Rapto y Tribulación en la Biblia
Rapto y Tribulación en la Biblia
Descripción de la Tribulación
Los siguientes versos dan otros nombres por la cual se llama aquel inminente
acontecimiento que sorprenderá al mundo:
¡Giman, que el día del Señor está cerca! Llega de parte del Todopoderoso como una
devastación. … ¡Miren! ¡Ya viene el día del Señor día cruel, de furor y ardiente ira;
convertirá en desolación la tierra y exterminará de ella a los pecadores! … Por eso
haré que tiemble el cielo y que la tierra se mueva de su sitio, por el furor del Señor
Todopoderoso en el día de su ardiente ira (Isaías 13:6, 9, 13).
¡Ay! Será un día terrible, un día que no tiene parangón. Será un tiempo de angustia
para Jacob, pero será librado de ella (Jeremías 30:7).
…porque ha llegado el gran día del castigo! ¿Quién podrá mantenerse en pie?
(Apocalipsis 6:17)
Gritaba a gran voz: "Teman a Dios y denle gloria, porque ha llegado la hora de su
juicio. Adoren al que hizo el cielo, la tierra, el mar y los manantiales." (Apocalipsis
14:7)
"Así como se recoge la mala hierba y se quema en el fuego, ocurrirá también al fin del
mundo (Mateo 13:40).
¡Anda, pueblo mío, entra en tus habitaciones y cierra tus puertas tras de ti; escóndete
por un momento, hasta que pase la ira! El Señor está enojado con todas las naciones,
airado con todos sus ejércitos... (Isaías 26:20; 34:2).
Según esto parece que al descender del cielo, Jesús usa a los ángeles para rapturar a la
iglesia durante su segunda venida. Parece más bien que esto demuestra un rapto que
sucederá después de la segunda llegada de Cristo, no antes.
Pero más adelante en el mismo capítulo 24, la Biblia dice "Pero en cuanto al día y la
hora, nadie lo sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre. La
venida del Hijo del hombre será como en tiempos de Noé" (versos 36 y 37). De esto
podemos acatar dos cosas: 1) que nadie sabe el día ni la hora cuando regresará Jesús y
2) que ese tiempo será comparado como durante el tiempo de Noé. No tenemos que
tratar de adivinar como fueron los tiempos de Noé porque el verso que sigue nos dice
"Porque en los días antes del diluvio comían, bebían y se casaban y daban en
casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca; y no supieron nada de lo que
sucedería hasta que llegó el diluvio y se los llevó a todos. ASÍ SERÁ EN LA VENIDA
DEL HIJO DEL HOMBRE (versos 38 y 39).
"La venida del Hijo del hombre" en los versos 37 y 39 se refiere a la primera etapa del
segundo advenimiento, ósea Jesús viene a llevarse a la iglesia al cielo antes del
comienzo de la tribulación como lo prometió en el evangelio según San Juan 14:2-3.
A) Nuestro Señor enumeró las señas que ocurrirán antes de se segunda venida,
acontecimientos que incluyen ocurrencias cataclísmicas, conflictos internacionales,
hambres, epidemias y terremotos. Y también Él dio la seña especifica de que se
"cometerán horribles sacrilegios sobre una de las alas del templo" de la cual profetizo
Daniel (9:27). Cuando la gente vea que están ocurriendo estas señas pueden confiar que
esta pronto la segunda venida; incluso apenas a tres años y medio de cuando se cometan
aquellos sacrilegios en el templo. "Igualmente, cuando vean todas estas cosas, sepan
que el tiempo está cerca, a las puertas" (Mateo 24:33).
Pero Jesús también dice en el verso 44, "Por eso también ustedes deben estar
preparados, porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperen." ¿Como se
puede reconciliar estos dos versos que parecen ser contradichos? Por supuesto ¡Cristo
no se contradirá! En un verso nos dice que nos fijemos en las señas de su venida y en
otros versos nos dice que no habrá ninguna seña de su venida.
Tenemos que concluir que Él esta hablando de dos acontecimientos distintos. Parece
que habrá dos venidas en el futuro. La primera no necesita ninguna seña par avisar que
ocurrirá y la otra será precedida por muchas señas. Ósea que primero Él regresará para
llevarse a Su iglesia y después de siete años (de acuerdo a la profecía de las 70 semanas)
volverá a concluir la gran tribulación (Mateo 24:22) y después a rescatar a los judíos
durante la guerra del Armagedón (Apocalipsis 19).
B) El rapto no podrá suceder después de la tribulación porque como en los días de Noé,
todos seguirán viviendo su vida "común y corriente" antes de "la venida del Hijo del
hombre" (Mateo 24:39) – "comiendo, bebiendo y casándose y dándose en matrimonio."
Esa no va hacer la situación durante la gran tribulación cuando millones morirán de
guerras, hambre, etc. Si seguimos lo que nos dice el libro de Apocalipsis, al culminarse
el tiempo de la gran tribulación habrán muerto billones de personas; los días de Noé no
fueron así antes de entrar al arco él y su familia. Si Jesús va regresar durante un tiempo
semejante aquel de los días de Noé cuando el mundo estaba relativamente en paz, esta
venida tiene que ocurrir antes de la tribulación. Ósea que Él vendrá por su iglesia
durante de aquel tiempo – la primera etapa de su "parousia."
C) La segunda venida en gloria puede ser señalada al día exacto por aquellos creyentes
que estará vivos durante la tribulación. ¿Cómo será posible? Se puede descubrir el día
por simplemente contar los días desde que ocurra aquel horrible sacrilegio en el templo
de acuerdo a las referencias en el libro de Daniel 12:11-12. Pero aquella venida de que
se refiere San Mateo 24: 36-44 será imprevista e inesperada. Esta "venida del Hijo del
Hombre" no puede ser la misma que se refiere en el verso 30 donde dice que "todas las
razas de la tierra verán al Hijo del hombre" después de haberse ocurrido una serie de
señas.
D) " Estarán dos hombres en el campo: uno será llevado y el otro será dejado. Dos
mujeres estarán moliendo: una será llevada y la otra será dejada" (versos 40 y 41).
Estos versos inmediatamente siguen la comparación de aquellos tiempos de Noé.
Personas van a ser "llevadas" – rapturadas – antes de aquel tiempo caticlismico mundial.
Este rapto de los Cristianos al cielo sucederá antes de la tribulación (Juan 14:2-3).
Contrario a los que se crea, la reunión de los elegidos de que se hable en evangelio de
San Mateo 24:30-31, no comprueba que el rapto ocurrirá después de la tribulación.
Durante la segunda venida de Cristo Él regresará del cielo a la tierra acompañado de sus
elegidos; los fieles habrán estado en el cielo por siete años antes de aquel tiempo
(Zacarías 14:5; Judas 1:14; Colosenses 3:4; 1 Tesalonicenses 3:13; 4:14; Apocalipsis
19:14). La iglesia, la novia celestial, ya estará en el cielo cuando el Señor regresará a la
tierra en toda Su gloria (Apocalipsis 19:7-9). Dondequiera que vaya el novio ahí
también irá la novia.
Entonces ¿quienes son aquellos "elegidos" que los ángeles reunirán de los cuatro
vientos? El evangelio de San Marcos 13:27 nos dice, "Y él enviará a sus ángeles para
reunir de los cuatro vientos a los elegidos, desde los confines de la tierra hasta los
confines del cielo." La Biblia nos enseña en Isaías 45:4 que Dios dijo "Por causa de
Jacob mi siervo, de ISRAEL mi escogido,…. "Ósea que el vestigio que queda de Israel
en los últimos días serán aquellos escogidos que serán reunidos de alrededor del mundo
cuando Cristo establezca su reino milenial. Dios profetizó en el libro de Isaías 65:9, "De
Jacob sacaré descendientes, y de Judá, a los que poseerán mis montañas. Las
heredarán mis elegidos, y allí morarán mis siervos." También dice en el libro de
Ezequiel 20:33, "Yo, el Señor omnipotente, juro por mí mismo que reinaré sobre
ustedes con gran despliegue de fuerza y de poder, y con furia incontenible." El lenguaje
de esta profecía indica firmemente que será cumplida a poco tiempo después de la
tribulación.
El libro de Daniel 12:1-2 fuertemente indica que la reunión de los elegidos durante la
segunda venida también incluirá los creyentes del viejo testamento. La primera
resurrección y el arrebatamiento de aquellos cristianos vivos durante el rapto apenas
incluirá la novia celestial, ósea la iglesia. Note que dice en el libro de 1 Tesalonicenses
4:16 que " El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel
y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero." Pero la reunión
de los elegidos, ISRAELITAS, incluyendo aquellos fieles del viejo testamento ocurrirá
durante la segunda venida de Cristo después de la tribulación. Ellos serán reunidos "de
los cuatro vientos desde los confines de la tierra hasta los confines del cielo;" aquellos
que quedan los sacarán de las naciones por donde están esparcidos y también traerá los
espíritus del cielo que serán reunidos con los cuerpos de aquellos Israelitas fieles que
murieron durante los tiempos del viejo testamento.
Las cartas a los Tesalonicenses fueron las primeras cartas escritas por el apóstol Pablo.
Él apenas paso cuatro semanas en Tesalónica durante su segundo viaje misionario. En
menos de un mes él les enseño a los Tesalonicenses varias doctrinas importantes,
incluyendo la doctrina del rapto. Él menciona el rapto en cada capitulo de su primer
carta (1 Tesalonicenses 1:10, 2: 19-20; 3:12-13; 4:13-18; 5:1-11); pero la enseñanza que
nos interesa para esta lección del rapto esta en la segunda epístola a los Tesalonicenses.
Es desafortunado que muchos cristianos de hoy en día no creen que Cristo regresara por
su iglesia antes de la tribulación. De repente, muchos aún ni esperan su regreso, ellos
proclaman que estamos en el milenio y posiblemente el día de juicio aún se demorará
miles de años. Ellos se llaman amilenialistas. He escuchado sus enseñanzas de que el
reino milenial esta ocurriendo al presente pero me quedo asombrado a pensar como
ellos pueden situar el reino milenial en medio de este mundo tan maldito. Me imagino
que San Augustine de Hippo es aquel responsable. Me parece que aquellos que
consideran que el rapto ocurrirá después de la tribulación quieren que Jesús espere hasta
después de la tribulación por su curiosidad en ver con sus propios ojos y saber lo que le
sucederá a los que quedan durante ese tiempo tan terrible. Su curiosidad los ha
enceguecidos a la luz de la verdad. Pero lo que me asombra mas que todo son aquellos
que viendo las pruebas en la santa escritura para un rapto que ocurrirá antes de la
tribulación aún no lo quieren aceptar. Me imagino que será un poco de inercia doctrinal
sino es simplemente falta de fe. Pero hasta en esto me corrijo y acato lo que dice en el
libro de 1 Corintios 4:5 que dice, "no juzguen nada antes de tiempo; esperen hasta que
venga el Señor. Él sacará a la luz lo que está oculto en la oscuridad y pondrá al
descubierto las intenciones de cada corazón."
Durante los tiempos apostólicos no había la oportunidad de elegir entre varias creencias.
La iglesia original apenas creía que el rapto ocurriría antes de la tribulación en
preparación para la segunda venida milenial como lo enseño el apóstol Pablo. Fue en el
cuarto siglo que las iglesias comenzaron a rechazar esta creencia y comenzaron a
interpretar las profecías alegóricamente. Por medio de la influencia y las enseñanzas de
Augustine la doctrina de amelianismo fue aceptada.
Consideren que si el apóstol Pablo le hubiera enseñado a los Tesalonicenses que el rapto
iba a suceder después de la tribulación ¿que razón tendrían para estar preocupados y
alarmados de tener que sufrir durante la tribulación? En vez de estar alarmados y
angustiados estarían regocijando que el rapto llegaría en apenas siete años; lo que les
quedaría por hacer sería preparar alguna defensa civil para protegerse y esperar hasta la
segunda venida. Pero ese no era el caso. Los creyentes Tesalonicenses estaban asustados
porque el apóstol Pablo les había enseñado que el rapto ocurriría antes de la tribulación
porque Dios los protegería del castigo venidero (1 Tesalonicenses 1:10). Pero ellos se
imaginaron que estaban en medio de la tribulación y todavía en la tierra, que no habían
sido rapturados y por eso estaban confundidos y alarmados.
El apóstol Pablo estaba asegurando a los creyentes que el rapto todavía estaba por
suceder en futuro tiempo aunque aún todavía era inminente. El misterio de la enseñaza
del rapto fue revelado a él y al apóstol San Juan. El hecho de que él aún no había sido
rapturado era comprobante para los Tesalonicenses que todavía no había ocurrido aquel
arrebatamiento. Sin embargo, él les revelo aún otra cosa.
Pero el otro acontecimiento que sucederá antes del día del Señor (la cual la tribulación
constituirá la primera parte de aquel tiempo) será EL RAPTO. El anticristo no será
revelado hasta que aquel quien lo detiene termina su trabajo de detenerlo. La Biblia nos
dice que, “es cierto que el misterio de la maldad ya está ejerciendo su poder; pero falta
que sea quitado de en medio el que ahora lo detiene. Entonces se manifestará aquel
malvado” (2 Tesalonicenses 2:7-8). Aquel que detiene al anticristo es el Espíritu Santo.
Nada o nadie en todo el mundo puede hacer el trabajo de detener a Satanás, quien es el
poder detrás del anticristo. El Espíritu Santo ha desempeñado el trabajo de detener al
anticristo desde la época del apóstol Pablo. Solo un ser omnipotente, omnisciente y
omnipresente puede desempeñar aquel trabajo. Cuando será removido el Espíritu Santo
de aquella capacidad del quien detiene al anticristo, Dios entonces dejará que se sea
revelado el anticristo. Al quitar de en medio “el que lo detiene” es lo mismo que decir
que la iglesia será rapturada porque es por medio del poder del Espíritu Santo en la
iglesia que se ha controlado la propagación de la renunciación de la verdad en aquellos
que profesan ser cristianos y en el mundo.
Pero aún hay una segunda razón por la cual el rapto es considerado la “esperanza
bendita.”
No hay razón por la cual llamar el rapto de la iglesia una esperanza bendita si ocurrirá
después de la tribulación. Imaginase, ¿si el rapto ocurrirá después de la tribulación que
clase de esperanza podrá tener la gente, si también les tocará sufrir las dificultades que
ocurrirán en la tribulación? Con toda seguridad sufran martirio. El anticristo tendrá
oportunidad de matar a los creyentes que quedan como lo revelo Jesús, Daniel, el
apóstol Juan y otros. La “esperanza” del rapto se echa a perder si es de suceder después
de la tribulación. Afortunadamente ese no es el caso. Dios promete a librar a sus hijos y
transportarlos al cielo antes de la tribulación. Considere lo que dice la Biblia:
A) “…y esperar del cielo a Jesús, su Hijo a quien resucitó, que nos libra del castigo
venidero” (1 Tesalonicenses 1:10). “…pues Dios no nos destinó a sufrir el castigo
sino a recibir la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo” (1
Tesalonicenses 5:9). El “castigo” venidero es la tribulación la cual esta descrita
exhaustivamente en el libro de Apocalipsis capítulo 6 -18. Cuando aparezca el
primer jinete en el caballo blanco (Apocalipsis 6:2) la iglesia (Apocalipsis capítulos
2 y 3) ya habrá sido transportada al cielo (Apocalipsis 4:1).
B) Cristo le dice a la iglesia, “Ya que has guardado mi mandato de ser constante, yo
por mi parte te guardaré de la hora de tentación, que vendrá sobre el mundo entero
para poner a prueba a los que viven en la tierra” (Apocalipsis 3:10). Esa es la
promesa que Jesús les da a los fieles creyentes de la iglesia de Filadelfia. Sabemos
que aquella iglesia es un iglesia de los últimos días, la sexta de siete iglesias. La
época Filadelfiana de la iglesia cubre un periodo del año 1750 hasta el tiempo del
rapto. La promesa que Dios da es clara: Yo “los guardaré de la hora de tentación que
vendrá sobre el mundo entero.” “La hora” se refiere aquel corto tiempo de siete años
cuando Dios derramará su juicio sobre una humanidad pecadora. ¿Como es posible
poder malentender el significado de ese verso? Dios rescatará a la iglesia de la
tribulación y la transportará al cielo, como dice en Apocalipsis 4:1, “…Y la voz me
dijo: "Sube acá….”
C) En el libro de 2 Pedro 2:4-10 el apóstol dijo que Dios salvo a los justos cuando Él
derramó su juicio sobre los impíos del mundo en los días de Noé y de Lot. “Todo
esto demuestra que el Señor sabe librar de la prueba a los que viven como Dios
quiere, y reservar a los impíos para castigarlos en el día del juicio” (verso 9). De
esto podemos concluir que Dios va a rescatar a sus fieles – los justos – como lo hizo
con Noé y Lot, antes de permitir el comienzo del día de su ira contra los impíos del
mundo – la tribulación. Ósea que estamos asegurados que Dios no dejará a la iglesia
pasar por la tribulación. Las promesas de Dios nunca fallarán. Estamos obligados a
creer esto. ¿Porque desearíamos creer al contrario?
Sin embargo hay algunas personas que razonan que Dios nos protegerá de los
problemas en aquel tiempo futuro. Pero al razonar esto no seria justo a las millones de
personas que han padecido en martirio durante los siglos pasados por la causa del
evangelio. Sí Dios dejó que ellos murieran, no tenemos razón por la cual pensar que a
nosotros nos esperara el mismo destino. Este tipo de pensamiento es más bien
sadomasoquista en vez de Bíblico. ¿Quienes somos nosotros para cuestionar a Dios? La
Biblia nos dice en el libro de Génesis 18:25, “¿Matar al justo junto con el malvado, y
que ambos sean tratados de la misma manera? ¡Jamás hagas tal cosa! Tú, que eres el
Juez de toda la tierra, ¿no harás justicia?” No hay duda que Dios es justo. Debemos
más bien dar gracias que tenemos la bendición adicional de ser protegidos de la ira
venidera por Su llamamiento divino durante el rapto.
6. La Doctrina de Inminencia
El erudito Bíblico William Barclay comento que el apóstol Pablo se había equivocado
cuando declaro “…No todos moriremos, pero todos seremos transformados, en un
instante, en un abrir y cerrar de ojos, al toque final de la trompeta. Pues sonará la
trompeta y los muertos resucitarán con un cuerpo incorruptible, y nosotros seremos
transformados” (1 Corintios 15:51-52). El Señor Barclay insistió positivamente que el
apóstol Pablo se había equivocado en pensar que Cristo podría regresar durante aquel
tiempo. ¿Estaba equivocado el apóstol Pablo en pensar que la venida de Jesucristo por
su iglesia era inminente? Por supuesto que no. Cristo había podido venir en el primer
siglo si lo hubiese deseado. Recuerde que no fue dada ninguna señal para mostrar
cuando se acercara el rapto. Cristo simplemente prometió, “Y si me voy y se lo preparo,
vendré para llevármelos conmigo. Así ustedes estarán donde yo esté” (Juan 14:3).
Tiempo tras tiempo Jesús les advirtió a los discípulos que se mantuvieran listos porque
Él podía venir a cualquier hora (Lucas 12:34-40; 21:34-36; Marcos 13:32-37; Mateo
24:36-44).
De las dos etapas del segundo advenimiento apenas la primera – el rapto de la iglesia –
es inminente. Jesús, y los apóstoles Pablo, Pedro y Juan hablaron de la inminencia del
rapto. Entonces por su puesto tenemos que aceptar que la inminencia del rapto es
verdad. Sino, entonces Jesús y los apóstoles fueron mentirosos.
Aunque el comprobante lógico e inexpugnable que presenta las santas escrituras a favor
de un rapto que ocurrirá antes de la tribulación debiera de ser suficiente prueba de este
acontecimiento, sin embargo les presento el comprobante más concreto que existe – el
libro de Apocalipsis.
De todos los libros de la Biblia el libro de Apocalipsis es el único libro que tiene una
bendición especial para aquel quien lo lee: "Dichoso el que lee y dichosos los que
escuchan las palabras de este mensaje profético y hacen caso de lo que aquí está
escrito, porque el tiempo de su cumplimiento está cerca" (1:3). Una vez más esto
demuestra inminencia. Se repite la bendición cerca del fin del libro en Apocalipsis 22:7,
"¡Miren que vengo pronto! Dichoso el que cumple las palabras del mensaje profético
de este libro."
El apóstol Juan escribió el libro de Apocalipsis en el año 96. Este hecho debe de ser
notado por aquellos quienes creen que los acontecimientos que se describen en los
primeros 19 capítulos se refieren a la destrucción de Jerusalén que ocurrió en el año 70.
Yo sigo la interpretación futurística tanto como la interpretación literal de aquel libro.
La interpretación literal permite interpretaciones alegóricas o simbólicas cuando el texto
lo demanda. Aparte de eso tomamos la principal interpretación ordinaria y de sentido
común para el significado literal de las palabras que uso el apóstol Juan, y los otros
escritores bíblicos.
Desde el cuarto siglo San Agustín ha dominado el pensamiento teológico de las iglesias.
Sus enseñanzas continúan siendo la base de doctrina amilenial de profecía solo por la
interpretación alegórica. No podemos comenzar a entender el daño tan grave que estas
enseñanzas le han hecho a Cristiandad y al mundo en general. (Por ejemplo, esta
doctrina es la base del anti-semitismo). Espiritualizando el libro de Apocalipsis ha
causado que millones de personas no crean en la venida de un reino milenial. También
espiritualizaron la advertencia del juicio de Dios en el capitulo 22:18-19: "A todo el que
escuche las palabras del mensaje profético de este libro le advierto esto: Si alguno le
añade algo, Dios le añadirá a él las plagas descritas en este libro. Y si alguno quita
palabras de este libro de profecía, Dios le quitará su parte del árbol de la vida y de la
ciudad santa, descritos en este libro." Con toda sinceridad no veo como alguien pueda
interpretar este verso en alguna forma distinta de lo literal. Por supuesto la frase "quita
palabras de este libro de profecía" no significa literalmente que alguien copie el libro de
Apocalipsis y después le omita varias palabras o frases o desechar las últimas paginas
del aquel libro. La frase "quitar palabras" simplemente significa que ser incrédulo ósea
no creer lo que dice en el libro. Por ejemplo amilenialistas dicen que porque la única
mención del milenio aparece en Apocalipsis 20:1-7, que entonces no es verdad que
habrá un reino milenial. Eso es a lo que se refiere quitando palabras en el libro de
Apocalipsis. Debemos de acatar la advertencia. No hay duda que el verso que dice
"Dios no puede mentir" (Tito 1:2) significa que Él dice lo hace y hace lo que dice. Es
algo muy temeroso intencionalmente rechazar al libro de Apocalipsis.
La frase “la hora de tentación” se refiere al verse en el libro de Apocalipsis 3:10, “Ya
que has guardado mi mandato de ser constante, yo por mi parte te guardaré de la hora
de tentación, que vendrá sobre el mundo entero para poner a prueba a los que viven en
la tierra.” Otra lección del griego es que la palabra “de” antes de la frase “la hora de
tentación” es la palabra “ek” en el griego original. Esta palabra es una preposición que
significa “[sacar] fuera de [algo].” A los fieles de la iglesia de Filadelfia tanto como a
todos los fieles desde Tyatria hasta Laodecia, Dios les ha prometido un escape ó a
sacarlos fuera del tiempo de la tribulación para que no les toque pasar por medio de
aquel tiempo tan terrible. Ósea, antes de que comience la tribulación ellos serán
evacuados de la tierra.
La frase “lo que has visto” se refiere a la visión de Cristo que tuvo el apóstol Juan en
Apocalipsis 1: 8-20. La frase “lo que sucede ahora” se refiere al mensaje a las siete
iglesias en los capítulos 2 y 3 de Apocalipsis, que le corresponde a la época de la iglesia
entera. La frase “lo que sucederá después” se refiere por supuesto al tiempo de la
tribulación y después (capítulos 4 a 22).
La orden que Dios da en Apocalipsis 4:1, “Sube acá” claramente se refiere a entrar al
cielo. Sabemos que los dos testigos durante el tiempo de la tribulación serán rapturados
al cielo. La Biblia nos muestra en Apocalipsis 11:12 lo siguiente: "Entonces los dos
testigos oyeron una potente voz del cielo que les decía: "Suban acá." Y subieron al cielo
en una nube, a la vista de sus enemigos." De igual manera cuando se llegue el tiempo
apropiado Dios le dirá a la iglesia "Sube acá" (Apocalipsis 4:1).
Los capítulos 4 y 5 describen lo que sucederá cuando lleguemos al cielo después del
rapto. Es algo que sinceramente anhelamos. Comprendo porque aún hay muchas
personas piadosas que todavía rechazan la idea de ir al cielo. Por tantos años nos han
bombardeado con enseñanzas poco ortodoxas e iconoclastitas diciendo que "Nadie ira al
cielo." Que tragedia que nos han enseñado a no creer la Biblia, porque en la Biblia dice
que si podemos entrar al cielo. El ministro de propaganda de Hitler, Joseph Goebels,
dijo que si una mentira se repite suficiente veces, eventualmente la gente creerá que es
la verdad. Este es lo que ha sucedido con nuestro entendimiento de la ida al cielo. Parte
de la culpa cae en que no aceptamos lo que dice la Biblia literalmente, entonces nos han
engañados en creer que no hay oportunidad para la humanidad llegar al cielo. También
lleva la culpa nuestro deseo de ser diferentes de aquellos quienes la gente consideran
cristianos rebeldes (poco tradicionales), que muy rápidamente acatamos la idea que
nadie llegara al cielo.
El siguiente verso del rapto comprueba sin duda ninguna que las personas si pueden ir al
cielo: "¿Acaso no creemos que Jesús murió y resucitó? Así también Dios resucitará con
Jesús a los que han muerto en unión con él" (1 Tesalonicenses 4:14). Al momento no es
importante distinguir si Dios llevará al cielo los que murieron en unión con Jesús ó si
Dios los traerá del cielo con Jesús. Lo importante es que las personas si pueden entrar al
cielo porque Jesús ascendió al cielo (Hechos 1:9-11).
Después del juicio de las naciones (Mateo 25:31- 46) comenzará el reino milenial. El
Señor no reinará el mundo solo porque la Biblia nos dice que “reinaremos sobre la
tierra” (Apocalipsis 5:10). “Y así estaremos con el Señor para siempre” (1
Tesalonicenses 4:17b).
Para aquellos quienes no están convencidos del rapto en el libro de Apocalipsis 4:1, los
reto a que encuentren la iglesia en la tierra durante la tribulación. Recuerden que los
capítulos 6 a 18 les corresponden lo que sucederá durante la tribulación. Con seguridad
aquellos que creen que el rapto ocurrirá después de la tribulación señalarán a “la mujer”
en el capítulo 12. Miremos aquel verso. “Apareció en el cielo una señal maravillosa:
una mujer revestida del sol, con la luna debajo de sus pies y con una corona de doce
estrellas en la cabeza” (Apocalipsis 12:1).
Tuve otro sueño, en el que veía que el sol, la luna y once estrellas me hacían
reverencias” (Génesis 37:9). El verso en Apocalipsis 12:2, “Estaba encinta y gritaba
por los dolores y angustias del parto,” se refiere al Mesías que nació de Israel, “Ella
dio a luz un hijo varón que gobernará a todas las naciones con puño de hierro. Pero su
hijo fue arrebatado y llevado hasta Dios que está en su trono” (verso 5); ósea Jesús
ascendió al cielo. Aquellos que creen que el rapto ocurrirá después de la tribulación
creen que el mencionar de un “lugar donde sería sustentada” la mujer en los versos 6 y
14, esta diciendo que la iglesia será protegida en la tierra durante la tribulación. Pero
estos versos, “Y la mujer huyó al desierto, a un lugar que Dios le había preparado para
que allí la sustentaran durante mil doscientos sesenta días... Pero a la mujer se le
dieron las dos alas de la gran águila, para que volara al desierto, al lugar donde sería
sustentada durante un tiempo y tiempos y medio tiempo, lejos de la vista de la
serpiente” no se refieren a la iglesia, se refieren a Israel.
Es irrefutable que durante tres años y medio Dios protegerá al vestigio de fieles de
Israel de la ira de Satanás. Entonces la pregunta es ¿si este vestigio de fieles de Israel
son literalmente descendientes de judíos o de la iglesia? El Señor Jesús mismo da la
respuesta en el libro de Mateo capítulo 24. Hablando acerca del comienzo de la gran
tribulación, sus instrucciones son para los judíos. “Los que estén en Judea huyan a las
montañas. El que esté en la azotea no baje a llevarse nada de su casa. Y el que esté en
el campo no regrese para buscar su capa. ¡Qué terrible será en aquellos días para las
que estén embarazadas o amamantando! Oren para que su huida no suceda en invierno
ni en sábado” (versos 26-20). Esta es la misma huida a la cual se refiere el libro de
Apocalipsis 12:14. Estas instrucciones para huir a las montañas adonde habrá un sitio
especialmente preparado para ellos (probablemente en Petra) son para los judíos no para
la iglesia. Noten que Cristo se preocupaba que les tocara huir en un día sábado. La ley
del día sábado le pertenece a los judíos no a los cristianos. Mientras el vestigio de fieles
judíos estarán en su sitio de refugio (Isaías 20:26), la iglesia estará en el cielo
preparándose para regresar a la tierra a reinar con Jesucristo por mil años.
Hay una formula en la carta que el apóstol Juan les escribió a las siete iglesias para
amonestar a los lideres y miembros de la iglesia, "El que tenga oídos, que oiga lo que el
Espíritu dice a las iglesias" (Apocalipsis 2:7,17, 29; 3:6, 13,2). Pero en el capítulo 13:9
la formula de amonestamiento ha sido editada para conformarse con el nuevo tema y la
nueva situación – "El que tenga oídos, que oiga." Se puede notar en la diferencia entre
este verso y aquellos anteriores, la amonestación no es hacia la iglesia porque la iglesia
se fue, y el Espíritu también. La amonestación es solamente para aquellos individuos
quienes pueden oír y entender lo que esta sucediendo. Este verso esta dirigido a los
judíos y a los fieles de la tribulación. Se puede notar la advertencia sombría, "El que
deba ser llevado cautivo, a la cautividad irá. El que deba morir a espada, a filo de
espada morirá. Santos!"(verso 10). La advertencia a los fieles de la tribulación es que
se aguanten con paciencia y fe. Es mejor ser un creyente ahora y ser rapturado al cielo
cuando se llegue el tiempo que convertirse en creyente después y tener que aguantarse
lo que sucederá durante la tribulación. En aquel tiempo la evaluación de una voz del
cielo será – "¡alégrense, cielos, y USTEDES QUE LOS HABITAN!" – ósea la iglesia
porque Dios la salvo de la tribulación. "Pero ¡ay de la tierra y del mar! El diablo, lleno
de furor, ha descendido a ustedes" – aquellos quienes se quedaron atrás – "porque sabe
que le queda poco tiempo" (Apocalipsis 12:12). ¿Adonde prefiriera estar durante ese
tiempo?
Durante la tribulación la salvación aún todavía será ofrecida a todos quienes la quieren
recibir; pero será un tiempo muy terrible para los creyentes. Preferible ser creyente
ahora que después.
¿Es de importancia que sabemos que el rapto ocurrirá antes del comienzo de la
tribulación? Muchas personas con las cuales he compartido este "descubrimiento" han
recibido las noticias muy negativamente. Una de aquellas personas me dijo que no era
de ninguna importancia saber que el rapto ocurrirá antes de la tribulación. El me dijo
que no es importante si el rapto ocurrirá antes ó después de la tribulación, lo que si es
importante es en completar aquel trabajo que Cristo nos dejo (y en un sentido eso
verdad). Un amigo me dijo que asegurarse de la cronología de la ocurrencia del rapto
antes de la tribulación era simplemente un "ejercicio intelectual." Un anciano en la
iglesia hasta me dijo que "no era de importancia inmediata." Aunque ellos todos tendrán
sus razones individuas por aquellas respuestas, se con toda certeza que ellos no están
preocupados que Cristo pueda venir a cualquier momento; si en verdad ellos lo creyeran
entonces le darían más importancia al tema.
¿Es de urgente importancia? Las cariñosas advertencias que Cristo dio tienen sentido de
urgencia (Mateo 24:36-44; Marcos 13:32-37; Lucas 12:34-40; 21:34-36). Es muy
importante saber y entender que debemos estar con ansias esperando que Dios nos
recoja a sí mismo (1 Corintios 1:7). Si somos tan imprudentes en pensar que Él
regresara por nosotros al fin de la tribulación, entonces verdaderamente no tenemos
ningún sentido de urgencia porque sabemos que tenemos más o menos siete años antes
de que regrese Dios por nosotros. Aquella doctrina de "Mi señor se está demorando"
(Mateo 24:48) muy peligrosamente nos puede volver imprudentes en preparar para la
venida imprevista de nuestro Señor. Sin embargo, al saber que el Señor puede venir a
cualquier hora (la doctrina de inminencia) asegura que estaremos preparados por su
venida en cualquier momento "Todo el que tiene esta esperanza en Cristo, se purifica a
sí mismo, así como él es puro" (1 Juan 3:3). La comprensión que Cristo puede llegar a
cualquier momento es el la motivación más grande en la vida del cristiano para vivir
una vida sagrada. Es interesante notar que "la corona de justicia" esta reservada para
aquellos quienes aman la doctrina del rapto (2 Timoteo 4:8).
Recuerde que los discípulos le preguntaron a Jesús ¿cuando? Y el Señor les contesto.
Él les dio señales que señalarían su segunda venida en gloria. Y sabemos que el rapto
ocurrirá siete años antes de aquel acontecimiento.
Hay un acontecimiento en los libros de los evangelios en la Biblia donde los judíos
pedían una seña del cielo. "Él les contestó: "Al atardecer, ustedes dicen que hará buen
tiempo porque el cielo está rojizo, y por la mañana, que habrá tempestad porque el
cielo está nublado y amenazante. Ustedes saben discernir el aspecto del cielo, pero no
las señales de los tiempos" (Mateo 16:2-3). Aquellos líderes religiosos no podían
discernir las señales de los tiempos porque ellos ni le creían a Jesús ni a la santa
escritura. Hoy en día nosotros de semejante manera estamos enfrentados con la misma
situación. ¿Cerraremos nuestros ojos hacia la verdad? No nos podemos negar que las
situaciones en el mundo están listas para aquel tiempo de cumplirse las profecías de los
últimos días. Por supuesto no sabemos con certidumbre cuando comenzará la
septuagésima semana – el tiempo de la tribulación. Pero la Biblia no promete que
podemos saber más o menos cual será el tiempo en general. Note lo que dice la Biblia
en el libro de Amos, "En verdad, nada hace el Señor omnipotente sin antes revelar sus
designios a sus siervos los profetas" (3:7). Cuando Dios va hacer algo referente a Israel,
Él manda a alguien quien le advierta a la gente. Al momento no ha habido profetas
(pero si lo habrán durante la tribulación) entonces tenemos que usar las escrituras de los
profetas.
Pero el profeta más grande de todos – el Señor Jesucristo – nos da otra seña aún más
milagrosa. Es la señal de la nación moderna de ISRAEL. Jesús dijo, "Aprendan de la
higuera esta lección: Tan pronto como se ponen tiernas sus ramas y brotan sus hojas,
ustedes saben que el verano está cerca. Igualmente, cuando vean todas estas cosas,
sepan que el tiempo está cerca, a las puertas. Les aseguro que no pasará esta
generación hasta que todas estas cosas sucedan" (Mateo 24:32-34). La higuera
simboliza a Israel. Parece que la parábola significa que cuando Israel regrese a su tierra
original – la cual es necesario para que se cumplan las profecías (Isaías 66:8) – entonces
la generación que vio el renacimiento de aquella tierra como una nación en 1948, no
pasará hasta que no regrese el Mesías. De toda manera, el hecho que la nación de Israel
al fin se encuentra en el medio este es señal segura que tanto las profecías del reino
venidero como las del juicio de Dios sobre las naciones ya se pueden cumplir.
Aún en el libro del evangelio según San Lucas, el Señor dijo algo que a mi me parece
muy claro, "…En la tierra, las naciones estarán angustiadas y perplejas por el bramido
y la agitación del mar…Cuando comiencen a suceder estas cosas, cobren ánimo y
levanten la cabeza, porque se acerca su redención" (Lucas 21:25b, 28). El maremoto
que sucedió el 26 de Diciembre 2004 es una seña clara de que tan cera esta nuestra
"redención." La redención para los Israelitas llega cuando al fin ellos reconozcan a Jesús
como su Mesías y serán salvados (Jeremías 30:7; Daniel 12:1). Pero para nosotros los
cristianos, redención es cuando llegue el rapto y seremos llevados al cielo (Apocalipsis
4:1; 1 Tesalonicenses 4:15-17; Apocalipsis 5:8-10; Romanos 8:23). Esto me hace
recordar la línea de una vieja canción que dice "¡Ya pronto llegaremos!" Así tan cerca
estamos al día del rapto y la segunda venida de Cristo.
Nuestro Señor nos dice, "Yo soy…la brillante estrella de la mañana" (Apocalipsis
22:16b). Aunque el mundo esta por entrar en su hora más oscura – "la hora de
tentación" (Apocalipsis 3:10) – nosotros buscamos con ansias la "lámpara que brilla en
un lugar oscuro, hasta que despunte el día y salga el lucero de la mañana" (2 Pedro
1:19b). El rapto es el acontecimiento cuando "el lucero de la mañana" – nuestro
redentor – aparecerá en el cielo para llevarnos hacia Él (Juan 14:3) antes del amanecer
mientras el mundo se oscurecerá (los siete años de la tribulación). Después se levantará
el SOL DE JUSTICIA (Malaquías 4:2) – EL LUCERO DE DÍA – surgirá en su gloriosa
segunda venida.
Han dicho que la palabra "rapto" no se encuentra en la Biblia. Es verdad que aquella
palabra literal no se encuentra en la Biblia pero la doctrina y la enseñanza si. Este
artículo no lo estudia mas a fondo porque no es el intento de dar una enseñanza
exhaustiva en este articulo.
Es Tiempo de Reemplazar la Teología de la Sustitución
Antes de concluir quiero decir algunas cosas sobre la teología de la sustitución. Esta
teología es basada en el hecho que como los judíos rechazaron a Cristo entonces las
promesas de Dios para ellos han sido revocadas y transferidas a la iglesia Cristiana.
Entonces cuando en la Biblia se usa la palabra "Israel" referente a las promesas de Dios
simplemente hay que sustituirla por la palabra "la iglesia" para entender el significado
correcto; de igual manera se tiene que sustituir la palabra "Jerusalén" con el nuevo
significado "el cielo." Esta manera tan flagrante de manejar mal la palabra de Dios es la
razón por la cual aún muchas personas no pueden ver la verdad del rapto de la iglesia.
Si podemos entender que Dios tiene un programa distinto para Israel del programa que
Él tiene preparado para la iglesia caeríamos en cuenta que para que se pueda traer a
cabo la conclusión de los acontecimientos de la septuagésima semana profetizada en el
libro de Daniel 9:24-27, la iglesia tiene que primero ser rapturada al cielo. Para que
Dios pueda cumplir las profecías para Israel durante los últimos siete años "el tiempo de
dolor de Jacob," la iglesia no puede estar presente, tiene que haber sido evacuada de la
tierra.
Cuando la Biblia se refiere a "Israel" significa Israel no la iglesia. Los profetas del viejo
testamento no sabían de la iglesia venidera. Aunque tenían una idea de una época que
ahora llamamos la época de la iglesia (Salmos 110: 1), la iglesia aún era un misterio –
"mantenido oculto" (Colosenses 1:26) – por Dios mismo sin manifestarlo a sus santos.
Al decir que la época de la iglesia es un GRAN PARENTECIS en el plan que Dios tiene
para Israel no disminuye la importancia de la iglesia. Todo aquello esta explicado en el
libro de Romanos capítulos 9, 10, y 11. Sin embargo la teología de la sustitución le
quita las promesas de Dios a la nación de Israel y esa es una mala interpretación de las
escrituras. La simple verdad es que la iglesia es la novia celestial de Cristo y Dios
cumplirá con todas las promesas que le dio a Israel; desde el convenio con Abraham, los
convenios con Moisés y con David, hasta el convenio con Maria. Notemos aquel último
convenio. "--No tengas miedo, María; Dios te ha concedido su favor --le dijo el ángel--.
Quedarás encinta y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Él será un gran
hombre, y lo llamarán Hijo del Altísimo. Dios el Señor le dará el trono de su padre
David, y reinará sobre el pueblo de Jacob para siempre. Su reinado no tendrá fin"
(Lucas 1:30-33).
Es fuera del ámbito de este artículo una discusión del reino de Dios. Apenas estoy
usando este último punto para enfatizar que las profecías del fin de tiempo serán
cumplidas literalmente así como se cumplieron las profecías de su nacimiento y primera
venida literalmente. Solamente cuando aceptemos la interpretación literal de aquellas
profecías de la segunda venida de Cristo podemos entender que se tomara acabo en dos
fases – primero el rapto inminente de la iglesia, y siete años después la gloriosa
revelación. Mi deseo es que las pruebas en este artículo han sido suficientes para
convencer a cualquier persona que tendría alguna duda sincera de la que enseña la
Biblia acerca del rapto.
Para aquel quien lee este artículo pero aún no ha aceptado a Jesucristo como salvador,
por favor lea y tome al corazón los siguientes versos. La salvación no es algo
complicado.
1. Romanos 3:23
2. Romanos 6:23
3. Romanos 5:8-10
4. Hechos 3:19
5. Efesios 2:8
6. Romanos 10:9-10, 13
7. Hechos 2:38