0% encontró este documento útil (0 votos)
24 vistas35 páginas

Cuerpo y Sexualidad en Educación Integral

Cargado por

Viviana Sánchez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
24 vistas35 páginas

Cuerpo y Sexualidad en Educación Integral

Cargado por

Viviana Sánchez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Sitio: Campus ISEP v4

Aula: Educación Sexual Integral - Marzo 2023


Libro
Clase 3
:
Imprimido por: Viviana Gabriela Sánchez
Día: Tuesday, 25 de April de 2023, 23:11
Tabla de contenidos
 CLASE. Introducción

 El cuerpo más allá de lo biológico

 Cuerpo, sexualidad y escuela

 Erotismo y escuela

 La hegemonía de los cuerpos y las ideologías de odio y rechazo

 Capacitismo

 Normas estéticas: mandatos y estereotipos de belleza

 Sexualidad y cultura: acerca de la sexualización de niños/as y adolescentes

 Ciudadanía digital y sexualidad


o Sexting
o Grooming

 Sexualidad, salud y bienestar

 Herramientas para promover la salud sexual, reproductiva y no reproductiva

 Aportes científicos para el cuidado y la prevención

 CIERRE

Educación Sexual Integral

CLASE 3: CUERPO, SEXUALIDAD Y AFECTIVIDAD

Introducción
Una de las ideas más arraigadas en el sentido común de nuestra
sociedad consiste en entender la educación sexual como la transmisión
de información sobre las características y el funcionamiento de los
aparatos sexuales humanos con el objetivo de prevenir patologías y
embarazos. A lo largo de esta clase, nos dedicaremos a relativizar y
complejizar esa idea y propondremos una noción de cuerpo que no se
limita a su dimensión biológica, sino que forma parte de una trama
histórica, social y cultural que le da sentido. Pensar el cuerpo sexuado en
esos términos nos conduce a inscribirlo en un tejido social donde la
afectividad y las relaciones vinculares que establecemos no son un
anexo agregado a nuestro cuerpo, sino que forman parte de las maneras
que tenemos de vivirlo y darle entidad. A medida que nos desarrollamos,
que vivimos y que nos relacionamos con otras personas, le vamos dando
sentido a nuestros cuerpos de acuerdo con las normas que rigen en
nuestra sociedad y en las diferentes instituciones que transitamos. Esas
vivencias y esos afectos que se van acumulando y dejando huellas en
nuestros cuerpos no siempre son placenteras, en muchos casos implican
situaciones de sufrimiento y discriminación que se derivan de las
exigencias que nos imponen las normas sociales. Por esa razón, en esta
clase, recorreremos diferentes abordajes del cuerpo desde el enfoque
integral de la ESI, con el objetivo de ofrecer herramientas para que
construyamos estrategias educativas tendientes a garantizar el bienestar
de nuestros estudiantes y a cuestionar aquellas normas instaladas que
vulneran sus derechos.
f
1
Educación Sexual Integral

CLASE 3: CUERPO, SEXUALIDAD Y AFECTIVIDAD

El cuerpo más allá de lo biológico

Una de las ideas más fuertes que se nos vienen a la


mente cuando pensamos en la noción de cuerpo, y
principalmente cuando la pensamos en relación con
la sexualidad, tiene que ver con la biología. Desde
las ciencias naturales, en general, pero
particularmente desde la biología, nos han llegado

Para leer el artículo


haga clic aquí.
imágenes abstractas y esquemáticas acerca del cuerpo humano, con las
diferentes funciones y características de los organismos acompañadas
de un vocabulario científico para nombrarlas. Si pensamos en nuestra
propia historia del conocimiento que hemos adquirido sobre el cuerpo
sexuado, es muy posible que las enciclopedias y los manuales de
anatomía ocupen un lugar importante.

Durante mucho tiempo, hemos pensado el conocimiento sobre el cuerpo


en esos términos abstractos que nos traen los esquemas de las ciencias
naturales. Pero el cuerpo es mucho más que eso. Los cuerpos sienten,
experimentan dolor, placer y constituyen además el lugar donde
construimos nuestras identidades. En ese sentido, nuestras vidas, en
cuanto proyectos, deseos y experiencias, pasan siempre por el cuerpo. A
medida que nos desarrollamos, crecemos y envejecemos, nos vamos
construyendo un cuerpo no solamente de acuerdo con la toma de
decisiones voluntarias, sino también siguiendo normas y reglas que se
nos imponen social y culturalmente.

(...) el cuerpo no puede ser considerado sólo como un conjunto de


huesos, articulaciones, músculos, tendones, aponeurosis, órganos,
fluidos o tejidos. Más bien es un fenómeno social, cultural e histórico. El
cuerpo no existe en “estado natural”; siempre está inserto en una trama
de sentido y significación. Vale decir, es materia simbólica, objeto de
representación y producto de imaginarios sociales. (Scharagrodsky,
2007, p. 2)

¿Qué significa que el cuerpo no existe en estado


natural? ¿Varían los cuerpos según las instituciones
que transitan? ¿Qué les hacen las instituciones a los
cuerpos? ¿Qué ideas les parece que transmite la
escuela sobre los cuerpos?

-
Para pensar las relaciones que establecemos con las normas sociales
sobre el cuerpo, nos viene muy bien una categoría que vimos en la clase
anterior: la interseccionalidad. Porque para reflexionar acerca de las
normas sobre el cuerpo y cómo nos afectan es necesario que pongamos
en juego varias categorías juntas, a saber: género, edad, clase social,
sexualidad y etnia/raza. Las normas cambian a lo largo de la historia y en
las diferentes sociedades pero, fundamentalmente, las normas funcionan
diferencialmente según estas categorías analíticas. Hay normas
corporales específicas para las mujeres y otras diferentes para los
varones. Ambas se rigen por ideales de belleza y, en cada caso, se
imponen modelos que implican una morfología del cuerpo, la distribución
del volumen corporal y se establecen cuáles son los movimientos y
demás expresiones corporales adecuados e inadecuados. Estas normas
no solo varían por género, sino que esa categoría funciona siempre en
interacción con muchas otras categorías, tal como hemos mencionado.

Desde las ciencias sociales, disciplinas como la sociología del cuerpo, la


antropología del cuerpo, la psicología y el psicoanálisis nos ofrecen
herramientas no solamente para abordar el funcionamiento social y
cultural de las normas corporales, sino también para indagar en los
modos en que esas normas nos afectan. Cuando pensamos el cuerpo
desde estas perspectivas, lo pensamos necesariamente en situaciones
concretas y en interacciones con otros cuerpos. Por esa razón, esta
mirada del cuerpo nos servirá para pensar las construcciones que los
individuos realizan de sí mismos estableciendo vínculos afectivos con
otros y, al mismo tiempo, construyendo su propia identidad.

PARA SABER
MÁS

Compartimos una breve entrevista con el investigador


del cuerpo y las emociones, David Breton, en donde
reflexiona sobre sus principales aportes a esta
temática.

Los modos mediante los cuales nos vinculamos sexoafectivamente con


nosotros mismos y con otros se encuentran condicionados por los
mensajes y expectativas que recibimos por parte de la mayoría de la
sociedad. Esos mensajes y expectativas no son iguales para todo el
mundo, sino que están diferenciados según cuál sea la clase social, el
color de piel y el género de los destinatarios. Las relaciones
sexoafectivas son, fundamentalmente, relaciones sociales. De esa
manera, entendemos que la dimensión sexoafectiva de nuestras vidas se
encuentra atravesada por relaciones de poder: las prácticas sexuales
están configuradas profundamente por los diferentes lugares y
valoraciones que ocupan los cuerpos en la vida social. A lo largo de los
procesos de socialización, los mensajes que reciben la mayoría de los
varones sobre el comportamiento sexual que se espera de ellos y sobre
lo que deberían esperar de su pareja sexual suelen ser muy distintos de
los mensajes que reciben, por ejemplo, sus hermanas mujeres. Las
conversaciones cotidianas y los productos de la industria cultural se
encuentran plagados de modelos y mandatos referidos a las prácticas
sexuales.

Atendamos, por caso, a la siguiente viñeta, que forma parte de la


colección Experiencias para armar, en donde dos jóvenes mantienen un
intercambio coloquial no tan alejado de la realidad.
Fuente: Experiencias para armar (Ministerio de Salud y
Desarrollo Social. Presidencia de la Nación, s.f., p. 52)

Nuestro cuerpo, y los modos en que le damos sentido y lo valoramos, se


encuentra cargado de una historia emocional y afectiva. Nuestro cuerpo
es portador de huellas afectivas que permanecen activas y condicionan
nuestros modos de sentir y de sentirnos. Como primer paso, para
ingresar a esta temática referida al cuerpo, sus cuidados y los afectos,
les proponemos llevar adelante un breve ejercicio introspectivo sobre
nuestra historia corporal y afectiva.
-

2
Educación Sexual Integral

CLASE 3: CUERPO, SEXUALIDAD Y AFECTIVIDAD

Cuerpo, sexualidad y escuela

Los cuerpos sexuados que somos son


construcciones sociales que atraviesan muchas
instancias e instituciones. La escuela es una de las
instituciones más significativas en nuestro desarrollo
como sujetos y, por lo tanto, desempeña un rol
fundamental en dicha construcción social de los
cuerpos.

En el campo de investigaciones sobre la educación, desde hace varias


décadas se vienen desarrollando estudios críticos tendientes a visbilizar
diferentes ejes de las desigualdades –tales como las desigualdades de
clase, de género, de color de piel y de nacionalidad– que se reproducen
en las sociedades actuales y también en las escuelas. Estas
investigaciones han puesto en cuestión los discursos de la neutralidad de
las instituciones escolares visibilizando los modos en que contribuyen a
consolidar el orden social imponiendo determinadas ideas de normalidad
que tienen efectos concretos en la vida de las personas. Leamos, en ese
sentido, un recuerdo de una investigadora brasileña, Guacira Lopes
Louro, acerca de la sexualidad, los aprendizajes y la escuela:
Hay una idea muy fuerte que recorre el recuerdo de Guacira: la escuela
entendida como un espacio neutral libre de toda alusión a lo sexual o a la
sexualidad. Si vamos a nuestros propios recuerdos acerca de la
sexualidad y los ámbitos en donde era posible abordarla, seguramente
encontraremos muchos ecos de esta cita y podremos formularnos las
mismas preguntas. Esto tiene que ver con una tradición que ha separado
rígidamente lo público de lo privado y ha colocado la sexualidad en el
ámbito de lo privado, negando su presencia en la esfera pública. Como
vimos en la clase anterior, uno de los aportes del feminismo en la lucha
contra las desigualdades ha consistido en llevar al ámbito de lo público
las opresiones que padecían las mujeres en el ámbito privado bajo el
famoso lema: “lo personal es político”.

La exclusión de la sexualidad por parte de la escuela bajo la supuesta


neutralidad del conocimiento estuvo siempre acompañada de
mecanismos de regulación y control de los cuerpos, tanto de estudiantes
como de docentes, bajo el objetivo de disciplinar y controlar las
expresiones corporales. De esa manera, en términos curriculares, la
tradición escolar combinó dos estrategias: por un lado, restringir el
abordaje de la sexualidad en el currículum
explícito prescripto solamente al espacio de la biología y al enfoque
biomédico y, por otro lado, desplegar en el currículum oculto distintas
estrategias de control y disciplinamiento corporal con el objetivo de
producir diferencias dicotómicas entre los cuerpos femeninos y los
cuerpos masculinos y, de esta manera, controlar sus expresiones
privilegiando la transmisión de conocimiento que era presentada como
algo ajeno a los cuerpos. Este planteo, que ha ocupado un lugar central
en la tradición educativa, se ha basado en dos separaciones taxativas
que van de la mano: mente/cuerpo y razón/emoción. Los segundos
términos fueron durante mucho tiempo dejados de lado por el currículum
oficial, pero siempre fueron rígidamente sometidos al control por los
diferentes mecanismos del currículum oculto.

3
Educación Sexual Integral

CLASE 3: CUERPO, SEXUALIDAD Y AFECTIVIDAD

Erotismo y escuela

Lo sensual, lo erótico y el placer relativo a la sexualidad son aspectos


que, si bien pueden estar presentes en muchos ámbitos de nuestra vida
(consumos mediáticos y culturales, charlas entre pares, experiencias
íntimas, etcétera), sin dudas se han mantenido ausentes en las prácticas
educativas formales y explícitas que ocurren en la escuela. Como hemos
visto, la implementación de la ESI ha contribuido a traer a las escuelas
muchas dimensiones de nuestra vida que eran consideradas propias del
ámbito privado, tales como las prácticas de cuidado, la expresión de las
emociones y las relaciones sexuales. Sin embargo, el componente
erótico continúa mayormente relegado al ámbito privado y ocupa un lugar
marginal en los procesos de implementación de la ESI.

La noción de sexualidad gestada en la modernidad que todavía forma


parte de nuestra tradición le ha otorgado un lugar de legitimidad a las
prácticas sexuales en el marco de la pareja hetero-cis-sexual adulta con
un horizonte procreativo. De esa manera, cuando se habla de intimidad o
de privacidad en nuestra cultura se hace referencia a esas normas
sexuales de la heterosexualidad y la procreación (Berlant y Warner,
2002). Esa intimidad de las relaciones sexuales que puede dar lugar a la
pregunta por el erotismo y el placer sexual no suele estar presente en la
implementación de ESI, ya que se privilegian los aspectos públicos de la
sexualidad, tales como aquellos referidos a la salud en términos
restringidos o a la violencia vincular.

Sin embargo, aunque no se tematice explícitamente, el erotismo está


presente en múltiples interacciones escolares. Puede formar parte de
los procesos de enseñanza y aprendizaje, se encuentra aludido en las
discusiones sobre los códigos de vestimenta –fundamentalmente en
aquellos referidos a los cuerpos de las mujeres adolescentes o jóvenes–
y emerge también cuando se pone de manifiesto algún problema relativo
a la sexualidad. El enfoque de derechos que, como sabemos, es central
para la ESI, pone el acento sobre la protección frente a los posibles
daños (abuso, violencia, etcétera) y la prevención de riesgos y problemas
(reproducción no intencional, ITS, entre otros), mientras deja en un lugar
marginal a los derechos relativos al disfrute y el placer sexual. Para
superar estas restricciones que constriñen el abordaje de la sexualidad,
consideramos que los procesos de implementación de la ESI deben tener
como horizonte la inclusión del erotismo como un objeto de reflexión.
Uno de los desafíos que el enfoque integral de la sexualidad no debería
soslayar es la inclusión del disfrute y el placer sexual como un objeto de
indagación, ya que, al igual que los otros aspectos de la sexualidad, lo
erótico se encuentra regulado por normas y estructuras de poder que
establecen jerarquías y exclusiones respecto a la deseabilidad de los
cuerpos. Una mirada integral de la equidad y la justicia referida a la
sexualidad debe tener en cuenta los modos en que nuestra sociedad y
también nuestras escuelas regulan, producen y controlan las
dimensiones eróticas de los cuerpos.

PARA SABER
MÁS

Para profundizar sobre:

• dimensiones eróticas de los cuerpos, les ofrecemos


el artículo ¿Es la práctica pedagógica una práctica
sexual? Umbrales de la imaginación teórica y erótica,
de flores val;

• los modos tradicionales en los que el cuerpo ha sido


abordado por la escuela, en el episodio de Explora
pedagogía, titulado precisamente “El cuerpo en la
escuela”, de Canal Encuentro.

Les proponemos, ahora, un recorrido por el siguiente recurso, que ofrece


dos artículos acerca de la mirada sobre el cuerpo en/desde la escuela...

Recurso disponible aquí.

4
Educación Sexual Integral

CLASE 3: CUERPO, SEXUALIDAD Y AFECTIVIDAD


La hegemonía de los cuerpos y las ideologías de
odio y rechazo
El cuerpo quizá sea el tema del que más se habla en nuestras
sociedades. Los medios de comunicación, nuestras conversaciones
cotidianas y las redes sociales son lugares donde todo el tiempo se
aborda el cuerpo con diferentes tonos, perspectivas y, también, con
diferentes consecuencias. Pero más allá de las diferencias de todo lo que
decimos y escuchamos sobre los cuerpos, en todos los casos hay una
constante: siempre aparece una norma sobre cómo tienen que ser los
cuerpos. Así, cuando alguien espera un bebé dice que no le importa
tanto si es nene o nena, sino que “nazca completito” y que todo le
funcione bien. También, cuando se acerca el verano, son comunes los
lamentos sobre supuestos excesos de gordura y las manifestaciones de
deseo por lucir cuerpos delgados. Podríamos nombrar muchas más, pero
con estos casos alcanza para percibir que las normas están muy
arraigadas y se nos presentan como incuestionables e invisibles. Ciertas
normas acerca del cuerpo están tan internalizadas que no nos damos
cuenta de que son normas, por eso desde nuestra función docente es
muy importante que podamos revisar siempre nuestros posicionamientos
e identificar allí el funcionamiento de las normas sociales que producen
exclusión y justifican prácticas discriminatorias.

A continuación, los invitamos a ver un breve informe


sobre gordofobia/gordo-odio y a poner en contacto
estas reflexiones sobre la morfología, el peso y el
volumen de los cuerpos humanos con las reflexiones
que hemos transitado en la clase anterior sobre la
perspectiva de género y la diversidad sexual. ¿Son
iguales las normas corporales para varones y para
mujeres? ¿Cuáles son las diferencias? ¿Quiénes
deben someterse a normas más estrictas? ¿Por qué?
¿Cómo se relacionan estas normas con las normas
de la heterosexualidad? ¿Cómo deben ser o no ser
nuestras expresiones corporales para ser
considerados/as heterosexuales? ¿Qué nos pasa
cuando no cumplimos con las normas? ¿Qué nos
promete la sociedad si cumplimos con las normas
corporales?
Recurso disponible aquí

A todas luces, la noción dominante de cuerpo que rige en nuestra


sociedad le coloca un signo negativo a la gordura. Con la discapacidad
ocurre lo mismo, aunque los mecanismos son diferentes.

Recurso disponible aquí.

5
Educación Sexual Integral

CLASE 3: CUERPO, SEXUALIDAD Y AFECTIVIDAD

Capacitismo
PARA SABER
El deseo seguramente muy extendido de que el bebé MÁS
que va a nacer no tenga ninguna discapacidad se
inscribe en un largo discurso que viene hablando de Para analizar en
la discapacidad en términos de tragedia. Ello se detalle la noción de
capacitismo y
vincula fuertemente con la ideología del cuerpo
conceptos
íntegramente productivo que rige en el capitalismo asociados a ella,
contemporáneo y que tiene muchas consecuencias recomendamos la
en las maneras en las que pensamos nuestros lectura del siguiente
cuerpos vinculados a la funcionalidad productiva. La artículo: Diversidad
articulación de estas ideas no se limita al deseo de funcional: hacia un
no ser portador de ninguna discapacidad (aplicada a nuevo paradigma en
nosotros y a nuestros “seres queridos”), sino que se los estudios y las
políticas sobre
sostiene en una estructura más profunda y extensa
discapacidad.
que se denomina capacitisimo. Al igual que el
sexismo (que vimos en la clase anterior), el
capacitismo forma parte de una perspectiva hegemónica que está
presente en muchas dimensiones de nuestras vidas y de las instituciones
que transitamos.

Frente a la extensión sistemática del capacitismo y sus efectos de


discriminación, exclusión y segregación de las personas con
discapacidad, en el 2006, la Asamblea general de las Naciones Unidas
llevó adelante la Convención Internacional sobre los Derechos de las
Personas con Discapacidad y, dos años después, en nuestro país se
promulgó la Ley nacional 26.378, que ratifica dicha convención. Gracias
a este marco normativo internacional, producto del largo trabajo de los
activismos de las personas con discapacidad, las políticas públicas van
incorporando progresivamente la accesibilidad como un objetivo para
transformar las prácticas capacitistas que se encuentran
institucionalizadas en nuestra sociedad. En el ámbito de la ESI,
contamos con materiales específicos que nos invitan a problematizar las
prácticas capacitistas vigentes en la escuela y principalmente a
cuestionar los mitos referidos a la sexualidad que obstaculizan el
ejercicio de los derechos sexuales, reproductivos y no reproductivos de
las personas con discapacidad.

Recurso disponible aquí.

PARA SABER
MÁS

Para profundizar sobre esta temática, recomendamos


el conversatorio “Sexualidad y diversidad funcional y
corporal en el aula. Prejuicios, desafíos y estrategias”,
que tuvo lugar en el marco de las Jornadas
Interinstitucionales de ESI, en octubre del
2020. Acceder.

-
6
Educación Sexual Integral

CLASE 3: CUERPO, SEXUALIDAD Y AFECTIVIDAD

Normas estéticas: mandatos y estereotipos de


belleza
Las normas que regulan cuáles cuerpos merecen elogios, deseo y
privilegios y cuáles merecen indiferencia, desprecio y patologización se
expresan claramente en los estereotipos de belleza que circulan en
nuestra sociedad. Como venimos diciendo, los modelos de belleza
cambian históricamente y nos interpelan de distintas maneras según
nuestra edad, nuestra orientación sexual, nuestro género, nuestra clase
social y nuestro color de piel. Por esa razón, es importante que cuando
propongamos un análisis crítico en el aula, hagamos un esfuerzo por
situar el funcionamiento de los estereotipos de género en realidades
concretas teniendo en cuenta todas las variables que definen la vida de
nuestros/as estudiantes. Para abordar la ESI desde el enfoque integral,
es necesario realizar un trabajo de contextualización con el objeto de
tener en cuenta los sentidos singulares que circulan por los cuerpos
de los y las estudiantes.

Estereotipos de belleza desde el enfoque integral

A continuación, les proponemos un ejercicio que nos permitirá recorrer


las propuestas didácticas de la Serie Cuadernos de ESI y visibilizar el
enfoque integral poniendo de relieve la articulación de los diferentes ejes
conceptuales de la ESI. En ese sentido, cuando pensamos en el
abordaje de los estereotipos de belleza, el eje que nos resulta más
explícito es “Reconocer la perspectiva de género”. Pero si continuamos y
problematizamos los estereotipos corporales vigentes acerca del ser
varón y ser mujer, estamos abordándolo desde el eje “Cuidado del
cuerpo y la salud”. Si a ello lo ponemos en diálogo con la
problematización de las supuestas relaciones causales, dicatadas por el
cisexismo imperante, entre sexo asignado, identidad de género y
expresión de género, estamos introduciendo el eje del “Respeto a la
diversidad sexual”. Asimismo, si ponemos en cuestión los ideales de
belleza que en algunos casos ponen en riesgo la integridad física,
trabajamos desde el eje “Ejercer nuestros derechos”. Por último, si
rescatamos el valor positivo de la existencia de distintos cuerpos y
propiciamos la autoestima positiva sobre el propio cuerpo nos
encontramos con el eje “Valorar la afectividad”.

7
Educación Sexual Integral

CLASE 3: CUERPO, SEXUALIDAD Y AFECTIVIDAD

Sexualidad y cultura: acerca de la sexualización de


niños/as y adolescentes

Desde finales del siglo pasado, asistimos a un proceso que ha recibido el


nombre de “sexualización de la cultura” (Attwood, 2006; McNair, 2009).
Lo sexual se ha vuelto cada vez más visible y han cambiado los
significados de lo público y lo privado, que antiguamente entendíamos
como dos esferas separadas, mientras que en la actualidad proliferan
distintos modos de “intimidad pública” potenciados por el uso de las
redes sociales. De esta manera, el avance en materia de derechos
humanos que reconocen a la sexualidad como una dimensión de la vida
y que visibilizan, a su vez, al placer sexual como un elemento ligado al
bienestar que permite superar la restricción de la sexualidad a lo
reproductivo, conviven con la mercantilización del sexo, que domina la
escena de la industria cultural. Estos procesos no implican un cambio de
paradigma acerca de lo sexual que abarque la totalidad de nuestras
sociedades, sino que, por el contrario, el sexo sigue produciendo
ansiedades públicas, sigue siendo motivo de escándalo, de fascinación y
de pánicos morales.

De manera esquemática, podemos decir que hay dos posicionamientos


enfrentados acerca de la sexualización de la cultura.

Un nuevo estadio del orden patriarcal

Uno de ellos la entiende como un nuevo estadio del


orden patriarcal que se vale de los medios masivos de
comunicación para fomentar la cosificación de
mujeres y niñas, y así disponerlas para el consumo de
los varones.

Fenómeno de democratización de la sexualidad

El otro posicionamiento la entiende como un


fenómeno de democratización de la sexualidad que
habilita mayores posibilidades de subversión y
transformación de las normas conservadoras debido a
que se permiten más libertades sexuales y se les
otorgan más posibilidades de acción a las personas.
Es decir que, en contra de quienes la condenan por
patriarcal, desde esta última postura se sostiene que
la sexualización de la cultura es un proceso
contemporáneo que distribuye de manera más
equitativa las posibilidades de tener una actitud activa
y protagónica frente a la sexualidad, algo que antes
había estado solamente reservado a los varones
jóvenes y adultos.

Nuestro objetivo no es ni condenar ni celebrar la sexualización, sino proporcionar algunos


elementos para que podamos reflexionar desde un enfoque integral de la sexualidad.
Estos fenómenos de
sexualización, ya de por sí complejos, se complejizan mucho más cuando ingresamos la
variable etaria y particularmente cuando pensamos en la sexualización de niños/as y
adolescentes. Como sabemos, nuestra cultura ha separado la sexualidad en diferentes
etapas o estratos de acuerdo con la edad y, en el caso de la infancia, la sexualidad ha
sido pensada principalmente en los términos negativos relacionados con el daño. Más allá
de los esfuerzos del psicoanálisis por conceptualizar la sexualidad infantil, las ideas
dominantes acerca de la sexualidad referidas a niños y niñas ponen el foco en la
protección y prevención de daños relacionados principalmente con el abuso sexual (véase
Anastasía, 2019). Sin embargo, estas ideas conviven con procesos de mediatización que
desde hace varias décadas vienen haciendo circular representaciones erotizadas de las
niñas.

Si recorremos nuestra historia, podemos repasar el fenómeno de las


modelos “lolitas” a comienzos de los años 90, las “paquitas” de Xuxa y
muchos productos de la industria cultural local y global que han puesto
en primer plano representaciones de erotismo y sensualidad atribuidas a
cuerpos de niñas y adolescentes. Como dijimos antes, la invitación no es
a condenar ni celebrar la sexualización de niñas y adolescentes, sino a
proponer una mirada desde el enfoque integral de la ESI que nos permita
ofrecer herramientas para el análisis crítico y para la toma de decisiones
informadas por parte de nuestros/as estudiantes.

Suponer que los niños, niñas y adolescentes reciben pasivamente los


mensajes y las representaciones de los medios de comunicación es
desconocer el potencial de intervención crítica y transformadora de estos
sujetos. El desarrollo del pensamiento crítico y creativo constituye una de
las capacidades fundamentales que abordamos en la escuela. En ese
sentido, nuestro rol docente nos convoca a evitar los juicios morales a
favor o en contra de estos procesos culturales y ofrecer, en cambio,
herramientas de cuidado integral que les permitan a los/as estudiantes
analizar críticamente esos mensajes mediáticos y desarrollar sus propios
posicionamientos. No se trata de negar u ocultar la sexualidad infantil,
sino de abordarla desde un enfoque integral que tenga en cuenta la
perspectiva de género, la aceptación de la diversidad, la valoración de la
afectividad, el cuidado integral del cuerpo y la salud y,
fundamentalmente, que conciba a los niños, niñas y adolescentes como
titulares de derechos sexuales, reproductivos y no reproductivos cuyo
ejercicio se rige por el principio de autonomía progresiva.

8
Educación Sexual Integral

CLASE 3: CUERPO, SEXUALIDAD Y AFECTIVIDAD

Ciudadanía digital y sexualidad


Dado que la sexualidad es una construcción social que varía
históricamente, hoy debemos pensarla en el marco de los desafíos de las
tecnologías digitales que, sin lugar a dudas, afectan los modos que
tenemos de establecer relaciones vinculares y de vivenciar nuestros
propios cuerpos. El uso de las tecnologías digitales de comunicación
tiene una fuerte marca etaria y, por esa razón, afecta de modo
diferencial a las distintas generaciones. En ese sentido, los modos en
que estas tecnologías inciden en nuestras maneras de vivir la sexualidad
presentan muchas diferencias entre adultos y adolescentes. Este factor
puede operar como un obstáculo para su abordaje educativo en la
escuela, ya que ubica a los y las docentes en una relación más alejada o
menos “natural” con estas tecnologías digitales que integran con mucha
intensidad la vida de la mayoría de nuestros/as estudiantes. Sin
embargo, consideramos que el enfoque integral de la ESI nos interpela
para abordar esta temática y ofrecer herramientas de cuidado integral
que garanticen el ejercicio de los derechos por parte de los/as
estudiantes también en el plano de las interacciones mediadas por la
tecnologías digitales de comunicación. Por esa razón, hablamos de
ciudadanía digital y la entendemos como el conjunto de normas que
regulan los derechos y las responsabilidades de todos los actores
sociales que participan en entornos digitales.

PARA SABER
MÁS

Le sugerimos la lectura de estas dos publicaciones:

• Manifiesto Regional de Jóvenes


Latinoamericanos/as promovido por la Asociación
[Link]. Acceder.

• ¿Cómo puedo ejercer una ciudadanía digital


responsable? Acceder.

A continuación, nos detendremos en dos categorías cuyo uso se ha


extendido en los últimos años y que suelen presentar algunas dificultades
y confusiones: sexting y grooming.
9
Educación Sexual Integral

CLASE 3: CUERPO, SEXUALIDAD Y AFECTIVIDAD

Sexting
El sexting es una práctica que consiste en enviar o recibir videos o fotos
con contenido sexual o erótico de producción propia por medios digitales
(mensajería de Facebook, Whatsapp, Telegram…). Este intercambio de
material erótico tiene lugar en un circuito de comunicación privado (no
público), por esa razón se utilizan medios de comunicación que limitan el
acceso solamente a los/as participantes del intercambio. Actualmente,
el sexting es una práctica habitual entre adolescentes, jóvenes y también
entre adultos. En sí misma la práctica no constituye un problema, ya que
es un modo más de socialidad sexoerótica que nos permite valernos de
la virtualidad para explorar nuestra sexualidad. Sin embargo, los
problemas surgen cuando ese material sexual es difundido a terceros sin
el consentimiento de quien lo produjo.

Consideramos importante tener claridad en este


punto: el problema no es el sexting sino la
violación del pacto de privacidad; el problema no
radica en que alguien decida enviar imagenes
propias con contenido sexual, sino que el problema
surge cuando alguien viola el derecho a la privacidad
difundiendo esa foto a terceros.

Aclarar este posicionamiento nos puede ayudar a no desviar el foco


culpabilizando a las víctimas de las violaciones a la intimidad, algo que
constituye una práctica recurrente cuando se abordan las violencias
vinculadas a la sexualidad sin una perspectiva de género.

Mirar el sexting desde la perspectiva de género

Como hemos visto en la clase "La perspectiva de género y la diversidad


sexual: aportes para problematizar las normas de la sexualidad", nuestra
cultura se rige por parámetros patriarcales que cosifican a las mujeres
ubicando determinados cuerpos femeninos como objeto de consumo. En
ese sentido, la cosificación del cuerpo femenino erotizado es una
constante de la cultura audiovisual actual y conduce a la naturalización
de estereotipos. Este factor nos sirve para comprender por qué la
mayoría de los casos de difusión de imágenes íntimas sin consentimiento
afecta a las mujeres.

En el 2018, la Asamblea General de Naciones Unidas presentó un


informe sobre violencia hacia las mujeres donde incluye la
“pornovenganza” o “cibervenganza” como una forma de violencia de
género que consiste en “la difusión en línea no consensuada de
imágenes íntimas obtenidas con o sin el consentimiento de la persona,
con el propósito de avergonzar, estigmatizar o perjudicar a la víctima”
(Naciones Unidas, 2018). La difamación mediante la difusión de rumores
que perjudican a las mujeres ha sido una práctica recurrente de parte de
varones en casos de ruptura de vínculos eróticoafectivos. En estos
casos, la pérdida de control de las imágenes debido a la divulgación en
redes sociales y la permanente disponibilidad de los contenidos subidos
a la red pueden afectar gravemente a la víctima de la “cibervenganza”
poniendo en riesgo su integridad psicofísica. Al igual que ocurre en otras
situaciones de violencia de género, todavía se encuentran vigentes en la
sociedad y en las escuelas posicionamientos machistas que le adjudican
la responsabilidad a la víctima y no a quienes difunden imágenes
privadas ajenas.

PARA
REFLEXIONAR

Un ejemplo de culpabilización de la víctima se puede


observar en el siguiente aviso dirigido a combatir
el sexting.

Si tuviéramos que cambiar este anuncio desde una


perspectiva de género, ¿cómo lo cambiarían?

Recurso disponible aquí.


PARA SABER
MÁS

La siguiente guía de la ONG Faro Digital ofrece


herramientas didácticas para acompañar a los
estudiantes e implementar estrategias de cuidado
referidas a la difusión de imágenes íntimas sin
consentimiento.

10
Educación Sexual Integral

CLASE 3: CUERPO, SEXUALIDAD Y AFECTIVIDAD

Grooming
Un punto de partida para comprender este concepto es distinguirlo
claramente del sexting. El elemento principal que los diferencia es que
el grooming es una acción realizada por una persona adulta que tiene
como finalidad el abuso sexual de un/a niño/a. A diferencia del sexting,
que se trata de una relación consentida entre pares, el grooming implica
asimetría etaria y la intencionalidad de cometer abuso sexual infantil. En
Argentina, el grooming es un delito penal, la Ley 26.904 introduce el
artículo 131 en el Código Penal que establece que “será penado con
prisión de seis (6) meses a cuatro (4) años el que, por medio de
comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra
tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de
edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad
sexual de la misma”.

El grooming es un proceso iniciado por una persona


adulta mediante el contacto por medios digitales con
niños, niñas o adolescentes y continúa con la
construcción de una relación de confianza a través de
chats, mensajería instantánea, redes sociales, blogs,
juegos en red, etcétera. Para establecer y consolidar
el contacto, la persona adulta se hace pasar por un
niño, niña o adolescente y utiliza estrategias de
seducción y manipulación.

.
Lo que define a este delito es que los objetivos de la persona adulta
involucrada se orientan al contacto sexual con el/la niño/a o adolescente.
Esto abarca diferentes procedimientos tales como: obtener imágenes
sexuales, tener conversaciones con contenido sexual, obtener excitación
sexual o lograr un encuentro presencial. Los encuentros presenciales
derivados del grooming pueden estar destinados al abuso sexual infantil
físico o a la captación en redes de trata de personas. En definitiva, el
grooming es una conducta extorsiva y amenazante con fines sexuales
que tiene lugar en el marco de una manipulación por medios digitales de
parte de una persona adulta sobre un niño, niña o adolescente.

Recurso disponible aquí

11
Educación Sexual Integral

CLASE 3: CUERPO, SEXUALIDAD Y AFECTIVIDAD

Sexualidad, salud y bienestar

La salud sexual es un tema fundamental en la ESI que ha sido abordado


tradicionalmente desde perspectivas biomédicas que reducían la
sexualidad a su dimensión genital y a las prácticas sexuales coitales.
Desde el enfoque integral, acentuamos una concepción positiva de
la salud sexual que se aleja del enfoque de riesgo y pone en el centro la
noción de bienestar. De esa manera, entendemos que la ESI debe
brindar herramientas de cuidado integral para que los/as estudiantes
lleven adelante sus proyectos de vida y sus experiencias, tomando
decisiones informadas que les permitan distanciarse críticamente de
aquellos prejuicios, estereotipos y mandatos sociales que los perjudican.

Entender la salud sexual de esta manera nos lleva nuevamente al


enfoque de derechos. Por eso, les proponemos que traigamos de
la clase Sexualidad, educación y derechos. Los fundamentos
normativos de la ESI y la articulación entre las nociones de derechos
sexuales, reproductivos y no reproductivos y autonomía
progresiva. Dado que históricamente la salud sexual adolescente se ha
abordado desde una mirada negativa centrada en la prevención de
riesgos y alejada del enfoque de derechos, de la perspectiva de género y
del respeto por la diversidad sexual, es necesario que reflexionemos
permanentemente sobre los supuestos y los estereotipos que continúan
activos en muchos discursos y prácticas referidos a la sexualidad. De
manera esquemática, podemos decir que abordar la salud sexual desde
el enfoque integral de la ESI implica:

• Reconocer a los y las adolescentes como sujetos portadores


de derechos sexuales, reproductivos y no reproductivos.

• Concebir las prácticas sexuales no limitadas exclusivamente a fines


reproductivos, sino vinculadas al placer y el bienestar sexual.

• Comprender que la salud sexual no implica solamente la ausencia de


patologías o malestares, sino un estado de bienestar integral.

• Articular la mirada preventiva, que apunta a prevenir las


consecuencias negativas que pueden producir las prácticas sexuales,
con una mirada que enfatice la promoción de la salud sexual.

• Tener en cuenta la perspectiva de género para identificar los prejuicios,


estereotipos y mandatos que ubican a las mujeres en posiciones de
desigualdad a la hora de ejercer la sexualidad.

• Cuestionar las pautas heteronormativas que invisibilizan o patologizan


las prácticas sexuales realizadas por fuera de la heterosexualidad.
Para trabajar el derecho a la salud sexual,
reproductiva y no reproductiva desde el enfoque
integral de la ESI, recomendamos el
cuadernillo Experiencias para armar, producido por el
Ministerio Nacional de Salud. A modo de ejemplo, les
recomendamos recorrer ahora las actividades
propuestas en el capítulo “Dinámicas para el
desarrollo: género y derechos” (pp. 33-75).
Fuente: Experiencias para armar (Ministerio de Salud y
Desarrollo Social. Presidencia de la Nación, s.f. p. 33)

PARA
REFLEXIONAR

Para reflexionar sobre estas actividades: ¿Qué


concepción de sexualidad subyace a estas
actividades? ¿Cómo se entiende a los sujetos de la
sexualidad? ¿Son sujetos activos con posibilidades de
disfrutar y tomar decisiones? ¿O son sujetos pasivos
que deben acatar normas sanitarias preestablecidas
para evitar problemas? ¿Se tiene en cuenta la
perspectiva de género y el respeto por la diversidad?
¿Qué implica tener en cuenta estas perspectivas a la
hora de pensar en la salud sexual? Por último,
retomando los cinco ejes conceptuales del enfoque
integral de la ESI, ¿cuáles de estos ejes están
presentes en estas actividades?

¿Cuál es la diferencia?

Para seguir profundizando en la reflexión sobre la


necesidad de tener en cuenta el respeto por la
diversidad sexual con relación con la salud sexual,
reproductiva y no reproductiva, los invitamos a ver las
siguientes escenas producidas por el “Colectivo
Ovejas Negras” en el marco del Ministerio de Salud
Pública de Uruguay.

Recurso disponible aquí.

Las escenas nos llevan a reflexionar sobre


mecanismos más o menos sutiles y sobre los
presupuestos heteronormativos presentes en las
prácticas institucionales de los espacios de salud,
pero consideramos que nos permiten pensar también
en las instituciones educativas. En ese sentido: ¿Qué
nos aporta el video para pensar las instituciones
educativas? ¿En qué prácticas nos podemos
reconocer? ¿Cuáles serán las consecuencias de
estas prácticas? ¿Qué violencias podemos advertir en
esos mecanismos? ¿Cuál es la diferencia?

12
Educación Sexual Integral

CLASE 3: CUERPO, SEXUALIDAD Y AFECTIVIDAD

Herramientas para promover la salud sexual,


reproductiva y no reproductiva

La implementación de la ESI de manera sistemática y transversal en las


escuelas nos permite abordar la salud referida a la sexualidad de modos
más significativos que las charlas esporádicas con profesionales de la
salud, que solían ser las acciones más habituales que llevábamos
adelante para acercarles información sobre el uso de los métodos
anticonceptivos a los y las estudiantes. Si recorremos los Lineamientos
Curriculares podemos ver que esta temática está presente en varios
espacios curriculares, pero además puede ser abordada en acciones
específicas que complementan el desarrollo de contenidos de las
diferentes asignaturas y fortalecen los aprendizajes y las habilidades
relativas a la salud sexual, reproductiva y no reproductiva. Una
estrategia privilegiada para este abordaje complementario son los
talleres. En el Cuaderno de ESI Secundaria 1 contamos con dos talleres
que resultan pertinentes para abordar dos dimensiones de esta temática
desde el enfoque integral: “Embarazos y adolescencias” (pp. 69-84) e
“Infecciones de transmisión sexual: VIH/sida” (pp. 85-96). Cada taller
articula un conjunto de dinámicas que profundizan progresivamente el
abordaje de la sexualidad brindando herramientas de cuidado integral
para que los y las adolescentes desarrollen habilidades que les permitan
tomar decisiones informadas y responsables.

Además de estos materiales, contamos con recursos específicos del Plan


Nacional de Prevención del Embarazo No Intencional en la
Adolescencia (ENIA). La cartilla de este plan destinada al trabajo en el
aula presenta orientaciones y propuestas didácticas para abordar el
embarazo no intencional y el cumplimiento de los derechos sexuales y
los derechos reproductivos que forman parte de los Lineamientos
Curriculares de la ESI.

Por último, recomendamos el cuadernillo producido por el equipo de ESI


de la Ciudad de Buenos Aires: Cuidarse y disfrutar: reflexiones sobre
las infecciones de transmisión sexual. En este material se aborda la
prevención de las infecciones de transmisión sexual desde un enfoque
integral con perspectiva de género. El conjunto de actividades
propuestas para el nivel Secundario articula los Lineamientos curriculares
de distintas asignaturas en abordajes didácticos que ponen en juego
conocimientos científicos con una perspectiva situada que recupera los
saberes previos de los y las adolescentes.

Cuadernillo con
Cuadernillo para docentes actividades para
estudiantes
-
Derechos reproductivos y no reproductivos

En los últimos años, asistimos a un debate parlamentario que atraviesa,


además, a toda la sociedad, sobre el derecho a la interrupción voluntaria
del embarazo (IVE). Este debate que tiene una larga tradición ha
movilizado la militancia de posiciones encontradas afectando
posicionamientos personales. Dado que el aborto forma parte de
los contenidos y aprendizajes consignados en los Lineamientos
Curriculares para el nivel Secundario contenidos y aprendizajes
consignados en los Lineamientos Curriculares para el nivel Secundario,
debe ser abordado como cualquiera de los otros contenidos y
apredizajes que forman parte de la ESI. Como hemos visto en este
seminario, la ESI se sustenta en un enfoque integral con una fuerte
impronta de la perspectiva de derechos. De acuerdo con ello,
proponemos que el abordaje del aborto analice los marcos normativos
vigentes teniendo en cuenta su historia, sus fundamentos y su inscripción
en el campo internacional de los derechos humanos. Asimismo,
sugerimos relacionar este recorrido por el marco de derechos con las
regulaciones del sistema de salud pública y su funcionamiento concreto.
No olvidemos que brindar información precisa, confiable y actualizada
acerca de los derechos sexuales, reproductivos y no reproductivos es
uno de los objetivos principales de la ESI.

13

Educación Sexual Integral

CLASE 3: CUERPO, SEXUALIDAD Y AFECTIVIDAD

Aportes científicos para el cuidado y la prevención

A continuación, ofrecemos información precisa, confiable y oficial sobre


los métodos de cuidado y anticonceptivos más importantes accesibles de
manera gratuita en hospitales y centros de salud. Es muy importante que
siempre trabajemos con información validada científicamente ya que
circulan muchos datos erróneos sobre la efectividad y el uso de los
métodos anticonceptivos.

Recurso disponible aquí.

14
Educación Sexual Integral

CLASE 3: CUERPO, SEXUALIDAD Y AFECTIVIDAD

Cierre
.
Referencias
• Anastasía, P. (2019). Erotización infantil y gramáticas afectivas: discursos sobre
la infancia en la era 2.0 en Argentina. Sexualidad, Salud y Sociedad, 31, pp. 101-
118. Disponible en [Link]

• Jackson, P. (1998). La vida en las aulas. Madrid: Morata.

• Faur, E. (2007). La educación en sexualidad. El Monitor de la Educación, 11, 5°


época, pp. 26-29. Disponible
en [Link]

• Asociación [Link]. (2015). Investigación "Impacto de la Tecnología en niñas


y niños de América Latina. Nuevos desafíos para la crianza". Disponible
en [Link]

• Naciones Unidas. (2018). Informe de la relatora especial sobre la violencia contra


la mujer, sus causas y consecuencias acerca de la violencia en línea contra las
mujeres y las niñas desde la perspectiva de los derechos humanos. Disponible
en [Link]

• Lopes Louro, G. (1999). Pedagogias da sexualidade. En O corpo educado.


Pedagogias da sexualidade. Belo Horizonte: Ed. Autêntica.

• OREALC/UNESCO Santiago. (2014). Educación integral de la sexualidad:


conceptos, enfoques y competencias. Santiago de Chile: OREALC. Disponible
en [Link]

Este material es producto de un trabajo colaborativo en el que intervienen los


diferentes equipos de producción del ISEP en articulación con un/una especialista.

Cómo citar este material

Boccardi, F. y equipos de producción del ISEP. (2020 [2023]). Clase 3: Cuerpo,


sexualidad y afectividad. Educación Sexual Integral. Formación Docente
Complementaria. Córdoba: Instituto Superior de Estudios Pedagógicos -
Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba.

Equipo de producción

Pilar Martinez | Didactización


Cecilia Villafañe | Corrección literaria
Silvina Clerico | Maquetación
Carolina Cena | Diseño
Fere Duelli | Ilustrador

Coordinación de la propuesta: Sandra Buyán

Este material está bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial


4.0 Internacional (CC BY-NC-4.0).

También podría gustarte