Servicio Local de Educación Pública
IQUIQUE
COLEGIO DEPORTIVO TÉCNICO PROFESIONAL
ELENA DUVAUCHELLE CABEZÓN
GUÍA DE APRENDIZAJE N° 3
ROMA” SEPTIMO BÁSICO
Nombre:
Objetivo: OA 5: Caracterizar el mar Mediterráneo como ecúmene y como espacio de
circulación e intercambio, e inferir cómo sus características geográficas (por
ejemplo, clima, relieve, recursos naturales, entre otros) influyeron en el desarrollo
de Roma.
La Antigua Roma.
La Antigua Roma es tanto la ciudad de Roma como el Estado que fundó en la Antigüedad. La
idea de la Antigua Roma es inseparable de la cultura latina. Se formó por una agrupación de
pueblos en el siglo VIII a. C. y dominó el mundo mediterráneo y la Europa Occidental desde el
siglo I hasta el V mediante la conquista militar y la asimilación de las élites locales. Su dominio
ha dejado importantes huellas arqueológicas y numerosos testimonios literarios.
1-. Ubicación.
La península itálica, entre el mar Tirreno y
el mar adriático, es una zona montañosa
cuya “columna vertebral” son los
Apeninos, una cordillera que la atraviesa
de norte a sur, aunque con numerosos
valles cuyo clima mediterráneo favoreció
el cultivo de trigo, aceitunas y viñas, así
como también el pastoreo. Estas
actividades fueron determinantes para el
surgimiento de la civilización romana.
Productos como el aceite de oliva y el vino
se transformaron en característicos de su
civilización.
2-. La Evolución de Roma como Civilización.
En sus inicios, Roma fue una pequeña ciudad de agricultores y pastores, gobernada por un rey
con poderes absolutos. A lo largo de sus más de mil años de historia, este pequeño poblado
llegaría a dominar un Imperio que abarcaría casi toda Europa, parte del Cercano Oriente y el
Norte de África, ejerciendo una significativa influencia sobre los pueblos que
conquistaron, tanto a través de las armas como mediante la diplomacia.
2.1 La Monarquía romana.
Debido a la falta de registros escritos, existen dudas sobre lo ocurrido en Roma entre los siglos
VIII y el VI a. C., aunque sí se ha podido establecer que su primera forma de gobierno fue la
monarquía y que durante algún tiempo los romanos estuvieron bajo el dominio de sus vecinos
del norte, los etruscos, cuyos reyes llevaron a cabo importantes avances urbanísticos, como un
sistema de alcantarillas y la construcción de murallas.
En las leyendas romanas, los etruscos son retratados como invasores, aunque algunos
historiadores han planteado que ambas culturas se unieron en forma pacífica. La influencia de
los etruscos en la cultura romana fue muy importante y se manifestó en distintos ámbitos, como
la arquitectura, el trabajo del bronce y las artes. Alrededor del año 508, una revuelta
antimonárquica expulsó al último de los reyes, instaurándose por primera vez la república.
2.2 La República Romana.
El fin de la monarquía supuso importantes cambios en la organización de Roma: la figura del rey
desapareció y se pudo limitar el ejercicio del poder. A diferencia del sistema monárquico, la
república estuvo conformada por magistraturas electivas, temporales y responsables, es
decir que estaban sometidas a la ley; gratuitas, pues no percibían sueldos; y colegiadas,
esto es, compuestas por más de una persona. La excepción fue la dictadura, cargo que solo
aparecía durante períodos de crisis
Durante la república, además, se ampliaron los derechos políticos de los romanos. Los
patricios, que constituían una aristocracia hereditaria de terratenientes y tenían una serie de
privilegios políticos y jurídicos, se vieron enfrentados a los plebeyos, que eran un grupo
formado por artesanos, campesinos y comerciantes, cuyos antepasados no habían sido
fundadores de Roma y que, por lo tanto, no tenían los mismos derechos que los patricios. Entre
los siglos V a. C. y VI a. C. se desarrollaron una serie de revueltas con el fin de conseguir mayor
participación política para los plebeyos. Consecuencia de ello fue la creación del cargo de tribuno
de la plebe, una magistratura encargada de representar a los plebeyos ante los cónsules y el
Senado; y la publicación de la ley de las XII tablas, las primeras leyes escritas con las que contó
Roma.
Esta prosperidad de la República Romana, sin embargo, no estuvo exenta de conflictos, los que
terminaron por agotar al sistema republicano. Pequeños y medianos propietarios quedaron
arruinados al no poder competir con los bajos precios de los productos comercializados desde las
nuevas provincias y muchos campesinos, obligados a participar en largas campañas militares, se
vieron forzados a vender sus tierras. El descontento social provocó nuevas revueltas que
buscaron, principalmente, cambiar la desigual repartición de la tierra.
2.3 El Imperio Romano.
La crisis del sistema republicano dio paso al surgimiento de una nueva forma de organización: el
Imperio. En este período se mantuvieron algunas características de la república, tales como la
organización burocrática, formada por funcionarios que administraban los asuntos públicos, la
cultura de la legalidad y la permanente anexión de nuevos territorios. Sin embargo, las
decisiones políticas, religiosas y militares se concentraron en la figura del emperador, mientras
que las magistraturas y el Senado fueron perdiendo relevancia.
El comienzo de esta época estuvo marcado por una guerra civil, de la que salió vencedor Julio
César, un general romano conocido por sus hazañas militares en las Galias. Si bien Julio César
preparó el camino para la formación del Imperio al declararse dictador vitalicio, mantuvo en
apariencia el antiguo régimen republicano. A la muerte de Julio César, su hijo adoptivo Octavio,
disputó el poder con Marco Antonio, un general romano y aliado de la reina de Egipto, Cleopatra.
Finalmente, el año 31 a. C., Octavio los derrotó en la batalla de Accio y a partir del año 27 a. C.
se instaló en el poder hasta su muerte el año 14 d. C. Recibió de parte del Senado el título
honorífico de Augusto o el Venerable, y mantuvo la dirección de Roma con el título de princeps o
primer ciudadano .
Con el gobierno de Octavio se inició un período en la historia de Roma que duró cerca de
doscientos años y fue conocido como pax romana o pax augusta. Se caracterizó por la
estabilidad política y económica en el Mediterráneo, producto de la consolidación del poder
romano en torno a la figura del emperador, quien durante este período ganó la lealtad tanto del
Senado como del ejército. Esto permitió consolidar la organización territorial y
administrativa del Imperio, y aplicar el derecho romano en todos sus territorios.
En los territorios conquistados, los romanos impulsaron la transmisión de su cultura y forma de
vida, lo que favoreció la transformación o romanización de las sociedades conquistadas.
Además, se extendió la ciudadanía romana a las elites locales, lo que constituyó una eficaz
forma de obtener lealtad e integrarlas al mundo romano. La romanización también se vio
favorecida por la creación de una administración única para todas las provincias, la
universalización del derecho romano, la difusión del latín, la incorporación de los
habitantes de las provincias al ejército y la construcción de una extensa red de caminos.
2.3.1 La importancia del ejercito.
El ejército tuvo un gran protagonismo en Roma. Los romanos hicieron la guerra en lugares tan
distantes de su tierra como Partia (Irán) y Gran Bretaña, mostrando tenacidad y capacidad de
adaptación. Lo que hizo del ejército una fuerza que por siglos pareció imparable, fue su
capacidad para recuperarse de las más desastrosas derrotas y, aun así, salir victorioso, lo que
resultó clave en su expansión territorial y en la defensa de sus fronteras.
2.4 La Crisis del Imperio siglo III.
A partir del siglo III d. C. el Imperio entra en crisis. Las causas que explican su decadencia son
múltiples y aún se debaten entre historiadores. En el año 395 d.C., para frenar la crisis, el
emperador Teodosio dividió el Imperio en Oriente y Occidente, sin embargo, ello no dio
resultado. Los pueblos germanos, que durante siglos habitaron en las fronteras del Imperio,
comenzaron a influir en la política romana, tanto a través de la diplomacia como de la guerra, y
paulatinamente se fueron asentando de forma definitiva en territorios del Imperio. En el año 476
d.C. el germano Odoacro tomó la ciudad de Roma, depuso al emperador y se proclamó rey de
Italia. Este evento ha sido interpretado como el final del Imperio romano de Occidente, el final de
la Edad Antigua y el inicio de la Edad Media, influenciada por el encuentro de la cultura romana,
la germánica y la judeocristiana, que marcarán esta nueva etapa.
Mientras el Imperio Romano de
Occidente caía a manos de las
invasiones germánicas y se instalan
los reinos germánicos, el Imperio
Romano de Oriente se mantiene
intacto y se convierte en el gran
guardián de la tradición de la cultura
greco-romana. El Imperio Romano de
Occidente o Imperio Bizantino
sobrevivirá toda la Edad Media y su
caída, a manos del Imperio
Otomano, marcará el fin de este
período.
Actividades.
I-. A partir de la información presente en la guía responde las siguientes preguntas.
1-. ¿Dónde se ubica la civilización romana? ¿Describe su geografía?
2-. ¿Cuáles son las etapas que constituyen la historia romana?
3-. ¿Qué cambios se pueden ver entre la Monarquía romana y la República romana?
4-. Durante el Imperio Romano se dio el proceso de romanización, que es cuando las
culturas conquistadas adquieren las características de la cultura romana. Según la
información presente en la guía ¿Qué elementos favorecieron el proceso de
romanización?
5-. Según el esquema sobre la crisis del Imperio Romano en el siglo III d. C ¿Cuáles
fueron las causas de por las que el emperador Teodosio dividió el gran Imperio
Romano?
6-. ¿Qué hecho histórico marca el fin de la Edad Antigua y la Edad Media? ¿Qué grupo
fue el responsable?
AUTOEVALUACIÓN.
Colorea la carita que represente a cada criterio.
Criterio de evaluación
1.- Identifico la ubicación
geográfica de Roma.
2.- Conozco y
comprendo las
características de las
diferentes etapas de la
historia de Roma.
3.- Respondo preguntas
de la guía en torno a la
civilización romana.