CONTRATO DE LICENCIA.
El contrato de licencia es aquel mediante el cual el poseedor de un
derecho de propiedad industrial transfiere a otro el uso y disfrute sobre el
mismo. En los contrato de licencia, las obligaciones de ambas partes están
relacionadas con la cesión de derechos de propiedad industrial. Podemos
identificar a los siguientes participantes:
El licenciante u otorgante de la autorización (poseedor de una patente
de invención, diseño o modelo industrial) que concede al receptor de la
autorización permiso para utilizar la patente o llevar a cabo su ejecución
en su propio beneficio y riesgo, sin transferirle la propiedad de dicho
derecho;
El licenciatario o receptor de la autorización, quien se compromete a
utilizar industrialmente, según lo acordado, la patente objeto del
acuerdo, y se compromete a pagar al otorgante de la autorización una
compensación por el permiso otorgado.
Este contrato de licencia puede referirse a un activo intangible protegido
por un derecho de propiedad industrial, no solo patentes y marcas, sino
también otros derechos que no cuentan con protección real, como el know-how
(común en los acuerdos de franquicia).
Se coloca al receptor de la autorización en una posición legal que le
permite utilizar uno o varios activos intangibles susceptibles de explotación,
cuya propiedad pertenece a otro.
PROPIEDAD INTELECTUAL.
La propiedad intelectual se refiere a un activo económico y cultural que
abarca elementos no tangibles, así como productos físicos, reconocido en la
mayoría de los marcos legales nacionales y susceptible de ser explotado
económicamente por los titulares legales de dicha propiedad.
Esta noción encuentra su definición en la legislación 11.723, la cual
establece que la propiedad intelectual es la capacidad que tiene el autor de una
obra científica, literaria o artística para disponer de ella, publicarla, ejecutarla,
representarla y exhibirla en público, transferirla, traducirla, adaptarla o autorizar
su traducción, y reproducirla en cualquier forma.
Desde un punto de vista estrictamente legal, la propiedad intelectual
abarca lo protegido por las leyes de propiedad intelectual, y cualquier creación
intelectual no expresamente contemplada por la legislación no puede ser
considerada propiedad intelectual en términos legales. Así, los derechos de
propiedad intelectual protegen los intereses de los creadores al otorgarles
prerrogativas sobre sus creaciones. Por un lado, la propiedad intelectual se
relaciona con las creaciones intencionadas de un individuo de manera
deliberada. La ley de propiedad intelectual salvaguarda los derechos de los
autores de obras científicas, literarias, artísticas o educativas conforme a la
mencionada ley.
BIBLIOGRAFIA.-
- Contenido del Módulo 3 de la materia.-