FORMATO CLÍNICO
Nombres de los estudiantes: Daniella Duque, Gabriela De Haro, Juan David Marín.
Datos generales del consultante
Nombre: Elizabeth Von R - Ilona Weiss
Edad: 24 años
Estado civil: Soltera
Ocupación: No se habla de una ocupación en específico, pero pertenecía a una familia de
alto nivel adquisitivo, por lo que se presume que no trabajaba, además de que se
encargaba de cuidar a su mamá.
Motivo de Consulta
Fue un dolor crónico en las piernas, que le impedía caminar correctamente. Freud la
diagnosticó con un cuadro de histeria, atribuyendo los síntomas físicos a un conflicto
emocional inconsciente.
Antecedentes en salud mental
Más que antecedentes en salud mental, Freud identificó ciertos eventos clave en su vida,
como la muerte de su padre, el sufrimiento por la enfermedad de este y los sentimientos
reprimidos hacia sus cuñados, fueron los principales detonantes de su histeria, según
Freud. Esto ilustra la idea de que sus problemas de salud mental surgieron como respuesta
a conflictos emocionales no resueltos, más que de una predisposición previa o
antecedentes psiquiátricos formales.
Composición familiar y redes de apoyo
La composición familiar y red de apoyo de Elizabeth von R. estaban centradas
principalmente en su familia cercana:
Padre: Era una figura muy importante en su vida. Elizabeth cuidó de él durante su
enfermedad y sufrió mucho emocionalmente tras su fallecimiento, lo que fue un factor
clave en su cuadro de histeria.
Madre: Aunque no se menciona mucho, se asume que formaba parte de la vida familiar,
pero no parece haber jugado un papel tan central en los conflictos emocionales de
Elizabeth.
Hermanas: Elizabeth tenía una hermana mayor, casada con el cuñado por quien ella
desarrolló sentimientos románticos. Su vínculo con esta hermana y el cuñado fue crucial en
su conflicto interno, ya que se encontraba emocionalmente atrapada entre el duelo por su
padre y el amor reprimido hacia el esposo de su hermana.
Cuñado: El cuñado fue una figura significativa en su vida emocional. La represión de sus
sentimientos hacia él, debido a las normas sociales y familiares, contribuyó al desarrollo de
su histeria.
En cuanto a la red de apoyo, Elizabeth no parece haber tenido un círculo más amplio de
apoyo emocional, y su relación con la familia estaba cargada de tensiones y conflictos
internos no resueltos. La ausencia de un espacio para expresar abiertamente sus
emociones contribuyó al desarrollo de sus síntomas.
Historia de la enfermedad
(ubicar la coyuntura dramática que desencadena los síntomas actuales, y, a su vez, el
núcleo patógeno junto con las vivencias más relevantes)
Se caracteriza por la aparición de síntomas físicos (dolores crónicos en las piernas) que
Freud interpretó como una manifestación de un conflicto emocional profundo.
El desencadenante principal fue la muerte de su padre, a quien Elizabeth cuidó durante su
enfermedad terminal. La pérdida de su padre fue un golpe emocional muy fuerte, ya que
ella mantenía una relación de profunda devoción hacia él. Poco tiempo después de su
fallecimiento, Elizabeth comenzó a experimentar un dolor incapacitante en sus piernas que
le impedía caminar, lo que la llevó a consultar a Freud.
El núcleo patógeno que Freud identificó en su caso se centraba en los conflictos
emocionales reprimidos:
1. Muerte de su padre: Elizabeth estaba profundamente apegada a su padre y
asumió el rol de cuidadora durante su enfermedad. Su dolor físico se consideró una
conversión de su dolor emocional tras la pérdida.
2. Amor no correspondido hacia su cuñado: Elizabeth desarrolló sentimientos
románticos hacia el esposo de su hermana, pero reprimió estos sentimientos por
las convenciones sociales y familiares. Freud interpretó este conflicto emocional
como central en su padecimiento.
3. Falta de expresión emocional: Elizabeth no tenía un espacio para procesar o
expresar estos sentimientos de pérdida, amor prohibido y frustración. Su dolor
físico fue visto como una forma de expresión inconsciente de su sufrimiento
emocional.
La combinación de estos factores –la muerte de su padre, el amor no correspondido por su
cuñado y la represión de estas emociones– formaron el núcleo patógeno de su histeria, lo
que llevó a Freud a desarrollar sus ideas sobre la conversión somática en los trastornos
psicológicos.
Análisis del diagnóstico
Freud diagnosticó a Elizabeth con histeria, un trastorno comúnmente atribuido a mujeres
en la época, donde se creía que las emociones reprimidas se manifestaban en síntomas
físicos. En este caso, el dolor crónico en las piernas de Elizabeth fue interpretado como una
conversión somática de sus conflictos internos.
El diagnóstico de histeria refleja los supuestos teóricos de Freud sobre el inconsciente y la
represión. Freud creía que el dolor físico de Elizabeth estaba directamente relacionado con
sus experiencias emocionales traumáticas, y que la histeria era el resultado de la
incapacidad para procesar o expresar estos sentimientos. La intervención terapéutica, por
tanto, debía centrarse en traer estos conflictos reprimidos a la consciencia para que
pudieran ser trabajados y liberados
Método Terapéutico:
Fue el método catártico, desarrollandolo de la siguiente manera:
Catarsis a través de la rememoración: Elizabeth tomara conciencia de sus deseos
reprimidos y sus conflictos emocionales para que sus síntomas físicos pudieran
desaparecer.
Interpretación de los síntomas físicos: Elizabeth fue guiada a reconocer y expresar estos
sentimientos, lo que, según Freud, debería aliviar su dolor físico.
Asociación libre: La animaba a hablar de cualquier cosa que viniera a su mente, con el fin
de descubrir las conexiones inconscientes entre sus pensamientos y los eventos
traumáticos que había vivido.
Transferencia emocional: Freud también identificó la transferencia, un fenómeno donde el
paciente proyecta sus emociones hacia figuras importantes de su vida (como su padre o su
cuñado) en el terapeuta.
Abordar la represión: Una parte central del tratamiento consistía en ayudar a Elizabeth a
superar la represión. Freud trabajó con ella para que pudiera reconocer conscientemente
los deseos y emociones que habían sido reprimidos y que, según él, eran la causa de su
sufrimiento físico.