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Derechos de las Víctimas en el Proceso Penal

Derecho penal

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Le inserto los derechos que le asisten como víctima:

Artículo 20 Constitucional: De los derechos de la víctima o del ofendido:


I. Recibir asesoría jurídica; ser informado de los derechos que en su favor establece la Constitución y, cuando lo
solicite, ser informado del desarrollo del procedimiento penal;
II. Coadyuvar con el Ministerio Público; a que se le reciban todos los datos o elementos de prueba con los que
cuente, tanto en la investigación como en el proceso, a que se desahoguen las diligencias correspondientes, y a
intervenir en el juicio e interponer los recursos en los términos que prevea la ley. Cuando el Ministerio Público
considere que no es necesario el desahogo de la diligencia, deberá fundar y motivar su negativa;
III. Recibir, desde la comisión del delito, atención médica y psicológica de urgencia;
IV. Que se le repare el daño. En los casos en que sea procedente, el Ministerio Público estará obligado a solicitar
la reparación del daño, sin menoscabo de que la víctima u ofendido lo pueda solicitar directamente, y el juzgador
no podrá absolver al sentenciado de dicha reparación si ha emitido una sentencia condenatoria.
La ley fijará procedimientos ágiles para ejecutar las sentencias en materia de reparación del daño;
V. Al resguardo de su identidad y otros datos personales en los siguientes casos: cuando sean menores de edad;
cuando se trate de delitos de violación, trata de personas, secuestro o delincuencia organizada; y cuando a juicio
del juzgador sea necesario para su protección, salvaguardando en todo caso los derechos de la defensa.
(Reformado el primer párrafo mediante Decreto publicado en el Diario Oficial de la federación el 14 de julio de
2011)
El Ministerio Público deberá garantizar la protección de víctimas, ofendidos, testigos y en general todos los sujetos
que intervengan en el proceso. Los jueces deberán vigilar el buen cumplimiento de esta obligación;
VI. Solicitar las medidas cautelares y providencias necesarias para la protección y restitución de sus derechos, y
VII. Impugnar ante autoridad judicial las omisiones del Ministerio Público en la investigación de los delitos, así como
las resoluciones de reserva, no ejercicio, desistimiento de la acción penal o suspensión del procedimiento cuando
no esté satisfecha la reparación del daño.
(Artículo reformado mediante Decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 18 de junio de 2008).

Artículo 7 de la Ley General de Victimas.-. Los derechos de las víctimas que prevé la presente Ley son de carácter
enunciativo y deberán ser interpretados de conformidad con lo dispuesto en la Constitución, los tratados y las
leyes aplicables en materia de atención a víctimas, favoreciendo en todo tiempo la protección más amplia de
sus derechos.

Las víctimas tendrán, entre otros, los siguientes derechos:

I. A una investigación pronta y eficaz que lleve, en su caso, a la identificación y enjuiciamiento de los
responsables de violaciones al Derecho Internacional de los derechos humanos, y a su reparación
integral;

II. A ser reparadas por el Estado de manera integral, adecuada, diferenciada, transformadora y
efectiva por el daño o menoscabo que han sufrido en sus derechos como consecuencia de
violaciones a derechos humanos y por los daños que esas violaciones les causaron;

III. A conocer la verdad de lo ocurrido acerca de los hechos en que le fueron violados sus derechos
humanos para lo cual la autoridad deberá informar los resultados de las investigaciones;

IV. A que se le brinde protección y se salvaguarde su vida y su integridad corporal, en los casos previstos
en el artículo 34 de la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada;

V. A ser tratadas con humanidad y respeto de su dignidad y sus derechos humanos por parte de los
servidores públicos y, en general, por el personal de las instituciones públicas responsables del
cumplimiento de esta Ley, así como por parte de los particulares que cuenten con convenios para
brindar servicios a las víctimas;

VI. A solicitar y a recibir ayuda, asistencia y atención en forma oportuna, rápida, equitativa, gratuita y
efectiva por personal especializado en atención al daño sufrido desde la comisión del hecho
victimizarte, con independencia del lugar en donde ella se encuentre, así como a que esa ayuda,
asistencia y atención no dé lugar, en ningún caso, a una nueva afectación;

VII. A la verdad, a la justicia y a la reparación integral a través de recursos y procedimientos accesibles,


apropiados, suficientes, rápidos y eficaces;

VIII. A la protección del Estado, incluido el bienestar físico y psicológico y la seguridad del entorno con
respeto a la dignidad y privacidad de la víctima, con independencia de que se encuentren dentro
un procedimiento penal o de cualquier otra índole. Lo anterior incluye el derecho a la protección
de su intimidad contra injerencias ilegítimas, así como derecho a contar con medidas de protección
eficaces cuando su vida o integridad personal o libertad personal sean amenazadas o se hallen en
riesgo en razón de su condición de víctima y/o del ejercicio de sus derechos;

IX. A solicitar y a recibir información clara, precisa y accesible sobre las rutas y los medios de acceso a
los procedimientos, mecanismos y medidas que se establecen en la presente Ley;

X. A solicitar, acceder y recibir, en forma clara y precisa, toda la información oficial necesaria para
lograr el pleno ejercicio de cada uno de sus derechos;

XI. A obtener en forma oportuna, rápida y efectiva todos los documentos que requiera para el ejercicio
de sus derechos, entre éstos, los documentos de identificación y las visas;

XII. A conocer el estado de los procesos judiciales y administrativos en los que tenga un interés como
interviniente;

XIII. A ser efectivamente escuchada por la autoridad respectiva cuando se encuentre presente en la
audiencia, diligencia o en cualquier otra actuación y antes de que la autoridad se pronuncie;

XIV. A ser notificada de las resoluciones relativas a las solicitudes de ingreso al Registro y de medidas de
ayuda, de asistencia y reparación integral que se dicten;
XV. A que el consulado de su país de origen sea inmediatamente notificado conforme a las normas
internacionales que protegen el derecho a la asistencia consular, cuando se trate de víctimas
extranjeras;

XVI. A la reunificación familiar cuando por razón del tipo de victimización su núcleo familiar se haya
dividido;

XVII. A retornar a su lugar de origen o a reubicarse en condiciones de voluntariedad, seguridad y


dignidad;

XVIII. A acudir y a participar en escenarios de diálogo institucional;

XIX. A ser beneficiaria de las acciones afirmativas y programas sociales públicos para proteger y
garantizar sus derechos;

XX. A participar en la formulación, implementación y seguimiento de la política pública de prevención,


ayuda, atención, asistencia y reparación integral;

XXI. A que las políticas públicas que son implementadas con base en la presente Ley tengan un enfoque
transversal de género y diferencial, particularmente en atención a la infancia, los adultos mayores,
la población indígena y las personas en situación de desplazamiento interno;
XXII. A no ser discriminadas ni limitadas en sus derechos;

XXIII. A recibir tratamiento especializado que le permita su rehabilitación física y psicológica con la
finalidad de lograr su reintegración a la sociedad;

XXIV. A acceder a los mecanismos de justicia disponibles para determinar la responsabilidad en la


comisión del delito o de la violación de los derechos humanos;

XXV. A tomar decisiones informadas sobre las vías de acceso a la justicia o mecanismos alternativos;

XXVI. A una investigación pronta y efectiva que lleve a la identificación, captura, procesamiento y
sanción de manera adecuada de todos los responsables del daño, al esclarecimiento de los hechos
y a la reparación del daño;

XXVII. A participar activamente en la búsqueda de la verdad de los hechos y en los mecanismos de


acceso a la justicia que estén a su disposición, conforme a los procedimientos establecidos en la
ley de la materia;

XXVIII. A expresar libremente sus opiniones e intereses ante las autoridades e instancias correspondientes y
a que éstas, en su caso, sean consideradas en las decisiones que afecten sus intereses;

XXIX. Derecho a ejercer los recursos legales en contra de las decisiones que afecten sus intereses y el
ejercicio de sus derechos;

XXX. A que se les otorgue, la ayuda provisional de los Recursos de Ayuda de la Comisión Ejecutiva o de
las Comisiones de víctimas en los términos de la presente Ley;

XXXI. A recibir gratuitamente la asistencia de un intérprete o traductor de su lengua, en caso de que no


comprendan el idioma español o tenga discapacidad auditiva, verbal o visual;

XXXII. A trabajar de forma colectiva con otras víctimas para la defensa de sus derechos, incluida su
reincorporación a la sociedad;

XXXIII. A participar en espacios colectivos donde se proporcione apoyo individual o colectivo que le
permita relacionarse con otras víctimas;

XXXIV. Toda comparecencia ante el órgano investigador, el juez o tribunal, organismo público de
protección de los derechos humanos, o ante cualquiera otra autoridad o perito que requiera la
presencia de la Víctima, se considerará justificada para los efectos laborales y escolares, teniendo
ella derecho a gozar del total de los emolumentos a que se refiere la Ley Federal del Trabajo;

XXXV. La protección de las víctimas del delito de secuestro, desaparición forzada de personas, otras
formas de privación de la libertad contrarias a la Ley, trata de personas, tortura y otros tratos o penas
crueles, inhumanos o degradantes, de los intervinientes o colaboradores en un procedimiento
penal, así como de las personas o familiares cercanas a todos ellos, se otorgará además de los
dispuesto por esta Ley en términos de la legislación aplicable;

XXXVI. Tener acceso ágil, eficaz y transparente a los fondos de ayuda federal y estatales en términos de
esta Ley, y

XXXVII. Los demás señalados por la Constitución, los Tratados Internacionales, esta Ley y cualquier otra
disposición en la materia o legislación especial.

Artículo 12 de la Ley de Víctimas:


Las víctimas gozarán de los siguientes derechos:
I. A ser informadas de manera clara, precisa y accesible de sus derechos por el Ministerio Público o la
primera autoridad con la que tenga contacto o que conozca del hecho delictivo, tan pronto éste ocurra.
El Ministerio Público deberá comunicar a la víctima los derechos que reconocen la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos, los Tratados Internacionales y esta Ley a su favor, dejando constancia
en la carpeta de investigación de este hecho, con total independencia de que exista o no un probable
responsable de los hechos;
II. A que les sea compensando en forma expedita y justa. En los casos en que la autoridad judicial dicte
una sentencia condenatoria no podrá absolver al responsable de las reparaciones, incluido el pago de
la compensación. Si la víctima o su Asesor Jurídico no solicitaran la compensación, el Ministerio Público
está obligado a hacerlo;
III. A Coadyuvar con el Ministerio Público; a que se les reciban todos los datos o elementos de prueba con
los que cuenten, tanto en la investigación como en el proceso, a que se desahoguen las diligencias
correspondientes, y a intervenir en el juicio como partes plenas ejerciendo durante el mismo sus derechos
los cuales en ningún caso podrán ser menores a los del imputado. Así mismo, tendrán derecho a que se
les otorguen todas las facilidades para la presentación de denuncias o querellas;
IV. A ser asesoradas y representadas dentro de la investigación y el proceso por un Asesor Jurídico. En los
casos en que no quieran o no puedan contratar un abogado, les será proporcionado por el Estado, de
acuerdo al procedimiento de la ley en la materia; esto incluye su derecho a elegir libremente a su
representante legal;
V. A tener derecho a la segunda instancia y a otros recursos ordinarios y extraordinarios en los mismos casos
y condiciones que el procesado y en los demás que designen las leyes;
VI. A impugnar ante la autoridad judicial las omisiones del Ministerio Público en la investigación de los delitos,
así como las resoluciones de reserva, no ejercicio, desistimiento de la acción penal o suspensión del
procedimiento, con independencia de que se haya reparado o no el daño;
VII. A comparecer a la investigación o al juicio y a que sean adoptadas medidas para minimizar las molestias
causadas, proteger su intimidad, identidad y otros datos personales, en caso necesario;
VIII. A que se garantice su seguridad, así como la de sus familiares y la de los testigos en su favor, contra todo
acto de amenaza, intimidación y represalia;
IX. A expresar libremente sus opiniones y preocupaciones ante las autoridades e instancias correspondientes
de procuración y administración de justicia, y a que éstas, en su caso, sean consideradas en las decisiones
que afecten sus intereses;
X. A rendir o ampliar sus declaraciones sin ser identificados dentro de la audiencia, teniendo la obligación
el juez de resguardar sus datos personales y, si lo solicitan, hacerlo por medios electrónicos;
XI. A obtener copia simple gratuita y de inmediato, de las diligencias en la que intervengan;
XII. A solicitar medidas precautorias o cautelares para la seguridad y protección de las víctimas, ofendidos
y testigos de cargo, para la investigación y persecución de los probables responsables del delito y para
el aseguramiento de bienes para la reparación del daño;
XIII. A ofrecer o solicitar la revalorización de la prueba a través de peritajes independientes, acreditados ante
organismo nacional o internacional de protección a derechos humanos;
XIV. A que se les informe sobre la realización de las audiencias donde se vaya a discutir sobre sus derechos y
a estar presente en la misma;
XV. A que se les notifique toda resolución que pueda afectar sus derechos y a impugnar dicha resolución;
XVI. En los casos que impliquen graves violaciones a los derechos humanos, a solicitar la intervención de
expertos independientes, a fin de que asesore a las autoridades competentes sobre la investigación de
los hechos y la realización de peritajes. Las organizaciones de la sociedad civil o grupos de víctimas
podrán solicitar también que grupos de esos expertos revisen, informen y lleven a cabo recomendaciones
para lograr el acceso a la justicia y a la verdad para las víctimas.

Artículo 109. CÓDIGO Nacional de Procedimientos Penales.


En los procedimientos previstos en este Código, la víctima u ofendido tendrán los siguientes derechos:
I. A ser informado de los derechos que en su favor le reconoce la Constitución;
II. .A que el Ministerio Público y sus auxiliares, así como el Órgano jurisdiccional le faciliten el acceso a la
justicia y les presten los servicios que constitucionalmente tienen encomendados con legalidad,
honradez, lealtad, imparcialidad, profesionalismo, eficiencia y eficacia y con la debida diligencia;
III. A contar con información sobre los derechos que en su beneficio existan, como ser atendidos por
personal del mismo sexo, o del sexo que la víctima elija, cuando así lo requieran y recibir desde la comisión
del delito atención médica y psicológica de urgencia, así como asistencia jurídica a través de un Asesor
jurídico;
IV. A comunicarse, inmediatamente después de haberse cometido el delito con un familiar, e incluso con
su Asesor jurídico;
V. A ser informado, cuando así lo solicite, del desarrollo del procedimiento penal por su Asesor Jurídico, el
Ministerio Público y/o, en su caso, por el Juez o Tribunal;
VI. . A ser tratado con respeto y dignidad;
VII. A contar con un Asesor jurídico gratuito en cualquier etapa del procedimiento, en los términos de la
legislación aplicable;
VIII. A recibir trato sin discriminación a fin de evitar que se atente contra la dignidad humana y se anulen o
menoscaben sus derechos y libertades, por lo que la protección de sus derechos se hará sin distinción
alguna;
IX. A acceder a la justicia de manera pronta, gratuita e imparcial respecto de sus denuncias o querellas;
X. A participar en los mecanismos alternativos de solución de controversias;
XI. A recibir gratuitamente la asistencia de un intérprete o traductor desde la denuncia hasta la conclusión
del procedimiento penal, cuando la víctima u ofendido pertenezca a un grupo étnico o pueblo indígena
o no conozca o no comprenda el idioma español;
XII. X En caso de tener alguna discapacidad, a que se realicen los ajustes al procedimiento penal que sean
necesarios para salvaguardar sus derechos;
XIII. A que se le proporcione asistencia migratoria cuando tenga otra nacionalidad;
XIV. A que se le reciban todos los datos o elementos de prueba pertinentes con los que cuente, tanto en la
investigación como en el proceso, a que se desahoguen las diligencias correspondientes a intervenir en
el juicio e interponer los recursos en los términos que establece este Código;
XV. A intervenir en todo el procedimiento por sí o a través de su Asesor jurídico, conforme lo dispuesto en
este Código;
XVII.A que se le provea protección cuando exista riesgo para su vida o integridad personal;
XVIII. A solicitar la realización de actos de investigación que en su caso correspondan, salvo que el
Ministerio Público considere que no es necesario, debiendo fundar y motivar su negativa;
XIX. A recibir atención médica y psicológica o a ser canalizado a instituciones que le proporcionen estos
servicios, así como a recibir protección especial de su integridad física y psíquica cuando así lo solicite, o
cuando se trate de delitos que así lo requieran;
XVI. A solicitar medidas de protección, providencias precautorias y medidas cautelares;
XVII. A solicitar el traslado de la autoridad al lugar en donde se encuentre, para ser interrogada o participar
en el acto para el cual fue citada, cuando por su edad, enfermedad grave o por alguna otra
imposibilidad física o psicológica se dificulte su comparecencia, a cuyo fin deberá requerir la dispensa,
por sí o por un tercero, con anticipación;
XVIII. A impugnar por sí o por medio de su representante, las omisiones o negligencia que cometa el
Ministerio Público en el desempeño de sus funciones de investigación, en los términos previstos en este
Código y en las demás disposiciones legales aplicables;
XIX. A tener acceso a los registros de la investigación durante el procedimiento, así como a obtener copia
gratuita de éstos, salvo que la información esté sujeta a reserva así determinada por el Órgano
jurisdiccional;
XX. A ser restituido en sus derechos, cuando éstos estén acreditados;
XXI. . A que se le garantice la reparación del daño durante el procedimiento en cualquiera de las formas
previstas en este Código;
XXII. . A que se le repare el daño causado por la comisión del delito, pudiendo solicitarlo directamente al
Órgano jurisdiccional, sin perjuicio de que el Ministerio Público lo solicite;
XXIII. Al resguardo de su identidad y demás datos personales cuando sean menores de edad, se trate
de delitos de violación contra la libertad y el normal desarrollo psicosexual, violencia familiar, secuestro,
trata de personas o cuando a juicio del Órgano jurisdiccional sea necesario para su protección,
salvaguardando en todo caso los derechos de la defensa;
XXIV. A ser notificado del desistimiento de la acción penal y de todas las resoluciones que finalicen
el Procedimiento, de conformidad con las reglas que establece este Código;
XXV. A solicitar la reapertura del proceso cuando se haya decretado su suspensión, y
XXVI. Los demás que establezcan este Código y otras leyes aplicables. En el caso de que las víctimas
sean personas menores de dieciocho años, el Órgano jurisdiccional o el Ministerio Público tendrán en
cuenta los principios del interés superior de los niños o adolescentes, la prevalencia de sus derechos, su
protección integral y los derechos consagrados en la Constitución, en los Tratados, así como los previstos
en el presente Código. Para los delitos que impliquen violencia contra las mujeres, se deberán observar
todos los derechos que en su favor establece la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre
de Violencia y demás disposiciones aplicables.

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