Combustión
UNIDAD I
Combustibles. Propiedades y Sistemas
Manual del Participante
I-1
Combustión
Esquema de Contenido
El contenido a tratar en esta unidad es el siguiente:
Tema Página
1. Combustibles, Propiedades y Sistemas I-3
1.1 Combustibles Gaseosos I-4
1.1.1 Sistemas de manejo para combustibles gaseosos I-10
1.1.2 Sistemas de alimentación I-13
1.1.3 Sistemas de Seguridad I-13
1.2 Combustibles Líquidos I-15
1.2.1 Sistema de manejo para combustibles líquidos I-22
1.2.2 Combustibles y sistemas más comúnmente I-24
utilizados.
1.2.3 Sustitución de combustibles I-26
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Combustión
1. Combustibles, Propiedades y Sistemas
Los principales combustibles naturales son el petróleo líquido, el gas natural y el carbón. El
crudo o petróleo no se utiliza comúnmente como combustible, sino que algunas de las
fracciones provenientes del proceso de refinación se utilizan mezcladas para formular
combustibles del tipo residual. El gas natural, por su parte, se encuentra en los pozos de crudo
o en pozos de gas, y puede ser seco o húmedo. El seco corresponde principalmente a metano
sin líquido o hidrocarburos más pesados. El húmedo contiene compuestos adicionales como
pentanos y hexanos y también gasolina natural. El gas licuado de petróleo o GLP, producto de
un proceso físico del crudo o gas natural, también puede ser utilizado como un combustible. El
carbón también representa una fuente importante de energía, siendo más comúnmente
utilizado en Europa y Norte América.
Los análisis químicos de combustibles típicos muestran que los elementos más importantes
para combustión corresponden al carbono, hidrógeno y azufre. El nitrógeno, dióxido de
carbono, oxígeno, agua y cenizas usualmente están presentes en menor proporción y sólo
contribuyen a generar problemas en cuanto a manejo y formación de contaminantes.
El carbono es el principal componente cuya combustión completa genera el mayor contenido
de calor en comparación con los otros elementos, aunque si éste no se quema completa y
eficientemente puede producir altas concentraciones de hollín. El hidrógeno tiene un poder
calorífico muy alto en comparación con el carbono pero es un gas muy liviano y su poder
calorífico, en términos de volumen, es bajo en comparación con otros combustibles gaseosos.
El azufre es un elemento sumamente importante debido a sus efectos corrosivos y de
contaminación.
El poder calorífico de un combustible es la cantidad de energía que genera cuando una unidad
de masa se quema completamente y los productos de combustión se enfrían a 288°K, éste
corresponde al poder calorífico bruto. En la realidad los gases de combustión no se enfrían a
esa temperatura y el vapor de agua presente no llega a condensarse, en ese caso el poder
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calorífico corresponde al neto. En muchos aspectos ésta es una de las propiedades más
importantes a tomar en cuenta para una utilización eficiente del combustible. Un conocimiento
tanto de los requerimientos de calor del proceso y del poder calorífico del combustible permite
calcular la cantidad de combustible requerido para esa aplicación. Una vez realizado este
cálculo es cuando se pueden dimensionar tuberías, almacenamiento, así como también calcular
los costos operacionales y finalmente evaluar la operación de la unidad, desde el punto de
vista tanto de proceso como de economía.
La densidad relativa es otra propiedad importante para determinar el volumen de una
determinada masa de combustible, para efectos de manejo, transporte y almacenamiento.
Diferentes características de los combustibles podrían proporcionar diferentes respuestas en el
sistema, así como también en el tratamiento, pre y post-combustión. Considerando esto, los
quemadores generalmente se diseñan para una aplicación en particular y no operarán en forma
segura y satisfactoria con cualquier tipo de combustible.
Este capítulo presenta una descripción general de los combustibles gaseosos y líquidos, sus
características, propiedades, así como también los principales aspectos a tomar en cuenta para
su uso como combustible y para caracterizar y evaluar los diferentes sistemas de manejo e
inyección de éstos en el sistema de combustión utilizado.
1.1 Combustibles Gaseosos
El comportamiento de un gas como combustible está regido por una combinación de
diferentes factores, dentro de los cuales se incluyen la relación volumétrica
combustible/aire, la velocidad a la cual el gas o la mezcla aire-combustible emerge de la
lanza, la temperatura de la mezcla y las proporciones de la misma. Los parámetros mas
importantes del sistema como la temperatura de ignición, los límites de inflamabilidad y
la velocidad de combustión, serán influenciados por estos factores.
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Tipos y Composición
Como principales combustibles gaseosos se tienen el gas natural y el gas licuado de
petróleo. La composición de éstos varía significativamente dependiendo de la
localidad. Esta composición normalmente viene expresada en términos de porcentaje
en volumen de los diferentes compuestos en forma individual, ya sean hidrocarburos u
otros como sulfuros de hidrógeno, nitrógeno, oxígeno o gases raros como helio, neón o
xenón.
El gas natural contiene principalmente metano y etano y puede ser utilizado
directamente como combustible para usos industriales y domésticos. Cuando éste
contiene excesivas cantidades de sulfuro de hidrógeno (H2S), (gas ácido), puede ser
tratado por un proceso conocido como endulzamiento para removerlo. También puede
ser mezclado con algún otro gas para aumentar su poder calorífico. Este gas es
relativamente lento de quemar, lo cual afecta el diseño de quemadores e influye en la
estabilidad de llama, produciendo fluctuaciones en la misma, o llamas muy despegadas
del quemador, "flame lift". Esto también podría producirse por el contenido de
hidrocarburos pesados, lo cual también influye en la formación de hollín. Su estrecho
rango de inflamabilidad de este gas natural, tal como se muestra en la Tabla 1.1, indica
dificultad para iniciar la ignición.
Las propiedades físicas más importantes que deben ser consideradas para su utilización
como combustible son: análisis elemental, poder calorífico, gravedad específica,
contenido de azufre e inflamabilidad. En general, un gas natural apropiado para
combustión en sistemas convencionales debe contener al menos 70% de metano, ó
70% de propano ó 25% de hidrógeno.
El gas licuado de petróleo también se utiliza comúnmente como combustible para usos
domésticos e industriales, no solamente para calefacción o cocinas, sino también en
refrigeración y para producir electricidad en poblaciones distantes. Las características
de éste van a depender de como se produce. Por ejemplo, en Estados Unidos el GLP es
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una mezcla de propano y butano que se obtiene por fraccionamiento del gas natural.
En Gran Bretaña se obtiene como producto de la destilación "flash", destilación
primaria, craqueo y operaciones de reformación. En estos últimos casos pequeñas
cantidades de propano y butano se pueden encontrar presentes. El propano por su parte
se usa comúnmente como gas urbano pero su uso principal es en la industria para
tratamiento térmico de metales, calefacción portátil, máquinas pequeñas de combustión
interna, así como también para soldaduras.
Tabla 1.1. Límites de inflamabilidad aproximados
de gases en aire a condiciones estándar.
Gas Límite inferior Límite superior
(%v/v) (%v/v)
Hidrógeno 4,0 75,0
Monóxido de Carbono + Vapor de agua 12,5 74,0
Metano 5,3 15,0
Etano 3,0 12,5
Propano 2,2 9,5
n-Butano 1,9 8,5
Etileno 3,1 32,0
Propileno 2,4 10,3
Gas de carbón 5,3 31,0
Gas Natural 4,8 13,5
La Tabla 1.2, muestra las diferencias entre algunas propiedades de combustión del
propano y butano en comparación con el gas natural y gas de carbón. Las
concentraciones volumétricas en aire para tener una mezcla combustible son mucho
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más pequeñas que con gas de carbón, así GLP es menos peligroso para efectos de
manejo y almacenamiento. Sin embargo, es importante tomar en cuenta la alta
densidad de estos gases comparada con la del aire. Esto implica la necesidad de
proveer una buena ventilación, especialmente a nivel del piso, donde el gas que se
escape tendería a depositarse. Por otro lado, la cantidad requerida para quemar
propano o butano son mayores que para gas natural; de aquí que se requieran
quemadores especiales para este tipo de gases. Otro punto importante es el bajo punto
de ebullición del butano (273°K), por lo cual se requiere usar este gas en condiciones
de congelación para evitar la evaporación del mismo.
Tabla 1.2. Propiedades de Propano y Butano [1].
Límites de explosión
Combustible Mínimo (%) Máximo (%) Aire
estequiométrico
Propano 2,0 11,0 23:1
Butano 1,7 9,0 30:1
Gas Natural 4,0 70,0 6:1
Gas de Carbón 5,0 14,0 10:1
La Tabla 1.3 muestra composiciones características de gases utilizados como
combustibles en Pequiven-El Tablazo y Lagoven Amuay.
- Temperatura de ignición
La temperatura de ignición de la mezcla oxidante-gas es la temperatura más baja a
la cual la combustión se puede mantener por sí misma. A esta temperatura la
velocidad de generación de calor al inicio de la combustión debe exceder la
velocidad con que se pierde calor en los alrededores. Por debajo de esta
temperatura la reacción de combustión es sumamente lenta y se paraliza
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completamente si se agota la fuente externa de calor. Por otro lado si la
temperatura está por encima de ésta, la reacción se puede mantener por sí misma
hasta que todo el material combustible se consuma. La Tabla 1.4 muestra las
temperaturas de ignición de combustibles gaseosos más comunes en aire a presión
atmosférica.
Un incremento en la presión total del sistema disminuye la temperatura de ignición
debido a que la concentración de los gases se incrementa. Por el contrario, la
presencia de inertes, como el vapor de agua, aumenta la temperatura de ignición.
Tabla 1.3. Composiciones típicas de gases combustibles
utilizados en Pequiven y Lagoven Amuay.
Componente Pequiven Amuay
(% molar)
Metano 76,79 27,40
Etano 13,21 14,8
Propano 2,54
I-Butano 0,27
N-Butano 0,30
I-Pentano 0,01
N-Pentano 0,01
CO
CO2 6,09 0,10
N2 0,78 3,70
H2 32,40
Etileno 6,80
Límites de Inflamabilidad
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Los límites de inflamabilidad corresponden al rango de una mezcla perfecta
combustible-oxidante donde se produce la ignición y se mantiene la combustión
por sí misma. Una mezcla combustible-oxidante no puede alcanzar la ignición si
existe demasiado o muy poco combustible. Todos los combustibles tienen dos
límites de inflamabilidad los cuales son característicos de cada tipo de
combustible. Estos se denominan límite inferior o límite pobre y límite superior o
límite rico dependiendo de si existe muy poco o mucho combustible presente
respectivamente. La Tabla 1.1 muestra estos límites para algunos gases en aire a
condiciones estándar de presión y temperatura. Estos valores son aproximados
puesto que estos límites son influenciados apreciablemente por el tamaño y forma
del medio donde ocurre la combustión, por la dirección hacia donde se propaga la
llama y por la composición.
Tabla 1.4. Temperaturas de ignición de algunos gases en aire
a presión atmosférica.
Componente Temperatura de Ignición (°K)
Hidrógeno 860
Monóxido de Carbono 925
Metano 925-945
Etano 850
Propano 820
Butano 800
Etileno 820
Propileno 830
1.1.1 Sistemas de Manejo para Combustibles Gaseosos
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Actualmente y desde hace mucho tiempo existen normas y estándares para tipificar
los principios básicos de manejo y operación de combustibles gaseosos tanto en
plantas controladas manual o automáticamente. En resumen estos estándares
consideran básicamente los siguientes aspectos:
1. Ventilación.
2. Ventilación y purga en espacios de combustión.
3. Uso de válvulas de buena calidad para suministro de gas (shutoff valves).
4. Uso de sistemas y equipos de seguridad acoplados a sistemas automáticos de cierre
de válvulas (Shutoff valves).
5. Procedimiento de operación correcto.
6. Diseño apropiado del piloto y quemador para dar una respuesta tanto de ignición
como de estabilidad rápida.
7. Inyección de gas combustible adecuado durante la fase de ignición; ésta debe estar
de acuerdo con el criterio de liberación de energía en el caso de un retraso en la
ignición.
8. Sistemas de control con los sistemas adecuados de falla y seguridad de la
operación.
La utilización de estos principios garantizarían una operación segura de plantas
donde se empleen gases como combustibles.
Para la utilización o puesta en marcha inicial de una planta con combustible
gaseoso, la operación debería asegurar que la cantidad de combustible acumulado
en la cámara de combustión, especialmente antes o durante un intento de ignición,
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esté muy por debajo de la cantidad que podría producir un aumento considerable
en la presión, lo cual podría dañar el equipo.
Claramente hay un período durante el procedimiento de ignición en el cual el gas
se introduce en la cámara de combustión sin ninguna garantía que la ignición
ocurra inmediatamente. Considerando esto, se debería utilizar una fuente segura y
finamente controlada de ignición. Aparte de esto, como una forma de fijar los
estándares para la liberación de energía permitida. Adicionalmente se debería
disponer de la relación entre ésta, la presión resultante y la fortaleza del equipo.
Todas las precauciones deben ser tomadas en cuenta para evitar aumentos
excesivos de presión y, donde sea posible, alivios de presión deben ser
incorporados en el diseño. Para estructuras pequeñas el aumento de presión
máximo se podría tomar como 2 lb/plg2.
La acumulación de gas al comienzo de la operación puede ocurrir por dos
maneras: fugas en las válvulas o por retraso en la ignición. El riesgo de fugas es
minimizado por la correcta escogencia e instalación de válvulas "shutoff" de
seguridad y por la utilización de los procedimientos correctos de operación.
Válvulas "cut off" de baja presión (si la presión del gas cae por debajo de un cierto
nivel, la válvula cierra) y sistemas para chequear las válvulas pueden ser útiles en
este respecto. En quemadores con sistemas automáticos, se usan "shut off"
válvulas certificadas de seguridad, mientras que en caso de grandes quemadores se
emplean sistemas "shutoff" de seguridad en el cual el cierre de la válvula se
prueba por presión
En relación con el retraso en la ignición, es inevitable que durante un corto
período al comienzo en el cual el gas fluye hacia la cámara de combustión y al
final se debe probar la presencia de llama o se debe cerrar la entrada de gas.
Cualquier retraso entre la entrada del gas y la ignición permitirá una acumulación
de mezcla inflamable que se acumule. Claramente un buen diseño del quemador y
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sistema de ignición puede minimizar este retraso pero, por seguridad, el flujo de
gas al inicio y el período de ignición debe ser controlado.
Existen algunos estándares los cuales indican cuales deberían ser los límites para
un proceso de ignición seguro. Por ejemplo, los estándares para quemadores a gas
automáticos proponen [2]:
1. La liberación de energía durante el período inicial de ignición de la llama
utilizando el piloto no debería ser mayor de 2 BTU/ft3 de volumen de la
cámara.
2. En el caso que no se conozca el volumen de la cámara, la liberación de energía
durante el período de ignición con el piloto no debería ser mayor de 2
BTU/100000 BTU/hr del máximo suministro térmico.
En la práctica, el suministro térmico se controla limitando el flujo de gas y el
tiempo para la ignición inicial. Este último debe estar entre 2 y 5 segundos para
quemadores automáticos. Esto significa que un flujo muy bajo de gas para la
ignición es requerido. Otro criterio que se utiliza es el método de la dilución en
el cual el gas que entra durante el período de ignición se mezcla con suficiente
exceso de aire para diluirlo rápidamente bien por debajo de su límite de
inflamabilidad. En consecuencia una alta concentración de gas se introduce en
la cámara sin que la presión aumente en 2 lb/plg2. Algunos estándares indican
que la máxima cantidad de gas permitido en estas condiciones es de 10%.
Alivios de presión ("pressure reliefs") corresponden a secciones débiles de la
planta las cuales son necesarias de proteger de tal manera que el proceso de
venteo limitaría el incremento en la presión para así evitar una explosión. La
efectividad de estos sistemas son una consecuencia del hecho que el frente de
llama en una explosión se mueve relativamente lento a través de la mezcla gas-
aire. De esta forma el tiempo que toma para alcanzar la presión máxima es
significativo, dependiendo por supuesto del tipo de gas, concentración y
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configuración interna de la cámara. En consecuencia hay suficiente tiempo para
evacuar alguno de los productos de combustión junto con parte de la mezcla no
quemada por alguna abertura disponible. Los alivios de presión proveerán estas
aberturas de tal manera que puedan permitir evacuar los gases en forma rápida
y segura. Un sistema satisfactorio de alivio de presión debe poseer la presión de
ruptura ("breaking pressure") o peso y área de tal manera que pueda operar a
una presión mucho más baja que aquella que pueda causar daño en el medio, de
tal manera de asegurar que el tiempo máximo sea disponible para ventear los
productos de combustión.
1.1.2 Sistemas para Alimentación de Gas
La presión de alimentación del gas en el sistema va a depender de la capacidad de la
planta. Esta presión determina el diámetro de las tuberías y tipos de válvulas a ser
usadas. El diámetro de las tuberías estará limitado por la máxima velocidad del gas
lo cual puede llevar a causar ruido y erosión en los tubos. Los sistemas de tuberías y
válvulas deberían evitar el riesgo de daños por accidente y permitir el acceso fácil
para mantenimiento (limpieza, pruebas de presión y purga).
1.1.3 Sistemas de Seguridad
Estos requieren sistemas de seguridad ("shutoff") con chequeo de presión o posición
de las válvulas. En el caso de calderas u hornos con varios quemadores estos
normalmente disponen de sistemas de seguridad individuales para cada quemador y
todos éstos son chequeados por posición o fugas antes que el primer quemador sea
encendido. Una alternativa es tener una alimentación común de gas con válvulas
individuales para cada quemador. En este caso un chequeo de presión en la válvula
principal es seguido de un chequeo de posición de cada una de las válvulas
individuales. Para efectos rutinarios de chequeo de operación e inspecciones de
seguridad se deben colocar en el sistema puntos de control de presión y válvulas
manuales para aislar zonas.
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- Purgas
La presencia de espacios muertos puede provocar una acumulación de gas en la
cámara el cual no se diluye y tampoco se puede arrastrar. Cuando esto pasa se
debe tomar en cuenta el tiempo de purga, el cual debe ser mayor, y el flujo de aire.
En algunos casos es necesario instalar ventiladores de purga adicionales para
dirigir el aire hacia esos puntos muertos. Tiempos de purgas y velocidades del
aire se especifican para cada tipo de unidad. Por ejemplo, para calderas ("shell
boilers") que tienen poco o ningún espacio muerto, normalmente se requiere 30
segundos al máximo flujo de aire, mientras que para caldera de tubos de agua 300
segundos con al menos 25% del flujo de aire de combustión máximo es el mínimo
requerido.
- Ignición
Después de la purga, el flujo de aire es ajustado a la tasa adecuada para ignición y
el procedimiento a seguir depende de si la unidad posee uno o mas quemadores, de
los sistemas de seguridad instalados y del diseño tanto del quemador como de la
cámara de combustión.
- Operación y Supervisión
Después de la ignición y una vez que comienza la operación normal del sistema, es
necesario controlar las condiciones de combustión para ajustar el quemador a la
demanda, para optimizar la relación combustible-aire y para continuar la
supervisión segura del sistema.
Generalmente todos las unidades térmicas poseen sistemas de control básicamente
relacionados con la relación gas-aire. Aparte de esto todo el sistema que maneja
los quemadores y en general la operación de la unidad supervisa todo el proceso a
través de un continuo monitoreo de parámetros cruciales como nivel de agua y
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presión de vapor en el caso de una caldera y la alimentación de aire, para de esta
forma poder tomar acciones apropiadas si se genera una condición insegura.
1.2 Combustibles Líquidos
Existen varios tipos de combustibles líquidos, desde combustibles muy volátiles para
motores de combustión interna hasta residuales pesados producto de la refinación de
crudos, los cuales son productos comerciales.
La combustión de un líquido se lleva a cabo en una serie de etapas, como son:
evaporación de los componentes livianos, mezclado del vapor con el oxidante, ignición y
combustión estable (llama estable). Previo a esto, el combustible líquido debe atomizarse
finamente para poder mezclarse íntimamente con el aire, a una temperatura
suficientemente alta y por un tiempo adecuado para permitir que exista la evaporación de
los compuestos livianos y el mezclado con el aire y así poder garantizar que se lleve a
cabo la combustión. Para completar la combustión debe haber suficiente aire, pero no
exceso, lo cual podría enfriar los productos de combustión. Por otro lado, el oxidante
debe estar presente en toda la cámara de combustión para evitar que ocurra pirólisis, la
cual tiene un efecto sobre la formación de hollín y particulados carbonáceos.
- Atomización
La forma, penetración y características detalladas de densidad, velocidad de las gotas y
distribución del tamaño de gotas en un spray son afectadas básicamente por la geometría
interna del atomizador, las propiedades del medio gaseoso donde se descarga el spray y
las propiedades físicas del líquido.
Los sprays pueden ser producidos de diferentes formas. Principalmente, lo que se
necesita en una alta velocidad relativa entre el líquido que será atomizado y el aire o gas
donde se atomizará. Algunos atomizadores realizan esta función descargando el líquido
a una alta velocidad en una corriente muy lenta de aire o gas. Como ejemplo de este tipo
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de atomizadores se encuentran los atomizadores a presión o los rotatorios. En este caso
la energía por presión se convierte en energía cinética. Para un combustible típico, en la
ausencia de pérdidas por fricción, una caída de presión de 20 Psi puede producir una
velocidad de salida en el atomizador de 18,6 m/s. La otra alternativa es exponer el
líquido a baja velocidad a una corriente de aire o vapor a muy alta velocidad. Este
método es conocido como atomización asistida. Con la configuración de mezclado
interno, los fluidos atomizante y atomizado se mezclan dentro del atomizador antes de
descargarse a través del orificio de salida. En el de mezclado externo el fluido
atomizante a alta velocidad choca con el líquido en o a la salida del orificio de salida del
atomizador. Este tipo tiene la ventaja de evitar problemas de incremento de presión en
la línea de combustible debido a que no hay comunicación entre los dos fluidos. Sin
embargo es menos eficiente que el de mezcla interna y necesita mayores flujos de medio
atomizante para alcanzar el mismo grado de atomización. Ambos tipos de atomizadores
pueden atomizar efectivamente líquidos de alta viscosidad [3].
Un "spray" típico posee una determinada distribución de tamaños de gotas y el
parámetro más utilizado para su caracterización y uso como combustible corresponde al
"Sauter Mean Diameter". Este representa la relación entre el volumen y el área
superficial del "spray". Esto es sumamente importante en combustión debido a que los
procesos de transferencia de masa y calor que se llevan a cabo, se ven afectados por el
tamaño de las gotas producidas.
- Propiedades
Generalmente, los combustibles líquidos más utilizados son los residuales producto
de mezclas de diferentes cortes y/o residuos del proceso de refinación de los crudos.
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Debido a esto y a la complejidad de las cadenas de hidrocarburos presentes no se
reporta un análisis químico de los mismos, sino mas bien su composición elemental,
en porcentajes de los elementos químicos presentes y algunas características físicas.
Desde el punto de vista teórico la composición elemental es útil para determinar los
requerimientos de aire de combustión, la composición de los productos de
combustión y el potencial corrosivo o contaminante de éstos. Sin embargo y dado
que todos los residuales que se utilizan como combustible son similares en cuanto a
su análisis químico y, tomando en cuenta que las propiedades físicas tienen un mayor
efecto en la operación de los quemadores, éstas son más comúnmente medidas,
reportadas y requeridas por los consumidores para una mayor eficiencia en el
transporte, manejo y combustión del residual. Las de mayor significación se
mencionan a continuación:
a) Gravedad Específica
La gravedad específica es la relación densidad del líquido/densidad del agua a la
misma temperatura, y generalmente se expresa en grados API. Esta propiedad es
importante dado que este tipo de combustible se compra por volumen, en galones
o barriles. La gravedad específica de combustibles líquidos cambia con su
temperatura debido a expansiones y contracciones térmicas. La relación gravedad
específica en función de los grados API se muestra en la siguiente ecuación; donde
API se mide a 15.6 °C. Esta relación es empírica y muy general y debe ser
utilizada sólo en caso que no exista información más específica disponible.
Así:
141,5
GE (60 / 60° F ) =
° API + 131,5
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Los combustibles líquidos muestran diferencias significativas en sus propiedades
por efecto de una expansión térmica como producto del aumento en la
temperatura. Por ejemplo, estos combustibles se miden en flujo volumétrico y
para efectos de compensar por la expansión térmica, se deben aplicar correcciones
de temperatura a los flujos volumétricos medidos. Estas correcciones utilizan los
coeficientes de expansión térmica para crudos, los cuales vienen tabulados en
función de su gravedad API [4].
b) Viscosidad
Para combustibles líquidos la viscosidad es una de las propiedades más
importantes puesto que corresponde a una medida de su resistencia al movimiento
o a fluir. Una alta viscosidad significaría que el fluido no fluye fácilmente lo cual
influye en el transporte, bombeo, y por supuesto atomización. Esta propiedad está
íntimamente ligada con la temperatura y cuando ésta se incrementa, la viscosidad
se reduce. Por esta razón residuales muy viscosos son precalentados en las tuberías
para poder ser transportados y bombeados más fácilmente. La Fig. 1.1 muestra la
relación viscosidad - temperatura para residuales típicos. En ésta también se
incluye los diferentes rangos de viscosidades para bombeo y atomización. Si se
dispone de la viscosidad del combustible a dos temperaturas diferentes, una línea
recta dibujada entre esos dos puntos en dicha gráfica permitirá obtener las
características de viscosidad-temperatura para ese combustible. El efecto de
viscosidad en la atomización de un combustible líquido es un aspecto que debe ser
considerado para una combustión completa y eficiente. La combustión de líquidos
depende de una atomización efectiva para incrementar el área superficial del
combustible y así poder alcanzar altas velocidades de mezclado y evaporación. En
muchos sistemas de combustión, una reducción en el diámetro promedio de las
gotas produce una mayor liberación de calor, la ignición es mas fácil, si se tiene un
rango más amplio de combustibilidad y una posible reducción en la concentración
de emisiones contaminantes.
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Combustión
Es importante mencionar que temperaturas de bombeo de combustibles líquidos
excesivamente altas podrían producir coquificación en las líneas con volatilización
de compuestos livianos en la misma, causando así problemas de estabilidad en el
flujo y problemas de estabilidad de llama.
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Combustión
F Á C IL B O M B E O
(cSt)
A U T O M A T IZ A C IÓ N
FU E L O IL
180 S SF@ 122º F
N O . 6 FU E L O IL
160 S SF@ 122 º F
N O . 5 FU E L O IL N O . 6 FU E L O IL
1,0 % SU L FU R
N O . 4 FU E L O IL
N O . 4 FU E L O IL
1 % SU L FU R
Fig. 1.1 R elación de viscosidad del com bustible con la tem peratura
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III-20
Combustión
c) Punto de Inflamación
El punto de inflamación es la temperatura más baja a la cual el combustible se
evapora y produce una cierta cantidad de material volátil, la cual expuesta a una
fuente térmica puede producir una llama. Cuando esta llama se sostiene por más
de 5 segundos, como producto de una mayor concentración de volátiles, esta
temperatura se llama punto de fuego. Estas dos propiedades indican de cierta
forma la capacidad de volatilización o fraccionamiento del combustible, así como
también indican riesgos relativos al almacenamiento y las medidas de seguridad
necesarias para el manejo del combustible.
d) Carbono Conradson
Los residuos de carbono son aquellos que permanecen después que el combustible
es calentado y volatilizado en una atmósfera reductora. Este resultado se expresa
como Carbono Conradson, e indica la tendencia del combustible a producir coque
o particulados carbonosos.
e) Cenizas y Asfaltenos
El contenido de cenizas se determina quemando todo el material combustible de
una determinada cantidad de muestra. El remanente es la materia mineral conocida
comúnmente como ceniza. Esta no es un problema en los quemadores, pero puede
depositarse en las superficies de transferencia de calor disminuyendo así la
eficacia en el proceso de transferencia de calor, y además producir corrosión en el
metal y daños en el refractario.
El contenido de asfaltenos indica el potencial del combustible a producir
emisiones de particulados. Esto dado que los asfaltenos son hidrocarburos de
largas cadenas y alto peso molecular por lo cual, y de acuerdo con su estructura,
requieren altas temperaturas y altas energías de atomización para quemarse
completamente.
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III-21
Combustión
La Tabla 1.5 muestra las características principales de residuales líquidos
utilizados como combustibles en hornos industriales, calderas, calderas marinas y
plantas eléctricas. En ésta se muestran algunos de los elaborados en el país, los
cuales generalmente se formulan a partir de los distintos residuales obtenidos en
los diversos procesos de refinación, mezclados con fracciones provenientes de la
destilación atmosférica, destilación al vacío y componentes del craqueo catalítico,
para así obtener la viscosidad requerida
1.2.1 Sistemas de Manejo para Combustibles Líquidos
El sistema de manejo, transporte y alimentación de combustible líquido a la unidad
térmica correspondiente debe estar diseñado en función del tipo de combustible a
utilizar, así como también de los quemadores y demás sistemas de combustión.
Este sistema debe incluir: almacenamiento, bombeo y calentamiento para el caso
de combustible muy viscosos y proveer presión y temperatura adecuada para el
manejo y atomización del combustible.
Las dimensiones de los tanques de almacenamiento dependerán de la tasa de
consumo de combustible y deben incluir un exceso correspondiente a 5 días de
utilización. Así mismo, deben poseer sistemas de calentamiento y controladores de
temperatura para evitar vaporización de compuestos livianos.
Las tuberías generalmente deben disponer de sistemas de calentamiento, los cuales
son generalmente traceado de vapor, donde la temperatura del combustible se
regula controlando el flujo de vapor en el mismo. Válvulas de alivio se instalan
generalmente a la descarga de la bomba, así como también filtros paralelos se
colocan a la entrada de la misma.
Algunos quemadores disponen de un sistema de retorno de combustible no
utilizado a la bomba, esto es ventajoso ya que este combustible reciclado ya tiene
una alta temperatura.
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III-22
Combustión
En un esquema típico de un sistema de manejo de combustible líquido, éste se
extrae a través de la línea de succión ubicada por encima del fondo del tanque, lo
cual permite descartar sólidos o cualquier tipo de depósitos en el fondo. La bomba
lo transporta hasta los filtros y luego lo bombea hacia los calentadores y al otro
filtro hacia los quemadores.
Tabla 1.5. Caracterización típica de algunos combustibles líquidos.
Residual N°6 Diesel mediano
MARAVEN MARAVEN
Densidad relativa a 15,6°C 0,990 0,864
Viscosidad Cinemática a 50°C (cSt) 405 4,9 a 40°C
Viscosidad Cinemática a 100°C (cSt) 31
Color Negro
Punto de inflamación (°C) 74 84
Punto de fluidez (°C) 0 0
Azufre (%p) 2,45 0,70
Carbono Conradson (%p) 13,23 0,0024
Cenizas (%p) 0,09 0,001
Asfaltenos (%p) 8,86
Metales (ppm)
Vanadio 412
Sodio 48
Agua y sedimento (%v) 0,20 0,05
Poder calorífico Neto (BTU/lb) 17.700 19.190
Poder calorífico bruto (BTU/lb) 18.000 18.200
Manual del Participante
III-23
Combustión
El combustible que no es utilizado se retorna al almacenamiento para recirculación [5].
De acuerdo con los estándares para instalación y uso combustibles líquidos [5], los
sistemas de manejo e inyección de combustible líquido deberían ser diseñados e
instalados para minimizar tanto como sea posible la descarga accidental de
combustible en el área o estructura. Se deberían instalar alarmas y sistemas adecuados
para controlar el nivel de los tanques para que de esta forma operar en forma adecuada
el sistema.
1.2.2 Combustibles y Sistemas más Comúnmente Utilizados
En nuestras refinerías se utilizan principalmente combustibles gaseosos ya sea gas
natural o gas de refinería, aunque en filiales como MARAVEN, PEQUIVEN y
principalmente Refinería ISLA se emplean también combustibles líquidos. En el caso
de Refinería ISLA se utiliza un asfalto, cuyas características se muestran en la Tabla
1.6. Este tipo de combustible es sumamente viscoso, difícil de manejar y de utilizar
como combustible, sin embargo casi el 90% de la energía requerida en dicha refinería
proviene de ese combustible.
Tabla 1.6. Propiedades del combustible utilizado en refinería ISLA.}
Gravedad específica 60/60°F 1,063
Viscosidad a 100°C (Cst) 850,9
Azufre (%p) 3,19
Ceniza (%p) 0,16
Agua (%p) < 0,05
Carbono (%p) 86,7
Hidrógeno (%p) 1,7
Poder calorífico bruto (BTU/lb) 17.575
Poder calorífico neto (BTU/lb) 16.690
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III-24
Combustión
Los medios para transportar, medir y regular la entrada de combustible y aire a la
unidad térmica, junto con los quemadores, cámara de combustión, sistemas de ignición
y seguridad comprende todo el sistema de combustión. Los factores que se describen a
continuación son los principales que deben ser considerados para el diseño del sistema
de combustión de acuerdo con los requerimientos:
1. La tasa de alimentación del combustible y aire para cumplir con la demanda y de
acuerdo con un determinado rango de operación.
2. Los tipos de combustibles a ser utilizados incluyendo su composición elemental y
propiedades características de cada combustible.
3. La eficiencia del proceso de combustión para minimizar el combustible no quemado
y los excesos de aire.
4. Limitaciones impuestas en las emisiones.
5. Dimensiones y complejidad de la unidad y los quemadores para establecer el
diseño mas eficiente y económico.
6. Diseño y propiedades del material de los equipos pertenecientes al sistema deben
asegurar un servicio seguro e ininterrumpido para largos periodos de uso.
7. Estándares de seguridad y procedimientos para control de la unidad incluyendo el
arranque, parada, variaciones en la carga y variaciones en el combustible.
El sistema de combustión debe ser diseñado con flexibilidad para la operación,
incluyendo la posibilidad de variaciones en el tipo de combustible, suministro térmico
y combinaciones de quemadores en y fuera de servicio. El control debe ser simple y
directo para asegurar una respuesta rápida a cualquier cambio en la demanda.
El aire de combustión normalmente es alimentado a los quemadores a través de
ventiladores de tiro forzado. Para mejorar tanto la eficiencia térmica como la de
combustión y de esta manera asegurar la estabilidad de la llama, el aire de combustión
Manual del Participante
III-25
Combustión
es normalmente precalentado a temperaturas entre 200 y 320°C utilizando
precalentadores de aire localizados aguas abajo del ventilador. Este ventilador debe
ser capaz de manejar una cantidad adecuada de aire para combustión completa a
presiones suficientemente altas para sobrepasar pérdidas en el precalentador,
quemadores, compuertas ("dampers") y tuberías.
El sistema de alimentación del combustible debe poder regular la presión y flujo a los
quemadores y ademas debe poseer las medidas adecuadas de protección contra fuegos
de acuerdo con las normas establecidas. La distribución adecuada del combustible,
sobre todo en sistema con múltiples quemadores, es sumamente importante para una
operación segura y eficiente del sistema de combustión. Tuberías y válvulas deben ser
diseñadas para permitir límites establecidos de velocidad y los requerimientos de
presión absoluta y pérdidas de presión.
1.2.3 Sustitución de Combustibles
De acuerdo con la disponibilidad y fluctuaciones en el precio de los combustibles,
podría ser necesario sustituir un combustible por otro, preferiblemente sin mayores
cambios en la cámara de combustión, quemadores, tuberías, controles, etc. En este
caso se deben considerar 5 aspectos principales:
1. Igual suministro térmico.
2. Capacidad de manejo del fluido a través de válvulas, tuberías y quemadores.
3. Estabilidad de la llama: esta es función de la velocidad de la llama y de los límites
de inflamabilidad. Aunque algunos métodos teóricos se han propuesto para
evaluar este parámetro, generalmente se recomienda probar el gas sustituto en el
quemador a diferentes suministros térmicos y relaciones gas/aire.
Usualmente no hay problemas de estabilidad con combustibles gaseosos, pero
éstos algunas veces contienen compuestos como propileno y/o butileno los cuales
son promotores de formación de hollín.
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III-26
Combustión
La velocidad de la llama es la velocidad a la cual la llama viaja en una mezcla de
gas y aire. Esta propiedad es de gran importancia en el diseño y operación de
quemadores. Cuando esta velocidad es muy baja se podría alterar la proporción de
gas combustible en la mezcla gas-aire, tomando en cuenta por supuesto que la
composición permanezca dentro de los límites de inflamabilidad.
4. Patrón de liberación de calor: depende de la forma, intensidad y luminosidad de la
llama. El gas natural, por ejemplo, se quema muy lentamente y muchos otros
combustibles sustitutos tienen tendencia a quemarse con llamas más cortas e
intensas. Nuevamente el efecto de este cambio debe evaluarse en pruebas
preliminares.
5. La atmósfera del horno: Esta puede afectarse seriamente si el sustituto contiene
una alta concentración de impurezas como azufre; también si el proceso es
susceptible al cambio de la relación C/H, lo cual puede afectar el control del punto
de rocío.
a) Gas - Gas
Para intercambiar un gas por otro se utiliza el índice de Wobbe para evaluar la
factibilidad. El índice de Wobbe es la relación entre el poder calorífico y la
gravedad específica del combustible, tal y como se muestra en la siguiente
ecuación:
HHV
Wobbe =
G
Básicamente el criterio a utilizar es que el gas a intercambiar debe tener el
mismo índice de Wobbe que el gas original. Si esto no se cumple, se pueden
realizar mezclas gas-aire para alcanzar el índice de Wobbe requerido.
b) Gas - Líquido
En el caso de sustituir gas por combustible líquido se debe sustituir en primer
lugar el quemador a utilizarse, considerando que el mecanismo de combustión
Manual del Participante
III-27
Combustión
de líquido es completamente diferente al de gases. Específicamente los
líquidos deben pasar por una etapa de evaporación/volatilización para
posteriormente mezclarse el gas volatilizado con el oxidante y producir la
combustión. La selección del quemador apropiado resolvería los primeros 3
aspectos considerados arriba. El referente al patrón de liberación de calor, éste
es diferente para líquidos debido a que sus llamas son mas luminosas. También
las llamas de combustibles líquidos requieren una mayor área de combustión,
por lo cual es necesario revisar las dimensiones de la cámara de combustión.
Finalmente, el cambio en la atmósfera del horno básicamente estaría supeditado
a la composición del combustible líquido.
La Tabla 1.7 muestra una comparación de la composición y propiedades de
combustión de combustibles líquidos y gaseosos [2]. En ésta se muestran varias
diferencias muy significativas. El principal aspecto corresponde al alto
contenido de carbono en el líquido en comparación con el gas y el hecho que el
contenido de hidrógeno en el gas es el doble que en el líquido. Esto produciría
un mayor contenido de vapor de agua en los productos de combustión, una gran
diferencia en el poder calorífico y un mayor punto de rocío del gas natural que
del combustible líquido. Esta data indicaría una aparente pérdida en eficiencia
térmica si se decide cambiar el combustible de líquido a gas debido al calor
latente del vapor de agua adicional en los gases de combustión. Para las mismas
condiciones de exceso de aire y temperatura de los gases de combustión el
contenido extra de calor de los productos de combustión del gas en relación con
el líquido es 4.7% para un combustible típico. En la práctica, también habría
que considerar ensuciamiento de las superficies de transferencia de calor,
requerimientos de exceso de aire, etc.
En relación con el punto de rocío, este no toma en cuenta la presencia de óxidos
de azufre, los cuales aumentan el punto de rocío. Por ejemplo para un fuel oil el
punto de rocío del agua puede ser 50°C, donde el ácido está entre 120 y 140°C
dependiendo del contenido de azufre en el combustible. Claramente el punto de
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III-28
Combustión
rocío del ácido controla la temperatura final de los gases de combustión puesto
que si la condensación ocurre, existe mayor probabilidad de corrosión.
Aparte de esto, emisiones de barro ácido también podrían presentarse. Con gas
como combustible, las temperaturas de los gases de combustión podrían ser 50°
C más bajas que con fuel oil y en este caso habría que considerar este aspecto
para el diseño de la planta en cuestión: economizadores, bypass para evitar
corrosión en el economizador cuando se usa combustibles líquidos, etc.
La diferencia más importante entre una llama de combustible gaseoso y una
llama de combustible líquido es que esta última es altamente luminosa,
mientras que la de gas tiende a ser no luminosa. Tomando en cuenta esto, el
patrón de transferencia de calor difiere apreciablemente, en el caso de
combustibles líquidos una cantidad apreciable de calor se transfiere por
radiación desde la llama, con el consecuente incremento en la temperatura de
los gases de combustión a la salida de la cámara de combustión. Por otro lado,
las llamas de combustibles gaseosos tienen una mayor emisividad no luminosa
y un mayor contenido de vapor de agua lo cual aumenta el calor específico (los
gases absorben más calor) y la conductividad térmica de los gases,
incrementándose de esta manera la transferencia de calor por convección.
Generalmente los combustibles gaseosos pueden ser quemados más
eficientemente, en parte por que requieren un bajo exceso de aire para
garantizar la combustión completa y no producen residuos sólidos, mientras
que la ceniza que se produce en la combustión de líquidos se deposita sobre las
superficies de transferencia de calor reduciendo la eficiencia de este proceso.
Por otro lado, cuando este material se remueve de la unidad, lleva consigo una
cierta cantidad de calor, aparte del material incombusto.
Tabla 1.7 Características típicas de un combustible líquido y otro gaseoso.
Análisis Elemental (% peso) Residual Gas Natural
Carbono 85,98 73,57
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Combustión
Hidrógeno 11,08 23,94
Oxígeno 0,67
Nitrógeno 0,07 2,49
Azufre 2,17
Cenizas 0,02
Humedad 0,01
Total 100,00 100,00
H/C (p/p) 0,1288 0,3254
Poder calorífico superior (KJ/kg) 43.972 53.584
Poder calorífico inferior (KJ/kg) 41.534 48.294
Aire estequiométrico requerido 33,0 32,6
(kg/Btu)
Vapor de agua en gases combustión 2,39 4,24
(lb/Btu)
Contenido de CO2 en gases secos (%) 15,6 11,7
Emisiones de SO2 (ppm) 2.940
Punto de rocío (°C) 49 56
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