Capítulo 5 REACTORES
Capítulo 5 REACTORES
Reactores tubulares
1. Introducción
En su forma más simple, el reactor tubular consiste en un tubo cilíndrico que
estará lleno con partículas de catalizador en el caso de que en él deba llevarse a
cabo una reacción catalizada por un sólido. Los reactivos pasan a lo largo del tubo y
se convierten en productos en una cantidad que depende de los parámetros del
sistema, tales como caudal de alimentación, concentraciones, temperatura, volumen
del reactor, presión, etcétera.
El reactor tubular se ajusta al modelo de flujo denominado “flujo pistón”, el cual
significa que la mezcla reaccionante se desplaza de un extremo al otro del reactor
sin que se produzca mezclado ni en la dirección del flujo ni radialmente. En otras
palabras, esta suposición significa que, en cualquier sección transversal normal al
flujo, el caudal másico y las propiedades del fluido (tales como presión, temperatura y
composición) son uniformes. Como consecuencia, las propiedades intensivas varían
únicamente con la posición longitudinal del reactor, o sea:
1
tura deba mantenerse entre límites establecidos, tendrán que transferirse cantidades
considerables de calor entre el reactor y sus alrededores. Aquí, la solución analítica
del conjunto de ecuaciones que rigen el sistema se torna compleja.
En muchos casos las propiedades intensivas del sistema no sólo podrán variar en
el sentido longitudinal sino también en el radial. Por ejemplo, si la temperatura del
reactor se controla por intercambio a través de la pared del tubo, habrá transferencia
de calor en la dirección radial y por lo tanto no uniformidad de temperatura en dicha
dirección para cada posición longitudinal del tubo.
Esto trae aparejada una desviación del modelo de flujo pistón antes mencionado y
requiere la utilización de modelos bidimensionales.
Los casos que se analizarán aquí son aquellos en los que no existen perfiles radiales,
ya que el tratamiento de sistemas bidimensionales está fuera del alcance de este libro.
En este tipo de reactores es común que las caídas de presión asociadas a la circu-
lación del fluido no resulten demasiado importantes como para ser tenidas en cuenta
en el diseño. Sin embargo, para caudales grandes, tubos de diámetro pequeño y
longitud importante, o lechos compactos, se tienen condiciones como para que la
variación de la presión deba ser tenida en cuenta. Por todo esto, es normal diseñar
los reactores tubulares considerando la presión constante y verificar a posteriori tal
hipótesis. Las correlaciones para determinar la caída de presión en tubos se discuten
en el Apéndice II. De acuerdo con todo lo mencionado, las ecuaciones necesarias
para el diseño del reactor se reducen a los balances de masa y energía que se desa-
rrollan a continuación.
2. Balance de masa
Sea un elemento de volumen de un reactor de sección constante como el indicado
en la Figura 1, donde:
V = At . z
Fj0 Fj
2
Si se realiza un balance de masa para la especie j en el elemento de volumen V se
tiene:
rj = b . Rj (7)
3. Balance de energía
El balance de energía se basa en el principio de conservación de la energía en
sistemas abiertos, o sea:
3
las entalpías molares parciales son sólo función de la temperatura, se tiene, si efec-
tuamos una balance en el elemento de volumen V:
4
Fj (z) . hj(z) – Fj (z + z) . hj (z + z) – At . Qv . z = 0 (8)
donde:
d Fj . hj (9)
— = – Qv . At
dz
j i dz
el segundo sumando resulta:
dFj (10)
hj . — = – hj . At . j . r = -r . At . j . hj = -r . At . H
dz
dhj dT dT (11)
Fj — . — = Fj . Cpj . —
dT dz dz
y finalmente la ecuación (9) puede ser expresada de la siguiente forma, de mayor
utilidad para los cálculos:
dT (12)
Fj . Cpj . — – r . At . H = -Qv . At
dz
o también:
5
dT rj . At . H (13)
( F . Cp ) . – -Qv . A
— —=
j j
dz j t
6
4. Diseño del reactor tubular
Para el diseño del reactor tubular se requiere la solución simultánea de los balances
de masa y energía, debiéndose tener presente lo que acontece con la presión total a
lo largo del reactor (ver Apéndice II). El grado de complejidad en el diseño del reactor
tubular aumenta desde el caso más simple, el reactor isotérmico, pasando por el
reactor adiabático y finalmente al mayor grado de dificultad que presenta el diseño
del reactor con intercambio (no isotérmico ni adiabático, NINA).
Las ecuaciones más comunes de balance de masa utilizan el volumen del reactor
como variable independiente −ecuaciones (4) y (6)−. Alternativamente puede utili-
zarse la longitud del reactor (z) como variable independiente en lugar del volumen.
Las ecuaciones (4) y (6) pueden ser integradas, obteniéndose:
rj Fj0 Fj0 rj
y esta última es la de mayor utilidad práctica. Dado que Fj0 = – Fv0 . Cj0 , la ecuación
(15) puede expresarse como:
V x j dxj (16)
R = — = C j0 . 0 —
Fv0 rj
usando alúmina promovida con HCl como catalizador, responde a la siguiente ley cinética:
siendo
Solución:
Para la producción exigida, el caudal molar de alimentación de A será:
que es a su vez el caudal molar total (Ftotal ) en cualquier posición dentro del reactor ya
que la reacción es sin cambio en el número de moles.
Realizando un balance de masa es posible relacionar las presiones parciales de
cada componente con la conversión, de donde:
pA = 2 . (1 – x) pB = pC = 2 . (x/2)
Teniendo en cuenta la densidad del lecho (b ), la velocidad de reacción por unidad de
volumen será:
rA (mol/h . cm3 lecho) = RA (mol/h . g cat.) . b (g cat./cm3 lecho)
Por lo tanto:
De acuerdo con la ecuación del balance de masa, el volumen del reactor será:
dx = dx
V=F x 2629,8 . 0,45 3
A0 0 — —= 143158 cm
0
rA 0,02784 (1 – x)
—
(1 + 6,24x)
V 143158
L= —= — = 108 cm
. D2 3 . 3,14 . (7,5)2
n .— —
4 4
9
Verificación de la hipótesis de presión constante:
a) Viscosidad de la mezcla; con propósitos simplificantes, se considerará la visco-
sidad de la mezcla como igual a la anilina en las condiciones del reactor. La misma,
estimada mediante correlaciones basadas en las propiedades críticas, resulta ser:
0,1745.10-3 poise
b) Caudal másico por unidad de sección transversal (G); se calcula con el caudal
de entrada de A y la sección transversal:
G . dp 184,86 . 0,4
Re = — = —= 117,7
0,1745 . 10-3 . 3600
e) Factor de fricción:
e integrada:
de lo que resulta:
10
Psalida = 1,94 atm
11
Como puede observarse, ocurriría una caída de presión del orden del 3 %, por lo
que la hipótesis de presión total constante es aceptable. Si hubiese ocurrido lo
contrario, debería haberse procedido a la resolución simultánea de la ecuación de
balance de masa junto con la de caída de presión. Dicha resolución puede hacerse
por algún método de prueba y error.
Solución:
La constante cinética a 1700 °C será:
43200
–—
k = 3,129 . 1010 . e 1973 = 3,126 . 10-5 gmol/seg . lt . atm
FA = FA0 (1 – x) FA0 . x
FB = —
2
3 3 F = F . (2 + x)
FC = FC0 +— FA0 . x = FA0 1 +— . x j A0
2 2
FA (1 – x)
PA = — . PT = — atm
Fj (2 + x)
12
El tiempo de residencia (R ) viene dado por la ecuación integrada:
V dx
= — = C . 0,8 —
R A0 0
Fv0 rA
pA0 0,5 -3
dx
R = 3,09 . 10-3 0,8
0
— = 400 seg
3,126 . 10-5 . 1
— –x
2+x
13
Conocida la expresión de velocidad de reacción, el diseño del reactor adiabático
se realiza resolviendo simultáneamente las ecuaciones de balance de calor y masa. Si
la caída de presión es significativa también habrá que tenerla en cuenta.
Haciendo Qv = 0 en la ecuación (13) y eliminando rj entre ésta y la (5) se obtiene:
H . Fj0 (18)
T = T0 + — . x
j . Fj . Cpj j
que indica una evolución lineal en la gráfica xj vs. T, como se observa en las Figuras
2 y 3.
El volumen del reactor puede determinarse de la ecuación (15). Como la velocidad
de reacción es función de la conversión y de la temperatura:
xj
T0 T T0 T
14
y teniendo en cuenta la (18) resulta:
rj = (xj ) (20)
V = F xj dxj (21)
j0 0 —
(xj )
Esta integral establece una relación biunívoca entre xj y V, pero debido a la forma
usualmente complicada de (xj), la resolución debe encararse por los métodos numé-
ricos o gráficos que se discuten a continuación en los Ejemplos 3 y 4.
- Ejemplo 3
Se ha propuesto diseñar un reactor de planta piloto para la oxidación de SO2 según:
– 1—
5500 + 12,07 26800 1/2
R =e pA . pB – e– —
T
+ 22,75
pC . p B
T
. .—
A —
pA1/2 pA1/2
en tanto están expresados RA en mol A/g cat . s , las presiones parciales en atm y la
temperatura en grados Kelvin.
La alimentación al reactor consistirá en 100 mol/h de gases disponibles a 400 °C,
cuya composición es: 8 % SO2 , 13 % O2 y 79 % N2 (base volumétrica).
El diámetro interno del tubo a utilizar será de 5 cm y la densidad del lecho catalítico
es b = 0,74 g/cm3 lecho.
Represente como una función de la conversión del SO2 alcanzada en el reactor la
progresión de la temperatura y de la velocidad de reacción, y también la longitud de
tubo.
Solución:
a) Balance de energía:
En primer lugar se verificará si es correcta la hipótesis simplificante de constancia
de H/ Fj . Cpj .
Las capacidades caloríficas de los distintos componentes pueden expresarse,
15
según la bibliografía, como:
Cpj = aj + bj .T + cj . T2
FC = FA0 . x = 8 . x FD = FD0 = 79
resulta:
Así, la relación H/ Fj . Cpj (en K/mol), para composiciones extremas y para un
salto de temperatura de 200 °C puede calcularse y los resultados se muestran en la
Tabla II, de donde se puede inferir que la hipótesis simplificante es aceptable, ya que
la variación de dicha relación es baja.
16
Adoptando, entonces, para H/ Fj . Cpj el valor correspondiente a la entrada
(-29,8 K/h . mol), la ecuación integrada del balance de energía (18) será:
-29,8 . 8 (c)
T (K) = 673 + — . x
-1
Dicha ecuación permite determinar el camino seguido por la temperatura con el
avance de la conversión.
En la Tabla III figuran las temperaturas correspondientes a distintos niveles de
conversión, y también están representadas en la Figura a.
b) Velocidad de reacción:
Las presiones parciales de cada componente en función de la conversión son:
FA0 (1 – x) 8 (1 – x)
pA = — . P = — . 1 atm
Fj 100 – 4x
FB0 – FA0 . x / 2 13 – 4x
pB = — . P = — . 1 atm
Fj 100 – 4x (d)
FA0 . x 8x
pC = — . P = — . 1 atm
Fj 100 – 4x
FD0 79
pD = — . P = — . 1 atm
Fj 100 – 4x
( – 1—
T
) [8 (1 – x)]
5500 + 12,07
[13 – 4x]
1/2
rA = 0,74 . RA = 0,74 e — –
[100 – 4x] 3/2
( – 2—
)
6800 + 22,75
8x (13 – 4x)1/2
–e T (e)
—
[8 (1 – x)1/2] (100 – 4x)
17
la reacción exotérmica reversible y evolucionar hacia condiciones menos favorables
termodinámicamente, llegará un momento en que la velocidad de reacción comen-
zará a disminuir para hacerse cero en el equilibrio.
c) Balance de masa:
El volumen V del reactor está vinculado con la longitud según:
V (cm3) = At (cm2) . L (cm) = ( . 52/4) . L (f)
FA0 x dx (g)
L = — 0 —
At rA
FA0 1 (h)
L = — — . x
At rA prom
18
En la Tabla III se resumen los resultados. La representación de la longitud de tubo
necesaria en función de la conversión puede observarse en la Figura a.
Tabla III.
X T (K) ec. (c) rA . 106 ec. (e) (1 / rA)Pr . 10-5 L (cm) ec. (h) L (cm)
0 673 0,542 - - -
0,10 697 1,086 13,819 21,14 21,14
0,20 721 2,047 7,046 10,78 31,92
0,30 745 3,661 3,808 5,83 37,75
0,40 769 6,125 2,181 3,33 41,08
0,50 792 9,522 1,341 2,05 43,13
0,60 816 12,927 0,911 1,39 44,52
0,70 840 11,412 0,825 1,28 45,80
0,75 852 10,590 0,910 1,39 47,19
0,79 862 0
0.8 T
0.6
0.4
0.2
0.0
0 4 8 12 7.0 7.5 8.0 8.5 0 1 2 3 4 5 6
Figura a
19
- Ejemplo 4:
Una compañía desea producir difenilo por deshidrogenación pirolítica del benceno,
según:
2 C6H6 C12H10 + H2
2A B +C
Para tal fin se dispone de un reactor adiabático tubular, tipo multitubo, formado por
500 tubos de 1,5 cm de diámetro y 1 m de longitud, además de instalaciones como para
poder alimentar a dicho reactor con 6000 mol/h de benceno vaporizado a 1 atm y 800 °C.
Se conoce que:
pB . pC
r = k . p2– pj (atm)
A A
—
K
3363
– 4,576 log K = —+ 39,27 – 14,32 logT + 3,24 . 10-3 T – 0,39 . 10-6 T2
T
– 30190
—
k = 1,2 . 105 . e RT (gmol A/hora . cm3 . atm2)
T: ºK ; R = 1,987 cal/gmol . ºK
Tabla I.
Compuesto a b . 103 c . 106
Benceno 0,23 77,83 -27,16
Difenilo -0,20 149,11 -52,25
Hidrógeno 6,88 0,066 0,279
Solución:
Teniendo presente que no hay cambio en el número de moles con el avance de la
reacción y que la caída de presión es despreciable, la expresión de la velocidad de
reacción puede escribirse en función de la conversión de A (x).
20
. (1 – x)2 pA0
2
. x2 (a)
rA = k p 2 –—
A0
4K
H . FA0 (d)
dT = — . dx
A . Fj . Cpj
FA0 . x FA0 . x
Fj . Cpj = FA0 (1 – x) CpA + — CpB + — CpC = 6000 (0,23 + 3,11 . x +
2 2
+ 77,83 . 10-3 T – 3,25 . 10-3 T . x – 27,16 . 10-6 T2 + 1,18 . 10-6 .T2 . x)
Tabla II.
T [K]
x
1000 1073
0 0,0233 0,0231
0,5 0,0231 0,0229
21
Tabla III.
rA . 103
100
80
60
50 40
20
0 0
0,0 0,1 0,2 0,3 0,4 0,5
xA
Figura a
22
Como se observa, la variación con la composición y la temperatura es despre-
ciable, por lo cual puede tomarse el valor correspondiente a la entrada (0,0233) y
suponerlo constante con un error muy pequeño. Por lo tanto, el balance de energía
integrado será:
H . FA0 (e)
T = T0 + — . x = 1073 – 69,3 . x
A . Fj . Cpj
23
equilibrio y velocidad de reacción asociados normalmente con las reacciones endo-
térmicas que se conducen en reactores adiabáticos.
En una reacción exotérmica conducida adiabáticamente, la temperatura aumenta
con el avance de la reacción. Esto es deseable en condiciones alejadas del equilibrio,
ya que el efecto sobre la cinética es positivo; pero cuando el camino de reacción
evoluciona hacia zonas cercanas al equilibrio, el efecto se invierte debido a que la
constante específica de velocidad de reacción inversa crece más rápidamente que la
directa. El efecto aquí apuntado pudo observarse en el Ejemplo 3.
Otros factores tales como estabilidad de los catalizadores, reacciones laterales,
resistencia de materiales, etc., también limitan las temperaturas máximas a las que
pueden operarse estos reactores. Por lo enunciado, muchas veces se hace necesario
prever una eliminación de calor en el caso de las reacciones exotérmicas.
La transferencia calórica necesaria en muchos procesos se puede realizar por
medio de hornos, intercambiadores, etc., que utilizan fluidos de intercambio, llama o
gases de combustión para satisfacer los requerimientos térmicos (ver Sección 4.3.1)
En el caso de las reacciones exotérmicas suele utilizarse el calor de reacción para
precalentar la alimentación, que normalmente se dispone a menor temperatura que
la de reacción, y permite así una regulación de la temperatura dentro del reactor (ver
Sección 4.3.2).
La transferencia de calor introduce dificultades en el diseño del reactor debido
a la aparición de gradientes de temperatura perpendiculares a la dirección del flujo
y como consecuencia gradientes de concentración en la misma dirección. Esto da
lugar a la pérdida del carácter unidimensional del reactor, en tanto la temperatura y
composición son funciones no sólo de la posición axial sino también de la radial. Sin
embargo, es posible en ciertos casos aproximarse a la performance del reactor no
isotérmico ni adiabático (NINA) mediante un modelo unidimensional y, por lo tanto,
sobre la base de este modelo se analizarán estos tipos de reactores.
24
Sin embargo, las hipótesis simplificantes citadas anteriormente no siempre pueden
utilizarse. Por ejemplo, en los casos de reactores diseñados como intercambiadores
en co- o contracorriente y en donde el fluido de intercambio entrega o elimina energía
a través del calor sensible, deberán ser considerados como casos de temperatura de
pared variable, dando lugar a modelos más complejos (4.3.1.c).
Qv . At . dz = U . (T – t) . . D . dz (22)
4U (23)
Qv = — (T – t)
D
U . At (25)
St = —
Fj . Cpj
dxj 1 (26)
—= —
25
dT Fj0 . H – 4 . St . Fj0 (T – t)
— — —
j Fj . Cpj D . At rj
26
Si se analiza la ecuación (26) para reacciones reversibles exotérmicas, encontramos
que el primer término del denominador es positivo. Si, como es habitual, t es siempre
menor que la temperatura de reacción T, el segundo término del denominador será
también positivo. En estas circunstancias es fácil ver que los caminos de reacción en
un gráfico xj – T se encontrarán siempre a la izquierda del camino adiabático:
Sin embargo, según las magnitudes relativas de ambos miembros del denominador
de (26), la pendiente del camino en el diagrama xj – T podrá tomar valores positivos,
negativos, o infinito. Los casos que pueden presentarse se discuten a continuación.
En la Figura 4, un camino de reacción tal como el ABCD indica una reacción que
comienza a la temperatura T0 en el punto A y en donde la velocidad de generación de
calor supera a la de transferencia, por lo que la temperatura aumenta. En el punto B
se igualan los términos de generación y transferencia, y a partir de este último punto
predomina la transferencia, haciendo descender la temperatura a lo largo del tubo.
La reacción terminará, por ejemplo, en C o entre C y D para longitudes finitas de
reactor, pudiendo llegar a D solamente para una longitud infinita, en cuyo caso se
alcanza el equilibrio químico (x = xequilibrio ), y el equilibrio físico (T = t). El punto de
máxima temperatura (B) corresponde a la condición: dxj / dT = , o sea que el deno-
minador de (26) se hace cero y, por lo tanto:
A H . rj (27)
Tmax = t + — . —
4.U j
En esta ecuación rj es el valor de velocidad de reacción correspondiente a Tmáx y a
la conversión en dicho punto caliente. Pero estos valores dependen de la evolución
anterior del sistema, por lo cual la ecuación (27) no permite el cálculo directo de Tmáx . En
muchos casos de interés práctico Tmáx no debe superar cierto valor preestablecido debido
a que pueden ocurrir reacciones laterales indeseables, deterioro del catali- zador, etc.
La ecuación (27) muestra claramente cómo debe actuarse para disminuir el valor de
Tmáx , bajando la temperatura de pared (t) y/o disminuyendo el diámetro de tubo (D).
En la misma Figura 4, una evolución tal como AFD corresponde a un intercambio
térmico más eficiente. La evolución GHD muestra claramente el efecto de la dismi-
nución de la temperatura de alimentación, mientras que la trayectoria GID, para la
misma temperatura de alimentación, al corresponder a un intercambio térmico más
eficiente, ya no presenta un máximo de temperatura.
Queda claro que, a medida que nos movemos con caminos de reacción que se
encuentran más sobre la izquierda del gráfico xj – T , tendremos velocidades de reac-
27
D
x
H
camino adiabático
t G A T
xj
D
G F A t T
28
ción marcadamente menores y por ende longitudes de reactor mucho mayores que
pueden llegar a órdenes de magnitud distintos para una misma conversión y alimen-
tación. Para reacciones exotérmicas irreversibles son válidas las mismas conclusiones
que para las reversibles.
Un análisis similar puede realizarse para reacciones endotérmicas reversibles o
irreversibles. Si la alimentación entra relativamente fría, la zona inicial del reactor se
comportará prácticamente cono un intercambiador de calor, ya que la velocidad de
reacción a esas temperaturas bajas será despreciable. Cuando se alcancen mayores
temperaturas, la velocidad de reacción cobrará importancia y el cambio de tempera-
tura estará gobernado por la competencia entre el efecto de calentamiento por inter-
cambio térmico y el calor absorbido por la reacción. Estos casos producen evolu-
ciones tales como GD o FD de la Figura 5.
En el caso en que la temperatura de entrada al reactor sea más alta, se puede
tener una evolución tal como ABCD, en donde la zona AB corresponde a una mayor
absorción de energía por reacción química respecto de la cantidad obtenida por
transferencia, lo que da lugar a un mínimo en B a partir del cual la situación se invierte.
Es conveniente conducir este tipo de reacciones en condiciones de buena transfe-
rencia de calor y con temperaturas de pared lo más altas posibles, compatibles con
la resistencia de los materiales de construcción usados y con la posible aparición de
reacciones indeseables o deterioro del catalizador.
- Ejemplo 5:
La oxidación catalítica de naftaleno para producir anhídrido ftálico según:
debe realizarse en un reactor tipo multitubular que será refrigerado mediante circula-
ción de una sal fundida que mantiene la pared de los tubos a 340 °C.
La cinética de la reacción (a) en presencia de pentóxido de vanadio como catali-
zador responde a:
RA [mol/h . g cat.] = 305 . 105 . e–14000 / T . (pA )0,38 (b)
29
La conversión de naftaleno exigida es del 80 % y deben producirse 3000 kg anhí-
drido ftálico/día. Los tamaños de tubo disponibles para la construcción del reactor
son de 2,5, 5 y 7,5 cm de diámetro interno. El caudal másico de los gases por unidad
de sección transversal (G) está fijado en 0,2 kg/h . cm2 a los efectos de mantener en
niveles bajos la caída de presión. Por razones de selectividad, la temperatura de reac-
ción no debe sobrepasar los 450 °C.
Determinar y representar en un gráfico conversión – temperatura el camino de
reacción para cada tamaño de tubo. Analizar además el efecto de la temperatura de
pared para los tubos de 5 cm de diámetro, considerando niveles de 320, 325, 327,
330 y 340 °C para la misma. Represente la longitud de tubo necesaria en función de la
conversión para los tubos de 5 cm.
Solución: –C
La producción de C es: P = .F .x
C
— A0
A
por lo que el caudal molar de alimentación de A y el caudal molar total serán, respec-
tivamente:
3000
FA0 = —= 1,056 Kmol A / hora
148 . 0,8 . 24
FA0 1,056
F0 = — = — = 211,2 Kmol / h
yA0 0,005
30
FA0 1,056
F´A0 = — = — = 1,6918 . 10 -4 Kmol A/h para 2,5 cm
n 6239
F´0 = 1,3534 . 10-1 Kmol/h para 5 cm F´A0 = 6,767 . 10-4 Kmol A / h para 5 cm
F´0 = 3,0453 . 10-1 Kmol/h para 7,5 cm F´A0 = 1,526 . 10-3 Kmol A/h para 7,5 cm
Las propiedades físicas del aire para 350 y 450 °C son, según tablas:
El número de Reynolds para lechos rellenos (ver Apéndice II) está definido por:
G . dp
Re = —
Como el caudal másico por unidad de sección transversal G está fijado y es inde-
pendiente del tamaño de tubo, el NRe también lo será. El diámetro equivalente a utilizar
para su cálculo (diámetro de una esfera con la misma superficie externa que la partí-
cula) resulta:
—
dp = 0,5 3/2 = 0,612 cm
Cpm .
Como el número de Prandtl (Pr): Pr = —
k
tampoco es función de diámetro de tubo, resulta:
31
El número de Stanton para lechos rellenos está definido por:
NSt = A . (NRe )-2/3 . (NPr )-2/3 + B . (NRe )-1/5 . (NPr )-3/5
y por lo tanto:
rA (mol/h . cm3) = 0,8 . 305 . 105 . [0,005 (1 – x)]0,38 .e–14000 / T
dT H . FA0 – 4 . St . FA0 . (T – t)
—= — —
dxj A . Fj . Cpj D . At . rA
Dicha ecuación debe ser aplicada a cada tamaño de tubo. Para el tubo de 2,5 cm
se obtiene:
dT 3,3157 . 10-9 (T – t)
— = 295,9 – — 14000
dxj –—
(1 – x)0,38 . e T + 273
3,3157 . 10-9 (T – t)
T = 295,9 – — 14000
–
. x = (A)prom . x
—
(1 – x)0,38 . e T + 273
promedio
donde (A)prom es la semisuma de los términos entre corchetes evaluados en los límites
inferior y superior del intervalo x considerado. De la misma manera, para el tubo de
5 cm se llega a:
32
1,6217
— . 10-9 (T – t) . x
T = 295,9 – 14000
–—
(1 – x)0,38 . e T + 273
promedio
1,0811 . 10-9 (T – t)
T = 295,9 – — 14000
–
. x
—
(1 – x) 0,38 .e T + 273
promedio
7,5 cm
T max. adm 5 cm
0.8 2,5 cm
0.6
camino adiabático
0.4
0.2
0.0
350 400 450 500 550
Figura a T (ºC)
33
discute más adelante (sensibilidad paramétrica).
34
Tabla I.
35
Tabla II.
36
x
327 ºC
325 ºC 330 ºC
0,8
340 ºC
320 ºC
0,6
0,4 tubo: 5 cm
T max adm
0,2
0,0
350 400 450 500 550
Figura b T (ºC)
L (cm)
320 ºC
80 tubo: 5 cm
325 ºC
40
327 ºC
0
0,0 0,2 0,4 0,6 0,8
Figura c x
37
Para el cálculo de la longitud del reactor con tubos de 5 cm de diámetro se deben
resolver simultáneamente el balance de masa (5) y el balance de energía (24). Nueva-
mente, la (5) no admite solución analítica, por lo que se utiliza un método numérico.
Expresando dicha ecuación en forma de diferencias finitas:
Fj0 1
z = — — . xj
At rj prom
G . Cpm . dt = – Qv . At . dz = . D . U . (T – t) . dz (28)
38
Fluido de intercambio
Alimentación
dT Fj0 . H dx . D . U (29)
. j–
— = — — — . (T – t)
dz j . Fj . Cpj dz Fj . Cpj
o en forma simplificada:
(t – t0 ) (32)
T – T0 = a . x j + —
b
39
(33)
dT dxj 4 . St
— = a . — – — [(1 – b) . T – t0 + b . t0 + a . b . xj ]
dz dz D
40
en donde St es el número de Stanton definido por (25) y D el diámetro del reactor.
La resolución del sistema se logra por aproximaciones sucesivas de (33) y el
balance de masa (6), y los resultados obtenidos deben además ajustarse a las condi-
ciones globales de contorno del sistema (32) para el sistema total:
(tL – t0 ) (34)
TL – T0 = a . xjL + —
b
41
t0´ T0 TL
Intercambiador Reactor
tL´ TL
TL TL
T0
tL´
t0´
xj
tL´ TL
xjL
t0´ T0 T
42
t
T
Alimentación
T (ºC)
420
327 ºC
360
325 ºC
320 ºC
0 40 80 L (cm)
43
Asimismo, debe tenerse en cuenta que t0 = T0 . Por todo esto, la ecuación (33) se
reduce a:
dT dxj – 4 . St (35)
—= a . — — . xj
dz dz D
5. Sensibilidad paramétrica
La sensibilidad paramétrica es una medida del cambio en la performance de un
reactor frente a un cambio en una variable operativa. Un reactor que opera en condi-
ciones de alta sensibilidad paramétrica puede ser muy difícil de controlar, por lo que
no es conveniente operarlo en tales condiciones, donde una pequeña variación de un
parámetro operativo puede causar un cambio inaceptablemente grande en el estado
de régimen.
Un ejemplo clásico de la sensibilidad paramétrica es el comportamiento de una
reacción simple, exotérmica e irreversible, conducida en un reactor tubular con inter-
cambio de calor y cuyas paredes se mantienen a una temperatura constante t. Este
caso es el correspondiente al Ejemplo 5 previamente resuelto. A partir de las Figuras b
y c de dicho ejemplo puede construirse la Figura 10, en la que se representa la tempe-
ratura de reacción en función de la posición axial para distintas temperaturas de pared.
En esta figura se ve claramente la enorme influencia de dicho parámetro operativo.
Para t = 320 °C se observa sólo un ligero aumento de temperatura en el reactor
respecto de la de entrada, a partir del cual se nota que la velocidad de eliminación de
calor es más importante que la de su generación por reacción química.
Para t = 325 °C ya puede observarse un drástico cambio del perfil y un importante
punto caliente de aproximadamente 380 °C.
Si se aumenta la temperatura de pared en sólo 2 °C (t = 327 °C), puede apreciarse
que la reacción escapa de control.
En la Figura 11, donde se representan las temperaturas máximas dentro del reactor
en función de la temperatura de pared, puede observarse claramente la zona crítica o
de alta sensibilidad paramétrica.
44
T max. (ºC)
480
460
440
420
400
380
360
340
300 305 310 315 320 325 330
t (ºC)
Las temperaturas máximas pueden ser muy altas y por lo tanto ocasionar incon-
venientes. Si la reacción es catalizada puede producirse el deterioro del catalizador;
si hay posibilidad de reacciones laterales puede ser afectada la selectividad del
proceso; es factible que se produzcan reacciones de degradación térmica de los
reactivos y productos y hasta la resistencia de los materiales de construcción del
reactor quizás se vea afectada.
45
Análogamente a lo encontrado para reactores tanque continuos, el reactor tubular
puede presentar problemas de estabilidad. Sin embargo, en este caso se da una
condición para que pueda haber problemas de estabilidad. Dicha condición es que
exista una realimentación de la energía generada por reacción a la mezcla reaccio-
nante o, dicho en otras palabras, que se trate de reactores autotérmicos. A conti-
nuación se discutirá el caso del reactor adiabático con intercambiador externo (ver
Sección 4.3.2.a).
Este sistema autotérmico, representado en la Figura 7, está constituido por un
reactor adiabático, de dimensiones fijas (L, At ) que procesa un caudal determinado
( Fj0 ), y por un intercambiador que posee un área de intercambio A.
Las ecuaciones que rigen el sistema son:
Fj0 . H (37)
TL – T0 = — . xjL
j . Fj . Cpj
considérese que TL – T0 = tL’ – t0’= T = cte., debido a que se supone que la capa-
cidad térmica de los fluidos que intercambian calor en contracorriente es la misma.
—= 0 —
Fj0 rj
At . L (39)
—= (xjL , T0 ) = cte.
Fj0
que establece una relación biunívoca entre xjL y T0 . Para cada valor de T0 , xjL puede
calcularse con (39) por medio de los métodos ya conocidos del reactor adiabático.
Representado xjL en función de T0 , como se ve en la Figura 12, se obtienen curvas
típicas para reacciones exotérmicas reversibles o irreversibles.
46
xjL T0 – t0´
irreversible
reversible
T0 T0
La representación de la ecuación (40) en una gráfica (T0 – t0’) vs. T0 se ve en la Figura 13.
El primer miembro de (40) es una recta. El segundo miembro es función del valor
que tome xjL , ya que es proporcional a él (el resto es constante), por lo que la forma
del segundo miembro es la representada en la Figura 13, en la que se muestra el
caso de una reacción exotérmica reversible.
Los puntos de intersección representan las soluciones del conjunto de ecuaciones
que rigen el sistema y por lo tanto los posibles puntos de operación. En la figura se
representa el caso en que existen tres intersecciones.
La intersección indicada como I corresponde a un estado inestable y las indicadas
como E1 y E2 a estados de funcionamiento del sistema estables. Esto puede demos-
trarse fácilmente del modo siguiente: la recta corresponde al término de la izquierda
de la ecuación (40) y es proporcional al calor tomado por la alimentación en el inter-
cambiador. La curva representa el término de la derecha, y es proporcional a la gene-
ración de calor por la reacción química. Si el sistema hipotéticamente operara en el
estado I y fuera perturbado de tal manera que aumentase el valor de T0 , entonces
habría mayor generación de calor y por lo tanto mayor transferencia a la alimentación,
haciendo que T0 continúe elevándose hasta alcanzar el estado estacionario E2 . Si la
perturbación hubiese, en cambio, ocasionado una disminución de T0 , habría menor
generación de calor, se transferiría menos energía a la alimentación y por lo tanto T0
47
T0 – t0´
7
8
6
9
1 2 3
a b c d e T0
48
xjL (T0 )
T0
xjL
t0
49
De aquí se visualiza la necesidad de suministrar inicialmente a este tipo de
sistemas la energía necesaria para alcanzar un punto de operación de alta conversión
y conocer, por otra parte, cuál es la energía máxima que luego debemos aportar para
mantener ese nivel sin que se “apague” la reacción.
50
Nomenclatura. Capítulo 5
Pr Número de Prandtl
Qv Energía térmica intercambiada por unidad de volumen y tiempo
r Velocidad de reacción
51
Subíndices
j Especie química
L Posición de salida del reactor
0 Posición de entrada del reactor zPosición axial generica en el
reactor
Apéndice I
Transferencia de calor
en reactores tanque
1.1. Camisa
El caso de tanques con camisa, Figura a, puede contemplarse de diversos modos.
El más simple es donde el fluido de intercambio puede considerarse a temperatura
258
constante (t1 = t2 ). Este hecho se da cuando se trabaja con un vapor condensante o
cuando el caudal másico G del fluido de intercambio es muy alto, de manera que t1
t2 , o también cuando las diferencias entre T y t1 o t2 son tan grandes que el cociente
(T – t1 )/ (T – t2 ) es aproximadamente igual a la unidad. Para estos casos:
Q = A . U . (T – t1 ) (1)
259
t2
T t2
t1
t1
Figura a. Figura b.
Donde Cpm está dado por unidad de masa del fluido de intercambio. Si igualamos (2)
y (3) y despejamos t2 :
G . Cpm . ø (6)
Reemplazamos (4) en (3): Q = — (T – t1 )
1+ø
Queda claro que Q tomará valores positivos para enfriamiento y negativos para calenta-
miento. A continuación se dan valores típicos de U en Kcal/m2 h °C para el caso de camisa:
260
T
t’’
t’ t2
t1
261
t2
t1
Figura d.
2. Resumen
La transferencia de calor en reactores tanque puede expresarse con una simple
ecuación:
Q = b . (T – t1 ) (12)
donde b es un parámetro dado por la geometría del sistema y las propiedades del
fluido de intercambio. En la tabla siguiente se dan las expresiones del coeficiente b
para los distintos casos antes presentados.
262
Caso Expresión de b
Camisa (t1 t2 ) b=A.U
Serpentín interno (t1 t2 )
Serpentín externo (t1 t2 )
Vapor condensante
Camisa (t1 ≠ t2 ) b=G
—
. Cpm . ø
1+ø
A.U
En esta tabla ø = — , que es una de las formas del número de Stanton.
G . Cpm
263
Nomenclatura. Apéndice I
Subíndices
1 Entrada del fluido de intercambio
2 Salida del fluido de intercambio
264
265