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Estudios geol.

, 47: 157-168 (1991)


CARACTERIZACION MINERALOGICA DE LAS ARENAS MIOCENAS
DEL MARGEN NE DE LA CUENCA DE MADRID: APLICACION A LOS
ESTUDIOS DE PROCEDENCIA
A. M. Alonso Zarza * y R. Fort Gonzlez *
RESUMEN
En este trabajo se estudian las arenas miocenas del margen NE de la Cuenca de Ma-
drid. La composicin modal, tipologa de granos de cuarzo y la asociacin de minerales pe-
sados separan claramente dos tipos de arenas: 1) litoarenitas y sublitoarenitas en las que
la tipologa de los granos de cuarzo y el cortejo de minerales pesados indican reas fuente
de bajo grado metamrfico y 2) litoarenitas y sublitoarenitas en las que tanto las caracte-
rsticas de los granos de cuarzo como la asociacin de min,:rales pesados reflejan un rea
fuente sedimentaria, cuya procedencia ltima se explica por el reciclado de reas fuente me-
tamrficas ms antiguas y de mayor grado de metamorfismo.
La composicin modal de las arenas miocenas del margen NE de la Cuenca de Madrid
indica un contexto terico de orogeno reciclado, a pesar de que las caractersticas estruc-
turales especficas de la Cuenca de Madrid no se ajustan del todo a dicho modelo.
Palabras clave: Cuenca de Madrid, Mioceno, mineraloga de arenas, tipologa de granos de
cuarzo, reas fuente, contexto geotectnico.
ABSTRACT
Miocene sands to the NE of the Madrid Basin have been analysed in order to determi-
ne if their composition is a good indicator of provenance. Modal composition, quartz types
and heavy mineral associations clearly separate two types of sands: 1) litharenites and su-
blitharenites which show quartz types and heavy mineral associations indicative of low gra-
de metamorphic source rocks from the Somosierra Range, and 2) litharenites and sublit-
harenites fed up by the sedimentary rocks of the Iberian Range; these sands were recycled
from older sedimentary rocks whose first source rocks were higher grade metamorphic for-
mations as shown by quartz types and heavy minerals.
The modal composition of the Miocene sandstones would reflect a theoretical recycled
orogen setting. Nevertheles the structural characteristics of the Madrid Basin do not fit pro-
perly this type of tectonic setting.
Key words: Madrid Basin, Miocene, sand mineralogy, quartz types, source rocks, tectonic
setting.
Introduccin
La composicin de los componentes detrticos de
las arenas y areniscas ha sido utilizada tradicional-
mente para la determinacin del rea de proceden-
cia de dichos materiales. Estos estudios se han abor-
dado fundamentalmente analizando dos tipos de
componentes: la fraccin ligera y la composicin de
la fraccin pesada. Ambos mtodos han sido utiliza-
dos, por lo general, de forma separada, existiendo
defensores y detractores de uno y otro sistema.
Los estudios relacionados con la composicin mo-
dal de la fraccin ligera son, quizs, los que han sido
aplicados de una forma ms continua, debido a su f-
cil interpretacin y por ser los componentes mayori-
tarios en las rocas. Estos trabajos utilizan represen-
taciones triangulares de cuarzo-feldespatos-fragmen-
tos de roca, determinando la naturaleza del rea
U.E.!. Petrologa. Instituto de Geologa Econmica CSIC. Facultad C. Geolgicas. Universidad Complutense. 28040 Madrid.
158
fuente segn su clasificacin (Gazzi, 1966; Dickin-
son, 1970; Zuffa, 1980; Ingersoll el al., 1984). Por
otro lado, se ha demostrado que existe una clara
correlacin entre la composicin de las areniscas y el
ambiente geotectnico (Dickinson & Suczek, 1979;
Ingersoll & Suczek, 1979; Dickinson & Valloni, 1980;
Korsch, 1984; Dickinson el al., 1983; Dickinson,
1985).
La composicin final de una roca detrtica no de-
pende nicamente de la naturaleza del rea fuente,
sino que est condicionada por factores tales como
el clima, la energa del medio de transporte y los pro-
cesos diagenticos que sufre el sedimento (Suttner,
1974; Basu, 1985; Suttner y Dutta, 1986). Esto pue-
de llevar a errores en la interpretacin, limitando as
la validez del mtodo (Mack, 1984).
Los minerales pesados se han utilizado para la de-
terminacin del rea fuente en base a que son muy
buenos indicadores del ambiente petrogentico por
lo que el cortejo mineralgico en las rocas sedimen-
tarias alctonas puede denunciar la roca origen de la
que proceden (Feo-Codecido, 1956; Kukharenko,
1961; Pettijohn, 1975; Fort, 1985).
Al igual que con el estudio de la fraccin ligera,
ciertos autores han propuesto una relacin entre la
asociacin de minerales pesados y el ambiente geo-
tectnico (Stattegger, 1987; Herbig y Stattegger,
1989). Pero hay que tener en cuenta que la asocia-
cin final de minerales pesados en una roca detrti-
ca, depende de cinco factores y van a ser stos los
que controlen la efectividad del mtodo. Estos fac-
tores son: 1) litologa del rea fuente, 2) estabilidad
hipergnica del mineral pesado en funcin de las con-
diciones climticas y tectnicas, 3) factores hidrodi-
nmicos del medio de transporte y sedimentacin,
4) resistencia a la abrasin durante el transporte, y
5) efecto de las soluciones intraestratales.
Debido a esta serie de factores, la tendencia actual
del estudio de procedencia de minerales pesados, se
centra en estudios varietales, que ya fueron iniciados
por Krynine (1946), Vitanage (1957), McDonald
(1968) y ms recientemente, los de Cawood (1983),
Morton (1985) Hurford el al., 1984, Peuraniemi y
Heinamen (1985), Fort y Bustillo (1989).
Para analizar la fraccin ligera tambin se han uti-
lizado estudios varietales (Folk, 1980; Helmold,
1985; Matter y Rayseter, 1985). Pero son sin duda
los trabajos de Basu el al. (1975), Basu (1985) los
que mayor aplicacin han tenido en los ltimos aos
a pesar de las limitaciones al mtodo que se han des-
crito recientemente (Basu y Blom, 1990, Tortosa el
al., 1991) ..
Por lo general, el estudio de la procedencia suele
abordarse separadamente a travs del anlisis de la
fraccin ligera o bien de la fraccin pesada, no sien-
A. M. ALONSO ZARZA, R. FORT GONZALEZ
do frecuente que ambos componentes se analicen
conjuntamente. En el presente trabajo se discutir la
utilidad de dichos componentes en el anlisis de pro-
cedencia de areniscas en un rea muy determinada
de la Cuenca de Madrid. Los materiales que anali-
zaremos son las formaciones detrticas del rea NE
de dicha cuenca (fig. 1). La posicin de este rea en-
tre dos mrgenes contiguos de la cuenca, muy dife-
rentes en cuanto a su litologa (Somosierra, esencial-
mente materiales metamrficos de bajo grado y Cor-
dillera Ibrica, formada por distintas formaciones se-
dimentarias), fue el factor decisivo a la hora de plan-
tearnos este trabajo. En esta zona se tiene un con-
trol exhaustivo sobre la situacin y rea de abasteci-
miento de los sistemas clsticos miocenos (Alonso
Zarza el al., 1991). Por ello los objetivos iniciales de
este trabajo son, por una parte, la caracterizacin de
los materiales arenosos que afloran en este rea de
la Cuenca, y por otra, la evaluacin de los resulta-
dos obtenidos y su aplicacin a los estudios de proce-
dencia.
El mioceno del margen NE de la Cuenca de Madrid
La Cuenca del Tajo (o de Madrid) constituye, jun-
to con las del Duero y Ebro, una de las tres grandes
cuencas terciarias de la Pennsula Ibrica. Desde un
punto de vista estructural es caracterizable como una
cuenca intraplaca generada durante la deformacin
alpina (Vegas el al., 1986). Los materiales negenos
de esta cuenca y, ms concretamente, los de su parte
NE, se disponen discordantes sobre los que forman
el borde de la misma. No obstante, el contacto entre
los bordes de la cuenca y los depsitos terciarios ms
antiguos, tiene lugar mediante fallas inversas de gran
ngulo, tal y como pone de manifiesto la informa-
cin ssmica disponible sobre esta zona (Racero,
1988).
La evolucin vertical de la sucesin negena no es
continua, sino que presenta saltos y/o rupturas, que
permiten definir y diferenciar las distintas unidades
miocenas de carcter cuencal. Estas unidades, deno-
minadas Inferior, Intermedia y Superior (Junco y
Calvo, 1983; Hoyos el al., 1985) afloran claramente
en el rea NE de la cuenca (Alonso Zarza, 1989;
Alonso Zarza el al., 1990). La potencia mxima de
la sucesin miocena aflorante en este margen de la
cuenca es de unos 300 m.
En lo que se refiere a la distribucin lateral de los
materiales miocenos presentes en la zona NE de la
cuenca, stos aparecen formados por una amplia va-
riedad de facies que permiten diferenciar:
a) Areas marginales en las que la sedimentacin
tiene lugar esencialmente en sistemas de abanicos
aluviales. En este rea se reconocen cuatro sistemas
CARACTERIZACION MINERALOGICA DE LAS ARENAS MIOCENAS
159
Composicin de las arenas
Fig. l.-Situacin del rea estudiada indicando la localizacin de
los sistemas de abanicos aluviales y la de las series estudiadas.
Zona occidental: 1. Guadalajara. 2. Taracena. 3. Valdenoches.
4. Ciruelas. 5. Hita. 6. Alarilla. Zona central: 7. Miralro.
8. Utande. 9. Gajanejos. Zona oriental: 10. Alaminos.
11. Barriopedro. 12. Las Inviernas.
La fraccin ligera
El esqueleto de las facies arenosas estudiadas est
constituido por componentes variados, en su mayor
parte siliciclsticos pero tambin carbonticos. Estos
ltimos son carbonatos tanto intra como extracuen-
cales. Entre los componentes siliciclsticos el ms fre-
cuente es el cuarzo (mono y policristalino); le siguen
en abundancia los fragmentos de roca lbiles, que
~ o K m
1 GUADALAJARA
diante bromoformo, se obtuvo un conjunto de granos que se mon-
t en lminas mediante Blsamo de Canad. Sobre estas lminas
se procedi al contaje de un mnimo de 300 granos por muestra.
En cuanto al estudio de los minerales ligeros, se analizaron dos
fracciones granomtricas (0,08-0,35 mm y0,35-2 mm). La eleccin
de la fraccin ms fina vino determinada en funcin del tamao
hidrulico equivalente (Rittenhouse, 1943; Tourtelot, 1968) de la
fraccin pesada analizada (0,06-0,16 mm) con respecto a la frac-
cin ligera, con el fin de que ambos anlisis fueran plenamente
comparables.
Una vez obtenidas estas fracciones se pas al montaje de las mis-
mas en resina y a la elaboracin de las consiguientes lminas del-
gadas. Todas las lminas se tieron con cobaltonitrito sdico con
objeto de diferenciar los feldespatos. Sobre cada una de las lmi-
nas se contabilizaron un total de 400 puntos, utilizando, como ve-
remos ms adelante distintos criterios. Este procedimiento se apli-
c exclusivamente al estudio de minerales ligeros. Tambin en di-
chas lminas se hizo un estudio especfico sobre la tipologa de los
cuarzos presentes, aplicando la metodologa propuesta por Basu
et al. (1975) y Basu (1976), aun sabiendo que los intervalos utili-
zados por nosotros no eran los mismos que los que utilizaron di-
chos autores.
La distribucin de los depsitos clsticos miocenos, en relacin
con las reas que contituyeron sus reas fuente, marca las pautas
a la hora de seleccionar el material objeto de nuestro estudio. As,
esta zona NE se sudividi en tres reas: occidental, central y orien-
tal (fig. 1). Esta divisin no es aleatoria, sino que discrimina cla-
ramente las zonas de influencia del Sistema Central (zonas occi-
dental y central) y las de la Ibrica (oriental). Una vez limitadas
estas zonas se procedi al muestreo de las columnas estratigrfi-
cas previamente analizadas. Se seleccionaron esencialmente los ni-
veles de arenas sueltas, ya que esto permita la separacin de las
diferentes fracciones. Se estudiaron un total de 24 muestras. Di-
chas muestras se tomaron en las series de La Alarilla, Ciruelas,
Hita, Taracena y Guadalajara (zona occidental), Miralro, Gaja-
nejos, Muduex y Utande (zona central) y Alaminos, Barriopedro
e Inviernas (zona oriental). Una gran parte de las muestras se ob-
tuvo en la Unidad Intermedia aunque tambin se analizaron algu-
nas (4) de la Inferior y una de la Superior.
Una vez obtenidas las muestras separamos dentro de ellas dis-
tintas fracciones granomtricas. El criterio utilizado para separar
dichas fracciones fue considerar el intervalo de mayor frecuencia
de acumulacin de minerales pesados. Este intervalo, segn dis-
tintos autores, es el comprendido entre 0,06 y 0,16 mm (Fort,
1985) y en l se estudiaron y contabilizaron los distintos minerales
pesados. Mediante tcnicas standard, tamizado y separacin me-
Metodologa
mayores dentro de los cuales la sedimentacin tiene
lugar en diferentes edificios aluviales (fig. 1). Estos
sistemas son: dentro de la Unidad Inferior, el siste-
ma de La Alarilla; en la Unidad Intermedia los de Ja-
draque, Cifuentes-Las Inviernas y Baides, si bien este
ltimo era tambin activo en la Unidad Inferior
(Alonso Zarza et al., 1990).
b) Areas algo ms centrales, en las que el dep-
sito tiene lugar tanto en sistemas fluviales como la-
custres. Es en estos sistemas fluviales, as como en
las partes distales de los abanicos, donde se deposi-
taron las arenas estudiadas en este trabajo. El an-
lisis sedimentolgico llevado a cabo en estas facies in-
dica que los sistemas fluviales circularon segn dos
direcciones dominantes NNE-SSW y SE-NW (Alon-
so Zarza, 1989).
Hasta el momento distintos autores se han ocupa-
do, en mayor o menor grado, de la caracterizacin
de las facies detrticas de la Cuenca de Madrid. Es
clsico el trabajo de Benayas et al. (1960), quienes
en funcin de los minerales pesados presentes en es-
tos trminos arenosos caracterizan distintas facies de-
trticas en ntima relacin con su rea fuente. Arri-
bas y Arribas (1986) aplican el anlisis de proceden-
cia a los materiales arenosos del Palegeno del NE
de la Cuenca de Madrid utilizando exclusivamente
los minerales ligeros. De forma ms general, Agui-
lar y Portero (1984) estudian las arenas terciarias del
margen SE del Sistema Central y concluyen que la
alineacin estructural del Jarama separa dos domi-
nios sedimentarios, al W el de las arcosas y al E el
de las litoarenitas y facies intermedias entre ambas,
siendo este ltimo el representado en nuestro area
de estudio.
160 A. M. ALONSO ZARZA, R. FORT GONZALEZ
CEL- ---"'--- -' CI
mayor parte de las arenas estudiadas se sitan en los
campos de las litoarenitas y sublitoarenitas, tanto si
se considera globalmente el conjunto de los granos
como si se diferencian por fracciones (fig. 2B).
Fig. 2.-A) Clasificacin de las muestras estudiadas siguiendo el
criterio de Zuffa (1980, 1985). Se ha considerado todo el interva-
lo granulomtrico de las arenas (0,06-2 mm). B) Clasificacin se-
gn el criterio de Pettijohn el al. (1983). Leyenda: rombos: zona
occidental; crculos: zona central; tringulos: zona oriental. El sm-
bolo en blanco corresponde a las muestras de la Unidad Interme-
dia (la mayor parte), la barra seala la nica muestra de la Uni-
dad Superior, el punto indica las muestras correspondientes a la
Unidad Inferior.
0.35-0.06 mm
------' FR
Q
- .. 17 Muestras
/
NCE
Q
A
2-0.35 mm
B
FL.-----__L- ----'
Tipologa de los granos de cuarzo
Segn ponen de manifiesto los trabajos de Basu el
al. (1975) y Basu (1976), las distintas tipologas de
cuarzo son indicativas de la procedencia de las are-
nas que contienen dichos granos, permitiendo las
proporciones relativas de los distintos tipos diferen-
ciar arenas procedentes de rocas plutnicas y meta-
mrficas de alto y bajo grado.
corresponden esencialmente a fragmentos pizarrosos
y esquistosos. Son minoritarios con respecto a los an-
teriores los fragmentos de roca constituidos por cuar-
zo y feldespatos y/o micas (fragmentos de rocas gra-
nitoideas y gnesicas). Los feldespatos corresponden
en casi todos los casos a feldespatos potsicos, sien-
do las plagioclasas muy minoritarias con respecto a
aqullos.
En cuanto a los granos carbonticos hemos dife-
renciado: a) carbonatos extracuencales, entre los
que se reconocen calizas y dolomas mesocristalinas,
micritas, biomicritas, bioesparitas y, ocasionalmente,
oosparitas; b) carbonatos intracuencales, que corres-
ponden a micritas marmorizadas y nodulizadas y, de
forma ocasional, a biomicritas. Sealaremos que a
veces es difcil diferenciar entre las dos categoras se-
aladas.
La clasificacin de las arenas objeto de estudio, a
la vista de los componentes que las integran, se ha
llevado a cabo en dos etapas. En la primera se han
diferenciado: 1) componentes siliciclsticos y carbo-
nticos y 2) el carcter intra o extracuencal de am-
bos tipos de componentes. Esta clasificacin pro-
puesta por Zuffa (1980, 1985) incluye componentes
(los intracuencales) que la tradicional (Pettijohn el
al., 1973) no discriminaba. Los cuatro vrtices de la
clasificacin propuesta por Zuffa (op. cit.) son: NCE
(granos no carbonticos extracuencales, NCI (granos
no carbonticos intracuencales), CE (granos carbo-
nticos extracuencales) y CI (granos carbonticos in-
tracuencales). La ausencia en nuestras muestras de
granos no carbonticos intracuencales posibilita que
las arenas puedan ser exclusivamente representadas
en un diagrama triangular en el que los vrtices son:
NCE, CE y CI (fig. 2A). En el diagrama ternario de-
finido por estos vrtices se han representado todas
las arenas estudiadas observndose que todas ellas
quedan situadas en el campo definido por Zuffa
(1980) como correspondiente a las extrarenitas no
carbonticas. Sin embargo, se observa que: 1) a ex-
cepcin de una muestra, todas las del rea occiden-
tal se sitan concentradas en el vrtice NCE, es de-
cir, no incluyen granos carbonticos; 2) las muestras
de la zona centro se sitan tanto en el vrtice NCE
como fuera de ste, correspondiendo los componen-
tes carbonticos esencialmente a CE; 3) por ltimo,
las muestras de las reas orientales se sitan siempre
fuera del polo NCE; son, por tanto, las que incluyen
mayores proporciones de carbonatos, con volmenes
similares de carbonatos intra yextracuencales.
La segunda etapa de clasificacin de estas arenas
y areniscas permite afinar teniendo en cuenta exclu-
sivamente los componentes extracuencales; Q (cuar-
zo mono y policristalino); F (feldespatos) y FR (cual-
quier grano polimineral) (Pettijohn el al., 1973). La
CARACTERIZACION MINERALOGICA DE LAS ARENAS MIOCENAS 161
Trabajos recientes llevados a cabo sobre arenas ho-
locenas del Sistema Central (Tortosa et al., 1991) han
demostrado cmo este mtodo permite una buena
discriminacin entre arenas procedentes de reas de
distinto grado metamrfico, pero presenta grandes li-
mitaciones si se trata de arenas procedentes de rocas
granticas. Sin embargo, esta limitacin no es impor-
tante en el caso aqu estudiado dada la escasez o
inexistencia de materiales granticos en el rea fuen-
te de las arenas miocenas del NE de la Cuenca de
Madrid.
La proyeccin, en el diagrama propuesto por Basu
et al. (1975) y Basu (1976), de los distintos tipos de
cuarzo reconocidos se efecta en el tringulo o parte
inferior, como es nuestro caso (fig. 3), cuando en la
muestra estudiada menos del 75 % de los cuarzos po-
licristalinos tienen 2-3 unidades.
La separacin de las muestras en distintos campos
es ms ntida en el diagrama en el que quedan repre-
sentadas las fracciones ms gruesas (>0,35 mm). En
l se observa que la gran mayora de las muestras de
la zona centro y occidental quedan representadas en
las zonas correspondientes a reas fuentes metamr-
ficas, esencialmente de bajo grado. Por el contrario,
las muestras representativas de la zona oriental, cuya
rea fuente, deducida del anlisis sedimentolgico,
son los materiales carbonticos de la Cordillera Ib-
rica, quedan situadas dentro de la zona correspon-
diente a reas metamrficas de alto grado. Sealare-
mos por otra parte que dichas muestras presentan ca-
ractersticamente un alto grado de redondeamiento
de los granos de cuarzo. Dichos granos muestran con
frecuencia restos de recrecimientos secundarios, in-
dicativos de un ciclo de sedimentacin-diagnesis
previo.
Otro dato que queda patente en el diagrama
(fig. 3) es la mayor proporcin de cuarzos policrista-
linos en los tamaos superiores (>0,35 mm). Mien-
tras que en las fracciones finas hay una mayor pro-
porcin de cuarzos monocristalinos. Ello se explica
por la mayor inestabilidad y menor resistencia al
transporte de los cuarzos policristalinos en relacin a
los monocristalinos (Harrel y Blatt, 1978; Mask,
1978), de ah que durante el transporte los cuarzos
policristalinos tiendan a fragmentarse en sus compo-
nentes monocristalinos.
La fraccin pesada
Los materiales estudiados incluyen, en general,
proporciones (en peso) bajas de minerales pesados.
Estas proporciones varan entre 0,16 y 9,38 % (siem-
pre teniendo en cuenta que los datos se han obteni-
do exclusivamente en la fraccin 0,06-0,016 mm).
La fraccin pesada aparece constituida por mine-
Or 00
Op Op
(0.35-0.06 =) (2-0.35 mm)
Fig. 3.-Proyeccin de las muestras estudiadas en el diagrama pro-
puesto por Basu el al. (1975). 1. Rocas plutnicas. 2. Rocas me-
tamrficas de grado medio-alto. 3. Rocas metamrficas de bajo
grado. Misma leyenda que figura 2. Qp: Cuarzos policristalinos;
Qr: Cuarzos con extincin recta; Qo: Cuarzos con extincin ondu-
lante.
rales opacos, transparentes y micas. Sus proporcio-
nes medias relativas estn expresadas en la figura 4.
En general, los porcentajes mayores corresponden a
opacos (del orden del 60 %), siguen los minerales
transparentes con un 30 % y, por ltimo, las micas
con porcentajes que oscilan alrededor del 10 %, a ex-
cepcin del sector oriental en donde el contenido de
micas es inferior al 5 %, pudiendo presentar un por-
centaje de minerales transparentes del 62 %.
Dentro de los tres sectores estudiados las muestras
de la zona oriental son las que presentan contenidos
ms bajos en minerales pesados, no superando el
0,18 %. En el sector centro los porcentajes varan en-
tre el 0,3 y el 2,15 %. Son las muestras de la zona
occidental las que incluyen mayores porcentajes de
minerales pesados (0,36-9,38 %). As, segn se ob-
serva en la figura 4, hay un claro aumento en el por-
centaje de minerales pesados desde las zonas orien-
tales a las occidentales. Dentro del sector occidental
se aprecia un aumento considerable de minerales pe-
sados hacia las zonas ms alejadas del borde de la
cuenca, en donde se alcanzan porcentajes de hasta
el 6,45 % (Taracena, fig. 4). Esto es debido al alto
contenido en micas, que dadas sus caractersticas hi-
drodinmicas pueden ser trasladadas a una mayor
distancia. El caso contrario es la zona de la Alarilla,
muy prxima al rea fuente, donde los porcentajes
de micas son mucho ms bajos.
La asociacin de minerales pesados transparentes
en los tres sectores estudiados es la siguiente:
Sector occidental: estaurolita (5-51 %), granate
(6-49 %), turmalina (5-28 %), circn (5-22 %), an-
dalucita (1-22 %), epidota (1-13 %), apatito
(0-10 %), distena, rutilo, sillimanita...
162
A. M. ALONSO ZARZA, R. FORT GONZALEZ
F
(4.3%)
,....III11H.:F 13 ALARILLA
l-J HITA (1.1%) O
Ll ItwlIIEfl
o MIRALRIO (1.7%)

O GAJANEJOS (0.61%) 6 ALAMINOS
(jJTANDE (0.7%)

6 LAS INVIERNAS
(0.18%)
(0.17%)
6 BARRIOPEDRO (0.16%)
13 CIRUELAS (1.81%)
O U .III;:::F
VALDENOCHES (4.09%)
TARACENA (6.45%)0 0L:j

GUADALAJARA (2.91%)
O
m U
o U
o 5 10 Km.
'
Opacos Transp. Micos
O .Cloritas
50 1LJ
100%1 t:3 Estourolita
ID Gronote
Ea Epidotas
aCircc!n
11 Andalucita
O Otros en proporcione.
Interlore. 01 8%
Fig. 4.-Distribucin de las proporciones de minerales pesados en las distintas series estudiadas (son proporciones medias del conjunto
de la serie). En el caso de Ciruelas se indican proporciones medias para las muestras de la Unidad Inferior (cuadrado con punto) e
Intermedia (cuadrado en blanco). En el caso de Guadalajara se representa lo mismo pero para las Unidades Intermedias y Superior
(cuadrado con barra). Todas las muestras de la Alarilla (3) corresponden a la Unidad Inferior. El nmero entre parntesis indica la
proporcin de minerales pesados en el conjunto de la muestra. En la figura 1 se observa la situacin de los distintos puntos de mues-
treo en relacin con los mrgenes de la cuenca.
Sector central: turmalina (9-40 %), granate
(21-29 %), epidota (10-20 %), estaurolita (5-10 %),
andalucita (0-20 %), circn (3-12 %), apatito
(2-6 %), distena, rutilo...
Sector oriental: turmalina (38-69 %), circn
(20-52 %), granate, estaurolita, rutito, apatito...
Dentro de la asociacin descrita, las variaciones en
las proporciones relativas de los minerales ms fre-
cuentes (estaurolita, granate, turmalina y andaluci-
ta) reflejan ciertas diferencias mineralgicas de la
Unidad Inferior con respecto a la Intermedia y, den-
tro de sta variaciones en los distintos sectores dis-
tinguidos. As, en la Unidad Inferior la asociacin ca-
racterstica est formada por estaurolita, granate y
turmalina, siempre en este orden de proporcin de-
creciente. En la Unidad Intermedia el orden de pro-
porcin se mantiene bastante en la zona centro (gra-
nate, turmalina y estaurolita) mientras que, por el
contrario, en la zona occidental este orden es, como
se observa en la figura 4, ms variable.
Las muestras de la zona central de la Unidad In-
termedia incluyen las proporciones ms elevadas de
granates y turmalina. Las muestras de la zona occi-
dental presentan mayores proporciones de estauroli-
ta y, en general, una dispersin mayor. Por ltimo,
las muestras de la Unidad Inferior presentan las me-
nores proporciones de turmalinas. Otro hecho que
queda patente es la disminucin de granates desde
reas ms proximales a reas distales (fig. 4). Si con-
sideramos las proporciones relativas de estaurolita,
granate y andalucita (fig. 5) se observa una tenden-
cia similar a la descrita anteriormente, expresndose
CARACfERIZACION MINERALOGICA DE LAS ARENAS MIOCENAS 163
en dicha figura esta variacin de zonas proximales a
distales como evolucin con el transporte.
Se ha representado en un diagrama triangular
(fig. 6) la relacin entre minerales de origen esen-
cialmente gneo (apatito, hornblenda, piroxenos... )
frente a los de origen metamfico (estaurolita, anda-
lucita, granate, distena y sillimanita) y a los de ma-
yor resistencia (turmalina, circn y rutilo). En dicho
diagrama se aprecia un predominio de minerales me-
tamrficos, mientras que para el central se observa
un ligero aumento de los gneos. Sin embargo, hay
que tener en cuenta que se han considerado como mi-
nerales gneos ciertas especies que tambin han sido
reconocidas en facies metamrficas del borde de la
Cuenca de Madrid (Lpez Ruiz el al., 1975), por lo
que la mayor proporcin de minerales considerados
aqu como gneos no indica necesariamente una ma-
yor influencia de reas fuente constituidas por rocas
gneas. Por el contrario, en el sector oriental son tur-
malina, circn y rutilo los minerales preponderantes.
El rea fuente de las arenas miocenas del margen
NE de la cuenca de Madrid
Tal y como hemos sealado en la introduccin, el
objetivo primordial de este trabajo no es la determi-
nacin de las reas fuente de las arenas miocenas,
puesto que la disposicin y geometra de los distin-
tos sistemas deposicionales ya la refleja (Alonso Zar-
za el al., 1991). Sin embargo, creemos que los resul-
tados obtenidos permiten corroborar dichos datos y
determinar los factores que han determinado la com-
posicin final (ligeros y pesados) de estas arenas.
La composicin final de las arenas est condicio-
nada y refleja, en lneas generales, la influencia de
cuatro factores: rea fuente, clima, medio de trans-
porte y sedimentacin, y por ltimo, los procesos dia-
genticos (Suttner, 1974; Basu, 1985; Suttner y Dut-
ta, 1986).
Dentro de este esquema pensamos que el clima
pudo influir en la composicin de las arenas mioce-
nas del borde NE de la Cuenca de Madrid, aunque
slo de forma limitada si nos atenemos a las condi-
ciones paleoclimticas de carcter seco o semirido
que son deducibles de las asociaciones faunsticas
presentes en las sucesiones miocenas (Lpez-Mart-
nez, el al., 1985; Lpez-Martnez, el al., 1987; Ses
el al., 1990). Un segundo aspecto a sealar es que,
fuese cual fuese el efecto del clima, ste debi actuar
de forma homognea en todo el rea estudiada. Por
otra parte, el escaso enterramiento sufrido por las su-
cesiones miocenas estudiadas permite considerar
como prcticamente despreciable el efecto de la dia-
gnesis sobre la composicin de estas arenas.
La influencia de los procesos de transporte y sedi-
A
G
Fig. 5.-Proyeccin de los contenidos relativos en andalucita (A),
estaurolita (E) y granate (G). Las muestras que presentan conte-
nidos ms bajos en granate son aquellas que se obtuvieron en zo-
mas ms alejadas del rea fuente (serie de Guadalajara, Valdeno-
ches, Taracena... ). Misma leyenda que en figura 2.
ZTR
L...- --" M
Fig. 6.-Proyeccin de los contenidos relativos en minerales g-
neos (1), metamrficos (M) y resistentes (ZTR). Misma leyenda
que en figura 2.
mentacin en la composicin de las arenas es un efec-
to comnmente reconocido (Ricci Lucchi, 1985) e in-
cluso demostrado en materiales terrgenos ms anti-
guos (palegenos) dentro de esta misma cuenca
(Arribas y Arribas, 1986). Sin embargo, en el caso
estudiado no hay diferencias notables, salvo en lo que
se refiere a la distalidad respecto al rea fuente, en
los mecanismos de transporte sedimentarios, como
164
se deduce del funcionamiento de los sistemas sedi-
mentarios clsticos (Alonso Zarza et al., 1991).
Desde un punto de vista conceptual las variacio-
nes composicionales en las arenas estudiadas deben
reflejar esencialmente reas fuente diferenciadas.
Tanto la composicin modal como la tipologa de
los granos de cuarzo y la asociacin de minerales pe-
sados presentes en las arenas estudiadas permiten se-
parar dos grupos de arenas bien diferenciados:
1) Las arenas-areniscas de las zonas occidental y
central
Estas arenas incluyen en su composicin modal im-
portantes proporciones de fragmentos de rocas me-
tamrficas, en general, de bajo grado. La tipologa
de los granos de cuarzo, esencialmente policristali-
nos y con extincin ondulante indicara, tambin,
reas fuente de bajo grado metamrfico, como las
que constituyen el sector oriental de Somosierra. En
este sentido hay que sealar que estas arenas son de
primer ciclo, es decir, procedentes directamente de
la erosin de dichos macizos metamrficos. Por otra
parte, la asociacin de minerales pesados reconocida
es caracterstica de reas fuente que han sufrido un
metamorfismo regional de grado bajo o medio
(Winkler, 1987). Esta asociacin es similar a la reco-
nocida por Fort y Daz (1987) en las terrazas cuater-
narias del ro Henares, cuya rea fuente ltima la
constituyen tambin los macizos metamrficos del
Sistema Central. Las variaciones relativas en la pro-
porcin de los minerales pesados no indican necesa-
riamente variaciones en el rea fuente (Morton,
1985), sino que en algunos casos pueden ser explica-
das por factores deposicionales (situacin proximal o
distal dentro de un mismo sistema). Este hecho que-
da patente si observamos la disminucin en la pro-
porcin de granates y el aumento en estaurolita se-
gn aumenta la distalidad al rea fuente y puede ser
explicado por la mayor densidad del granate en re-
lacin con la de estaurolita.
El cortejo de minerales pesados descrito difiere no-
tablemente de la asociacin reconocida en reas ms
occidentales del borde N de la Cuenca del Tajo. En
estas zonas las reas fuente corresponden a materia-
les granticos y gnesicos de alto grado metamrfico.
En estas zonas estn presentes dos asociaciones de
minerales pesados. La primera est constituida por
apatito, andalucita, circn, turmalina, granates y es-
taurolita, y la segunda por andalucita, apatito, gra-
nates, turmalina, circn, epidota, estaurolita y silli-
manita (Fort, 1986).
A. M. ALONSO ZARZA, R. FORT GONZALEZ
2) Arenas y areniscas de la zona oriental
El hecho de que el rea fuente de estas arenas sean
los materiales carbonticos de la Cordillera Ibrica
hace que las caractersticas petrogrficas de estas are-
nas sean bastante distintas de las anteriormente ex-
puestas. En primer lugar hay que sealar un mayor
contenido en cuarzo y menor en fragmentos de ro-
cas, en este caso carbonticas.
En segundo lugar, la tipologa de los granos de
cuarzo (fig. 3) indica que stos proceden de rocas
metamrficas de alto grado. Puesto que estas rocas
no afloran actualmente en el margen NE de la Cuen-
ca de Madrid cabe pensar que las arenas estudiadas
se elaboraron a partir de formaciones sedimentarias
ms antiguas que si tuvieran sus reas fuente en di-
chos materiales metamrficos de alto grado. Dichas
formaciones pudieron ser la Formacin Arenas de
Utrillas del Cretcico o bien las facies Buntsands-
tein del Trisico. El estudio de arenas trisicas de la
Cordillera Ibrica (Arribas, et al., 1985) indica que
el rea fuente de dichos materiales son reas gnesi-
cas con influencia hacia el SE de zonas metamrficas
de bajo grado.
De acuerdo con este planteamiento, la similitud de
la tipologa de los cuarzos presentes en las arenas
miocenas del sector E de nuestra zona y la de los
cuarzos de las Facies Buntsandstein permite deducir
razonablemente que las primeras pueden ser rehere-
dadas de estas ltimas, teniendo su rea fuente lti-
ma en materiales de alto grado de metamorfismo.
Las arenas estudiadas tambin pudieron derivar de
las Arenas de Utrillas. Pero estas ltimas no estn
t ~ n ~ i e n caracterizadas petrolgicamente, de ah que,
SI bIen para nosotros constituyen un rea fuente evi-
dente, no podemos hacer un razonamiento similar al
anteriormente expresado. La asociacin de minera-
les pesados en esta zona est claramente de acuerdo
con esta idea, al ser claramente mayoritarios los mi-
nerales pesados ms resistentes que pueden perdurar
an habiendo sufrido ciclos previos de sedimenta-
cin-diagnesis. La menor proporcin de minerales
pesados en este grupo de arenas tambin es indica-
tiva de un rea fuente empobrecida en minerales pe-
sados, debido en este caso a su carcter reciclado.
Por tanto, las arenas de la zona E corresponden a
arenas de, al menos, segundo ciclo. Este hecho ex-
plicara a su vez el mayor contenido en cuarzo de es-
tas arenas con respecto a las de las zonas central y
oriental. Este carcter multicclico ha sido puesto de
manifiesto frecuentemente para explicar la gnesis de
cuarzoarenitas en climas ridos o semiridos (Sutt-
ner et al., 1981; Dickinson, 1988), ya que en climas
tropicales que conlleven una intensa meteorizacin
pueden generarse en un nico ciclo sedimentario
(Franzinelli y Potter, 1983).
CARACTERIZACION MINERALOGICA DE LAS ARENAS MIOCENAS 165
Composicin de arenas y contexto geotectnico
Qm Qm
F t-----'-----'" Lt + Le
Fig. 7.--Clasificacin de las muestras estudiadas segn el criterio
de Dickinson et al. (1983). Leyenda: Tringulos: zona oriental; cr-
culos: zona central; rombos: zona occidental. Los smbolos en ne-
gro indican las muestras que por presentar contenidos importan-
tes en fragmentos de roca carbonticas modifican de forma impor-
tante su posicin en el diagrama OmFLt+Lc con respecto a la del
diagrama OmFLt.
---"-----' Lt +Le
Qm
2-0.35 mm
Qm
FL-__-'-- -'------...l.
cho grfico (fig. 7) unas muestras quedan situadas
dentro del campo de los orgenos reciclados mien-
tras que quedan otras dentro del de los cratones es-
tables. Por el contrario, si tenemos en cuenta los frag-
mentos de rocas carbonticas (diagrama Qm F
Lt+Lc) la mayor parte de las muestras se sitan den-
tro del campo de los orgenos reciclados. Esta cons-
tatacin coincide con la expresada por Arribas y
Arribas (1986) en su estudio de las areniscas pale-
genas de la Cuenca del Tajo. Se comprueba as que
las reas fuentes y el entorno geotectnico en que se
generaron las areniscas tanto palegenas como de las
distintas unidades miocenas es similar, y coincidente
con el obtenido para arenas cuaternarias generadas
sobre materiales metamrficos del Sistema Central
(Palomares, 1988).
La caracterizacin de orgeno reciclado, en el sen-
Adems de la localizacin y caracterizacin de
reas fuente y materiales que las constituyen, el an-
lisis de la composicin de arenas permite obtener
conclusiones sobre el entorno o contexto tectnico
en que dichas arenas fueron generadas y acumula-
das. De acuerdo con este punto de partida, Dickin-
son y Suczek (1979), Dickinson el al. (1983) y Dic-
kinson (1988) distinguen cuatro entornos bien defi-
nidos: cratones estables, basamentos elevados, arcos
magmticos y orgenos reciclados, en los cuales la
composicin modal de las arenas presenta caracters-
ticas diferenciadas.
Sin embargo, esta caracterizacin de entorno geo-
tectnico por mtodos exclusivamente petrogrficos
no es siempre vlida. La probabilidad de que el en-
torno real en que se generaron las arenas coincida
con el extrado a partir del anlisis de la procedencia
no es la misma en todos los contextos geotectnicos
(Basu & Blom, 1990). Mtodos exclusivamente pe-
trogrficos son muy vlidos si las arenas se genera-
ron en arcos magmticos, pero no lo son tanto si lo
hicieron en orgenos reciclados. Hay por tanto que
tener en cuenta estas acotaciones a la hora de inter-
pretar los resultados.
Una observacin ms a sealar es que en el mo-
delo propuesto por los autores ms arriba citados no
se contabilizan los fragmentos de rocas carbonticas
en la composicin modal de las areniscas. Mack
(1984), por el contrario, considera que tales fragmen-
tos deben ser incluidos en la representacin y su eli-
minacin puede falsear considerablemente las inter-
pretaciones de procedencia.
La abundancia de fragmentos de roca carbonticos
en las arenas estudiadas por nosotros hace que stos
hayan sido contabilizados en todos los casos. As, la
representacin se ha llevado a cabo en un diagrama
ternario en el que los vrtices corresponden a: Qm,
total de puntos contabilizados como cuarzo, F, total
de puntos contabilizados como feldespatos (en am-
bos el tamao del cristal es superior a 0,062 mm) y
Lt, fragmentos lbiles poliminerales (el tamao de
cada mineral-cristal que compone el fragmento es in-
ferior a 0,062 mm). El diagrama ternario usualmen-
te utilizado en este tipo de anlisis queda as modi-
ficado en lo que se refiere al polo Lt, en el que in-
cluimos tambin granos Lc (fig. 7).
El resultado de la representacin de los datos ob-
tenidos en los diagramas es que la mayor parte de las
muestras estudiadas se sitan dentro del campo
correspondiente a orgenos reciclados, hecho espe-
cialmente claro para la fraccin 0,35-0,06 mm
(fig. 7), mientras que en la fraccin mayor se obser-
va una mayor dispersin en el caso en que no se in-
cluyan los fragmentos de rocas carbonticas. En di-
166
tido de Dickinson y Suczek (1979), para el entorno
geotectnico en que tuvo lugar el depsito de las are-
nas miocenas aparece sustentado por la composicin
modal de stas. El predominio de fragmentos lticos
sedimentarios (con inclusin de Le) y metasedimen-
tarios es un rasgo tpico de las arenas de procedencia
de orgenos reciclados, en los que el rea fuente con-
siste en formaciones sedimentarias ms o menos me-
tamorfizadas, con posible presencia local de rocas
plutnicas y volcnicas, intensamente plegadas, frac-
turadas y ascendidas (Dickinson y Suczek, op. cit.).
Se hace, no obstante, necesario destacar que el en-
torno geotectnico de la Cuenca de Madrid no se
corresponde de forma directa con ninguno de los tres
diferentes casos de orgenos reciclados (complejos
de subduccin, orgenos colisin y entornos fore-
land traseros a mrgenes activos) diferenciados por
estos autores. En esencia la Cuenca de Madrid es una
cuenca intracratnica cuya formacin aparece asocia-
da a procesos de deformacin intraplaca que dieron
lugar a la individualizacin del Sistema Central (Ve-
gas et al., 1986), as como a la estructuracin de la
Cordillera Ibrica (Alvaro et al., 1979), resultando
de la confluencia de esfuerzos en el interior de la pla-
ca Ibrica desde los mrgenes btico y pirenaico. En
este sentido la acumulacin de materiales terrgenos
en la Cuenca de Madrid responde a un caso particu-
lar dentro de los entornos definidos por Dickinson y
Suczek, posiblemente mixto entre los caracterizados
como basamentos ascendentes y los atribuidos al con-
cepto de orgeno reciclado. Dichas situaciones tran-
sicionales o bien no claramente definidas desde un
punto de vista estructural han sido sealadas por
Mack (1984).
Por otra parte, la diferenciacin esencial de litolo-
gas entre los bordes N y E responden al diferente
juego de ambas zonas a lo largo de los movimientos
alpinos, mientras que las diferencias dentro del Sis-
tema Central (especialmente entre Guadarrama y So-
mosierra) pudieron establecerse ya desde la orogenia
hercnica a tenor de la informacin existente sobre
el funcionamiento de la Falla de Berzosa (Gonzlez
Casado, 1986).
En suma, la composicin modal de las arenas mio-
cenas refleja un contexto geotectnico general de
orgeno reciclado, pudiendo concluirse que la deri-
vacin es a partir de materiales sedimentarios y me-
tamrficos que fueron deformados por la tectnica
alpina. Una acotacin posible a esta conclusin es
que el entorno tectnico especfico no es asimilable
a los casos propuestos por Dickinson y Suczek
(1979), si bien dentro del trmino orgeno recicla-
do y a la vista de los resultados podran posiblemen-
te incluirse tambin este tipo de deformaciones in-
traplaca que son debidas a los esfuerzos transmitidos
desde orgenos de colisin ss.
A. M. ALONSO ZARZA, R. FORT GONZALEZ
Consideraciones finales
La composicin modal de las arenas, junto con el
anlisis especfico de la tipologa de los granos de
cuarzo y las asociaciones de minerales pesados, han
definido la presencia de dos grupos de arenas bien di-
ferenciados: 1) arenas procedentes de rocas meta-
mrficas de bajo grado que fueron abastecidas direc-
tamente a partir de los macizos montaosos de So-
mosierra; 2) arenas procedentes de rocas abasteci-
das a partir de formaciones sedimentarias de la Cor-
dillera Ibrica. En este cado la tipologa' de los gra-
nos de cuarzo refleja un rea fuente ltimaformada
por rocas de mayor grado metamrfico, indicando el
carcter multicclico de las mismas. El cortejo de mi-
nerales pesados reconocidos en ambas zonas pone
tambin de manifiesto dicha diferenciacin. Estos re-
sultados son plenamente coherentes con los deduci-
dos a partir del funcionamiento de los sistemas de-
posicionales en este rea NE de la Cuenca de Ma-
drid durante el Mioceno.
A lo largo de este trabajo se ha puesto de mani-
fiesto que los mtodos petrogrficos tienen un cierto
error a la hora de establecer una relacin entre la
composicin modal de las arenas y el contexto geo-
tectnico en que se generaron, sobre todo en un caso
como el nuestro en el que el contexto tectnico de
la cuenca de Madrid y de sus mrgenes no es asimi-
lable del todo a ninguno de los entornos contempla-
dos como orgenos reciclados. Sin embargo, el he-
cho de que la composicin modal de las arenas mio-
cenas del borde NE de la Cuenca de Madrid refleje
un contexto general de orgeno reciclado bien pue-
de sugerir que entornos similares al estudiado en este
trabajo tambin deberan contemplarse en el mode-
lo de orgeno reciclado (siempre con las consiguien-
tes modificaciones). La justificacin de esta sugeren-
cia se explica fcilmente teniendo en cuenta que este
tipo de cadenas intraplaca, sin ser orgenos de coli-
sin ss, s se deben a la transmisin de esfuerzos en
el interior de una placa desde sus bordes, en los que
se estn produciendo orgenos de colisin.
AGRADECIMIENTOS
Los Drs. Calvo, Garca del Cura y Ordez colaboraron eficaz-
mente en la realizacin de la Tesis Doctoral que supone el punto
de partida para este trabajo. Los Drs. Vegas y De Vicente nos ayu-
daron en el desarrollo de la discusin sobre los aspectos geotec-
tnicos. Marta Palomares nos prest su apoyo para resolver los
problemas metodolgicos que se nos plantearon. Este trabajo es-
tuvo financiado parcialmente por el proyecto PB-89-32-0032.
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Recibido el19 de junio de 1991
Aceptado el U de noviembre de 1991

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