0% encontró este documento útil (0 votos)
16 vistas32 páginas

SECTAS

Cargado por

franklin madrid
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
16 vistas32 páginas

SECTAS

Cargado por

franklin madrid
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

SECTAS

INDICE
TEMA PAG
1 ¡Cuidado con los judaizantes! 1
2 El Adventismo del Séptimo Día 7
3 ¿Es obligatorio guardar el sábado como día de reposo? 10
4 El Día del Señor 12
5 Elena de White 13
6 Peligros de la organización de los Testigos de Jehová 16
7 Profecías fracasadas de los Testigos de Jehová 19
8 Los hijos de la Serpiente 23
9 ¿María es la madre de Dios? 24
10 La verdad acerca de María 25
11 El libro de Mormón hoy día 26
12 Siete contradicciones entre la Biblia y el Libro de Mormón 30

1. CUIDADO CON LOS JUDAIZANTES


Artículo de Gabriel Edgardo Llugdar para Diarios de la Iglesia – Diarios de Avivamientos
– 2022, con la colaboración de Consensus Patrum en la recopilación de textos patrísticos.
Anterior al gnosticismo, al arrianismo y a las demás peligrosas herejías con las cuales tuvo
que lidiar el cristianismo, existió una falsa enseñanza que amenazó con romper la unidad de
la naciente Iglesia; fue tan fuerte la sacudida que provocó, que incluso importantes líderes
se vieron arrastrados por esta perversa enseñanza:
«Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar. Pues
antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que
vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión. Y en su
simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue
también arrastrado por la hipocresía de ellos.» [Gálatas 2:11-13]
«JUDAIZANTES: Sustantivo que no aparece en las Escrituras, pero sí el verbo «judaizar»
(Gálatas 2:14 Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del
evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no
como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?). Por judaizantes se entiende a los
conversos al cristianismo de procedencia judía que querían imponer la circuncisión y la
observancia de la Ley de Moisés a los conversos de procedencia gentil, con el argumento
de que era necesaria para la salvación. Esta tendencia, tan arraigada como natural en el
contexto judío, puso en peligro la novedad y universalidad de la naciente Iglesia cristiana.
Tuvo que ser examinada a fondo y combatida, especialmente por el apóstol Pablo. El
Concilio de Jerusalén ofreció una declaración terminante respecto a la libertad cristiana
(Hch. 15). Pablo, por su parte, presenta una poderosa refutación de la línea judaizante, que
quería esclavizar a los cristianos bajo el yugo de la Ley de Moisés, de la que habían
quedado libertados, al estar bajo la gracia por la obra redentora de Cristo (Gal. 6:15 Porque
en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación.;
Col. 3:11 donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita,
siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.).» [ROPERO, Alfonso. Gran
Diccionario Enciclopédico de la Biblia: Judaizantes]
«Los de Jerusalén subrayaban la vigencia de las promesas de Dios, la alianza (la ley) y la
validez del carácter étnico del pueblo receptor de la alianza. Solo es pueblo elegido el
pueblo judío porque Dios no ha fallado ni se ha echado atrás (cf. Rom 9,6.14; 11,1) de
modo que el pagano solo puede ser heredero de esas promesa incorporándose (mediante la
circuncisión) al pueblo elegido; lo mismo se aplica a cualquier creyente en Cristo; su
condición de creyente no le exime del cumplimiento de la ley, porque Cristo no iguala a
judíos y paganos, sino que exige a los creyentes en Él una mayor radicalidad, ser el
verdadero Israel; Cristo, por tanto, no anula la ley y el bautismo no sustituye la
circuncisión. Por su parte, los de Antioquía, más que discutir las razones teológicas
esgrimidas por los de Jerusalén, parece que apelaron a los resultados de su misión a los
paganos (cf. Hch 15,7-12). Así, mostraron que Dios no hace favoritismos con los judíos
puesto que suscita la fe mediante el anuncio del evangelio (cf. Rom 10,14-17); que la
fuerza de este anuncio provoca la fe en Cristo independientemente de la condición étnica o
legal del creyente; que el Espíritu de Dios demuestra actuar con libertad más allá de sus
propias expectativas (cf. Hch 10,44-48); que el mismo Cristo es un ejemplo de que la ley ya
no tiene plena vigencia puesto que declara maldito ([Link] 21,22-23; Gal 3,13) al mismo
Crucificado, luego ha sido ya superada por el acontecimiento de la cruz que es una llamada
universal.» [AGUIRRE, Rafael. Así empezó el cristianismo, ed. Verbo Divino, p. 150]
“Después de las vivas discusiones que debieron tener lugar, Jacobo dio la decisión final y
definitiva de parte de Dios, de que los creyentes procedentes de la gentilidad quedaban
exentos totalmente de la Ley. Solamente debían guardar aquellos preceptos referidos a la
idolatría, a la ingesta de sangre y a la fornicación (Hch. 15:20, 28). Fuera de estas cosas
«necesarias», los creyentes de la gentilidad quedaban libres de todas las cargas en la
libertad de Cristo.” [ROPERO, Alfonso. Gran Diccionario Enciclopédico de la Biblia:
Concilio de Jerusalén]
Si bien el llamado “Concilio de Jerusalén” asestó un duro golpe a las aspiraciones de los
judaizantes no supuso la extinción total de esta herejía; durante los siglos posteriores, de
forma intermitente, siguió perturbando la paz de la Iglesia. Pablo nos asegura que después
de la asamblea, o concilio de Jerusalén, tuvo un duro cruce con Pedro y Bernabé por este
tema (leer el capítulo 2 de Gálatas).
Veamos ahora qué opinaban los Padres de la Iglesia (grandes pastores, obispos, teólogos y
apologistas de la joven Iglesia) acerca de los cristianos gentiles que miraban hacia el
judaísmo y la Ley:
«Como veo, muy excelente Diogneto, que tienes gran interés en comprender la religión de
los cristianos, y que tus preguntas respecto a los mismos son hechas de modo preciso y
cuidadoso, sobre el Dios en quien confían y cómo le adoran, y que no tienen en
consideración el mundo y desprecian la muerte, y no hacen el menor caso de los que son
tenidos por dioses por los griegos, ni observan la superstición de los judíos…». [Carta a
Diogneto 1. Ropero, Alfonso. Lo Mejor de los Padres Apostólicos, ed. Clie]
“Pero, además, sus escrúpulos con respecto a las carnes, y su superstición con referencia al
sábado y la vanidad de su circuncisión y el disimulo de sus ayunos y lunas nuevas, yo [no]
creo que sea necesario que tú aprendas a través de mí que son ridículas e indignas de
consideración alguna. Porque, ¿no es impío el aceptar algunas de las cosas creadas por Dios
para el uso del hombre como bien creadas, pero rehusar otras como inútiles y superfluas?
Y, además, el mentir contra Dios, como si Él nos prohibiera hacer ningún bien en el día de
sábado, ¿no es esto blasfemo? Además, el alabarse de la mutilación de la carne como una
muestra de elección, como si por esta razón fueran particularmente amados por Dios, ¿no es
esto ridículo? Y en cuanto a observar las estrellas y la luna, y guardar la observancia de
meses y de días, y distinguir la ordenación de Dios y los cambios de las estaciones según
sus propios impulsos, haciendo algunas festivas y otras períodos de luto y lamentación,
¿quién podría considerar esto como una exhibición de piedad y no mucho más de necedad?
El que los cristianos tengan razón, por tanto, manteniéndose al margen de la insensatez y
error común de los judíos, y de su excesiva meticulosidad y orgullo, considero que es algo
en que ya estás suficientemente instruido; pero, en lo que respecta al misterio de su propia
religión, no espero que puedas ser instruido por ningún hombre.” [Carta a Diogneto 4.
Ropero, Alfonso. Lo Mejor de los Padres Apostólicos, ed. Clie]
«Mas como venimos diciendo que nuestra religión está cimentada sobre los antiquísimos
documentos escritos de los judíos, cuando es generalmente sabido, y nosotros mismos lo
reconocemos, es casi nueva, pues que data del tiempo de Tiberio. Quizá se quiera por ese
motivo discutir su situación, y se dirá que cómo a la sombra de religión tan insigne, y
ciertamente autorizada por la ley, nuestra religión rescata ideas nuevas, a ella propias, y
sobre todo que, independientemente de la edad, no estamos conformes con los judíos en
cuanto a la abstinencia de ciertos alimentos, ni en cuanto a los días festivos, ni en cuanto
al signo físico que los distingue [la circuncisión], ni en cuanto a la comunicación del
nombre, lo que convendría ciertamente si fuésemos servidores del mismo Dios. Pero el
vulgo mismo conoce a Cristo, ciertamente como a un hombre ordinario, tal cual los judíos
le juzgaron, con lo que se nos tomará más fácilmente por adoradores de un simple hombre.
Mas no por eso nos avergonzamos de Cristo, teniendo por honra el llevar su nombre y ser
condenados por causa de Él, sin que por eso tengamos de Dios distinto concepto que los
judíos.» [TERTULIANO, Apología contra los gentiles 21.1-3 (Apologeticum). Ropero,
Alfonso. Lo Mejor de Tertuliano, ed. Clie]
«¿No ven que los elementos jamás descansan ni guardan el sábado? Permanecen tal como
nacieron. Porque si antes de Abrahán no había necesidad de la circuncisión, ni antes de
Moisés del sábado, de las fiestas ni de las ofrendas, tampoco la hay ahora después de la
venida de Jesucristo, Hijo de Dios, nacido según la voluntad de Dios de María, la Virgen
del linaje de Abrahán. Porque, en efecto, el mismo Abrahán, estando todavía incircunciso,
fue justificado y bendecido por su fe en Dios, como lo significa la Escritura; la
circuncisión, empero, la recibió como un signo, no como justificación, según la misma
Escritura y la realidad de las cosas nos obligan a confesar. […] Las naciones, en cambio,
que han creído en Él y se han arrepentido de los pecados que han cometido, heredarán con
los patriarcas, los profetas y con todos los justos todos de la descendencia de Jacob; y aun
cuando no observen el sábado ni se circunciden ni guarden las fiestas, absolutamente
heredarán la herencia santa de Dios.» [JUSTINO, Mártir. Diálogo con el judío Trifón 23,
26. Ropero, Alfonso. Lo Mejor de Justino, ed. Clie]
«No os dejéis seducir por doctrinas extrañas ni por fábulas anticuadas que son sin
provecho. Porque si incluso en el día de hoy vivimos según la manera del judaísmo,
confesamos que no hemos recibido la gracia; porque los profetas divinos vivían según
Cristo Jesús… Así pues, si los que habían andado en prácticas antiguas alcanzaron una
nueva esperanza, sin observar ya los sábados, sino moldeando sus vidas según el día del
Señor, en el cual nuestra vida ha brotado por medio de Él y por medio de su muerte que
algunos niegan –un misterio por el cual nosotros obtuvimos la fe, y por esta causa
resistimos con paciencia, para que podamos ser hallados discípulos de Jesucristo, nuestro
solo maestro–» [IGNACIO de Antioquía, Carta a los Magnesios. 8, 9. Ropero, Alfonso. Lo
Mejor de los Padres Apostólicos, ed. Clie]
«Por esto, siendo así que hemos pasado a ser sus discípulos, aprendamos a vivir como
conviene al cristianismo. Porque todo el que es llamado según un nombre diferente de éste,
no es de Dios. Poned pues a un lado la levadura vieja que se había corrompido y agriado, y
echad mano de la nueva levadura, que es Jesucristo. Sed salados en Él, que ninguno de
vosotros se pudra, puesto que seréis probados en vuestro sabor. ES ABSURDO HABLAR
DE JESUCRISTO Y AL MISMO TIEMPO PRACTICAR EL JUDAÍSMO. Porque el
cristianismo no creyó en el judaísmo, sino el judaísmo en el cristianismo, en el cual toda
lengua que creyó fue reunida a Dios.» [IGNACIO de Antioquía, Carta a los
Magnesios 10. Ropero, Alfonso. Lo Mejor de los Padres Apostólicos, ed. Clie]
«Pero si alguno propone el judaísmo entre vosotros no le escuchéis, porque es mejor
escuchar el cristianismo de uno que es circuncidado que escuchar el judaísmo de uno que es
incircunciso. Pero si tanto el uno como el otro no os hablan de Jesucristo, yo los tengo
como lápidas de cementerio y tumbas de muertos, en las cuales están escritos sólo los
nombres de los hombres. Evitad, pues, las artes malvadas y las intrigas del príncipe de este
mundo, no suceda que seáis destruidos con sus ardides y os debilitéis en vuestro amor. Sino
congregaos en asamblea con un corazón indiviso.» [IGNACIO de Antioquía, Carta a los
Filadelfios 6. Ropero, Alfonso. Lo Mejor de los Padres Apostólicos, ed. Clie]

Los judaizantes se infiltran sutilmente al principio, comienzan rechazando toda


terminología grecolatina, prohibiendo usar términos como Jesús, Cristo, iglesia, Dios, etc.,
por considerarlos corruptos o paganos. Si no dices en tu oración Yeshúa, Elohim, Masiaj,
Ruaj HaKodesh, Baruj Adonai… no pienses en ser escuchado por el Altísimo; básicamente,
si no pronuncias correctamente el nombre del Señor Él no se da por enterado de que le estás
hablando. Cuando hayan logrado hacerte hablar en esa mezcla ridícula de hebreo y español,
y te hagan creer que eres más espiritual por ello, irán a por más. A continuación te dirán
que el dogma de la Trinidad es un invento católico (no todos los judaizantes son anti-
trinitarios, dentro del pentecostalismo hay judaizantes trinitarios). Otros irán más lejos aún,
te obligarán a guardar el Sabbat, te hablarán de la Torá, de la Ley, de guardar las
costumbres judías y las fiestas del Antiguo testamento; luego te prohibirán
comer alimentos “impuros”, y finalmente te convencerán de que si te circuncidas serás un
verdadero israelita heredero de la bendición de Abraham. ¿Crees que estoy exagerando?
Muchos ya han sido atrapados por estos sectarios judaizantes, no te olvides que Pablo luchó
ferozmente contra ellos porque sabía el peligro que acarreaban; ni siquiera los llamó
“hermanos”:
«y esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a escondidas, que entraban para espiar
nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos a esclavitud, a los cuales ni
por un momento accedimos a someternos, para que la verdad del evangelio permaneciese
con vosotros.» [Gálatas 2:4-5]
En teoría el judaizante no niega que la justificación es por la fe en Cristo, pero en la
práctica busca justificarse por el cumplimiento de la Ley; una Ley que fue dada
temporalmente
«Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que
viniese la simiente a quien fue hecha la promesa» [Gálatas 3:19]
«Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y
por los profetas» [Romanos 3:21]
«De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos
justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo» [Gálatas 3:24-25]
La Ley mosaica fue un tutor, un siervo, un pedagogo, un instructor que condujo hasta
Cristo, pero una vez en Cristo ya no estamos guiados por ella. Lo absurdo del judaizante es
que prefiere al tutor y no a Cristo, se queda con lo caduco, con lo que ya cumplió su
función y no tiene más utilidad.
«Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la
gracia» [Romanos 6:14]
«Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos
sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen
viejo de la letra.» [Romanos 7:6]
«Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se
envejece, está próximo a desaparecer.» [Hebreos 8:13]
Los que estamos en Cristo no estamos bajo la Ley de Moisés, pero tampoco estamos sin ley
porque estamos bajo la Ley de Cristo.
«Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la
ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están
sujetos a la ley; a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley
de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley.» [1Co 9:20]
El judaizante pretende resucitar la Ley porque (en la práctica) le parece insuficiente la
resurrección de Cristo; quiere subir al Sinaí para cumplir la Ley dada allí porque le parece
poco la Ley dada en el Sermón del Monte, claro, en el Sermón de Mateo 5-7 no hay lugar
para el mérito propio; y después de todo es más fácil no comer cerdo que poner la otra
mejilla y amar a los enemigos. El judaizante no puede comprender que el fin, la meta, el
cumplimiento, la culminación de la Ley es Cristo
«Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para
salvación. Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a
ciencia. Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no
se han sujetado a la justicia de Dios; porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo
aquel que cree.» [Romanos 10:1-4]
Cristo es el cumplimiento de la Ley, por lo tanto, el que permanece en Cristo ha cumplido
cabalmente la Ley. No estamos en Cristo porque cumplimos la Ley, sino que cumplimos la
Ley al estar en Cristo.
«Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez
sujetos al yugo de esclavitud. He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os
aprovechará Cristo. Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado
a guardar toda la ley. De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia
habéis caído.» [Gálatas 5:1-4]
El judaizante es un apóstata que ha caído de la Gracia; es un sepulcro cuya hermosa lápida
son las tablas de la Ley, pero debajo de ella hay huesos secos, arrogancia y
autojustificación. Es un falso maestro que te dirá que la Iglesia en general está equivocada,
pero él tiene la verdad; te dirá que tu Biblia está mal traducida, pero él sabe la verdadera
traducción. Te dirá que él conoce el verdadero nombre de Elohim mientras que tú invocas
un nombre errado. Te empezará hablando del Mesías pero terminará en Moisés (cuando el
camino correcto es al revés); te sacará de los pies de la Cruz y te llevará al Sinaí. Te hará
creer que eres más espiritual porque guardas los días y las fiestas, y porque no comes esto o
aquello; te hará creer que la vida no está en comer la carne y la sangre de Cristo en la Santa
Cena o Eucaristía, sino que la vida está en no comer cerdo o ciertos peces y mariscos.
Habiendo comenzado por el Espíritu terminarás por la carne, te desligarás de Cristo para
atarte a la Ley, y abandonarás al Amo para irte con el sirviente. Ten en cuenta que si
emprendes ese camino será muy difícil que luego vuelvas atrás, pues pasar de la Ley a
Cristo trae vida, pero pasar de Cristo a la Ley significa muerte.
«ES ABSURDO HABLAR DE JESUCRISTO Y AL MISMO TIEMPO PRACTICAR EL
JUDAÍSMO» Ignacio, obispo de Antioquía y mártir.
2. EL ADVENTISMO DEL SEPTIMO DIA
Fundación: 1844
Precursor y fundadores: Guillermo Miller, Hiram Edson, José Bates y Elena Harmon de
White.
Autoridad: La Biblia y los escritos de Elena de White.
Teología: Trinitaria. Observancia de la ley mosaica.
ASPECTOS HISTÓRICOS: Dos iglesias pudieran tener su origen en las enseñanzas de
Guillermo Miller, aunque no fundó ninguna de las dos. Son los Testigos de Jehová y la
iglesia de los Adventistas del Séptimo Día.
A principios del siglo diecinueve se renovó el interés por la segunda venida de Cristo.
Guillermo Miller, un pastor bautista estado de Nueva York, se dedicó al estudio detallado
de las Escrituras proféticas. Se convenció de que Daniel 8:14 se refería a la venida de
Cristo a la tierra para "purificar el santuario”. En 1818 calculó que cada uno de los dos mil
trescientos días representaba un año, tomó como punto de partida fecha del regreso de
Esdras y sus compatriotas a Jerusalén en el 457 a.C., y llegó a la conclusión de que Cristo
volvería a la tierra en 1843 d.C. Durante un cuarto de siglo, Miller proclamó el mensaje en
iglesias y por la página impresa. Al acercarse el día, aumentaba el interés y el número de
los que creían su mensaje, y entre cincuenta mil y cien mil personas se preparaban para el
fin del mundo.
Muchos regalaron sus propiedades, abandonaron sus sembrados, y se prepararon para
recibir al Señor el 21 de marzo de 1843. Este día llegó- y pasó - sin que ocurriera nada.
Miller revisó sus cálculos, y descubrió un error de un año. La fecha correcta era el 21 de
marzo de 1844. Pero de nuevo los creyentes quedaron desilusionados. Un tercer cálculo
indicó que Jesucristo vendría el 22 de octubre del mismo año. Pero esa predicción también
falló.
Guillermo Miller, demostrando su sinceridad y su honradez, confesó sencillamente que se
había equivocado en su sistema de interpretación bíblica. No trató de defender más lo que
había proclamado. Pero de los grupos que lo habían seguido, tres se unieron para formar
una nueva iglesia basada sobre una adaptación de su mensaje. El no aceptó la interpretación
revisada y se negó a unirse al nuevo movimiento.
El día después de ''la gran desilusión", Hiram Edson, discípulo ferviente de Miller, tuvo una
"revelación" de que Miller no se equivocó en cuanto a la fecha, sino en cuanto al lugar.
Dijo que Cristo había entrado el día anterior en el santuario celestial, y no el terrenal, para
hacer una obra de purificación en él. Edson les anunció las buenas nuevas a otros miembros
de su grupo.
Otros dos grupos se unieron con Edson al aceptar esa nueva "revelación". Uno, dirigido por
José Bates.
Otro grupo ponía énfasis en los dones del Espíritu para el día de hoy. Entre sus miembros
estaba la señorita Elena Harmon (más tarde señora de White) quien tenía el "espíritu de
profecía".
Al unirse los tres grupos, cada uno hizo su contribución para la nueva iglesia: el primer
grupo, la revelación de Edson, respecto al santuario celestial; el segundo, el legalismo; y el
tercero, una profetisa que durante más de medio siglo ejercería una influencia predominante
en la fundación y el desarrollo de la nueva iglesia.
La Iglesia Adventista tenía la Biblia por su autoridad doctrinal y creía que Dios inspiraba a
Elena de White en su interpretación de las Escrituras y en los consejos dados en sus libros.
Entre ellos están: El conflicto de los siglos, Profetas y reyes, El deseado de las edades y
Principios fundamentales.

DOCTRINAS DE LOS ADVENTISTAS DEL SÉPTIMO DÍA

LA EXPIACIÓN INCOMPLETA:

Los adventistas enseñan que Jesús entró en el santuario celestial en el año 1844 d.C. y en el
momento actual se encuentra cumpliendo su obra de expiación.
Esta doctrina de la expiación incompleta y continua surgió como un esfuerzo para justificar
las predicciones erróneas de Miller.
La Biblia enseña que Jesús penetró en el santuario celestial al ascender al cielo y no en el
año 1844 (Hebreos 6:19,20; 8: 1-2, 9:23-26). Esta expiación se hizo de una vez para
siempre. No es una expiación continua (Hebreos 10:10-14). Este es un punto fundamental
en la Epístola a los Hebreos para probar la superioridad del evangelio sobre la ley. El
mismo texto que nos habla del santuario celestial nos informa que ya se había hecho en él
la expiación completa y perfecta (Hebreos 9:11-12).
Un error engendra otro. Si está incompleta aún la expiación, ¿quién puede estar seguro de
su salvación? ¿Cuándo podrá alguien saber que es salvo?
La señora White escribe en El conflicto de los siglos lo siguiente: "La tarea del juicio de
investigación, y del perdón de pecados ha de terminar antes de la segunda venida del Señor.
Como los muertos han de ser juzgados sobre la base de las cosas escritas en los libros, es
imposible que los pecados de los hombres sean borrados (o perdonados) sino hasta después
del juicio, que es cuando sus casos han de ser investigados. En el tiempo establecido para el
juicio- al final de los dos mil trescientos días, en 1844- empezó la labor de investigación y
de perdón de los pecados. Todos los que hayan invocado el nombre de Cristo tienen que
pasar por ese minucioso escrutinio." (La gran Controversia pp.421-422)
La Biblia enseña que Dios perdona y borra los pecados cuando uno pone su confianza en
Cristo. Hebreos 9:23-26 dice claramente que Cristo ya había entrado en el santuario y se
había presentado una vez para siempre como sacrificio por nuestros pecados. No han tenido
que esperar los cristianos hasta el 1844 d.C. para recibir el principio del perdón; tampoco
Esperamos nosotros con ellos hasta el regreso del Señor para que se complete la obra
(Colosenses 2:13; Hebreos 10:14,18-22). La sangre de Cristo nos limpia de todo pecado (1
Juan 1:7). "El que cree en el Hijo tiene vida eterna", tiempo presente (Juan 3:36). No hay
condenación para los que están en Cristo (Romanos 8:1). Dios quiere que sepamos que
somos salvos ahora (1 Juan 5:10-13).

ENSEÑANZA ORIGINAL SOBRE AZAZEL

Se enseñaba que el macho cabrío para Azazel en Levítico 16:22,26 simboliza a Satanás. Así
nuestras iniquidades serían cargadas sobre diablo. En el milenio Satanás, llevando sobre sí
la culpa por los pecados que ha hecho cometer al pueblo de Dios, sería confinado a tierra
desolada y sin habitantes (El Conflicto de los siglos, edición de 1911).
Eso haría del diablo nuestro co-salvador con Cristo, ya que la expiación de nuestros
pecados la harían en parte Cristo Y en parte Satanás. Los adventistas nunca querían atribuir
a Satanás una parte en nuestra redención, y han hecho, bien en renunciar a su enseñanza
original sobre el macho cabrío y Azazel.

EL SUEÑO DEL ALMA

Los adventistas enseñan que las almas de los justos duermen hasta la resurrección en el
juicio final. Este sueño del alma es un estado de "silencio, inactividad e inconsciencia
total".
Basan esta creencia principalmente en Eclesiastés 9:5 donde dice: ''Los muertos nada
saben." El contexto-(9:4- 10) muestra que se habla de la relación de los muertos con la vida
terrenal y no sobre el estado del alma después de la muerte.
Se citan Mateo 27:52 y Juan 11:11 con respecto al "sueño del alma". Se usaba la figura
retórica de dormir al referirse a la muerte. Repetidas veces aparece la expresión que alguien
"durmió con sus padres".
El cuerpo es la parte del hombre que está insensible durante el "sueño de la muerte"; pero
así como el subconsciente sigue activo mientras el cuerpo duerme, el alma del hombre no
cesa en su actividad cuando el cuerpo muere.
Pablo afirma la conciencia del alma después de la muerte al decir que al partir del cuerpo
iría a estar con el Señor (Filipenses 1:23-24; 2 Corintios 5:1-8).
El propio Cristo, quien como ningún otro sabía lo que estaba al otro lado del velo de la
muerte, indicó que las almas de los difuntos estaban conscientes, en el sufrimiento o en el
paraíso. El relató que el rico muerto pensaba en sus hermanos que vivían aun (Lucas 16:19-
31).
Con decir al ladrón arrepentido: "Hoy estarás conmigo en el paraíso", Jesús indicó la
conciencia del alma después de la muerte.
En el monte de la transfiguración, Moisés no estaba "silencioso, inactivo y totalmente
inconsciente" mientras hablaba sobre la muerte que Jesús sufriría (Mateo 17:1-6).
En Apocalipsis 6:9-11 vemos que antes del tiempo del juicio final las almas de los mártires
clamaban a Dios y sus preguntas eran contestadas. No estaban inconscientes.

LA ANIQUILACIÓN DE SATANÁS Y DE LOS MALOS.

Se enseña que Satanás, sus demonios y todos los malos serán aniquilados, completamente
destruidos. La señora White dice que la teoría del castigo eterno “es una de las doctrinas
falsas que constituyen vino de las abominaciones de Babilonia".
Jesús empleó la misma palabra- eterno- para referirse a la duración de las bendiciones de
los salvos y los tormentos de los perdidos en Mateo 25:36. Además, no habló de
aniquilación eterna, sino de castigo eterno. Véase también Marcos 9:43-48.
En Apocalipsis 14:10,11 vemos que los adoradores de la bestia y su imagen serán
atormentados "y el humo de su tormento sube por los de los siglos". Eso no suena a
aniquilación.
Apocalipsis 20:10 dice que el diablo, el anticristo y el falso profeta serán atormentados en
el lago de fuego ''por los siglos de los siglos", para siempre. Según Apocalipsis 19:20;
20:2,7 y 10 el anticristo (la bestia) y el falso profeta habían estado mil años en el lago de
fuego, pero todavía se incluyen en el plural del verbo serán atormentados". Esto no es
aniquilación. Y en este mismo lugar de sufrimiento perpetuo será lanzado todo aquel cuyo
nombre no esté en el libro de la vida, según Apocalipsis 20:15.

3. ¿ESTÁN OBLIGADOS LOS CREYENTES GENTILES A GUARDAR EL


SÁBADO COMO DÍA DE REPOSO?

El mandamiento del sábado es un recordatorio para aquellos que fueron rescatados de la


esclavitud en Egipto, es decir, los Israelitas .
Leemos en Deuteronomio 5:15. "Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que
Jehová tu Dios te sacó de allí con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehová tu Dios
te ha mandado que guardes el día de reposo."

Así como la Pascua era una fiesta anual que los israelitas celebraban para recordar que Dios
los libró de la muerte cuando los primogénitos de los egipcios eran exterminados (Éx. 12:14-
30), de la misma manera, el sábado habría de servir para que los hebreos recordaran cada
semana su histórica liberación de la amarga esclavitud en Egipto. Por lo tanto, el
mandamiento del sabado es exclusivo para los israelitas.

Es muy interesante saber que los Diez Mandamientos fueron reiterados en el Nuevo
Testamento, con una sola excepción, el mandamiento de guardar el sábado como día de
reposo.

Por otro lado en Romanos 5:6 dice que los cristianos gentiles tienen la libertad de tener o
no un día especial. Si el mandamiento del sábado se hiciera cumplir hoy día en la iglesia,
como en el Antiguo Testamento, ¡esta "libertad" JAMÁS habría sido concedida! ¿Puede
imaginarse ud semejante "libertad" cristiana para tener ídolos, cometer adulterio, o robar?

En Colocenses 2:16,17 se nos dice que nadie nos juzgue por comida o por bebida o en cuanto
a días de fiesta, luna nueva, o días de reposo, porque todo eso es sombra de lo que ha de
venir; pero el cuerpo es de Cristo." Asi que el reposo sabático es una sombra del verdadero
reposo que el creyente disfruta por la fe en Cristo. Cuando una persona se refugia en Cristo
entra en el reposo del Señor, descansando de sus obras (Hebreos 4: 9-10)

Los cristianos del primer siglo, siendo la mayoría israelitas, se reunían el domingo, no como
un día de reposo, sino como un día para celebrar la resurrección del Señor. En Hechos 20:7
está escrito: "El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, …1
Corintios [Link] dice: "Cada primer día de la semana, cada uno de vosotros ponga aparte algo,
según haya prosperado,

Es muy significativo el hecho de que cuando se celebró el primer concilio de la iglesia, los
apostoles, entre ellos, Pedro, Santiago y Pablo, dieron instrucciones a los cristianos no
israelitas, pero no se les exigió que guardaran el sabado como día de reposo (Hechos 15:19-
20).

Por ultimo, considere tambien, que en ninguna parte del Nuevo Testamento dice que los
violadores del sábado serán lanzados al lago de fuego. En cambio si dice que los idólatras,
asesinos, ladrones, avaros, sexualmente inmorales, mentirosos, y otros, serán lanzados al
lago de fuego y azufre.
4. EL DIA DEL SEÑOR

El día sábado fue dado al pueblo de Israel como día de reposo para celebrar la creación
natural, cuya cabeza espiritual es Adán y para recordar el día que fueron librados de la
esclavitud egipcia.

Éxodo 31:16-17: Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus
generaciones por pacto perpetuo. Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque
en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó.

En el libro de los salmos estaba profetizado que se instituiría un nuevo día bajo la gracia; es
decir, un nuevo día para celebrar la Nueva Creación, cuya cabeza espiritual es Jesucristo, el
último Adán.

Sal. 118:22-24 La piedra que desecharon los edificadores Ha venido a ser cabeza del
ángulo.
23
De parte de Jehová es esto, Y es cosa maravillosa a nuestros ojos.
24
Este es el día que hizo Jehová; Nos gozaremos y alegraremos en él.

Cuando el profeta dice “Este es el día que hizo Jehová...” Se está refiriendo proféticamente
al día en el cual Jesucristo se convirtió en la piedra angular de la nueva creación. Es decir
el día de su resurrección, el primer día de la semana, el día domingo.

El apóstol Pedro citando esta profecía del salmo 118 la relaciona con la resurrección del
Señor: Hechos [Link] Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual
ha venido a ser cabeza del ángulo.

Es importante destacar que el día sábado era un día de reposo, mientras que el domingo es
un día para adorar a Dios: “Este es el día que hizo Jehová; Nos gozaremos y alegraremos
en él.” No es un día para reposar, es un día para hacer culto, por eso los apóstoles llamaron
el día domingo el día del Señor.

Los apóstoles, sin dejar de reposar el día sábado, pues ellos eran israelitas y el
mandamiento de reposar el sábado es exclusivo para Israel y sigue vigente para el pueblo
de Israel, comenzaron a reunirse los días domingos para celebrar la resurrección de Cristo.

El día domingo los creyentes se reunían para el partimiento del pan.

Hch. 20:7 El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les
enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche.

El día domingo debían apartar la ofrenda

1Co. 16:2 Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según
haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.
Pero los apóstoles no impusieron a los gentiles que entraban en la gracia guardar el sábado
como día de reposo.

El apóstol Pablo escribe a la iglesia de Colosas (2:14-17) que Cristo anuló el acta de los
decretos que les era contraria, y que por tanto nadie debía juzgarlos en comida o en bebida,
o en días de fiesta, luna nueva o días de reposo. Es decir nadie debe obligar al que ha nacido
de nuevo a guardar el sábado como día de reposo. El apóstol escribe también a los romanos
(14: 1-6) diciéndoles que tienen plena libertad para hacer diferencia entre un día u otro o
simplemente considerar todos los días iguales.

Romanos 14:5-6: Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada
uno esté plenamente convencido en su propia mente. El que hace caso del día, lo hace para
el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace.

Es interesante observar que el Señor fue crucificado un día que se celebra bajo el Antiguo
Pacto como el día de la Pascua y resucito un día que se celebra la fiesta de las primicias. El
día domingo es el primer día de la semana, y es también el día de celebrar las primicias.

Concluimos pues que así como el reposo del sábado conmemora la conclusión de la
creación cuya cabeza espiritual es Adán, así también el día domingo es el día que Dios
estableció como día de adoración para la Nueva Creación, cuya cabeza espiritual es
Jesucristo el último Adán.

5. ELENA DE WHITE

Según la enseñanza oficial de los Adventistas del Séptimo Día que se publica en la revista
oficial The Adventist Review, Elena de White ES LA CLAVE para el entendimiento
correcto de la Biblia:

“Hoy la gente dice: solamente la Biblia, pero esto engaña. La Biblia tiene que ser
interpretada por el profeta de Dios Elena de White” (The Adventist Review, 24 junio 1982,
pág. 15 bajo el título All Things Through Christ -Todas las Cosas por Medio de Cristo-).

“Elena de White es la intérprete infalible de la Biblia y la corte final de apelación para la


gente de Dios” (The Adventist Review, 3 junio 1971, pp. 4-6, en el artículo titulado: Source
of Final Appeal (La Fuente de Apelación Final). Vea también el libro: The Mark of the
Beast, La Marca de la Bestia por G. A. Irwin, 1926, p. 1).

Sabemos que un profeta es falso si tiene la presunción de hablar en el nombre de Dios y


LAS COSAS NO SUCEDEN, como dice (Dt 18, 20-22).

PRUEBAS EN CONTRA DE ELENA DE WHITE:


Elena de White, citando Apocalipsis 12, 17 dijo: Algunos de los que viven hoy en la tierra
verán cumplirse estas palabras (White, II, 444). ¿Existen adventistas que tengan más de 130
años para que se pueda cumplir esta profecía?

En 1889, Elena escribió: “Sólo un poquito más de tiempo antes de que Jesús venga...”
(Consejos, p. 365).Y muchos le creyeron: “Hay hombres y mujeres pobres que me escriben
pidiendo consejo en cuanto a si deben vender sus casas y dar el dinero a la causa... Ahora es
cuando nuestros hermanos debieran estar reduciendo sus propiedades en vez de
aumentarlas. Estamos por trasladarnos a una patria mejor, a saber la celestial... Pronto se
proclamará el decreto que prohibirá comprar o vender a quien no tenga la marca de la
bestia.... En el tiempo de angustia, de nada valdrán a los santos las casas ni las tierras...
(Consejos, p. 63).

Elena de White dijo en 1856 que la gente vería las últimas siete plagas y que los vivos
verían la segunda venida de Jesús. (Testimonies, Vol. 1, Pacific Press Publishing Asoc.,
1948, p. 131-132.).

En 1844 dijo a los adventistas que no tuvieran niños y que el esposo no viviera con su
esposa porque Cristo venía pronto. Eso causó muchos divorcios. (White Estate Manuscrito
No. 34, 1885).

En octubre de este mismo año (1844) ella enseñó según una visión que había tenido, que el
cielo estaba cerrado y que nadie más podía aceptar a Cristo ni entrar en el cielo hasta que
Cristo viniera de nuevo. De hecho, también ella tuvo una visión en la que se le reveló que
era inútil orar por otra persona para ayudarle después de que Cristo hubiera cerrado el cielo.

Un profeta no contradice a la Biblia. Esta regla bíblica la confirmó incluso la Conferencia


General de los adventistas (págs. 224-225).

-Elena de White dijo que la sangre de Cristo NO BORRA nuestros pecados: (White, I, 371-
372).pero la Biblia dice que la sangre de Cristo nos limpia y borra todo en 1 Jn 1,7, Ap 5,9;
Mt 26,28, E 1, 7;2,13; Rm 5,9; Col 1,20, etcétera.

- Elena de White dijo que el rescate de Dios no fue cumplido en la cruz. “En el nuevo
pacto, los pecados de los que se arrepienten son puestos por fe sobre Cristo, y transferidos,
de hecho, al santuario celestial...la purificación real de lo celestial debe efectuarse quitando
o borrando los pecados registrados en el cielo. Pero antes de que esto pueda cumplirse
deben examinarse los registros para determinar quiénes... tienen derecho a los beneficios de
la expiación cumplida por él... En 1844, Cristo entró entonces en el lugar santísimo del
santuario celestial para cumplir la obra final de la expiación... Cuando Cristo, en virtud de
su propia sangre, quite del santuario celestial los pecados de su pueblo al fin de su
ministerio...” (White, V, 474-475) “La obra del juicio que empezó en 1844 debe
proseguirse hasta que sean juzgadas las causas de todos de los hombres, tanto de los vivos
como de los muertos” (White, V, 488-89. Énfasis mío)(2). ("Enfoque", octubre de 1988, p.
17). Entonces, según Elena de White, ¡Cristo tardó 18 siglos para empezar la obra
expiatoria de la cruz!

Elena de White Contradice la Biblia en Rm 5, 10-11; Ef 1,7; Col. 1, 14; Heb 9, 12-15. La
creencia que Cristo se trasladó de un lugar en el cielo a otro contradice Hch 2, 32-36; 1 Cor
15, 25-27; Ef 1, 26-27; Heb 8, 1.

La Biblia enseña que Jesús penetró en el santuario celestial al ascender al cielo y no en el


año 1844 (Heb 6, 19-20; 8, 1-2 y 9, 23-26). La expiación no es continua sino una vez (Heb
10, 10-14; 9, 11-12).

Elena escribió que el Señor no nos ama si pecamos. Dios ama solamente a los niños
buenos. Él no ama a los niños malos (Carta de Elena White a su hijo Willie, 14 marzo,
1860).

“El Espíritu de Dios se está retirando de la tierra” (White, III, 590). ¿Cómo puede ser esto
si el Espíritu Santo es el espíritu de Jesucristo y su representante en la tierra? Cristo dijo
que estaría con nosotros todos los días hasta el fin del mundo (Mat 28,20).

Muchísimos de los escritos de Elena de White son COPIAS de otros libros. La Conferencia
General admite que 50% del Tomo V, El Conflicto de los Siglos, fue plagiado de otros
escritos. Su libro más importante también es un plagio. ¡Incluyendo muchas de sus
visiones! Muchas de sus obras ni siquiera fueran escritas por ella sino por miembros de su
familia. El señor Robert Olson, la cabeza de The White Estate (el lugar donde la Iglesia
Adventista guarda las obras de la Sra. White en Washington), admitió este hecho. ¡Elena de
White aún copió de José Smith, fundador de los mormones! Un libro de ella fue escrito
después de su muerte. (One Hundred and One Questions on the Sanctuary and on Ellen
White, Wahington, D.C. Ellen G. White Estate,1981).

Elena mintió. Ella negó que copió de otras personas. Ella dijo que todo lo que escribió vino
directamente de Dios. “Las palabras son mías pero las ideas son de Dios” (Testimony, No.
31, p. 63. Testimony No. 33, p. 189. Selected Messages, Book 1, p. 37).

Elena de White le dijo a su hijo que no dijera a nadie que ella copiaba (The Adventist
Review, 23 febrero, 1984, p. 5 en el artículo Sources of the Great Controversy. Fuentes
para El Conflicto de los Siglos).

Ella admitió que comió carne de cerdo hasta el año 1890 mientras regañaba a miembros de
la iglesia por comerla. (De una Conferencia en Worker's Meeting en California 13 enero
1981 por el secretario del White Estate Mr. Graybill).
En 1882 Elena escribió a su hijo que le enviara latas de ostras y mariscos, mientras seguía
castigando a todo el mundo por comer mariscos.

6. PELIGROS DE LA ORGANIZACIÓN DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ

Derechos reservados © 1998 Institute for Religious Research


Editado por el pastor William Pérez
La organización de los Testigos de Jehová afirma ser el único grupo cristiano verdadero en
el mundo. Dice que el resto de las iglesias, sean católicas o protestantes, enseñan error y
que Dios destruirá a cualquier persona que no sea un Testigo de Jehová. Sin embargo, los
hechos muestran que este grupo es una secta engañosa. Aquí se exponen tres razones por
las cuales se debe evitar el contacto con la organización de los Testigos de Jehová.

1. Los Testigos de Jehová Niegan las Enseñanzas Centrales de la Biblia.


La organización de los Testigos de Jehová niega que Jesucristo es Dios. En lugar de esto
enseña que Jesucristo es un ángel creado.

Sin embargo, la Biblia enseña claramente que Jesucristo, el hijo, es Dios. Por ejemplo,
Hebreos 1:8 dice, "Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo ..." Muchos
otros versículos también enseñan esto ¾ Juan 1:1,14; 20:26-28; Hechos 20:28; Romanos
9:5; Hebreos 1:3,8-9; 2 Pedro 1:1.

Los Testigos de Jehová niegan la resurrección corporal de Jesucristo. En lugar de esto


enseñan que el cuerpo de Jesús se disolvió en gases, que Dios el Padre eliminó el cuerpo de
Jesús. Charles Taze Russell, fundador de la organización, enseñó, "el hombre Jesús está
muerto, por siempre muerto" (Studies in the Scriptures, [Estudios en las Escrituras] vol. 5,
1899, pág. 454).

Sin embargo, la Biblia enseña claramente que el cuerpo de Jesús resucitó. Por ejemplo,
Jesús dijo en Lucas 24:39 – "Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad y ved;
porque un espíritu no tiene carne ni huesos como ves que yo tengo." Vea también ¾ Juan
2:19-21; Juan 20:26-28; 1 Corintios 15:6,14.

Los Testigos de Jehová niegan que el Espíritu Santo es Dios. En lugar de esto enseñan
que el Espíritu Santo es una fuerza impersonal, como la electricidad.

Sin embargo, la Biblia enseña claramente que el Espíritu Santo es Dios: Hechos 5:3, 4 dice,
"Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu
Santo... No has mentido a los hombres sino a Dios." Vea también — Juan 14:16-17; 16:13-
15; Romanos 8:26-27; 2 Corintios 3:6,17-18; Efesios 4:30.

Los Testigos de Jehová niegan que la salvación es el don gratuito de Dios que no
podemos ganar ni merecer. En lugar de esto enseñan que para escapar el juicio, una
persona debe unirse a la organización de los Testigos de Jehová, y trabajar para ella.

Sin embargo, la Biblia enseña claramente que la salvación no puede ser ganada, pero se
recibe solamente como un regalo de Dios: Efesios 2:8-9, "Porque por gracia sois salvos, por
medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se
gloríe." Vea también ¾ Romanos 4:1-4; Gálatas 2:16; Tito 3:5.

Los Testigos de Jehová niegan el castigo eterno del impío. En lugar de esto enseñan que
los injustos serán aniquilados y dejarán de existir.

Sin embargo, la Biblia enseña claramente el castigo eterno del injusto: Mateo 25:41,46
dice, "Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego
eterno preparado para el diablo y sus ángeles... E irán éstos al castigo eterno, y los justos a
la vida eterna." Vea también ¾ Mateo 18:8; 2 Tesalonicenses 1:8-9; Apocalipsis 14:10,11;
20:10,15.

Los Testigos de Jehová niegan que los seres humanos tienen un espíritu que exista
después de la muerte. En lugar de esto enseñan que, como un animal, la vida de una
persona deja de existir al morir.

Sin embargo, la Biblia enseña claramente que el espíritu humano continúa una existencia
consciente después de la muerte: 2 Corintios 5:8 dice, "pero confiamos, y más quisiéramos
estar ausentes del cuerpo y presentes al Señor." Vea también ¾ Lucas 16:19-31; Filipenses
1:23-24; Apocalipsis 6:9-11.

Los Testigos de Jehová enseñan que la vida eterna en la presencia de Dios es solamente
para unos cuantos elegidos. Afirman que solamente un grupo especial de 144,000 Testigos
de Jehová tendrán la experiencia de nacer otra vez, y podrán vivir para siempre con Dios en
el cielo. Los demás Testigos permanecerán en la tierra.

Sin embargo, la Biblia enseña claramente que todos aquellos que ponen su fe en Jesucristo
tendrán vida eterna en la presencia de Dios. La Biblia se refiere a este grupo como una
multitud innumerable: Apocalipsis 7:9, 15 dice, "Después de esto miré, y he aquí una gran
multitud la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que
estaban delante del trono y en la presencia del Cordero... están delante del trono de Dios, y
le sirven día y noche en su templo." Vea también Juan 3:15; 5:24;12:26; Efesios 2:19;
Filipenses 3:20; Colosenses 3:1; Hebreos 3:1; 12:22; 2 Pedro 1:10,11.

Los Testigos de Jehová niegan la naturaleza "trina" de Dios (La Trinidad) y enseñan
que Satanás inventó la doctrina de la trinidad. Rechazan todas las escrituras que
identifican a Jesucristo como Dios y el Espíritu Santo como Dios.

Sin embargo, la Biblia enseña claramente que el Hijo y el Espíritu Santo, tanto como el
Padre, son Dios. Esta enseñanza, junto con las Escrituras que enseñan que hay solamente
un Dios (Isaías 43:10; 44:6,8) al igual que Mateo 28:19 donde Jesús habla del nombre
[singular] del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, muestran que Dios es una trinidad ¾ un
Ser quién existe en tres personas.
¿No es peligroso seguir una organización que niega las enseñanzas centrales de la
Biblia?

2. Los Testigos de Jehová Falsifican la Biblia.

La organización de los Testigos de Jehová ha producido su propia versión fraudulenta de la


Biblia. Esta versión se llama la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras.
Contiene muchos versículos que han sido cambiados por ellos deliberadamente. Estos
cambios tratan de ocultar el hecho de que las enseñanzas de los Testigos de Jehová son
falsas y anti-bíblicas.

Una Comparación Entre la Biblia y la Engañosa Traducción del Nuevo Mundo de las
Santas Escrituras
A) Juan 1:1 — "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios."
Esto es una declaración clara que Jesús (el Verbo) es Dios.
TNM: Juan 1:1 — "En [el] principio la Palabra era, y la Palabra estaba con Dios, y la
Palabra era un dios."
Este cambio fue hecho para apoyar la negación de los Testigos que Jesús es Dios.
B) Colosenses 1:16 — "Porque en él [Jesús] fueron creadas todas las cosas … todo fue
creado por medio de él y para él."

Esto enseña que Jesús es el Creador de todo, y como tal no es, él mismo, un ser creado.
TNM: Colosenses 1:16 — "Porque por medio de él todas las [otras] cosas fueron creadas
… Todas las [otras] cosas han sido creadas mediante él y para él."
La palabra "otras" ha sido erróneamente añadida a este versículo para apoyar la falsa
enseñanza de los Testigos de Jehová de que Jesús mismo es un ángel creado.

C) Hebreos 1:8 — "Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo ..."
Note aquí, que Dios el Padre llama a Jesús el Hijo, "Dios."
TNM: Hebreos 1:8 — "Pero respecto al Hijo: ‘Dios es tu trono para siempre jamás …’"
El orden de las palabras ha sido erróneamente cambiado por la organización de los Testigos
de Jehová para ocultar el hecho de que Jesús (el Hijo) es identificado como Dios.
¿No es peligroso seguir una organización que falsifica las Sagradas Escrituras?

3. Los Testigos de Jehová Tienen una Historia de Profecías Fallidas

Los líderes de los Testigos de Jehová afirman hablar por Jehová Dios con autoridad
profética pero las profecías hechas por ellos no se han cumplidos. Por ejemplo, predijeron
que el Armagedón y el fin del mundo vendría en 1975. Para ocultar este incidente de fallo
profético, la mayoría de los Testigos de hoy día niegan que hicieron esta predicción aunque
se prueba fácilmente por su propia literatura.
La organización de los Testigos de Jehová también predijo que el fin del mundo vendría en
1914, 1915, 1918, 1925 y 1942. Predijeron que Abraham, Isaac y Jacob serían resucitados y
volverían a la tierra en 1925. Han estado equivocados en cada una de sus profecías. La
Biblia declara que la profecía no cumplida es una señal de un falso profeta (Deuteronomio
18:21-22).

¿No es peligroso seguir una organización con una historia de falsas profecías?

7. PROFECÍAS FRACASADAS DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ

" Si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliera lo que dijo, ni aconteciera,


es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas
temor de él." (DEUTERONOMIO 18:22.)

"EL OTOÑO DE 1975".

"Según esta cronología bíblica seis mil años desde la creación del hombre terminarán en
1975, y el séptimo período de mil años de la historia humana comenzará en el otoño de
1975" ("Vida eterna, en libertad de los hijos de Dios", pág. 29, publicado en 1966 por la
Sociedad Watch Tower Bible y tract.)

En la tabla de fechas presentada en las páginas 31-35 del mismo libro se señala el año 1975
con la explicación siguiente: "Fin del sexto día de 1.000 años de la existencia del hombre
(temprano en el otoño)".

Para otras declaraciones proféticas sobre 1975 véase el "Despertad" del 8 de octubre de
1966 y "La Atalaya" del 1 de mayo de 1968.

La doctrina corriente de la Sociedad de los Testigos es que el séptimo período de 1.000


años es el milenio, o sea, la época de mil años a la cual se alude en Apocalipsis 20:1-10.
También ha enseñado que la batalla de Armagedón sería luchada en los días previos al
comienzo del milenio. En el referido conflicto global la Iglesia Católica quedaría destruida
junto con todas las demás sectas de la cristiandad y los poderes políticos.

Según sus profecías, a lo menos cuatro acontecimientos estremecedores debieran de haber


tomado lugar en 1975, a saber:

1. La batalla de Armagedón.
2. La aniquilación de la Iglesia Católica Romana y de las demás iglesias opuestas a la obra
de los Testigos.
3. La destrucción de los poderes políticos.
4. El comienzo del milenio en la tierra.

¡Ninguno de estos acontecimientos transcurrió! ¡Ni siquiera uno! ¡Nada en 1975 para los
Testigos! Sus ancianos, vicepresidentes y presidente quedan una vez más desacreditados.
La Iglesia Católica sigue en pie; también las demás iglesias. Los poderes políticos
permanecen.

Hundiéndose, se agarran de un hilo ya roto. Dicen que Adán fue creado en septiembre del
año 4026 antes de Cristo. Después fue creada Eva, pero no se sabe cuánto tiempo después.
Si fue seis meses después, entonces el milenio comenzaría en el otoño de 1976. Así
razonan. Sin embargo, antes de encontrarse en el impase creado por sus profecías en cuanto
a 1975, habían afirmado que Eva también había sido creada en el 4026 ("La Atalaya", 1 de
mayo de 1968; "Despertad", 8 de octubre de 1968; "El propósito de Dios", página 51,
1974).

UNA HISTORIA DE PROFECÍAS FRACASADAS.

La secta de los Testigos se originó con la promulgación de un sistema de doctrinas basadas


principalmente en fechas, tiempos y profecías. La vida de la secta, como también su
impulso evangelístico, se deriva de sus creencias sobre el cumplimiento de los tiempos y
las profecías.

Su historia es una serie de profecías fracasadas.

1877 "El fin del mundo, es decir, el fin de la época del evangelio y el comienzo de la edad
milenial, es más cercano de lo que suponen la mayoría de los hombres. De hecho, ya hemos
entrado en el período de transición el cual será "tiempo de angustia, cual nunca fue desde
que hubo gente hasta entonces." (Daniel 12:1). (Russell, "Tres mundos, y la cosecha de este
mundo", página 17.)

1889 "Pues, no se sorprendan cuando, en capítulos subsiguientes, presentamos pruebas de


que ya ha comenzado el establecimiento del reino de Dios el cual, según señala la profecía
empezaría a ejercer poder en 1878, y de que la batalla de aquel gran día del Dios
Todopoderoso, la cual terminará en 1914 cuando hayan sido derribados los gobiernos
actuales de la tierra, ya ha comenzado". ("El tiempo se acerca", página 101.)
1º. El reino de Dios no fue establecido en 1878 sino en el año 33.
Marcos 9:1; Mateo 16:28; Colosenses 1:13.
2º. Charles Taze Russell, el fundador de los Testigos cambiaó la fecha de su última
predicción siendo para el otoño de 1975.
3º. Los gobiernos no fueron derribados en 1914, ¡ni tampoco en 1975!

1894 "No vemos por qué cambiar las fechas, no podríamos cambiarlas aunque quisiéramos.
Creemos que son las fechas de Dios, no las nuestras. Tenga presente el que 1914 no es el
principio sino el fin del tiempo de angustia". (Russell, "La Atalaya de Sión", 15 de julio de
1894.)

Comentarios: Nótese la confianza con la que escribe Russell sobre "las fechas de Dios" y el
énfasis sobre la terminación de todo en 1914. Dice Cristo: "No os toca a vosotros saber los
tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad." (HECHOS 1:7). "En su sola
potestad", no en la de Russell y los Testigos.

1904 "Según nuestras expectaciones, pronto, entre 1910-1912, nos sobrevendrán las
tensiones del gran tiempo de angustia, culminando al finalizarse los tiempos "tiempos de
los gentiles" en octubre de 1914". (Russel, "La creación nueva", 1904).

1914 "Aunque es posible que comience Armagedón en la primavera del año entrante decir
exactamente cuándo sería mera especulación". (Russell, Reimpresiones de "La Atalaya, VI,
1 de sept. de 1914, pág. 5527.)

Comentarios: ¿Comenzó Armagedón en 1915? ¡De modo alguno! ¡Ni tampoco en 1975!
Cabe preguntar por qué rechazaron los Testigos la cronología de Russell. El dijo que las
fechas eran de Dios.

1915 " La batalla de Armagedón, para la cual está abriendo paso a esta guerra, ...significará
la derrota total y eterna del mal y el establecimiento del reino justo del Mesías...". (Russell,
Reimpresiones de "La Atalaya", VI, pág. 5950).

Comentarios: La guerra a la cual se alude Russell era la primera guerra mundial. Esta no
abrió paso a Armagedón ni fue establecido el reino milenial después de la guerra.

1916 " Dentro de pocos años veremos el colapso total (del tiempo de los gentiles) y el
establecimiento completo del reino de Dios en manos del Mesías". (Russell, Reimpresiones
de La Atalaya", VI, pág. 5950).

Comentarios: ¡Otra profecía fracasada! En vano esperaron los Testigos el establecimiento


del reino milenial después de la primera guerra mundial.

1917 "La gran guerra en Europa es el comienzo del Armagedón de las Escrituras".
(Sermones del pastor Russell, pág. 676.)

Comentario: ¡Y los testigos de hoy en día aún esperan Armagedón! 1918 El día 24 de
febrero de 1918 el Sr. Rutherford, sucesor de Russell, pronunció por primera vez la
conferencia "Millones ahora vivos nunca morirán".

1920 "Basándonos en el argumento ya expuesto de que el sistema viejo de cosas, el mundo


viejo, está feneciendo...y que se está acercando el sistema nuevo, y de que en 1925
resucitarán los fieles ilustres del pasado y comenzará la reconstrucción (o sea, el milenio.
DS), es razonable concluir que millones de personas que ahora viven en la tierra estarán
aun vivas en 1925. Pues, de acuerdo con las promesas dadas en la promesa divina, tenemos
que llegar a la conclusión positiva e indisputable de que millones de vivos nunca morirán".
(Rutherford, pág 97 , "Millones ahora vivos")

Comentarios: ¿Qué pasó en 1925? ¡Nada sino el fracaso de las descaradas profecías de
Rutherford! ¿Resucitaron los fieles de los tiempos pasados? ¡NO! ¿Se inició el milenio?
¡NO! Y. ¿Aquellos millones que nunca morirían? Pues, ¡ya han muerto! Aquella
generación de 1918, efectivamente ha pasado.

1929 Fue construida "Beth Sarim" (o sea, "Casa de los Príncipes") en San Diego, California
(E.U.). Según se creía, antes del fin vendrían a morar en Beth Sarim" Abrahán, Isaac, Jacob
y otros de épocas pasadas. La casa fue vendida después de la muerte de Rutherford en
1942. ¿Por qué la vendieron?

1942 "El nuevo mundo está a las puertas... el tiempo es corto". ("El nuevo mundo", página
10).

1944 "Se acerca el fin del sistema mundano". ("Se acerca el reino", página 342.)

1950 "El tiempo de Jehová ha llegado cuando, de manera definitiva, será decidida la
cuestión de la soberanía universal".

1966 "Según esta cronología bíblica fidedigna seis mil años desde la creación del hombre
terminarán en 1975, y el séptimo período de mil años de la historia humana comenzará en
el otoño de 1975". ("Vida eterna", página 29.)

Y AHORA, ¿QUE? Pasó el año 1975 sin que fuesen cumplidas sus profecías.
8. LOS HIJOS DE LA SERPIENTE

Por pastor William Pérez

Algunas doctrinas enseñan que Eva engañó a Adán, copulando con la serpiente y el fruto
de esa infidelidad fue Caín. Por eso, según esta doctrina, Caín es llamado hijo del maligno
(1 Juan 3:12).

Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz
de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación;
Hechos 17:26

Sin embargo, según Hechos 17:26 todos los seres humanos vienen de una sangre, la de
Adán y Eva. Si Caín fuese el fruto de la fornicación de Eva y la serpiente, tendríamos que
descartar este texto bíblico.

Cuando el Señor dijo a aquel grupo de religiosos que eran hijos del diablo (Juan 8:44), se
refería a que estaban siendo influenciados por el maligno, actuando según sus mismas
intenciones. No quiso decir que literalmente por su sangre corriera sangre de la serpiente
antigua.

En Juan 3:16 está incluida toda la raza humana cuando dice: "Porque de tal manera amó
Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se
pierda, más tenga vida eterna."

Si parte de la población humana fuese descendencia según la carne del diablo, con genes
del maligno, producto de la fornicación carnal de la serpiente con Eva, entonces
definitivamente esa parte de la población tendría que ser excluida del plan de salvación y
no podría decir Juan 3:16 "para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida
eterna."

Según esta doctrina los hijos del diablo son la descendencia natural de Caín, hijo natural a
su vez del diablo y Eva. Por tanto, los hijos de Dios, sería la descendencia natural del resto
de los hijos de Adán. Pero Juan 1:12 -13 dice que los hijos de Dios no son engendrados de
carne y sangre sino por el Espíritu de Dios, así que los hijos del diablo son los que no son
hijos de Dios.

Entre los textos que estas falsas doctrinas enseñan está 2 Corintios 11:2-3: Porque os celo
con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una
virgen pura a Cristo. Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva,
vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo."

En 2 Corintios 11:2-3 la infidelidad de la iglesia a Cristo es espiritual, así como la


serpiente engañó a Eva: fue un engaño espiritual, no una fornicación carnal.
Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Entonces le dijeron: Nosotros no somos nacidos
de fornicación; un padre tenemos, que es Dios. Juan 8:41

El argumento de los religiosos cuando el Señor les dice que son hijos del maligno es:
"Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios." Es
interpretado por la doctrina en cuestión como: No somos el producto de la fornicación de
Eva con la serpiente, somos hijos de Dios. Sin embargo lo más probable es que los
religiosos le recriminaron al Señor que él era hijo de la infidelidad de María a José; es
decir, que él era hijo de fornicación. Ellos le argumentan nosotros no somos como tú, hijos
de fornicación. Existen textos antiguos que demuestran que entre los judíos era bien
conocido que María no había sido embarazada José y sospechaban de infidelidad por parte
María.
9. ¿MARÍA ES LA MADRE DE DIOS?

Por pastor William Pérez

Si María fue la madre del Señor Jesús, y Jesús es Dios, entonces ¿María es la madre de
Dios?

Cuando Dios creo al primer hombre lo hizo del polvo de la tierra y todos los
seres humanos, incluso la primera mujer, Eva, proceden de él. Es decir, todos los seres
humanos heredaron su ADN de Adán (Hechos [Link] Y de una sangre ha hecho todo el
linaje de los hombres,).

Cuando el primer Adán desobedeció a Dios, el pecado entró en el mundo y con el pecado la
muerte. Así la muerte pasó a todos los hombres a través de los genes de Adán. Todos los
seres humanos nacen con el gen del pecado y la muerte en su sangre. El pecado de Adán
sumergió a toda la raza humana en la ruina moral y espiritual.

Para redimir a la humanidad de la muerte era necesaria la obediencia perfecta de otro Adán.
Este último Adán no podía tener relación alguna con la sangre del primer Adán. Tenía que
nacer independiente del primer Adán terrenal. Por eso Dios Padre creó el cuerpo de
Jesucristo en el cielo. La célula completa que formaría el cuerpo de nuestro Señor
Jesucristo fue creada en el cielo y colocada en el vientre de María, como en una incubadora.
El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo
(1 Corintios 15:47).

Si se hubiese hecho prueba de ADN en la sangre de Jesucristo, se hubiese demostrado que


no tenía rastros de la sangre de José su padre adoptivo, pues José no aportó
espermatozoides para formar el cuerpo de Jesús. Pero tampoco había rastros de la sangre de
María en el cuerpo de Jesús, pues María tampoco aportó óvulos para formar el cuerpo de
Jesús.
Desde hace ya bastante tiempo existe la tecnología que permite alquilar un vientre para las
parejas que tienen problemas para engendrar hijos. Está opción consiste en que una mujer
acepta llevar en su cuerpo un embrión que fue engendrado, a través de la técnica de
fecundación in vitro. Un procedimiento similar usó Dios para desarrollar el cuerpo de Jesús
creado en cielo, colocando la célula completa en el vientre de María. Por tanto, María no es
la madre de Dios, solo es el instrumento que Dios usó para incubar, alimentar y desarrollar
el cuerpo humano del Señor diseñado y creado en el cielo. Así como José no es el padre de
Dios, sino el padre adoptivo de Jesucristo; así también María no es la madre de Dios, sino
la madre adoptiva de Jesucristo.

Así el cuerpo de Jesucristo nació libre del gen del pecado y de la muerte, pues la sangre del
primer Adán no corría por sus venas. Y Jesucristo pasó a ser el último Adán y la última
oportunidad del género humano de alcanzar la vida eterna (Romanos 5: 12-21).
10. LA VERDAD ACERCA DE MARÍA
Por John MacArthur
Engrandece mi alma al Señor; y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha
mirado la bajeza de su sierva. LUCAS 1.46–48

Aun reconociendo que María fue la más extraordinaria de las mujeres, es bueno decir una
palabra de precaución contra la tendencia común de ensalzarla demasiado. El punto de su
«bienaventuranza» por cierto, no es que nosotros pensemos en ella como a quien podemos
solicitar una bendición, sino más bien, que ella fue supremamente bendecida por Dios. En
la Escritura nunca se la presenta como fuente o dispensadora de gracia, sino que es ella
misma la receptora de la bendición de Dios. Su Hijo, no María, es la fuente de gracia
(Salmos 72.17).
María misma fue un alma sencilla; quien mantuvo en forma consistente un perfil bajo en
los relatos sobre la vida de Jesús. La Escritura expresamente desenmascara algunas de las
principales leyendas acerca de ella. La idea de que permaneció en completa virginidad, por
ejemplo, es imposible de reconciliar con la idea de que Jesús tuvo medio hermanos que son
nombrados en las Escrituras junto a ambos padres, José y María (vea Mateo 13.55). Mateo
1.25 dice que José se abstuvo de tener relaciones íntimas con María solo «hasta que dio a
luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre Jesús». De ninguna lectura natural del
pleno sentido de la Escritura es posible suponer la idea de la virginidad perpetua de María.
Su inmaculada concepción y su supuesta pureza no tienen de igual modo ningún
fundamento bíblico. La alabanza abierta del Magnificat de María habla de Dios como su
«Salvador», dejando así implícito testimonio de sus propios labios que ella necesitaba
redención.
En un contexto bíblico como tal, eso solo puede referirse a la salvación del pecado. María
estaba, en efecto, confesando su propia pecaminosidad.

11. EL LIBRO DE MORMÓN HOY DÍA


Wesley P. Walters
Derechos reservados ©1993 Institute For Religious Research
Editado por pastor William Pérez
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tuvo su fundación en el Libro de
Mormón. El relato increíble de como fue traducido de las planchas de oro por José Smith
ha sido un punto central del proselitismo Mormón.

¿Un producto del siglo xix?


Aunque el liderato mormón presta poca atención a la teología del Libro de Mormón, los
eruditos de la fe han tratado de usar la arqueología americana para dar al libro la apariencia
de que proviene de la antigüedad. Sus esfuerzos han sido tan celosos que el Instituto
Smithsonian tuvo que publicar una carta en la que niega haber usado el Libro de Mormón
como guía para su obra arqueológica.
Aunque los mormones han intentado establecer el Libro de Mormón como una producción
antigua, sus esfuerzos han sido contrarrestados por un aumento de evidencia indicando que
el libro es en realidad una obra ficticia producida en el siglo XIX. Dos estudios en
particular apoyan la conclusión de que el Libro de Mormón es de origen humano.

Descubrimientos de una autoridad general


El primero de estos estudios consiste de dos manuscritos compuestos cerca del año 1922
por la Autoridad General mormona y defensor de las doctrinas mormonas, Brigham H.
Roberts. Es sorprendente encontrar este defensor de la fe mormona argüir inexorablemente
que José Smith bien pudo haber escrito el Libro de Mormón él mismo. Sólo recientemente
ha permitido la familia de Roberts una inspección seria de estos dos manuscritos, los cuales
han estado en su posesión desde la muerte de Roberts en el año 1933. Ahora han sido
publicados en un libro titulado Studies of the Book of Mormon (Estudios del Libro de
Mormón), editado por el profesor mormón Brigham D. Madsen (publicado por University
of Illinois Press, 1985, y por Signature Books, 1992).
Roberts plantea cuatro puntos principales en su estudio de 375 páginas. En su primer
manuscrito, "Book of Mormon Difficulties" ("Dificultades en el Libro de Mormón") él
observa que los relatos del libro acerca de los Americanos antiguos no concuerdan con lo
que sabemos de ellos a través de investigaciones científicas recientes. El Libro de Mormón
los representa como personas con una cultura al nivel de la Edad de Hierro, mientras que la
arqueología ha demostrado que cuando el hombre blanco llegó, estas personas habían
avanzado solamente al nivel de la Edad de Piedra, quizás un poco pulida (Studies, págs.
107-112).
B. H. Roberts encontró que la situación se complicó aún más por la declaración del Libro
de Mormón de que los colonizadores originales llegaron al Nuevo Mundo cuando éste no
tenía habitantes. Los jareditas fueron "a aquella parte donde ningún hombre jamás había
estado" (Eter 2:5) y luego pelearon entre sí hasta extinguirse. Roberts hace el siguiente
comentario: "cuando los jareditas vinieron a las Américas, el relato en el Libro de Mormón
acerca de su llegada, siempre supone que no había otros habitantes en toda aquella tierra."
(Studies, pág. 117)
De la misma manera, los nefitas, los cuales llegaron al Nuevo Mundo después de la
destrucción de los jareditas, entraron a una tierra que otras naciones no conocían (2 Nefi
1:8). Pero, como la fecha de esta llegada está puesta cerca del año 600 antes de Jesucristo,
esto no da suficiente tiempo para el desarrollo de los 169 familias de idiomas que existen en
el Nuevo Mundo, cada uno de ellos con varios dialectos. Roberts tuvo que confesar que él
no tenía respuestas para tales discrepancias. "Los escritores recientes, aceptados, y de
autoridad," dice Roberts, "no nos dejan, tal como lo veo en el momento presente, ninguna
base de reclamo o defensa — los nuevos conocimientos parecen estar en contra de
nosotros" (Studies, pág. 143). La arqueología, hasta hoy día, no ha descubierto nada que
niegue sus conclusiones.
Habiendo demostrado que el Libro de Mormón no concuerda con los conocimientos
científicos más recientes, Roberts demuestra en su segundo manuscrito, "A Book of
Mormon Study" ("Un Estudio del Libro de Mormón") que el libro está de acuerdo con el
"conocimiento común" acerca de los indígenas americanos al principio del siglo XIX. Esta
concordancia incluye hasta las ideas erróneas de que los indígenas descendieron de las
"Tribus Perdidas" de Israel, y que habían disfrutado, una vez, de un alto nivel de
civilización.
Todas estas ideas habían sido bien compendiadas en un libro escrito por el reverendo Ethan
Smith. Aquella obra, View of the Hebrews (Panorama de los Hebreos), un libro muy
popular, se publicó en su segunda edición ampliada, cinco años antes de la publicación del
Libro de Mormón. Además, se publicó en el mismo pequeño pueblo donde vivía Oliverio
Cowdery. Cowdery era primo de José Smith y el asistente que le ayudó a publicar el Libro
de Mormón. En un análisis que cubre más que 150 páginas, Roberts demostró que el libro
de Ethan Smith contenía prácticamente "el plan inicial del Libro de Mormón" (Studies, pág.
161).
Ambos libros dan a entender que los nativos de América fueron hebreos quienes viajaron
del viejo mundo hasta aquí. Ambos afirman que una parte del grupo se separó de los demás,
y degeneró hasta llegar a un estado salvaje. Esta porción salvaje destruyó completamente
los que eran civilizados después de unas guerras largas y terribles. Ambos libros atribuyen
al grupo civilizado una cultura de la Edad de Hierro. Ambos representan a estos
colonizadores del Nuevo Mundo como personas que una vez tuvieron un "libro de Dios,"
un entendimiento del evangelio, y una figura mesiánica quien les visitó. Ambos libros
consideran que las profecías identificaron a los gentiles americanos como los que
predicarían el evangelio a los indígenas, los cuales son el remanente de los hebreos
americanos de la antigüedad. Rob- erts, en manera inquietante, preguntó con relación a
estas y otras semejanzas que encontró, "¿Puede ser que tan numerosos y asombrosos puntos
de semejanza sean simplemente coincidencia?" (Studies, pág. 242). En su tercer punto
principal, Roberts establece el hecho (usando exclusivamente fuentes mormonas) de que
José Smith tenía en sí suficientes poderes imaginativos para poder producir el Libro de
Mormón. Él describe la capacidad creativa de José Smith como "tan fuerte y variada como
la de Shakespeare y tan inexplicable como la del bardo inglés" (Studies, pág. 244).
Roberts concluye su caso en favor de un origen humano del Libro de Mormón con una
discusión de 115 páginas acerca de los errores que fueron producto de la mente creativa,
aunque no entrenada, de José Smith. Roberts señala la imposibilidad de que Lehi,
acompañado de mujeres y niños, pudiera haber viajado a pie en tres días, desde Jerusalén
hasta la ribera del Mar Rojo, una distancia de 283 kilómetros. Él también menciona que al
llegar a América, una tierra "apartada de las demás naciones," ellos encuentran animales ya
domesticados — "tanto la vaca como el buey [bueyes son toros que han sido castrados], y
el asno, y el caballo, y la cabra, y la cabra montés" (1 Nefi 18:25). Roberts encuentra una
repetición chapucera de las mismas tramas en las que sólo se cambia el personaje principal.
Él ha notado también que el Libro de Mormón trata de sobrepasar los milagros de la Biblia
y a veces nos presenta unas escenas de batalla increíbles. En una ocasión, 2.060 jóvenes
pelearon en guerras por más de trece años y ninguno murió (Alma 56-58 y véase Studies,
pág. 272). Esto hace que Roberts pregunte: ¿Es todo esto historia seria . . . o es la fantasía
de una mente inmadura, inconsciente de que pone a prueba la credulidad humana cuando
pide que los hombres acepten su narrativa como historia solemne? (Studies, pág. 283)
La respuesta parece ser obvia. Roberts también nos indica que las descripciones de los
desvanecimientos y la caída en desmayos religiosos que se encuentran en el Libro de
Mormón, eran muy típicos del fervor religioso de la época de José Smith. En este punto
termina el manuscrito de Roberts, pero, no antes de habernos hecho conscientes de que el
Libro de Mormón depende mucho de la cultura de su día para su contenido y estilo.

La Biblia plagiada
Pisándole los talones al análisis de Roberts existe un estudio de H. Michael Marquardt que
demuestra a través de una firme evidencia que la Biblia fue usada en la composición del
Libro de Mormón.
Marquardt nos muestra que la porción del Libro de Mormón que supuestamente fue escrita
durante el período del Antiguo Testamento está llena de frases y citas del Nuevo
Testamento, versión King James (él proporciona una lista de 200 ejemplos). Hasta las
"profecías" que aparecen en la porción que corresponde al Antiguo Testamento muchas
veces son dadas con los términos del Nuevo Testamento que acompañan su realización.
Por ejemplo, la predicción acerca de Juan el Bautista habla de que él prepararía el camino
para el Señor, "uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su
calzado" (1 Nefi 10:8 / Lucas 3:16; Juan 1:27). En manera similar encontramos que habrá
"un redil y un pastor" (1 Nefi 22:25 / Juan 10:16) y "una fe y un bautismo" (Mosíah 18:21 /
Efesios 4:5).
También encontramos que la vida y el ministerio de Alma en el período antiguo del Libro
de Mormón es prácticamente una copia de la vida del Apóstol Pablo. Hasta se encuentran
expresiones típicas del apóstol Pablo en la boca de Alma. Por ejemplo: "fe, esperanza y
caridad" (Alma 7:24 / 1 Corintios 13:13), "el poder de Cristo para salvar" (Alma 15:6 /
Romanos 1:16), "sin Dios en el mundo" (Alma 41:11 / Efesios 2:12), etc.

Discordia bíblica
Creyentes en el Libro de Mormón han tratado de explicar estos anacronismos diciendo que
al hacerse la traducción, cuando Smith encontraba una frase que se parecía mucho a una de
la Biblia, él simplemente utilizó la frase conocida de la Biblia. Pero esta explicación no
responde al hecho de que no solamente es utilizada la frase del Nuevo Testamento, sino que
en muchos casos es adoptada y a veces ampliada la interpretación del Nuevo Testa- mento
referente al Antiguo Testamento.
Por ejemplo, la interpretación en el Nuevo Testamento de Melquisedec como un tipo del
Hijo de Dios (Hebreos 6:20-7:17) es usada y ampliada en la porción del Libro de Mormón
que corresponde al Antiguo Testamento. Este pasaje en Alma 13 habla de un orden
completo de sacerdotes "según el orden de su Hijo," y añade una explicación acerca del
porqué Melquisedec es llamado "príncipe de paz" (Alma 13:17-19). De esta manera,
material del Nuevo Testamento ha llegado a ser parte integral del texto del Libro de
Mormón. Conceptos del Nuevo Testamento, y no tan solamente frases ocasionales, han
sido transportados a la parte del Libro de Mormón que corresponde al tiempo del Antiguo
Testamento. El resultado es que en el Libro de Mormón no hay un desarrollo gradual de
doctrina como se encuentra en la Biblia. El evangelio del cristianismo se conoce, por
completo, tan temprano como en la construcción de la torre de Babel.
Además, el Libro de Mormón, a veces, comete torpezas en su uso de material bíblico. La
paráfrasis de las palabras de Moisés (Deuteronomio 18:15, 18) empleada por el apóstol
Pedro en Hechos 3:22 es equivocadamente citada como si éstas fueran las palabras de
Moisés. Así se cita a Pedro cientos de años antes de que el libro de Hechos fuera escrito y
Pedro dijera estas palabras. De la misma manera, las palabras de Malaquías 4:1 aparecen en
1 Nefi 22:15 más que cien años antes de que Malaquías las escribiera.
En la segunda parte de su estudio, Marquardt llama la atención a otro material
contemporáneo que fue introducido en el Libro de Mormón. Un sentido de patriotismo
americano al igual que una agitación en contra de los masónicos (cosa que surgió cerca de
la casa de Smith en 1827) son temas reflejados en el libro.
Más revelador todavía, son los acontecimientos de la vida de Smith que fueron añadidos a
esta obra. La visita de Martín Harris a los profesores de Nueva York para comprobar la
capacidad de Smith como traductor, aparece en el Libro de Mormón después de que Martín
regresara del viaje. Smith añadió hasta una "profecía" acerca de sí mismo en la cual él sería
llamado a ser traductor del registro mormón (2 Nefi 3:11-15). Que fácil es hacer
"profecías" después de que el hecho haya acontecido.

El golpe final
Tal vez lo más dañino de todo es la manera en la que el Libro de Mormón confunde el
Viejo Pacto y el Nuevo Pacto representados en la Biblia. El Libro de Mormón recalca que
antes de la venida de Cristo los fieles guardaban la ley de Moisés (2 Nefi 5:10; 25:23-25;
Alma 30:3), pero también establecieron iglesias, enseñaron y practicaron el bautismo
cristiano, y estaban enterados de las doctrinas y los hechos del Nuevo Testamento (ej. 2
Nefi 9:23; Mosíah 18:17). El desarrollo gradual de temas teológicos tan evidentes en la
Biblia no existen en absoluto en el Libro de Mormón. En la Biblia, el Viejo Pacto es
quitado para establecer el Nuevo (Hebreos 10:9). El Libro de Mormón rompe este modelo
divino y entremezcla los pactos y sus ordenanzas. El libro también añade lenguaje e ideas
del despertar religioso Protestante comunes en los días de Smith. Todo esto hace que el
Libro de Mormón parezca "más claro" que la Biblia, para alguien que sepa poco de las
Sagradas Escrituras de Dios.
Sin embargo, una investigación cuidadosa de este libro, cuya teología ha sido mayormente
descartada por la iglesia mormona, revela que en verdad es una obra literaria ficticia. Por
medio de lo que ha sido copiado de la Biblia y de otras fuentes contemporáneas, y por su
imitación del estilo de lenguaje encontrado en la Biblia versión King James, el Libro de
Mormón fue diseñado para atraer a las personas religiosas de su día. Pero, una cuidadosa
evaluación demuestra claramente que en ningún sentido puede ser considerado una
auténtica revelación de Dios.

12. SIETE CONTRADICCIONES ENTRE LA BIBLIA Y EL LIBRO DE


MORMÓN
Derechos reservados © 1998 Institute For Religious Research
Hay muchas objeciones serias a la afirmación de José Smith y la iglesia mormona que el
Libro del Mormón es una escritura inspirada de estos últimos días suplemental a la Biblia.
Sin embargo, ningunas de las objeciones son más significativas que las contradicciones
numerosas entre la enseñanza del Libro de Mormón y la Biblia. Esta lista es ilustrativa
solamente, no exhaustiva.

"Las contradicciones entre el Libro de Mormón y la Biblia constituyen un obstáculo


muy serio a aceptar el Libro de Mormón como escritura de estos últimos días
suplemental a la Biblia."

1. El Libro de Mormón enseña que los niños pequeños no son capaces de pecado porque no
tienen una naturaleza pecaminosa (Moroni 8:8). En contraste, la Biblia en el salmo 51:5
enseña claramente que tenemos una naturaleza pecaminosa desde nuestro nacimiento: "He
aquí en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre" (esto no significa que
los que mueren en infancia están perdidos).

2. El Libro de Mormón enseña que la desobediencia de Adán y Eva en comer la fruta


prohibida era necesaria de modo que solo así pudieran tener niños y traer alegría a la
humanidad (2 Nefi 2:23-25). En contraste, la Biblia declara específicamente que la
transgresión de Adán era un acto de rebelión pecaminoso que soltó el poder del pecado y de
la muerte en el mundo perfecto del Dios (Romanos 5:12; 8:20-21). No hay apoyo bíblico
para el punto de vista de que Adán y Eva podrían cumplir solamente con el mandato
"fructificad y multiplicaos " (Génesis 1:28) por medio de su desobediencia al mandato de
Dios con respecto a la fruta prohibida (Génesis 2:17). La enseñanza del Libro de Mormón
que estos mandatos divinos son contradictorios, y que Dios esperaba que Adán y Eva
averiguarían que en realidad Él deseaba que ellos quebrantaran el último mandato ("del
árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás") para así guardar el anterior ("fructificad
y multiplicaos"), carece de base en la lógica o el texto bíblico, y atribuye ambigüedad a
Dios.

3. El Libro de Mormón enseña que la piel negra es una señal de la maldición de Dios, de
manera que gente de piel blanca se consideran moralmente y espiritualmente superior a la
gente de piel negra (2 Nefi 5:21). En contraste, la Biblia enseña que Dios "de una sangre ha
hecho todo el linaje de los hombres" (Hechos17:26), que en Cristo, las distinciones de la
étnica, el género y la clase social son borradas (Gálatas 3:28), y que Dios condena el
favoritismo (Santiago 2:1).

4. El Libro de Mormón enseña que, "es por la gracia que nos salvamos, después de hacer
cuanto podamos" (2 Nefi 25:23; vea también Moroni 10:32). En contraste, la Biblia enseña
que aparte de Cristo estamos muertos en el pecado (Efesios 2:1,5) y que carecemos de la
habilidad de hacer cualquier cosa para merecer perdón y vida eterna. La salvación está
enteramente por la gracia (Efesios2:8-9; Romanos 11:6; Tito 3:5-6), no por la gracia más
las obras. Los buenas obras son un resultado, no la base, de una relación con Dios (Efesios
2:10).

5. Según el Libro de Mormón , cerca de 600 años antes de Cristo, el profeta Nefita predijo
que "muchas partes que son claras y sumamente preciosas" de la Biblia serían quitadas (1
Nefi 13:26-28). En contraste, la Biblia está claro que durante su ministerio terrenal, Jesús
mismo citó constantemente las escrituras del Antiguo Testamento. El mostró confianza
completa en la plenitud y la transmisión precisa de la Biblia, tal como este había
sobrevivido hasta su época. Jesús declaró que "el cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras
no pasarán" (San Marcos 13:31; vea también a San Mateo 5:18), y prometió a sus
discípulos quienes iban a escribir el Nuevo Testamento que el Espíritu Santo "os enseñará
todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho" (Juan 14:26); además, Jesús
prometió a los apóstoles que ellos "llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca" (Juan 15:16).
Estas promesas implican claramente que la fruta de los apóstoles – las escrituras del Nuevo
Testamento y la iglesia cristiana -- perduraría.

6. Según una profecía del Libro de Mormón (Helaman 14:27), a la hora de la crucifixión
"tinieblas cubrirían la faz de toda la tierra por el espacio de tres días." En contraste, los
relatos del Nuevo Testamento declaran repetidamente que había oscuridad por solamente
tres horas mientras que Jesús estaba en la cruz (Mateo 27:45; Marcos 15:33; Lucas 23:24).

7. El Libro de Mormón enseña que había muchos sumos sacerdotes que servían al mismo
tiempo (Mosiah 11:11; Alma 13:9-10; 46:6,38; Helaman 3:25) en medio de la gente del
Libro de Mormón. Las personas del Libro de Mormón se describen como inmigrantes
judíos del Israel antiguo quienes guardaban "la ley de Moisés " (e.g., 2 Nefi 25:10; Jacob
4:5; Jarom 1:5). En contraste, está claro de la Biblia que solamente un individuo al mismo
tiempo ocupó la posición de sumo sacerdote bajo la antigua dispensación del Antiguo
Testamento (véase, por ejemplo Levítico 21:10; Mateo 26:3; Hebreos 8:6-7). (La mención
en Lucas 3:2 de "sumos sacerdotes Anás y de Caifás" no es una verdadera excepción -- en
el tiempo de Cristo la nación de Israel estaba bajo dominación romana, el cual intervino
para cambiar al sumo sacerdote cuando quería. Vea a Juan 18:13, que describe a Anás
como "suegro de Caifás, que era sumo sacerdote aquel año.")

Conclusión: Las contradicciones entre el Libro de Mormón y la Biblia constituyen un


obstáculo muy serio a aceptar el Libro de Mormón como escritura de estos últimos días
suplemental a la Biblia. La Biblia vino primero, no el Libro de Mormón. Y mientras que la
Biblia es conectada en forma orgánica al ministerio terrenal de Jesucristo por la evidencia
extensa de manuscritos que han sobrevivido desde hasta A.D. 125-30, el Libro de Mormón
carece por completo de cualesquiera evidencias del origen antiguo. ¿No es razonable, por lo
tanto, hacer la Biblia el estándar para juzgar el Libro de Mormón, y no al contrario? Si
aceptamos a la Biblia como nuestra "medida" para la verdad espiritual, el Libro de Mormón
debe ser rechazado.
E-Mail: escueladepastoresluz@[Link]
Whatsapp: 0412-3555823
Pastor William Pérez

También podría gustarte