El Restaurador (1835-1852)
El 7 de Marzo de 1835 Rosas asume su segundo mandato nuevamente con las facultades
extraordinarias y ahora también con la suma del poder público. Rosas tiene el control del
poder ejecutivo, el legislativo y el judicial. Al llegar al poder separará a los unitarios y a los
federales opositores y muchos deben marchar al exilio mientras que la ideología federal se
apodera de Buenos Aires. Al llegar al poder separará a los unitarios y a los federales opositores
y muchos deben marchar al exilio mientras que la ideología federal se apodera de Buenos
Aires.
Economía Rosista
La principal actividad económica de la confederación es la cría de ganado para la exportación
de cuero pero Buenos Aires posee la ventaja de la aduana sobre el resto de las provincias y
decide que productos entran y salen del país. En el interior del país, los comerciantes locales
productores de manufacturas tienen dificultades para subsistir debido a que deben competir
contra los productos importados ingleses.
En 1836 Rosas crea una nueva ley de aduanas en la que restringe la entrada de diversos
productos importados, impulsando el comercio local y logrando un gran crecimiento, pero la
presión de los comerciantes ingleses, en plena era victoriana no se hace esperar y Rosas cede
ante nuevos productos ingleses.
Generación del 37
Una serie de jóvenes intelectuales que buscan superar el conflicto entre unitarios y federales
influidos por el romanticismo y la ilustración entre los que están Alberdi y Sarmiento se ven
inevitablemente enfrentados a Rosas por su intención de participar en política. Buscan influir
con ideas europeas sobre la cultura local, lo que amenaza a la política de Rosas quien
comenzará a perseguirlos y forzarlos al exilio.
En 1838 con la detención de unos ciudadanos franceses acusados de unitarios, Francia envía
sus naves y bloquea el puerto de Buenos Aires devastando la economía nacional. Esta crisis
será aprovechada por los enemigos de Rosas para alzarse sobre él: La generación del 37 se
unirá con los franceses para invadir su propio país y los unitarios y enemigos locales de Rosas
se revelarán provocando una guerra civil, amenazando seriamente la hegemonía del
restaurador.
Rosas anula la ley alquiler de los terrenos a los particulares (Enfiteusis) y vende todas las
tierras, enfrentándose a los estancieros bonaerenses formando el movimiento “libres del sur”,
reclutando a 2000 hombres para la rebelión que se dará el 29 de marzo de 1839. En Entre Ríos
Lavalle se revela con el apoyo de la Banda Oriental y de los buques franceses.
La revolución de los libres del sur fracasa y Rosas asegura Buenos Aires. Lavalle forma un
ejército de unitarios, antiguos federales y uruguayos que avanzan a Buenos Aires para derrocar
a Rosas a la vez que Tucumán, Salta, Jujuy, Catamarca y La Rioja forman la coalición del norte y
también se sublevan. Rosas forma un poderoso ejército para defenderse y se produce una
cruenta guerra. Para 1840 todos los levantamientos son neutralizados y Rosas solo debe
resolver el problema con Francia. El 29 de octubre firma la paz y luego de dos años se levante
el bloqueo.
En Jujuy Lavalle es asesinado por un grupo de federales el 9 de octubre de 1841 y el resto de
intentos de sus aliados de reunificarse para atacar al régimen del caudillo son neutralizados.
En Corrientes (gobernada por el unitario Pedro Ferré), los Unitarios locales se unen a los
Uruguayos se unen para alzar un nuevo levantamiento. El principal motivo de los locales es
que Rosas no llamó a un congreso constituyente además de no permitir a las provincias
comerciar directamente con el extranjero. En Entre Ríos Caen en la batalla de Arroyo Grande el
6 de diciembre de 1842 frente al gobernador aliado de Rosas Justo José de Urquiza.
Luego de 5 años de batalla Rosas derrota a todos sus enemigos y mantiene finalmente el
orden total sobre el Río de La Plata. Es cuando se encuentra atacando a sus enemigos en
Montevideo cuando los europeos vuelven a la carga. Las Armadas Anglo-francesas se aliaran
para derrocar a Rosas.
Rosas reciben un ultimátum en el que se exige poner fin a la guerra del Uruguay y permitir la
libre navegación de los ríos. Inglaterra además exige el inmediato pago de la deuda con Baring.
Rosas se resiste totalmente a cumplir con las demandas y el 20 de noviembre de 1845 llegan
flotas a bloquear nuevamente a Buenos Aires. El conflicto crece cuando las tropas inglesas
llegan al río Paraná y se prodúcela batalla de obligado.
El ejército Rosista, en desiguales condiciones, se enfrenta a las flotas y a los desembarcos
franceses y cae derrotado. La expedición fracasa y dos años después en 1847 se levanta el
bloqueo al Río de la Plata y Rosas recupera el orden y la popularidad entre los gobernadores y
las clases populares.
En 1851, Urquiza traiciona a Rosas, reclamando la libre navegación para no pasar por Buenos
Aires y se ocupa personalmente de las relaciones exteriores de su provincia, y acusa al
restaurador de no otorgar una constitución al país y este se mantiene firme en su decisión
posponerla hasta alcanzar una paz duradera. Urquiza se alía con los gobiernos de Corrientes,
Uruguay y Brasil para formar el ejército grande junto a unitarios, federales e intelectuales del
país como Sarmiento, Alberdi y Mitre unidos por el rechazo hacia el caudillo.
Con un poderoso ejército de 28000 hombres llega sin grandes problemas hasta las orillas de la
capital, donde se encuentra con las tropas federales y se enfrentan en la batalla de Caseros el
3 de febrero de 1852 donde Rosas es herido y forzado a retirarse a Buenos Aires, renuncia y se
asila en Inglaterra.
3 meses más tarde se firma el acuerdo de San Nicolás donde se acuerda una nueva reunión del
congreso constituyente y se nombra a Urquiza como director provisorio de la confederación. T