La palabra “ekklesia” aparece por primera vez en las páginas de las Escrituras en
Mateo capítulo 16, después de que el apóstol Pedro hiciera su famosa confesión de
fe, cuando le dice a Jesús: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (Mt 16:16) y es
utilizada para describir a los creyentes que se reúnen para adorar a Dios.
La mayoría de nosotros no podríamos pensar en la palabra iglesia, sin pensar en
un contexto religioso, sin embargo, no siempre fue así.
Históricamente hablando, dicha palabra ya era utilizada para describir otro tipo de reunión. La
“ekklesia” ateniense era la principal asamblea (reunión) de la democracia griega, siendo
instaurada el 594 A.C. Se reunían para discutir temas de interés nacional y político. Es
más, la palabra “ekklesia” se deriva de las palabras “ek” (fuera) y “kaleo” (convocar o
llamar). Siempre, tanto en el contexto bíblico, como en el griego, se ha usado para
describir una reunión, una asamblea o un grupo de personas reunidas alrededor de
una idea o persona:
• En el caso de los griegos, alrededor del acontecer nacional o político;
• En el caso del Nuevo Testamento, alrededor de la persona y la obra de Cristo. Por eso es que
Jesús dijo: “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre
esta roca edificaré mi iglesia” (Mt 16:18). Siendo Cristo la roca sobre la cual
descansa nuestra fe y alrededor de la cual nos reunimos.
Con la expansión del evangelio y de la iglesia, la palabra ekklesia fue adquiriendo
más significados, como vemos a continuación:
• Frecuentemente, sirve para designar un grupo de creyentes de un local específico, es decir,
una iglesia local. Más allá de que esos creyentes estén reunidos para el culto.
• Iglesia en las casas o ekklesia doméstica. En la iglesia primitiva personas ricas separaban
una pieza solo para el servicio de la iglesia.
“Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la
congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.” (Ex 12:6)
“Entonces Moisés y Aarón se postraron sobre sus rostros delante de toda
la multitud de la congregación de los hijos de Israel” (Num 14:5)
“Entonces se levantaron algunos de los ancianos de la tierra y hablaron
a toda la reunión del pueblo, diciendo” (Jer 26:17
La palabra utilizada en estos textos es la palabra “qahal”, en hebraico, que significa “asamblea,
congregación, reunión o multitud”. En la Septuaginta, traducción
griega del Antiguo Testamento, “qahal” por lo general se traduce “ekklesia”, siendo
considerada como la primera palabra griega representativa de lo que “qahal” significaría, una
asamblea o reunión de personas.También encontramos el uso de la palabra ‘edhah, de ya’adh,
que significa “indicar” o “encontrarse, reunirse en un lugar indicado”.
En el Nuevo Testamento, aparte de la palabra “ekklesia”, también se utiliza la palabra
“sunagoge”. Se deriva de “sun” y “ago”, que significa “llegar juntos, o estar
reunidos juntos”. Aunque esta se utiliza en forma exclusiva para denotar bien las
reuniones religiosas de los judíos, la sinagoga, o también los edificios en los que se
reunían para adoración pública
EXPRESIONES PARA DESCRIBIR A LA IGLESIA
DEL NUEVO TESTAMENTO
Hay algunas expresiones que vemos en el Nuevo Testamento que describen a la
iglesia y, de alguna manera, nos dan una idea de lo que Jesús y los discípulos tenían
en mente y del propósito de la iglesia cuando esta se reúne.
• Familia – Pablo describe la iglesia como una familia cuando le dice a Timoteo que actúe como
si todos los miembros de la iglesia fueran miembros de
una familia más amplia:
“No reprendas con dureza al anciano, sino aconséjalo como si fuera tu padre. Trata a los
jóvenes como a hermanos; a las ancianas,
como a madres; a las jóvenes, como a hermanas, con toda pureza.”
(1 Tim 5:1-2)
“Yo seré un padre para ustedes, y ustedes serán mis hijos y mis hijas,
dice el Señor Todopoderoso” (2 Cor 6:18)
• Novia/Esposa de Cristo – Jesús utiliza este tipo de lenguaje en sus enseñanzas y parábolas.
“Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas tener luto entre
tanto que el esposo está con ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les
será quitado, y entonces ayunarán.” (Mt 9:15)
Pablo, en Efesios, usa el contexto de consejos en la relación marital para
plasmar el tipo de relación de pacto que tiene Dios con la Iglesia.
“Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer,
y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio; más yo digo esto
respecto de Cristo y de la Iglesia” (Ef 5:32
“Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo,
para presentaros como una virgen pura a Cristo.” (2 Cor 11:2)
Juan, en la revelación de Jesucristo, se le muestra a la “esposa del Cordero”
(Ap 21:9)
• Ramas de una vid: Jesús, hablando de la importancia de permanecer en él,
nos describe como “ramas de una vid” (Jn 15:5) y luego el apóstol Pablo lo
amplía hablando de cómo fuimos injertados, como ramas, a la vid verdadera
(Rom 11:17-24).
• La iglesia también es descrita como “un campo de cultivo” (1 Cor 3:6-9),
“un edificio” (1 Cor 3:9), un “nuevo templo” construido con creyentes que
son piedras vivas (1 Pe 2:5), edificados sobre la piedra angular que es Cristo
Jesús (1 Pe 2:4-8) y la “casa de Dios” (Hb 3:6)
• Se les llama a los creyentes, quienes forman la iglesia, un “sacerdocio santo” que puede
ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta (1 Pe 2:5).
• A la iglesia se le da el enorme privilegio de ser “columna y baluarte” (fundamento) de la
verdad (1 Ti 3:15).
• Un cuerpo / el cuerpo de Cristo – Dejo esta metáfora de la Iglesia como un
punto aparte al resto, por ser, no solo la ilustración más popular para referirse
a la Iglesia, sino la que más implicaciones prácticas tiene.
1 Cor 12 toma todo el cuerpo como metáfora para la iglesia. Pablo habla del
“oído” y del “ojo” y del “sentido del olfato” (1Co 12:16-17). En esta metáfora,
Cristo es el Señor de ese cuerpo, que representa la iglesia y es a quien la iglesia sirve y adora.
En Efesios 1:22-23; 4:15-16, y en Colosenses 2:19, Pablo usa una metáfora
diferente del cuerpo para referirse a la iglesia. En estos pasajes Pablo dice que
Cristo es la cabeza y la iglesia es el resto del cuerpo, haciendo una distinción
entre ambos.