−−−→ 0
2πr ¯
U(a,r )
¯ 2π r 2 r →0+

y por tanto Θ′ (0) = 0 (M > 0 es, por ejemplo, una cota de ∆u en U(0, 1/2)). Por
consiguiente, de (3.4) y también apelando al Teorema del valor medio para inte-
grales
Θ′ (r ) 1 ∆u(a)
Ï
′′
Θ (0) = lı́m = lı́m ∆u d A = .
r →0+ r r →0+ 2πr 2 U(a,r ) 2
Consecuentemente

∆u(a) Θ(r ) − Θ(0) − Θ′ (0)r Θ(r ) − Θ(0)


= lı́m = 2 lı́m ,
2 r →0+ r 2 /2 r →0+ r2
esto es ˆ 2π ¡
4 ¢dθ
∆u(a) = lı́m 2 u(a + r e i θ ) − u(a) .
r →0+ r 0 2π
Identidad que fortalece (3.5).

Como para funciones holomorfas, las armónicas también satisfacen el Princi-


pio del máximo.
60 3 Funciones armónicas

3.7 Corolario (Principio del máximo). Si u es armónica real en una región D que
contiene al disco cerrado U(a, r ), entonces

u(a) ≤ máx u(a + r e i θ ) (3.6)


© ª
θ

con igualdad si, y sólo si, u es constante en D.

Demostración. Este resultado sigue tanto de la Proposición 3.1 como del Teorema
3.5.
• Por la Proposición 3.1, u = Re f para alguna función f holomorfa en un entorno
de U(a, r ). Por el Principio del máximo aplicado a la función g = e f ,
iθ iθ
e u(a) = e Re f (a) = |g (a)| ≤ ¯g (a + r e i θ )¯ = e Re f (a+r e ) = e u(a+r e )
¯ ¯

para todo θ. Esto es (3.6). Además, habrá igualdad en (3.6) cuando y sólo cuando
g es constante en U(a, r ) por lo que f y por ende u también(4) . En este caso u es
constante en D por el Principio de unicidad para funciones armónicas (Corola-
rio 3.4(c)).
• La prueba usando la Propiedad del valor medio es aun mas sencilla. Por (3.3),
ˆ 2π
1
u(a) ≤ máx u(a + r e i α )d θ = máx u(a + r e i α ).
2π 0 α α

En caso de igualdad en (3.6), reescribiendo (3.3)


ˆ 2π ¡
1
u(a) − u(a + r e i θ ) d θ = 0
¢
2π 0

vemos que el integrado es no negativo (u(a + r e i θ ) ≤ u(a) para todo θ) y por


continuidad, la restricción de u a la circunferencia T(a, r ) es constante igual a
u(a). Como esto es válido en todas las circunferencias centradas en a de radios
≤ r , concluimos que u es constante en U(a, r ). Que u es constante en todo D
sigue como antes del Principio de unicidad para funciones armónicas. ⊔

3.2. El problema de Dirichlet en el disco unidad

La Propiedad del valor medio (3.3) indica que el valor en el origen de cual-
quier función continua en el disco unidad cerrado U y armónica en su interior viene
determinado por sus valores de frontera. Pero, ¿quedan también determinados sus
(4) Esta afirmación necesita una pequeña aclaración. Nada que no siga de la continuidad de f

y la conexidad del disco U(a, r ).


3.2 El problema de Dirichlet en el disco unidad 61

valores en otros puntos? La respuesta a esta pregunta es sí siempre que su restricción


a la frontera sea continua y da lugar al siguiente problema ¯
Problema de Dirichlet. Dada f ∈ C (T) encontrar u ∈ C (U) ∩ H (U) tal que u ¯T = f , es
decir
∆u = 0, en U
(
(3.7)
u = f , en T.

Si u es armónica real en un entorno de U, por la Proposición 3.1, u es la par-


te real, también en un entorno de U, de una función holomorfa h. Así, si h(z) =
P∞ n
n=0 a n z es el desarrollo de h en serie de potencias centrada en 0,
µ∞ ∞ ∞
1 X

n n
A k r |k| e i kθ
X X
u(z) = Re h(z) = an z + ā n z̄ = (3.8)
2 n=0 n=0 k=−∞

si z = r e i θ donde A k = a k si k ≥ 0 y A k = ā −k si k < 0 con convergencia uniforme en


U. Puesto que
‰ ˆ 2π
1 h(ζ) 1
an = d ζ = e −i nθ h(e i θ )d θ
2πi T ζn+1 2π 0
tenemos
∞ µ 1
ˆ 2π ˆ 2π
1

e −i kt h(e i t )d t r |k| e i kθ = P r (θ − t )h(e i t )d t
X
u(z) = (3.9)
k=−∞ 2π 0 2π 0

donde
∞ µ
1+w

r |k| e i kt = Re w = r ei t
X
P r (t ) = ,
k=−∞ 1−w
ya que
∞ ∞ 2w 1+w
r k e i kt = 1 + 2 wk = 1 +
X X
P r (t ) = 1 + 2Re =
k=1 k=1 1−w 1−w
o,

ei t + z 1−r2 1 − |z|2 1 − |z|2


µ ¶
P (z, ζ) = P r (θ − t ) = Re = 2
= = (3.10)
ei t −z 1 − 2r cos(θ − t ) + r |1 − ζ̄z| 2 |ζ − z|2

si z = r e i θ y ζ = e i t .
Al núcleo en (3.10) es núcleo de Poisson y de su propia expresión es armónico
en z ∈ U para todo ζ ∈ T(5) .
3.8 Proposición. El núcleo de Poisson tiene las siguientes propiedades
(a) P (z, e i t ) > 0 para todo z ∈ U y todo 0 ≤ t ≤ 2π y
ˆ 2π
1
u(z) = P (z, e i t )u(e i t )d t , z ∈U (3.11)
2π 0

si u es armónica en un entorno de U.
(5) Como se puede comprobar fácilmente, coincide con la parte real de la función z → ζ+z
ζ−z
que es holomorfa en U para ζ ∈ T.
62 3 Funciones armónicas

ˆ

1
(b) P (z, e i t )d t = 1 para todo z ∈ U.
2π ˆ0
(c) lı́m P (z, e i t )d t = 0 si 0 ≤ θ ≤ 2π y δ > 0.
z→e i θ |t −θ|≥δ
z∈U

Demostración. (a) es inmediata de la propia definición de P en (3.10). La represen-


tación integral (3.11) sigue ahora de aquella en (3.9) sin mas que tomar partes reales.
(b) es consecuencia de (3.11) para la función constante u = 1. Por último, para ver
(c), si |1 − z| ≤ δ/π y |θ| ≥ δ/π entonces |e i θ − z| ≥ |e i θ − 1| − |1 − z| ≥ sen θ − δ/π ≥
sen δ − δ/π ≥ 2δ/π − δ/π = δ/π si 0 < δ < π/2. Rotando este resultado encontramos
la acotación |P (z, e i t | ≤ π/δ(1 − |z|2 ) para |z − e i θ | < δ y |θ − θ0 | ≥ δ. Así,
ˆ
2π3
P (z, e i t )d t ≤ (1 − |z|2 ) −−−−−→ 0. ⊔

|θ−θ0 |≥δ δ2 z→e i θ0

Las propiedades (a), (b) y (c) se pueden observar geométricamente en la figura 3.1
donde se muestra el comportamiento de P r (θ) (θ| ≤ π). Nótese que P r (θ) = P r (−θ),
P r (θ) ≤ P ( δ) si 0 < δ ≤ |θ| ≤ π y que P r (δ) es estrictamente decreciente, P r (δ) → 0
cuando r ↗ 1 si se fija δ > 0.

Pr (θ)

r = 0.3
r = 0.5
r = 0.7
| | θ
−π π

Figura 3.1. EL núcleo de Poisson

3.9 Observación. Puesto que la armonicidad se conserva bajo traslaciones y dilata-


ciones, de (3.11) tenemos
ˆ 2π
1
iθ r 2 − ϱ2
u(a + ϱe ) = u(a + r e i t )d t , ϱ<r (3.12)
2π 0 r 2 − 2r ϱ cos(θ − t ) + ϱ2

si u es armónica en un entorno de U(a, r ).

El siguiente resultado da respuesta a la existencia de soluciones para el pro-


blema de Dirichlet.
3.2 El problema de Dirichlet en el disco unidad 63

3.10 Teorema. Si f ∈ C (T), la función P [ f ] definida por


ˆ 2π
1 − |z|2

 1

f (e i θ )d θ, si z ∈ U
P [ f ](z) = 2π 0 |e i t − z|2
f (z), si z ∈ T

es continua en U y armónica en U.

Demostración. Que P [ f ] es armónica en U es consecuencia de que el núcleo de Pois-


son es armónico en U. Así, sólo hemos de probar su continuidad. Fijemos θ y pro-
bemos que P [ f ] es continua en e i θ . Si ε > 0 sea δ > 0 tal que | f (e i t ) − f (e i θ )| < ε para
|t − θ| < δ. Por las propiedades (a) y (b) de la Proposición 3.8 tenemos
¯ˆ 2π
¯P [ f ])(z) − f (e i θ )¯ = 1 ¯
¯
it it iθ
¯ ¯ ¯ ¢ ¯
P (z, e ) f (e ) f (e ) d t
¡
− ¯
2π ¯ 0 ¯
ˆ
1
P (z, e i t )¯ f (e i t ) − f (e i θ )¯d t
¯ ¯

2π |t −θ|<δ
ˆ
1
P (z, e i t )¯ f (e i t ) − f (e i θ )¯d t
¯ ¯
+
2π |t −θ|≥δ
ˆ
< ε + 2∥ f ∥∞ P (z, e i t )d t
|t −θ|≥δ

y, por (c) de la Proposición 3.8, el último término en esta expresión se puede hacer
< ε si z ∈ U está suficientemente cera de e i θ . ⊔

Ahora consideramos el recíproco de la propiedad de valor medio (3.3).

3.11 Teorema. Si u es continua en un abierto D y satisface (3.3) para cada a ∈ D y


todo r > 0 suficientemente pequeño, entonces u es armónica en D.

Demostración. Supongamos que U(a, r ) ⊂ D y sea v = P u ¯T(a,r ) la extensión armó-


£ ¯ ¤

nica de u ¯T(a,r ) a U(a, r ). Ahora veremos que u coincide con v en U(a, r ) y por tanto
¯

u es armónica en U(a, r ). Como a ∈ D es arbitrario concluimos que u ∈ H (D).


Si w = v − u alcanza un supremo positivo en U(a, r ) entonces se obtendría en
un subconjunto compacto no vacío de K ⋐ U(a, r ) y esto violaría (3.3) (con centro en
z) cuando z ∈ K uno de sus puntos mas cercanos a T(a, r ). Así w ≤ 0 en U(a, r ). Por
la misma razón, w ≥ 0 y por tanto w = 0 en U(a, r ). ⊔

3.12 Observación. Nótese la diferencia con la Observación 3.6 donde se obtuvo la


misma conclusión que en este Teorema pero bajo la hipótesis mas restrictiva de que
u fuera de clase C 2 . Obsérvese también que la propia demostración de este Teorema
permite debilitar su hipótesis, a saber, basta que u satisfaga (3.3) para todo a ∈ D
pero sólo para una sucesión de radios r n ↘ 0.
64 3 Funciones armónicas

3.13 Corolario. Si u n es una sucesión de funciones armónicas en D que converge


© ª

uniformemente en compactos de D a una función u, entonces u es armónica en D.

Demostración. Puesto que la continuidad se conserva bajo convergencia uniforme,


la función límite es continua en D. Además, cada u n satisface (3.3) (Teorema 3.5) y
es lícito intercambiar límite con integral. Así u ∈ H (D) por el Teorema 3.11. ⊔

3.14 Teorema (Principio de reflexión de Schwarz). Supongamos que D © es una


± región
+
simétrica respecto al eje real, que I = D ∩ R es un intervalo y sea D = z ∈ D Im z >
0 . Supongamos que f ∈ O (D + ) y que Im f admita una extensión continua hasta I que
ª

se anula en I . Entonces existe una función F ∈ O (D) tal que F = f en D + y F (z) = f (z̄)
si z ∈ D \ D + .

Demostración. Si extendemos v : = Im f a D \ D + haciendo v(z) = −v(z̄) entonces v


es continua en D y tiene la propiedad el valor medio en todo punto de D. Para esto,
los únicos puntos en cuestión son los de I , pero si x ∈ I y U(x, r ) ⊂ D entonces
ˆ 2π µˆ π ˆ 2π
1 1

iθ iθ iθ
v(x + r e )d θ = v(x + r e )d θ + v(x + r e )d θ
2π 0 2π 0 π
µˆ π ˆ 2π
1

iθ −i θ
= v(x + r e )d θ − v(x + r e )d θ
2π 0 π
µˆ π ˆ −π
1

= v(x + r e i θ )d θ − v(x + r e i θ )d θ
↑ 2π 0 −2π
θ ↔ −θ
µˆ π ˆ π
1

= v(x + r e i θ )d θ − v(x + r e i θ )d θ = 0.
↑ 2π 0 0
θ ↔ θ+2π

Por el Teorema 3.5, v es armónica en D. Si como antes U(x, r ) ⊂ D (x ∈ I ), por la


Proposición 3.1©existe una función g ª= g x ∈ O (U(x, r )) tal que v = Im g y por tanto f =
g en U+ (x, r ) = z ∈ U(x, r ) Im z > 0 (tras añadir a g una constante real adecuada)).
±

Puesto que v = 0 en I , g es real en I y los coeficientes de sus series de potencias


centradas en puntos de I son reales y por tanto g (z̄) = g (z) si z ∈ U(x, r ). Ahora la
función
f (z), si z ∈ D +
(
F (z) =
f (z̄), si z ∈ U(x, r )
está bien definida, es holomorfa en D + , coincide con g en U(x, r ) y por tanto es ho-
lomorfa en D + ∩ U(x, r ). Puesto que la definición F no depende de x, tampoco de g
y consecuentemente F ∈ O (D). ⊔

Una prueba alternativa de (3.11)

Aunque la demostración que hemos dado de (3.11) no es para nada difícil,


en lo que sigue queremos presentar otra que, por su simplicidad, merece la pena
3.2 El problema de Dirichlet en el disco unidad 65

incluir. Para ello usaremos los automorfismos de U vistos en el Capítulo anterior para
cambiar variables tras usarlos en (3.3). Esto dará de nuevo (3.11) como resultado.
Sea a ∈ U. Por el apartado (b) del Corolario 3.4, si u ∈ H (U) ∩ C (U) entonces
u ◦ ϕa ∈ H (U)C(U) y por (3.3)
ˆ 2π
1
u(a) = u ϕa (e i θ ) d θ.
¡ ¢
2π 0

Ahora hacemos el cambio de variables e i θ = ϕa (e i t ). Como

i e i θ d θ = i ϕ′a (e i t )e i t d t ⇒ d θ = ¯ϕ′a (e i t )¯d t ,


¯ ¯

y puesto que
|a|2 − 1
ϕ′a (e i t ) = ,
|e i t − a|2
deducimos que
ˆ 2π
1 1 − |a|2
u(a) = u(e i t )d t .
2π 0 |e i t − a|2
Esto es (3.11) con a en lugar de z.

Desigualdades y Teorema de Harnack

La expresión explícita del núcleo de Poisson permite establecer ciertas des-


igualdades para funciones armónicas no negativas. Puesto que

1 − |z| 1 − |z|2 1 − |z|2 1 + |z|


= ≤ P (z, ζ) ≤ = , z ∈ U, ζ ∈ T,
1 + |z| 1 + |z|2 (1 − |z|)2 1 − |z|

si u es armónica en U y continua en U entonces

1 − |z| 1 + |z|
u(0) ≤ u(z) ≤ u(0), |z| < 1. (3.13)
1 + |z| 1 − |z|

Si u ∈ H (U(a, r )) ∩C (U(a, r ), trasladando y dilatando, (3.13) implica


r −ϱ r +ϱ
u(a) ≤ u(a + ϱe i θ ) ≤ u(a), ϱ<r (3.14)
r +ϱ r −ϱ

que son las conocidas desigualdades de Harnack ((3.13) en el disco unidad y (3.14)
en un disco arbitrario de centro a y radio r > 0).
Como consecuencia tenemos el siguiente resultado

3.15 Teorema (Harnack). Si u n es una sucesión de funciones armónicas en una región


D ⊂ C y u 1 ≤ u 2 ≤ · · · ≤ u n ≤ . . . , entonces u n (z) ↗ +∞ para todo z ∈ D o u n ↗ u
uniformemente en compactos de D a una función u armónica en D.
66 3 Funciones armónicas

Demostración. Sea U(a, r ) ⊂ D. Sin pérdida de generalidad podemos suponer que


u 1 ≥ 0 en D. Entonces, por las desigualdades de Harnack (3.14) sólo se puede pre-
sentar la siguiente dicotomía: si u n (a) ↗ +∞ entonces u n (z) ↗ +∞ en todo el disco
abierto U(a, r ) o, si u n (a) ↗ u(a) < +∞
© entonces u n (z)ª↗ u(z) < +∞ también en el
disco anterior. Así, el conjunto A = z ∈ D u(z) = +∞ es simultáneamente abier-
±

to y cerrado en D. Puesto que D es conexo, A = D o A = ;. En el primer caso, u n


diverge puntualmente en D. En el segundo, la función límite satisface la fórmula re-
producción de Poisson (3.11) y por tanto es armónica en D. Además, si una sucesión
de funciones continuas converge monótonamente a un límite continuo, entonces la
convergencia es uniforme en compactos(6) (este es el contenido del Lema de Dini(7) ).

(6) Compruebe el lector que, en esta situación particular, la convergencia uniforme en com-

pactos sigue también de las desigualdades de Harnack.


(7) Ejercicio 3.2.
Ejercicios

3.1 . Sea □ ⊂ C un cuadrado y f una función continua en □ y holomorfa en su in-


terior. Demostrar que si f se anula en uno de los lados de □ entonces f se anula
idénticamente en □.
3.2 (Lema de Dini). Sea K compacto y u n una sucesión de funciones reales conti-
nuas en K monótona creciente (u n (p) ≤ u n+1 (p) para todo p ∈ K ) que converge pun-
tualmente a una función u continua en K . Demostrar que de hecho la convergencia
es uniforme en K .
3.3 . Demostrar que las siguientes funciones son armónicas y encontrar sus conju-
gadas

(a) u(x, y) = x 2 − y 2 (b) u(x, y) = x y + 3x 2 y − y 3


2 −y 2
(c) u(x, y) = senh x sen y (d ) u(x, y) = e x cos(2x y)
x
(e) u(x, y) = arc tg(y/x), x >0 ( f ) u(x, y) = 2
x + y2
3.4 . Sea D ⊂ C abierto y f ∈ O (D) sin ceros en D. Probar que u = log | f | es armónica
en D de dos formas distintas:
(a) directamente computando ∆u,
(b) usando el hecho de que localmente cualquier función holomorfa sin ceros ad-
mite un logaritmo holomorfo.
3.5 . (a) Demostrar que la expresión polar del Laplaciano es

∂2 u 1 ∂u 1 ∂2 u
∆u = 2
+ + 2 2 = 0.
∂ϱ ϱ ∂ϱ ϱ ∂θ
(b) Encontrar todas las funciones armónicas radiales en U∗ (recuérdese que una
función u es radial si u(z) = φ(|z|) sólo depende de |z|). ¿Cuáles extienden ar-
mónicamente a U?
68 3 Funciones armónicas

3.6 (Propiedad del valor medio de área). Supongamos que u es continua en un


abierto D. Demostrar que u es armónica en D si, y sólo si
1
Ï
u(a) = u(z)d A(z).
πr 2 U(a,r )

para todo a ∈ D y r > 0 tal que U(a, r ) ⊂ D.

3.7 . Sea D ⊂ C abierto y u n ⊂ H (D) una Î sucesión de funciones armónicas en D.


© ª

Probar que si u n → u en L 1l oc (D), esto es, K |u n − u|d A → 0 cuando n → ∞ para


todo compacto K ⊂ D, entonces u n → u uniformemente en compactos de D.

3.8 . Sea D ⊂ C una región y supongamos que f n ∈ O (D) es una sucesión de funciones
holomorfas tal que f n (a) converge para algún a ∈ D y Re f n converge uniformemente
en compactos de D. Probar que f n converge uniformemente en compactos de D.

3.9 . (a) Sea que D una región, K ⋐ D un subconjunto compacto de D y a ∈ D. Pro-


bar que existen constantes α, β > 0 (que dependen de a, K y D) tales que

αu(a) ≤ u(z) ≤ βu(a)

para©todaª función armónica positiva u en D y todo z ∈ K .


(b) Sea u n es una sucesión de funciones armónicas© ªpositivas en D. Si u n (a) → 0 o
u n (a) → +∞, describir el comportamiento de u n en el resto de D. Mostrar que
la hipótesis de positividad de u n es esencial para estos resultados.
© ª

3.10 . Supongamos que u es armónica positiva en U y u(0) = 1. ¿Cómo de grande


pude ser u(1/2)? ¿Y de pequeño? Obtener las cotas óptimas (las mejores posibles).

3.11 . ¿Para qué par de restas L 1 y L 2 existen funciones armónicas en todo el plano
no idénticamente nulas que se anulan en L 1 ∪ L 2 ?

3.12 . Demostrar el Principio del módulo máximo para funciones C 2 armónicas


reales usando sólo el hecho de que ∆u = 0.
Observación. La traza de la matriz hessiana de una función u es ∆u y por tanto, −∆u
coincide con la suma de sus autovalores.

3.13 (Liouville). Probar que si u es real, armónica en C y acotada superiormente,


entonces u es constante.

3.14 . Demostrar que si f es armónica compleja en un abierto D tal que z f (z) tam-
bién es armónica, entonces f es holomorfa en D.

3.15 . Supongamos que f y f 2 son armónicas complejas en una región D. Demostrar


que f es holomorfa o antiholomorfa ( f¯ es holomorfa).

3.16 . (a) Usar la expresión polar del Laplaciano para probar que la función
u(ϱe i θ ) = θ log ϱ es armónica en D : = C \ (−∞, 0].
3.2 El problema de Dirichlet en el disco unidad 69

(b) Usar la forma polar de las ecuaciones de Cauchy-Riemann para encontrar una
armónica conjugada v de u en D. Determinar forma compleja de la función
holomorfa f = u + i v.

3.17 . (a) Supongamos que u y u 2 son armónicas reales en una región D. Probar que
entonces u es constante.
(b) Supongamos que u y v son armónicas reales en D. Si uv también es armónica
en D, ¿cuál es la relación entre u y v? ¿Para qué funciones f ∈ O (D) se tiene que
| f |2 ∈ H (D)?
Observación. Nótese que la respuesta depende fuertemente del hecho de que
las funciones son reales. Si u y v son armónicas conjugadas entonces ±uv =
Im (u ± i v)2 /2 es armónica.
(c) Si u es armónica real en D, ¿qué se puede decir del conjunto de puntos críticos
de u (el conjunto donde ∇u = 0)? ¿Sigue siendo cierta la respuesta anterior si se
permite que u sea valuada compleja?

3.18 . Sea f es una función real continua en T. Probar que la integral de Poisson de
f es la parte real en U de la función
ˆ 2π
1 ei t + z
F (z) = f (e i t )d t , z ∈ U.
2π 0 ei t − z

3.19 . Supongamos que f es una función ¯‌ continua ¯ en la circunferencia unidad T que


satisface | f (ζ)| ≤ 1 para todo ζ ∈ T y ¯ T f (ζ)d ζ¯ = 2π. Demostrar que f (ζ) = λζ̄ para
algún λ ∈ T y todo ζ ∈ T.
4

La versión compleja del Teorema de Green

En esta sección veremos la versión compleja del Teorema de Green. La usare-


mos para recuperar versiones restrictivas (debido a las hipótesis de regularidad que
requiere este Teorema) de algunos de los resultados obtenidos en los apartados an-
teriores que, sin embargo, son suficientes para probar el Teorema 2.10 supuesto que
las funciones holomorfas son C 1 .
Con la notación de la sección 1.3, supongamos que D ⊂ C es una región plana
con borde C 1 a trozos y sea f : D → C una función compleja definida en D (C 1 hasta
∂D). Si f = u + i v con u = Re f , v = Im f : D → R su parte real e imaginaria entonces,
por el Teorema de Green
‰ ‰ ‰
f (ζ)d ζ = (u + i v)(d x + i d y) = ud x − vd y + i (vd x + ud y)
£ ¤
∂D
‰∂D ‰ ∂D
∂v ∂u
Ï µ ¶
= ud x − vd y + i vd x + ud y = − + d xd y
∂D ∂D D ∂x ∂y
∂u ∂v ∂v ∂u ∂u ∂v
Ï µ ¶ Ï · µ ¶ µ ¶¸
+i − d xd y = − + +i − d xd y
D ∂x ∂y D ∂x ∂y ∂x ∂y
∂v ∂u ∂u ∂v ∂u ∂v ∂u
Ï ·µ ¶ µ ¶¸ Ï ·µ ¶ µ
= − +i − +i d xd y = i +i +i
D ∂x ∂x ∂y ∂y D ∂x ∂x ∂y
∂v 1 ∂(u + i v) ∂(u + i v)
¶¸ Ï · µ ¶¸
+i d xd y = 2i +i d xd y
∂y D 2 ∂x ∂y
∂f
Ï
= 2i d xd y,
D ∂z̄

es decir, ‰
∂f
Ï
f (ζ)d ζ = 2i d xd y (4.1)
∂D D ∂z̄
que es la versión compleja de la identidad de Green y que por otro lado resulta equi-
valente a esta.
He aquí algunas consecuencias de (4.1). Si f es holomorfa en D entonces
72 4 La versión compleja del Teorema de Green

1. Si γ es una curva C 1 a trozos cerrada simple en D entonces



f (ζ)d ζ = 0
γ

que corresponde a (2.7).


2. Si z 0 ∈ D, f es C 1 hasta ∂D y r > 0 es suficientemente pequeño para que
U(z 0 , r ) ⊂ D, es decir, para que el disco cerrado de centro z 0 y radio r esté conte-
f (z)
nido en D), la función w ∈ D r : = D \ U(z 0 , r ) → z−z0 es holomorfa en D r (figura
4.1). Por tanto, de (4.1)
‰ ‰ ‰
f (ζ) f (ζ) f (ζ) ∂ f /∂z̄
Ï
dζ − dζ = d ζ = 2i d xd y = 0.
∂D ζ − z 0 ∂U(z 0 ,r ) ζ − z 0 ∂D r ζ − z 0 D r z − z0
(4.2)
Así, integrando en polares y haciendo r → 0+
‰ ‰ ˆ 2π
f (ζ) f (ζ) f (z 0 + r e i θ ) iθ
dz = dζ = i
r e dθ
ζ − z0 iθ
∂D ∂U(z 0 ,r ) − z 0
ζ 0 r e
ˆ


=i f (z 0 + r e i θ )d θ −−−−→ 2πi f (z 0 ),
0 r →0+

es decir, ‰
1 f (ζ)
d z = f (z 0 ).
2πi ∂D ζ − z0
En particular, si γ es como en 1 y rodea z 0 entonces,

1 f (z)
d z = f (z 0 ) (4.3)
2πi γ z − z0

que corresponde a (2.8).


J

U(z0 , r)
r

I

z0

·
Figura 4.1. D r = D \ U(z 0 , r ) y orientación en ∂D r = ∂D − ∂U(z 0 , r )
4 La versión compleja del Teorema de Green 73

Obsérvese que, parametrizando como antes ∂U(z 0 , r ) mediante z(θ) = z 0 + r e i θ ,


(4.3) se convierte en ˆ 2π
1
f (z 0 ) = f (z 0 + r e i θ )d θ.
2π 0
Esto se expresa diciendo que las funciones holomorfas poseen la propiedad del
valor medio.
Otra consecuencia inmediata de (4.3) relacionada con la Observación 1.5 es que
f , inicialmente supuesta C 1 , es de hecho C ∞ en D ya que allí el integrando lo es.
Por último, si en general f sólo se supone C 1 hasta ∂D, (4.2) muestra (también
haciendo r → 0+ ) que

1 f (ζ) 1 ∂ f /∂z̄
Ï
f (z 0 ) = dζ − dA (4.4)
2πi ∂D ζ − z0 π D z − z0

ya que la función z → 1/z es localmente integrable cerca de z = 0. La identidad (4.4)


se conoce como fórmula de Cauchy generalizada o de Cauchy Pompeiu y permite
recuperar una función f conocido ∂ f /∂z̄ y por tanto permite resolver el problema
no homogéneo ∂ f /∂z̄ = φ que equivale al sistema

∂u ∂v
 ∂x − ∂y = α


 ∂u ∂v
+ = β.


∂y ∂x

si f = u + i v y φ = α + i β.
Una consecuencia inmediata de (4.4) es que si f es entera y tiene soporte com-
pacto(1) , entonces el segundo miembro de (4.4) es 0 cuando de aplica a un disco de
radio suficientemente grande y por tanto f ≡ 0(2) .

(1) Existe r > 0 tal que f (z) = 0 si |z| > r .


(2) Esto también es consecuencia del Teorema de identidad o del de Liouville ¿por qué?

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