2da Actividad Integradora
Reflexionar en los conceptos de Estado y lucha de clases según las ideas de
Engels retomadas por Lenin en el capítulo 1 el Estado y la Revolución.
1) Lenin sostiene que hubo interpretaciones simplistas y erróneas de la
teoría marxista y compara lo que estas teorías decían con lo que
realmente son, basándose en postulados de Engels. Refiere a estas dos
teorías identificando que sostenía cada una del Estado, cuál era su rol,
sus elementos constitutivos y lo más importante cuál era su papel en el
proceso de contradicción de clases.
2) Según los postulados de Engels el Estado se coloca por encima de la
sociedad ¿Qué significa esto y por qué sucede?
Por un lado, Lenin señala que hubo interpretaciones simplistas y erróneas de la
teoría marxista sostenida por los ideólogos burgueses y especialmente los
pequeñoburgueses quienes “corrigen” a Marx señalando que el Estado resulta
ser un órgano de conciliación de Clases. En dicha corriente ubica a los
socialrevolucionarios (eseritas) y a los mencheviques. Por ejemplo, los eseritas
constituían un partido pequeñoburgués ruso que no veían las diferencias entre
el proletariado y los campesinos, velaban la diferenciación y las contradicciones
de clase en el seno del campesinado y rechazaban el papel dirigente del
proletariado en la revolución. Tal grupo fue uno de los puntales del Gobierno
Provisional burgués en 1917, negándose a apoyar la reivindicación campesina
sobre la propiedad agraria de los terratenientes, pronunciándose a favor de su
conservación.
En contraposición con lo anterior, Lenin de acuerdo a Marx señala que el
Estado no podría surgir ni mantenerse si fuese posible la conciliación de las
clases. Por el contrario, el Estado es un órgano de dominación de clase, un
órgano de opresión de una clase por otra, es la creación del “orden” que
legaliza y afianza esta opresión, amortiguando los choques entre clases.
En la misma línea y de acuerdo a Engels el estado no es de ningún modo un
poder impuesto desde fuera de la sociedad. El Estado es un producto de la
sociedad al llegar a una determinada fase de desarrollo; es la confesión de que
esta sociedad se ha enredado consigo mismo en una contradicción insoluble,
se ha dividido en antagonismos irreconciliables, que ella es impotente para
conjurar. Y para que estos antagonismos no se devoren a sí mismas y a la
sociedad en una lucha estéril, se hizo necesario un poder central situado por
encima de la sociedad y llamado a amortiguar el conflicto.
En este punto hay que remarcar el carácter del Estado como instrumento de
explotación y la complejidad creciente que adquiere en el proceso histórico: el
moderno Estado representativo es el instrumento de que se sirve al capital para
explotar al trabajo asalariado.
Engels destaca como uno de los rasgos distintivos del Estado la “fuerza
pública”, conformada no solo por hombres armados, sino también por cárceles
e instituciones coercitivas de todo tipo, que es pasado por alto por los
pequeñoburgueses.
En este punto Engels desarrolla la noción de esa “fuerza” a que se da el
nombre de Estado, fuerza que brota de la sociedad, pero que se sitúa por
encima de ella y se divorcia cada vez más de ella. En relación con ello para
mantener un poder público, situado por encima de la sociedad, son necesarios
los impuestos y la deuda pública.
Por ultimo de acuerdo a Engels se presenta la revolución como ese proceso de
cambios estructurales que busca poner fin a la opresión de clase y que, según
Lenin, contiene un componente ineludible en la destrucción del Estado burgués
y la fundación de un nuevo Estado. Se presenta el concepto de “dictadura del
proletariado”, construcción de las mayorías trabajadoras en clase dominante, y
que está relacionada con la propia definición de Estado que propone Lenin,
donde el carácter coercitivo, ya sea para garantizar la explotación de clase o
para terminar con ella, está puesto en primer lugar. Así, la “dictadura del
proletariado” refiere al proceso donde las clases subalternas utilizan al Estado
como fuerza especial de represión, ya no al servicio de la burguesía sino de los
trabajadores, y lo utilizan para socializar los medios de producción, la
construcción de las mayorías trabajadoras en clase dominante.
Paralelamente Lenin también señala en relación con la anterior que la
tergiversación “Kautskiana” del marxismo es más sutil, no se niega ni que el
Estado sea el órgano de dominación de clase, ni que las contradicciones de
clase sean irreconciliables.
El argumento de Lenin es que Kautsky evita cualquier discusión sobre el estado en
algunas obras influyentes, escritas específicamente para refutar el "oportunismo".
En particular, Kautsky no habla de las instituciones democráticas radicales de la
Comuna de París ni de la necesidad de "destruir el estado", aunque estos temas
forman parte importante del legado de Marx y Engels.
Tenemos entonces tres conceptos claves: el Estado, como producto de
relaciones de dominación y explotación, la contradicción de clase entre una
minoría propietaria que se queda con los frutos del trabajo colectivo generado
por una mayoría proletaria, y el antagonismo que emerge de esas fisuras
estructurales y marca la conflictividad propia de la lucha de clases. El Estado
es entonces un poder que surge de la sociedad, que parece ponerse por
encima de ella para amortiguar las contradicciones y antagonismos
emergentes, y se divorcia de ella para garantizar el orden social.
Volviendo a la lectura de Lenin sobre Engels, hay que remarcar el carácter del
Estado como instrumento de explotación y la complejidad creciente que
adquiere en el proceso histórico: el moderno Estado representativo es el
instrumento de que se sirve al capital para explotar al trabajo asalariado. Sin
embargo, por excepción, hay períodos en que las clases en lucha están tan
equilibradas que el poder del Estado, como mediador aparente, adquiere cierta
independencia momentánea respecto de una y otra (Engels en Lenin, 1978, p.
299).
El otro gran eje del trabajo de Lenin es el tema de la revolución, y el desafío de
reflexionar sobre el Estado en un proceso revolucionario. Pensar a la
revolución como ese proceso de cambios estructurales que busca poner fin a la
opresión de clase y que, según Lenin, contiene un componente ineludible en la
destrucción del Estado burgués y la fundación de un nuevo Estado, el cual lleva
en sí mismo la semilla de su propia extinción. En este punto cita a Engels,
señalando que en la construcción socialista “el gobierno sobre las personas es
sustituido por la administración de las cosas y por la dirección de los procesos
de producción. El Estado no es ‘abolido’: se extingue” (Engels en Lenin, 1978,
p. 302)2 .
Veamos entonces estos dos momentos: la revolución como proceso histórico
concreto que requiere la destrucción del orden previo, de su Estado y modo de
producción y la creación de uno nuevo, y abramos algunas preguntas para
problematizar el presente. Este trayecto aparece presentado por Lenin en una
doble definición que, en una primera lectura, puede parecer ser contradictoria:
cita a Marx para decir que la transformación del proletariado en clase
dominante es la conquista de la democracia y refiere a ese proceso como una
dictadura del proletariado. En este punto, hay que distinguir, por un lado, un
componente que se relaciona con la propia naturaleza del Estado y, por el otro,
con la estrategia concreta de cada proceso histórico de cambio.
la definición de Lenin busca poner de relieve un aspecto clave sobre la
naturaleza del Estado ligado a su rol como garante de la dominación de clase
dentro de un modo de producción determinado
el concepto de “dictadura del proletariado” es entonces la construcción de las
mayorías trabajadoras en clase dominante, y que está relacionada con la
propia definición de Estado que propone Lenin, donde el carácter coercitivo, ya
sea para garantizar la explotación de clase o para terminar con ella, está
puesto en primer lugar. Así, la “dictadura del proletariado” refiere al proceso
donde las clases subalternas utilizan al Estado como fuerza especial de
represión, ya no al servicio de la burguesía sino de los trabajadores, y lo
utilizan para socializar los medios de producción, gestando un el concepto de
“dictadura del proletariado” es entonces la construcción de las mayorías
trabajadoras en clase dominante, y que está relacionada con la propia
definición de Estado que propone Lenin, donde el carácter coercitivo, ya sea
para garantizar la explotación de clase o para terminar con ella, está puesto en
primer lugar. Así, la “dictadura del proletariado” refiere al proceso donde las
clases subalternas utilizan al Estado como fuerza especial de represión, ya no
al servicio de la burguesía sino de los trabajadores, y lo utilizan para socializar
los medios de producción.