Resumen
En el presente caso práctico abordaremos la problemática de Andrea una mujer de
28 años que vive lejos de su país de origen desde hace dos años que es cuando
empieza a manifestar un trastorno de somatización, ha acudido a muchos
exámenes médicos que niegan la existencia de una enfermedad verdadera que
provoque sus síntomas. Se plantea una intervención bajo el modelo humanista,
específicamente en la terapia centrada en el cliente que desarrolló Carl Rogers.
Este modelo nos permite que la cliente interiorice sus percepciones antiguas
adecuándose a la realidad, generando la autocomprensión y autoaceptación. Se
busca explorar en las dolencias somáticas desde un enfoque más humano donde
pueda detectar sus propias emociones y sensaciones causantes de la somatización.
Dentro de los resultados esperados está que la cliente desarrolle un mejor
autoconcepto, mejore su autoestima, logrando de esta forma la autorrealización y
por consiguiente una mejora en su calidad de vida.
Introducción
El tema que vamos a desarrollar a continuación es el caso de Andrea, una mujer
jóven de 28 años quien acude a terapia por un trastorno de somatización, presenta
múltiples quejas de síntomas físicos acompañados con enfermedades y malestares
corporales generales, después de someterse a una minuciosa exploración médica
acompañada de pruebas y estudios se descarta la posibilidad de presentar una
enfermedad orgánica aparente que interfiera en su funcionalidad y calidad de vida.
Presenta una sintomatología de problemas para conciliar el sueño dolor y malestar,
se encuentra limitada a realizar actividades que le gustan, suele tener ciertas
incapacidades y restricciones. La paciente fue diagnosticada con ansiedad
generalizada y depresión mayor en su juventud, enfermedades que interfirieron en
su trabajo y estudios universitarios. Proviene de una familia en la que su padre
ejerce conductas micromachistas leves hacia su madre, hermanas y hacia ella.
A continuación el lector podrá encontrar información relevante acerca del
planteamiento del problema en donde se presenta el caso, el motivo de consulta,
sus antecedentes médicos y la dinámica familiar. Después se presenta la
fundamentación teórica, en donde se trabaja desde el modelo humanista centrado
en el cliente, favoreciendo y trabajando la situación de Andrea para una mejor
calidad de vida.
En cuanto a la justificación se establecen las relaciones explicativas del porqué el
enfoque humanista podría beneficiar a la paciente, siendo este enfoque el más
apropiado para este caso en particular, trabajando aspectos del crecimiento
personal, la motivación y autoconcepto de sí misma. Por último, se establecen los
resultados y conclusiones esperados del caso en donde se pretende obtener que
Andrea pueda mejorar su sintomatología y calidad de vida, así como, la relevancia
del porqué es importante resolver la problemática.
Planteamiento del problema
Andrea una mujer de 28 años solicita atención psicológica a finales de agosto de
2021 porque desde hace dos años ha tenido muchas enfermedades y malestares
físicos, le han hecho muchos estudios médicos, pero todos le comentan que no
tiene nada, por lo que empieza a dudar de sus malestares, cree que probablemente
ella está complicando sus enfermedades por su mala actitud.
Andrea actualmente vive en Japón desde hace dos años, con su esposo y sus dos
hijos, de cinco y tres años; todos son de México, pero por cuestiones laborales de
su esposo se cambiaron de residencia. En México está el resto de su familia, ella es
la mayor de sus hermanos, tiene una hermana de 26, una de 21 y un hermano de
19. Sus padres aún viven y continuamente habla con ellos por videollamada, unas
tres veces a la semana.
La primera enfermedad grave que presentó fue una infección urinaria al llegar a
Japón, tenía tantas molestias que sentía que se moría del dolor; en estos dos años
ha experimentado dolores musculares, abdominales, gripes, infecciones urinarias
recurrentes y malestar en sus partes íntimas, le han extirpado dos bolitas una de
sus genitales y otra del pecho ambas benignas; el día de la primera consulta acude
con una incapacidad en la cadera porque haciendo ejercicio con su esposo se
lesionó y va a rehabilitación por eso.
Anteriormente ya había recibido atención psicológica y psiquiátrica cuando tenía 20
años debido a que no podía dormir bien, le costaba levantarse en la mañana, ya no
disfrutaba sus actividades y se sentía sumamente triste; ante esta sintomatología le
diagnostican depresión mayor y ansiedad generalizada, por lo que toma
antidepresivos y ansiolíticos. Tarda un año en recuperarse de esa situación, pero
refiere que se presionó a sí misma a salir de ese estado porque la expulsaron de su
trabajo y de su universidad cuando descubrieron su diagnóstico, le prohibieron
regresar hasta que tuviera una carta de que ya no presentaba estos trastornos.
Andrea estudió ingeniería industrial por exigencia de su padre, que conforme a lo
que refiere presenta actitudes machistas leves hacia su madre, hermanas y ella;
pero que es un gran padre que siempre la ha apoyado y defendido de situaciones
adversas. Durante su infancia y adolescencia sufrió de bullying por una situación
legal entre los padres de algunos compañeros de clase, debido a esto, la insultaban
y trataban de ser mejores académicamente, pero ella siempre estuvo en los
primeros promedios por lo que la atacaban verbalmente.
Andrea actualmente es ama de casa, cuida a sus hijos todo el día y realiza
actividades del hogar, por su incapacidad física se encuentra limitada en hacer
varias cosas; suele tener restricciones o incapacidades por sus dolencias.
Refiere que por estas enfermedades siente que todo lo que le gusta le ha sido
quitado, duerme periodos intermitentes y breves por las noches, a veces el dolor la
despierta y no logra conciliar de nuevo el sueño.
Fundamentación teórica
Acorde a lo mencionado al caso, se considera que la corriente teórica que pudiera
beneficiar a la paciente es la humanista, enfocados específicamente en la Terapia
centrada en el cliente.
La terapia centrada en el cliente es una técnica fundada por Carl Rogers, la cual
consiste en que el paciente pueda experimentar la inadecuación de viejas maneras
de percibir, de manera que sea más exacta y adecuada y en reconocer las
relaciones significativas existentes entre las percepciones.
“El cliente individual es una causa en movimiento que contiene fuerzas constructivas
interiores que constituyen una voluntad hacia la salud. El terapeuta guía al individuo
a la autocomprensión y la autoaceptación. El remedio es el terapeuta como ser
humano, no su habilidad técnica. La espontaneidad y la individualidad de la terapia
vivida en el presente llevan al paciente hacia la salud” (Rogers, 1973, citado por
Gallegos, 2015). Esto significa que, para la paciente del caso clínico anterior,
pudiéramos utilizar este enfoque terapéutico para detectar las dolencias somáticas y
posteriormente reflexionar e indagar junto con el psicoterapeuta, las emociones y
sensaciones que le provocan en el momento.
Para Rogers, el paso final del tratamiento es la congruencia ya que es un elemento
que contribuye a la mejoría o deterioro del cliente. Lo que nos menciona este autor
al respecto, es que debe existir congruencia entre el yo ideal y el yo real el paciente,
ya que, mientras más separados estén uno del otro, la persona se encontrará
propensa a vivenciar desequilibrios psicológicos (Schmid, 2006). Un punto clave en
este apartado es la empatía del psicoterapeuta, su capacidad de ponerse en el lugar
del cliente para que juntos, vayan de la mano hacia la búsqueda de la
autorrealización.
Ahora bien, Rogers también mantenía el concepto de crecimiento personal,
refiriéndose específicamente en el desarrollo de la personalidad del individuo. En el
caso clínico podemos observar que el cliente ha perdido su sentido de vida, y esto
se ve reflejado en la somatización de sus dolencias psicológicas. Lo que trabajaría
el psicoterapeuta humanista es el ir encontrando a su “yo”, el cual consiste en
interpretar las situaciones externas al individuo con base a sus experiencias vividas,
de esta manera, poderla guiar hacia una mejora en el autoconcepto, autoestima y
autorrealización (Farber et al., 1966).
Justificación
El enfoque y técnica presentado, propone detectar dolencias somáticas, que luego
nos dará la apertura de explorar con profundidad la parte emocional y sensaciones
que son provocadas en el momento. Es decir, se ha establecido que la terapia
enfocada en el cliente da la facilidad de autorrealizarse al cliente, pero, mirándolo
desde un punto más humano (Schultz & Schultz, 2009). Es así como se estaría
trabajando desde la terapia centrada en la persona tanto como el crecimiento
personal la cual le será de beneficio al caso propuesto, beneficiando en el sentido
de darle un espacio de dejarse ser, dejarse sentir y por lo tanto, de conocerse a sí
mismo con mayor congruencia y ayudar en la parte de la motivación.
Para que el enfoque llegue a funcionar, se estará hablando de principalmente
ayudar en la parte de autorrealizarse y darse “lugar” en cuanto al autoconcepto que
se tiene de sí misma, es por ello y porque se ha mencionado de su baja motivación
y los padecimientos diagnosticados en un inicio. Que se ha decidido, que sería
recomendable tratar con este enfoque y técnica, el cual fue fundado por Carl
Rogers, con la meta principal de darle el lugar a la persona más allá de un campo
científico (Gilbert, 2014).
Resultados
Los resultados esperados que se pretenden obtener es que la paciente mejore su
calidad de vida mediante la terapia humanista centrada en la persona de Carl
Rogers. Disminuyendo de forma significativa sus síntomas somáticos y dolencias,
explorando junto al psicoterapéuta sus sensaciónes, percepciones y emociones
haciéndola más consciente de sí misma, así como, establecer el fortalecimiento de
su autoconcepto y autoestima buscando siempre la autorrealización personal de la
paciente. Aunado a esto, se espera que Andrea pueda tener una mejor calidad de
vida y funcionamiento óptimo devolviéndole lo que una vez fue quitado como el
realizar las actividades que más le gustan, el poder estar con sus hijos, realizar
ejercicio físico y actividades del hogar.
Conclusiones
Como conclusión podemos destacar la importancia del uso de la terapia centrada en
el cliente para este caso, ya que como se menciona anteriormente, consideramos
que es el enfoque más adecuado para llevar a cabo el proceso terapéutico de la
paciente ya que todo comenzó con un malestar físico hasta desencadenar
depresión mayor y ansiedad, lo que estaba afectando a su vida diaria. Por esto es
que se decidió elegir este caso, para implementar una propuesta de una posible
intervención y mejorar la calidad de vida de Andrea, en donde ella pueda
encontrarse nuevamente y llegar a la autorrealización.
Referencias bibliográficas
Arias Gallegos Walter L.. (2015). Carl Rogers y la terapia centrada en el cliente. 2021, de
Universidad católica San Pablo, Perú Sitio web:
https://www.unife.edu.pe/publicaciones/revistas/psicologia/2015_2/W.Arias.pdf
Farber, B.;Brink,D. & Raskin, P. (1966) La psicoterapia de Carl Rogers. Casos y
comentarios. Biblioteca de Psicología. Editorial Desclée de Brouwer.
Gilbert, P. (2014) Terapia centrada en la compasión: características distintivas. Bilbao:
Editorial Desclée de Brouwer.
Schmid, P. (2006) Preguntándose para responder. La posición ética y el reto de la terapia
centrada en la persona y sus "condiciones necesarias y suficientes" Polis, Revista de la
Universidad Bolivariana, vol. 5 (15). https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=30517306011
Schultz,D. & Schultz, E. (2009) Teorías de la personalidad. (9a. ed.) Cengage Learning.