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Tierra de tragedias : Tebas, profecía y destino en” Edipo Rey “ de Sófocles
Whynnifer Forti
Arianys Royero
Samantha Mena
Ronny Meza
Licenciatura en Literatura y Lengua Castellana
Clásicos Universales
Grupo 01
Adalberto Bolaño Sandoval
22 de septiembre del 2024
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Tierra de tragedias : Tebas , profecía y destino en” Edipo Rey” de Sófocles
En “Edipo Rey” , Sófocles teje una de las tragedias más poderosas de la literatura
universal, explorando con maestría la lucha entre el hombre y su destino. La obra no solo
presenta el ineludible cumplimiento de una profecía, sino que revela las profundidades de la
naturaleza humana: el orgullo, la ceguera voluntaria y la búsqueda incesante de la verdad,
incluso cuando esta puede destruirnos. A través de Edipo, un rey que se erige como
salvador de Tebas, pero que termina siendo su maldición, Sófocles nos enfrenta a la
paradoja más terrible: cuanto más intentamos escapar del destino, más lo provocamos. Este
análisis abordará los temas del destino, la identidad y la tragedia personal, desentrañando
cómo la estructura dramática, los diálogos y las decisiones del protagonista conducen
inexorablemente a un final que es tanto inevitable como devastador. Para la realización de
este análisis se aplicarán los puntos de “ Un esquema para el análisis de una obra teatral” y
al mismo tiempo se tomarán en cuenta los conceptos de “Sobre la tragedia griega “ de
Mauricio Vélez Upegui.
En primer lugar, el contexto de la obra está relacionado con lo que Velez () llama
“Fuentes literarias” estas provienen de los mitos antiguos, es decir, las historias que los
griegos contaban sobre sus dioses y héroes como Edipo. Estas historias se transmitían de
generación en generación de forma oral, a través de rituales y narraciones. Sófocles, al
igual que otros escritores trágicos como Esquilo y Eurípides, tomaba estas viejas historias
como base para sus obras, pero no las copiaba tal cual. En lugar de simplemente repetir el
mito, lo adaptaba y cambiaba para hacer una nueva obra que reflejara las preocupaciones y
los valores de su tiempo.
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En el caso de “Edipo Rey” , Sófocles no inventa la historia, pero la retoca. El mito
original ya hablaba de un rey que mata a su padre y se casa con su madre, pero Sófocles lo
cuenta de una manera diferente, destacando la lucha de Edipo por descubrir la verdad y el
inevitable destino trágico que lo persigue. Aquí es donde se ve esa "libertad creativa":
Sófocles no solo narra los hechos, sino que se enfoca en temas como el destino, la verdad
y el poder del conocimiento, que eran importantes en la Atenas de su época.
Por otro lado, se debe analizar el título “Edipo Rey” que anteriormente fue llamado
“Edipo Tirano”. Este cambio refleja una evolución en la interpretación de la figura de Edipo
a lo largo del tiempo, en función de cómo se entienden las connotaciones de los términos
"tirano" y "rey" en distintas épocas:
● Edipo Tirano: En el contexto griego antiguo, la palabra "tirano" (τύραννος, tyrannos)
no tenía las connotaciones negativas que adquirió más tarde. En su uso original, se
refería a alguien que había llegado al poder sin seguir el proceso legítimo o
heredado, pero no necesariamente implicaba una forma de gobierno opresiva o
corrupta. Edipo, al llegar al trono de Tebas al resolver el enigma de la esfinge y sin
pertenecer a la línea dinástica legítima (sin que él lo supiera), podía ser considerado
un "tirano" en este sentido, es decir, un gobernante que ha tomado el poder de
manera no convencional, pero no necesariamente malvado.
● Edipo Rey: Con el tiempo, y a medida que la figura del "tirano" fue adquiriendo
connotaciones negativas —como la de un gobernante opresivo y cruel—, resultó
más apropiado cambiar el título a Edipo Rey. Edipo, como protagonista trágico, no
es malvado por naturaleza ni opresivo, sino un hombre que ha caído en desgracia
debido al destino y a las circunstancias que lo rodean. Llamarlo "rey" pone énfasis
en su legitimidad y dignidad, subrayando su nobleza y su posición en la tragedia
como un personaje que es víctima del destino, no alguien que impone una tiranía
sobre su pueblo.
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Teniendo en cuenta esto último, el título “Edipo Rey” tiene un sentido literal y
simbólico. Literalmente, indica que el protagonista es Edipo, el rey de Tebas, lo que
enmarca su posición social y política dentro de la obra. Simbólicamente, el título alude a la
dualidad trágica de su personaje, que pasa de ser un rey venerado y poderoso a un hombre
deshonrado y caído, destrozado por el destino que había tratado de evitar. El título también
refleja su lucha contra las fuerzas invisibles del destino, que lo han convertido en el rey de
su propio infortunio. Esto se puede presentar desde este desglose de signicados:
La primera parte del título “Edipo “(en griego antiguo, Οἰδίπους; en griego moderno,
Οιδίποδας; en latín, Oedipus: «pies hinchados» esto remite al pasado del personaje, debido
a que le habían perforado los tobillos para colgarlo boca abajo para quedar expuesto y morir
de este modo por la profecía de que mataría a su padre. Los pies y los tobillos hinchados
de Edipo son resultado del destino y simbolizan su ignorancia sobre su identidad al principio
de la obra.
La segunda “Rey” ( viene del latín REX que significa: regir, regidor, así como monarca
o cabeza): el que personaje principal tenga este título denota la función social de la
tragedia. Puesto que los personajes principales eran héroes, dioses, reyes, personas que
ocupaban una alta posición en la sociedad. De esta manera, el mensaje de la tragedia llega
de la manera correcta y elevada al público. Pues tiene la intención de demostrar que incluso
un rey no puede escaparse de su castigo, de la justicia divina ni de su destino.
De esa forma, el título además marca una relación directa con el asunto, que se
presenta a través de una relación directa con el personaje protagonista, quien tiene el
mismo nombre de la obra: “Edipo”. Además, la otra palabra dentro del título “Rey” cumple
un papel fundamental, porque es el papel que cumple Edipo en la obra y todo su significado
y consecuencias que tiene el ser rey de Tebas. No solo por él hecho de que Edipo tiene
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derecho por herencia al trono, sino como el tono de la obra gira alrededor de la monarquía,
ya que su padre era el Rey y él pasó a ser el sucesor, pero no como era esperado, sino por
obra del destino. Que en este caso, es un poco de ironía trágica, ya que el hombre que
debe traer justicia y bienestar a su reino es, en principio, el causante de todas sus
desgracias.
Por otro lado, el título “ Edipo Rey" también está estrechamente relacionado con el
ambiente de la obra, ya que evoca un entorno de poder, autoridad y responsabilidad que
contrasta con la sensación de caos, desolación y fatalismo que domina la trama como por
ejemplo el ambiente de fatalismo: la obra tiene un ambiente de inevitable destino, donde a
pesar de los esfuerzos de Edipo como rey por mantener el control y proteger a Tebas, el
ambiente se llena de desesperanza a medida que se revelan los hilos del destino que se
mueven a su modo.
La acción dramática en *Edipo Rey*, se relaciona tanto con la realidad interna
(psíquica) como con la realidad externa. La búsqueda de la verdad por parte de Edipo se
despliega en el mundo exterior, en sus acciones para descubrir el asesinato del antiguo rey
y su propio origen. Pero, a medida que avanza, esta acción también afecta profundamente
su realidad interna o psíquica.
Inicialmente, Edipo está motivado por resolver un problema externo: quién es el
culpable del asesinato de Layo, el antiguo rey de Tebas. Sin embargo, conforme va
descubriendo más detalles, este conflicto se vuelve también interno. Se enfrenta a sus
propios miedos, dudas y, finalmente, a la aceptación de su destino trágico. Este choque
entre lo que investiga en el mundo externo y lo que debe confrontar en su interior es lo que
hace que la tragedia sea tan poderosa. Así que, aunque la acción dramática comienza con
una realidad externa (la investigación del asesinato), rápidamente se convierte en una lucha
interna que afecta la psique de Edipo, sobre todo cuando descubre la verdad sobre sí
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mismo y su familia. La combinación de ambos planos -externo e interno es lo que impulsa la
tragedia hacia su resolución trágica.
En cuanto al asunto, es sobre la búsqueda desesperada de la verdad por parte de
Edipo, un rey que intenta desentrañar el misterio de su origen, sólo para descubrir que ha
sido el responsable de cumplir una trágica profecía que implicaba matar a su padre y
casarse con su madre. Así mismo, Sófocles nos presenta el argumento de la siguiente
manera:
En la ciudad de Tebas, una plaga asola a la población. Edipo, el rey, envía a su
cuñado Creonte al oráculo de Delfos para saber la causa del mal. El oráculo responde que
la plaga terminará cuando el asesino del anterior rey, Layo, sea castigado. Edipo se
compromete a encontrar al culpable y someterlo a justicia. Durante la investigación, el
adivino ciego Tiresias revela que Edipo es el asesino, pero él lo rechaza. A medida que se
desenvuelve la trama, se descubre que Edipo mató a Layo sin saber que era su padre y se
casó con Yocasta, su madre, cumpliendo así la profecía que intentaba evitar. Al final,
Yocasta se suicida y Edipo se ciega voluntariamente al descubrir la verdad, terminando en
un exilio autoimpuesto.
El tema central de la obra es la inevitabilidad del destino que se muestra a través de
la acción dramática cuando Edipo, al intentar huir de su destino, termina cumpliéndolo
inevitablemente, lo que demuestra la fuerza del destino sobre la voluntad humana. Este
tema surge naturalmente del asunto, sin ser explícitamente una teoría o tesis argumentada.
Se plantea tanto a través de los sucesos clave, como el asesinato de Layo y el
descubrimiento de la verdad, como a través del estado emocional de Edipo al darse cuenta
de su tragedia. Además, se refuerza mediante símbolos, como la ceguera, donde Tiresias,
aunque ciego, ve la verdad, mientras Edipo, aunque físicamente vidente, es ciego a su
propio destino hasta el final.
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En los elementos de la obra, tenemos que la acción dramática se ajusta a las
características indispensables de una tragedia. El dinamismo está presente desde el inicio,
con una sucesión encadenada de hechos que mantienen el interés del público,
desarrollándose así la tragedia con anagnórisis , desde la plaga en Tebas hasta la gradual
revelación del destino de Edipo. Cada suceso palpita con vida, manteniendo la tensión
narrativa hasta el desenlace. En cuanto a la verosimilitud, la obra logra una verdad artística
poderosa, sin necesidad de reproducir la realidad literal; todo está lógicamente motivado
dentro del marco de la tragedia griega, donde los hechos, aunque inevitables, se sienten
naturales y cargados de sentido. Además, la obra presenta una fuerte unidad de acción,
enfocada en el descubrimiento de Edipo sobre su identidad y su destino, sin tramas
secundarias que desvíen la atención del conflicto principal. Cualquier subtrama, como los
oráculos o la intervención de otros personajes como Tiresias y Creonte, están directamente
conectadas con esta única acción central, reforzando la cohesión de la obra.
Por otro lado, el conflicto de la obra se presenta tanto a nivel externo como interno.
Externamente, los personajes luchan entre sí, especialmente Edipo con Tiresias, Creonte y
el oráculo, quienes parecen conspirar contra él. También hay una lucha contra el ambiente
representado por la plaga que asola Tebas, lo que impulsa la acción desde el inicio.
Internamente, Edipo libra una batalla mucho más profunda contra su propia alma, luchando
con el terror de su destino y el peso de la verdad que lentamente descubre sobre sí mismo.
En cuanto al desarrollo de la acción dramática, la obra se centra en una sola trama
principal: la búsqueda de Edipo para descubrir la causa de la plaga en Tebas, que lo lleva a
descubrir su verdadera identidad y su culpa. Las tramas secundarias, como la búsqueda del
asesino de Layo, las profecías del oráculo y los diálogos con personajes como Tiresias y
Yocasta, son todas piezas fundamentales que avanzan la trama principal, ya que revelan
gradualmente la verdad sobre Edipo y su destino, añadiendo capas de tensión y
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profundizando el conflicto central. Estas tramas secundarias no son complicaciones
aisladas, sino que sirven para esclarecer el conflicto principal y llevarlo a su inevitable
desenlace.
Los personajes principales son caracteres complejos y contradictorios,
especialmente Edipo, porque muestra una gran inteligencia y deseo de justicia, pero
también es impulsivo, terco y víctima de su propio destino. Estos personajes simbolizan la
complejidad de los seres humanos, con emociones y decisiones que los llevan a su
tragedia. Al mismo tiempo, algunos personajes como Tiresias pueden verse como símbolos,
representando la sabiduría y la verdad oculta.
Los personajes influyen profundamente en los acontecimientos. Edipo, en su
búsqueda desesperada por la verdad, provoca el avance de la trama con sus decisiones, lo
que lo lleva a descubrir su verdadera identidad. Sin embargo, el destino juega un papel
clave, ya que los hechos parecen estar determinados por la profecía, la cual se cumple
inexorablemente pese a los esfuerzos de Edipo por evitarla. En cuanto a la relación entre
los personajes y el ambiente, el entorno (la ciudad de Tebas en crisis debido a la plaga)
inicialmente parece estar dominado por Edipo, quién es el rey y el salvador de la ciudad. Sin
embargo, a medida que avanza la obra, el ambiente se vuelve incontrolable, y es el destino,
manifestado a través de las circunstancias y las revelaciones, el que finalmente domina a
Edipo y a los demás personajes, atrapándolos en la tragedia predestinada.
El ambiente está claramente determinado y preciso: la ciudad de Tebas es el
escenario principal de los acontecimientos, un lugar real en el contexto de la mitología
griega. A pesar de tratarse de una obra con elementos fantásticos (la profecía y el destino
inevitable), el ambiente en sí es realista y concreto, representando un reino con problemas
muy tangibles como la plaga que azota a la ciudad. La época es histórica dentro del marco
de la mitología griega, ya que nos sitúa en un tiempo anterior, en el pasado mítico de Tebas.
No es una época actual, pero está imbuida de una relevancia atemporal debido a las
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temáticas universales de la obra. Y, la atmósfera que predomina es de tensión y fatalidad.
Desde el comienzo, con la plaga que afecta a la ciudad, hasta las revelaciones finales, hay
una creciente sensación de desesperación, incertidumbre y tragedia inminente. Este clima
afectivo impregna a los personajes y las acciones, contribuyendo al tono oscuro y trágico de
la obra.
Sobre la clasificación de “Edipo del Rey”. Por su contenido o asunto, la obra es
mitológica y simbólica, debido a que se basa en la mitología griega y aborda temas
universales como el destino, la justicia divina y la búsqueda de la verdad. Además, presenta
elementos de carácter filosófico y moral, explorando cuestiones sobre el libre albedrío, la
culpa y la responsabilidad humana. Por su enfoque, se puede considerar filosófica y moral,
ya que trata profundamente sobre el papel del destino en la vida humana y las implicaciones
éticas de las decisiones personales.
En cuanto a la época histórica o movimiento literario, pertenece a la antigua Grecia y
es representativa del teatro clásico griego. En términos de categoría estética, es una
tragedia, ya que sigue las características de la tragedia griega, con la caída de un héroe
noble debido a un error trágico (hamartia) y un destino ineludible que culmina en un
desenlace fatal. Y, por la estructura, la obra es una tragedia mayor. No pertenece a formas
dramáticas menores ni musicales, ya que es una obra completa y extensa, con un enfoque
en el desarrollo profundo de los personajes y la trama.
Así mismo, la estructura arquitectónica es clara. En primer lugar, la exposición se
establece a través del diálogo inicial (prólogo) donde se presenta la situación de Tebas y la
enfermedad que afecta a la ciudad, así como el llamado del rey Edipo a resolver el
problema. La unidad de asunto, se mantiene a lo largo de la obra con una secuencia
ordenada de escenas que desarrollan la trama de forma coherente. Cada escena se
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conecta lógicamente con la anterior, evitando escenas inconexas. El clímax de la acción
dramática se puede precisar en el momento en que Edipo descubre la verdad sobre su
origen y la identidad de su madre, lo que desencadena su tragedia personal. Por otro lado,
el nudo se refleja en las complicaciones y alternativas mantienen la expectación del público
respecto al desenlace. La tensión aumenta a medida que Edipo sigue investigando, lo que
atrapa al espectador en el desarrollo de los acontecimientos. Finalmente, el desenlace es
lógico en relación con los conflictos planteados a lo largo de la obra. La revelación del
destino de Edipo no solo es trágica, sino que también sorprende por la forma en que se
produce, ya que las piezas del rompecabezas se ensamblan de manera que el espectador
comprende la inevitable fatalidad, aunque la verdad ya estaba presente desde el principio.
Sin embargo, el desenlace no resulta demasiado obvio, ya que la complejidad de la
narrativa y el desarrollo del personaje mantienen la intriga hasta el final.
En "Edipo Rey", la obra sigue medianamente las tres unidades dramáticas clásicas:
tiempo, lugar y acción. Aunque la obra se toma el tiempo de ondear entre las memorias de
Edipo, la acción principal se desarrolla en un solo día, lo que da a la historia un ritmo rápido
y concentrado. Así mismo, los hechos transcurren en en el palacio de Tebas, sin embargo,
se menciona el cambio de ubicación que tiene Edipo, quien pasó de Tebas a Corinto cuando
era un recién nacido y de Corinto a Tebas siendo ya un adulto. Además, la obra trata de un
solo conflicto central: el descubrimiento de Edipo sobre su verdadera identidad y los
crímenes que ha cometido sin saberlo. Estas unidades dramáticas logran crear un ambiente
de creciente tensión y fatalidad, ya que el público siente que todo ocurre de manera
inevitable y sin pausa.
Por otro lado, la obra no mezcla lo trágico con lo cómico; mantiene un tono serio a lo
largo de toda la trama. Esta decisión resalta el impacto emocional de los acontecimientos,
permitiendo que la tragedia se desarrolle de manera ininterrumpida. Sin momentos cómicos
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que alivien la situación, el conflicto, el sufrimiento y la fatalidad de los personajes se sienten
aún más profundos, haciendo que la catarsis al final de la obra sea más impactante.
En cuanto a la estructura escénica, no está dividida en actos como las obras
modernas, pero sí en episodios que avanzan la trama de manera continua. Entre cada
episodio el coro interviene ofreciendo comentarios que ayudan a los espectadores a
reflexionar sobre los eventos. Este ritmo rápido y fluido mantiene la tensión dramática y
evita que la historia pierda impulso.
Ahora bien, al leer la obra propuesta para este análisis, no se encontraron
descripciones detalladas sobre la escenografía ni el decorado, lo que sugiere que estos
elementos, cuando son llevados a la escenificación teatral son bastante sobrios y
minimalistas, como era común en el teatro griego clásico. Así mismo, la obra se enfoca en
el diálogo y la acción sin dar espacio a referencias explícitas a la luz o a las artes plásticas,
como pintura o escultura, lo que indica que no hay una colaboración notable de parte de
estas, por lo menos no en el material formato para el análisis.
En” Edipo Rey,” la música instrumental y las canciones juegan un papel importante
al crear una atmósfera cargada de tensión y emoción. Estas contribuyen al tema trágico de
la obra, generando un ambiente de misterio y presagio. La música puede hacer que el
espectador sienta la desesperación de Edipo y el destino que lo persigue. Además, la
música marca los momentos importantes, ayudando a construir el clímax de la acción
dramática. La música también afecta la forma en que percibimos a los personajes. Los
momentos más dramáticos o trágicos suelen estar acompañados por una música que
resalta la gravedad de la situación o los sentimientos de los personajes. Esto ayuda a que el
público se conecte más con lo que están experimentando, haciendo que las emociones de
los personajes parezcan más intensas.
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Las acotaciones nos dan pistas sobre cómo deben verse los personajes, lo que nos
ayuda a entender su posición social y su estado emocional. El vestuario y la apariencia
física que se describe, por ejemplo, hace que veamos a Edipo como un rey noble pero
trágico. Las acotaciones también guían a los actores sobre dónde deben estar en el
escenario y cómo interactúan entre sí. Esto influye en la dinámica de poder y las relaciones
entre los personajes, ya que su proximidad o distancia puede decir mucho sobre su
relación.
Estos efectos, ya sean truenos, tambores o cantos, crean una atmósfera envolvente
que hace que el espectador se sienta dentro del mundo de la tragedia. Las acotaciones
también nos ayudan a entender los cambios en el tiempo y el espacio dentro de la obra,
indicando transiciones importantes o dónde ocurre cada escena. Finalmente, las
acotaciones ofrecen una orientación sobre cómo debe ser el escenario, asegurando que el
ambiente visual apoye la narrativa y los temas de la obra. Un escenario oscuro o sombrío
puede hacer que una escena sea aún más dramática y enfatizar el tono trágico.
Por otro lado, el estilo y el vocabulario son fundamentales para transmitir el tono
trágico de la obra y para dar vida a los personajes. A través del lenguaje, Sófocles logra
sumergir al espectador en una atmósfera cargada de presagios y tensiones, haciendo que
el peso del destino y la verdad resuene en cada diálogo. El lenguaje es predominantemente
culto y formal, adecuado para una tragedia clásica. Los diálogos, especialmente los de
personajes como Edipo y Tiresias, están cargados de solemnidad y seriedad. Esto no solo
refuerza el ambiente trágico, sino que también eleva el discurso de la obra, haciéndola
accesible para una audiencia que busca reflexionar sobre los grandes dilemas humanos. No
es un vocabulario cotidiano o popular, sino uno cuidadosamente seleccionado para realzar
la grandeza de los temas tratados.
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El vocabulario de la obra es rico y variado, aunque en algunos momentos puede
parecer ambiguo, lo cual es intencional. La ambigüedad refuerza el tema central del destino
y el misterio, ya que los personajes, especialmente Edipo, luchan por descubrir la verdad.
Además, no contiene regionalismos específicos, ya que la obra está destinada a una
audiencia amplia, pero sí utiliza términos eruditos y referencias mitológicas, especialmente
en lo que respecta a las profecías y el poder de los dioses. El lenguaje de la obra, por tanto,
se sitúa en un punto medio entre la claridad en las intenciones y el misterio que rodea los
acontecimientos. El estilo y el vocabulario también nos revelan mucho sobre la época en
que fue escrita la obra. Los diálogos están impregnados de referencias a instituciones y
creencias de la antigua Grecia, como los oráculos y la intervención divina en los asuntos
humanos. Aunque la acción de la obra transcurre en un contexto mítico, el vocabulario
refleja las preocupaciones y el pensamiento filosófico del siglo V a.C. Sófocles utiliza el
lenguaje para conectar a los personajes con su época, mientras que al mismo tiempo
explora temas que siguen siendo relevantes en la actualidad, como la búsqueda de la
verdad y la inevitable confrontación con el destino.
El vocabulario también está cuidadosamente adaptado a cada personaje según su
estatus y rol en la obra. Edipo, como rey, habla con autoridad y confianza al principio de la
obra, pero a medida que avanza la trama, su lenguaje se vuelve más desesperado y
reflexivo. Tiresias, por su parte, utiliza un lenguaje enigmático y lleno de simbolismo,
reflejando su papel como vidente. Los diálogos del coro son más accesibles y neutrales,
actuando como mediadores entre los eventos y el público. Esta variación en el estilo según
el personaje añade profundidad a sus personalidades y a sus interacciones, ayudando a
desarrollar la trama de manera coherente y rica en matices.
Ahora bien al analizar las páginas de "Edipo Rey" de Sófocles bajo “El Esquema
para el Análisis de una Obra Teatral”, se observa cómo las formas del lenguaje expresivo
juegan un papel fundamental en la tragedia. El lenguaje dramático de la obra está lleno de
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figuras retóricas, imágenes vívidas y un estilo que vigoriza tanto la caracterización de los
personajes como la atmósfera trágica.
Entre las figuras retóricas más frecuentes encontramos la anáfora, como en los repetidos
llamados suplicantes del coro y el sacerdote. La interrogación retórica destaca cuando
Edipo se cuestiona el origen de sus desgracias y cómo puede salvar a Tebas. La ironía
dramática es constante, sobre todo cuando Edipo, sin saberlo, condena al asesino de Layo,
quien resulta ser él mismo. El apóstrofe se percibe en los diálogos dirigidos a los dioses,
donde los personajes imploran ayuda divina.
En cuanto a las imágenes y epítetos, la metáfora es utilizada para describir la ciudad de
Tebas como un barco a la deriva y devastado por la peste, mientras que la alegoría de la
enfermedad que afecta a la polis refleja la decadencia interna de sus gobernantes. También,
el epíteto "el mejor de los mortales" que usa el sacerdote para referirse a Edipo refuerza su
grandeza trágica, aunque innecesario, dado que los hechos ya lo muestran como un
salvador.
Estas figuras refuerzan el contenido dramático y también cumplen una función en el
estilo al aclarar la intención total de la obra: el destino ineludible. Ayudan a crear la
atmósfera de desesperación y sacrificio que rodea a la acción dramática y acentúan el tono
trágico de la obra. La ironía presente en la búsqueda de Edipo por la verdad es uno de los
recursos más poderosos, ya que da fuerza a la revelación final de su identidad. Este uso de
figuras retóricas fortalecen y enriquecen el lenguaje, proporcionando profundidad emocional
y dejando una sensación de fatalismo inevitable. Además, el estilo de la obra refleja su
época literaria, marcada por el destino y la intervención divina.
Para concluir, en la apreciación personal que se le da a esta obra recalcamos que posee
valores estéticos elevados, en los que el choque entre el hombre y su destino es el centro.
La reflexión ética sobre la responsabilidad individual y la justicia divina es profunda,
mientras que la crítica personal podría subrayar lo impactante de los diálogos entre Edipo y
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Tiresias, donde las confrontaciones verbales encienden la tragedia. Uno de los pasajes más
dramáticos es el enfrentamiento verbal entre Edipo y Tiresias, que me parecería interesante
dramatizar debido a la tensión creciente y a la fuerza con la que ambos personajes se
enfrentan.
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Referencias bibliográficas
Esquema para El Análisis de Una Obra Teatral. (s/f). Scribd. Recuperado de
https://es.scribd.com/document/327063292/Esquema-Para-El-Analisis-de-Una-Obra-Teatral
Sofocles. (2021). Edipo, rey (J. A. Y. Bolufer, Trad). Independently Published.
Vélez Upegui, M. (2015). Sobre la tragedia griega. Araucaria, 33, 31–58. DOI:
https://doi.org/10.12795/araucaria.2015.i33.02