UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SANTO DOMINGO
(UASD)
RECINTO SAN FRANCISCO DE MACORÍS
ASIGNATURA:
PROBLEMAS PSICOSOCIALES DOMINICANOS
SECCIÓN
W22
TEMA:
PRÁCTICA 2.1
NOMBRE:
LILIANA MOREL AGRAMONTE
MATRÍCULA:
100092250
MAESTRA:
LAURA AGUSTIN CAMARA
MAL DE OJOS
Las miradas envidiosas, se cree, pueden enfermar a los niños. A esto se le llama mal de ojo, y es
costumbre acompañar cualquier gesto de admiración a un bebé con la exclamación “Dios lo proteja
o Dios lo bendiga”. Los azabaches negros se colocan en las muñecas o en el cuello de los recién
nacidos para contrarrestar el mal de ojo.
Se usan protecciones muy variadas, como ponerle un objeto llamativo, como una cinta roja o violeta,
al envidiado o afectado, a fin de atraer la mirada del observador lejos del observado, o colgar
amuletos que sirven como escudo contra el mal.
De acuerdo a la creencia popular, con una mirada de una persona malintencionada se puede torcer
la pierna o un brazo de un bebé, causarle fiebre y otros síntomas que pueden derivar hasta en la
muerte del infante.
En muchos lugares de República Dominicana se les coloca un azabache en los brazos o pies a los
bebés. Esta pieza evita cualquier daño y, en caso de un intento de «ojeo», el azabache se explota,
de acuerdo con los creyentes.
EL AGUA DE MAYO
A la primera lluvia del mes de mayo la consideran salutífera muchos dominicanos, quienes la
recogen en cántaros, se bañan bajo el aguacero o se la pasan por la cara para rejuvenecer y
despojarse de las arrugas.
• Los agricultores la asocian como una bendición para la tierra y la buena suerte.
• Para potenciar sus bondades se dice que las personas almacenaban el agua lluvia y las
llevaban a las iglesias para que fuera bendecida para usarla para curaciones durante todo
el año.
• La primera lluvia de mayo predice el clima futuro para el resto del año. Por ejemplo, si las
lluvias son abundantes, se cree que habrá una buena cosecha, mientras que la falta de
lluvias puede ser un presagio de sequía.
• Se cree que es un buen digestivo que se usa para tratar los problemas gástricos de los
niños que comen con glotonería.
• Limpia el cutis y rejuvenece la piel. También sirve, según las creencias, para
las enfermedades de la piel.
• Si te bañas con la primera lluvia de mayo podrías aumentar la fertilidad.
EL BACÁ
Una extendida creencia dominicana entre los segmentos pobres es que las personas que progresan
económicamente de manera rápida tienen la ayuda y protección de un bacá, ser demoníaco al que
han vendido su alma, a quien tendrán que pagar, en adición, con la vida de los seres queridos.
El bacá se compra en Haití, según la creencia popular, para adquirir bienestar en los
negocios y proteger bienes, tales como fincas, vehículos y la familia.
Para lograrlo, el aspirante (debe ser hombre) tiene que ofrecer a un hijo o familiar cercano, que
puede ser su esposa. Dicha figura demoníaca lo protegerá y le ayudará a aumentar sus bienes.
El aspirante siempre debe dar al Diablo a su hijo menor, pero en el pacto puede entrar cualquiera
de sus progenitores, y a los cinco años de haber firmado el acuerdo, sus familiares comenzarán a
morir.
En caso de que la persona que firma el acuerdo no cumpla con el mismo, la muerte de sus parientes
será muy violenta, y podrá ser por ahorcamiento, incendio, accidentes u otras causas.
EL GUANGUÁ
Es un paquete o poción que un brujo prepara por encargo con sustancias dañinas y rituales mágicos
para enfermar o matar. El guanguá se coloca un martes o viernes en el camino de la persona a la
que se quiere hacer daño. Para neutralizar sus efectos, debe ser barrido o retirado con la mano
izquierda haciendo la señal de la cruz con la derecha, según cuentan los creyentes.
El guanguá se tiene como un maleficio echado a una persona por quien tiene el don de administrar
las energías positivas y negativas y forma parte de la tradición del imaginario popular.
Cuando una persona quiere librarse de un enemigo o por venganza cobrarse una deuda personal,
va donde un brujo y le paga para que lo enferme y hasta pueda producir la muerte, echándole un
"guanguá"
AMARRADORES DE AGUA
En los campos hay “especialistas” con poderes de amarrar el agua en tiempos en que mucha lluvia
puede dañar las cosechas. Estos amarradores de agua caminan sin mojarse en medio de la lluvia,
el agua cae en sus espaldas, según las creencias campesinas.
Estos son seres que tienen la capacidad de impedir que el agua de lluvia no dañe las cosechas o
las flores de los árboles frutales. También tienen el poder de racionalizar el agua de lluvia con fines
agrícolas, es decir, haciendo llover en lugares que les convenga y en otros no.
Cuando está nublado "negrecito", como dice la gente, en las comunidades hay especialistas que
con sus poderes mágicos espantan el agua para que no dañe las cosechas o tumbe las flores de
los árboles frutales. Estas personas también tienen la capacidad para racionalizar las lluvias,
haciendo que caigan o no en determinados lugares que no conviene por fines agrícolas; incluso,
ellos pueden, de acuerdo con las creencias de la gente, caminar en medio de la lluvia y no mojarse,
cayendo el agua a sus espaldas.
LAS CABAÑUELAS
Es un método antiguo que se emplea en el campo dominicano para pronosticar las lluvias del año
y planificar las siembras. Los primeros 12 días de enero indicarán el comportamiento del tiempo,
cuándo habrá lluvia o sequía en los siguientes meses. Con variaciones, las cabañuelas se usan
también en España y en el continente americano.
Los agricultores creen que, si el primer día del año llueve, entonces enero será húmedo, si el día
dos no llueve, febrero será seco, observación que se prolonga durante los primeros doce días del
año. Cada día refleja un mes.
En nuestros campos tenemos a los cogedores de cabañuelas, los cuales realizan el diagnóstico de
la lluvia que va a caer durante el año, a fin de que los campesinos puedan planificar sus siembras.
Las cabañuelas se hacen al iniciarse el año. Los primeros doce días corresponden a los meses del
año. Los días que llueva o no indicarán los meses de lluvia o de sequía respectivamente. También
tienen la técnica de colocar doce granos de sal en la solera de las viviendas, organizándolos en fila
india el 31 de diciembre por la noche, la humedad o no en cada uno de ellos indicará las incidencias
de lluvia durante el año