QUE CLASE ESCLAVOS ERES TU ?
15
Y te acordarás de que fuiste siervo en la tierra de Egipto, y que
Jehová tu Dios te rescató; por tanto yo te mando esto hoy. 16 Si él te
dijere: No te dejaré; porque te ama a ti y a tu casa, y porque le va
bien contigo; 17 entonces tomarás una lesna, y horadarás su oreja
contra la puerta, y será tu siervo para siempre; así también harás a tu
criada. Deuteronomio 15.14
DEFINICIÓN DE ESCLAVO O SIERVO:
Persona considerada propiedad de otra y completamente bajo
su control.
La practica de tener esclavos comenzó desde tiempos muy
antiguos eran comunes en Mesopotamia donde se les
compraba para hacer las tareas domesticas y agrícolas.
Los esclavos se podían adquirir:
– por la guerra (cautivos después de una guerra)
-por compra en mercaderes 30 siclos de plata = 19 dolares
-como pago por una deuda
-nacia ya esclavo en la casa de su amo
– se recibía como herencia
El Antiguo Testamento
En la Biblia, los esclavos eran la propiedad de alguna persona y cualquier
cosa que ellos querían hacer tenían que conseguir la aprobación por su dueño.
Ser un esclavo podría durar 6 o 7 años. Esto era la norma en el Antiguo
Testamento.
En el Antiguo Tesamento, el esclavo fue considerado parte de la familia. (Ex.
21; Lev. 25; Deut. 15). Él tenía los siguientes derechos en Israel:
(1) El derecho de practicar el día de sábado – Ex. 20:10; 23:12;
(2) El derecho de estar tratado con dignidad y no asesinado – Ex. 21:12;
(3) El derecho de casarse; Y
(4) El derecho de acumular propiedad incluso sus propios esclavos – 2 Sam.
9:10.
La manera para saber sí una persona era un esclavo o no se conocía por sus
marcas. Si él era una propiedad de alguien recibía marcas o quemaduras
especiales, el corte de su pelo o algún tatuaje.
PERO EL ADQUIRIDO POR LA GUERRA NO SIEMPRE ERA
TRATADO BIEN
LA ESCLAVA DE NAAMÁN
ISRAEL EN EGIPTO
También significa ser libre para obedecer y hacer lo que Dios quiere. Es vivir
no atado al pecado sino vivir para Cristo quién nos amó y nos dió a su vida
en rescate por nosotros. Él nos redimió del poder del pecado.
La REDENCION significa lo que Romanos 3:24 y 8:23 enseñan: Jesucristo
ha pagado el precio con el fin de que seamos libres del poder de la esclavitud
del pecado (Romanos 6:17).
En Gálatas 3:1-5:12 habla de las dos mujeres de Abraham. Dice que Agar era
una esclava y Sara era libre. El Apóstol Pablo concluye con 4:31-5:1, “De
manera, hermanos, que no somos hijos de la esclava sino de la libre. Estad,
pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no esteis otra vez
sujetos al yugo de esclavitud.”
mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor
nuestro.
JUAN 8:34
Jesús les respondió:
—De cierto, de cierto os digo que todo aquel que practica el
pecado, esclavo es del pecado. 35 Y el esclavo no queda en la
casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. 36 Así que, si
el Hijo os liberta, seréis verdaderamente libres.
HEMOS SIDO LIBERTADOS SI EL HIJO OS LIBERTARE
COMPRADOS POR PRECIO
18
sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir,
la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles,
como oro o plata, 19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un
cordero sin mancha y sin contaminación, 1 Pedro 1.18
DOS SEÑORES
MATEO 6:24
Ninguno puede servir a dos señores, porque odiará al uno y
amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No
podéis servir a Dios y a las riquezas.
PERO HASTA DONDE LA LIBERTAD ?
15
¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino
bajo la gracia? En ninguna manera. 16¿No sabéis que si os
sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos
de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de
la obediencia para justicia? 17 Pero gracias a Dios, que aunque
erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella
forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; 18 y libertados del
pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia. 19 Hablo como
humano, por vuestra humana debilidad; que así como para
iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la
inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación
presentad vuestros miembros para servir a la justicia.
20
Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca
de la justicia. 21¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las
cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte. 22
Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos
siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como
fin, la vida eterna. 23Porque la paga del pecado es muerte,
EL ENGAÑO DEL ENEMIGO
Satanás es un amo malvado que primero nos envuelve, nos
cautiva y nos va esclavizando y atando con cadenas
espirituales más y más hasta usarnos para después
desecharnos, dejarnos sin valor y vendernos como a esos
esclavos en la antigüedad por 13 siclos de plata o sea nada.
Pero gloria a Dios que hay unos ojos hermosos para los
cuales nosotros somos de gran estima y valor y son los ojos
de Jesucristo. Quiero que uses tu imaginación y pienses por
un momento en esto que voy a decirte pues así fue como me
lo imagine y dibuje mientras hacia este estudio:
Imagínate que tu estas en una venta de esclavos donde tu
amo es Satanás y después de haberte usado para su maldad,
explotado, y abusado de ti ahora no le sirves para mas nada y
te pone a vender como algo que no tiene valor. Pero de
repente aparece Cristo y cuando el te ve con sus ojos de
misericordia a pesar de tu condición tu te conviertes en lo mas
lindo y deseable para El a tal punto que con tal de comprarte
es capaz de pagar el mas alto precio. En realidad amado
amigo el precio que Jesús tuvo que pagar para poderte
comprar y liberar de la esclavitud no fueron unas monedas si
no su propia vida y sangre.
Ser un siervo de Cristo significa ser libre del
pecado, su culpabilidad y lacondenacion.
SIERVO POR AMOR
ENTONCES HABLAMOS DE UN SIERVO VOLUNTARIO
NO AL OJO Col 3:22; 1 Ts 2:4
5
Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y
temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo; 6 no
sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino
como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios; 7
sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, 8
sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor,
sea siervo o sea libre. 9 Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo,
dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está
en los cielos, y que para él no hay acepción de personas.
Col 3:23
23
Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no
para los hombres; 24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa
de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.
NO DEBE SER UNA CARGA
En la segunda parte de la frase Dios expresa: “para que me sirva”, nos habla de
propósito, diseño y plan celestial. Dios nos ha equipado para alcanzar lo que él ha
diseñado y planeado para nuestra vida. La palabra “servir” viene del término hebreo
“abád” que además significa: adorar, arar, culto, desempeñar, honrar, ministrar,
trabajar. Vemos entonces que nuestro servicio debe ser una expresión de adoración
al Señor, y no una carga incomoda.
DEBE SER UN PRIVILEGIO
PEDRO TU ME AMAS
Juan 21:14-18: "14 Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestaba a sus
discípulos, después de haber resucitado de los muertos. 15 Cuando
hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas
más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo:
Apacienta mis corderos. 16 Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de
Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le
dijo: Pastorea mis ovejas. 17 Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás,
¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y
le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo:
Apacienta mis ovejas. 18 De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más
joven, te ceñías, e ibas a donde querías; mas cuando ya seas viejo,
extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras."
PROBLEMÁTICA
Una Triste Realidad – El por qué muchos aman a Dios. Muchos aman
a Dios por las siguientes razones:
1. Por las bendiciones materiales
2. Por conveniencia
3. etc.
RAZONES POR QUÉ AMAR A DIOS (los esclavos las tenian)
LES HABÍA IDO BIEN
CON EL LO TENIAN TODO
1. Porque Él nos amó primero (1 Juan 4:10)
2. Porque envió a Su Hijo a morir por nosotros (Juan 3:16; Hechos
2:9)
3. Porque nos salvo (2 Tito 2:10)
4. Porque se preocupa por nosotros (1 Pedro 5:7; Salmo 55:22;
Filipenses 4:6)
5. Porque nos perdono (Romanos 8:1; Efesios 1:7)
6. Porque nos escucha (1 Juan 5:14)
7. Porque nos creo (Hechos 17:26)
8. Porque nos protege (Salmo 34:19; Salmo 27:10; Juan 16:33)
9. Porque nos corrige (Apocalipsis 3:19; Hebreos 12)
10. Porque nos bendice (Efesios 1:3)
11. Porque nos enseña (Efesios 4:20-21)
12. Porque enviara a Su Hijo por segunda vez para llevarnos con él
(Juan 14:1-3; 1 Tesalonicenses 4:13-18)
LA ACTITUD QUE DEBEMOS TOMAR PARA DEMOSTRAR
NUESTRO AMOR A DIOS
1. Amar (Marcos 12:30-31) amaras a Dios sobre todo y a tu prójimo
como a ti mismo.
2. Obedecerle (Mateo 7:21; Hebreos 5:8-9) siempre hacer las cosas a
la voluntad de Dios.
3. Imitarle (Efesios 5:1-2) imitándolo dando la vida por el como el la
dio por nosotros.
4. Ser santo como El lo es (1 Pedro 1:15-16; Levítico 11:44) qué
debemos ser, «puros» 1 Juan 3.3
Puros en pensamiento Filipenses 4.8
Puros en palabra Efesios 4.29
Puros en obras 1 Timoteo 5.22
TODO EXPONTANEO
LA MARCA DE MI PROPIEDAD
Gálatas 4:6-7 Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su
Hijo, el cual clama: «¡Abba, Padre!» 7 Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo,
también heredero de Dios por medio de Cristo.
pues ya sabéis que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir (la cual
recibisteis de vuestros padres) no con cosas corruptibles, como oro o plata, 19 sino
con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin
contaminación. 1 Pedro 1:18-21
Sobre la primera dice el Levítico:
“Los siervos y las siervas que tengas, serán de las naciones que os
rodean [es decir, extranjeros]; de ellos podréis adquirir siervos y siervas. También
podréis comprarlos de entre los hijos de los huéspedes que residen en medio de
vosotros, y de sus familias que viven entre vosotros, es decir, de los hijos que hayan
tenido en vuestra tierra” (Lv. 25, 44-45).
Caracteriza a su status el carácter de definitivo:
“Ésos pueden ser vuestra propiedad, y los podréis dejar en herencia a
vuestros hijos después de vosotros, como propiedad perpetua” (Lv. 45-46)
Prevé el Levítico incluso el caso de que ese forastero venga a mejor fortuna y
llegue a tener un esclavo judío.
“Si el forastero o huésped que mora contigo adquiere bienes, y un hermano
tuyo se empobrece en asuntos que tiene con él, y se vende al forastero que mora
contigo, o a algún descendiente de la familia del forastero, después de haberse
vendido le quedará el derecho al rescate: uno de sus hermanos lo rescatará. Lo
rescatará su tío paterno, o el hijo de su tío, o algún otro pariente cercano dentro de su
familia, o, si llegaran a alcanzarle sus propios recursos, él mismo se podrá
rescatar” (Lv. 25, 47-49).
Situación diferente es la del siervo judío, una situación a la que un judío llega
frente a otro, normalmente, por la vía de endeudarse con él. Dice el Levítico:
“Si un hermano tuyo se empobrece y le tiembla la mano en sus tratos
contigo, lo mantendrás como forastero o huésped [hermoso eufemismo], para que
pueda vivir junto a ti”
Dicha situación está sometida a varias restricciones:
“No tomarás de él interés ni recargo; antes bien, teme a tu Dios y deja vivir
a tu hermano junto a ti” (Lv. 25, 36).
“No le impondrás trabajos de esclavo” (Lv. 25, 39).
“No han de ser vendidos como se vende un esclavo” (Lv. 25, 42).
Pero sobre todo, ésta que convierte su situación en provisional:
“Trabajará junto a ti hasta el año del jubileo. Entonces saldrá libre de tu
casa, él y sus hijos con él, y volverá a su familia y a la propiedad de sus padres” (Lv.
25, 40-41).
Se trata del jubileo, institución judía perfectamente definida en el Levítico:
“Contarás siete semanas de años, siete por siete años; de modo que las
siete semanas de años sumarán cuarenta y nueve años. El mes séptimo, el día diez
del mes, harás resonar el estruendo de las trompetas; el día de la Expiación haréis
resonar el cuerno por toda vuestra tierra” (Lv. 25, 912).
Con estas importantes consecuencias:
“Será para vosotros un jubileo; cada uno recobrará su propiedad, y cada cual
regresará a su familia. Este año cincuenta será para vosotros año jubilar: no
sembraréis, ni segaréis los rebrotes, ni vendimiaréis la viña inculta, porque es el año
jubilar, que será sagrado para vosotros. Comeréis lo que el campo dé de sí” (Lv. 25,
1012)
Un jubileo que, aunque por lo que se refiere a los siervos se produce, según
el Levítico,con periodicidad idéntica a la que rige para el resto de sus consecuencias,
cada cincuenta años...
“Declararéis santo el año cincuenta, y proclamaréis por el país la liberación
para todos sus habitantes” (Lv. 25, 10).
...según el Exodo, para el caso concreto del siervo, se produce
con periodicidad mucho menor:
“Éstas son las leyes que les expondrás: Si compras un esclavo hebreo,
servirá seis años, y el séptimo saldrá libre, sin pagar nada. Si entró solo, solo saldrá;
si tenía mujer, su mujer saldrá con él”. (Ex. 21, 1-3)
Pese a todo lo dicho, existe en el Antiguo Testamento un caso excepcional
en el que la situación de servidumbre de un judío puede devenir definitiva. Lo dice
el Exodo una vez más:
“Si el esclavo declara: «Yo quiero a mi señor, a mi mujer y a mis hijos; no
deseo salir libre», su amo lo llevará ante Dios [al Templo] y, arrimándolo a la puerta o
a la jamba, le horadará la oreja con una lezna; y será su esclavo para siempre” (Ex.
21, 5-7).