Por Qué Dios No Responde Nuestra Oracion-Ps. José Mendez
Por Qué Dios No Responde Nuestra Oracion-Ps. José Mendez
¿Alguna vez has llorado por algo hasta que se te acabaron las lágrimas? Tus
ojos hinchados se rinden y se secan mientras sigues con la corriente de
angustia en tu alma. Miras hacia el cielo en confusión total… — “¿Por qué
Dios no responde mis oraciones?”.
Yo también me he encontrado en esa situación.
Pero ¿Cuáles son las razones por las cuales Dios no contesta nuestras
oraciones? ¿Porque nuestras oraciones se vuelven infertiles?
1. No pedir
Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar;
combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.
Santiago 4:2
A. No conoce a Dios.
Para muchos, la oración es un conjunto de simples palabras que se dicen en
voz alta y que no van dirigidas a nadie en específico. Frases como
“¡Ayúdame, Dios!”, o “Quiero que todo me me vaya bien hoy. Amén”, son
palabras que bien pueden ser dichas como una expresión, o pueden ser
parte de una conversación con uno mismo; sin embargo, a veces las
personas las consideran como oraciones a Dios. El problema con este
pensamiento es que se le da mayor importancia a lo que se quiere y se deja
de lado al ser al cual va dirigido. Es decir, pesa más nuestros requerimientos
que Dios mismo.
La oración no se trata de solo pedir, sino de conocer a Dios y a descubrir
quiénes somos en Él. Si no conocemos a nuestro Señor, ¿cómo esperamos
obtener una respuesta suya? Dios sabe todo lo que hacemos, cada
pensamiento, cada palabra incluso antes que la pronunciemos, y pese a
todo, no se entromete en conversaciones que no van dirigidas hacia Él. Así
que no se trata de que ’ios no te responde, sino de que tú no lo conoces y,
por lo tanto, tus oraciones no van a Él.
B. No es el tiempo correcto.
Tener fe en el poder de Dios implica confiar en su tiempo. Nuestras
peticiones pueden estar dentro del plan de Dios, pero quizás ahora no sea el
momento adecuado para que se cumplan.
Porque no es el tiempo oportuno. Abraham tuvo que esperar 40 años, para
recibir la promesa que Dios le había dado. Génesis 18; 14; “Pues hay para
cada cosa un tiempo y un criterio” (Ecle 8,6)
Eclesiastés 3:11 (PDT) dice: “Todo sucede a su debido tiempo. Sin embargo,
Dios puso en la mente humana la habilidad de entender el paso del tiempo,
aunque nadie alcanza a comprender la obra de Dios desde el principio hasta
el fin.” Por lo tanto, debemos ser pacientes en la espera y no dejar de orar.
Las cosas buenas que suceden en el tiempo incorrecto pueden convertirse
en negativas y hasta perjudiciales. Es por eso que la mejor decisión que
podemos tomar es perseverar hasta que Dios nos indique el momento
indicado.
Hay pruebas en las cuales no hay respuesta de Dios y Dios no va a hacer
nada más que darnos fuerzas pero no a salir del tiempo de prueba, David
dijo: (Salmo 77, 2Al Señor busqué en el día de mi angustia;Alzaba a él mis
manos de noche, sin descanso;Mi alma rehusaba consuelo.) ¿Por qué Dios
nos prueba? 1 Pedro 1:6-7 “En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora
por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas
pruebas,(¿para que somos probados? para que sometida a prueba vuestra
fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con
fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado
Jesucristo,
Job paso un tiempo de prueba, empezó con la perdida de su familia, ganado,
trabajadores. Y después le vino una enfermedad en medio de todo ese
proceso, no obligó a Dios a que lo sanara. Aunque oprimido lo suficiente
como para maldecir el día de su nacimiento (Job 3:1-26), Job nunca maldijo a
Dios (Job 2:9-10), ni tampoco flaqueo en su entendimiento de que Dios
estaba en control.de
El error que cometemos nosotros es de que cuando oramos por un enfermo,
esperamos de que Dios sane a la persona porque el lo prometió Marcos
16:17-18 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán
fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes,
y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán
sus manos, y sanarán.
Y oramos y oramos y oramos y no pasa nada y todo porque no es su
voluntad o no es el tiempo correcto
2 Corintios 12:8-9 Respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo
quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se
perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien
en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.
Christine D’Clario
A veces oramos por enfermos, y queremos que sea sanado a pura ley,
cuando no sabemos que Dios los está castigando o esta bajo la mano
disciplinados de Dios.
Tengamos cuidado.
C. No es lo mejor para usted
Tal vez estés orando con mucho fervor y pidiendo por algo que crees que
sería beneficioso para ti; sin embargo, nuestros pensamientos no son como
los de Dios. Isaías 55:8-9 (TLA) dice: “Dios dijo: «Yo no pienso como piensan
ustedes ni actúo como ustedes actúan. Mis pensamientos y mis acciones
están muy por encima de lo que ustedes piensan y hacen: ¡están más altos
que los cielos! Les juro que así es».” Incluso cuando podemos pensar que
nuestras peticiones van acorde a la voluntad de Dios, es Él quien determina
el proceder de las cosas y sabe qué es lo que mejor nos conviene.
Solo queremos ser satisfechos en el momento sin tomar en cuenta o no
pensamos en el futuro. En cambio, Dios conoce el pasado, ’l presente y el
futuro; ’ si no responde a las oraciones de la forma que esperamos es
porque sabe que no es lo mejor para nosotros.
Debemos aprender a confiar en su sabiduría y dejar que Él decida nuestro
porvenir.
Al igual que Cristo, debemos pedir que la voluntad del Padre se cumpla en
nosotros sin ninguna resistencia de unestra parte
La oración de los que hacen sus oídos sordos al clamor del pobre o del que
sufre: “El que pone oídos sordos al grito del afligido, cuando llame no le
responderán” (Proverbios 21, 13).
Podríamos evaluar nuestras intenciones al orar y encontrar que en
ocasiones atesoramos donde la “polilla y la herrumbre destruyen” (Mt. 6:19-
21). Santiago señala que Dios no responde a la oración impulsada por una
actitud egocéntrica del corazón.
MOTIVACIONES INCORRECTAS (Santiago 4:3)
•familia
Iglesia
Pastor
Carro campañas
5. Sin fe
Cuando oramos sin fe. “Pero hay que pedir con fe, sin vacilar, porque el que
vacila se parece a las olas del mar que están a merced del viento. Esa gente
no puede esperar nada del Señor, son personas divididas y toda su
existencia será inestable.” (Santiago 1, 6-8).
FALTA DE FE (Santiago 1:6-8)
• Por alguna razón, la gente piensa que “tener fe” es sinónimo de “desear
con todo el corazón,” pero no es así.
• Fe es tener la certeza de lo que sabemos que es cierto. Abraham, por
ejemplo, estaba dispuesto a ofrecer a su hijo Isaac porque Abraham sabía
que Dios le había llamado promesa en Isaac. Por esta razón, Abraham confió
(tuvo fe) que Dios iba a resucitar a Isaac. (Hebreos 11:17-19). En otras
palabras, a base del conocimiento de la promesa de Dios, Abraha, confió
(tuvo fe) de que Dios lo iba a resucitar.
• Muchas veces queremos tener Fe sin saber lo que Dios ha prometido. Esto
es fe ciega, sin prueba ni fundamento. Esta fe no es bíblica.
Conclusión
Pedir
Conforme a la voluntad de Dios
Propósito egoísta
Con orgullo
Fe
Perdonar
Perseverancia
Pecado