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Historia de las Drogas y su Impacto

El consumo de sustancias psicoactivas se remonta a miles de años en la historia.
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Historia de las Drogas y su Impacto

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ORIGEN DE LAS DROGAS

El consumo de sustancias psicoactivas se remonta a miles de años en la historia.


Su ingestión, ritual o para otros fines, como mitigar el hambre y la sed, encontrar el
valor para el combate o acceder a paraísos artificiales, se acostumbró por
indígenas de numerosas y alejadas regiones de los distintos continentes.
Desde los umbrales de la historia el hombre ha buscado la felicidad por diversos
caminos, y uno de ellos ha sido el de las drogas, que le han permitido asomarse a
paraísos artificiales, a veces fabulosos.
Por otra parte, las drogas «mágicas» han sido la base de ritos religiosos
esotéricos en numerosos pueblos y lugares muy distantes entre sí. Los indígenas
de todo el mundo encontraron agentes psico-activos en vegetales y animales que
consumieron con ese fin, pero más tarde el hombre civilizado purificó los principios
activos y cambió el consumo religioso por el consumo social y la adicción.
Más tarde, los medios de transporte más expeditos, la bifurcación y síntesis de
principios activos y la comercialización de las sustancias llevaron a la difusión de
su empleo y a las epidemias de enormes proporciones y con repercusiones de
muy diversa índole, al punto de ser uno de los problemas de mayor envergadura
que habrá de enfrentar el hombre de principio de siglo.

Opio

La historia del opio es fascinante, amplia y antiquísima.

La adormidera está representada en tablillas de arcilla de los sumerios. El papiro


de Ebers, documento clásico de la farmacología egipcia, encontrado en 1873, y
que data de la XVIII dinastía, del siglo XVI antes de Cristo, lo incluye entre 700
remedios y 800 recetas. Un bajorrelieve del siglo XI antes de Cristo muestra a un
sacerdote egipcio inclinado sobre una durmiente, con un ramo de planta en la
mano. Y en la misma época hace su entrada a la historia el hachís, que los
sumerios importaron de la India y al que los asirios llamaron cunubu, los
griegos, cannabis, los franceses, chenevis, y hoy conocemos como cáñamo.

En La odisea (IV-5) se relata cómo a la llegada de Telémaco a Esparta reinaba la


melancolía en la corte de Menelao, por la suerte de Ulises. «La bella Helena
ordena entonces que se escancie el nepente en las copas y la sonrisa vuelve a los
labios a medida que hace su efecto el filtro maravilloso que la hija de Zeus había
recibido de la egipcia Polidamna».

Los contemporáneos de Aminofis ya conocían las virtudes del opio y hacían gran
uso de éste. Hipócrates preconizó luego su indicación para el tratamiento de las
leucorreas y los sofocos uterinos.
Roma imperial añadió a sus virtudes y vicios los vicios y virtudes de los pueblos
conquistados. Así, en la Eneida dice Virgilio que Eneas «dormirá al feroz león de
las Hespérides con el zumo de las adormideras».

Ya a comienzos del siglo II, después de Cristo, Galeano señala que el cáñamo
tiene la propiedad de lesionar el cerebro si se consume en demasía, y para tratar
los dolores de cabeza del emperador Marco Aurelio preparó una «triaca» con
sesenta sustancias diferentes, entre ellas el opio, «triaca galénica» que sólo vino a
ser borrada del Codex francés en 1908.

Paracelso, considerado el más grande clínico del Renacimiento, hacía un


preparado con opio y beleño que administraba a los pacientes que iban a ser
sometidos a amputación. Tomás Sydenham (1624-1689), llamado el Hipócrates
inglés, agradeció a los dioses el regalo del opio y preparó el láudano (mezcla de
opio y alcohol), cuya exitosa prescripción fue indiscutida durante siglos, hasta la
desaparición de la fórmula magistral, después de los años cuarenta del presente.

Durante la primera mitad del siglo XIX se intensificó en el Extremo Oriente el


comercio clandestino del opio. Los ingleses lo introducían y comercializaban en
China, y los nativos lucharon por impedirlo. Pero finalmente se impusieron
los europeos, que contaban con la escuadra naval más poderosa del globo. Los
orientales, al perder el conflicto, tuvieron que aceptar el tráfico infame, pagar
veintiún millones de dólares a la reina Victoria por el opio que habían destruido y
ceder el islote de Hong Kong a partir de 1843. Fue el episodio histórico conocido
como «guerra del opio», cuyo final se produjo al ser devuelto el famoso centro
financiero, comercial y turístico, el Io de julio de 1997.

En los últimos años del siglo XIX se aisló la morfina y se sintetizó la heorína o
acetil morfina; se inventaron las máquinas fabricantes de cigarrillos, con lo que
bajó su precio y aumentó el consumo; se ideó la aguja hipodérmica, y los
fármacos, ahora más potentes, estaban disponibles en formas comerciales.

Se ha calculado que al comenzar el siglo XX había tres millones de adictos a los


opiáceos. Su mención, como la de la cocaína, en rótulos y etiquetas fue requerida
en Estados Unidos a partir de 1906, cuando se exigió igualmente señalar su
concentración. El abuso de narcóticos en aquel país era entonces de igual o
mayor magnitud que el actual, lo que se refleja en la existencia de clínicas para
tratar a los adictos.

En 1993 se calculó en cerca de dos millones el número de personas vivas que


habían consumido heorína, y de ellas un millón lo hacía con regularidad, y medio
millón eran adictos absolutos.

Con los opiáceos ocurre como con otras drogas psicoactivas que se consumen
simultánea o alternativamente (opiáceos, anfetaminas, alcohol, cocaína,
marihuana, metacualona, etc.), y además la sustancia suele expenderse mezclada
con otros componentes, como quinina.
Los llamados «opiáceos de diseñador» son opioides derivados del fentanillo, pero
también se da ese nombre a derivados de las anfetaminas. Diez de estos
productos han causado muertes, y el más potente, conocido como «China White»
en las calles de California, se promociona como heroína sintética. En Colombia se
ha incrementado últimamente el consumo de este tipo de productos, y
recientemente ocurrió una intoxicación masiva con el llamado «Extasis», que se
ha difundido especialmente entre la gente joven.

Además, a estos opiáceos se les han encontrado efectos colaterales, como la


producción de parkinsonismo irreversible.

Marihuana

El arbusto conocido como cannabis sativa (cannabis índica) ha sido popular en el


Asia (India y China) desde hace milenios, y es el narcótico más importante de los
países islámicos. Aparece en las descripciones del semilegendario emperador
chino Shen Nung, hacia el año 2700 antes de nuestra era, y parece ser que para
entonces ya se habían ponderado sus posibles beneficios y riesgos.

La costumbre de fumar y comer cáñamo se extendió mayormente en el Oriente en


el curso de la Edad Media, y fueron los médicos árabes quienes llevaron a las
universidades europeas el conocimiento de sus efectos farmacológicos.

Los musulmanes usaron el hachís como arma política. Un personaje conocido


como «el viejo de la montaña» organizó una secta de fanáticos que bajo su efecto
combatían a los cruzados, con el señuelo del paraíso, y sus huríes si morían
luchando contra el infiel. Se llamaron «haschischin», de donde deriva la palabra
castellana «asesino».

Aparte de fumarse y comerse, la marihuana también se bebe, y es así como en


diferentes países se preparan bebidas que la contienen.

Los aprendices de brujo de la Edad Media aplicaban sus ungüentos «para volar»,
que contenían especialmente estrofano y belladona, y las sectas satanistas de la
época se los untaban en los aquelarres sabatinos, en busca de la ayuda del
demonio, temerosos de Dios. Pero el consumo principal era de cáñamo índico,
cuyos efectos convertían a los consumidores en poseídos demoníacos
temporales, al sufrir psicosis química de tipo esquizofrénico.

Los primeros estudios serios sobre la marihuana fueron hechos por los sabios que
acompañaron a Napoleón a Egipto. El médico Moreau de Tours inició después la
moderna investigación sobre los efectos del hachís, en 1845. A partir de esta
fecha su consumo se puso de moda en París, entre médicos, literatos y artistas,
en veladas más bohemias que intelectuales, de las que hicieron parte Teófilo
Gautier, Eugene De la Croix, Honoré Daumier y el poeta Charles Baudelaire. El
primero de ellos, en su obra La pipa y el opio relata sus visiones como «redes de
fuego y torrentes de efluvios magnéticos que mariposeaban y giraban a mi
alrededor, entrelazándose cada vez más inextricablemente y estrechándose sin
cesar».

Se ha creído que la planta fue introducida a América por los esclavos negros, pero
existen indicios de que entró por Chile, traída por los conquistadores españoles.
En Colombia, el consumo se inició en la década de los años veinte, por la Costa
Atlántica, y proveniente del puerto panameño de Colón, y de aquí se difundió
hacia el interior del país por el río Magdalena.

Es conocido que la cannabis produce cuadros tóxicos, estados paranoides,


depresivos y maníacos; alteraciones motoras, dismetrías, retardo en la percepción
de alarmas y de órdenes, y el llamado síndrome motivacional, consistente en
indiferencia y apatía. Además, modifica la memoria, con amnesias transitorias.
Altera el sistema inmunológico, y hay indicios de que causa daño genético
irreparable.

Los alquitranes de la marihuana, inhalados con su humo, son más carcinogénicos


que los del tabaco.

Es la sustancia de mayor consumo en los Estados Unidos, donde se han logrado


variedades con alto contenido de tetrahidro canabinol, su principio activo. Cerca
de sesenta millones de personas la han consumido allí, y diez millones lo hacen
con regularidad.

El Estudio nacional de consumo de sustancias psicoactivas (1993) encontró que la


cifra de aquellos que habían consumido marihuana una vez en la vida
representaba el 5.3% de la población colombiana: casi 990.000 hombres y un
cuarto de millón de mujeres. Así mismo, reveló que había mayor incidencia en
personas que tenían entre 25 y 45 años.

Coca

La coca (Erythroxilón coca y otras variedades) es planta de origen americano, y


de milenario consumo entre nativos, con fines rituales y por su efecto mitigante del
hambre y productor de euforia. Los arhuacos, desplazados por los muiscas, la
llevaron al Perú donde, según la leyenda, fue introducida por los hijos del Sol:
Tupac Amaru y su hermana y esposa Mama Oco, fundadores míticos del pueblo
inca.

La posesión de sus cultivos causó cruentas guerras tribales en 1139 y 1315. La


cocaína, principal principio activo de la planta, fue aislada por Nieman en 1859,
quien trabajó con Sigmund Freud en la búsqueda de un compuesto con
propiedades anestésicas para cirugía oftalmológica.

La primera epidemia de adicción al alcaloide se inició en los Estados Unidos en


1885, y declinó en el decenio de los veinte. Se consideró inicialmente a la cocaína
como un estimulante inocuo, y el «vino de coca» se expendía como tónico y
digestivo, aparte de incluirse mucho en preparados magistrales. La Coca Cola se
promocionó a partir de 1895 como producto basado en este vino, que fue luego
reemplazado por agua bicarbonatada, al considerarse más lesivo el alcohol que la
coca misma; el refresco se anunciaba como bebida suave. En 1930 se retiró
definitivamente la coca y se reemplazó por cafeína.

En 1914 fue promulgada la Harrison Narcotic Act, que convirtió a la coca en


sustancia controlada, en tanto que permitió el uso de otras, como las anfetaminas.

Conocidos los efectos psicoactivos de la cocaína, esta forma de adicción se


generalizó en Europa, y especialmente en Francia, a partir de 1912. Pero su
suministro, que provenía especialmente de laboratorios alemanes, decayó al
estallar la Primera Guerra Mundial. Al terminar la conflagración se extendió por
todo el mundo. En 1924 en sólo Francia había más de cien mil adictos.

Con punto de partida en 1975, ha venido ocurriendo en Norteamérica la tercera y


más grande epidemia de consumo de drogas, en especial de marihuana y
cocaína, fenómeno transformado en pandemia al ser invadidos masivamente
mercados europeos y en menor escala latinoamericanos. Esto último por la ley
indiscutida de que país productor termina siendo consumidor.

Al comienzo no fue reconocido el peligroso avance de la adicción, porque, una vez


más, médicos, autoridades y público en general consideraron sus efectos
relativamente benignos y fugaces. El mercado creciente estimuló la siembra en
Suramérica, la oferta bajó los precios, el producto se puso a mejor alcance de
clases populares y la enorme rentabilidad del comercio llevó a la situación actual,
de todos conocida. Lo anterior coincidió con cambios sociales profundos:
liberación de la mujer y su ingreso en el mercado laboral, laxitud de principios
morales, desenfreno sexual y nuevos patrones familiares permisivos.

Una diferencia trascendental entre la epidemia actual y las anteriores radica en las
cantidades de principios activos que reciben los consumidores de cocaína.
Mientras el indio que «mambea» la hoja de coca ingiere entre 200 y 300
miligramos de aquéllos en veinticuatro horas, el adicto citadino ingresa hasta
1.600 miligramos en el mismo espacio de tiempo. Pero si la vía empleada es la
aspiración, como en el caso del «crack» o el «basuco», las concentraciones
séricas y cerebrales son muchísimo más elevadas y alcanzadas con mucha mayor
rapidez, por la extensa superficie pulmonar de absorción. Lo propio ocurre
obviamente cuando se emplea la vía intravenosa.

En 1950 se calculó en cuatro millones el número de mascadores de hoja de coca


entre los Andes colombianos y la Tierra del Fuego. Y en 1985 se estimó en
veinticinco millones la cifra de norteamericanos que habían consumido cocaína
alguna vez, y entre cinco y ocho millones la de los que lo hacían regularmente.
Estudios adelantados en la Universidad George Washington entre 1972 y 1982
encontraron que la consumían el 15 por ciento de las mujeres estadinenses en
edad fértil, y la doctora Ira J. Chassnoff, de Nueva York, a través de encuesta
telefónica, econtró un promedio de once por ciento de prevalência de consumo en
gestantes cercanas al término del embarazo, en varias ciudades de la Unión.
Estos últimos informes son de singular gravedad, dado el efecto deletéreo de la
cocaína sobre el producto de la concepción y las complicaciones obstétricas y
médicas a que da lugar.

En Colombia, «La prevalência de vida de consumo de cocaína en la población se


estima en 1.5% (más de 338.000personasalrestituirlapoblación).Esteporcentaje
asciende en hombres hasta 2.9% (que representa una estimación de 2 79.000
hombres), significativamente mayor al consumo entre mujeres, que se estimó en
0.4%, o sea 59.000 de la población restituida». Como en el caso de la marihuana,
el grupo etario de mayor consumo fue el comprendido entre 25 y 44 años (Estudio
nacional sobre consumo de sustancias psicoactivas en Colombia. Santa Fe de
Bogotá, 1993).

Anfetaminas

De las anfetaminas se sabe que se han consumido y se ha abusado de ellas


desde cuando las empezaron a emplear los médicos chinos, hace alrededor de
cinco mil años. El compuesto empleado por los orientales se denominaba Ma-
Huang. Las circunstancias por las que se llega a su adicción son especialmente la
búsqueda de su acción anorexizante y el mantenerse alerta, en vigilia. Con este
último propósito se le administró a los pilotos norteamericanos que participaron en
la operación «tormenta del desierto», en la guerra relámpago de 1991 entre
Estados Unidos e Irak. Es frecuente la inclusión de anfetaminas en los consumos
múltiples de sustancias psicoactivas.

Tabaco

El tabaco es una planta solanácea originaria de América tropical, y la costumbre


de fumarlo estaba ya difundida entre los nativos a la llegada de Colón. El indio de
Guanahaní la llamaba «cojibá», y a los rollos de hojas los denominaba «tabaco».
Los señores aztecas inhalaban el humo después de las comidas y aspiraban el
polvo, como lo hicieron los europeos con el rapé siglo y medio después. Los incas
lo cultivaron conéxito en zonas bajas y cálidas.

Los conquistadores españoles se acostumbraron a su consumo por imitación. En


1518 el misionero fray Romano Pane envió la semilla al emperador Carlos V,
quien ordenó su cultivo. De España pasó a Portugal, de donde Jean Nicot lo hizo
llegar a la reina de Francia, y en su honor Linneo llamó nicotina a la planta. A
Inglaterra el tabaco sólo fue llevado en 1600 o 1601, procedente del Brasil o
Turquía.

Posteriormente se planteó en Europa la controversia entre si era una panacea o


un agente nocivo. El rey inglés Jaime I escribió un libro diatriba contra el consumo,
que tituló Contraataque del tabaco, al que luego proscribió. La Iglesia Católica
amenazó con la excomunión a los fumadores, y en Turquía, en tiempos de
Amaurat IV, podían ser ejecutados. También fue objeto de prohibición en Rusia
por el zar Miguel Feodorovich, y en los Estados Romanos por el Papa Urbano VIL.
La nicotina es la droga adictiva más poderosa, según se ha demostrado en años
recientes, y en el tabaco se encuentran alquitranes y otras sustancias tóxicas
determinantes de por lo menos 400.000 muertes anuales en Estados Unidos. A
mediados de 1997 se reunieron en Beijing expertos de más de cien países, bajo el
lema de «Tabaco: la creciente epidemia». Allí Hiroshi Nakajima, director de la
Organización Mundial de la Salud, dijo que de aquí a veinte años las muertes
prematuras causadas por el tabaco superarán a las ocasionadas por el Sida, la
tuberculosis y las complicaciones obstétricas sumados. Fue estimado en cien
millones el número de fumadores en el planeta, una tercera parte de los cuales
son chinos.

Las muertes por tabaquismo se fijan alrededor de tres y medio millones de


personas por año, dos millones de ellas en países en desarrollo, y de continuar la
actual tendencia, en el 2030 serán diez y siete millones, respectivamente. Da una
imagen clara de la inmensa proyección de la industria del tabaco el informe de que
los grandes productores de cigarrillos de la Costa Este norteamericana negocian
con los gobiernos de cuarenta Estados de la Unión una
indemnización, pagadera en veinticinco años, por 368.500 millones de dólares,
para resarcirlos de los enormes costos en salud causados por el cigarrillo. Lo que
no podrán nunca reponer son las vidas perdidas.

Por otra parte, la industria tabacalera financia las campañas electorales de


numerosos congresistas norteamericanos, y un millón de familias de aquel país
viven del negocio. Todo esto va a desembocar en que estos grandes capitales
busquen el mercado de los países del Tercer Mundo, donde no abundan las
restricciones legales.

Alcohol

Las bebidas alcohólicas han sido consumidas por los humanos desde tiempos
inmemoriales, comenzando por los fermentados de bajo contenido alcohólico. En
el Génesis (IX-20-21) se lee: «Ynoé, que era labrador, comenzó a labrar la tierra y
plantó una viña, y bebiendo de su vino quedó embriagado y echóse desnudo en
medio de su tienda».

Los griegos sospecharon el daño que podía causar y prohibieron a las mujeres
grávidas el consumo de vino.

Se sabe que desde tiempos precolombinos los aztecas preparaban el «pulque»


fermentado, el maguey, y secularmente el indio andino lo hizo con el maíz para
obtener la «chicha», aún popular en la región cundiboyacense.

Los árabes introdujeron a Europa la técnica de la destilación, en la Edad Media.


Se consideró entonces que el alcohol era el líquido de la vida (elíxir vitae) y la cura
de todas las enfermedades. La palabra whisky, derivada del gales «usquebraugh»,
significa «agua de vida».

Una tercera parte de la población adulta de los Estados Unidos consume


ocasionalmente alcohol, y más del 12% de esos usuarios pueden considerarse
grandes bebedores. El alcoholismo es hoy un grave problema de salud pública en
numerosos países, entre ellos Rusia y otros de la antigua Unión Soviética.

El consumo y abuso de la bebida es frecuente en la población adolescente. La


experimentación, que incluye otras sustancias, es común en este grupo etario, y
puede tener secuelas psicosociales graves y causar problemas médicos
trascendentes.

Según el Estudio nacional sobre consumo de sustancias psicoactivas, atrás citado,


aparte de que el uso es significativamente mayor en hombres que en mujeres, el
grupo mayoritario es el comprendido entre los 18 y 24 años, seguido muy cerca
por el que va de los 25 a los 44, sin que sea despreciable la prevalencia entre los
12 a los 17 años.

En Colombia, el consumo de alcohol, pues, alcanza grandes proporciones. El


propio Estado lo incentiva, al ser prácticamente el único productor de licores y
derivar sus ingresos los departamentos de su venta y del juego. Hay zonas del
país donde el consumo de alcohol, en ambos sexos, es alarmante y se incrementa
peligrosamente en la juventud. De ahí que se lo considere como el primer
determinante de homicidios, lesiones personales, maltrato infantil y disolución de
la familia.

El alcohol tiene efectos altamente nocivos para el feto. Sin detenernos a describir
el llamado síndrome de alcoholismo fetal, señalemos que es la primera causa de
retardo mental congénito, produce malformaciones craneofaciales y cardíacas y
predispone al niño a la presencia de tumores malignos como hepatoma y
neuroblastoma.

Peyote

Incontables generaciones de indios mesoamericanos consumieron peyote (riva


carimbosa), ololinqui o «semillas de maravillas» y hongos mágicos, para obtener
alteraciones de la conciencia. Otros pueblos utilizaron con los mismos fines
sustancias similares: «Kava», en el Pacífico Sur; inhalantes que contienen indol,
en tribus del Brasil; manita, en pueblos de habla urálica de Siberia. Estudiado el
peyote en el siglo pasado por el farmacólogo alemán Ludwin, fue clasificado
como Anhalonium lewinii, y hoy se le conoce técnicamente como Lophophora
willimsii. En el mismo siglo, el farmacólogo francés Rouhier publicó su trabajo
sobre la mezcalina, su alcaloide activo. En lo que respecta a sus efectos, el peyote
se diferencia del opio en que la mezcalina no produce visiones ni ensueños, sino
que confiere suprema belleza a los objetos vulgares que rodean al consumidor.
Quince siglos antes de Cristo los chinos habían descrito compuestos que
producían «la locura». Hoy se conocen algunos de sus principios, como la
bufotenina, presente en la piel de sapos venenosos, el cual ya figuraba en el
medioevo como parte de brebajes tóxicos. La cohoba, que conocían y empleaban
los indios precolombinos, así como el teonanacatl de los
aztecas (sphinctrinus) tienen por principio activo la misma bufotenina. Quizás
estas coincidencias expliquen la locura religiosa lograda por pueblos tan distantes
entre sí como los coriacos de Siberia, los vikingos y los aztecas. Junto con estas
sustancias se han empleado otras, como la yohimbina, alcaloide obtenido de la
corteza del árbol yohimbé y empleada mayormente con fines afrodisíacos.
Chichimecas y aztecas adoraban al peyote como una deidad, y lo empleaban en
ritos religiosos, para aumentar el valor en el combate y para hacerse insensibles al
hambre y la sed. Los misioneros lo llamaban «raíz o seta del diablo».

A partir de 1870 el peyotismo religioso se extendió de los apaches y tonkaguas a


comanches y kiovas, hasta llegar al Canadá y convertirse en religión de más de
cincuenta tribus norteamericanas.

El escritor inglés Aldous Huxley, después de explorar la mente humana por todos
los medios a su alcance: la introspección científica y el análisis histórico, y de
expresarlo con sentido de artista en sus novelas y ensayos, resolvió un día tomar
la mezcalina para hacer una «exploración del mundo de las percepciones
sensoriales, químicamente convertidas en mágicas ventanas a un mundo
maravilloso», y sugirió que el hombre tomara de vez en cuando una vacación
química, para «evadir el mundo gris en que vive, a través del vitral iluminado de
sus percepciones sensoriales, en un paraíso de belleza y color». Fue el primer
viajero literario en el mundo mágico de la mezcalina.

L.S.D.

En 1943 el químico alemán Hoffman descubrió accidentalmente los efectos


psíquicos de la L.S.D. 25 (dietilamida del ácido lisérgico), con la que podía crear
una «esquizofrenia de bolsillo». Posteriormente se encontró otro derivado del
ácido lisérgico, conocido como LAE, que causa estupor, despersonalización y
disociación de la personalidad. Lo anterior condujo a la teoría de que el trastorno
mental conocido como esquizofrenia es más una enfermedad orgánica que
mental, en cuyo favor está la circunstancia de que el esquizofrénico tiene la
apariencia de unpaciente muy enfermo, el aspecto de estar «envenenado por un
tóxico invisible y misterioso».

Colofón

Las sustancias con capacidad para actuar sobre la psiquis y el comportamiento


han acompañado al hombre desde hace milenios. Su consumo ocasional, ritual o
para aumentar el valor bélico o habitual pero moderado, para morigerar el hambre
y la sed durante las faenas agrícolas, se ha trocado en los últimos siglos en la
adicción que hoy es pandemia. La mayor parte de los grandes problemas del
hombre actual se relacionan con las drogas, no sólo en el campo patológico, sino
en el del delito y la corrupción de las conciencias. El siglo próximo a iniciarse será
escenario patético de esta situación.

QUE SON LAS DROGAS


Define como “droga” a toda sustancia que, introducida en el organismo por
cualquier vía de administración, produce alguna alteración del natural
funcionamiento del sistema nervioso central de la persona y es, además,
susceptible de crear dependencia, ya sea psicológica, física o ambas. Las drogas
se clasifican, según sus efectos en depresoras, estimulantes y alucinógenas.
El consumo de drogas es un problema de salud pública; se asocia con violencia
familiar, escolar, laboral y social, disminución de la salud física y mental, así como
de la calidad y el tiempo de vida, en general, afecta a toda la población, aunque
representa mayor peligro para niños y jóvenes. Los factores de riesgo
involucrados en el consumo son variados. Estar informados es la mejor
herramienta para la prevención.
TIPOS DE DROGAS

Explorar los diferentes tipos de drogas y comprender cómo se clasifican según sus
efectos y consecuencias es fundamental para abordar de manera efectiva los
desafíos relacionados con el consumo de sustancias.

Desde drogas estimulantes hasta depresoras y alucinógenas, cada tipo de droga


tiene efectos específicos en el cuerpo y la mente del individuo.

En esta guía, analizaremos detalladamente la clasificación de las drogas según


sus efectos y las consecuencias asociadas con su consumo, brindando
información esencial para aquellos interesados en comprender mejor este
complejo fenómeno y sus implicaciones para la salud pública.

Los principales tipos de drogas según sus efectos en el cuerpo se clasifican en


tres categorías principales: estimulantes, depresoras y alucinógenas.

Drogas Estimulantes

Las drogas estimulantes son aquellas que aumentan la actividad del sistema
nervioso central, lo que resulta en un aumento de la energía, la alerta y la euforia.
Entre las drogas más conocidas en esta categoría se encuentran la cocaína, la
anfetamina, el metilfenidato (Ritalin) y el MDMA (éxtasis).

Estas sustancias actúan principalmente al aumentar los niveles de


neurotransmisores como la dopamina y la norepinefrina en el cerebro, lo que
produce sensaciones de euforia y confianza.
Sin embargo, el consumo prolongado o en grandes cantidades de
estimulantes puede provocar efectos secundarios graves, como ansiedad,
insomnio, paranoia, hipertensión arterial y daño cerebral.

Efectos, mecanismos de acción y riesgos potenciales

Las drogas estimulantes son sustancias que actúan sobre el sistema nervioso
central para aumentar la actividad cerebral, produciendo una sensación de
energía, euforia y alerta.

Estas drogas afectan principalmente los neurotransmisores del cerebro, como la


dopamina, la norepinefrina y la serotonina. Los mecanismos de acción varían
según el tipo de droga, pero en general, inhiben la recaptación de
neurotransmisores, lo que aumenta su concentración en el cerebro y prolonga sus
efectos.

Los efectos de las drogas estimulantes pueden incluir:

 Aumento de la energía y la euforia.


 Mayor alerta y concentración.
 Supresión del apetito.
 Aumento del ritmo cardíaco y la presión arterial.
 Dilatación de las pupilas.
 Insomnio y dificultad para conciliar el sueño.
 Ansiedad, paranoia o agitación en dosis altas.

Sin embargo, el uso prolongado o abusivo de drogas estimulantes conlleva riesgos


significativos para la salud, incluidos:

 Adicción y dependencia física.


 Daño cerebral y deterioro cognitivo.
 Problemas cardiovasculares, como hipertensión, arritmias y accidentes
cerebrovasculares.
 Trastornos psiquiátricos, como ansiedad, depresión y psicosis.
 Riesgo de sobredosis, especialmente en combinación con otras sustancias.

Es esencial comprender los riesgos asociados con el consumo de drogas


estimulantes y buscar ayuda profesional si surge algún problema de adicción o
salud relacionado.

Drogas Depresoras

Por otro lado, las drogas depresoras son aquellas que disminuyen la actividad del
sistema nervioso central, lo que resulta en una sensación de relajación, sedación y
disminución de la ansiedad. Entre las drogas depresoras más comunes se
encuentran el alcohol, los sedantes, los tranquilizantes y los opioides.

Estas sustancias actúan principalmente aumentando la actividad del


neurotransmisor inhibidor llamado ácido gamma-aminobutírico (GABA), lo que
ralentiza la actividad cerebral y produce efectos sedantes.

El abuso de drogas depresoras puede conducir a la dependencia física, la


sobredosis y la depresión respiratoria, que puede ser potencialmente mortal.

Entendiendo los efectos sedantes y su impacto en el cuerpo

Las drogas depresoras son sustancias que ralentizan la actividad del sistema
nervioso central, lo que produce una sensación de relajación, sedación y calma.

Estas drogas actúan principalmente sobre el neurotransmisor GABA (ácido


gamma-aminobutírico), que tiene un efecto inhibidor en el cerebro, reduciendo la
excitabilidad neuronal y disminuyendo la actividad cerebral.

Los efectos de las drogas depresoras pueden incluir:

 Relajación muscular y sedación.


 Euforia leve.
 Disminución de la ansiedad y el estrés.
 Somnolencia y fatiga.
 Reducción de la frecuencia respiratoria y la presión arterial.

Sin embargo, el abuso de drogas depresoras puede tener consecuencias graves


para la salud, como:

 Dependencia física y síndrome de abstinencia.


 Depresión respiratoria y riesgo de sobredosis, especialmente cuando se
combinan con alcohol u otras sustancias.
 Problemas de memoria y concentración.
 Trastornos del sueño, como insomnio crónico.
 Daño hepático y renal en casos de abuso prolongado.

Es crucial usar drogas depresoras con precaución y bajo supervisión médica, ya


que su uso indebido puede ser peligroso e incluso mortal.

Drogas Alucinógenas

Los alucinógenos son drogas que alteran la percepción, el pensamiento y la


conciencia del individuo, lo que resulta en experiencias sensoriales y perceptuales
intensas y distorsionadas. Ejemplos comunes de alucinógenos incluyen el LSD, la
psilocibina (hongos mágicos), la mescalina y el DMT.
Estas sustancias actúan principalmente interfiriendo con la actividad del
neurotransmisor serotonina en el cerebro, lo que altera la forma en que percibimos
y procesamos la información sensorial. Aunque los alucinógenos no suelen
causar dependencia física, su uso puede desencadenar experiencias
psicodélicas intensas y, en algunos casos, trastornos psicóticos temporales.

Es fundamental comprender cómo estas drogas afectan el cuerpo y la mente para


tomar decisiones informadas sobre su uso y prevenir los posibles daños para la
salud.

Explorando los efectos psicodélicos y los riesgos asociados

Los alucinógenos son sustancias que alteran la percepción, el pensamiento y la


conciencia del individuo, produciendo experiencias sensoriales y perceptuales
intensas y distorsionadas.

Estas drogas actúan principalmente sobre el neurotransmisor serotonina,


afectando áreas del cerebro responsables de la percepción sensorial y la
cognición.

Los efectos de los alucinógenos pueden variar ampliamente, pero comúnmente


incluyen:

 Alucinaciones visuales, auditivas y táctiles.


 Cambios en la percepción del tiempo y el espacio.
 Distorsiones sensoriales y cambios en la percepción corporal.
 Experiencias espirituales o místicas.
 Euforia o terror extremo, dependiendo del entorno y el estado mental del
individuo.

Aunque los alucinógenos no suelen causar dependencia física, su uso puede


llevar a riesgos significativos para la salud, como:

 Traumas psicológicos y trastornos de ansiedad o pánico.


 Psicosis temporal o persistente, especialmente en personas con
predisposición genética o antecedentes psiquiátricos.
 Riesgo de lesiones o accidentes debido a la disociación de la realidad.
 Problemas de memoria y concentración a corto plazo.

CLASIFICACION DE LAS DROGAS


La droga han sido clasificadas según múltiples sistemas de categorización,
predominando, en la actualidad, las clasificaciones en función de sus efectos
farmacológicos. Entre los diferentes tipos de clasificación empleados a lo largo del
tiempo, destacan los siguientes:
Clasificación Según Su Estado Legal
La droga puede clasificarse en función de las restricciones legales establecidas en
cada estado particular respecto al consumo, producción y venta de las diferentes
sustancias.

Así, en la mayor parte de los países occidentales la droga se clasifica según la


normativa legal, del siguiente modo:

 Drogas o sustancias lícitas: se ocupan libremente de acuerdo a los deseos


de cada consumidor. Por ejemplo, las bebidas alcohólicas y el tabaco. En
algunos países pueden llegar a ser ilegales, caso de Bután donde es ilícito el
consumo y tenecia de tabaco so pena de sanciones penales y el alcohol que
está totalmente proscrito en los países musulmanes siguiendo las reglas
dictadas por el Corán.
 Drogas que se utilizan principalmente como medicamento: generalmente
estas se obtienen mediante prescripción médica. En Occidente, su ingesta va
ligada al tratamiento de trastornos del ánimo, trastornos del sueño,
enfermedades dolorosas o con el fin de lograr mayor lucidez o concentración
(nootrópicos). Por ejemplo, los psicofármacos, estimulantes menores y
la metadona.
 Drogas o sustancias ilícitas: varían de acuerdo a la legislación de cada país.
Son aquellas cuyo comercio se considera ilegal, como los derivados cannabis,
la heroína y la cocaína. Existen convenciones internacionalesNota 1 que han
establecido como prohibido el propósito no medicinal
de opiáceos, cannabis, alucinógenos, cocaína y muchos otros estimulantes, al
igual que de los hipnóticos y sedantes. Además, los países o jurisdicciones
locales han añadido sus propias sustancias prohibidas como por
ejemplo bebidas alcohólicas o inhalantes.

Clasificación Farmacológica
Las sustancias psicoactivas, en el ámbito farmacológico, pueden ser clasificadas
ateniendo a sus efectos sobre el sistema nervioso central y el cerebro.

 Drogas depresoras
Una droga depresora es aquella que ralentiza la actividad del sistema nervioso
central. Tienen la capacidad de ralentizar o dificultar la memoria, disminuir
la presión sanguínea, analgesia, producir somnolencia, ralentizar el pulso
cardíaco, actuar como anticonvulsivo, producir depresión respiratoria, coma, o
hasta la muerte.
Este grupo se subdivide a su vez en varios grupos
cómo: antihistamínicos, antipsicóticos, disociativos, GABAnérgicos, glicinérgicos, n
arcóticos y simpatológicos.

 Drogas opioides
Los opioides son el tipo de droga que se une a receptores opioides situados
principalmente en el sistema nervioso central y en el tracto gastrointestinal. Hay
tres grandes clases de sustancias opiáceas: alcaloides del opio,
como morfina y codeína; opiáceos semi-sintéticos, tales
como heroína y oxicodona; y opioides completamente sintéticos, tales
como petidina y metadona, que tienen una estructura no relacionada con los
alcaloides del opio.

 Drogas estimulantes
Una droga estimulante es aquella que produce mejoras temporales de la
actividad neurológica o física. Pueden producir además síntomas adicionales
como incremento de la alerta, productividad, incremento de la presión sanguínea,
aceleración del pulso sanguíneo, mejora del equilibrio, hiperalgesia, euforia,
disminución del apetito o el sueño, convulsiones, manía o la muerte.

Este grupo se subdivide a su vez en subgrupos: adamantanos, alquilaminas,


arilciclohexilaminas, benzodiazepinas, colinérgicos, convulsivos, eugeroicos,
oxazolinas, feniletilaminas, piperazinas, piperidinas, pirrolidinas y tropanos.

 Drogas alucinógenas
Una droga alucinógena es aquella droga que produce cambios en la percepción,
consciencia, emoción o ambos.

Este grupo se divide a su vez en otros tres:

 Psicodélicos: producen una alteración en la cognición y la percepción. Las


experiencias suelen asociarse a la meditación, el yoga, el trance o el sueño.
Los psicodélicos suelen agruparse en lisergamidas (destaca
el LSD), feniletilaminas, piperazina, triptaminas y otros.

 Disociativos: producen un bloqueo de las señales de la mente consciente


hacia otras partes del cerebro produciendo alucinaciones, privación sensorial,
disociación y trance. Pueden producir también sedación, depresión
respiratoria, analgesia, anestesia o ataxia, así como pérdida de las facultades
mentales y la memoria. Se dividen en adamantanos, arilciclohexilaminas y
morfinanos.

 Delirantes: producen delirios, a diferencia de los alucinógenos psicodélicos y


disociativos en el que se mantiene cierto estado de consciencia. Se dividen
en anticolinérgicos, antihistamínicos y GABA-agonistas.
Clasificación Según Su Finalidad Médica
La droga que se utiliza como fármaco se clasifica según el objetivo con el que se
utilice o la patología que combata.

 Droga analgésica
La droga analgésica o analgésico es aquel tipo de droga que reduce o inhibe
el dolor.

Los analgésicos se dividen


en: opioides, pirazolonas, cannabinoides, anilinas y antiinflamatorios no
esteroideos.

Los analgésicos utilizados para tratar el dolor dependerán de la intensidad y


características propias del dolor. Para dolores leves suelen utilizarse
los AINEs que además de tratar el dolor y reducen la fiebre, y en grandes dosis,
tienen efectos antiinflamatorios. No obstante, este tipo de sustancias tienen un
techo analgésico bajo, el cual no puede ser traspasado ni en mayores dosis ni en
combinación con otra droga del mismo tipo. No tienen un potencial de
dependencia física elevado, por lo que su venta es libre en la mayoría de países.
Para el alivio de dolores de intensidad moderada se utilizan opioides débiles, de
distribución no libre, como el tramadol, la codeína o la hidrocodona. Para dolores
de intensidad fuerte se utilizan opioides fuertes como la morfina, la hidromorfona,
la metadona, el fentanilo, etc. Estas sustancias no tienen techo analgésico,
existiendo solamente un techo toxicológico.

 Droga anestésica
Una droga anestésica es aquella que produce anestesia generalizada o local.
Puede producir además molestias de garganta, náuseas o vómitos, mareos,
cefaleas o muerte.

Este grupo se divide en subgrupos: etéreos, haloalcanos, opioides y esteroides


neuroactivos; inyectables o inhalables.

 Droga sedante-hipnótica
La droga sedante-hipnótica o soporífica es aquella cuya primera función es la
inducción al sueño. Puede producir, según qué tipo de sedantes-
hipnóticos, insomnio, ansiedad, confusión, desorientación, depresión respiratoria,
pérdida de equilibrio, disminución del juicio, o muerte.
Este grupo se subdivide a su vez en subgrupos: GABA-agonistas, H1 agonistas-
inversos, α1 adrenérgicos antagonistas, α2 adrenérgicos
antagonistas, agonistas melatoníticos y antagonistas orexiníticos.

 Droga antidepresiva
La droga antidepresiva es aquella que produce un alivio en los síntomas de
la depresión, la distimia, ansiedad; y en general todos los trastornos del estado de
ánimo y la fobia social.

Este grupo se subdivide en: Inhibidores de la recaptación selectiva, potenciadores


de la recaptación selectiva, agentes de la liberación selectiva, antagonistas de los
receptores, inhibidores de la recaptación, antidepresivos bicíclicos, antidepresivos
tricíclicos, antidepresivos tetracíclicos, antidepresivos heterocíclicos, inhibidores
de la monoaminooxidasa, agonistas de los receptores 5-HT1A.

 Droga antiparkinsoniana
La droga antiparkinsoniana es aquel tipo de droga que trata los síntomas de
la enfermedad de Parkinson. Produce efectos adversos
como hipotensión, arritmias, náuseas, pérdida del
cabello, ansiedad, alucinaciones, somnolencia, problemas respiratorios,
desorientación, confusión y psicosis.

Este tipo de droga se divide en dos grupos: dopaminérgicos y anticolinérgicos.

 Droga antipsicótica
La droga antipsicótica es aquella que produce un alivio en los síntomas de
la psicosis. Pueden producir ganancia de
peso, agranulocitosis, discinesia, acatisia, distonía, párkinson, hipotensión, taquica
rdia, letargia, pesadillas, hiperprolactinemia o disfunción eréctil.

Este grupo se divide en subgrupos: benzamidas, butirofenonas,


difenilbutilpiperidinas, fenotiazinas, tioxantinas, tricíclicos, piperidinas de
benzisoxazola, piperazinas de benzotiazoles y otros menos comunes.

 Droga ansiolítica
Una droga ansiolítica es aquella utilizada para el tratamiento de la ansiedad y sus
desórdenes. Son considerados tranquilizantes menores. Pueden producir
taquicardia, pesadillas o pérdida de la consciencia.

Este grupo se divide en:receptores GABAA, agonistas de los receptores 5-


HT1A, antagonistas de la histamina (antihistamínico), antagonistas de la liberación
de la corticotropina, antagonistas de la taquicinina, antagonistas de la melanina,
etc.

 Droga anoréxica
Las droga anoréxica o antiobésica son aquellas que suprimen o reducen el apetito.
Suelen utilizarse para reducir peso.

Este tipo de droga se divide en estimulante y anticannabinoide. La mayoría de


estimulantes suprimen el apetito, y de hecho, la droga más consumida del mundo,
el café, es un potente supresor del hambre. Los cannabinoides tienen la
capacidad de estimular los receptores cannabinoides CB1 y CB2, que incrementan
el apetito. Aquellas sustancias antagonistas y agonistas inversas de estos
receptores producirían el efecto contrario, esto es, la disminución o la supresión el
apetito, como sucede con el Rimonabant o el Surinabant. No obstante, el consumo
excesivo de THC produce el efecto contrario al de un consumo moderado, ya que
en un consumo normal la activación de los receptores cannabinoides CB1 se
produce a nivel de las neuronas excitadoras glutamatérgicas mientras que un
consumo mayor produciría la estimulación de los receptores cannabinoides CB1 en
las neuronas inhibidoras GABAérgicas del estriado ventral.48

 Droga euforizante
La droga euforizante es aquella que induce a sentimientos de euforia. Los efectos
pueden incluir relajación, control del estrés, felicidad o placer; ya que pueden
actuar sobre los centros de placer del cerebro. El ámbito de acción de esta droga
es generalizado encontrándose en varios tipos de drogas psicotrópicas.

 Droga nootrópica

La droga nootrópica (del griego noús ‘mente’ y trópos ‘movimiento’) o smart


drugs (‘drogas inteligentes’ en inglés) son aquellas que incrementan las funciones
mentales, como la cognición, la memoria, la atención, o aumentan la motivación o
la concentración. Son referidos generalmente como psicoestimulantes. Este grupo
incluye los simpaticomiméticos, las xantinas, los eugeroicos, los antagonistas de la
H3, los agonistas inversos de GABAA, los agonistas de la dopamina D1, los
agonistas de la nicotina α7, los inhibidores de la prolil endopeptidasa, los
agonistas α-adrenérgicos y los antioxidantes, entre otros.

Clasificación En «Duras» Y «Blandas»


La diferencia entre una droga dura y una droga blanda es que la dura causa
adicción o dependencia tanto física como psíquica, mientras que la blanda causa
adicción o dependencia a nivel solo físico, o solo psíquico.

En su origen esta distinción pretendió servir para distinguir la droga altamente


adictiva que comporta daños serios a la salud (duras), de la poco adictiva, que no
presenta un riesgo grave para quien las consume (blandas).[cita requerida]
A pesar de ello esta distinción es aún empleada tanto en el discurso oficial como
en el habla informal:[cita requerida]

 Drogas duras: la cocaína, los opioides (morfina, heroína, etc.), el alcohol, o


las anfetaminas son comúnmente descritas como drogas duras.
 Drogas blandas: la locución es aplicada generalmente a los derivados
del cannabis (marihuana, hachís, etc.), a la cafeína, etc. Por lo general la
locución se aplica a sustancias cuyo consumo no conlleva patrones de
comportamiento social desadaptativos.
La distinción entre droga dura y droga blanda es importante en la política acerca
de la droga en los Países Bajos, entre otros Estados, donde ciertas drogas
blandas tienen tolerancia oficial, aunque casi siempre están sujetas a restricciones
en cuanto a su comercio, producción y consumo.

PORQUE CREAN DEPENDENCIA LAS DROGAS


La dependencia se evidencia en un grupo de síntomas cognitivos, fisiológicos y
del comportamiento que se relacionan con la falta de control sobre el consumo de
la droga, la cual se sigue consumiendo pese a sus efectos adversos.35

La dependencia producida por la droga puede ser de dos tipos:

 Dependencia fisiológica o física: El organismo se vuelve necesitado de la


droga, adquiriendo tolerancia, por lo que se requiere cada vez mayores dosis o
frecuencia de consumo y al interrumpir su consumo sobrevienen fuertes
trastornos fisiológicos, lo que se conoce como síndrome de abstinencia.35
 Dependencia psicológica o psíquica: Es el deterioro del control sobre el uso de
la droga, lo que lleva a buscar nuevamente el consumo para evitar el malestar
u obtener placer. El individuo siente una necesidad imperiosa y apremiante de
consumir la droga.

PORQUE LOS JOVENES SE REFUGIAN EN LAS DROGAS


Hay muchas razones diferentes por las cuales un joven pueda consumir drogas,
incluyendo:

 Para encajar en su grupo: Los jóvenes pueden consumir drogas porque quieren
ser aceptados por amigos o compañeros que también consumen drogas
 Para sentirse bien: El abuso de drogas puede producir sentimientos de placer
 Para sentirse mejor: Algunos jóvenes sufren depresión, ansiedad, trastornos
relacionados con el estrésy dolor físico. Por ello, pueden usar drogas para tratar
de obtener algo de alivio
 Mejorar su desempeño académico o deportivo: Algunos jóvenes pueden tomar
estimulantes para estudiar o esteroides anabólicos para mejorar su rendimiento
deportivo
 Experimentar: Los jóvenes a menudo quieren probar nuevas experiencias,
especialmente aquellas que creen que son emocionantes o audaces

COMO SE CREA LA ADICCION A LAS DROGAS


Numerosas investigaciones realizadas durante las últimas dos décadas han
tratado de determinar cómo comienza el abuso de drogas y cómo progresa,
demostrando la complejidad de este problema y de la gran cantidad de factores
protectores y de riesgo involucrados.

Sin embargo, gran parte de la sociedad no comprende esta enfermedad y piensa


que padecer una adicción a las drogas es consecuencia de un consumo
voluntario, reiterado y sin freno ─“consumen porque quieren”, “no merecen
ayuda”, entre otros. Esta percepción repercute sobre las víctimas y sus familias en
aspectos como enfrentar dificultades para acceder a servicios de salud y hasta su
reinserción social.

Pero imaginemos que el camino hacia un consumo problemático de drogas


empieza en un tablero, al azar, como un juego. A lo largo de la vida y de sus
etapas, hay una serie de factores y circunstancias, a menudo fuera del control de
la persona, que propician el consumo y la dependencia, alterando la trayectoria de
vida.

QUE EFECTOS CAUSAN EN EL CUERPO

El consumo de drogas a largo plazo puede tener consecuencias


devastadoras para la salud física y mental de un individuo.

Los efectos pueden variar según el tipo de droga y la cantidad consumida, pero
generalmente incluyen:

 Daño cerebral y deterioro cognitivo, incluida la pérdida de memoria y la


dificultad para concentrarse.
 Problemas cardiovasculares, como hipertensión, enfermedad cardíaca y
accidentes cerebrovasculares.
 Daño hepático y renal, especialmente en casos de abuso de alcohol y
drogas.
 Trastornos respiratorios, como bronquitis crónica y enfisema, en
consumidores de tabaco y drogas inhaladas.
 Trastornos mentales, como depresión, ansiedad, psicosis y trastorno por
estrés postraumático.
 Riesgo aumentado de adicción y dependencia física, lo que dificulta la
interrupción del consumo.

Es importante tener en cuenta que las consecuencias del consumo de drogas a


largo plazo pueden ser graves y permanentes, y afectar todos los aspectos de la
vida de un individuo, desde su salud física hasta sus relaciones personales y su
desempeño laboral.

Por lo tanto, es fundamental buscar ayuda profesional si se experimentan


problemas relacionados con el consumo de drogas y buscar un tratamiento
adecuado para prevenir daños adicionales.

QUE ENFERMEDADES SE GENERAN POR CONSUMIR DROGAS


1 – Enfermedades cardiovasculares

 La cocaína se asocia a problemas relacionados con el corazón como la


hipertensión, las arritmias, la formación de coágulos sanguíneos o el
estrechamiento de las arterias.
 Cuando el consumo de sustancias adictivas conduce a este tipo de fallos de
miocardio es debido a que el corazón ya no es capaz de bombear la sangre
debido a una dilatación progresiva de uno de ventrículos.

2 – Enfermedades hepáticas

 El consumo de alcohol afecta al hígado y es una de las principales causas


de hepatitis y cirrosis.
 Varios tipos de sustancias afectan al hígado de forma severa. Es muy
común que las personas adictas tengan un color amarillento debido a los
problemas con su hígado.
 El consumo de drogas provoca el aumento de la grasa del hígado. Esto es
debido a que estas grasas no se queman de forma regular, y al no
quemarse de forma regular produce que el hígado no complete bien sus
funciones.

3 – Enfermedades en el riñón

 La insuficiencia renal crónica es típica en adictos al alcohol.


 Pero casi todas las sustancias acaban atacando el funcionamiento de riñón.
En los adictos que llevan consumiendo mucho tiempo, es común que el
riñón deje de eliminar los desechos.

4 – Enfermedades Mentales
 El consumo de drogad provoca ciertas Alteraciones del
comportamiento. Las drogas provocan que las personas sean impulsivas,
pero en el mal sentido. No sabes cómo gestionar situaciones complejas y
reaccionas de manera violenta.
 Es común las sensaciones de confusión, depresión, ansiedad, mal humor,
ataques de pánico, desconfianza, etc. Es cierto que estos síntomas se
presentan en una fase de consumo ya avanzada.
 Episodios de paranoia psicótica, donde se puede perder con totalidad el
conocimiento de la realidad.
 Se ha comprobado su poder como desencadenante de cuadros psicóticos y
esquizofrenia.

5 – Enfermedades Infecciosas

 Con el abuso de las drogas son más probables las relaciones sexuales sin
protección, con los riesgos de embarazo no deseado y enfermedades de
transmisión sexual que esto conlleva.
 VIH/SIDA,
 la hepatitis B y C,
 Infecciones bacteriana….

6 – Enfermedades digestivas

 La mala alimentación provoca que el enfermo desarrolle


enfermedades como puede ser las gastritis, hepatitis, pancreatitis o
peritonitis que en caso de una persona sin adicción son fáciles de tratar, en
un adicto pueden desencadenar graves consecuencias.

7 – Enfermedades en la sangre

 Muchas sustancias son inyectables en sangre con el riesgo que esto


conlleva. Los adictos pueden desarrollar problemas de:
 Coagulación,
 Problemas de sangrado excesivo
 Anemia cuando la sangre no lleva suficiente oxigeno a su cuerpo

8 – Enfermedades respiratorias

 El tabaco se relaciona con el cáncer broncopulmonar, la enfermedad


pulmonar obstructivo crónica, la cardiopatía isquémica y la enfermedad
cerebrovascular.
 En cuanto al cannabis y sus derivados, favorece la aparición de problemas
respiratorios debido en parte al uso del tabaco para consumirlos.

9 – Riesgos físicos
 Las personas dependientes sufren con mayor frecuencia lesiones y muertes
debidas a accidentes. Esto se debe a que bajo el efecto de las sustancias
se toman malas decisiones o riesgos innecesarios que llevan a perder el
control.

10- Riesgos sociales

 Las drogas y las enfermedades asociadas a ellas afectan al sistema


familiar, social y laboral del individuo adicto, lo que complica todavía más
el cuadro y hace que la persona entre en una espiral de la que es muy difícil
salir sin ayuda.
 El consumo de sustancias es especialmente peligroso en las siguientes
situaciones:
 Personas que manejan máquinas o herramientas peligrosas.
 Mujeres embarazadas o que dan el pecho.
 Personas que cuidan de niños pequeños.
 Personas que toman fármacos para el dolor, para dormir,
anticonvulsivos o antipsicóticos.
 Personas con problemas de hígado o riñones.

QUE PUEDO HACER PARA PREVENIR LAS DROGAS


El consumo de drogas y la adicción se puede prevenir. Los programas de
prevención que involucran a familias, escuelas, comunidades y medios de
comunicación pueden prevenir o reducir el consumo de drogas y la adicción. Estos
programas incluyen iniciativas educativas y de alcance comunitario para ayudar a
las personas a entender los riesgos del consumo de drogas.

Puede ayudar a evitar que sus hijos consuman drogas al tener:

 Buena comunicación con sus hijos


 Alentarlos para el desarrollo de confianza y un fuerte sentido de sí mismos.
También ayuda a los padres a promover la cooperación y reducir conflictos
 Enseñar a sus hijos habilidades para resolver problemas
 Establecer límites: Enseña a los niños el autocontrol y la responsabilidad,
proporciona límites seguros y les demuestra que usted se preocupa de ellos
 Supervisar: Ayuda a los padres a reconocer problemas, promover la seguridad y
mantenerse involucrados con sus hijos
 Conocer a los amigos de sus hijos

QUE O COMO PUEDO AYUDAR A UN FAMILIAR O CONOCIDO ADICTO


Es difícil ayudar a un ser querido que tiene un problema con algún tipo de
adicción. A veces, una conversación directa y sincera puede iniciar el camino
hacia la recuperación. Pero cuando se trata de una adicción, la persona que la
padece suele tener dificultades para darse cuenta de que existe un problema. A
menudo se necesita un método más centrado. Quizás sea necesario que
colabores con otras personas y tomen medidas con una intervención formal.
Estos son algunos ejemplos de adicciones en las que puede ser necesaria una
intervención:

 Trastorno por consumo de alcohol.


 Abuso de medicamentos de venta con receta médica.
 Abuso de drogas ilegales.
 Alimentación compulsiva.
 Juego compulsivo.
Las personas que tienen problemas de adicción no suelen aceptar lo que les pasa
y tampoco quieren buscar tratamiento. Puede que no reconozcan los efectos
negativos que su comportamiento tiene sobre ellos o las personas que los rodean.
Una intervención le da a tu ser querido la oportunidad de hacer cambios antes de
que las cosas empeoren. También es una oportunidad para aceptar ayuda.
Una intervención es un proceso cuidadosamente planificado que pueden llevar a
cabo familiares y amigos, en colaboración con un médico u otro profesional de
atención médica, como un asesor matriculado en alcohol y drogas. Un profesional
de la intervención, también conocido como intervencionista, también podría dirigir
una intervención. A veces incluye algún miembro del culto religioso de tu ser
querido u otras personas que se preocupan por la situación de la persona que
enfrenta la adicción.
Durante la intervención, estas personas se reúnen para confrontar a tu ser
querido, hablarle de los efectos de su adicción y pedirle que acepte un tratamiento.
La intervención:

 Proporciona ejemplos de comportamientos destructivos y cómo afectan a tu ser


querido con la adicción, así como a familiares y amigos.
 Ofrece un plan de tratamiento con pasos claros, objetivos y pautas.
 Explica qué hará cada persona si tu ser querido no acepta el tratamiento.

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