“La Función social del profeta en Israel”.
La palabra profeta en hebreo es "nabí"; así al conjunto de libros que se
consideran proféticos los judíos los denominan "Nebim". La palabra
"nabí" significa vidente, o sea el que ve cosas que otros no ven. Algunos
dicen que significa "inspirado por Dios". Es como si el Espíritu de Dios
hubiera caído sobre ellos y los hubiera hecho hablar (1Sam 10,10). Así
muchos profetas al hablar dicen: "Así habla Yavé..." y de esta manera
dan a entender que no son ellos los que hablan sino el Señor, e incluso
cuando dirigen su mensaje lo hacen hablando como si hablara Dios en
persona.
Israel nació a la vida como una derivación del pueblo arameo o amorreo,
con un grupo de semitas, que se dirigen en su migración al cercano
Oriente, y que provienen según parece de Arabia, o de algunas remotas
regiones de Asia. Vivían en tribus nómades, y al parecer el patriarca
Abraham era un exponente de estos pueblos. Estos pueblos tenían
chamanes que entraban en un trance extático, bajo la influencia de un
estado emocional, producido por danzas rítmicas o ayunos prolongados,
y tal vez ayudados por hierbas especiales. Al volver de este trance
decían haber estado en contacto con la divinidad o las divinidades de la
tribu.
Moisés inaugura un tipo de profetismo distinto. Y si bien los trances y las
profecías con música o danzas existían todavía, la profecía pasa a tener
un nuevo sentido y los profetas son controlados, para que no aparten al
pueblo de la fe en el Señor. El profeta, si es verdadero no deberá
contradecir jamás la Ley que el Señor ha dado a su pueblo y no debe
invitar a servir a otros dioses. Si hace esto es que es un falso profeta.
El sentido de la profecía radica en que el profeta es el portavoz del
Señor y no necesita caer en trance para decir lo que el Señor comunica
a su Pueblo. La Palabra del Profeta de Dios, es lúcida y trae serenidad al
Pueblo, es un mensaje entendible, que muchas veces da esperanza, a
veces denuncia las injusticias cometidas por el pueblo o sus líderes, y
siempre tiene que ver con la historia. El mensaje profético no aparta de
la realidad, y no lleva a vivir en un mundo de ilusiones, o de miedo como
en el caso de los profetas paganos, sino que el objetivo del profeta de
Israel es recordarle al Pueblo que viva la Alianza con Dios, y le sea fiel.
Que Israel cumpla sus mandamientos, no sólo en la letra, sino que ame
a Dios y a sus hermanos.
Los que profetizan para su lucro personal, practican la adivinación o
consultan con los astros y los muertos con fines oscuros no son profetas,
son gente que colabora con las fuerzas del mal. Así Moisés
ordena: "Que no haya entre ustedes nadie que practique
encantamientos, ni consulte a los astros; que no haya entre
ustedes brujos ni hechiceros. Que no haya nadie que se dedique
a practicar supersticiones o consulte a los espíritus de los
muertos. Porque Yavé tu Dios aborrece a quienes se dedican a
estas cosas, y los expulsa delante de ti por practicar estas
abominaciones. Tú en cambio obedecerás a Yavé tu Dios. Estos
pueblos que vas a desalojar de esta tierra escuchan a adivinos
y hechiceros, pero a ti Yavé te dio algo diferente. Yavé hará que
se levante en medio de ustedes un profeta como yo; a él lo
habrán de escuchar (Deut 18,11-15).
El profeta no habla sólo al corazón del pueblo, sino que aspira a la
inteligencia y a la búsqueda legítima de la Verdad. El profeta analiza la
ley del Señor y ayuda al pueblo a aplicarla a su vida, y cuando detecta
la injusticia o la mentira no calla, aunque sufra violencia y le cueste
la vida (Jer 51,15-19; Jer 38,4-6; 2Crón 24,20-22). El profeta es el
mensajero enviado por Dios, que vigila que la Ley del Señor y su Palabra
sean respetadas y cumplidas por el Pueblo.
Actividad a desarrollar:
Según lo expresado en el texto, explica con tus palabras:
1. Qué es un profeta
2. Cuál es la diferencia del profetismo de Moisés y el
chamanismo
3. Cuáles son las funciones de un profeta
4. ¿De acuerdo con estas definiciones, existirán hoy en la
sociedad aún profetas y falsos profetas?