La Primera Guerra Mundial
También denominada la Gran Guerra, fue uno de los conflictos más mortíferos de la
historia y preparó el terreno para otra guerra mundial solo 20 años después.
La Gran Guerra, un conflicto por tierra, aire y mar, fue tan terrible que dejó más de
ocho millones de víctimas militares y 6,6 millones de víctimas civiles. Murieron casi
el 60 por ciento de las personas que lucharon. Muchas más desaparecieron o
resultaron heridas. En solo cuatro años, entre 1914 y 1918, la Primera Guerra
Mundial cambió los conflictos bélicos modernos, convirtiéndose en uno de los más
letales en la historia mundial.
Durante los 100 años previos al conflicto, España había sufrido una invasión,
pronunciamientos militares, el cambio de dinastía, el asesinato de un primer ministro
y una corta República. En este contexto, la pérdida de las últimas posesiones de
ultramar en 1898, inclinó la balanza hacia la neutralidad ante la Gran Guerra. Sin
embargo, la posición de España fue también protagonista a través de espionajes y
exportación de armas.
Causas de la Primera Guerra Mundial
El hecho que provocó el inicio de la Primera Guerra Mundial fue el asesinato en
Sarajevo del archiduque Francisco Fernando de Austria, heredero al trono del
Imperio austrohúngaro, a manos de un nacionalista serbobosnio el 28 de junio de
1914.
La guerra también tuvo otras causas, como el conflicto por el reparto del mundo
entre las potencias imperiales europeas, que había comenzado el siglo anterior a
raíz de la colonización de África y Asia. La dominación colonial había permitido el
desarrollo económico e industrial de las potencias europeas gracias a la obtención
de materias primas.
Consecuencias de la Primera Guerra Mundial
La Primera Guerra Mundial dejó un saldo de casi nueve millones de combatientes y
siete millones de civiles muertos, más veinte millones de heridos y mutilados.
Además, tuvo consecuencias políticas importantes, como la disolución de cuatro de
los imperios participantes: el ruso, el alemán, el otomano y el austrohúngaro.
La Segunda Guerra Mundial
Fue el conflicto bélico más importante del siglo XX. Entre 1939 y 1945, Europa vivió
el enfrentamiento de dos grandes alianzas: las potencias del Eje, con Alemania,
Italia y Japón como principales protagonistas, y los Aliados, con Estados Unidos,
Reino Unido, Francia y Rusia, entre otros. Desde el comienzo de la guerra con la
invasión de Polonia y las posteriores guerras relámpago desarrolladas por los nazis
hasta el Día de la Victoria, tuvieron lugar batallas de relevancia como Dunkerque,
Stalingrado, Iwo Jima o Berlín, así como asesinatos masivos como el Holocausto o
el bombardeo de Hiroshima y Nagasaki. La pérdida en vidas humanas se cifra entre
50 y 70 millones de personas, al tiempo que el Viejo Continente quedó dividido en
dos bloques antagónicos. Descubre cómo la mayor alianza militar de la historia fue
capaz de frenar el ascenso del nazismo y el fascismo y aprende más sobre
personajes decisivos como Churchill, Stalin, Hitler, Mussolini o Goebbels.
La Gran Depresión
También conocida como la Crisis de 1929, fue una gran crisis financiera mundial
que se prolongó durante la década de 1930, en los años previos a la Segunda
Guerra Mundial. Su duración depende de los países que se analicen, pero en la
mayoría comenzó alrededor de 1929 y se extendió hasta finales de los años treinta.
Fue la depresión más larga en el tiempo, de mayor profundidad y la que afectó a un
mayor número de países en el siglo xx. En el siglo xxi ha sido utilizada como
paradigma de hasta qué punto se puede producir un grave deterioro de la economía
a escala mundial.
La llamada Gran Depresión se originó en Estados Unidos, a partir de la caída de la
bolsa de valores de Nueva York el martes 29 de octubre de 1929 (conocido como el
crac del 29 o Martes Negro, aunque cinco días antes, el 24 de octubre, ya se había
producido el Jueves Negro), y rápidamente se extendió a casi todos los países del
mundo.
La depresión tuvo efectos devastadores en casi todos los países, ricos y pobres,
donde la inseguridad y la miseria se transmitieron como una epidemia, de modo que
cayeron la renta nacional, los ingresos fiscales, los beneficios empresariales y los
precios. El comercio internacional descendió entre un 50% y un 66%. El desempleo
en los Estados Unidos aumentó al 25%, y en algunos países alcanzó el 33%.[1]
Los países comenzaron a recuperarse progresivamente a mediados de la década
de 1930, pero sus efectos negativos en muchas zonas duraron hasta el comienzo
de la Segunda Guerra Mundial. La elección de Franklin D. Roosevelt como
presidente y el establecimiento de sus nuevas políticas económicas que él llamó, el
New Deal (el Nuevo Trato o el Nuevo Acuerdo) en 1932, marcó el inicio del final de
la Gran Depresión en los Estados Unidos. Sin embargo, en Alemania, la
desaparición de la financiación exterior a principios de la década de 1930 y el
aumento de las dificultades económicas, propiciaron la aparición del nacional-
socialismo y la llegada de Adolf Hitler al poder que, posteriormente, daría inicio a la
Segunda Guerra Mundial.