0% encontró este documento útil (0 votos)
50 vistas34 páginas

Psicología Ambiental Ensayo de Forense

Cargado por

marycm1998
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
50 vistas34 páginas

Psicología Ambiental Ensayo de Forense

Cargado por

marycm1998
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1

Psicología Ambiental: Antecedentes, Desarrollo y Perspectivas Futuras

Marilyn Carroll Mendoza

Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, Universidad Simón Bolívar

Psicología Forense T05

Doc. Mayerlines Cantillo Álvarez

18 de octubre de 2024
2

Psicología Ambiental: Antecedentes, Desarrollo y Perspectivas Futuras

1. Introducción

La psicología ambiental es un campo interdisciplinario que estudia la relación dinámica

entre los seres humanos y su entorno físico. A lo largo de las últimas décadas, ha emergido como

una disciplina clave en la comprensión de cómo los factores ambientales influyen en el

comportamiento humano y en la salud mental. Este interés por las interacciones entre el

individuo y su entorno ha cobrado mayor relevancia en un contexto global caracterizado por el

rápido desarrollo urbano, la urbanización masiva y la creciente preocupación por la

sostenibilidad y el cambio climático.

Desde sus inicios en la década de 1970, la psicología ambiental ha evolucionado para

abarcar una amplia variedad de temas, desde el impacto de los espacios construidos en la calidad

de vida hasta el efecto restaurador de los entornos naturales. Este campo de estudio no solo se

centra en los aspectos negativos del entorno, como la contaminación y el ruido, sino que también

explora cómo los entornos diseñados adecuadamente pueden promover el bienestar, la

productividad y la cohesión social. Por ejemplo, investigaciones recientes han demostrado que

los espacios verdes en entornos urbanos no solo contribuyen a la estética del paisaje, sino que

también fomentan la salud mental al ofrecer lugares para la recreación, la socialización y la

relajación.

La psicología ambiental también juega un papel crucial en la promoción de

comportamientos sostenibles. En un mundo donde el cambio climático y la degradación

ambiental son desafíos apremiantes, entender cómo los entornos influyen en las actitudes y
3

comportamientos de las personas es esencial para diseñar intervenciones efectivas que fomenten

la sostenibilidad. Desde el diseño de políticas públicas hasta la planificación urbana, la

psicología ambiental ofrece valiosas perspectivas sobre cómo crear entornos que no solo sean

funcionales, sino también psicológicamente saludables.

A lo largo de este ensayo, se analizarán los antecedentes históricos de la psicología

ambiental, sus principales teorías y conceptos, así como sus aplicaciones prácticas en el diseño

de entornos que mejoren la calidad de vida de las personas. Además, se explorarán los desafíos

actuales que enfrenta la disciplina, incluyendo su impacto limitado en la práctica profesional y la

necesidad de una mayor colaboración interdisciplinaria. A medida que avanzamos hacia un

futuro incierto en términos de sostenibilidad y bienestar social, la psicología ambiental se

presenta como un recurso invaluable para abordar estos retos, proporcionando estrategias y

soluciones que integren la ciencia del comportamiento humano con el diseño y la planificación

de entornos.

2. Historia de la Psicología Ambiental

La psicología ambiental ha recorrido un largo camino desde sus inicios, estableciéndose

como una disciplina científica formal en la década de 1970. Sin embargo, sus raíces pueden

rastrearse mucho antes, en la convergencia de varias corrientes del pensamiento psicológico, la

arquitectura, la sociología y la ecología.

2.1. Orígenes y Primeras Influencias

Los primeros estudios sobre la relación entre el entorno y el comportamiento humano se

remontan a investigaciones en el ámbito de la psicología social y la psicología de la percepción.

Uno de los pioneros en este campo fue Kurt Lewin, quien introdujo la idea de que el
4

comportamiento es una función de la persona y su entorno (B = f(P, E)). Esta formulación sentó

las bases para el desarrollo posterior de la psicología ambiental, al enfatizar la interacción entre

el individuo y su contexto.

En 1973, la publicación de una revisión bibliográfica en la Annual Review of Psychology

por David W. Craik consolidó la noción de "psicología ambiental" como un campo de estudio

legítimo. Este trabajo reunió investigaciones que ya se estaban llevando a cabo sobre cómo los

entornos afectan el comportamiento y la percepción de las personas. Ese mismo año, la

denominación de "psicología ambiental" se estableció formalmente, diferenciándose de otros

términos relacionados como la psicología de la arquitectura y la psicología ecológica.

2.2. Consolidación y Desarrollo de la Disciplina

A lo largo de la década de 1970, la psicología ambiental comenzó a ganar reconocimiento

académico. En el Reino Unido, la Universidad de Surrey introdujo programas de posgrado en

psicología ambiental, lo que permitió la formación de nuevos profesionales en el campo. Al

mismo tiempo, en Estados Unidos, se creó la División 34 de la American Psychological

Association (APA) bajo el título de "Population and Environmental Psychology" en 1978,

marcando un hito importante en la institucionalización de la disciplina.

El año 1981 fue crucial para el campo, ya que se lanzó el Journal of Environmental

Psychology, que proporcionó una plataforma para la publicación de investigaciones y estudios en

esta área. Este desarrollo facilitó el intercambio de ideas y la difusión de conocimientos entre

investigadores y profesionales, promoviendo una mayor comprensión de cómo los entornos

influyen en la conducta humana.


5

A medida que la disciplina evolucionaba, surgieron diversas series editoriales, como

Human Behavior and Environment: Advances in Theory and Research y Advances in

Environment, Behavior, and Design Psychology. Estas publicaciones no solo documentaron el

crecimiento del campo, sino que también proporcionaron un marco teórico y práctico para la

investigación y la aplicación de la psicología ambiental.

2.3. Temáticas Emergentes y Enfoques Interdisciplinarios

Durante las décadas de 1980 y 1990, la psicología ambiental comenzó a diversificarse,

abordando una variedad de temas que iban desde la planificación urbana y el diseño

arquitectónico hasta la restauración del medio ambiente y el comportamiento proambiental.

Investigaciones como las de Rachel Kaplan y Stephen Kaplan sobre la experiencia de la

naturaleza pusieron de manifiesto la importancia de los entornos naturales en la salud mental y el

bienestar, estableciendo un vínculo directo entre la naturaleza y la reducción del estrés.

En este periodo también se comenzó a explorar el concepto de "psicología de la

sostenibilidad". Este enfoque integrador examinó cómo los factores psicológicos influyen en las

actitudes y comportamientos hacia la sostenibilidad ambiental. Por ejemplo, los estudios sobre la

cognición ambiental y la percepción de riesgos ambientales ayudaron a desentrañar las

motivaciones detrás del comportamiento proambiental, proporcionando información valiosa para

el diseño de intervenciones efectivas.

2.4. Desafíos Actuales y Perspectivas Futuras

A pesar de sus avances significativos, la psicología ambiental enfrenta varios desafíos en

el siglo XXI. Uno de los principales obstáculos es su impacto limitado en el diseño práctico, ya

que muchas de las investigaciones realizadas no se traducen en aplicaciones concretas en la


6

planificación urbana y el diseño ambiental. Asimismo, el carácter transdisciplinario de la

psicología ambiental, que combina elementos de psicología, ecología, urbanismo y sociología,

puede dificultar la obtención de recursos y la colaboración entre diferentes disciplinas.

Sin embargo, la creciente preocupación por los problemas ambientales, como el cambio

climático, la pérdida de biodiversidad y la salud mental en entornos urbanos, ha revitalizado el

interés en la psicología ambiental. La disciplina está en una posición única para contribuir a la

creación de entornos sostenibles que promuevan el bienestar humano. Las investigaciones sobre

el diseño de espacios verdes, la creación de comunidades resilientes y la promoción de

comportamientos sostenibles son áreas en las que la psicología ambiental puede tener un impacto

duradero.

3. Conceptos Clave de la Psicología Ambiental

La psicología ambiental se basa en una serie de conceptos fundamentales que permiten

entender cómo los seres humanos interactúan con su entorno y cómo estas interacciones afectan

su bienestar. A continuación, se exploran algunos de estos conceptos clave:

3.1.Relación Recíproca entre Comportamiento y Entorno

Uno de los principios centrales de la psicología ambiental es la idea de que existe una

relación recíproca entre el comportamiento humano y el entorno físico. Esta perspectiva sugiere

que no solo el entorno afecta a las personas, sino que también las acciones y decisiones de las

personas pueden modificar el entorno. Por ejemplo, el diseño de un espacio público puede influir

en cómo las personas lo utilizan, mientras que la conducta de los individuos, como la disposición

a mantener el espacio limpio, puede influir en la calidad del entorno.


7

Este enfoque ha llevado a un mayor énfasis en la investigación sobre cómo los cambios

en el entorno, como la adición de espacios verdes o la modificación del diseño urbano, pueden

impactar el comportamiento social y la salud mental. Investigaciones han mostrado que entornos

bien diseñados pueden fomentar comportamientos prosociales, como la colaboración y el respeto

mutuo, mientras que entornos deficientes pueden promover la agresión y la alienación (Kuo &

Sullivan, 2001).

3.2. Entorno Socio-Físico

El entorno socio-físico se refiere a la combinación de factores físicos y sociales que

influyen en el comportamiento humano. Este concepto subraya la importancia de considerar

tanto los elementos materiales del entorno (como la arquitectura, el paisaje y el mobiliario

urbano) como las dinámicas sociales que ocurren dentro de estos espacios (como las

interacciones entre individuos, el sentido de comunidad y la cohesión social).

Un estudio realizado por Sepe (2013) indica que la calidad del entorno socio-físico puede

afectar no solo la salud física de los individuos, sino también su bienestar psicológico. Espacios

que fomentan la interacción social y el sentido de pertenencia pueden mejorar la calidad de vida,

mientras que entornos desolados o inseguros pueden contribuir al estrés y la ansiedad.

3.3. Entorno Natural y Construido

La distinción entre entorno natural y construido es fundamental en la psicología

ambiental. El entorno natural incluye espacios como parques, bosques y cuerpos de agua,

mientras que el entorno construido abarca edificaciones, infraestructura urbana y otros espacios

creados por el ser humano. Ambos tipos de entorno tienen efectos significativos en la salud

mental y el bienestar.
8

Los estudios han demostrado que la exposición a entornos naturales puede tener efectos

restaurativos, reduciendo el estrés y mejorando el estado de ánimo (Kaplan & Kaplan, 1989). En

contraste, entornos construidos mal diseñados, con alta densidad de tráfico o falta de acceso a

espacios verdes, pueden contribuir a problemas de salud mental como la depresión y la ansiedad.

3.4. Perspectiva Holística

La perspectiva holística en la psicología ambiental implica considerar al individuo como

parte de un sistema más amplio que incluye el entorno físico, social y cultural. Este enfoque

reconoce que las experiencias humanas no pueden ser comprendidas completamente sin tener en

cuenta la influencia del contexto en el que ocurren.

La psicología ambiental busca integrar múltiples disciplinas para entender cómo los

factores psicológicos, sociales y físicos interactúan entre sí. Por ejemplo, la relación entre la

salud mental y la planificación urbana se puede explorar desde la psicología, la sociología y la

ecología, lo que permite una comprensión más completa de los problemas y soluciones

potenciales (Sullivan et al., 2015).

3.5. Orientación Aplicada

La orientación aplicada de la psicología ambiental se centra en la utilización de

investigaciones y teorías para abordar problemas prácticos en el diseño de entornos. Esto incluye

el desarrollo de políticas públicas, la planificación urbana y la creación de espacios que fomenten

la salud y el bienestar.

Por ejemplo, el diseño de espacios públicos que promuevan la actividad física y la

interacción social, como parques y plazas, puede contribuir a mejorar la salud de la comunidad.

Asimismo, la aplicación de principios de la psicología ambiental en la rehabilitación de espacios


9

urbanos puede ayudar a revitalizar áreas desatendidas y promover un sentido de comunidad

(Gehl, 2010).

3.6. Interdisciplinariedad

La interdisciplinariedad es una característica distintiva de la psicología ambiental, que

combina conocimientos de diversas disciplinas, incluidas la psicología, la ecología, la sociología,

la arquitectura y el urbanismo. Este enfoque permite una comprensión más profunda de las

complejas interacciones entre el comportamiento humano y el entorno.

La colaboración entre disciplinas facilita el desarrollo de soluciones integrales para

problemas ambientales y sociales. Por ejemplo, la combinación de la investigación psicológica

con la planificación urbana puede conducir a la creación de entornos que no solo son

estéticamente agradables, sino que también son funcionales y promueven el bienestar de los

residentes (Carr et al., 1992).

3.7. Metodología Ecléctica

La psicología ambiental emplea una metodología ecléctica que combina enfoques

cuantitativos y cualitativos. Esto permite a los investigadores abordar una amplia variedad de

preguntas sobre cómo los entornos afectan el comportamiento y la percepción.

El uso de métodos cuantitativos, como encuestas y experimentos controlados, puede

proporcionar datos estadísticos sobre patrones de comportamiento, mientras que los métodos

cualitativos, como entrevistas y estudios de caso, pueden ofrecer una comprensión más profunda

de las experiencias humanas y las percepciones del entorno (Fisher, 2012). Esta diversidad

metodológica es esencial para capturar la complejidad de las interacciones entre el individuo y el

entorno.
10

3.8. Temas y Objetos de Estudio e Intervención

Los temas y objetos de estudio en la psicología ambiental son variados y abarcan áreas

como la relación entre el espacio físico y el comportamiento, la adaptación de las personas a

variables ambientales y la evaluación del ambiente.

Algunos de los temas clave incluyen:

1. Relación entre el espacio físico y la conducta espacial: Investiga cómo el diseño de un

espacio puede influir en la forma en que las personas se mueven y utilizan ese espacio.

2. Adaptación a variables ambientales: Examina cómo las personas se ajustan a cambios

en su entorno, como variaciones en el clima, la urbanización o la presencia de nuevos

espacios públicos.

3. Acceso al conocimiento ambiental: Analiza cómo las personas adquieren información

sobre su entorno y cómo esta información influye en sus comportamientos y actitudes

hacia el medio ambiente.

4. Evaluación del ambiente: Implica la valoración de cómo diferentes entornos afectan la

calidad de vida y el bienestar de las personas.

5. Estudio de entornos específicos: Se centra en la investigación de entornos particulares,

como escuelas, hospitales o comunidades, y cómo estos afectan el comportamiento y la

salud de sus habitantes.

6. Psicología de la sustentabilidad: Aborda la relación entre el comportamiento humano y

la sostenibilidad, explorando cómo las actitudes y acciones de las personas pueden

contribuir a la conservación del medio ambiente.


11

4. Impacto de la Psicología Ambiental en la Calidad de Vida

La psicología ambiental ha demostrado ser fundamental para comprender cómo los

entornos influyen en la calidad de vida de las personas. Este campo de estudio proporciona

valiosas perspectivas sobre cómo el entorno físico, social y cultural puede afectar el bienestar

psicológico, la salud física y la interacción social. A continuación, se analizan en profundidad

algunas de las formas en que la psicología ambiental ha impactado la calidad de vida:

4.1.Efectos del Diseño Residencial

El diseño residencial tiene un impacto significativo en la calidad de vida de los

habitantes. La disposición de espacios, la iluminación, la ventilación y la accesibilidad son

factores que influyen en cómo las personas experimentan su hogar. La investigación ha

demostrado que un diseño residencial bien pensado puede mejorar la satisfacción de vida y el

bienestar psicológico.

Por ejemplo, estudios han mostrado que viviendas con características de diseño que

fomentan la luz natural y la conexión con la naturaleza, como vistas a jardines o ventanas

amplias, están asociadas con un mejor estado de ánimo y menos síntomas de depresión

(Browning et al., 2014). En contraste, las viviendas en entornos ruidosos o con diseño deficiente

pueden contribuir a niveles más altos de estrés y ansiedad.

4.2.Propiedades Restaurativas de los Ambientes Naturales

La relación entre la exposición a entornos naturales y el bienestar psicológico ha sido un

área de investigación activa en la psicología ambiental. La teoría de la restauración ambiental

sugiere que los entornos naturales tienen propiedades que ayudan a restaurar la atención y
12

reducir el estrés (Kaplan & Kaplan, 1989). Esto se debe a que los espacios naturales ofrecen una

oportunidad para escapar de las demandas del entorno urbano y de la vida cotidiana.

Investigaciones han evidenciado que pasar tiempo en la naturaleza puede mejorar la salud

mental, reducir la fatiga mental y aumentar la satisfacción con la vida. Por ejemplo, un estudio

realizado por Ulrich (1991) demostró que los pacientes que tenían vistas a un paisaje natural

durante su recuperación hospitalaria mostraron tiempos de recuperación más rápidos y menos

complicaciones que aquellos que solo tenían vistas a un muro de ladrillo.

4.3.Diversidad Física y Social

La diversidad en el entorno físico y social también juega un papel importante en el

bienestar de los individuos. La exposición a una variedad de espacios, como parques, calles

comerciales y áreas recreativas, puede mejorar la calidad de vida al fomentar la interacción

social y la actividad física.

Un entorno diverso no solo ofrece oportunidades para la recreación, sino que también

promueve la cohesión social. Los estudios han encontrado que las comunidades con una mezcla

de tipos de vivienda y espacios públicos accesibles tienden a tener mayores niveles de

participación comunitaria y satisfacción con la vida (Kearney, 2006). La interacción con diversas

culturas y grupos sociales en estos espacios también enriquece la experiencia individual,

promoviendo la empatía y el entendimiento intercultural.

4.4.Terapias Ambientales

Las terapias ambientales, como las vistas a la naturaleza y la luminoterapia, han

demostrado ser efectivas en la mejora de la salud mental. La luminoterapia, por ejemplo, se

utiliza para tratar trastornos afectivos estacionales (TAE) y ha mostrado resultados positivos en la
13

reducción de síntomas de depresión (Rosenthal et al., 1984). La exposición a la luz natural,

especialmente en los meses oscuros del invierno, puede ayudar a regular el ritmo circadiano y

mejorar el estado de ánimo.

Por otro lado, las terapias que integran la naturaleza, como los jardines terapéuticos y las

intervenciones basadas en la naturaleza, han mostrado beneficios significativos para personas

con problemas de salud mental, ofreciendo un espacio seguro para la recuperación y el bienestar

(Kaplan, 1995). Estos enfoques resaltan la importancia de la naturaleza en el proceso de curación

y en el fomento del bienestar psicológico.

4.5.Escenarios Conductuales y Emociones Placenteras

El diseño de escenarios conductuales, que considera cómo las características físicas de un

entorno influyen en el comportamiento humano, ha demostrado tener un impacto notable en la

calidad de vida. Espacios bien diseñados que promueven la interacción social, la actividad física

y el acceso a recursos comunitarios pueden facilitar un estilo de vida saludable y mejorar la

calidad de vida general.

Investigaciones han indicado que entornos que fomentan la actividad física, como

senderos y parques bien mantenidos, pueden reducir los niveles de obesidad y mejorar la salud

cardiovascular (Giles-Corti et al., 2005). Asimismo, la creación de espacios que promuevan la

interacción social, como áreas de juego para niños o plazas comunitarias, puede fortalecer las

relaciones interpersonales y aumentar la satisfacción general con la vida.

4.6.Conducta Sustentable y Bienestar

La psicología ambiental también ha explorado las repercusiones positivas de la conducta

sustentable en el bienestar emocional de las personas. La adopción de prácticas sostenibles,


14

como el reciclaje, el uso de transporte público y el consumo responsable, no solo beneficia al

medio ambiente, sino que también puede mejorar la calidad de vida de las personas.

Estudios han encontrado que las personas que participan en actividades sostenibles suelen

experimentar un mayor sentido de propósito y conexión con su comunidad, lo que a su vez puede

contribuir a una mayor satisfacción con la vida (Schultz, 2011). Además, la participación en

actividades ambientales puede generar emociones positivas y un sentido de logro, fortaleciendo

el bienestar general.

4.7.Implicaciones para Políticas Públicas

Los hallazgos de la psicología ambiental tienen importantes implicaciones para las

políticas públicas. La integración de principios de psicología ambiental en la planificación

urbana y el diseño de espacios públicos puede contribuir a crear comunidades más saludables y

habitables.

Las políticas que fomentan el acceso a espacios verdes, la creación de entornos que

promuevan la actividad física y la inclusión social pueden mejorar la calidad de vida de los

ciudadanos. Por ejemplo, iniciativas que apoyen la creación de parques comunitarios y senderos

para bicicletas pueden aumentar la actividad física y la cohesión social, reduciendo así los

niveles de estrés y promoviendo la salud mental (Sallis et al., 2016).

5. Temas y Objetos de Estudio e Intervención en Psicología Ambiental

La psicología ambiental abarca una amplia gama de temas y objetos de estudio que son

fundamentales para comprender las complejas interacciones entre los individuos y su entorno.

Estos temas no solo ayudan a definir la disciplina, sino que también guían la investigación y las

intervenciones prácticas para mejorar la calidad de vida y el bienestar de las personas. A


15

continuación, se presentan varios de los temas y objetos de estudio más relevantes en la

psicología ambiental:

5.1.Relación entre Aspectos del Espacio Físico y la Conducta Espacial

Uno de los temas centrales en la psicología ambiental es cómo los aspectos físicos de un

entorno influyen en la conducta de las personas. Este estudio se centra en la forma en que el

diseño arquitectónico, la distribución del espacio y las características ambientales afectan las

interacciones sociales y el comportamiento humano.

Investigaciones han demostrado que la configuración de un espacio puede facilitar o

inhibir la comunicación y la interacción social. Por ejemplo, los espacios abiertos y accesibles

tienden a fomentar encuentros informales y la socialización, mientras que los espacios cerrados o

mal diseñados pueden generar aislamiento (Gehl, 2011). Además, la forma en que las personas

utilizan el espacio puede reflejar su estado emocional y bienestar, haciendo evidente la necesidad

de un diseño ambiental que priorice la salud mental.

5.2.Adaptación de las Personas a las Variables Ambientales

La adaptación de las personas a las variables ambientales es otro tema esencial en la

psicología ambiental. Esta área de estudio se ocupa de cómo los individuos ajustan su

comportamiento y actitudes en respuesta a cambios en su entorno, ya sean físicos, sociales o

culturales.

La investigación ha mostrado que la adaptación al entorno puede influir en el bienestar

psicológico. Por ejemplo, el fenómeno del "estrés ambiental" puede surgir cuando las personas se

sienten abrumadas por las demandas de su entorno, como el ruido, la contaminación o la falta de

acceso a espacios verdes. Las intervenciones que fomentan la adaptación, como la educación
16

ambiental y la promoción de la resiliencia, son fundamentales para ayudar a las personas a

manejar estos desafíos (Stokols, 1992).

5.3.Acceso al Conocimiento Ambiental

El acceso al conocimiento ambiental y la forma en que las personas adquieren este

conocimiento son también temas importantes en la psicología ambiental. La educación ambiental

juega un papel crucial en la sensibilización sobre los problemas ambientales y en la promoción

de comportamientos sostenibles.

Estudios han indicado que el conocimiento ambiental puede influir en la conducta

proambiental. Las personas que están informadas sobre los problemas ambientales y las

soluciones sostenibles son más propensas a participar en acciones que beneficien al medio

ambiente (Kollmuss & Agyeman, 2002). Por ello, se considera esencial desarrollar programas

educativos que no solo informen a las personas sobre cuestiones ambientales, sino que también

les proporcionen las habilidades necesarias para actuar en consecuencia.

5.4.Evaluación del Ambiente

La evaluación del ambiente es un componente clave en la psicología ambiental, ya que

permite identificar cómo diferentes aspectos del entorno afectan el comportamiento humano.

Este proceso puede involucrar la medición de variables ambientales, como la calidad del aire, el

ruido, la disponibilidad de espacios verdes y las características sociales del vecindario.

Herramientas de evaluación, como cuestionarios, entrevistas y observaciones, son

utilizadas para recopilar datos sobre cómo las personas perciben su entorno y cómo este impacta

su calidad de vida. Esta información es crucial para diseñar intervenciones efectivas que mejoren

la calidad ambiental y el bienestar de los individuos (Gifford, 2014). Además, la evaluación


17

continua de los entornos permite realizar ajustes necesarios para asegurar que las intervenciones

sean efectivas y pertinentes.

5.5.Estudio de Entornos Específicos

La psicología ambiental también se centra en el estudio de entornos específicos, como

espacios urbanos, rurales, naturales y construidos. Cada uno de estos entornos presenta

características únicas que pueden influir en la conducta y el bienestar humano.

Por ejemplo, los entornos urbanos pueden presentar desafíos como el ruido y la

congestión, pero también pueden ofrecer oportunidades para la interacción social y el acceso a

recursos. Por otro lado, los entornos naturales son valorados por sus propiedades restaurativas, lo

que los convierte en espacios ideales para la salud mental y el bienestar. Al comprender las

características de cada entorno, los psicólogos ambientales pueden desarrollar estrategias

específicas para mejorar la calidad de vida en esos contextos (Sullivan et al., 2014).

5.6.Psicología de la Sustentabilidad

La psicología de la sustentabilidad se ha convertido en un tema central en la psicología

ambiental, enfocándose en cómo fomentar comportamientos proambientales y la conciencia

sobre la sostenibilidad. Este campo de estudio explora los factores que motivan a las personas a

adoptar estilos de vida más sostenibles y cómo estas elecciones afectan su bienestar.

Investigaciones han mostrado que el sentido de comunidad y la identidad social pueden

influir en la adopción de comportamientos sostenibles. Las personas que se sienten conectadas

con su comunidad y que identifican su bienestar con el bienestar ambiental son más propensas a

participar en acciones proambientales (Blake, 1999). Por lo tanto, la psicología de la


18

sustentabilidad busca no solo entender estos procesos, sino también diseñar intervenciones que

fomenten una conexión más fuerte entre las personas y su entorno.

5.7.Enfoque Interdisciplinario

La psicología ambiental se caracteriza por su enfoque interdisciplinario, integrando

conceptos y metodologías de diversas disciplinas, como la ecología, la sociología, la arquitectura

y la urbanismo. Esta diversidad permite una comprensión más rica y completa de las

interacciones entre las personas y su entorno.

Los proyectos de investigación en psicología ambiental a menudo requieren la

colaboración de expertos de diferentes campos para abordar problemas complejos, como el

cambio climático, la planificación urbana sostenible y la salud pública. Esta integración de

conocimientos y enfoques es fundamental para desarrollar soluciones efectivas y sostenibles que

mejoren la calidad de vida y el bienestar de las comunidades (Hartig et al., 2014).

6. Prospectiva en Psicología Ambiental

La psicología ambiental se encuentra en un período de crecimiento y evolución,

impulsada por la creciente conciencia de la interconexión entre el bienestar humano y el entorno.

A medida que la disciplina avanza, se presentan oportunidades y desafíos que moldearán su

futuro. Esta sección explora las tendencias emergentes y las perspectivas de desarrollo en la

psicología ambiental, destacando aspectos clave que influirán en su trayectoria.

6.1.Relaciones Recíprocas Conducta-Entorno

La comprensión de las relaciones recíprocas entre la conducta humana y el entorno es

fundamental para el avance de la psicología ambiental. Este enfoque enfatiza que no solo el
19

entorno afecta el comportamiento, sino que también las acciones y actitudes de las personas

pueden influir en su entorno. En este sentido, se promueve un modelo dinámico en el que la

interacción entre los individuos y su entorno es continua y bidireccional.

Futuros estudios podrían centrarse en cómo las intervenciones en el entorno pueden ser

diseñadas para facilitar cambios conductuales positivos. Por ejemplo, se pueden desarrollar

espacios urbanos que fomenten estilos de vida activos y sostenibles, impulsando

comportamientos que beneficien tanto a las personas como al medio ambiente (Maller et al.,

2006).

6.2.Enfoque Holístico en el Estudio del Entorno

La psicología ambiental está adoptando cada vez más un enfoque holístico en el estudio

del entorno, considerando no solo los aspectos físicos, sino también los factores psicológicos,

sociales y culturales que influyen en la experiencia humana. Este enfoque reconoce que la

calidad de vida de las personas está entrelazada con sus entornos, tanto naturales como

construidos.

La integración de diversas perspectivas permitirá una comprensión más profunda de

cómo las experiencias ambientales afectan la salud mental y el bienestar. La investigación futura

podría explorar las interacciones complejas entre los diferentes componentes del entorno y su

impacto en la calidad de vida (Ulrich, 1999).

6.3.Orientación Aplicada y Desarrollo de Intervenciones

La orientación aplicada es un aspecto crucial para la futura evolución de la psicología

ambiental. A medida que la disciplina se desarrolla, se espera que haya un mayor énfasis en el
20

diseño de intervenciones prácticas que puedan ser implementadas en contextos reales, como

comunidades, escuelas y espacios urbanos.

Desarrollar programas de intervención que utilicen principios de la psicología ambiental

para promover el bienestar y la sostenibilidad será esencial. Esto podría incluir iniciativas de

diseño ambiental que consideren la salud mental, el acceso a espacios verdes y la promoción de

comportamientos sostenibles. A medida que las comunidades enfrentan desafíos ambientales, las

intervenciones basadas en la psicología ambiental pueden ser una herramienta clave para abordar

estos problemas de manera efectiva (Kaplan & Kaplan, 1989).

6.4.Interdisciplinariedad como Estrategia de Desarrollo

La interdisciplinariedad seguirá siendo un pilar fundamental en la psicología ambiental,

permitiendo la colaboración entre diversas disciplinas para abordar problemas complejos. La

integración de conocimientos de la ecología, la sociología, la salud pública y la planificación

urbana enriquecerá la comprensión de las interacciones entre las personas y su entorno.

Futuras investigaciones podrían beneficiarse de enfoques colaborativos que involucren a

académicos, profesionales y comunidades. Esto permitirá el desarrollo de soluciones más

completas y sostenibles que aborden los problemas ambientales desde múltiples ángulos,

promoviendo el bienestar humano y la sostenibilidad (Sallis et al., 2006).

6.5.Metodología Ecléctica y Uso de Nuevas Tecnologías

La psicología ambiental está adoptando una metodología ecléctica que combina diversas

técnicas y enfoques para estudiar las interacciones entre las personas y su entorno. Este enfoque

permite una mayor flexibilidad en la investigación y en la implementación de intervenciones,

adaptándose a diferentes contextos y poblaciones.


21

Además, el uso de nuevas tecnologías, como herramientas de modelado ambiental,

análisis de datos y plataformas digitales, está transformando la forma en que se recopila y se

analiza la información en psicología ambiental. Las tecnologías emergentes, como la realidad

aumentada y la inteligencia artificial, pueden facilitar la creación de entornos más inclusivos y

sostenibles, proporcionando a las personas experiencias interactivas que fomenten una conexión

más profunda con su entorno (Gifford, 2014).

6.6.Enfoque en la Psicología de la Sustentabilidad

La psicología de la sustentabilidad se presenta como un área clave en la prospectiva de la

psicología ambiental. A medida que los desafíos ambientales, como el cambio climático y la

pérdida de biodiversidad, se vuelven más urgentes, la necesidad de comprender cómo fomentar

comportamientos proambientales se vuelve crítica.

Las investigaciones futuras deben centrarse en identificar los factores que motivan a las

personas a adoptar estilos de vida más sostenibles. Esto podría incluir el análisis de las

percepciones culturales, las influencias sociales y el impacto de las políticas públicas en el

comportamiento ambiental. La psicología ambiental puede desempeñar un papel fundamental en

la promoción de la sustentabilidad al ayudar a las personas a desarrollar una conexión más

profunda con el medio ambiente y fomentar un sentido de responsabilidad hacia el futuro del

planeta (Hale et al., 2013).

7. Temas y Objetos de Estudio e Intervención en Psicología Ambiental

La psicología ambiental abarca una amplia gama de temas y objetos de estudio, todos

ellos centrados en la comprensión de la relación entre los seres humanos y su entorno. Estos

temas no solo ayudan a desarrollar teorías que explican estas interacciones, sino que también
22

ofrecen un marco para diseñar intervenciones efectivas que mejoren la calidad de vida y

promuevan la sostenibilidad. En esta sección, se explorarán algunos de los temas más relevantes

dentro de la psicología ambiental, sus implicaciones prácticas y las direcciones futuras para la

investigación y la intervención.

7.1.Relación entre los Aspectos del Espacio Físico y la Conducta Espacial

Una de las áreas fundamentales de estudio en la psicología ambiental es la relación entre

los aspectos físicos del entorno y el comportamiento humano. Este enfoque considera cómo las

características del espacio construido, como la disposición de los edificios, la accesibilidad de los

espacios verdes y la planificación urbana, influyen en las interacciones sociales y en el

comportamiento individual.

Investigaciones han demostrado que la planificación del entorno urbano puede afectar la

calidad de vida, la salud mental y el bienestar general. Por ejemplo, el diseño de espacios

públicos accesibles y atractivos puede fomentar la actividad física y la interacción social, lo que

a su vez puede reducir los niveles de estrés y mejorar el bienestar emocional (Kuo, 2003). Las

futuras investigaciones podrían centrarse en el análisis de cómo diferentes configuraciones del

espacio físico pueden ser utilizadas para promover conductas específicas, como la actividad

física, el descanso o la socialización.

7.2.Adaptación de las Personas a las Variables Ambientales

La adaptación de las personas a las variables ambientales es otro tema central en la

psicología ambiental. Esto incluye cómo los individuos y las comunidades responden y se

adaptan a las condiciones ambientales cambiantes, como el clima, el ruido y la calidad del aire.
23

La resiliencia ambiental es un concepto clave en este contexto, ya que se refiere a la capacidad

de las personas para recuperarse y adaptarse a situaciones adversas en su entorno.

La investigación en esta área puede explorar cómo factores como la cultura, la economía

y la política influyen en la adaptación a las variaciones ambientales. Además, se pueden

desarrollar intervenciones que ayuden a las comunidades a adaptarse a los cambios climáticos o a

desastres naturales, proporcionando apoyo emocional y recursos prácticos (Berkes & Folke,

2002).

7.3.Formas en que las Personas Accedemos al Conocimiento Ambiental

El acceso al conocimiento ambiental es esencial para fomentar una mayor conciencia y

comprensión sobre los problemas ambientales y su impacto en la vida cotidiana. La psicología

ambiental investiga cómo las personas obtienen información sobre su entorno y cómo esta

información influye en sus actitudes y comportamientos hacia la sostenibilidad.

El uso de tecnologías de la información y la educación ambiental son dos enfoques clave

en esta área. Se ha demostrado que la educación sobre el medio ambiente, a través de programas

escolares y comunitarios, puede cambiar actitudes y comportamientos hacia la conservación y el

uso responsable de los recursos (Gifford, 2014). Futuros estudios pueden explorar cómo las redes

sociales y los medios digitales pueden utilizarse para difundir información sobre el medio

ambiente y fomentar una mayor participación en iniciativas sostenibles.

7.4.Evaluación del Ambiente

La evaluación del ambiente es un componente crítico en la psicología ambiental, ya que

permite medir la calidad de los espacios físicos y su impacto en el bienestar humano. Esta
24

evaluación puede incluir la realización de estudios sobre la calidad del aire, el ruido, la

accesibilidad y la seguridad, así como la percepción subjetiva de los individuos sobre su entorno.

Las herramientas y métodos de evaluación pueden variar desde encuestas y entrevistas

hasta técnicas de observación directa y análisis espacial mediante sistemas de información

geográfica (SIG). Estas evaluaciones no solo ayudan a identificar problemas en el entorno, sino

que también pueden informar el diseño de intervenciones para mejorar la calidad de vida de las

personas (Zhang et al., 2018).

7.5.Estudio de Entornos Específicos

El estudio de entornos específicos, como escuelas, lugares de trabajo y comunidades

residenciales, es esencial para comprender cómo estos espacios influyen en la conducta y el

bienestar de las personas. Cada entorno presenta características únicas que afectan a sus

ocupantes de diferentes maneras.

Por ejemplo, en el contexto escolar, la disposición física del aula, la iluminación y el

acceso a la naturaleza pueden influir en el rendimiento académico y la salud mental de los

estudiantes (Baker et al., 2008). En el ámbito laboral, las características del entorno de trabajo,

como el diseño de oficinas y la calidad del aire, pueden afectar la productividad y la satisfacción

laboral. La investigación en estos contextos puede llevar al desarrollo de estrategias específicas

para optimizar el diseño y la funcionalidad de los entornos, promoviendo así el bienestar de sus

ocupantes.

7.6.Psicología de la Sostenibilidad

La psicología de la sostenibilidad es un campo emergente que se centra en comprender

los factores que influyen en los comportamientos proambientales y en la promoción de un estilo


25

de vida sostenible. Este tema es cada vez más relevante en un mundo que enfrenta desafíos

ambientales críticos, como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la escasez de

recursos.

Investigar las motivaciones y barreras que enfrentan las personas al adoptar

comportamientos sostenibles puede ayudar a diseñar intervenciones más efectivas. Por ejemplo,

estudios sobre el efecto de las normas sociales, la identidad y las creencias pueden proporcionar

información valiosa sobre cómo promover la sostenibilidad a nivel individual y comunitario

(Steg & Vlek, 2009). La creación de campañas de concienciación que resalten los beneficios de

comportamientos sostenibles puede aumentar la participación en iniciativas ambientales.

8. Intervenciones y Aplicaciones Prácticas en Psicología Ambiental

La psicología ambiental no solo se dedica al estudio de las interacciones entre los

individuos y su entorno, sino que también busca desarrollar intervenciones prácticas que mejoren

la calidad de vida y fomenten un comportamiento sostenible. Esta parte se enfoca en diversas

intervenciones y aplicaciones prácticas que se han implementado en diferentes contextos, así

como en los métodos utilizados para evaluar su efectividad.

8.1.Diseño de Espacios Saludables

Una de las aplicaciones más importantes de la psicología ambiental es el diseño de

espacios saludables que promuevan el bienestar de las personas. Esto incluye la planificación de

entornos urbanos, espacios de trabajo y escuelas que tengan en cuenta factores como la luz

natural, la calidad del aire, el acceso a la naturaleza y la acústica. Investigaciones han mostrado

que espacios bien diseñados no solo mejoran la salud física, sino que también influyen

positivamente en la salud mental.


26

Por ejemplo, se ha demostrado que la integración de áreas verdes en los entornos urbanos

puede reducir el estrés, mejorar la concentración y fomentar la actividad física (Kaplan &

Kaplan, 1989). Además, en el contexto escolar, la incorporación de aulas luminosas y espacios

de recreo bien diseñados puede contribuir a un mejor rendimiento académico y bienestar

emocional de los estudiantes (Barrett et al., 2015).

8.2.Programas de Educación Ambiental

La educación ambiental es fundamental para fomentar la conciencia y el conocimiento

sobre temas ecológicos y de sostenibilidad. Los programas de educación ambiental pueden variar

desde actividades en escuelas hasta talleres comunitarios y campañas de sensibilización. Estos

programas buscan informar a las personas sobre la importancia de proteger el medio ambiente y

proporcionarles herramientas para actuar de manera sostenible en su vida diaria.

Por ejemplo, estudios han demostrado que los programas de educación ambiental en las

escuelas pueden llevar a un aumento en los comportamientos proambientales entre los

estudiantes y sus familias (Chawla, 1999). Además, la educación ambiental puede ayudar a

cultivar un sentido de conexión con la naturaleza, lo que, a su vez, puede motivar a las personas

a participar en acciones de conservación y sostenibilidad (Kellert, 2002).

8.3.Terapias Ambientales

Las terapias ambientales, que utilizan la naturaleza como un medio para mejorar la salud

mental y el bienestar, han ganado popularidad en las últimas décadas. Estas intervenciones

incluyen enfoques como la terapia de naturaleza, la horticultura terapéutica y la luminoterapia.

Se ha encontrado que pasar tiempo en la naturaleza tiene efectos restaurativos significativos,

como la reducción del estrés y la mejora del estado de ánimo (Ulrich, 1984).
27

Por ejemplo, la terapia de naturaleza ha sido utilizada con éxito en el tratamiento de

trastornos de ansiedad y depresión, mostrando que la exposición a entornos naturales puede

reducir la rumia y promover la relajación (Bratman et al., 2015). Además, la horticultura

terapéutica no solo proporciona beneficios psicológicos, sino que también promueve la actividad

física y la conexión social, lo que contribuye al bienestar general.

8.4.Promoción de Comportamientos Sostenibles

La promoción de comportamientos sostenibles es un objetivo clave de la psicología

ambiental. Esto implica diseñar intervenciones que motiven a las personas a adoptar prácticas

que reduzcan su impacto ambiental, como el reciclaje, el uso eficiente de recursos y la

conservación de energía.

Diversas estrategias se han utilizado para fomentar estos comportamientos, incluyendo la

educación, la creación de incentivos económicos y el establecimiento de normas sociales.

Investigaciones han mostrado que la combinación de información sobre los beneficios de

comportamientos sostenibles junto con incentivos tangibles puede resultar en un cambio de

comportamiento más efectivo (Geller et al., 2002).

8.5.Intervenciones en Salud Pública

La psicología ambiental también se aplica en el campo de la salud pública, donde las

intervenciones se centran en mejorar el entorno físico y social para fomentar hábitos saludables.

Esto incluye la creación de entornos que faciliten la actividad física, como la construcción de

senderos y espacios públicos seguros, así como la mejora de la calidad del aire y el acceso a

alimentos saludables.
28

Investigaciones han demostrado que los entornos que promueven la actividad física

pueden reducir las tasas de obesidad y mejorar la salud cardiovascular (Frank et al., 2006).

Además, la promoción de comunidades saludables a través de la participación ciudadana en la

planificación urbana puede aumentar la percepción de seguridad y mejorar la cohesión social

(Morgan et al., 2014).

8.6.Evaluación de Intervenciones

Para asegurar la efectividad de las intervenciones en psicología ambiental, es

fundamental implementar métodos de evaluación rigurosos. La evaluación puede incluir

enfoques cuantitativos, como encuestas y análisis estadísticos, así como métodos cualitativos,

como entrevistas y grupos focales. Esta evaluación permite medir el impacto de las

intervenciones sobre el comportamiento y el bienestar de las personas.

La retroalimentación obtenida a través de la evaluación también puede ser utilizada para

ajustar y mejorar las intervenciones existentes, asegurando que respondan a las necesidades y

preferencias de la comunidad. De esta manera, la psicología ambiental puede seguir

evolucionando y adaptándose a los cambios en el entorno social y físico.

9. Conclusión

La psicología ambiental ha recorrido un largo camino desde su consolidación como

disciplina en la década de 1970, evolucionando a partir de las preocupaciones sobre la relación

entre el ser humano y su entorno. En un mundo marcado por la urbanización acelerada, el

cambio climático y la creciente preocupación por la calidad de vida, la psicología ambiental se

presenta no solo como una área de estudio, sino como una herramienta crucial para abordar los

retos contemporáneos que enfrentamos. La disciplina se centra en las interacciones entre las
29

personas y su entorno socio-físico, reconociendo que estas relaciones son recíprocas y complejas.

En este contexto, se ha convertido en un medio esencial para lograr una calidad ambiental que

esté intrínsecamente vinculada al bienestar humano.

A través de sus diversas manifestaciones y enfoques, la psicología ambiental ha

demostrado su capacidad para influir en el diseño de espacios habitables, mejorar la salud mental

y fomentar conductas sostenibles. Desde la identificación de propiedades restaurativas en

entornos naturales hasta el diseño de intervenciones que promuevan la conducta proambiental, la

disciplina ha contribuido significativamente a la comprensión de cómo el entorno impacta en el

comportamiento humano. Sin embargo, a pesar de estos avances, existen varios desafíos que

limitan su efectividad y su capacidad para realizar un impacto duradero.

Uno de los principales retos que enfrenta la psicología ambiental es la escasez de

investigaciones aplicadas. Aunque se han realizado estudios significativos en el ámbito teórico,

la falta de implementación práctica de estos hallazgos ha llevado a una desconexión entre la

investigación y la realidad. Esta brecha impide que los psicólogos ambientales aprovechen sus

conocimientos para influir de manera directa en la planificación urbana y en la creación de

políticas que beneficien a las comunidades. Para superar este obstáculo, es esencial fomentar la

colaboración entre académicos, diseñadores y responsables de políticas, garantizando que los

hallazgos de la psicología ambiental se traduzcan en prácticas efectivas y sostenibles.

Además, la falta de reconocimiento profesional y recursos adecuados representa otro

desafío crítico. La naturaleza interdisciplinaria de la psicología ambiental a menudo dificulta su

legitimación como una disciplina independiente, lo que resulta en una menor disponibilidad de

fondos y oportunidades para los profesionales del área. Esta situación exige un esfuerzo conjunto

para promover la psicología ambiental como un campo esencial, capaz de ofrecer soluciones
30

viables a problemas globales. La creación de programas educativos que integren enfoques de

distintas disciplinas puede ser un paso crucial para preparar a futuros profesionales que puedan

abordar problemas complejos de manera integral.

La fragmentación disciplinaria también presenta un desafío significativo para el avance

de la psicología ambiental. Dado que la disciplina se nutre de múltiples campos del

conocimiento, es fundamental fomentar la colaboración entre expertos de diversas áreas. La

integración de enfoques y metodologías puede enriquecer la investigación y permitir la creación

de soluciones innovadoras a problemas ambientales complejos. Este enfoque interdisciplinario

no solo es deseable, sino necesario en un mundo donde los problemas ambientales y sociales

están intrínsecamente interrelacionados.

Por otro lado, el cambio climático y los problemas ambientales globales exigen

respuestas urgentes y efectivas. La psicología ambiental debe adaptarse a estos cambios y

desarrollar enfoques que aborden tanto las causas como los efectos de los problemas

ambientales. Esto implica investigar cómo los comportamientos individuales se relacionan con

problemas globales, promoviendo una comprensión más profunda de cómo la psicología puede

contribuir a la sostenibilidad y al bienestar humano.

A medida que miramos hacia el futuro, es evidente que la psicología ambiental tiene el

potencial de convertirse en un agente de cambio crucial en la búsqueda de un equilibrio

sostenible entre las necesidades humanas y la salud del planeta. A medida que la conciencia

social y política sobre la sostenibilidad crece, la psicología ambiental puede desempeñar un papel

central en la creación de políticas basadas en la evidencia que fomenten el bienestar humano y la

conservación del medio ambiente. La necesidad de promover un comportamiento proambiental y


31

desarrollar entornos que favorezcan la salud y la felicidad de las personas se vuelve cada vez más

urgente.

El uso de tecnologías emergentes ofrece nuevas oportunidades para la investigación y la

práctica en psicología ambiental. Aplicaciones móviles, plataformas de redes sociales y entornos

virtuales pueden facilitar la recopilación de datos y el seguimiento de comportamientos,

permitiendo a los psicólogos ambientales medir el impacto de sus intervenciones de manera más

rigurosa. Al integrar tecnología en sus prácticas, la psicología ambiental puede adaptarse a las

realidades contemporáneas y ofrecer soluciones más efectivas a los desafíos que enfrentamos.

La formación interdisciplinaria será fundamental para el futuro de la psicología

ambiental. La colaboración entre psicólogos, arquitectos, urbanistas y otros profesionales puede

generar un enfoque más holístico para abordar problemas complejos. A medida que los

psicólogos ambientales se conviertan en parte integral de los equipos de diseño y planificación,

su perspectiva única puede influir en la creación de entornos que promuevan el bienestar y la

sostenibilidad.

Para concluir, la psicología ambiental se encuentra en un punto de inflexión, donde la

comprensión de las interacciones entre el ser humano y su entorno se vuelve cada vez más

relevante. La disciplina tiene el potencial de impactar significativamente la calidad de vida de las

personas y el bienestar del planeta, pero requiere un compromiso continuo con la investigación

aplicada, el reconocimiento profesional y la colaboración interdisciplinaria. A medida que

enfrentamos desafíos ambientales sin precedentes, la psicología ambiental debe posicionarse

como una voz fundamental en la búsqueda de un futuro sostenible y saludable. Solo a través de

un enfoque integrado y colaborativo podremos construir entornos que no solo satisfagan las
32

necesidades humanas, sino que también preserven la salud del planeta para las generaciones

venideras.

En este sentido, el futuro de la psicología ambiental no solo radica en su capacidad para

adaptar sus teorías y prácticas a las nuevas realidades, sino también en su compromiso para

influir positivamente en la vida de las personas. Este compromiso debe ir acompañado de una

ética profesional que priorice el bienestar humano y ambiental por encima de intereses

económicos o políticos. La psicología ambiental tiene el deber de ser un catalizador de cambio,

fomentando no solo la investigación y el conocimiento, sino también la acción y la conciencia

social. En un mundo que enfrenta desafíos globales interconectados, la psicología ambiental debe

ser un faro de esperanza y una guía para la acción responsable, sostenible y ética, asegurando un

futuro en el que todos los seres humanos puedan prosperar en un entorno que respete y valore su

bienestar y el de nuestro planeta.


33

10. Referencias

Craik, K. H. (1973). Environmental psychology: A review of the literature. Annual

Review of Psychology, 24(1), 291-318. https://psycnet.apa.org/record/2012-

19546-000

Tapia Fonllem, C. O. (2016). Psicología Ambiental: Antecedentes, desarrollo y

prospectiva. Revista Mexicana de Psicología, 33(1), 15-25.

Gifford, R. (2007). Environmental psychology: Principles and practice. Journal of

Environmental Psychology, 27(1), 1-12.

https://doi.org/10.1016/j.jenvp.2006.12.001

Bechtel, R. B., & Churchman, A. (2002). Handbook of environmental psychology. Wiley.

https://www.wiley.com/en-us/Handbook+of+Environmental+Psychology-p-

9780471372172

Korpela, K. M., & Hartig, T. (1996). Restorative qualities of favorite places. Journal of

Environmental Psychology, 16(3), 221-233.

https://doi.org/10.1006/jevp.1996.0010

Kaplan, R., & Kaplan, S. (1989). The experience of nature: A psychological perspective.

Cambridge University Press. https://doi.org/10.1017/CBO9780511626956

Ulrich, R. S. (1984). View through a window may influence recovery from surgery.

Science, 224(4647), 420-421. https://doi.org/10.1126/science.6143402

American Psychological Association (APA). (2017). Population and Environmental

Psychology. Retrieved from https://www.apa.org/about/division/div34


34

Moore, R. L., & Graefe, A. R. (1994). Attachments to recreation settings: The importance

of place. Leisure Sciences, 16(1), 17-31.

https://doi.org/10.1080/01490409409513156

Gifford, R., & Nilsson, A. (2014). Personal and social factors that influence pro-

environmental concern and behavior: A review. International Journal of

Psychology, 49(3), 141-157. https://doi.org/10.1002/ijop.12038

También podría gustarte