LINEA DE TIEMPO.
Edad Media (V – XV): La Caridad
Formas de Protección: Ayuda a través de la familia, gremios y señores
feudales.
La Caridad: La Iglesia y nobles proveían limosnas a los pobres y marginados,
considerados ladrones. Se establecen legislaciones represoras.
Edad Moderna (XV – XVIII): La Beneficencia
Intervención Pública: Ejercida por ayuntamientos y poderes públicos.
Leyes para la Beneficencia: Aparecen en Brujas (1526), organizando la
caridad. La ayuda dependía del altruismo del benefactor, no era un derecho
ciudadano.
Edad Contemporánea (XVIII – XIX): Asistencia Social
Intervención Estatal: El estado comienza a ocuparse de los pobres y
marginados, pero la Iglesia sigue teniendo un papel importante.
Reivindicaciones Obreras: Se enfocan en necesidades materiales, no en
cambiar las causas de la marginación. Ayudas voluntarias y subsistencia mínima.
Edad Contemporánea (XIX – XX): Intervención Filantrópica-Asistencial
Protagonismo Burgués: La burguesía toma el protagonismo con objetivos
religiosos y de estilo de vida. Se crea una forma laica de caridad a través de
instituciones que controlan moralmente.
Mejora de Situación: Ayuda a grupos marginados sin atacar las raíces del
problema.
Edad Contemporánea (XX): Estado de Bienestar
Etapa de Expansión (1945-1973): El estado provee servicios sociales
universales influenciados por teorías de Keynes (macroeconómico), Beveridge
(microeconómico) y Titmuss (democrático). Se busca reducir el paro y las
desigualdades.
Etapa de Resituación (1973 - Actualidad): Proceso de modernización y
tecnocracia, neocorporativismo entre estado, empresarios y sindicatos, y
movimientos sociales que expresan demandas.
HISTORIA DE LA INTERVENCIÓN SOCIAL
María Fernanda Fuentes Gil
Angelica Rosa Rois Amaya
Brianna Daniela Daza Cuello
Adriana Lucia Guerra Fuentes
TEORIAS Y METODOS DE INTERVENCION SOCIAL
Martha Lidia
UNIVERSIDAD DE LA GUAJIRA
SEDE VILLANUEVA
20 AGOSTO DE 2024
La intervención social comenzó en la Edad Media, en gran parte como una respuesta a
las necesidades básicas de los pobres y marginados. En esta época, la sociedad estaba
estructurada en un sistema feudal, donde la mayoría de las personas vivían en
comunidades rurales y la Iglesia Católica tenía una gran influencia.
¿Por qué comenzó la intervención social? A medida que la sociedad feudal se
desarrollaba, la pobreza se convirtió en un problema cada vez más visible. Los pobres,
que no podían depender de la protección de los señores feudales o de los gremios
(asociaciones de trabajadores), eran excluidos y necesitaban ayuda para sobrevivir.
La Iglesia Católica, que era una de las instituciones más poderosas de la época,
promovía la caridad como una virtud cristiana. Ayudar a los pobres y marginados se
veía como un deber moral y religioso. Esta caridad, sin embargo, no buscaba cambiar
las condiciones de vida de los pobres, sino proporcionarles lo necesario para subsistir.
La intervención social en esta época también tenía un componente de control. La
pobreza y la mendicidad eran vistas como amenazas al orden social. Las leyes
represivas se crearon para controlar a los mendigos, que a menudo eran percibidos como
potenciales delincuentes.
¿En qué época comenzó?
La intervención social, tal como la conocemos hoy, comenzó en la Edad Media (siglos
V al XV). Durante este período, la ayuda social se centraba en la caridad organizada
principalmente por la Iglesia y apoyada por nobles y otras figuras de poder. La
intervención no era un derecho, sino una acción voluntaria impulsada por la moral
religiosa y la necesidad de mantener la estabilidad social.
Edad Media (V – XV): La Caridad. Durante la Edad Media, la sociedad estaba
organizada en un sistema feudal, donde el poder estaba descentralizado y repartido entre
señores feudales que controlaban vastas extensiones de tierra y la población que vivía
en ellas. La Iglesia Católica también ejercía un control significativo sobre la vida
cotidiana y la moral de la sociedad, siendo la principal institución encargada de la
caridad y la asistencia a los necesitados.
La intervención social en esta época se basaba en la caridad proporcionada por la Iglesia
y los nobles. La ayuda a los pobres y marginados se daba en forma de limosnas y
asistencia básica. La familia y la vecindad eran las primeras líneas de ayuda para
quienes enfrentaban dificultades, pero las estructuras formales de apoyo eran escasas y
poco organizadas.
Formas de Protección: Las familias y comunidades locales (vecinos) ofrecían
apoyo mutuo. Los gremios, que eran asociaciones de artesanos y comerciantes,
también proporcionaban asistencia a sus miembros en casos de enfermedad,
desempleo o muerte.
Rol de los Señores Feudales: Los señores feudales ofrecían protección y cierto
nivel de sustento a sus siervos a cambio de trabajo y lealtad, pero esto implicaba
una explotación significativa.
La Iglesia y la Caridad: La Iglesia Católica distribuía limosnas y otros tipos de
ayuda a los pobres, manteniendo hospitales y hospicios. La pobreza era vista
como una virtud que acercaba a los individuos a Dios, pero también como una
carga social que debía ser controlada. Los pobres eran frecuentemente
percibidos como una amenaza al orden social, y las leyes represivas buscaban
mantener la mendicidad bajo control.
Edad Moderna (XV – XVIII): La Beneficencia. La Edad Moderna estuvo marcada
por cambios significativos en la estructura social y económica debido al Renacimiento,
la Reforma Protestante y el inicio de la centralización del poder en los estados-nación.
Estos cambios llevaron a una mayor implicación de las autoridades públicas en la
asistencia social.
En este período, la intervención social empezó a ser organizada por los poderes
públicos, como los ayuntamientos y otras instituciones locales. Se desarrollaron leyes
para regular la beneficencia y se establecieron mecanismos más estructurados para la
distribución de ayuda.
Intervención Pública: Los ayuntamientos comenzaron a asumir la
responsabilidad de la asistencia social, organizando la ayuda a los pobres y
marginados de manera más sistemática.
Leyes para la Beneficencia: En 1526, en Brujas, se introdujeron leyes que
buscaban organizar la caridad, estableciendo normas para su práctica. Este fue
un paso hacia la institucionalización de la asistencia social.
Doble Función de la Beneficencia: La beneficencia tenía una función dual: por
un lado, se buscaba reprimir la mendicidad y la pobreza visible en las calles; por
otro, se ofrecía una red de apoyo público que dependía del altruismo de los
benefactores.
Edad Contemporánea (XVIII – XIX): Asistencia Social. La Revolución Industrial
transformó profundamente la estructura económica y social, llevando a una
urbanización rápida y al surgimiento de una clase obrera que enfrentaba condiciones de
vida y trabajo extremadamente duras. Esto impulsó el desarrollo de movimientos
obreros que comenzaron a demandar mejoras en las condiciones laborales y sociales.
Durante este período, la intervención social se convirtió en una responsabilidad
compartida entre el estado y las organizaciones de caridad. Se empezaron a implementar
políticas de asistencia social que abordaban las necesidades básicas de la población,
aunque sin atacar las causas subyacentes de la pobreza.
Intervención Estatal: El estado comenzó a involucrarse más en la asistencia
social, creando instituciones para ayudar a los pobres y marginados, aunque la
Iglesia seguía desempeñando un papel crucial.
Reivindicaciones Obreras: Los movimientos obreros presionaban por mejoras
en las condiciones de vida y trabajo, lo que llevó a la creación de leyes y
políticas que protegían a los trabajadores.
Asistencia Material: La ayuda se centraba en proporcionar recursos básicos
como alimentos y vivienda, pero la asistencia era vista como una medida
temporal y graciable, dependiente de la voluntad de los benefactores.
Edad Contemporánea (XIX – XX): Intervención Filantrópica-Asistencial. El
avance del siglo XIX y principios del siglo XX vio la consolidación de la clase
burguesa, que comenzó a jugar un papel prominente en la intervención social. La
filantropía se convirtió en una herramienta importante para la mejora social, con un
enfoque en la caridad laica y el control moral.
La intervención social durante este período se caracterizó por un enfoque filantrópico y
asistencial, promovido principalmente por la burguesía. Este enfoque buscaba mejorar
las condiciones de vida de los marginados sin desafiar las estructuras sociales y
económicas existentes.
Protagonismo Burgués: La burguesía, influenciada por ideales religiosos y de
defensa de su estilo de vida, lideraba los esfuerzos filantrópicos.
Caridad Laica: Se desarrollaron formas de caridad laica que proporcionaban
asistencia a los marginados, con instituciones que promovían la moralidad y la
integración social.
Instituciones Asistenciales: Estas instituciones ofrecían una ayuda más
estructurada, enfocándose en mejorar la situación de los marginados a través de
la educación y la promoción de valores burgueses.
Edad Contemporánea (XX): Estado de Bienestar. Tras la Segunda Guerra Mundial,
muchos países adoptaron políticas del estado de bienestar, influenciados por las teorías
de economistas y sociólogos que abogaban por la intervención estatal para asegurar el
bienestar de todos los ciudadanos. Este período estuvo marcado por una expansión de
los servicios sociales y una mayor igualdad de derechos.
El estado de bienestar se caracterizó por la provisión universal de servicios sociales y
una intervención activa del estado en la economía y la sociedad para reducir las
desigualdades y mejorar las condiciones de vida.
Teoría Keynesiana (Macroeconómica): John Maynard Keynes propuso que el
estado debía intervenir en la economía para estimular el empleo y el consumo,
previniendo crisis económicas y asegurando el pleno empleo.
Teoría Beveridge (Microeconómica): William Beveridge abogó por un sistema
de seguridad social que garantizara una red de protección para todos los
ciudadanos, incluyendo pensiones, seguros de desempleo y atención médica.
Teoría Titmuss (Democrática): Richard Titmuss enfatizó la importancia de la
redistribución de recursos y la participación de los ciudadanos en la provisión de
servicios sociales, promoviendo la equidad y la justicia social.
Etapa de Resituación (1973 - Actualidad). La crisis del petróleo en 1973 y la recesión
económica global llevaron a cuestionar la sostenibilidad del estado de bienestar,
impulsando reformas y ajustes en las políticas sociales.
Proceso de Modernización:
Tecnocracia: El poder y la toma de decisiones se desplazaron hacia técnicos y
expertos, buscando mayor eficiencia en la gestión de los servicios sociales.
Neocorporativismo: Se promovió la cooperación entre el estado, los
empresarios y los sindicatos para gestionar las políticas sociales de manera
conjunta, buscando consenso y colaboración.
Movimientos Sociales: Surgieron movimientos sociales que presionaban por
cambios y mejoras en las políticas sociales, expresando demandas específicas de
diversos grupos de la sociedad.
Características del Estado de Bienestar
Igualdad de Derechos:
- Derechos Universales: Todos los ciudadanos tienen derecho a ciertos
niveles de bienestar, garantizados por el estado, independientemente de
su situación económica o social.
- Intervención Activa: El estado interviene activamente para mejorar las
condiciones de vida de la población y abordar las desigualdades sociales,
asegurando acceso a servicios esenciales como salud, educación y
seguridad social.
Participación Ciudadana:
- Participación Activa: La participación activa de la ciudadanía en la
definición y gestión de las políticas sociales es fundamental para una
sociedad más justa y equitativa. Esto se promueve mediante la inclusión
de diversos grupos sociales en el proceso de toma de decisiones y la
provisión de servicios.