0% encontró este documento útil (0 votos)
22 vistas17 páginas

Mitos Griegos: Orígenes y Relatos Clave

ejemplo

Cargado por

Oz aztro
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
22 vistas17 páginas

Mitos Griegos: Orígenes y Relatos Clave

ejemplo

Cargado por

Oz aztro
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Los mitos griegos son relatos de la Antigüedad Clásica que ofrecen una

explicación simbólica del mundo y el orden de la naturaleza. Han trascendido en


la historia hasta ser referencias fundamentales de la cultura occidental.
Originalmente transmitidos por tradición oral, los mitos griegos están recogidos en
diversas fuentes y existen distintas versiones de cada uno.

En este artículo exponemos de manera breve y sencilla, los principales relatos de


la mitología griega en sus versiones más conocidas. La lista se encuentra
ordenada de la siguiente manera: comienza con los mitos sobre los orígenes y
culmina con los mitos heroicos.

1. El origen del universo

En el principio existía el Caos (el Vacío primordial). Después se formaron las


potencias elementales: Gea (la Tierra) y Eros (el Amor). Caos engendró a Érebos
(las Tinieblas) y a Nix (la Noche), y estos engendraron a Éter (la Luminosidad) y
Hémera (el Día).

Gea engendró por sí misma a Urano (el Cielo), a las Ninfas (las Montañas) y a
Ponto (el orden marino). Luego, se unió a Urano y nacieron seis titanes (Océano,
Ceo, Crío, Hiperión, Jápeto y Crono) y seis titánides (Tía, Rea, Temis, Mnemósine,
Febe y Tetis). Ambos formaron también a los cíclopes, vinculados con los rayos y
los truenos, de nombre Arges, Estéropes y Brontes. Urano engendró a los
hecatonquiros Coto, Briareo y Giges, seres gigantes y violentos de cien cabezas.

Pero Urano, el Cielo, odiaba a sus hijos, y los mantenía ocultos en el seno de la
madre Tierra, causándole gran sufrimiento. Gea deseaba vengarse, así que liberó a
sus hijos y les pidió ayuda para matarlo. Ninguno accedió, excepto Crono, a quien
gea le fabricó una hoz. Cuando Urano envolvió a Gea en la noche, Crono lo castró
y arrojó sus organos detrás de él. La sangre cayó sobre la Tierra y la fecundó,
formando a las Erineas, las Ninfas de los fresnos y los Gigantes.

Significado del mito. El mito sobre el origen del universo pretende ofrecer una
explicación sobre el inicio de las potencias elementales o fuerzas primordiales. Al
mismo tiempo, explica la relación de las potencias entre sí y el orden natural de la
vida, percibido antiguamente como caótico.

2. El nacimiento de Afrodita (Venus)

Mitos griegos

Sandro Botticelli: El nacimiento de Venus.

Según el relato de La metamorfosis de Ovidio, Crono castró a su padre, Urano, con


una hoz que le había hecho Gea. Los órganos reproductivos de Urano cayeron al
mar. Al contacto y roce con estos, el mar formó espuma y se engendró a Afrodita,
diosa del Amor y la sensualidad, quien emergió en un cuerpo de mujer adulta,
poseedora de una belleza sin par.

Con el soplo del Viento (los Céfiros), Afrodita fue llevada sobre una concha marina
hasta dos paradas: la primera, Citera, y la segunda, la orilla de Chipre. Una vez en
Chipre, Afrodita fue recibida por las Estaciones (llamadas las Horas), quienes la
condujeron a la llamada estancia de los Inmortales.

Significado del mito. Afrodita es la representación de la belleza, del amor


(erotismo) y de la fertilidad. La diosa es de una generación anterior a Zeus y las
demás deidades olímpicas, al ser hija de Urano, el Cielo, una de las potencias
primordiales de la vida.

Te puede interesar: Afrodita: la fascinante historia de la diosa griega del amor

3. Crono y el nacimiento de los dioses olímpicos

Mitos griegos

Francisco de Goya: Saturno devorando a sus hijos.

Después de castrar a Urano (el Cielo), Crono (Saturno) no demoró en convertirse


en un déspota como Urano. Tomó por esposa a su hermana, Rea y procrearon a la
primera generación de dioses: Hera, Deméter, Hestia, Poseidón y Hades.
Resintiendo un levantamiento de sus hijos en su contra, Crono los devoraba tan
pronto nacían.
Cuando Rea engendró a Zeus, lo alumbró en secreto y lo entregó a los cuidados de
Gea. Luego, en vez de darle el niño a Crono, le dio una piedra envuelta en pañales,
y este se la tragó sin percatarse del engaño.

Al crecer, Zeus se hizo emplear como copero de Cronos. Un día, le preparó al titán
del tiempo un brebaje, tras el cual vomitó a todos los dioses. Los hermanos se
unieron en contra de los titanes bajo el liderazgo de Zeus, a quienes vencieron y
desterraron al Tártaro (un inframundo por debajo del infierno). De ese modo, Zeus
se convirtió en el supremo de los dioses.

Significado del mito. En primer lugar, este mito simboliza la domesticación de las
fuerzas primordiales para dar entrada a los dioses olímpicos. Las fuerzas
primordiales son percibidas como caóticas y monstruosas, y deben ser
destronadas por otra idea de justicia, representada por el orden de los dioses
olímpicos. Ya que Zeus debe destronar al pasado para vivir y para que el mundo
tenga continuidad (futuro), el pasaje es también una representación de la
conciencia del tiempo histórico.

4. El origen de las musas

Mitos griegos

Sarcófago de las Musas, museo del Louvre.

Se dice que las musas fueron engendradas por Mnemosine y Zeus. Mnemosine,
hija de Gea y Urano, es la personificación de la memoria y señora de las colinas de
Eleuter. Durante nueve noches seguidas, Zeus subió al lecho sagrado de
Mnemosine para unirse a ella. De estas uneve noches se engendraron nueve
musas, protectoras e inspiradoras de las artes.

Las nueve musas son: Clío (historia o epopeya), Euterpe (música), Talía (comedia y
poesía bucólica), Melpómene (tragedia), Terpsícore (danza y poesía coral), Erato
(poesía lírica-amatoria), Polimnia (cantos sagrados y poesía sacra, o sea, himnos),
Urania (astronomía y ciencia) y Calíope (elocuencia, belleza y poesía heroica y
épica).

Significado del mito. Las musas son, en efecto, las protectoras de las artes. Por
eso, a ellas se asocia la inspiración de la creatividad y la belleza en el arte. El
origen de las Musas es un mito que explica, por el lado, las características de la
inspiración artística y, por el otro, el valioso papel de las artes como memoria de la
civilización.

5. El origen de Medusa

Mitos griegos

Caravaggio: Cabeza de Medusa.

El origen de Medusa es incierto. La versión de la época helenística sostiene que


Medusa era una gorgona mortal (monstruo femenino), hija de las deidades
marinas Ceto y Forcis, y hermana de Esteno y Euríale, ambas gorgonas inmortales.
Las gorgonas eran monstruos femeninos caracterizados por tener serpientes en
vez de cabellera, alas de oro, manos de bronce y ojos con el poder de petrificar a
quienes las miraran directamente.

Las versiones más antiguas, anteriores a la época helenística, sostienen que


Medusa era una doncella hermosa, y que rivalizaba con la belleza de Atenea. La
diosa, por celos, la convirtió en gorgona.

En La metamorfosis de Ovidio se describe a Medusa como una bella sacerdotisa


del templo de Atenea. Medusa habría sido poseída en dicho templo por Poseidón,
rival de Atenea. Como desagravio, esta la convertiría en gorgona y la desterraría.
Medusa resultaría embarazada, tras lo cual Atenea encomendaría a Perseo su
muerte.

Significado del mito. El origen de Medusa representa el orden sexual instituido y el


papel al que se condena a la mujer. Medusa significa protectora o guardiana.
Víctima o causante de las acciones de Poseidón, Medusa ha sufrido la maldición
de la diosa Afrodita, intensificada a consecuencia de su embarazo. La maldición
de Afrodita la condena al escarnio y a no volver a disfrutar nunca más de la
experiencia amatoria.

Te puede interesar: Medusa: desde monstruo a ícono feminista

6. El mito de Prometeo
Mitos griegos

Dirck van Baburen: Prometeo siendo encadenado.

Prometeo era hijo del titán Jápeto y hermano de Atlas, Menecio y Epimeteo. Según
unas versiones, fue el creador de los hombres, a quienes formó de la arcilla,
mientras que otras es el encarecido aliado y protector de la humanidad. Un día, le
presentó a Zeus un buey en sacrificio, lo cortó y separó en dos partes para que el
dios eligiera una, pues lo sobrante quedaría para los hombres. La primera, llevaba
piel, carne y vísceras. La segunda no era más que huesos escondidos bajo una
grasa de aspecto suculento.

El dios olímpico escogió los hues¡” y, al descubrir el engaño, se enojó de tal


manera, que escondió el fuego a los mortales. Pero Prometeo subió al Olimpo,
robó el fuego nuevamente para devolverlo a la humanidad. Como castigo, Zeus lo
encadenó en el Cáucaso y mandó a un águila a que devorase su hígado
eternamente (y juró también castigar a los hombres). Sin embargo, en un acto
heroico, Hércules liberó a Prometeo, y Zeus no se pudo oponer por ser Hércules su
hijo.

Significado del mito. El mito de Prometeo ha sido interpretado de muchas formas.


La primera entiende a Prometeo como un protector de los seres humanos, a
quienes lleva la civilización (representada por el fuego).

De esta se desprende la segunda interpretación, que ve a Prometeo como alguien


capaz de rebelarse contra los dioses y subvertir su orden. Este mismo carácter se
proyecta en la conducta humana, lo que hace de los hombres seres prometeicos o
titánicos.

Una última interpretación sugiere que al introducir el conocimiento (el fuego),


Prometeo marcó la separación del hombre con la naturaleza, lo que habría sido el
inicio de la pérdida del bien y la inocencia primordial.

7. La caja de Pandora

Mitos griegos

John William Waterhouse: Pandora (detalle).


Zeus deseaba castigar a los hombres después de que Prometeo lo engañara por
ellos y les entregara el fuego robado del Olimpo. Hefesto fabricó entonces una
mujer de arcilla llamada Pandora por orden de Zeus, y Hermes la entregó como
regalo a Epimeteo, hermano de Prometeo. Al casarse con Epimeteo, Pandora
recibió de los dioses un ánfora (popularmente, una caja) y, con ella, la instrucción
de no abrirla jamás.

Pero los dioses dotaron del don de la curiosidad a Pandora, quien abrió el ánfora y
dejó escapar todos los males del mundo con que Zeus deseaba castigar a los
hombres. Viendo el desastre, Pandora se apresuró a cerrar el ánfora antes de que
escapase el último elemento: la esperanza (personificada por Elpis), único don
benefactor que los dioses habían guardado en el ánfora.

Significado del mito. Pandora es la representación de lo femenino, ligado en la


cultura griega a lo caótico, lo informe y lo dionisíaco. Esta mujer fue creada como
una obra de los dioses especialmente diseñada para engañar a Epimeteo e
introducir los males en el mundo (el sufrimiento y las calamidades). Por ende, el
papel que Zeus le atribuye es marcar la línea de separación entre los dioses y los
hombres. Pandora nos recuerda a Eva, solo que la mujer bíblica no trae los males
al mundo, sino que abre la puerta al Mal (pecado).

8. El mito de Eco y Narciso

Mitos griegos

William Waterhouse: Eco y Narciso.

Eco era una ninfa muy alegre y conversadora que entretenía a Hera, mientras el
dios Zeus buscaba aventuras amatorias. Cuando Hera se enteró de las
infidelidades de su esposo, castigó a Eco. La ninfa ya no podría hablar por sí
misma, sino repetir las últimas palabras que escuchara. Asustada, la ninfa se
escondió en una cueva junto a un estanque.

Narciso era un joven de belleza inigualable, de quien se enamoraban tanto


hombres como mujeres, solo para sufrir su rechazo. Un día, caminaba cerca de la
cueva de Eco, y la ninfa se enamoró. El joven entró a la cueva y gritó: “¿Hay alguien
aquí?”, y se oyó a Eco: “Aquí… aquí…”. Luego dijo Narciso: “Ven”, y la voz repetía
“Ven… ven…”.
Eco salió con los brazos abiertos hacia Narciso, pero la rechazó, y Eco se
consumió en la cueva. Némesis, diosa de la justicia y la venganza, contempló la
escena y maldijo a Narciso. Cuando este sintió sed, se acercó al estanque, vio su
reflejo y se enamoró perdidamente de sí mismo, arrojándose sobre las aguas. Al
morir, brotó en el estanque una flor, llamada narciso.

Significado del mito. El mito de Eco y narciso nos explica diversos elementos a la
vez. Desde el punto de vista de la naturaleza, nos explica el origen del fenómeno
físico del eco y el de la flor del narciso. Pero simbólicamente, nos explica la
tragedia que subyace a las personalidades egocéntricas.

9. La manzana de la discordia

Mitos griegos

Jacob Jordaens: La manzana de la discordia.

Cuando Peleo, padre de Aquiles, iba a casarse con la diosa del mar, Tetis, Zeus no
invitó a Eris, la diosa de la discordia. Al enterarse, la diosa se presentó en la
ceremonia, se acercó a las diosas Afrodita, Atenea y Hera y dejó sobre su mesa
una manzana que llevaba inscrita la frase “Para la más hermosa”. Las tres
comenzaron a disputarse el presente y nombraron a Zeus juez del asunto. Zeus no
aceptó y, en su lugar, encargó a Hermes buscar a Paris, príncipe de Troya y pastor,
para que tomara la decisión.

Las diosas comenzaron a desfilar ante Paris y a hacerle promesas. Hera le


prometió poder y riquezas, y Atenea, sabiduría y triunfo en las guerras. Pero
Afrodita le prometió el amor de la mujer que eligiera, con lo que obtuvo la
manzana. Paris le pidió el amor de Helena, hija del rey Menelao de Esparta, a
quien raptó, desatando la guerra de Troya.

Significado del mito. El mito de la manzana de la discordia representa el origen de


la división y la confrontación. Las consecuencias de proceder de este modo no se
hacen esperar: una pequeña insignificancia desata una guerra terrible.
Por eso, una interpretación sugiere que Zeus provocó deliberadamente la
discordia para diezmar la población humana por medio de la guerra de Troya, en
vista de que esta había crecido demasiado.

10. El mito de Afrodita y Ares (Venus y Marte)

Mitos griegos

Sandro Botticelli: Venus y Marte.

Cuenta el mito que Afrodita, diosa de la sensualidad y el amor, estaba casada con
Hefesto, dios del fuego y herrero de los dioses. Pero la hermosa deidad se
enamoró de Ares (Marte), el dios de la guerra. Apasionados el uno por el otro,
consumaron su relación ilegítima, de lo cual fue testigo Apolo, el dios de las artes,
la belleza y la luz.

Apolo le informó a Hefesto lo ocurrido, y este ideó un plan para atrapar a Afrodita.
Sigilosamente formó una red invisible en el lecho amatorio de los adúlteros. Al
despertar, se vieron atrapados en la red, y Hefesto convocó a todos los dioses para
que vieran por sí mismos la infamia de los amantes.

Significado del mito. El episodio de Afrodita y Ares simboliza, por un lado, la


compleja relación entre el amor y la guerra que ambos dioses representan. Por el
otro, representa la humillación de los infieles cuando la verdad sale a la luz.

Te puede interesar: Cuadro El nacimiento de Venus de Sandro Botticelli.

11. El rapto de Europa

Mitos griegos

Pedro Pablo Rubens: El rapto de Europa.

Europa era hija de Agenor (rey de las regiones de Sidón y Tiro), y Telefasa (náyade o
ninfa de los cuerpos de agua dulce). La joven, que poseía una belleza sin par, se
encontraba un día en la playa jugando con sus amigas. Zeus la divisó y quedó
prendado de su belleza. Entonces, tomó la forma de un toro de un pelaje blanco
brillante, y enormes cuernos que recordaban a la luna, y se echó a los pies de la
joven.
Aunque al principio estaba asustada, poco a poco Europa se aproximó a la bestia,
lo acarició y, una vez perdió el miedo, se sentó sobre su lomo. El toro se levantó de
inmediato y echó a correr hacia el mar, mientras la joven gritaba y se aferraba a los
cuernos para no caer. Una vez en Creta, Zeus poseyó a Europa cerca de unos
bananos que, al ser testigos de la escena, fueron destinados a no perder nunca su
follaje.

Significado del mito. Este pasaje puede leerse una representación de la expansión
cultural de los griegos hacia occidente, vaticinada como un signo positivo a través
de la fecundidad de Europa. Pero también puede leerse este mito desde un punto
de vista arquetípico. Zeus representa la sedución propia del acto amoroso. La
seducción es aquí un acto de enmascaramiento de la propia identidad, la
adopción de un “disfraz”, señuelo que atrae a Europa. Este modelo lo veremos
repetido en otras escenas, como Leda y el cisne.

12. Leda y el Cisne

Mitos griegos

Gustav Moreau: Leda y el cisne.

Leda era una hermosa mujer, hija de Testio, rey de Etolia, y Eurítemis. Su belleza
era tal que Zeus la deseaba con ardor. Un día, Leda paseaba por la orilla del río
Eurotas, cuando divisó a un cisne que, perseguido por un águila, luchaba por su
vida. En su bondad, Leda tomó al cisne y lo protegió, sin advertir que el ave era el
propio Zeus transformado. Leda, pues, se dejó seducir por el cisne.

Esa noche, la hermosa mujer puso un huevo (algunos dicen que dos huevos, el
segundo de los cuales sería de su esposo, Tindareo, con el cual también se unió
esa noche). De aquellos huevos nacieron por pares Pólux y Clitemestra, y Cástor y
Helena respectivamente.

Significado del mito. Leda y el cisne encarnan un significado doble. Por un lado,
exaltan la pasión, la sexualidad y la sensualidad. Pero por el otro lado, también es
expresión de la debilidad humana frente a la voluptuosidad de la sensualidad. Al
igual que en el rapto de Europa, el pasaje de Leda y el cisne insiste una vez más en
el principio de la seducción como la adopción de un disfraz que enmarcara al
seductor y atrae a su «presa» para conquistarla.

13. El rapto de Perséfone (Proserpina)

Mitos griegos

Pedro Pablo Rubens: El rapto de Proserpina (o Perséfone).

Perséfone era la hija única de Deméter (diosa de la agricultura), quien la había


procreado con Zeus. Al crecer, su tío Hades, dios del inframundo, se empeñó en
poseerla, así que la raptó un día en que Perséfone recogía un narciso.

Deméter escuchó su grito desde el inframundo, y la buscó incansablemente.


Renunció a su divinidad hasta que Hades la devolviera. Como la presencia de
Deméter entre los mortales hacía estéril la tierra, Zeus exigió la devolución de
Perséfone. Hades accedió a condición de que Perséfone se mantuviera en ayunas
hasta salir del inframundo. Para tentarla, sembró el camino de rojas y suculentas
granadas, y la joven cayó en la trampa.

Los dioses llegaron a un acuerdo: cada año Perséfone debe pasar seis meses con
Deméter y seis meses en el inframundo. Durante su ausencia, Deméter abandona
sus labores divinas y la tierra no da fruto (invierno).

Significado del mito. El mito de Perséfone se relaciona con los ritos del cultivo y la
siembra, y con las primeras ideas de la creencia en la vida después de la muerte.
El arreglo entre Hades (dios de la muerte y el inframundo) y Deméter (diosa de la
agricultura) explica los ciclos del cultivo de la tierra.

Por eso, a Perséfone se le ha asociado con el grano de trigo, cuyo fruto solo se
produce al morir y ser cultivado. Desde el punto de vista arquetípico, la relación
entre Deméter y Perséfone expresa el duelo de la madre ante la separación de la
hija, que posee rasgos diferenciadores con respecto a los hijos varones.

Te puede interesar: Deméter: descubre a la diosa griega de la agricultura


14. Apolo y Dafne

Mitos griegos

Bernini: Apolo y Dafne.

Eros (Cupido) y Apolo competían entre sí en el arte del arco y la flecha. Apolo
hacía alarde de su superioridad, y se burlaba de Eros por tener aspecto de un
pequeño querubín. Para vengarse, Eros hirió a Apolo con una flecha encantada,
cuyo poder residía en enamorar a la primera persona que lo viese. Su siguiente
paso fue herir a Dafne, ninfa de los árboles, con una flecha encantada con un
hechizo de aborrecimiento.

Ocurrió que Apolo se encontró con Dafne. Al contemplarla quedó perdidamente


prendado de ella comenzó a perseguirla. Pero Dafne lo aborrecía. La ninfa,
desesperada, rogó al río Peneo, su padre, que la transformara antes de que Apolo
la poseyera. Y en el instante mismo en que apolo la tomó en sus brazos, el cuerpo
de Dafne se transformó en un laurel.

Desde entonces, Apolo juró devoción al árbol, y portó para siempre una corona de
laurel en su cabeza. Con la misma corona premiaba a los héroes, para que
recordaran que la victoria es huidiza y fugaz.

Significado del mito. Dafne representa la figura virginal, vinculada con la diosa
Artemisa. Apolo, por su parte, representa el resplandor absoluto de lo masculino,
cuya frontalidad y severidad en el castigo causa temor o adversión. La marcada
diferencia entre ambos impide cualquier encuentro en el lecho amatorio. Antes,
Dafne prefiere verse convertida en un laurel. Si Apolo, es el resplandor de lo
masculino infeliz en los amores, Dafne es la mujer inalcanzable y fugaz, reservada
para sí misma. Es la corona de la victoria.

Te puede interesar: Análisis de la escultura Apolo y Dafne, de Bernini.

15. Teseo y el Minotauro

Mitos griegos

Vajilla del Ático con la imagen del Minotauro.


Poseidón le concedió a Minos, el rey de Creta, un hermoso toro blanco a condición
de que lo sacrificara en su honor. Tan fascinado estaba Minos con aquel toro, que
sacrificó a otro ejemplar como sustituto, y Poseidón lo descubrió. Poseidón hizo
que Pasifae, esposa de Minos, sintiera gran atracción por el toro. Parsifae ordenó
al arquitecto Dédalo fabricar una vaca para esconderse en ella y acercarse al toro,
tras lo cual se unió a él y se embarazó.

Nació una criatura con cuerpo de hombre y cabeza de toro, llamado Minotauro. El
Minotauro devoraba a quien encontrara a su paso, y se hizo incontrolable al crecer.
Entonces el rey Minos encomendó a Dédalo construir un laberinto para encerrarlo.

Mientras se construía el laberinto, Minos recibió la noticia de que su único hijo,


Androgeo, había sido muerto por los atenienses. Entonces sitió la ciudad de
Atenas y los obligó a pagar un tributo cada nueve años, que consistía en sacrificar
siete doncellas y siete mancebos al Minotauro.

Teseo, hijo del rey de Atenas, Egeo, se ofreció como parte del tributo para detener
el derramamiento de sangre. Como los barcos atenienses debían izar velas negras
en señal de luto, le pidió que, si volvía con vida, izaran velas blancas.

Minos tenía dos hijas: Ariadna y Fedra. Ariadna se enamoró de Teseo y le prometió
ayudarlo. Le entregó un ovillo de hilo y una espada mágica. Con el hilo de Ariadna,
Teseo marcó el camino del regreso, y con la espada mató al Minotauro. Pero al
volver a Atenas, Teseo olvidó izar las velas blancas. Egeo lo creyó muerto y,
desesperado, se arrojó al mar que hoy lleva su nombre.

Significado del mito. La interpretación más extendida de este mito sugiere que el
Minotauro representa lo monstruoso, caótico, vergonzoso y maligno, que debe ser
encerrado en un laberinto y, a la vez, clama para ser alimentado. Teseo es, por lo
tanto, el héroe que lucha por superar el caos de lo monstruoso y restablecer el
orden. Otra interpretación sostiene que el mito del Minotauro es expresión del
período en que Creta fue dominante con respecto a Grecia continental.

16. Atenea y el desafío de Aracne

Mitos griegos

Paolo Veronese: Aracne.


En la antigua tierra de Lidia había un tintorero llamado Idmón, cuya hija, Aracne,
era conocida como la mejor tejedora de la región. Un día, Atenea se le presentó
transformada en una vieja. Aracne le afirmó que sus tejidos eran mejores que los
de la misma diosa. Indignada, Atenea reveló su identidad y la confrontó, pero
Aracne mantuvo su palabra y la desafió a una competición.

Atenea y Aracne presentaron sus tapices, ambos hermosamente confeccionados.


El de Atenea representaba las virtudes de los dioses, pero el de Aracne
representaba sus iniquidades, demostrando que los dioses olímpicos eran tan
esclavos de sus impulsos como los hombres.

Atenea se ofendió por el atrevimiento de Aracne y, haciendo uso de sus poderes,


la condenó a vivir suspendida de los hilos, convirtiéndola en una araña para
siempre. Así sabría que ningún humano puede igualarse con los dioses.

Significado del mito. En la historia de Atenea y Arace subyace la contraposición


entre el orden divino y el ser humano. Aracne ha cometido hibris, palabra griega
que significa «desmesura del orgullo y la arrogancia», al pretender no solo
equipararse a los dioses, sino ser superior a ellos.

Aracne, que como joven es impulsiva y orgullosa, olvida que su talento es un don
otorgado por fuerzas superiores. Atenea se presenta como vieja, posiblemente
aludiendo a la sabiduría y a la antigüedad de su existencia. Su castigo es el medio
por el cual confirma y demarca la superioridad de los dioses, al igual que Zeus y la
caja de Pandora.

17. La caída de Ícaro

Mitos griegos

Pedro Pablo Rubens: La caída de Ícaro.

Ícaro era hijo del arquitecto Dédalo, constructor del laberinto de Creta. Ambos se
encontraban retenidos en la isla, pues el rey Minos los había castigado por la fuga
de Teseo. Como el rey controlaba las vías terrestres y marítimas, Dédalo diseñó un
par de alas para cada uno. Algunas plumas fueron entretejidas con cuerdas, y
otras unidas con cera.
Dédalo adviritó a Ícaro que, si planeaba muy bajo, el mar mojaría las plumas y no
me permitiría volar. Y si tomaba mucha altura, el sol derretiría la cera y se
desarmarían las alas. Padre e hijo escaparon, pero después de varias islas, Ícaro
tomó altura y el sol derritió la cera, provocando su caída al mar.

Significado del mito. Al igual que en el caso de Aracne, Ícaro comete hibris, que
implica creerse superior a los dioses y, a la vez, esperar aquello que no es posible.
Por ende, Ícaro encarna la condición humana del exceso de confianza, y la
arrogancia que le impide ser cauteloso ante sus propias limitaciones.

18. El mito de Sísifo

Mitos griegos

Tiziano: Sísifo.

Sísifo era un mortal astuto que había delatado a Zeus por haber raptado a Egina, la
hija del dios de los ríos, Asopo. Los dioses mandaron a Tánatos (la Muerte) a
buscarlo, pero este lo engañó, colocándole los grilletes destinados a su persona.
De este modo, nadie más moría en la tierra

El dios Ares liberó a Tánatos par¡”restablecer el orden, y castigó a Sísifo al


inframundo. Antes de fallecer, Sísifo pidió a su esposa no cumplir con las ofrendas
funerarias. Una vez en el inframundo, el astuto Sísifo hizo queja de la “falta” de su
esposa y pidió que se le permitiera regresar a castigarla. Le fue concedido, a
condición de volver, pero se las arregló para permanecer en la tierra
indefinidamente.

Al morir finalmente, le impusieron a Sísifo el castigo de subir una roca por la


cuesta de una montaña, roca que volvería a caer antes de tocar la cima, en un
ciclo infinito. Así, sufriría una eternidad de trabajo inútil.

Significado del mito. El mito de Sísifo se ha interpretado de diferentes maneras. La


más difundida es la que relaciona este mito con la búsqueda del sentido de la vida
en un mundo donde la historia parece carecer de significado. Otra interpretación
es de naturaleza política. En este caso, Sísifo representaría a la clase política y sus
esfuerzos ridículos por hacerse del poder.

19. Los doce trabajos de Hércules


Mitos griegos

Francisco de Zurbarán: Hércules lucha con la hidra de Lerna.

Los doce trabajos de Hércules (también llamado Heracles) son una serie de tareas
que este debió cumplir como penitencia por el asesinato de su mujer, hijos y dos
de sus sobrinos. Tales muertes habían sido cometidas en un estado de locura,
pues la diosa Hera, celosa de que este era hijo de Zeus con una mortal, deseaba
complicarle la vida. Los doce encargos fueron:

Primer trabajo: dar muerte al león de Nemea.

Segundo trabajo: dar muerte a la hidra de Lerna.

Tercer trabajo: atrapar al jabalí de Erimanto

Cuarto trabajo: atrapar a la cierva del monte Cerineo.

Quinto trabajo: exterminar a los pájaros del Estínfalo.

Sexto trabajo: atrapar al toro de Creta.

Séptimo trabajo: asear los establos de Augías.

Octavo trabajo: hurtar las yeguas de Diomedes.

Noveno trabajo: hurtar el cinturón de Hipólita.

Décimo trabajo: hurtar el ganado de Gerión.

Undécimo trabajo: hurtar las manzanas doradas del jardín de las Hespérides.

Duodécimo trabajo: hurtar a Cerbero, el perro de Hades, para Euristeo.

Significado del mito. Hércules representa la lucha humana contra el mal y contra
lo monstruoso. Hércules lucha contra fuerzas caóticas y así preconiza el orden
olímpico. Por medio de sus trabajos, Hércules procura ordenar el cosmos a la
medida de los dioses del Olimpo, que lo distinga del caos primigenio, del orden
titánico, tenido por monstruoso. Ese mundo a la medida del Olimpo es el mundo
de los hombres.

20. Ulises y las sirenas

Mitos griegos

Ulises y las sirenas.

Cuenta el mito que cerca de Sicilia, había unos seres marinos híbridos llamados
sirenas, con rostro de mujer y cuerpo de ave (aunque erróneamente se cree que
tenían cuerpo de pez). El canto de las sirenas seducía a los marinos. La seducción
provenía de las adulaciones que proferían, ya que los hombres deseaban
escuchar aquellos elogios de sí mismos. Su vanidad e imprudencia los llevaba a la
muerte.

Advertido por Circe, Ulises ordenó a sus marinos tapar sus oídos con cera. Pero
como también sentía una enorme curiosidad por escuchar aquel canto, prefirió
atarse a sí mismo a un mástil y pedir a la tripulación que ignorase cualquier
súplica para desatarlo.

Una vez en alta mar, las sirenas comenzaron su canto. Ulises se desesperó, pero
sus marinos obedecieron la orden y todos se salvaron. Las sirenas, despechadas,
se arrojaron al mar. El cuerpo de la sirena Parténope fue llevado hasta una orilla,
donde levantaron un monumento en su honor. Ese lugar sería llamado Parténope
(hoy Nápoles).

Significado del mito. Ulises desea escuchar las adulaciones de las sirenas, pero
no quiere morir presa de ellas. Tiene el sentido de la prudencia y la astucia, al igual
que Zeus y Atenea. Allí es donde Ulises pone en marcha la astucia y consigue una
forma de dominarse y, al mismo tiempo, complacerse. Este mito, pues, expone la
relación entre la vanidad, la prudencia, la astucia y el dominio propio.

21. Faetón y el carro del sol

La caída de Faetón

Peter Paul Rubens: La caída de Faetón

Faetón, hijo de Helios, presumía siempre ante sus amistades de sus orígenes
divinos, pero estos no le creían. Un día, retado por un compañero, quiso conducir
el carro de fuego de su padre con el fin de demostrar el origen su linaje.

Después de suplicarle a su padre que le dejara manejar su carro, Helios accedió


temeroso. Faetón se aventuró y los caballos iniciaron una loca carrera. Pronto, el
joven perdió el control del carro y se precipitó contra tierra, provocando incendios
en montes y llanuras. También se estampó varias veces contra la bóveda del cielo,
sembrando el pánico.
Zeus, atemorizado por la catástrofe, se vio obligado a intervenir destrozando el
carro con un rayo. Faetón cayó al río Erídano. Sus hermanas, las Helíades,
sufrieron tanto que las lágrimas que derramaron se transformaron en sauces.

Significado del mito. Faetón representa el orgullo desmedido, pues sus actos
reflejan como arrogancia evoca al desastre. Con sus actos, quiso demostrar al
resto cuál era su lugar en el mundo sin medir las consecuencias.

22. Orfeo y Eurídice

Orfeo y Eurídice

Michel Martin Drolling: Orfeo y Eurídice.

Orfeo, hijo de Apolo y Calíope, se enamoró perdidamente de la ninfa Eurídice y la


hizo su esposa.

Un día, una tragedia sacudió a Eurídice mientras huía de Aristeo, hijo de Apolo,
cuando fue mordida por una serpiente. Después de esto, Eurídice murió. Orfeo no
aceptó su pérdida y decidió descender a los infiernos para buscarla.

En el camino, Orfeo tuvo que sortear diferentes riesgos, incluso consiguió


amansar al temible Cerbero. Finalmente, Hades y Perséfone, conmovidos,
permitieron que Eurídice volviera con Orfeo. Para ello, le pusieron una condición:
que Eurídice fuera detrás de él y que Orfeo no mirara para atrás hasta que no
hubieran llegado al mundo de los vivos.

Orfeo fue incapaz de resistirse y volvió la cabeza para ver a su esposa. Entonces,
Eurídice desapareció, pero esta vez para siempre.

Significado del mito. Este mito representa el amor más allá de la muerte. El
proceso de duelo del Orfeo podría verse representado en ese descenso a los
infiernos que realiza para hallar de nuevo a Eurídice. El camino de vuelta desde el
inframundo atiende a la inevitabilidad de la pérdida y, en consecuencia, la
aceptación de los finales.

También podría gustarte