8/10/24
La esquizofrenia
NOMBRES
Mia Muñoz
Juanita Tadich
Guadalupe Vacca
Francesca digiano
Trastorno que afecta la capacidad de una persona para pensar,
sentir y comportarse de manera lúcida.
Se desconoce la causa exacta de la esquizofrenia, pero es posible que
tenga que ver con una combinación de factores genéticos y
ambientales y de la alteración de las sustancias químicas y las
estructuras del cerebro
Sintomas
Síntomas Positivos
Alucinaciones: Experiencias sensoriales falsas, como oír voces,
ver cosas que no están ahí o sentir sensaciones inexistentes.
Delirios: Creencias falsas que la persona cree firmemente, a
pesar de la evidencia en contra.
Pensamiento desorganizado: Dificultad para organizar los
pensamientos, hablar de manera coherente o seguir una línea
de razonamiento.
Comportamiento desorganizado: Agitación, comportamiento
extraño o inapropiado.
Síntomas Negativos
Aplanamiento afectivo: Dificultad para expresar emociones o
mostrar interés.
Alogia: Disminución del habla o pobreza en el contenido del
discurso. (Ejemplo: Contestar con monosílabos, no poder
mantener una conversación).
Anhedonia: Incapacidad para experimentar placer.
Asocialidad: Aislamiento social y dificultad para formar
relaciones.
Síntomas Cognitivos
Dificultades de atención: Problemas para concentrarse o
mantener la atención.
Memoria deficiente: Dificultad para recordar información o
eventos.
Problemas de procesamiento de información: Dificultad para
pensar con claridad y tomar decisiones.
¿Por qué se genera?
Factores genéticos: Las personas que tienen familiares
cercanos con esquizofrenia tienen una mayor probabilidad de
desarrollar el trastorno. Sin embargo, no es un factor
determinante, ya que muchas personas con esquizofrenia no
tienen antecedentes familiares del trastorno, lo que sugiere
que hay otros factores en juego.
Desbalances químicos en el cerebro: Se ha observado que las
personas con esquizofrenia a menudo tienen desequilibrios
en neurotransmisores como la dopamina y el glutamato.
Estos desequilibrios pueden afectar la forma en que las
neuronas se comunican entre sí, contribuyendo a los
síntomas psicóticos.
Alteraciones en la estructura cerebral: Estudios han
mostramdo que algunas personas con esquizofrenia tienen
diferencias en la estructura y función de ciertas áreas del
cerebro, como un agrandamiento de los ventrículos
cerebrales o anomalías en la corteza prefrontal.
Complicaciones durante el desarrollo prenatal o en el parto:
Exposiciones a infecciones virales durante el embarazo,
malnutrición materna o complicaciones en el parto (como
falta de oxígeno) podrían aumentar el riesgo de desarrollar
esquizofrenia más adelante en la vida.
Factores ambientales y sociales: Estrés extremo, traumas en:
La infancia, abuso de sustancias como el cannabis y vivir
en entornos urbanos densamente poblados pueden influir
en el riesgo de desarrollar el trastorno, especialmente en
personas que ya tienen una predisposición genética.
Inicio en la adolescencia o adultez temprana: La
esquizofrenia suele aparecer en la adolescencia tardía o
en los primeros años de la adultez, cuando el cerebro aún
está en desarrollo. Los cambios hormonales y de
desarrollo que ocurren durante este período podrían
interactuar con los factores genéticos y ambientales,
desencadenando el trastorno.
Diagnostico
El diagnóstico de esquizofrenia se basa en la observación
de los síntomas y en la historia clínica del paciente.
Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los
Trastornos Mentales (DSM-5), el diagnóstico de
esquizofrenia requiere la presencia de dos o más de los
siguientes síntomas durante un período significativo de
tiempo, con al menos uno de los primeros tres:
Delirios
Alucinaciones
Pensamiento desorganizado
Comportamiento desorganizado o catatónico
Síntomas negativos
Además, estos síntomas deben haber estado presentes
durante al menos seis meses, con un mes de síntomas
activos. También es fundamental descartar otras
condiciones médicas o psiquiátricas, como el trastorno
bipolar, el trastorno esquizoafectivo y el uso de
sustancias, antes de confirmar el diagnóstico de
esquizofrenia.
Tratamiento
El tratamiento de la esquizofrenia es multifacético y se
centra en controlar los síntomas, mejorar la calidad de vida y
prevenir las recaídas. A continuación se describen los
enfoques más comunes en el tratamiento del trastorno.
Tratamiento farmacológico
Los antipsicóticos son el pilar del tratamiento de la
esquizofrenia. Estos medicamentos ayudan a controlar los
síntomas psicóticos al actuar sobre los neurotransmisores
en el cerebro, principalmente la dopamina. Los
antipsicóticos se dividen en dos categorías:
Antipsicóticos típicos (de primera generación): Incluyen
fármacos como el haloperidol y la clorpromazina, que son
efectivos en el control de los síntomas positivos, pero
pueden tener efectos secundarios importantes, como
discinesia tardía y otros trastornos motores.
Antipsicóticos atípicos (de segunda generación): Incluyen
medicamentos como la risperidona, olanzapina y aripiprazol.
Estos fármacos suelen tener menos efectos secundarios
motores, pero pueden causar problemas metabólicos, como
aumento de peso y diabetes.
Conclusión
La esquizofrenia es un trastorno mental crónico que provoca
alucinaciones, delirios y pensamientos desorganizados.
Aunque no tiene cura, con tratamiento adecuado se pueden
controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
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