La ecografía (del griego «ἠχώ» [ēkhō] ‘eco’, y «γραφία» [grafía] ‘escribir’),
también llamada ultrasonografía o ecosonografía, es un procedimiento de diagnóstico
usado en los hospitales y clínicas que emplea el ultrasonido para crear imágenes
bidimensionales o tridimensionales. Un pequeño instrumento muy similar a un
"micrófono" llamado transductor emite ondas de ultrasonidos. Estas ondas sonoras de
alta frecuencia se transmiten hacia el área del cuerpo bajo estudio, y se recibe su
eco. El transductor es el responsable de enviar pequeños pulsos de ondas acústicas
de alta frecuencia, inaudibles por el oído humano las cuales van hacia al interior
del cuerpo. Estas rebotarán sobre órganos, tejidos o fluidos y el aparato
registrará los cambios mínimos del sonido.1 Una computadora convierte este eco en
una imagen que aparece en la pantalla. Este proceso ocurre gracias al llamado
efecto piezoeléctrico.
La ecografía es un procedimiento sencillo, a pesar de que se suele realizar en el
servicio de radiodiagnóstico; y por dicha sencillez, se usa con frecuencia para
visualizar fetos que se están formando así como en ecografía musculoesquelética
además de otros muchos usos. Es una prueba no invasiva, de bajo coste y sin riesgos
a diferencia de otros procedimientos diagnósticos o pruebas de imagen como la
radiografía, en los que se emplea radiación nuclear. Al someterse a un examen de
ecografía, el paciente sencillamente se acuesta sobre una mesa y el médico mueve el
transductor sobre la piel que se encuentra sobre la parte del cuerpo a examinar.
Antes es preciso colocar un gel sobre la piel para la correcta transmisión de los
ultrasonidos.2 No obstante, un inconveniente es que la ecografía de que es un
método de imagen operador dependiente y este necesita de una gran periodo de
aprendizaje con el fin de obtener e interpretar correctamente las imágenes. Cuenta
con la ventaja de que el equipo de ecografía es móvil por lo que puede llevarse
hasta la cama del paciente si este se encuentra inmóvil.
La ecografía podría dividirse en dos grupos, con contraste o sin contraste,
normalmente la mayoría de las ecografías son con contraste, esta consiste en
microburbujas de gas estabilizadas que presenta el fenómeno de resonancia
incrementando así la señal que recibe el transductor. Este método de contraste es
capaz de diferenciar entre tejidos normales y enfermos, aquellas zonas enfermas se
verán más brillantes a la hora de hacer el examen, pero ante todo la experiencia
del médico haciendo el examen es primordial para poder interpretar las imágenes de
manera correcta. Por ejemplo si hay un tumor o cáncer como ya antes dicho se verá
en el monitor más brillante por el aumento del flujo sanguíneo.3
Para la mayoría de los exámenes de ultrasonido, el paciente será colocado boca
arriba en una camilla se permitirá también mover al paciente de costado o boca
abajo, pero en principio dependerá de cada tipo de examen a realizar. Al realizar
el test se deberá de colocar un gel a base de agua que ayudará que el transductor
haga contacto seguro con el cuerpo del paciente, por tanto este proceso se basa en
romper las moléculas de aire que se pueden formar e impedir el paso de las ondas
sonoras hacia el tejido, órgano, etc.
Si es necesario antes de iniciar el examen, dependiendo de la zona que se quisiera
ver se hará una inyección que se aplicará con un catéter intravenoso con el
material de contraste ya que probablemente dicha zona a estudiar sea difícil de
visualizar a través del monitor, se aplicará con un catéter intravenoso.3
Historia
Los ultrasonidos fueron descubiertos por Lazzaro Spallanzani, mientras desarrollaba
su labor de biólogo en 1794 estudiando a los murciélagos.4
En 1880 en París Pierre Curie y su hermano Jacques descubrieron el efecto
piezoeléctrico.4
En 1881 Gabriel Lippman descubrió la reciprocidad del efecto piezoeléctrico lo cual
permitía la posibilidad de la recepción y emisión de ultrasonidos.4
En 1914 fue construido el primer sonar.4
En 1935 fue inventado el primer sistema de radar por el físico Robert Watson-Wat.4
En 1940, el americano físico-acústico Floyd Firestone creó el primer generador de
imágenes de ultrasonido usando eco, lo llamó “Supersonic Reflectoscope”. En este
mismo año, se aplicó por primera vez, energía ultrasonica sobre el cuerpo humano
únicamente con propósitos médicos, en Maryland, Estados Unidos.5