Introducción
Una parte importante de la praxis profesional del trabajador social es la planificación con el fin de poder beneficiar a la mayor cantidad de personas
posibles con los recursos disponibles y sin mermar la calidad y el impacto que la intervención pueda llegar a tener. Planificar permite obtener una visión
amplia del problema y del contexto en el que este se desarrolla posibilitando la identificación de posibles causas y consecuencias, de actores, escenarios
y recursos.
Planificar da orden y estructura a la intervención siempre y cuando se haya realizado un correcto diagnóstico y un eficaz planteamiento participativo de
los objetivos a perseguir. Para lograr esto es indispensable el conocimiento de técnicas e instrumentos que faciliten la planificación como lo es el árbol de
problemas, árbol de objetivos y matriz de marco lógico además de la práctica que aporta experiencia y agudeza al ojo profesional.
La violencia de género es un problema social que se manifiesta en diversas formas, incluyendo violencia física, psicológica, sexual, económica y
simbólica. Aunque se han implementado medidas para abordar este problema, aún persisten desafíos importantes en la prevención y erradicación de
esta. Para dimensionar la magnitud del problema podemos mencionar que según los datos encontrados en la página web del Centro de Estudios y
Análisis del Delito (CEAD) el año 2020 hubo 93.440 denuncias por violencia intrafamiliar y la Fiscalía Nacional señala que entre el mismo año 2020 a
2022 hubieron 154 femicidios, esto sin considerar las barreras para denunciar como el miedo a represalias por parte del agresor, desconfianza en las
instituciones, dependencia económica, etc. Es por esto que en el caso planteado buscamos decidimos usar la violencia de género como eje central,
tomando aspectos de la realidad para similar un caso factible de encontrar en terreno. Particularmente se presenta alta incidencia de violencia doméstica
en mujeres pertenecientes a una comunidad rural junto con su correspondiente análisis acompañado del árbol de problemas, objetivos y matriz de marco
lógico además de una reflexión final.
Luchando contra la violencia de género en Villa Esperanza
Según un estudio realizado por el Ministerio de la Mujer, se ha encontrado una alta tasa de violencia doméstica en mujeres de las zonas rurales. En una
comunidad agrícola llamada Villa Esperanza, un patrón recurrente de violencia contra las mujeres afecta a un grupo significativo de residentes. Las
mujeres campesinas, en su mayoría esposas de trabajadores agrícolas, se enfrentan a diversas formas de abuso físico, emocional y económico por parte
de los hombres en la comunidad. La violencia contra las mujeres en Villa Esperanza es un síntoma de desigualdad de género arraigado en la comunidad.
Este problema afecta no solo a las mujeres directamente involucradas, sino también al bienestar general de la comunidad y al tejido social.
Es por esto que las mujeres de la comunidad crean un grupo llamado "Mujeres unidas por la esperanza" conformado por 15 mujeres, 10 de ellas sufren
de violencia mientras que 5 son vecinas que decidieron crear el grupo para ir en su ayuda.
Luego de varias reuniones de grupo, las vecinas violentadas logran identificar varios de los efectos que ha generado en sus vidas por este problema. Los
efectos de esta violencia son devastadores. Además del daño físico y emocional para las víctimas, el ciclo de violencia perpetuado en la comunidad
contribuye a la desintegración del tejido social y a la pérdida de productividad y potencial económico de las mujeres. Además, el miedo a denunciar el
abuso y la falta de sistemas de apoyo y protección para las víctimas contribuyen a la perpetuación de este problema.
Posterior a estas declaraciones las vecinas líderes del grupo identificaron que las causas de esta violencia son múltiples. En primer lugar, las normas
culturales arraigadas perpetúan la idea de que las mujeres son inferiores a los hombres y deben someterse a su autoridad.
Esta mentalidad se refleja en la falta de respeto por los derechos y la dignidad de las mujeres. Además, la falta de educación y conciencia sobre los
derechos de las mujeres y la violencia de género contribuye a la perpetuación de este ciclo de abuso.
La escasez de recursos económicos y oportunidades de empleo para las mujeres en la comunidad también desempeña un papel importante. Muchas
mujeres dependen financieramente de sus esposos y carecen de la independencia económica para escapar de situaciones abusivas. Esta dependencia
económica se ve agravada por la discriminación de género en el acceso a recursos y oportunidades de desarrollo.
ÁRBOL DE PROBLEMAS
Daño físico y Desintegración del Pérdida de productividad y
emocional para las tejido social en la potencial económico de
víctimas. comunidad. las mujeres.
Altas tasas de violencia
doméstica en mujeres de las
zonas rurales.
Normas culturales Falta de educación y Escasez de recursos y falta de Falta de sistemas de
arraigadas. conciencia. oportunidades de empleo. apoyo y protección.
Nace de la Falta de igualdad Falta de acceso Falta de programas de Falta de acceso a Falta de servicios de
tradición de género. de educación. sensibilización. recursos económicos y atención y apoyo.
patriarcal. discriminación de
género en el ámbito
laboral.
ÁRBOL DE OBJETIVOS
Bienestar físico y Fortalecimiento del Aumento de productividad
emocional para las tejido social en la y potencial económico de
víctimas. comunidad. las mujeres.
Bajas tasas de violencia
doméstica en mujeres de las
zonas rurales.
Educación y conciencia Acceso a recursos económicos Establecimiento de sistemas de
Cambio de normas sobre los derechos de las y oportunidades de empleo apoyo y protección efectivos.
culturales arraigadas. mujeres e importancia de equitativo.
diversidad emocional.
Erradicar las Trabajar en Políticas y programas Implementación de
Brindar programas Brindar de
tradiciones mejorar de que brinden igualdad servicios de atención y
educativos que programas de
patriarcales igualdad de de oportunidades apoyo integral a las
promuevan el sensibilización que
en hogares género. laborales y víctimas de violencia
conocimiento y la promuevan el
rurales. económicas para las doméstica.
comprensión de conocimiento y la
mujeres.
los derechos de comprensión de los
las mujeres. derechos de las
mujeres.
Objetivos indicadores Medios de Verificación Supuestos
FIN Bienestar físico y emocional para X X X
las víctimas.
PROPÓSITO Bajas tasas de violencia -Disminuir índices de víctimas Entrevista Junta Vecinal y Ministerio de
doméstica en mujeres de las mujeres de violencia en un 60% semiestructurada a la Mujer y equidad de género
zonas rurales. víctimas y Junta Vecinal. apoyaran el proyecto.
COMPONENTES Educación y conciencia sobre los - Disminución del 20% en casos -Lista de asistencia a la -Junta Vecinal dispuestos a
derechos de las mujeres e reportados capacitación participar y poner en práctica
importancia de diversidad -Aumento del 30% en -Fotos de lo aprendido.
emocional. participación de mujeres en capacitaciones. -Familias de víctimas
actividades comunitarias -Actas de reuniones y dispuestas a capacitarse
- Aumento del 30% en empleo capacitaciones sobre derechos de las
femenino mujeres.
- Incremento del 50% en el uso -Mujeres víctimas
de servicios de apoyo participaran de las
capacitaciones sobre sus
derechos.
ACTIVIDADES 1) Brindar programas educativos 1) X X
que promuevan el conocimiento y -Material de apoyo (libros,
la comprensión de los derechos recursos digitales).
-Material audiovisual (videos
de las mujeres.
educativos)
-Capsulas educativas sobre -Pizarra
derechos de las mujeres -Equipamiento de audio
-Material educativo y didáctico (micrófonos, sistema de sonido).
complementario. -Material de registro (listas de
-Paneles de educación y mesa asistencia, encuestas).
redonda. (temas específicos. Y de -Material gráfico (imágenes,
infografías).
diversidad de voces)
-Contenido escrito (textos
-Campaña en redes sociales persuasivos).
sobre derechos de las mujeres. -Programación de publicaciones.
2) Brindar de programas de 2)
sensibilización que promuevan el -Audiovisuales (Proyector,
conocimiento y la comprensión de pantalla, computadora para
los derechos de las mujeres. presentaciones)
-Espacio adecuado (Sala de
-Jornada de sensibilización
conferencias o espacio similar
-Exposiciones de arte: creación para albergar a los
de mural. participantes.)
-Sesiones informativas sobre -Equipamiento de audio
(Micrófonos, sistema de sonido
situación actual de la comunidad.
para asegurar que todos los
participantes puedan escuchar
claramente.)
Conclusión
La aplicación de esta metodología en el caso de Villa Esperanza ha sido una experiencia transformadora y educativa, la cual nos ha proporcionado como
grupo lecciones valiosas sobre cómo abordar de manera efectiva la violencia de género en contextos rurales. Al emplear herramientas como el árbol de
problemas, el árbol de objetivos y la matriz de marco lógico, hemos podido obtener una comprensión profunda y más amplia del problema, identificando no
solo sus manifestaciones visibles, sino también sus causas subyacentes, consecuencias, actores involucrados y recursos disponibles.
El diagnóstico realizado en Villa Esperanza reveló que la violencia de género no es un problema aislado, sino que está profundamente enraizado en normas
culturales tradicionales y en la falta de oportunidades económicas para las mujeres. La identificación de estas causas nos permitió diseñar intervenciones
más efectivas y adaptadas a la realidad del contexto rural. La participación activa de las mujeres de la comunidad, especialmente a través del grupo "Mujeres
Unidas por la Esperanza", fue crucial. Este grupo no solo aportó perspectivas valiosas, sino que también empoderó a las mujeres como agentes de cambio
dentro de su propia comunidad. Su involucramiento subraya la importancia de un enfoque participativo en la definición de objetivos y acciones, asegurando
que las intervenciones sean pertinentes, sostenibles y verdaderamente transformadoras.
El árbol de problemas fue una herramienta esencial para desglosar y visualizar el problema central en causas y efectos específicos. Esta claridad nos
permitió priorizar áreas de intervención y diseñar estrategias dirigidas y efectivas. Transformar estos problemas en metas concretas y alcanzables a través
del árbol de objetivos proporcionó una dirección clara y estructurada para nuestras acciones. Cada objetivo establecido fue un paso hacia la reducción de la
violencia de género y el fortalecimiento del tejido social de la comunidad.
Por otro lado, la matriz de marco lógico fue fundamental para definir objetivos específicos, actividades, recursos necesarios e indicadores para evaluar el
progreso. Esta herramienta garantizó que cada paso en nuestra intervención estuviera alineado con nuestros objetivos a largo plazo, asegurando coherencia
y claridad en la implementación de nuestras acciones. Los programas educativos y de sensibilización que llevamos a cabo fueron clave para cambiar
percepciones y comportamientos en la comunidad. Las cápsulas educativas, el material didáctico complementario, los paneles de educación, las mesas
redondas y las campañas en redes sociales no solo informaron a la comunidad, sino que también fomentaron un diálogo activo sobre los derechos de las
mujeres y la importancia de erradicar la violencia de género.
Villa Esperanza ha reafirmado la importancia de la planificación en la praxis profesional del trabajador social. Planificar nos permite no solo optimizar los
recursos disponibles y maximizar el impacto de nuestras intervenciones, sino también involucrar a la comunidad de manera significativa y efectiva. A través
de un diagnóstico correcto y un planteamiento participativo de los objetivos, logramos abordar el problema de manera integral y sostenible. Esta experiencia
ha fortalecido nuestra comprensión y habilidades como futuros trabajadores sociales, demostrando que, con las herramientas adecuadas y la participación
activa de la comunidad, es posible enfrentar desafíos complejos y construir un futuro más justo y equitativo para todos. En última instancia, la planificación
social es una práctica profundamente humana que busca mejorar la vida de las personas de manera sostenible y significativa, haciendo que cada esfuerzo
cuente y cada intervención sea un paso hacia un cambio positivo y duradero.