PROGRAMA DERECHO EMPRESARIO I
Unidad N° 5:DERECHO DE FAMILIA
1) El Derecho De Familia. Concepto.
2) Matrimonio: (Art. 402) - Efectos: Personales (Arts. 431 Al 433) y Patrimoniales.
ARTÍCULO 402.- Interpretación y aplicación de las normas. Ninguna norma puede ser interpretada ni
aplicada en el sentido de limitar, restringir, excluir o suprimir la igualdad de derechos y obligaciones de los
integrantes del matrimonio, y los efectos que éste produce, sea constituido por dos personas de distinto o
igual sexo.
ARTÍCULO 431.- Asistencia. Los esposos se comprometen a desarrollar un proyecto de vida en común basado
en la cooperación, la convivencia y el deber moral de fidelidad. Deben prestarse asistencia mutua.
ARTÍCULO 432.- Alimentos. Los cónyuges se deben alimentos entre sí durante la vida en común y la
separación de hecho. Con posterioridad al divorcio, la prestación alimentaria sólo se debe en los supuestos
previstos en este Código, o por convención de las partes. Esta obligación se rige por las reglas relativas a los
alimentos entre parientes en cuanto sean compatibles.
ARTÍCULO 433.- Pautas para la fijación de los alimentos. Durante la vida en común y la separación de hecho,
para la cuantificación de los alimentos se deben tener en consideración, entre otras, las siguientes pautas: a.
el trabajo dentro del hogar, la dedicación a la crianza y educación de los hijos y sus edades; b. la edad y el
estado de salud de ambos cónyuges; c. la capacitación laboral y la posibilidad de acceder a un empleo de
quien solicita alimentos; d. la colaboración de un cónyuge en las actividades mercantiles, industriales o
profesionales del otro cónyuge; e. la atribución judicial o fáctica de la vivienda familiar; f. el carácter
ganancial, propio o de un tercero del inmueble sede de esa vivienda. En caso de ser arrendada, si el alquiler
es abonado por uno de los cónyuges u otra persona; g. si los cónyuges conviven, el tiempo de la unión
matrimonial; h. si los cónyuges están separados de hecho, el tiempo de la unión matrimonial y de la
separación; i. la situación patrimonial de ambos cónyuges durante la convivencia y durante la separación de
hecho. El derecho alimentario cesa si desaparece la causa que lo motivó, el cónyuge alimentado inicia una
unión convivencial, o incurre en alguna de las causales de indignidad.
3) Régimen Patrimonial del Matrimonio: De Comunidad - Concepto - Carácter supletorio (Art. 463)
Asentimiento conyugal (Art. 456) Bienes propios (Art. 464) - Bienes Gananciales ( Art. 465) Prueba del
Carácter de los Bienes (Art.466) - Modificación del Régimen (Art. 449) Administración de los bienes (Arts.
469 y 470). Deudas de los Cónyuges (Art. 467) Causas de Extinción de la Comunidad (Arts. 475).
ARTÍCULO 449.- Modificación de régimen. Después de la celebración del matrimonio, el régimen patrimonial
puede modificarse por convención de los cónyuges. Esta convención puede ser otorgada después de un año
de aplicación del régimen patrimonial, convencional o legal, mediante escritura pública. Para que el cambio
de régimen produzca efectos respecto de terceros, debe anotarse marginalmente en el acta de matrimonio.
Los acreedores anteriores al cambio de régimen que sufran perjuicios por tal motivo pueden hacerlo
declarar inoponible a ellos en el término de un año a contar desde que lo conocieron.
ARTÍCULO 456.- Actos que requieren asentimiento. Ninguno de los cónyuges puede, sin el asentimiento del
otro, disponer de los derechos sobre la vivienda familiar, ni de los muebles indispensables de ésta, ni
transportarlos fuera de ella. El que no ha dado su asentimiento puede demandar la nulidad del acto o la
restitución de los muebles dentro del plazo de caducidad de seis meses de haberlo conocido, pero no más
allá de seis meses de la extinción del régimen matrimonial. La vivienda familiar no puede ser ejecutada por
deudas contraídas después de la celebración del matrimonio, excepto que lo hayan sido por ambos
cónyuges conjuntamente o por uno de ellos con el asentimiento del otro.
ARTÍCULO 463.- Carácter supletorio. A falta de opción hecha en la convención matrimonial, los cónyuges
quedan sometidos desde la celebración del matrimonio al régimen de comunidad de ganancias
reglamentado en este Capítulo. No puede estipularse que la comunidad comience antes o después, excepto
el caso de cambio de régimen matrimonial previsto en el artículo 449.
SECCIÓN 2ª Bienes de los cónyuges
ARTÍCULO 464.- Bienes propios. Son bienes propios de cada uno de los cónyuges: a. los bienes de los cuales
los cónyuges tienen la propiedad, otro derecho real o la posesión al tiempo de la iniciación de la comunidad;
b. los adquiridos durante la comunidad por herencia, legado o donación, aunque sea conjuntamente por
ambos, y excepto la recompensa debida a la comunidad por los cargos soportados por ésta. Los recibidos
conjuntamente por herencia, legado o donación se reputan propios por mitades, excepto que el testador o
el donan te hayan designado partes determinadas. No son propios los bienes recibidos por donaciones
remunerato rias, excepto que los servicios que dieron lugar a ellas hubieran sido prestados antes de la
iniciación de la comunidad. En caso de que el valor de lo donado exceda de una equitativa remuneración de
los servicios recibidos, la comunidad debe recompensa al donatario por el exceso; c. los adquiridos por
permuta con otro bien propio, mediante la inversión de dinero propio, o la reinversión del producto de la
venta de bienes propios, sin perjuicio de la recompensa debida a la comunidad si hay un saldo soportado por
ésta. Sin embargo, si el saldo es superior al valor del aporte propio, el nuevo bien es ganancial, sin perjuicio
de la recompensa debida al cónyuge propietario; d. los créditos o indemnizaciones que subrogan en el
patrimonio de uno de los cónyuges a otro bien propio; e. los productos de los bienes propios, con excepción
de los de las canteras y minas; f. las crías de los ganados propios que reemplazan en el plantel a los animales
que faltan por cualquier causa. Sin embargo, si se ha mejorado la calidad del ganado originario, las crías son
gananciales y la comunidad debe al cónyuge propietario recompensa por el valor del ganado propio
aportado; g. los adquiridos durante la comunidad, aunque sea a título oneroso, si el derecho de
incorporarlos al patrimonio ya existía al tiempo de su iniciación; h. los adquiridos en virtud de un acto
anterior a la comunidad viciado de nulidad relativa, confirmado durante ella; i. los originariamente propios
que vuelven al patrimonio del cónyuge por nulidad, resolución, rescisión o revocación de un acto jurídico;
j. los incorporados por accesión a las cosas propias, sin perjuicio de la recom pensa debida a la comunidad
por el valor de las mejoras o adquisiciones hechas con dinero de ella; k. las partes indivisas adquiridas por
cualquier título por el cónyuge que ya era propietario de una parte indivisa de un bien al comenzar la
comunidad, o que la adquirió durante ésta en calidad de propia, así como los valores nuevos y otros acreci
mientos de los valores mobiliarios propios, sin perjuicio de la recom pensa debida a la comunidad en caso de
haberse invertido bienes de ésta para la adquisición; l. la plena propiedad de bienes cuya nuda propiedad se
adquirió antes del comienzo de la comunidad, si el usufructo se extingue durante ella, así como la de los
bienes gravados con otros derechos reales que se extinguen durante la comunidad, sin perjuicio del derecho
a recompensa si para extinguir el usufructo o los otros derechos reales se emplean bienes gananciales; m. las
ropas y los objetos de uso personal de uno de los cónyuges, sin perjuicio de la recompensa debida a la
comunidad si son de gran valor y se adquirieron con bienes de ésta; y los necesarios para el ejercicio de su
trabajo o profesión, sin perjuicio de la recompensa debida a la comunidad si fueron adquiridos con bienes
gananciales; n. las indemnizaciones por consecuencias no patrimoniales y por daño físico causado a la
persona del cónyuge, excepto la del lucro cesante correspondiente a ingresos que habrían sido gananciales;
ñ. el derecho a jubilación o pensión, y el derecho a alimentos, sin perjuicio del carácter ganancial de las
cuotas devengadas durante la comunidad y, en general, todos los derechos inherentes a la persona; o. la
propiedad intelectual, artística o industrial, si la obra intelectual ha sido publicada o interpretada por
primera vez, la obra artística ha sido concluida, o el invento, la marca o el diseño industrial han sido
patentados o registrados antes del comienzo de la comunidad. El derecho moral sobre la obra intelectual es
siempre personal del autor.
ARTÍCULO 465.- Bienes gananciales. Son bienes gananciales: a. los creados, adquiridos por título oneroso o
comenzados a poseer durante la comunidad por uno u otro de los cónyuges, o por ambos en conjunto,
siempre que no estén incluidos en la enunciación del artículo 464; b. los adquiridos durante la comunidad
por hechos de azar, como lotería, juego, apuestas, o hallazgo de tesoro; c. los frutos naturales, industriales o
civiles de los bienes propios y gananciales, devengados durante la comunidad; d. los frutos civiles de la
profesión, trabajo, comercio o industria de uno u otro cónyuge, devengados durante la comunidad; e. lo
devengado durante la comunidad como consecuencia del derecho de usufructo de carácter propio; f. los
bienes adquiridos después de la extinción de la comunidad por permuta con otro bien ganancial, mediante la
inversión de dinero ganancial, o la reinversión del producto de la venta de bienes gananciales, sin perjuicio
de la recompensa debida al cónyuge si hay un saldo soportado por su patrimonio propio. Sin embargo, si el
saldo es superior al valor del aporte ganancial, el nuevo bien es propio, sin perjuicio de la recompensa
debida a la comunidad; g. los créditos o indemnizaciones que subrogan a otro bien ganancial; h. los
productos de los bienes gananciales, y los de las canteras y minas propias, extraídos durante la comunidad; i.
las crías de los ganados gananciales que reemplazan en el plantel a los animales que faltan por cualquier
causa y las crías de los ganados propios que excedan el plantel original; j. los adquiridos después de la
extinción de la comunidad, si el derecho de incorporarlos al patrimonio había sido adquirido a título oneroso
durante ella; k. los adquiridos por título oneroso durante la comunidad en virtud de un acto viciado de
nulidad relativa, confirmado después de la disolución de aquélla; l. los originariamente gananciales que
vuelven al patrimonio ganancial del cónyuge por nulidad, resolución, rescisión o revocación de un acto
jurídico; m. los incorporados por accesión a las cosas gananciales, sin perjuicio de la recompensa debida al
cónyuge por el valor de las mejoras o adquisiciones hechas con sus bienes propios; n. las partes indivisas
adquiridas por cualquier título por el cónyuge que ya era propietario de una parte indivisa de carácter
ganancial de un bien al extinguirse la comunidad, sin perjuicio de la recompensa debida al cónyuge en caso
de haberse inverti do bienes propios de éste para la adquisición; ñ. la plena propiedad de bienes cuya nuda
propiedad se adquirió a título oneroso durante la comunidad, si el usufructo se consolida después de su
extinción, así como la de los bienes gravados con derechos reales que se extinguen después de aquélla, sin
perjuicio del derecho a recompensa si para extinguir el usufructo o los otros derechos reales se emplean
bienes propios. No son gananciales las indemnizaciones percibidas por la muerte del otro cónyuge, incluso
las provenientes de un contrato de seguro, sin perjuicio, en este caso, de la recompensa debida a la
comunidad por las primas pagadas con dinero de ésta.
ARTÍCULO 466.- Prueba del carácter propio o ganancial. Se presume, excepto prueba en contrario, que son
gananciales todos los bienes existentes al momento de la extinción de la comunidad. Respecto de terceros,
no es suficiente prueba del carácter propio la confesión de los cónyuges. Para que sea oponible a terceros el
carácter propio de los bienes registrables adquiridos durante la comunidad por inversión o reinversión de
bienes propios, es necesario que en el acto de adquisición se haga constar esa circunstancia,
determinándose su origen, con la conformidad del otro cónyuge. En caso de no podérsela obtener, o de
negarla éste, el adquirente puede requerir una declaración judicial del carácter propio del bien, de la que se
debe tomar nota marginal en el instrumento del cual resulta el título de adquisición. El adquirente también
puede pedir esa declaración judicial en caso de haberse omitido la constancia en el acto de adquisición.
ARTÍCULO 467.- Responsabilidad. Cada uno de los cónyuges responde frente a sus acreedores con todos sus
bienes propios y los gananciales por él adquiridos.
Por los gastos de conservación y reparación de los bienes gananciales responde también el cónyuge que no
contrajo la deuda, pero sólo con sus bienes gananciales.
ARTÍCULO 469.- Bienes propios. Cada uno de los cónyuges tiene la libre administración y disposición de sus
bienes propios, excepto lo dispuesto en el artículo 456. ARTÍCULO 470.- Bienes gananciales. La
administración y disposición de los bienes gananciales corresponde al cónyuge que los ha adquirido. Sin
embargo, es necesario el asentimiento del otro para enajenar o gravar: a. los bienes registrables; b. las
acciones nominativas no endosables y las no cartulares, con excepción de las autorizadas para la oferta
pública, sin perjuicio de la aplicación del artículo 1824. c. las participaciones en sociedades no exceptuadas
en el inciso anterior; d. los establecimientos comerciales, industriales o agropecuarios. También requieren
asentimiento las promesas de los actos comprendidos en los incisos anteriores. Al asentimiento y a su
omisión se aplican las normas de los artículos 456 a 459.
Extinción de la comunidad ARTÍCULO 475.- Causas. La comunidad se extingue por: a. la muerte comprobada
o presunta de uno de los cónyuges; b. a anulación del matrimonio putativo; c. el divorcio; d. la separación
judicial de bienes; e. la modificación del régimen matrimonial convenido.
4) Régimen de Separación de Bienes: Concepto - Administración de los Bienes (Art. 505) – Excepciones:
Asentimiento (Art. 456) Cese del Régimen Patrimonial (Art. 507).
ARTÍCULO 505.- Gestión de los bienes. En el régimen de separación de bienes, cada uno de los cónyuges
conserva la libre administración y disposición de sus bienes personales, excepto lo dispuesto en el artículo
456. Cada uno de ellos responde por las deudas por él contraídas, excepto lo dispuesto en el artículo 461.
ARTÍCULO 456.- Actos que requieren asentimiento. Ninguno de los cónyuges puede, sin el asentimiento del
otro, disponer de los derechos sobre la vivienda familiar, ni de los muebles indispensables de ésta, ni
transportarlos fuera de ella. El que no ha dado su asentimiento puede demandar la nulidad del acto o la
restitución de los muebles dentro del plazo de caducidad de seis meses de haberlo conocido, pero no más
allá de seis meses de la extinción del régimen matrimonial. La vivienda familiar no puede ser ejecutada por
deudas contraídas después de la celebración del matrimonio, excepto que lo hayan sido por ambos
cónyuges conjuntamente o por uno de ellos con el asentimiento del otro.
ARTÍCULO 507.- Cese del régimen. Cesa la separación de bienes por la disolución del matrimonio y por la
modificación del régimen convenido entre los cónyuges.
5) Uniones Convivenciales: Concepto- (Art 509) Requisitos (Art. 510)- Registración y Prueba de la Unión
Convivencial (Art. 511 y 512). Efectos durante la Convivencia (Arts. 518 al 522) -Cese de la Convivencia (Art.
523).
ARTÍCULO 509.- Ámbito de aplicación. Las disposiciones de este Título se aplican a la unión basada en
relaciones afectivas de carácter singular, pública, notoria, estable y permanente de dos personas que
conviven y comparten un proyecto de vida común, sean del mismo o de diferente sexo.
ARTÍCULO 510.- Requisitos. El reconocimiento de los efectos jurídicos previstos por este Título a las uniones
convivenciales requiere que: a. los dos integrantes sean mayores de edad; b. no estén unidos por vínculos de
parentesco en línea recta en todos los grados, ni colateral hasta el segundo grado; c. no estén unidos por
vínculos de parentesco por afinidad en línea recta; d. no tengan impedimento de ligamen ni esté registrada
otra convivencia de manera simultánea; e. mantengan la convivencia durante un período no inferior a dos
años.
ARTÍCULO 511.- Registración. La existencia de la unión convivencial, su extinción y los pactos que los
integrantes de la pareja hayan celebrado, se inscriben en el registro que corresponda a la jurisdicción local,
sólo a los fines probatorios. No procede una nueva inscripción de una unión convivencial sin la previa
cancelación de la preexistente. La registración de la existencia de la unión convivencial debe ser solicitada
por ambos integrantes.
ARTÍCULO 512.- Prueba de la unión convivencial. La unión convivencial puede acreditarse por cualquier
medio de prueba; la inscripción en el Registro de uniones convivenciales es prueba suficiente de su
existencia.
ARTÍCULO 518.- Relaciones patrimoniales. Las relaciones económicas entre los integrantes de la unión se
rigen por lo estipulado en el pacto de convivencia. A falta de pacto, cada integrante de la unión ejerce
libremente las facultades de administración y disposición de los bienes de su titularidad, con la restricción
regulada en este Título para la protección de la vivienda familiar y de los muebles indispensables que se
encuentren en ella.
ARTÍCULO 519.- Asistencia. Los convivientes se deben asistencia durante la convivencia.
ARTÍCULO 520.- Contribución a los gastos del hogar. Los convivientes tienen obligación de contribuir a los
gastos domésticos de conformidad con lo dispuesto en el artículo 455.
ARTÍCULO 521.- Responsabilidad por las deudas frente a terceros. Los convivientes son solidariamente
responsables por las deudas que uno de ellos hubiera contraído con terceros de conformidad con lo
dispuesto en el artículo 461.
ARTÍCULO 522.- Protección de la vivienda familiar. Si la unión convivencial ha sido inscripta, ninguno de los
convivientes puede, sin el asentimiento del otro, disponer de los derechos sobre la vivienda familiar, ni de
los muebles indispensables de ésta, ni transportarlos fuera de la vivienda. El juez puede autorizar la
disposición del bien si es prescindible y el interés familiar no resulta comprometido. Si no media esa
autorización, el que no ha dado su asentimiento puede demandar la nulidad del acto dentro del plazo de
caducidad de seis meses de haberlo conocido, y siempre que continuase la convivencia. La vivienda familiar
no puede ser ejecutada por deudas contraídas después de la inscripción de la unión convivencial, excepto
que hayan sido contraídas por ambos convivientes o por uno de ellos con el asentimiento del otro.
ARTÍCULO 523.- Causas del cese de la unión convivencial. La unión convivencial cesa: a. por la muerte de uno
de los convivientes; b. por la sentencia firme de ausencia con presunción de fallecimiento de uno de los
convivientes; c. por matrimonio o nueva unión convivencial de uno de sus miembros; d. por el matrimonio
de los convivientes; e. por mutuo acuerdo; f. por voluntad unilateral de alguno de los convivientes notificada
fehacientemente al otro; g. por el cese de la convivencia mantenida. La interrupción de la convivencia no
implica su cese si obedece a motivos laborales u otros similares, siempre que permanezca la voluntad de
vida en común.
6) Parentesco: Concepto -Clases (Art. 529) - Computo del Parentesco (Arts. 530 al 533)
ARTÍCULO 529.- Concepto y terminología. Parentesco es el vínculo jurídico existente entre personas en razón
de la naturaleza, las técnicas de reproducción humana asistida, la adopción y la afinidad. Las disposiciones de
este Código que se refieren al parentesco sin distinción se aplican sólo al parentesco por naturaleza, por
métodos de reproducción humana asistida y por adopción, sea en línea recta o colateral.
ARTÍCULO 530.- Elementos del cómputo. La proximidad del parentesco se establece por líneas y grados.
ARTÍCULO 531.- Grado. Línea. Tronco. Se llama: a. grado, al vínculo entre dos personas que pertenecen a
generaciones sucesivas; b. línea, a la serie no interrumpida de grados; c. tronco, al ascendiente del cual
parten dos o más líneas; d. rama, a la línea en relación a su origen.
ARTÍCULO 532.- Clases de líneas. Se llama línea recta a la que une a los ascendientes y los descendientes; y
línea colateral a la que une a los descendientes de un tronco común.
ARTÍCULO 533.- Cómputo del parentesco. En la línea recta hay tantos grados como generaciones. En la
colateral los grados se cuentan por generaciones, sumando el número de grados que hay en cada rama entre
cada una de las personas cuyo parentesco se quiere computar y el ascendiente común.