Conoce la contradanza, el baile típico de
Huamachuco, cuna del mundialista Christian
Cueva
La norma destaca que la Contradanza mantiene rasgos de originalidad
que la hacen muy distinta de otras del mismo origen, incluyendo las del
mismo nombre que se dan en otras regiones del Perú, y que ha conocido
un importante reconocimiento como rasgo determinante de la identidad
provincial. Las versiones más antiguas que existen en otros caseríos y
distritos de Sánchez Carrión corren peligro de extinguirse o de ser
sustituidas por otras versiones más populares, indica la norma.
En la Contradanza se expresa parte de la historia
de Huamachuco, uno de los lugares más importantes de los andes
norteños, punto de confluencia de diversos grupos humanos y que le
valió ser un centro administrativo de importancia regional, tanto en
el Tahuantinsuyo como durante la época colonial.
Orígenes de la Contradanza
La mencionada Resolución Viceministerial refiere en sus considerandos
que la Contradanza es originalmente un baile europeo que llegó con los
españoles durante la conquista del Perú y continuó durante el virreinato.
Sobre un compás binario, esta danza tiene una coreografía consistente
en un número variable de figuras ejecutadas por un grupo de bailarines
organizados en dos o cuatro hileras. Este baile cobró popularidad entre
los diversos estratos sociales, incluyendo los indígenas y afroperuanos, y
fue la base de diversas danzas.
En 1551 llegó a Huamachuco un grupo de sacerdotes de la orden
agustina quienes trazan el diseño de la ciudad y establecen los sitios
para la construcción de la iglesia y el convento, fundando de esta
manera la ciudad de Huamachuco. Dos años después, esta orden
religiosa católica instituye como patrona local a la Virgen de la Alta
Gracia, cuya imagen habían traído a esta región. Con el nuevo culto vino
la obligatoriedad de impuesta a la población local de ofrecer su devoción
a la nueva patrona, incluyendo la representación de danzas en honor de
la imagen por parte de comparsas procedentes de diversas localidades.
Otras festividades donde se ejecuta la Contradanza, protagonizada
exclusivamente por varones, son la Fiesta de Santiago El Mayor,
celebrada en el distrito de Sanagorán, ubicado a 15 kilómetros de
Huamachuco; y en la Fiesta en honor de la Virgen de las Mercedes,
celebrada en el caserío de Shiracmaca, donde a diferencia de las otras
dos celebraciones se incluye una comparsa femenina.
Ejecución de la Contradanza
Este baile conserva el diseño original de dos filas paralelas que avanzan
encabezadas por el “delantero”, bailarín más experimentado que guía
a la comparsa. Cuando las hileras son mixtas (hombres y mujeres), los
guías de ambos sexos forman la pareja de el capitán y la capitana.
Bailando alrededor del grupo está el caporal, interpretado
tradicionalmente por un agente municipal. Delante del grupo está el
guardia, llamado tradicionalmente como "cachito", por llevar una
máscara de tela de color rojo que remata en un cuerno coronado por una
borla, cuya función es despejar el paso de los bailarines con ayuda de un
látigo. Al final del grupo va el músico que toca la flauta y que va
acompañado por otro ejecutante que toca una caja o tambor.
Vestimenta
La vestimenta de la Contradanza muestra su original colonial tardío en
el uso de las prendas derivadas de la moda del siglo XVIII, tal como se
presenta en una comparación con los dibujos del Tratado del cronista
español Baltazar Martínez de Compañón, que incluye a población de
Huamachuco. Esta adopción fue consecuencia de la imposición de la
vestimenta española debido a las rebeliones indígenas que culminaron
con la liderada por Túpac Amaru II (1777-1781), como un modo de
reprimir toda forma de resistencia cultural. Este argumento indicaría que
la Contradanza fue adoptada por la población de Huamachuco a partir
de ese periodo.
En términos generales, la vestimenta de la Contradanza presenta una
combinación de colores vivos y contrastantes, con dominancia de rojo y
verde, predominantes en la vestimenta tradicional de Huamachuco.
Consta en primer lugar de un saco o chamarra de manga larga, de un
color vivo de fondo que puede ser rojo, amarillo, verde claro o azul, con
blondas, cintas y encajes en el área del pecho, los hombros y las
bocamangas. Por encima van dos cintas que se cruzan en el torso y en
cuyo punto de cruce llevan un diminuto espejo redondo en un marco en
forma de sol radiado.
La parte inferior de la camisa, que va de la cintura hasta la altura del
muslo, es amplia y plisada a modo de falta. Debajo de esta se lleva un
faldín algo ajustado que asoma por debajo de la camisa. El pantalón
negro está remangado por debajo de las rodillas, siendo su doblez
decorada con “maichiles” secos usados como sonajas.
Por último, llevan medias largas de color café, tomadas de las antiguas
medias de seda, y calzado de color negro cerrado. El tocado consiste en
un sombrero de ala ancha hecho de paja de junco o palma, con el ala
delantera levantada.