Pquia.
CATEDRAL de los
SANTOS JUSTO Y PASTOR
1- Somos un pueblo que camina
Somos un pueblo que camina
y juntos caminando
podremos alcanzar
otra ciudad que no se acaba
sin penas ni tristezas
ciudad de eternidad. (estribillo)
Somos un pueblo que camina
que marcha por el mundo
buscando otra ciudad.
Somos errantes peregrinos
en busca de un destino
destino de unidad.
Siempre seremos caminantes
pues sólo caminando
podremos alcanzar
otra ciudad que no se acaba
sin penas ni tristezas
ciudad de eternidad.
Danos valor para la lucha
valor en las tristezas
valor en nuestro afán.
Danos la luz de tu Palabra
que guíe nuestros pasos
en este caminar.
Marcha Señor junto a nosotros
pues sólo en tu presencia
podremos alcanzar
otra ciudad que no se acaba
sin penas ni tristezas
ciudad de eternidad.
Dura se hace nuestra marcha
andando entre las sombras
y en tanta oscuridad.
Todos los cuerpos desatados
ya sienten el cansancio
de tanto caminar.
Pero tenemos la esperanza
de que nuestras fatigas
al fin alcanzarán
otra ciudad que no se acaba
sin penas ni tristezas
ciudad de eternidad.
2- Vienen con alegría
Vienen con alegría, Señor
cantando vienen con alegría, Señor
los que caminan por la vida, Señor
sembrando tu paz y amor (estribillo)
Vienen trayendo la esperanza
a un mundo cargado de ansiedad
a un mundo que busca y que no alcanza
caminos de amor y de amistad.
Vienen trayendo entre sus manos
esfuerzos de hermanos por la paz,
deseos de un mundo más humano
que nacen del bien y la verdad.
Cuando el odio y la violencia
aniden en nuestro corazón
el mundo sabrá que por herencia
le aguardan la tristeza y el dolor
3- Iglesia Peregrina
Todos unidos, formando un solo cuerpo,
un pueblo que en la Pascua nació.
Miembros de Cristo
en sangre redimidos,
Iglesia peregrina de Dios.
Vive en nosotros la fuerza del Espíritu
que el Hijo desde el Padre envió.
Él nos impulsa, nos guía y alimenta,
Iglesia peregrina de Dios.
Somos en la tierra semilla de otro Reino,
somos testimonio de amor,
paz para la guerra y luz entre las sombras,
Iglesia peregrina de Dios (bis) (est)
Rugen tormentas, y a veces nuestra barca
parece que ha perdido el timón.
Miras con miedo, no tienes confianza,
Iglesia peregrina de Dios.
Una esperanza nos llena de alegría
presencia que el Señor prometió.
Vamos cantando, él viene con nosotros,
Iglesia peregrina de Dios.
Todos nacidos en un solo bautismo,
unidos en la misma comunión.
Todos viviendo en una misma casa,
Iglesia peregrina de Dios.
Todos prendidos en una misma suerte,
ligados a la misma salvación.
Somos un cuerpo, y Cristo es la cabeza,
Iglesia peregrina de Dios.
4- Te presentamos
Te presentamos el vino y el pan:
¡Bendito seas por siempre, Señor!(est)
Bendito seas, Señor,
por este pan que nos diste,
fruto de la tierra
y del trabajo de los hombres.
Bendito seas, Señor,
por el vino que nos diste,
fruto de la tierra
y del trabajo de los hombres.
5- Te ofrecemos
Te ofrecemos, Padre nuestro,
con el vino y con el pan
nuestras penas y alegrías,
el trabajo y nuestro afán.(estribillo)
Como el trigo de los campos,
bajo el signo de la cruz,
se transforman nuestras vidas
en el cuerpo de Jesús.
A los pobres de la tierra
A los que sufriendo están,
cambia su dolor en vino
como uva en el lagar.
Estos dones son el signo
del esfuerzo de unidad,
que los hombres realizamos
en el campo y la ciudad.
Es tu pueblo quien te ofrece,
con los dones del altar,
la naturaleza entera
anhelando libertad.
6- Una espiga
Una espiga dorada por el sol,
el racimo que corta el viñador,
se convierten ahora en pan y vino de amor,
en el cuerpo y la sangre del Señor.(bis)
Compartimos la misma comunión,
somos trigo del mismo sembrador,
un molino, la vida, nos tritura con dolor,
Dios nos hace eucaristía en el amor.(bis)
Como granos que han hecho el mismo pan,
como notas que tejen un cantar,
como gotas de agua que se funden en el mar,
los cristianos un cuerpo formarán.(bis)
En la mesa de Dios se sentarán,
como hijos su pan comulgarán,
una misma esperanza caminando cantarán,
en la vida como hermanos se amarán.
7- Hambre de Dios
No podemos caminar
con hambre bajo el sol,
danos siempre el mismo pan,
tu cuerpo y tu sangre, Señor (est)
Comamos todos de este pan,
el pan de la unidad,
en un cuerpo nos unió el Señor
por medio del amor.
Señor, yo tengo sed de Ti,
sediento estoy de Dios,
pero pronto llegaré a ver
el rostro del Señor.
Por el desierto el pueblo va,
cantando su dolor,
en la noche brillará tu luz,
nos guía la verdad.
8- Yo soy el camino firme
Yo soy la luz del mundo
no hay tinieblas junto a mí
tendrán la luz de la vida
Por la palabra que les di
Yo soy el camino firme
Yo soy la vida y la verdad
Por mí llegarán al padre
y el santo espíritu tendrán (est)
Yo soy el pan de vida
y con ustedes me quedé
me entrego como alimento
soy el misterio de la fe
Yo soy el buen pastor
y por amor mi vida doy
Yo quiero un solo rebaño
soy para todos salvador
Yo soy la vid verdadera
mi padre Dios, el viñador.
Produzcan fruto abundante
permaneciendo en mi amor
Yo soy señor y maestro
y un mandamiento nuevo os doy:
que se amen unos a otros
como los he amado yo
9- No hay mayor amor
No hay mayor amor
que dar la vida
No hay mayor amor, no hay mayor amor (est).
Este es mi cuerpo y mi sangre
todo esto es lo que soy.
Estaré siempre entre ustedes,
aunque parta no me voy.
No teman amigos míos
si algún tiempo no me ven,
que si entre ustedes se quieren
me verán a mí también.
El miedo no es sentimiento
que abriga el que cree en mí,
recuerden estas palabras:
Al mundo yo lo vencí.
Les enviaré mi Espíritu
que consuela en el dolor,
alentará en la esperanza,
traerá fuego al corazón.
10- El Señor de Galilea
Pon tus manos en las manos del Señor
de Galilea
Pon tus manos en las manos del Señor
que calma el mar
Es Jesús el que te va a cuidar
noche y día sin cesar
Pon tus manos en las manos del Señor
que calma el mar.
Pon tus pies en las huellas del Señor
de Galilea
Pon tus pies en las huellas del Señor
que calma el mar.
Es Jesús el que te va a cuidar
noche y día sin cesar.
Pon tus pies en las huellas del Señor
que calma el mar.
En tus labios la palabra del Señor
de Galilea
En tus labios la palabra del Señor
que calma el mar
Es Jesús el que te va a cuidar
noche y día sin cesar
En tus labios la palabra del Señor
que calma el mar.
En tus ojos la mirada del Señor
de Galilea
En tus ojos la mirada del Señor
que calma el mar
Es Jesús el que te va a cuidar
noche y día sin cesar
En tus ojos la mirada del Señor
que calma el mar
11- Bendita sea tu pureza
Bendita sea tu pureza,
Y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.
A ti, celestial princesa,
Virgen Sagrada María,
yo te ofrezco en este día
alma, vida y corazón.
Mírame con compasión
no me dejes madre mía.
Morir sin tu bendición
sería mi perdición
Por eso es que yo te canto,
Virgen Sagrada María.
Y así recorrer la vida
con este canto de amor.
Yo todo mi ser, lo pongo a tus pies
Por ti llegaré a Jesús contemplar.
Oh Virgen María te vengo a pedir
que vos nunca me dejés
12- Mi alma glorifica
Mi alma glorifica al Señor, mi Dios,
gozase mi espíritu en mi Salvador,
Él es mi alegría, es mi plenitud,
Él es todo para mí. (estribillo)
Ha mirado la bajeza de su sierva,
muy dichosa me dirán todos los pueblos,
porque en mi ha hecho grandes maravillas
el que todo puede cuyo nombre es Santo.
Su clemencia se derrama por los siglos
sobre aquellos que le temen y le aman;
desplegó el gran poder de su derecha
dispersó a los que piensan que son alguien.
Derribó a los potentados de sus tronos
y ensalzó a los humildes y a los pobres.
Los hambrientos se saciaron de sus bienes
y alejó de sí vacíos a los ricos.
Acogió a Israel su humilde siervo
acordándose de su misericordia
como había prometido a nuestros padres,
a Abraham y descendencia para siempre.
13- La elegida
Una entre todas fue la escogida,
fuiste tú, María, la elegida.
Madre del Señor,
Madre del Salvador.
María, llena de gracia y consuelo,
ven a caminar con tu pueblo,
nuestra Madre eres tú.(bis) (estribillo)
Ruega por nosotros, pecadores en la tierra.
Ruega por aquellos que en su Dios esperan.
Madre del Señor, Madre del Salvador.