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“Año del Bicentenario, de la consolidación de nuestra Independencia, y

de la conmemoración de las heroicas batallas de Junín y Ayacucho”

UNIVERSIDAD PRIVADA SAN JUAN BAUTISTA

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD

ESCUELA PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA

INFORME DE LA prueba ABC FILHO

INTEGRANTES

ACOSTA MARTINEZ ELIZAEBTH

PARRA VILLA JUANA LUCIANA

VIDALON ROJAS RONALD RAUL

DOCENTE:

LUIS ENRIQUE ORMEÑO ROJAS

CICLO: VII

TURNO: TB
CHINCHA-PERÚ

ENTREVISTA

NOMBRE: SAAVEDRA HUARACA PAMELA

EXPECIALIDAD: CLINICO

COLEGIATURA: 58006

¿Cuál es el impacto de las competencias sociales en el rendimiento


académico de los estudiantes?

La adquisición y desarrollo de habilidades sociales tienen una influencia


significativa en el desempeño académico debido a su capacidad para potenciar
la interacción entre los individuos en entornos educativos. La comunicación
efectiva, por ejemplo, es una competencia esencial que permite a los
estudiantes expresar sus ideas de manera clara y comprensible. Cuando los
estudiantes pueden articular sus pensamientos con precisión, se vuelven más
capaces de participar en discusiones en clase, hacer preguntas pertinentes y
buscar clarificaciones sobre conceptos difíciles. Esta capacidad de
comunicación facilita un intercambio fluido de conocimientos entre estudiantes
y profesores, lo que enriquece la experiencia educativa y promueve un
aprendizaje más profundo y significativo.

Asimismo, el trabajo en equipo es una habilidad social vital que fomenta


la colaboración y el aprendizaje cooperativo entre compañeros. A través del
trabajo en equipo, los estudiantes tienen la oportunidad de compartir ideas,
distribuir tareas de manera equitativa y resolver problemas de manera conjunta.
Esta colaboración no solo amplía la comprensión de los conceptos al exponer a
los estudiantes a diferentes perspectivas, sino que también les enseña
habilidades de negociación, compromiso y liderazgo, que son valiosas tanto en
el ámbito académico como en el profesional.

La resolución de conflictos es otra competencia social crucial que influye


en el rendimiento académico. En un entorno educativo diverso, es inevitable
que surjan desacuerdos y tensiones entre los estudiantes. Sin embargo,
aquellos que poseen habilidades para resolver conflictos de manera
constructiva son capaces de abordar estas situaciones de manera eficaz,
minimizando las interrupciones en el aprendizaje y promoviendo un clima de
respeto mutuo y colaboración. La capacidad de manejar conflictos de manera
positiva también contribuye al desarrollo de la inteligencia emocional,
fortaleciendo la capacidad de los estudiantes para regular sus propias
emociones y comprender las de los demás.

Por último, la empatía desempeña un papel fundamental en el


rendimiento académico al promover una comprensión más profunda y
significativa de los conceptos estudiados. Los estudiantes empáticos son
capaces de ponerse en el lugar de sus compañeros y comprender sus
perspectivas, lo que facilita la colaboración y el intercambio de ideas. Además,
la empatía promueve relaciones interpersonales saludables al fomentar la
comprensión, el apoyo mutuo y el respeto entre los miembros de la comunidad
educativa.

¿Cómo pueden las habilidades sociales mejorar la experiencia de


aprendizaje en entornos educativos?

Las habilidades sociales crean una atmósfera de apoyo y colaboración


que es esencial para el proceso de aprendizaje. Cuando los estudiantes se
sienten seguros y valorados en el aula, están más dispuestos a participar
activamente en las actividades académicas y a contribuir con sus ideas. Esta
sensación de pertenencia y aceptación fomenta un ambiente de confianza
mutua entre estudiantes y maestros, lo que promueve el intercambio abierto de
conocimientos y opiniones. Cuando los estudiantes se sienten escuchados y
respetados, están más dispuestos a expresar sus puntos de vista y a participar
en discusiones significativas, lo que enriquece la experiencia educativa para
todos los involucrados.

Además, las habilidades sociales son fundamentales para el desarrollo


de relaciones positivas entre compañeros. La capacidad de establecer y
mantener amistades en el entorno escolar no solo promueve un sentido de
pertenencia y conexión emocional, sino que también brinda oportunidades para
el aprendizaje social y emocional. Las interacciones sociales positivas ayudan
a los estudiantes a desarrollar habilidades como la empatía, la cooperación y la
resolución de conflictos, que son esenciales para el éxito tanto en el ámbito
académico como en la vida cotidiana.

Reducir la ansiedad social es otro aspecto crucial de cómo las


habilidades sociales mejoran la experiencia de aprendizaje. Muchos
estudiantes experimentan ansiedad o timidez al interactuar con sus
compañeros o al participar en actividades grupales en el aula. Sin embargo,
cuando los estudiantes desarrollan habilidades sociales sólidas, como la
capacidad de iniciar conversaciones, escuchar activamente y mostrar empatía,
pueden sentirse más seguros y cómodos en situaciones sociales. Esto les
permite participar plenamente en las actividades académicas y aprovechar al
máximo su experiencia de aprendizaje sin sentirse limitados por la ansiedad.

¿Qué estrategias pueden implementarse para fomentar el desarrollo de


competencias sociales en el ámbito académico?

Las actividades de aprendizaje colaborativo son una herramienta


efectiva para promover el desarrollo de competencias sociales en el aula.
Cuando los estudiantes trabajan juntos en proyectos grupales, se ven
obligados a comunicarse, negociar y resolver problemas de manera conjunta.
Este enfoque fomenta habilidades como la escucha activa, la empatía y el
trabajo en equipo, que son fundamentales para el éxito tanto en el ámbito
académico como en el mundo laboral. Además, el aprendizaje colaborativo
permite a los estudiantes aprender unos de otros y aprovechar las fortalezas
individuales de cada miembro del grupo, lo que enriquece la experiencia
educativa y promueve un sentido de comunidad en el aula.

La integración de lecciones sobre habilidades sociales directamente en


el plan de estudios es otra estrategia importante para fomentar el desarrollo de
competencias sociales en el ámbito académico. Al enseñar a las estudiantes
técnicas específicas para mejorar su comunicación, empatía y capacidad para
trabajar en equipo, se les proporciona las herramientas necesarias para
interactuar de manera efectiva con sus compañeros y profesores. Estas
lecciones también ayudan a los estudiantes a comprender la importancia de las
habilidades sociales en el éxito académico y profesional, lo que puede
motivarlos a practicar y desarrollar estas habilidades de manera activa.

Los programas extracurriculares, como los clubes y actividades


deportivas, ofrecen oportunidades adicionales para que los estudiantes
practiquen y desarrollen sus habilidades sociales en un entorno más informal y
relajado. Estas actividades proporcionan un espacio seguro para que los
estudiantes experimenten con diferentes roles sociales, establezcan relaciones
con sus compañeros fuera del aula y desarrollen habilidades de liderazgo y
trabajo en equipo. Además, los programas extracurriculares pueden ayudar a
los estudiantes a descubrir sus intereses y pasiones, lo que contribuye a su
bienestar emocional y desarrollo personal.

¿Existe alguna correlación entre el nivel de competencias sociales y el


bienestar emocional de los estudiantes en el entorno escolar?

Las competencias sociales, que abarcan desde la capacidad de


establecer relaciones interpersonales hasta la habilidad para comunicarse de
manera efectiva y resolver conflictos de manera constructiva, son pilares
fundamentales en el desarrollo emocional y psicológico de los estudiantes.
Numerosos estudios han demostrado una correlación significativa entre un alto
nivel de competencias sociales y un mayor bienestar emocional en el entorno
escolar.

Primero, consideremos el papel de las habilidades sociales en la


promoción de una interacción positiva con los demás. Los estudiantes que
poseen habilidades sociales bien desarrolladas suelen ser capaces de
establecer relaciones saludables y significativas con sus compañeros, lo que
les brinda un sentido de pertenencia y conexión en el entorno escolar. Estas
relaciones positivas actúan como un amortiguador contra el estrés y la
ansiedad, proporcionando un sistema de apoyo emocional que ayuda a los
estudiantes a hacer frente a los desafíos académicos y personales.
Además, las competencias sociales están estrechamente relacionadas
con la autoestima y la confianza en uno mismo. Los estudiantes que se sienten
cómodos y seguros en sus interacciones sociales tienden a tener una imagen
más positiva de sí mismos y a confiar en sus habilidades para enfrentar los
desafíos. Esta autoconfianza les permite afrontar el estrés y la presión
académica de manera más efectiva, ya que confían en su capacidad para
superar obstáculos y alcanzar sus metas.

Por otro lado, los estudiantes que carecen de competencias sociales


pueden experimentar una serie de dificultades emocionales en el entorno
escolar. La falta de habilidades para establecer relaciones significativas puede
llevar a sentimientos de aislamiento y soledad, lo que puede afectar
negativamente su bienestar emocional y su rendimiento académico. Además, la
ansiedad social, que es común entre aquellos que tienen dificultades para
interactuar socialmente, puede interferir con su capacidad para participar
plenamente en las actividades escolares y aprovechar al máximo su
experiencia educativa.

¿De qué manera las competencias sociales pueden influir en la


preparación de los estudiantes para el éxito futuro en el mundo laboral y
profesional?

En el entorno laboral actual, caracterizado por la globalización, la


diversidad y la rápida evolución tecnológica, las competencias sociales son
más valiosas que nunca. Las habilidades como la comunicación efectiva, la
resolución de conflictos y la capacidad para trabajar en equipo son
consideradas habilidades blandas, pero son fundamentales para el éxito en
casi cualquier carrera o industria.

La comunicación efectiva es esencial en el lugar de trabajo, ya que


facilita la transmisión clara de ideas, la colaboración entre colegas y la
negociación de acuerdos. Los profesionales que pueden expresarse de manera
clara y persuasiva son más capaces de influir en otros, generar consenso y
liderar proyectos hacia el éxito. Además, la comunicación efectiva también
implica la capacidad de escuchar activamente, entender las necesidades de los
demás y adaptar el mensaje según el contexto, lo que es crucial para construir
relaciones sólidas y duraderas en el ámbito laboral.

La resolución de conflictos es otra competencia social esencial en el


entorno laboral. Dada la naturaleza colaborativa del trabajo moderno, es
inevitable que surjan desacuerdos y tensiones entre colegas. Los profesionales
que pueden manejar conflictos de manera constructiva, identificar soluciones
mutuamente beneficiosas y mantener relaciones positivas a pesar de las
diferencias tienen una ventaja significativa en el mercado laboral. La capacidad
para resolver conflictos de manera efectiva no solo mejora la dinámica del
equipo y promueve un ambiente de trabajo positivo, sino que también aumenta
la eficiencia y la productividad en general.

La colaboración y la capacidad para trabajar en equipo son habilidades


sociales esenciales en un entorno laboral cada vez más interconectado y
orientado hacia proyectos. Los empleadores valoran a los profesionales que
pueden trabajar de manera efectiva con otros, compartir responsabilidades,
aprovechar las fortalezas individuales y alcanzar metas comunes. La
colaboración no solo mejora la calidad del trabajo al aprovechar la diversidad
de perspectivas y experiencias, sino que también fomenta un sentido de
pertenencia y camaradería en el equipo, lo que contribuye al compromiso y la
satisfacción laboral.

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